Quinn y Rachel han estado en lados opuestos muchas veces en el pasado, lados opuestos de la pirámide social, sus personalidades son completamente contrarias, luego ocurrió el embarazo de Quinn en donde Rachel se encargo de revelar la no paternidad de Finn, porque claro también han compartido exs (Finn y Puck), ademas esta la adopción de Beth por parte de Shelby, lo que convierte a Rachel en hermanastra de la hija de Quinn.
Y para completar todo este enredo luego Quinn confeso tener sentimientos por Rachel, ocurrió lo del accidente y cuando al fin las dos parecían llegar a un punto feliz, Quinn encuentra a Rachel besándose con Finn.
Lo que nos trae de vuelta a las humillaciones de Quinn sobre Rachel y que la rubia vuelva con el quarterback, aunque claro la ultima jugada de la rubia fue la peor de todas porque recibir un slushie por parte de Finn Hudson, estaba entre la lista de cosas que la pequeña diva pensó que jamas le sucederían, como perderse un programa televisivo de una entrega de premios en donde este Barbra Streisand como presentadora o no asistir a una reposición de Rent con su elenco original.
Luego de aquella situación las cosas entre Rachel y Quinn podría decirse que estaban en un punto muerto, porque la animadora se encontraba enfocada de lleno en la elección de reina de promoción, por lo que ignoraba por completo a Rachel y la morena aunque estaba triste por ello, al menos se encontraba algo mas conforme.
"Ser ignorada es mejor que el desprecio". Se repetía para si cada vez que se sentía la tentación de acercarse a hablar con Quinn, cosa que para su pesar era bastante seguido.
En cuanto a las cosas en el instituto William McKinley, no iban mal sino que todo lo contrario.
Kurt recientemente se reintegro lo que hizo bastante feliz a Rachel, por otro lado Karosky se comportaba casi como un ser civilizado, gracias a Santana y su idea de la brigada anti-bullying, todo para que ellos pudieran ganar como rey y reina de la prom.
De hecho ese era el tema que estaba en los pasillos del instituto, todo lo relacionado con el baile y las elecciones.
El profesor Schuester entro al salón para una nueva reunión del glee club y escribió en mayúsculas la palabra Prom en la pizarra.
-Chicos el director Figgins me ha pedido que participemos en la fiesta de promoción, se que esto no es lo ideal pero nos servirá para obtener el dinero que necesitamos para ir a las Nacionales.-
Rachel al ver las miradas cómplices que Finn y Quinn se dan cuando sale el tema de la prom, siente una dolorosa opresión en el pecho, que intenta ignorar lo mejor que puede.
-Pero no se preocupen, alternaremos las canciones para que todos tengan tiempo de bailar con sus parejas.- Continuo explicando el profesor sonriente.
Lo que hace que Mercedes desilusionada por no tener pareja para ir al baile se levante saliendo deprisa del salón, siendo seguida de cerca por Rachel.
A veces es más fácil consolar a los demás que lograr el propio consuelo y eso es algo que la pequeña morena estaba experimentando de primera mano, conversando con Mercedes en el pasillo tratando de animarla a pesar de que ni ella misma tenía pareja para el baile.
De ahí que surge la idea de ir juntas con Sam. Luego de buscar al chico rubio y quedar de acuerdo en ir los tres al baile, Rachel se dirige al auditorio para ensayar y decidir que canción interpretara en la prom.
Sin imaginarse la sorpresa que se le presentaría.
-Cuando termine de ensayar me gustaría oír sus opiniones, para que con total sinceridad me digan si fui brillante o simplemente extraordinaria.- Les dice confiada Rachel a los chicos del club audiovisual a cargo de la decoración de la fiesta de promoción.
Porque si hay algo de lo que nunca ha tenido duda es de su propio talento, para la mayoría podría considerarse como una egocéntrica por eso y en el fondo algo de egolatría había, pero es que para Rachel su voz era lo único que la hacia especial.
Su talento era la llave que la sacaría de esta pequeña ciudad, su voz la llevaría a New York a cumplir sus sueños en Broadway.
Se sienta en el piano entonando Rolling In The Deep de Adele, cuando un engreído Jesse St. James aparece en la entrada principal bajando las escaleras, mientras sigue cantando uniéndose a Rachel.
Sus voces se complementan a la perfección, de cierto modo no es de extrañar, el talento de Jesse es innegable y esa fue la razón por la que Rachel acepto ser su novia en primer lugar, aunque las cosas entre ellos no hayan finalizado bien.
Terminan la canción y el chico de cabellos ondulados no pierde tiempo en lanzar su pequeño y memorizado discurso de disculpas por el incorrecto comportamiento que tuvo en el pasado.
Rachel lo escucha y acepta sus disculpas, las que le parecen sinceras, además ella misma ha estado en la posición de pedir perdón y por lo mismo siente que todos merecen una segunda oportunidad.
No pasan ni dos horas de su reencuentro con Jesse y ya la mitad del instituto lo sabe, porque esto es William McKinley, mas que una escuela una fabrica express de rumores.
...-...
-¿Puedes creerlo? Incluso después de que ese idiota le aplastara un huevo en la cabeza, aun así ira con él al baile.- Finn exclama ofuscado para luego sonreírle bobamente a una pelirroja porrista a la que le regala un lápiz.
Habían pasado gran parte de día regalando lapices, chapitas, volantes y otros superfluos adornos que contenían sus nombres para incentivar a los estudiantes a que votaran por ellos.
Quinn mira a su novio sin entender siquiera porque él le esta hablando sobre Rachel, simplemente lo ignora y sigue intentando poner su mejor y más falsa sonrisa mientras le regala lapices y chapitas a todos los estudiantes que pasan por el pasillo.
La rubia se mantiene o al menos intenta mantenerse concentrada en ganar las votaciones de rey y reina, como si la noticia de que Rachel y Jesse irán al baile juntos no le afectara en lo absoluto.
...-...
Las clases habían finalizado hace horas, incluso los chicos del club audiovisual ya se habían ido, solo Rachel estaba en el auditorio, después de analizar todas las opciones finalmente decidió la canción que interpretaría en la fiesta seria Jar of Hearts de Christina Perri.
Uno de sus rasgos característicos era la obsesión por realizar presentaciones impecables, por lo que ensayar una y otra vez no le parecía una tarea ardua, sino que por el contrario era solo una parte esencial del proceso.
Sus manos estaban cansadas de tocar una y otra vez las mismas notas, por lo que decidió ensayar la canción desde el principio, solo una vez mas antes de irse a casa.
-¿Es cierto que iras con Jesse?- El tono frió de esa voz, no evito que el corazón de Rachel empezara a latir mas rápido, a pesar de la interrupción continuo tocando el piano.
-Te estoy hablando Berry.- Quinn insistió irritada y Rachel suspiro antes de levantarse para hacer finalmente contacto visual con la dueña de esa demandante voz.
-No fue algo que haya premeditado pero si efectivamente voy a asistir al baile con él ademas de Sam y Mercedes, de todas formas no creo que sea un tema de tu incumbencia con quien vaya al baile.-
-¿Entonces vas a volver con él?- Aunque Quinn trata de ocultarlo, la ira generada por los celos era palpable en sus ojos verde avellanas, que ahora por la ira tenían un asombroso color casi dorado.
Rachel se sintió petrificada por la mirada tan fija y severa de Quinn, pero saca fuerzas para plantarse mas desafiante.
-¿Y si volviera con él, acaso eso te importaría?-
Sabia que corría un riesgo en presionar a la rubia de esta manera, pero a pesar de que lucho por evitarlo aun su corazón guardaba una pequeña esperanza, todo dependía de lo que la chica frente a ella le respondiera.
Quinn aparto la mirada experimentando un dolor fuerte en el pecho, la posibilidad de que Rachel haya vuelto con Jesse, la hizo perder los estribos al punto de que ahora estaba frente a la morena, prácticamente pidiéndole explicaciones al respecto.
Una parte de ella se detesta a si misma, porque a pesar de el tiempo y sus esfuerzos, Rachel seguía generando tantas sentimientos en ella que la hacían sentir al borde y vulnerable.
El autocontrol fue siempre una de las cualidades de las que Quinn mas se jactaba de tener, el mundo podía caerse a su alrededor y ella continuaría tranquila con una expresión impenetrable.
Por lo mismo luchaba consigo misma para no perder el control de sus emociones con Rachel, ya lo había hecho en dos oportunidades y termino siendo lastimada tanto física como emocionalmente.
Por lo que luchando contra sus propios sentimientos, en el tono mas frio del que era capaz responde.
-Por supuesto que no me importaría si vuelves con el idiota de Jesse.-
Bastaron esas simples palabras para que Rachel sintiera como su corazón se despedazaba en infinitos trozos, al punto en que no pudo seguir manteniendo el contacto visual con Quinn, bajo la cabeza como que si de pronto el suelo del auditorio fuera el único lugar idóneo para mirar.
Ni siquiera el abatimiento de Rachel la detuvo, Quinn termina diciendo con voz firme.
-Yo no siento nada por ti.-
Era una mentira pero aun así la rubia se había repetido para si misma tantas veces esa frase, una y otra vez como un mantra, como si al repetirlo se hiciera realidad.
Cada vez que la pequeña morena intento acercarse a ella después de lo acontecido con Finn en Regionales, Quinn se repetía así misma que sus sentimientos por Rachel habían desaparecido.
Se intentaba convencer así misma que ya no sentía nada por la morena, en un intento de no caer, de no flaquear en su determinación de mantenerse alejada de Rachel, nunca se imagino que seria capaz de decir esa frase en voz alta.
Pero hay estaba ya lo había hecho, no había marcha atrás y por lo mismo agrego con veneno. -Bueno me corrijo de hecho si siento algo por ti, me das asco. Desprecio como te humillas por un poco de atención, aceptando devuelta a Jesse, yendo detrás de Finn y rogándome a mi.-
A pesar del horrible dolor que le producía escuchar eso, Rachel se controlo y no se puso a llorar.
Ya no quería llorar más por las cosas que no funcionaban en su vida, no quería llorar por la indiferencia de Shelby, no quería llorar por las burlas que día a día recibía en el instituto, no quería llorar por no tener amigos salvo los chicos del glee club que en varias ocasiones parecía que ni ellos la toleraban completamente, pero sobre todo no quería llorar más por el rechazo de Quinn.
¿Cuanto tiempo había pasado queriendo ser amiga de ella? Fueron dos años de tener enfrentamientos constantes con Quinn, siendo que en realidad lo único que quería era tener una buena relación con ella y ahora esto.
Rachel solo quería tener una oportunidad pero Quinn se la negaba rechazándola de las formas más crueles.
Cansada y muy dolida Rachel simplemente no quería llorar mas, pero aquí estaba enfrente de Quinn y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo evitar que las lagrimas comenzaran a caer por sus mejillas.
Respira hondo y alza su mirada nuevamente para encontrarse con unos indescifrables ojos verde avellana.
-Tenias razón todo este tiempo me negué a aceptarlo pero estabas en lo correcto, tú lo dijiste aquí en este mismo lugar, aun lo recuerdo tus palabras exactas fueron '¿Quieres saber como termina esta historia? Yo me quedo con Finn y tú con el corazón roto'.
Una sonrisa amarga aparece en el rostro de Rachel antes de agregar. -Y eso fue exactamente lo que paso, tú te quedaste con Finn y yo con el corazón roto.-
Una expresión de dolor cruza el semblante de la rubia, pero Rachel la ignora y continua.
-Supongo que era inevitable, se completo el ciclo. Todo lo que hubo entre nosotras se inicio aquí y hoy muere en este mismo lugar, sinceramente espero que seas feliz con la vida que has elegido.-
Rachel se da la vuelta alejándose del escenario, mientras la ve irse Quinn siente un impulso insoportable por correr detrás de ella, pero las palabras de la morena le calaron tan adentro que la dejaron paralizada.
Debido a que Rachel tenia razón, ella había elegido esto. Rechazar a la única persona de la que se había enamorado y quedarse en Ohio junto a Finn, un chico al que ni siquiera quería.
