-¡Yo voy Papá!- Rachel dijo caminando a la puerta, cuyo timbre sonaba insistentemente.

Cuando abrió no pudo creer a quien tenia al frente.

Un muy nervioso Finn con una tímida sonrisa pegada en la cara la saludo.

-¿Podemos hablar Rachel? Por favor.-

Rachel asiente y le hace un gesto para que entrara, el chico presuroso se sienta en el sillón.

-¿Cariño, quien er..?- Hiram se queda a mitad de su pregunta al ver al torpe quarterback sentado cómodamente en su sala de estar.

-Señor Berry.- Saluda levantándose y extendiendo una mano que el hombre con anteojos mira con desconfianza y no estrecha.

Hiram se encuentra molesto porque es consciente del mal comportamiento que recientemente ha tenido el chico con su hija, de hecho Finn tuvo suerte de que Leroy no llegaba a casa aun de su trabajo porque a diferencia de Hiram, el hombre de color era mucho más drástico y lo más probable es que hubiese sacado a Finn literalmente a patadas de la casa.

-Papá voy a conversar un momento con Finn, no te preocupes.- Dice Rachel dándole una sonrisa tranquilizadora a su padre.

-Cualquier cosa cariño voy a estar en la cocina.- Le informa Hiram dirigiéndole una ultima mirada ofuscada a Finn, a la que el torpe chico ni siquiera se da por aludido.

-Rachel quiero disculparme contigo, yo no quería arrojarte ese granizado pero Quinn me lo pidió y solo lo hice porque esa fue la condición que puso para aceptarme nuevamente como su novio.-

Finn hace una mueca exagerada de molestia cuando agrega. -Pero me arrepiento porque ahora todo esta muy mal.-

-No es correcto culpar a los demás por los errores propios, por algo existe el libre albedrío.-

La morena mira con desilusión a Finn, cuestionándose a si misma como era posible que había pasado tanto tiempo detrás de él, un chico tan inmaduro y mezquino, como fue posible que fuera tan ciega.

El chico alto se inclina más cerca de la pequeña morena sentada en el sofá frente a él, con una cara de cachorro triste exclama.

-Mira no se que signifique lo del libre albe...eso mismo que dijiste, yo solo quiero que me disculpes. Rachel por favor discúlpame, haré cualquier cosa, si quieres mañana mismo me puedes arrojar un granizado para que quedemos empatados y así...-

-¡Finn Para! No pienso hacer eso, esta bien te disculpo. Entiendo lo que se siente cometer un error y querer enmendarlo.- Contesta la morena triste pensando en todo lo acontecido entre ella y Quinn.

De inmediato una amplia e infantil sonrisa se forma en el rostro de Finn, aliviado por haber una vez más conseguido el perdón de Rachel.

Aunque la sonrisa se le borra de inmediato y comenta celoso. -He oído el feo rumor de que Jesse St James esta de regreso en la ciudad y que va a ser tu cita.-

-No es una cita, solo va a unirse a Mercedes, Sam y yo, los cuatro iremos juntos a la prom, por otra parte no entiendo a que viene todo esto.-

-Es solo que no confió en él y yo aun me preocupo por ti.-

Rachel niega con la cabeza, incrédula ante el comportamiento descarado de Finn.

-Mira yo ni siquiera quiero ir al estúpido baile, Quinn me tiene todo el día entregando lapices con nuestros nombres para obtener unos miseros votos osea ¿Donde esta el orgullo en eso? Ademas detesto usar smoking, estoy seguro que voy a elegir el ramillete equivocado y que ella se va a enfadar, entonces su madre me mirara como si fuera el peor de los novios.-

-Solo debes elegir algo simple, como una gardenia con un lazo verde claro envuelto alrededor que haga juego con sus ojos, estoy segura que le gustara.-

Finn asiente con una media sonrisa, iba agregar algo más pero la presencia de Hiram nuevamente en la sala lo detiene.

La mirada de molestia del calvo hombre ahora es tan notoria, que incluso hasta el despistado chico puede darse cuenta, por lo que se despide rápidamente de la pequeña morena.

...-...

El gran día llego, el gimnasio de William McKinley estaba adornado perfectamente para la ocasión, la música suena estrepitosamente fuerte por los parlantes, con la mayoría de los estudiantes bailando divertidos ante la atenta mirada de una molesta Sue Sylvester monitoreando lo que ella llama el 'Correcto comportamiento de los estudiantes'.

Rachel entra en compañía de Mercedes, Sam y Jesse. En medio del tumulto de gente logra captar como en medio de la pista se encuentran Finn y Quinn bailando felices, la morena suelta un fuerte suspiro y vuelve a concentrarse en lo que la noche anterior se comprometió consigo misma.

"Nada más de tristezas, solo sonreír con una actitud positiva y volver a enfocarme en mi futuro para llegar a Broadway".

-¿Todo bien Rach?- Jesse pregunta inclinándose cerca de su oído, al notar a la morena distraída.

-Claro.- Responde lacónicamente Rachel saliendo de sus pensamientos, esta noche esta decidida a pasarlo bien.

Cuando llega su turno de subir al escenario Rachel intenta dar todo de si en su interpretación, en cierta forma la letra de Jar of Hearts es perfecta para estos momentos, en donde solo quiere poder volver a seguir adelante.

And it took so long just to feel alright

Remember how to put back the light in my eyes

I wish I had missed the first time that we kissed

'Cause you broke all your promises...

Mientras canta Rachel nota la fuerte mirada de unos tristes ojos verde avellana que persistentemente se dirigen hacia ella, pero no solo Quinn la miraba entristecida sino que también lo hace Finn.

Rachel simplemente no entendía que podía significar aquello, posiblemente esta noche iban a ser coronados como reyes del baile ¿Deberían estar alegres no? Al menos lo parecían hace un momento. Rachel deja sus cuestionamientos y simplemente cierra los ojos entonando con una maravillosa y potente voz la ultimas notas de la canción.

Apenas la música termina, se escuchan los fuertes aplausos dirigidos a la morena, quien hace un pequeña inclinación en forma de gratitud antes de bajar.

Caballerosamente un sonriente Jesse la espera al final de las escalinatas para ayudarla a bajar del escenario con una mano extendida, que Rachel toma devolviendole la sonrisa.

-Majestuosa como siempre pero ahora es el momento de bailar.- Dice galante Jesse.

El show continua con un muy hiperventilado Blaine que se sube al escenario en compañía de Tina y Brittany interpretando el energizante tema I'm not gonna teach your boyfriend dance with you ante el jubilo de todos los presentes que de inmediato empezaron a bailar animadamente.

Finn y Quinn comienzan a bailar pero la rubia de pronto se detiene debido a los celos insoportables que estaba padeciendo, eran tales que apretó sus manos con fuerza quedando sus nudillos blancos.

Finn le pregunta si algo esta mal pero la rubia no contesta, por lo que el chico alto iba a preguntarle nuevamente si le pasaba algo, pero al notar que ella tenia su mirada fija en un punto en particular, hace que Finn se de vuelta para saber exactamente que es lo que Quinn esta mirando y la tiene tan enojada.

Rachel se ríe feliz. -Eres un tonto.- Exclama divertida mientras continuaba riendo y es que los besos que Jesse deposita en su cuello mientras bailan le están haciendo cosquillas.

Finn al presenciar esa escena se olvida de todo, simplemente ve rojo cuando los celos y la rabia se apoderan de él, por lo que sin más va directamente a encarar a Jesse.

-Oye imbécil ¿Qué crees que estas haciendo?-

-Imbécil, no es asunto tuyo.- Responde divertido Jesse imitando el tono enojado de Finn.

-Bueno pero esta es mi escuela, así que es mi asunto también.-

-Pero ella no es tu novia, a si que lárgate.-

Finn inmediatamente se abalanza sobre Jesse, enmarañándose los dos chicos en una serie de empujones, que terminan con Finn lanzando un golpe.

La pelea solo es detenida porque la entrenadora Sylvester los separa y los saca del lugar, ante la perplejidad de Rachel y los alegatos de Quinn sobre que con Finn eran candidatos a reyes del baile.

Por más que Quinn argumenta eso no hace cambiar de opinión a la estricta entrenadora Sylvester que de igual forma saca a los dos chicos a tirones del gimnasio.

Rachel preocupada se queda mirando a Quinn que con desilusión se aleja.

A los pocos minutos se detiene la música, el momento crucial ha llegado.

El Principal Figgins acomoda el micrófono para anunciar a los ganadores como reyes de la prom.

-Estudiantes candidatos para rey y reina suban al escenario tenemos listos los resultados de la votación para saber quienes son los reyes de la graduación junior.-

Finggins se dispone a abrir el sobre para anunciar con una monótona voz -El rey es Dave Karofsky y la reina de este año es...-

Figgins asombrado se queda callado y vuelve a releer para ver si efectivamente eso era lo que estaba escrito, luego de un rato carraspea su garganta incomodo y ante la expectación de todos anuncia. -La reina es Kurt Hummel.-

Ante la extrañeza y evidente carácter homofobico de la situación el gimnasio queda por completo en silencio, salvo por el sonido de los portazos que se oyeron tras las salidas estrepitosas de Kurt, Santana y Quinn indignados por el resultado.

Rachel de inmediato va detrás de Quinn preocupada porque sabia lo importante que era la elección de reina para la rubia, se apresura para siguirla hasta el baño.

-Quinn necesitas calmarte.-

Aun dándole la espalda Quinn responde. -Tú me hiciste esto a mí, todo esto es tu culpa. Nadie voto por nosotros porque sabían que con Finn no eramos una verdadera pareja, porque es tan malditamente obvio que los dos seguimos enamorados de ti.-

Rachel se queda sin palabras ante lo que Quinn acaba de decir, por lo que solo atina a acercarse mas a ella en un intento de poder darle algún consuelo, pero antes de siquiera alcanzar a tocar su espalda, la rubia completamente descontrolada se da vuelta y le pega una fuerte cachetada.

-Lo siento.- Quinn de inmediato se disculpa, tiembla horrorizada y completamente arrepentida por lo que acaba de hacer, mientras las lagrimas empiezan a caer por sus mejillas.

-Lo siento tanto, perdóname Rachel por favor perdóname.- Repite afligida.

Quinn ni en sus peores momentos imagino que iba a ser capaz de golpear a Rachel, a la única persona a la que ha querido de verdad en toda su vida.

-Todo va a estar bien.- Susurra Rachel abrazando a Quinn que inmediatamente se aferra a la morena con todas sus fuerzas.

Pasan varios minutos para que los sollozos de la chica rubia se calmaran un poco, cuando parecía más tranquila Rachel se separa de ella, para mirarse al espejo comprobando que su mejilla sigue un poco enrojecida por la fuerte cachetada.

-Me equivoque tanto por culpa de mis inseguridades y mi miedo al futuro.- Confiesa apesadumbrada Quinn.

Rachel la escucha con atención, sabia que este era uno de esos momentos que ambas han compartido antes en el pasado, en donde Quinn Fabray baja sus defensas emocionales y Rachel Berry deja de cuestionar todo, uno de esos momentos en donde ambas son solo ellas, simplemente dos chicas de 16 años hablando con total honestidad de sus vidas.

-Siempre he admirado tu claridad sobre tus sueños y tu futuro en Broadway... Yo en cambio desde que era una niña he pensado que me quedaría atrapada aquí en esta ciudad de perdedores, por eso trate de aferrarme a lo que conocía, a los planes que había hecho sobre Finn, sobre esta estúpida candidatura a reina...nada de eso ha resultado...y por lo mismo estoy tan aterrorizada sobre mi futuro.-

-Quinn no tienes nada que temer, eres una chica muy hermosa... La verdad es que eres la mujer más hermosa que he conocido en toda mi vida, pero tú eres muchísimo más que eso.-

Rachel se acerca para delicadamente con un pañuelo secar las lagrimas de Quinn.

-¿Tú me odias por la forma tan cruel en la que me comporte contigo?- Pregunta Quinn en un hilo de voz, nerviosa por la respuesta que le podría dar Rachel.

-Por supuesto que no te odio jamas podría hacerlo, siempre seras importante para mi.-

Con esas palabras el corazón de Quinn empieza a latir mas rápido producto de la felicidad genuina que la embarga, sin dudar se acerca más para poder estrechar a Rachel fuertemente entre sus brazos, como si tuviera miedo que la morena desapareciera o que todo sea un sueño.

Quinn solo se separa de ella un poco para inclinarse y depositar un suave beso en su frente, gesto que hace que Rachel sonría y Quinn sienta como que esta en las nubes, perdida en esos ojos color chocolate que la miran con una clara felicidad reflejada en ellos.

-¿Eso significa que podremos empezar de nuevo?- Pregunta esperanzada Quinn.

Rachel asiente afirmativamente con la cabeza como respuesta y es como si la vida volviera a tener sentido para Quinn, si alguna vez sintió que estaba enamorada de la chica que tenia enfrente, en este preciso momento no tiene ni la más mínima duda de ello.

-Si tú estas a mi lado no le tendré miedo a nada.-

-Cada vez que me necesites voy a estar para ti, puedes contar conmigo Quinn.-

-Quiero hacer las cosas bien esta vez. Seremos oficialmente novias, así podremos contarle a todos nuestros amigos que estamos juntas y prometo que me dedicare a hacerte muy feliz, incluso mañana mismo podríamos tener una cita en Breadstix u otro lugar que prefieras como un bar karaoke o quizás prefieras que vayamos al cine y claro tú elijes la película o podríamos...-

-Ser solamente amigas.- Interrumpe Rachel con voz calmada.

Una expresión clara de dolor cruza los delicados rasgos de Quinn, afligida intenta contener las ganas de llorar, con los ojos vidriosos suspira derrotada.

-Lo entiendo, aunque me duela comprendo que con todo lo que ha pasado es imposible que me des otra oportunidad o que quieras ser mi novia.-

-Yo si quiero ser tu novia.- Dice Rachel haciendo que la rubia la mire confundida, por lo que Rachel acaricia suavemente su mejilla y continua. -Pero tenemos que empezar de nuevo y ser amigas parece ser un buen comienzo y así podremos avanzar adecuadamente sin prisas en nuestro relación, supongo que entonces tú y Finn...-

Con una sonrisa triste Quinn Admite -Jamas ha existido un 'Finn y yo' desde que te conocí a ti en el primer año fue un 'Quinn quiere en secreto a Rachel pero es muy cobarde para reconocerlo'.

-Además Finn es un idiota, lo único bueno que hizo en todo este tiempo fue darme este ramillete.- Agrega Quinn señalando el ramillete que tiene en su mano derecha.

-Me alegra que te gustara.- Rachel sonríe amable sin siquiera pensar mucho en sus propias palabras.

Pero para Quinn no pasa desapercibido por lo que sacando conclusiones de inmediato le pregunta. -¿Fuiste tú cierto? ¿Tú le dijiste a Finn que me diera este ramillete?-

-No es que...osea...solo le di una pequeña sugerencia sobre el color...para que el ramillete pudiera combinar con tus ojos..osea yo solo pensé que...- Rachel responde con timidez trabándose al hablar, ya que nunca planeo revelar lo del ramillete a Quinn.

-Gracias.- Dice Quinn tomando impulsivamente la mano de Rachel para depositarle un suave beso, haciendo que la morena se sonroje y desee inmediatamente retractarse de su idea de tomarse las cosas con calma y ser solo amigas.