Mi hijo
Tienes otra mamá.
Wakatoshi y Satori miraron realmente sorprendidos a Mitsuru, ninguno de los dos se esperaba esa noticia, a tal punto que ambos quedaron helados sin saber qué decir.
ーRastreamos los fondos de la cuenta con la que se pagaba la institución mental donde estaba Kikyo y el dinero viene de una de las empresas de Kagura… creemos que Kagura se enteró que Takashi iba a dejarla por su hermana, y con su temperamento obviamente la enfrentó… no sabemos bien qué sucedió pero… hice que revisaran a fondo las finanzas de Kagura, compró una casa en las afueras de la ciudad a los dos días de que Kikyo desapareció, le pagó mucho dinero a un doctor y a tres enfermeras, todos se fueron del país 10 meses después, un investigador los encontró y confesaron que Kagura les pagó mucho dinero por cuidar a una mujer, a la cual le había alquilado el vientre y llevaba a su bebé y tenían prohibido hablar más de lo necesario con ella, una de las enfermeras dijo que parecía que la tenía allí bajo amenaza...
ーNo puede ser… reconozco que nunca fue la mejor madre… pero… ーWakatoshi no podía creer lo que acababa de escuchar. Sabía que su madre no era la mejor persona del mundo, pero esto era demasiado, aun para ella.
ーSé cómo te sientes hijo… yo también me sentí así cada vez que me traían nueva información, incluso ahora todavía hay días en los que me cuesta creer que mi hija haya hecho todo eso solo para obtener el total y absoluto control de todo… siempre supe que era ambiciosa, pero jamás creí que fuera para tanto ーel dolor y la decepción se veían en los ojos de Mitsuru.
Satori miró a Mitsuru, soltó un suspiro y mordiéndose el labio inferior volvió a centrar sus ojos en Wakatoshi. Él sabía que Kagura era una persona de temer, después de todo ella misma le contó que había provocado la muerte de su esposo solo porque quería dejarla y estaba dispuesta a lastimar a Wakatoshi si era necesario. ¿Debía contarle eso a Mitsuru? la pregunta resonó con fuerza en la cabeza del pelirrojo.
ーA pesar de todo seguían dudando, por eso querías una muestra de ADN ーmurmuró Wakatoshi…
ーHay algo que no entiendo ¿Como nadie lo notó?... cuando yo estaba embarazado todos querían tocarme la panza, Aone y Mirah me abrazaban todo el tiempo y dejaban sus manos en mi barriga solo para sentir como Taichi se movía y ni habla de la cantidad de ecografías a las que me acompañaron ーcomentó el pelirrojo mirando sus manos y dibujando una pequeña sonrisa en su rostro al recordar todos aquellos momentos, donde Aone era como un niño que quería sentir y escuchar al bebé en todo momento.
ーMis padres compartían habitación muy pocas veces y trabajaban casi todo el tiempo, si durante el embarazo eran igual, es entendible que nadie notara que Kagura no estaba embarazada ーrespondió Wakatoshi ladeando un poco la cabeza.
ーSi, y nosotros no estábamos aquí y las veces que Rei insistió en volver Kagura le decía que no hacía falta, que mejor siguiéramos con nuestra búsqueda… volvimos cuando Wakatoshi nació y al llegar aquí ya estaban en la casa…
ーQue triste ーmurmuró Satori, interrumpiendo a Mitsuru y llamando la atención de ambos hombresー... creo que entiendo un poco por que es así, nunca tuvo un hijo, más bien, nunca llevo a alguien en su interior, no sintió como esa vida crecía dentro de ella con su esfuerzo y cuidado… el vacío que nos queda cuando damos a luz, vacío que solo puede ser llenado al sostener entre tus brazos ese cuerpito tan pequeño y frágil… ella jamás sintió nada de eso…
ーAmor ーsusurró el castaño pasando su mano por los hombros del doncelー... no hay nada que la justifique… hizo algo horrible y no fue por amor, por que si me hubiera querido aunque sea un poquito no hubiera sido la madre terrible que fue y es.
ーSatori, tu lo ves de otra forma, pero es evidente que en algo fallamos y creamos un monstruo sin sentimientos al que lo único que le interesa es el dinero y el poder…
Las palabras de Mitsuru resonaron en el lugar y por un momento solo hubo silencio, era como si ya ninguno supiera qué decir. Wakatoshi recordaba que kagura siempre había sido mandona, le gustaba que se hiciera lo que ella quería, trabajaba mucho y a penas si tenía tiempo para él, siempre estuvo con su padre o con alguna niñera, pero a su madre con suerte la veía durante la cena y los fines de semana, cuando no viajaba por negocios. Mitsuru seguía lamentándose internamente, era muy difícil creer que su hija haya hecho todo aquello, pero las evidencias no mentían. Y Satori inevitablemente se encontró pensando que para él hubiera sido imposible hacer todo lo que esa mujer hizo… tienes que ser un verdadero psicópata para hacer algo así y seguir tu vida como si nada.
De repente unos pasos presuroso y una tenue risa llamó la atención del pelirrojo quien inmediatamente miró hacia la entrada de aquella sala y vio a su pequeño acercarse con un violín entre sus manos.
ーMamá, mamá mira ーdijo el niño, muy alegre extendiendo el violín al doncelー, la abuela dice que me enseñara a tocarlo… ¿puedo, puedo, puedo?
ー¿Si es lo que tu quieres? ーindagó Satori mirando de reojo al niño, quien inmediatamente asintió repetidas vecesー, por supuesto.
ーFuimos a la sala de música, toque para él y le gusto, así que si no te molesta y él quiere puedo enseñarle ーdijo Rei acercándose a Satori, quien asintió con una sonrisa, la mujer le devolvió la sonrisa antes de centrar sus ojos en su esposoー, bien, si ya terminaron vamos a cenar ーesas palabras no fueron pregunta, más bien una orden.
ーSi, ya le conte todo a Wakatoshi…
ー¿Le dijiste lo de la empresa? ーpreguntó Rei centrándose ahora en su nieto.
ー¿Finalmente me sacaron o… qué? ーdijo el castaño mirando a sus abuelos, con todo lo que le acababan de contar realmente se había olvidado del conflicto que había en la empresa por sacarlo de su puesto.
ー¡Claro que no! ーse apresuró a decir Rei.
ーSabes que las acciones estaban divididas en partes iguales entre nosotros y nuestras hijas, tu estas manejando las acciones de tu abuela y parte de las mías… y las acciones que Kikyo las manejo yo, motivo por el que tu madre siempre se molesta… Bien, en este momento esas acciones son legalmente tuyas ーdijo Mitsuru como si nadaー, ademas tu abuela y yo te estamos entregando la mitad de nuestras acciones en este momento, la mitad de ellas pertenecen a Taichi y tu las manejaras hasta que él sea mayor de edad… por lo tanto eres el accionista mayoritario en este momento, y tienes nuestro apoyo en cualquier decisión que quieres tomar… si quieres pedir la destitución de Kagura del consejo puedes hacerlo…
ー¿Qué dirá cuando se entere?
ーEn serio crees que tendrá algo para decir cuando le diga todas sus verdades en la cara… conociendola comenzará a pensar en cómo librarse de los problemas legales que le caerán encima ーrespondió Mitsuru sin darle mucha importancia, mientras comenzaba a caminar para dirigirse al comedor.
Taichi, que no comprendía de qué hablaban solo tomó la mano de su abuela y se dejó guiar. Satori miró a Wakatoshi, que lucía algo confundido, acarició su mejilla y dejó un corto beso en sus labios, luego sonrió antes de murmurar…
ーTodo estará bien, somos una familia, estaremos siempre contigo.
ーGracias ーsusurró el castaño sobre los labios de Satori, antes de apoderarse de su boca en un beso un poco más demandante.
0-1-2-3-4
"ーSuga… tienes que ir pensando en decirle la verdad a Shoyo.
ーIwaizumi… no.. no puedes pedirme eso… no… no sé cómo hacerlo ーdijo con dificultad el peligris.
ーSé que es difícil, pero creo que es mejor que se entere por ti y no por otros… sabes que ellos podrían acercarse en cualquier momento y decirle la verdad…"
Las palabras de Iwaizumi, llevaban dos días resonando en la cabeza de Suga y simplemente no podía dejar de pensar en eso.
ーSuga… Suga
La voz de Daichi lo devolvió a la realidad. Desvió su vista de la pantalla de su computadora que mostraba apenas dos párrafos escritos, a ese ritmo no iba a terminar jamás su novela. Miro hacia la puerta del estudio y se encontró con Daichi que se acercaba a él con una mirada que demostraba preocupación.
ーLo siento, estaba…
ーSi, lo sé, pensando en como decir la verdad ーsusurró Daichi abrazando por la espalda al doncel, quien se mantenía sentado. Suga asintió y acarició suavemente el brazo del pelinegro que ahora estaba sobre su pechoー... no has hecho más que pensar en eso, desde que Iwa llamó.
ーDaichi, tengo miedo… ¿y si termina odiándome?
ーAmor, Shoyo jamás podría odiarte, ese niño te ama demasiado y está preocupado por ti, igual que todos ーrespondió el pelinegro mirándolo con una expresión algo seria, para que el doncel comprenda que hablaba muy en serioー... además debes recordar que tienes a un montón de personas que te quieren y que te ayudaremos en lo que sea.
ーGracias ーmurmuró el peligris antes de girarse un poco para besar los labios del pelinegroー, eres maravilloso… gracias por dejarme tu estudio mientras tú cuidabas a los niños ーagregó al terminar el beso.
ーCuando quieras, despues de todo tu siempre los cuidas…
ー¿Me ayudas a decirle? ーpreguntó repentinamente Suga consiguiendo una mirada algo sorprendida del pelinegro, quien realmente no se esperaba esoー... solo quiero que estés conmigo cuando le diga.
ーClaro que sí… ¿cuando le quieres decir?
ー¿Puede ser ahora? Asi ya dejo de pensar en esto ーDaichi solo asintió y sin más el peligris sujetó la mano del pelinegro y lo guió hacia la sala, donde los dos niños jugaban creando una ciudad con bloquesー... al mal paso darle prisa ーsusurró para sí mismo y centró sus ojos en su pequeño pelinaranja que en ese momento discutía con Tobio por que al parecer el edificio que estaba haciendo no debería ser así. Suga sonrió y apretando un poco más la mano de Daichi llamó al niñoー. Pajarito ¿puedes venir un momento? ーla pareja se sentó en uno de los sillones y Shoyo los miró con algo de curiosidad antes de acercarse a su mamá, quien parecía bastante nervioso. Suga dio unos golpecitos en el sillón, entre él y Daichi, para que el niño se siente, cosa que este hizo sin decir nada, el peligris miró a Shoyo y luego nuevamente al pelinegro y finalmente con un suspiro dijoー... Daichi, vas a pensar que estoy loco, pero… ¿podrías dejarnos solos?
ーClaro ーrespondió con una sonrisa, antes de centrar sus ojos en su hijo que seguía amontonando bloquesー… Tobio ven, tienes que ducharte.
El niño miró a su padre y soltando un suspiro tiró al piso los bloques que tenía en las manos y se acercó para tomar la mano de su padre. Así ambos pelinegros salieron de la sala rumbo al pasillo que daba a las habitaciones.
Suga volvió a encontrarse con esos ojitos color caramelo que lo veían algo preocupados. Acarició la mejilla del niño y soltó un lento suspiro para intentar calmar esa operación que sentía en el interior.
ーShoyo… tu sabes que yo te amo mucho, mucho, mucho ーel pequeño asintió y sujetó la mano del doncel que seguía en su mejilla.
ーYo también te amo mucho, mucho, mucho mamá ーmurmuró el niño antes de regalarle una de sus preciosas sonrisas.
ーBebé tengo que decirte algo muy importante… recuerdas que hablamos sobre las familias, los bebés y las mamás ーel niño asintió.
ーLos bebés crecen en la panza de la mamá...
ーSi, así es, pero a veces las mamás eligen a los bebés ーacotó Suga consiguiendo que el niño lo mire con verdadera confusiónー, pajarito, yo soy tu mamá porque te amo, desde que supe que existías… yo no te lleve en mi vientre pero te cuide y te ame desde que naciste… soy tu mamá porque yo te elegí como mi hijo… tu tienes otra mamá que es la que te llevó en su vientre y te trajo al mundo…
ーSi tengo otra mamá… ¿por que nunca la vi? ¿nunca vino a verme? ¿no sabe dónde vivimos?ーpreguntó el pequeño inflando un poco los cachetes.
ーEs que tu mamá no estaba bien… ella ha tenido problemas…
ーY… ¿La conoceré?
ーElla... volvió con tu papá y ellos dicen que quieren verte y que vayas con ellos ーmurmuró Suga sin poder evitar una expresión de tristeza. El niño se sintió mal al ver como Suga intentaba ocultar su tristeza tras una sonrisa falsa, allí algo no estaba bien si eso hacía triste a su MamaSuga.
ー¿Eso… es bueno?... ¿A donde quieren que vaya?
ーQuieren que vivas con ellos…
ー¿Y nos mudaremos con ellos? ーpreguntó con una pequeña sonrisa el pequeño pelinaranja.
ーNo… bebé... ellos te… qui... quieren solo a... ti ーdijo el peligris con mucha dificultad sintiendo como sus ojos se llenaban de lágrimas, e inmediatamente sintió las manitos de Shoyo en sus mejillas.
ーPero tu eres mi mamá, no quiero ir sin ti y... no sé si quiero otra mamá ーmurmuró el niño parándose sobre el sillón y abrazando a Suga, quien inmediatamente envolvió aquel cuerpito con sus brazosー... no quiero que te alejen de mi, te amo mucho, mucho, mucho
ーYo tambien te amo mi pajarito… te prometo que haré todo lo posible para que no nos separen.
Sintió al niño abrazarlo con mucha fuerza, y volvió a rogar para que no se lo quitaran, en verdad no sabría que hacer sin su pajarito.
Tobio estaba dentro de la bañera mientras su padre preparaba la toalla para sacarlo del agua y secarlo.
ーPapá ¿qué le sucede a Suga? ーpreguntó el pequeño luego de dudar bastante.
Daichi miró al niño y pensando que responder lo sacó del agua y lo envolvió en la toalla.
ーSuga está algo preocupado por problemas de adultos…
ー¿Como los tuyos con mamá?
ーSi… puede decirse que es algo así… ¿por que te preocupa eso Chiky?
ーPor que a Shoyo también le preocupa… además si Suga no sonríe tu también te preocupas ーrespondió el pequeño mientras su padre lo secaba.
ーTobio, tu y Shoyo no deben preocuparse por las cosas de los adultos… ¿sabes por qué? porque si ustedes son felices para nosotros es más fácil sobrellevar cualquier cosa.
ーPero…
ーPero nada… los niños deben preocuparse solo por casas de niños ーagregó el pelinegro mayor tocando la punta de la nariz de su hijo con un dedo.
ー¿Entonces debo preocuparme porque el sabado tengo que ir con mamá?
Daichi soltó un suspiro ante aquella pregunta y comenzó a ayudar al pequeño a vestirse.
ーChiky, no tienes que preocuparte por eso, los paseos con tu mamá serán vigilados, así que no volverá a hacer eso de llevarte a su trabajo y si sucede cualquier cosa me llamaran para que vaya por ti ¿si?... tienes que darle una oportunidad ーel pequeño frunció los labios hacia un costado dudando en que decir, sus experiencias con su madre nunca habían sido realmente buenas.
ーPero tu no la quieres…
ーNo, no es que yo no la quiera… solo… me molesta como ha hecho algunas cosas…
ー¿Qué cosas?
ーChiky creo que mejor lo dejamos así, no es un tema para niños ーrespondió finalmente Daichi peinando al niño antes de salir del baño para volver a la sala y encontrarse a Suga y Shoyo abrazados.
Otro capítulo, en el que me demore un poco más por el InkTober.
Espero que les guste.
Saludos. Nos leemos.
