Hola a todos como se encuentran, hoy les traigo una nueva historia. Que original mente no iba hacer mas que un borrador o una idea, pero con forme lo pensaba me fue gustando la idea de crear una historia sobre esta idea y aqui nos encontramos.
Espro que disfruten esta historia y como siempre nos vemos abajo.
ENTRE PASILLOS Y PAREDES.
No importaba cuanto caminara, corriera o incluso hacia qué dirección fuera; siempre estaba en un lugar distinto. Y aunque era muy difícil orientarse en este lugar (si no hasta imposible) reconocía que cada pared tenía algo único; Un diagrama de lo que parecían ser habitaciones, dibujos inentendibles que parecían ser abstractos y símbolos raros que parecían ser como una especie de letras. Y cada pared tenia por lo menos uno de los mencionados, pero nunca recordaba haber visto dos iguales, en distintas paredes. Y si eso es cierto pues cada pared es única y eso también significaría que jamás ha estado en el mismo lugar 2 veces. Pero el llevaba meses caminando por lo menos debía de estar en el mismo lugar, aunque sea una vez…. Ya que este lugar no podía ser tan grande ¿verdad?.
Durante estos meses todos los días eran iguales seguir caminando, buscar una salida, seguir caminando y alguna que otra pelea con los monstros que rondaban los pasillos o algún otro superviviente como él. Pero para bien o para mal hoy fue distinto, por un pequeño detalle.
-Sabes adónde vamos- Pregunto su acompañante la cual era una chica de cabello castaño, camisa verde claro, con pantalones azul marino y un cintillo que sujetaba su largo cabello -Hemos caminado por ya varios minutos, y parece que hemos caminado en círculos-
-Primero que nada, yo soy el que ha caminado, tu solo me has seguido sin que yo te lo pidiera- Respondió lincoln mientras él seguía caminando. Usaba su típica ropa solo que esta vez llevaba una chaqueta marrón y un bolso…. A y sujetaba una pistola con su mano derecha -Y segundo, no he caminado en círculos, créeme-
-Oye deberás piensas ignórame y dejarme por ahí a la suerte- Hablo la chica la cual no le agradaba la actitud que estaba tomando lincoln.
-Sí, es justo lo que quisiera hacer, pero no paras de seguirme-
-Porque eres la única persona, que he visto por aquí. ¿Dónde estamos?-
-Te parece que se dónde estamos-
-Sí, tienes razón no sabes a donde vamos, ¡Y JUSTO POR ESO ESTAMOS PERDIDOS!-
-Tu estas perdida, yo estoy caminando- Lincoln se detuvo un momento para ver el cielo, este laberinto no tenía techo, pero si unos muros muy altos. Al ver el cielo se dio cuenta que ya iba a anochecer, tenía que buscar un lugar donde pasar la noche. Luego continúo caminando.
-Bien si no piensas ayudarme, me voy por mi cuenta-
Luego de decir esto lincoln se detiene y voltea a verla, para luego fruncir el ceño.
-Que tengas suerte- Hablo el albino, para luego continuar su camino.
-Bien no te necesito- Dijo la chica la cual estaba molesta.
Aquella chica estaba por cruzar un pasillo cuando a la distancia se escucha un gran rugido, el cual era muy fuerte y aparentemente inhumano. La chica al escuchar esto fue corriendo hacia el peliblanco mientras gritaba un poco en el proceso.
-Cállate, quieres que esa cosa nos escuche- Dijo en un tono bajo, pero enojado. Aquella chica escucharlo tapo su boca con sus manos rápidamente.
-Qué era eso- Pregunto muy nerviosa, y bajando el volumen de su voz.
-No lose uno de los cientos de monstros, que rondan estos pasillos- Luego de decir esto, lincoln empieza a mirar a varias direcciones de los pasillos para luego continuar caminando.
-¿cientos?- Pregunto la chica con mucho temor y un claro tono nervioso en su habla.
-Sí, realmente son muchos, muy peligrosos…. Y por lo general se la pasan muy hambrientos-
Aquella chica trago saliva ante esta revelación, y luego se acercó todavía más a lincoln. Para su suerte, aquel chico estaba ahí con ella, ella no se imaginaba a si misma caminando sola en este laberinto con un constante temor de encontrase a un monstro en cualquier esquina. Lincoln por su parte se molestó un poco cuando se acercó tanto, pero al verla tan nerviosa lo dejo pasar.
-Cuanto tiempo llevas aquí- Pregunto con algo de temor.
-No lo sé unos meses tal vez- Dijo lincoln sin prestar mucha atención a la chica. El parecía más concentrado en ver cada esquina y pasillo a medida que avanzaban.
-Deberás pasaste meses aquí…Solo- Ella no se imaginaba ni siquiera pasando cinco minutos aquí…. Sola.
-¿No te ibas a ir por tu cuenta?- Pregunto lincoln sin mirarla, solo seguía caminando.
-Sí, he…sobre eso creo que estaré contigo…. Hasta que salgamos de aquí- Cuando la chica dejo esto, sin parar de caminar lincoln volteo a verla y luego esta le dio una sonrisa nerviosa.
Lincoln suspiro pesadamente.
-No tienes amigos o a alguien más a quien fastidiar-
-Te parece que hay alguien más en este lugar- Dijo la castaña señalando el lugar donde estaban.
-Entonces no tienes amigos-
-¡Oye claro que si tengo amigos!, tu eres el que parece que no tiene amigos- La castaña respondió un poco molesta por el comentario del albino.
-Tienes razón, no tengo muchos amigos desde que acose sexualmente de una de mis compañeras de clase- Lincoln respondió sin parar de caminar y sin perder su concentración en el camino.
En eso momento la castaña se alejó de lincoln, mientras parecía mirar con algo de temor, ¿deberás él había hecho eso?. Lo peor de todo es que él lo dijo como si fuera la cosa más normal del mundo.
Lincoln se detuvo y volteo a verla, está por reflejos se alejó un poco más de él, y su mirada tembló un poco. Lincoln solo rodo los ojos para luego hablar.
-No quiero, ni tengo planeado hacer algo así. Así que si me vas a acompañar intenta no actuar como si yo fuera tocarte, ¿ok?- Luego de decir esto siguió caminando.
La chica castaña, ahora no sabía qué hacer ¿debería seguirlo?, eso sería lo más lógico dado que no había nadie más y el lugar parecía muy peligro. Pero ¿y si intentaba hacer algo?, no habría nada ni nadie que se lo impidiera, es más, él estaba armado así que en cualquier momento Podría apuntarle con aquella arma y ella no tendría, de otra más que obedecer a lo que él le pidiera. Tal vez podría ir sola digo yo…
Sus pensamientos fueron interrumpidos, cuando volteo hacia él un de donde habían venido y lo que vio la dejo horrorizada. Al final del pasillo había un chico cubierto de sangre, ojos negros, una gran sonrisa con una enorme hilera de dientes y unas uñas que parecían garras. Luego aquel monstro fue corriendo con mucha velocidad hacia ella. La castaña por otro volteo para tratar d visualizar a lincoln el cual estaba al otro lado de un pasillo doblando una esquina. Sin tiempo que perder la castaña corrió con todas sus fuerzas para lograr alcanzar a lincoln, mientras gritaba por ayuda.
La castaña y lincoln se encontraban caminando por los pasillos ella no paraba de sujetar con fuerza uno de los brazos de lincoln por más que el albino le dijo que no lo hiciera.
Hace como media hora cuando aquel monstro la persiguió, lincoln llego a su rescate y a pesar de la gran velocidad a la que se movía aquella creatura, el logro dar un dispara certero en su cabeza matándolo. Luego lincoln la reprendió por haber gritado tan fuerte cuando empezó a pedir ayuda. Y antes de que ella pudiera decir algo, lincoln la tomo de una mano y empezó a correr sin soltarla. Y cuando ella se iba a detener se empezó a escuchar un momento de rugidos por los alrededores y envés de detenerse solo corrió más rápido. Luego de unos minutos corriendo mientras parecía que algo los perseguía lincoln se detuvo y le dijo que ya era seguro.
Y ahora se encontraban aquí.
-Bien llegamos aquí pasaremos la noche- Hablo lincoln.
Estaban en un callejón que no tenía salida, parecía como todos los demás, salvo que en este callejón había vegetación que crecía en las paredes. Lincoln hizo que la castaña lo soltara y a ella pareció no agradarle la idea, pero no hizo más nada, luego él se acercó a una de las paredes y movió la vegetación que había en ella, para revelar una pequeña cavidad por el piso, dentro de la pared, era pequeña, pero parecía suficiente como para entrar los dos, siempre y cuando permanecieran acostados en el piso.
-Y crees que es seguro pasar la noche ahí-
-Durante la noche, estos lugares son más seguros que cualquier cosa- Hablo lincoln mientras metía su mochila en la cavidad de la pared. Para luego empezar a tomar un poco de vegetación de la pared -Además esas cosas no se acercan a estas plantas- Luego de decir eso empezó a poner las plantas que había tomado, era un gran montón de lo que parecía ser lianas y alguna que otra planta que no sabía cómo se llamaban. Luego empezó a poner las plantas en el suelo haciendo una improvisada línea con ellas.
-Listo, Ya puedes entrar- le hizo señas para que esta entrara en aquella cavidad de la pared.
No dijo nada estar ahí escondidos parecía ser mejor que estar durmiendo a mitad de los pasillos. Luego de que ella entrara, lincoln entro. Y la cavidad era pequeña apenas podía levantar la mitad de su cuerpo sin chocar su cabeza con el "techo". Por lo que debía permanecer acostada.
-Entonces mañana, ¿Qué haremos?- Pregunto la castaña.
-No lo sé hem…- Se quedó pensado un momento -¿Cuál era tu nombre?-
-Jennifer, ¿cuál es el tuyo?- Respondió Jennifer.
-Lincoln- Respondió casi de inmediato -En fin…. Yo continuare mañana mi camino y tu…. No lose, creo que seguirás el tuyo. Creo que no te agrada mi compañía-
-Oye no, no quiero estar sola-
-Pues yo si-
-¿Cómo puedes querer algo así?, estar sola seria lo último en lo que pensaría en una situación como esta- Jennifer hablo.
-No lo sé, ¿la costumbre?. El punto es que no estaré ganando nada si te llevo conmigo, solo me retrasarías-
-Yo no soy un retraso-
-Tienes razón, solo eres molesta-
-Y tu un insensible- Jennifer dijo mientras se mantenía de brazos cruzados.
-Si ese soy yo- Contesto con sarcasmos lincoln. Esto pareció enojar un poco a jennifer.
Todo permaneció callado por unos minutos ya que jennifer no sabía que decir y lincoln no parecía interesado en formar una con versación. Pero luego e unos minutos lincoln hablo.
-Me voy a dormir, ya oscureció- Lincoln se empieza a quitar su chaqueta, y jennifer se alejó un poco de el -Toma, las noches aquí son frías-
-Estoy bien- Respondió jennifer, para luego darle la espalda a lincoln.
-Como quieras- Lincoln su chaqueta como si fuera una manta para luego tratar de dormir.
-¿Deberás vas a dormir a esta hora?, apenas ha oscurecido-
-Sí, me gusta dormir temprano para levantarme temprano y así empezar a caminar a primera hora. En este lugar no hay tiempo que perder-
-Oye y que tan seguido te topas con esos…. Monstros- Pregunto jennifer con algo de curiosidad, esa era una pregunta que había querido hacer desde hace rato, pero en su momento se la guardo para sí misma.
-Depende-
-¿De qué?-
-De la hora, hay horas donde se compartan sumamente agresivos, y su necesidad por buscar y matar aumenta-
Jennifer trago saliva.
-Y cuáles son esas horas-
-No lose exactamente, pero alrededor del mediodía y durante la noche-
-Aquí estamos a salvo, ¿verdad?-
-Siempre y cuando te quedes callada si escuchas a esas cosas cerca, si-
No sabía cuánto tiempo había pasado exactamente, pero el frio la despertó. Sus brazos y piernas estaban congelados, en estos momentos se arrepentía de no haber aceptado la chaqueta que le ofreció lincoln, ¿ya era tarde para decirle que si quería la chaqueta?.
-Lincoln- No dijo nada -Lincoln- Llamo por segunda vez y nada. De seguro estaba dormido.
Moviéndose con cuidado, se acercó a él para tomar una parte de la chaqueta de él y cubrirse un poco con ella. Ahora que jennifer se daba cuenta la chaqueta era más grande de lo que parecía, de seguro le quedaba un poco grande a lincoln.
Cubrirse con su chaqueta no fue suficiente todavía tenía frio, por lo que con algo de incomodidad se acercó todavía más a lincoln y le dio un abrazo. Lo primero que noto fue que el chico estaba muy caliente, parecía como si tuviera fiebre. Pero envés de preocuparse por la salud del chico solo pego su cuerpo lo más que pudo a lincoln, y luego de hacer no pudo evitar comparar el abrazar su cuerpo, con abrazar a un peluche.
Ya no sentía tanto frio como hace unos momentos así que se dispuso a intentar dormir… pero no pudo.
Estando tan cerca de el no pudo evitar ver su cabello, a pesar de la oscuridad podía ver por la poca luz que se filtraba el color blanco de su pelo, cuando lo vio se preguntó si él era albino. No supo cuándo, pero con una de sus manos empezó a jugar con el cabello de lincoln, el cual era muy suave.
Pasaron unos momentos y no pudo evitar, pensar que si el lincoln se despertaba y viera que ella estaba abrazándolo, ¿intentaría sobrepasarse con ella?. Todavía no olvida cuando este menciono que había abusado de una de sus compañeras de clases, ¿eso sería verdad?. Lo más probable es que si, no vio ni una pizca de gracia en su expresión por lo que parecía que hablaba enserio. Por ahora no debía de confiar mucho en lincoln, en cualquier momento podría tomar una oportunidad y aprovecharse de ella, o tal vez solo estaba exagerando y lincoln lo único que hizo fue contar una broma de mal gusto. Y ahora que lo pensaba ¿eso sería tan malo?, digo él no está mal y tan vez no me molestaría que…. ¡NO! En que rayos estaba pensando de ninguna forma ella permitiría que él le pusiera una mano encima aun si ella lo quisiera…. Luego de pensar eso se miró el hacia arriba por unos momentos mientras reprendía mentalmente y trataba de convencerse a sí misma que no había dicho eso.
Mientras trataba de olvidar lo que había pasado, se dio cuenta que todavía con una de sus manos seguía jugando con el cabello de lincoln por lo que se detuvo, para luego no poder evitar seguir mirando su cabello, realmente se veía muy bien…. ¿Olerá tan bien como se ve?. Tratando de no pensar en el bochorno de sus pensamientos acercó su cara a su cabello para luego olerlo. Realmente olía bien, tenía un olor misterio que no reconocía, pero era agradable. Ella continúo mirando y en uno que otro momento oliendo su cabello hasta que, mira el resto del cuerpo de lincoln.
Cuando lo hizo no pudo evitar pensar, jamás había dormido al lado de un chico y ahora que recordaba bien jamás había estado tan cerca de uno. Por alguna razón no podía evitar pensar que se sentía agradable y un poco incómodo estar al lado de él. Con cuidado llevo su mano a uno de los brazos de lincoln para poder sentirlos. Eran diferentes a los de ella, tenían un mayor volumen y estaban algo marcados. De seguro hacia ejercicio.
Luego empezó a tocar el pecho de lincoln, no sabía por qué lo hacía, antes de llegar a esta parte de su cuerpo ya había tocado otras como su nuca, cara y hombros. Y mientras lo hacía no paraba de repetirse a sí misma que solo era por curiosidad y que no lo volvería hacer. Luego de sentir su pecho, empezó a bajar su mano hacia su abdomen, y al igual que otras partes de su cuerpo también estaba algo marcado. Pero no podía sentir del todo su abdomen, por su camina, sería algo malo si levantaba su camisa solo un poco y tocaba una poco. Con mucho cuidado de no despertar a lincoln empezó a meter su mano debajo de su camisa, pero mientras hacía esto no podía evitar sentirse algo rara…. Sentía como si su sangre se estuviera alojando en su cara, un cosquilleo es su columna no paraba de atacarla y ella no podía evitar morder su labio inferior mientras hacía pasaba su mano por el cuerpo de lincoln.
Cuando su mano empezó a moverse para avanzar un poco más, de un momento a otro su mano fue sujetada con fuerza, trato de retraer su mano, pero en respuesta sujetaron con más fuerza. Iba a gritar hasta que se dio cuenta que su mano era sujetada por una de las manos de lincoln, el volteo para verla. Y en ese momento jennifer trago saliva mientras estaba muy, pero muy nerviosa.
-Puedo saber, que era lo que intentabas hacer- Dijo con cansancio mientras no para de sujetar la mano de jennifer.
Jennifer por otro lado intentaba zafar su mano del apretón de lincoln, pero en respuesta solo apretó más duro.
-Suéltame, me lastimas-
-Te soltare cuando me digas porque curioseabas debajo de mi camisa-
-Yo no quería…. Ahh- Lanzo un ligero quejito al ver que apretó con más fuerza.
-¿No querías?- Dijo para después soltar la mano de jennifer. Esta casi al instante la retrajo hacia ella.
-No hagas eso otra vez, estaba durmiendo, tienes idea de lo difícil que es dormir aquí-
-Lo siento…. No lo hare otras vez- Dijo cabizbaja, con algo de nervios.
-Ok. Para la próxima si quieres tocarme que no sea cuando duerma, y pídeme permiso- Dijo para luego acostarse y no decir nada más.
Por el momento muchas cosas pasaban por la mente de jennifer, la principal era si hablaba enserio sobre lo de pedirle permiso cuando ella intentara tocar y si le diría que si cuando ella le preguntara…. mejor me callo.
Fue lo último que pensó antes e intentar dormir otra vez, intentando no pensar en que había intentado sobrepasarse con la persona que le daba miedo que se sobrepasara con ella.
-Jennifer, jennifer, sal de ahí, ya tenemos que irnos-
Jennifer empezó a levantarse mientras escucha a lincoln que le decía que ya tenían que irse, con mucha dificultad, por el cansancio que tenía. No pudo dormir bien anoche, ya que no pudo jamar d pensar en lo que había pasado anoche. Una vez jennifer salió de ahí, empezó a estirar su cuerpo como pudo dormir ahí fue muy incómodo.
-Ya descansaste bella durmiente- Hablo lincoln el cual se veía como si hubiera dormido de maravilla.
Jennifer no contesto, es más, ni siquiera lo miro eso le resultaba incómodo.
-Toma debes de tener hambre- Dijo lincoln mientras le ofrecía y un plato de plástico el cual tenía verduras, carne, arroz, algo de ensalada todo se veía muy bien cocinado y el olor que desprendía era irresistible.
-Donde conseguiste eso- Dijo mientras tomaba la comida que lincoln se ofreció.
-De una capsula, todos los días a cuando amanece lanzan una muy cerca de donde estoy. Traen por lo general agua y comida, pero abecés me dan otras cosas y balas para la pistola-
Lincoln volteo a ver a jennifer, no paraba de comer con cierta prisa. Debía de tener hambre cuando lincoln se encontró con ella parecía que ella no llevaba más de unos minutos en el laberinto estaba muy confundida y asustada, por lo que cuando vio a lincoln pasar ella no pudo evitar ir hacia él y preguntarle algunas cosas, que lincoln no respondió, el solo la ignoro y trato de seguir su camino y la chica al ver que él no hablaba solo lo empezó a seguir.
-Oye sabes que es lo más raro de todo esto- Pregunto lincoln mientras observaba como la castaña terminaba de comer.
-¿Qué?- Pregunto sin muchos ánimos, en cualquier otra situación le hubiera respondido con un "que parte de aquí no es rara".
-Que en la capsula vinieron dos raciones de comida y de agua, es la primera vez que esto pasa; Siempre me envían una rasión de agua y comida. Quien sea que esté enviando las capsulas, sabe que estás conmigo-
Jennifer no dijo nada prefirió mantenerse al margen y no decir nada.
-Bien no hay tiempo que perder vámonos- Dijo lincoln.
Lincoln y jennifer, avanzaban por los pasillos y paredes de este interminable laberinto. Lincoln caminaba sin un rumbo fijo, solo caminaba esperando encontrar una salida tarde o temprano. Mientras que jennifer solo se limitaba a seguir a lincoln. El silencio entra los dos era muy pesado sus pasos y algunos sonidos raros que se escuchaban a la distancia era lo único que se podía escuchar mientras caminaban. Y en cualquier otra ocasión a lincoln no le importaría este silencio ya estaba acostumbrado a él, pero…. Ahora era diferente.
-Y… ¿recuerdas como llegaste aquí?- Pregunto lincoln para romper el silencio no sabía porque, pero eso lo estaba matando por dentro -Sabes cuándo me desperté, ya me encontraba en medio de un motón de pasillos si saber a dónde ir, estaba perdió, confundido, asustado. Pero después de la primera semana de supervivencia empecé a entender cómo funcionaba este lugar y sobrevivir se volvía cada vez más fácil. Pero en fin recuerdas algo antes de haber llegado aquí-
Jennifer miro un momento hacia la nada para luego tratar de hacer memoria sobre como llego aquí, pero…. Nada no recordaba nada.
-No- Respondió jennifer
-Que va, todos a los que le pregunto me dicen lo mismo. Porque nadie puede recordar cómo llegaron aquí- Respondió lincoln mientras seguía caminado, al igual que ayer no podía evitar ver con atención cada esquina y cruce de cada pasillo.
-¿Cómo, has estado con otras personas?- Jennifer pregunto, ignorando por completo la distancia que así misma se había prometido mantener con lincoln.
-Si- Respondió lincoln volteando un momento para verla y luego continuar -En este laberinto, han estado varias personas…pero pocas sobreviven-
-Y porque ninguno te siguió acompañando- Ella suponía que en situaciones como esta cuando una persona viera a otra lo que harían seria unirse y continuar juntos.
-Veras las…. Personas, no siempre tiene las mejores intenciones. Todos los que estamos aquí intentamos sobrevivir, sin importar el coste-
-Y porque conmigo fue diferente- Ella supuso que con ella fue diferente, ¿verdad?.
-No lo fue, siempre creí que te traías algo entre manos. Y cuando te pico el mosco de la curiosidad ayer, pensé que se trataba de otra chica araña que intentaba abrirme el estómago para poner huevos-
Cuando dijo esto pasaron un monto de preguntas por la cabeza de jennifer, pero solo pudo decir.
-¿Chica araña?- Pregunto tan confundida como sorprendida.
-Si en una vez me cruce con una, y bueno… En resumen, cuando estaba durmiendo intento abrirme el estómago mientras intentaba matarme. Y desde ahí me di cuenta que muchas de las cosas que se encuentran aquí pueden tomar formas humanas para hacer el trabajo que los monstros no pueden hacer. Permanece alerta y no confíes en nadie ni siquiera en mí, ok-
-Hem, ¿ok? Creo- Ahora jennifer estaba más confundida que nunca en su vida.
-Oye, aprovechando que estamos hablado de lo que paso anoche, ¿quieres hablar de eso?- Dijo para voltear a verla.
Jennifer volteo hacia otro lado tratando de que lincoln no viera lo colorada que estaba su cara para luego responder.
-Podemos simplemente olvidar eso-
-Si podríamos, pero eso no sería divierto. Y además creo que ya estás en la edad para que alguien te hable sobre los cambios está pasando tu cuerpo-
-¿Puedes dejar de hablar de eso?-
-No. Y no tienes nada de qué avergonzarte, todos pasamos por eso, digo que edad tienes; doce, trece. Supongo que ya empezaste a jugar con tus dedos- Dijo para luego mostrarle dos dedos en señal de burla.
-¡Quieres callarte de una vez!, yo no hago eso-
-Vaya, te estaba tomando el pelo, pero nunca creí que hicieras esas cosas-
-Que-e yo te dije que no-Decía en su tono nervioso y no pudo terminar ya que lincoln la interrumpió.
-Yo no soy tus padres, no me voy a creer las mentiras que practicabas cinco minutos en el espejo de tu baño cada mañana. Si quieres que confié en ti solo se honesta, digas lo que me digas no te voy a juzga r-
-Ok- Dijo en un tono bajo mientras trataba de evitar el contacto visual con lincoln.
-Bueno entonces no hay algo que quieras decirme, te dije que podías contarme lo que quisieras y no te iba a juzgar-
Con algo de nervios jennifer pudo ver a lincoln, el mantenía su actitud relajada, pero bastante concentrada en el lugar que los rodeaba. Jennifer miro sus manos y empezó amover sus dos dedos indicen en círculos para luego decir.
-Seguro que no me vas a juzgar-
-Bueno en una situación como esta, si me confiesas justo ahora que incendiaste un auto, eso no me importaría-
Jennifer no estaba segura si decir lo que pensaba decir, pero quería decirlo esa pregunta no salía de su mente y necesitaba una respuesta.
-Tu he…. Anoche cuando yo…. Ya sabes- Se empezó a rascar la nuca con vergüenza -Me dijiste que te pidiera, permiso cuando si intentaba hacerlo otra vez- Ni ella misma entendía porque poner las palabras en orden correcto era tan complicado -Lo que quiero decir es… si lo decías enserio-
Lincoln puso su mano en su barbilla mientras organizaba en su mente lo que jennifer intentaba decirle, y una vez comprendió lo que quiso decir frunció el ceño para luego decir.
-Creíste que lo había dicho enserio- Si mal no recordaba, él había usado su tono de voz más sarcástico que pudo haber usado en su vida cuando había dicho eso.
-Yo he, creo que si- Miro el suelo mientras evitaba cualquier tipo de contacto visual.
-Vaya, tienes el libido muy alto para tu edad-
-¡Oye eso no es cierto!, y deja de actuar como si fueras mayor que yo claramente tenemos la misma edad-
-Claro, lo que tú digas. Y oye me gustaría ayudarte con tus problemas sexuales, pero con todo lo que pasa cada día en este lugar es lo último que quisiera hacer-
-¡Yo no tengo problemas sexuales!- Jennifer lo interrumpe.
-Oye me dejas terminar-
-Y tú puedes dejar de hablarme como si tuviera alguna ¡especie de complejo sexual!-
-Bueno ok, no tienes un complejo sexual. ¿Ya te sientes mejor?- Dijo lincoln el con sarcasmos en la última oración.
-¡No!. No se supone que no me ibas a juzgar-
-Oh discúlpame, pero cuando digo ese tipo de cosas no espero que las personas me pregunten si puedo permitirles tocar mi cuerpo ok-
Bueno tenía que darle la razón por esa parte, tan mal había sonado lo que le pregunto. En estos momentos más que nada se sentía muy avergonzada al estar bajo la mirada de lincoln. Lincoln vio cómo se sentía por lo que le dijo.
-Bueno, eso ya no importa- Dijo lincoln -Solo hay que seguir adelante, y sobrevivir, ¿te parece bien?-
-Si me parece bien- Aunque le costó un poco puedo ver a lincoln directamente a la cara.
-Bien, es bueno escuchar eso porque se acerca medio día y créeme que las cosas no van a estar tan calmadas como lo están ahora-
Bueno que les parece esta nuev historia, cualquier comentario sera bien recibido. Y por si acaso no base esta historia en maze runner, en realidad la idea de hacer esta historia, salio cuando me acorde del libro "quien se a llevado mi queso" :v. Y aunque mi historia no tiene nada que ver con el libro (execto que ambas historias tienen un laberinto), de ahi fue donde surjio la idea originalmente.
En fin nos vemos en otra ocasion espero que les alla gustao la historia.
