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Hola queridos lectores
lamento la demora pero gracias por su paciencia y su apoyo en sus hermosos reviews que me alientan a seguir escribiendo :D
denle clic al botoncito ;D da de comer a su humilde servidora :D
saludos desde CDMX
Serenity Moon
CAPITULO 2 EL PASADO VUELVE I
¿Qué hacer cuando la vida se empeña en volver atrás? Cuando uno quiere avanzar ella te jala, cuando quieres regresar ella te jala ¿Por qué no ir hacia donde uno lo desea y quiere? ¿Cómo lograr hacer las cosas sin volver a ver atrás?
¿Cómo no caer? ¿Cómo no voltear a ver los pedazos caídos? ¿Cómo mentir, como seguir, como no sufrir pero avanzar dejándolo de nuevo?
El dilema sin fin de la vida misma.
Maldita sea.
HGP.
Helga miraba al rubio que estaba frente a ella, pero una manita pequeña la sacó de aquella conexión que había surgido entre ambos.
-Jacob
-Mama…me duele –Dijo sollozando el pequeño rubio que se abalanzo sobre su regazo indicándole el dolor que tenía en su rodilla.
-¿Mama? –Susurro Arnold mirándola
-Vamos Jacob
Arnold reacciono deteniéndola –Ya viene una ambulancia, el niño realmente necesitara unas puntadas la abertura de la rodilla es profunda.
-¿Tu como sabes? –Se le salió decirlo de manera un poco brusca pero estaba nerviosa
-Soy médico, Helga
-Si mama, el doctor me estaba revisando cuando llegaste
-Bueno amiguito mientras llega la ambulancia ¿Qué te parece si te limpio un poco la herida? Por suerte tengo mi pequeño maletín conmigo casi siempre
-¿Dolerá?
Arnold miro al pequeño con una sonrisa –Quizás un poco pero prometo que lo que hare será limpiar alrededor, lo demás lo haremos una vez que estemos en el hospital ¿Te parece?
-Si
-Pero amor teníamos entradas para el cine, ya viene la ambulancia y prometiste no trabajar hoy
Helga no había visto a la joven pelinegra que estaba con Arnold pero al escucharla de inmediato sintió los celos brotar de su ser.
-Esto es una urgencia Valeria, sabes que no dejo a mis pacientes solos cuando me necesitan
-Pero él no es nada tuyo
-Conozco a su madre desde hace años, no puedo irme y dejarlos lo siento mucho, discúlpame con Gerald y Phoebe
¿Gerald? ¿Phoebe? ¿Por qué de pronto todos aparecían en la misma ciudad en donde ella vivía?
-Arnold no te preocupes si tienes que irte, yo estaré bien
-No es algo importante y esto sí, así que me iré
A decir verdad esa mirada que le lanzo Helga sintió que se refería no solamente a ayudarla. Pero no le dio más importancia, ahora solo importaba su pequeño.
Y sobre todo protegerlo.
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Valeria estaba muy molesta miro a Phoebe quien después de escuchar todo no había dicho nada. –Ustedes saben quién es ¿No?
Gerald miro a Phoebe
-Creo que es mejor que Arnold te cuente todo lo que deba contarte sobre ella.
-Ustedes son mis amigos ¿Por qué no me lo dicen?
-Porque no nos corresponde –Dijo Phoebe. –Bueno ahora que ya no entramos a ver la película, al menos vamos a comer ¿Qué les parece?
Valeria no estaba conforme pero los siguió.
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Helga miraba hacia la sala de urgencias esperando que Arnold saliera de ella, no le habían permitido ingresar al momento de la radiografía, aunque no era necesaria pensaba ella, Arnold había insistido.
-Bueno pequeño en un momento te alcanzo –Dijo mientras una enfermera se lo llevaba a un cuarto
Helga iba a seguirlos pero Arnold la detuvo –Creo que debemos hablar ¿No?
-¿Cómo de que debemos hablar tu y yo?
-¿Qué fue lo que paso? ¿Por qué me alejaste?
Helga se sintió nerviosa no pensó que fuera a abordar el tema tan directo
-Te amaba y tú lo sabias
Helga bajo la mirada –Pero me olvidaste con tu nueva novia –Dijo sin mirarlo aun –Así que no creo que hayas sufrido tanto
-Sabes que eso no es verdad
-Yo digo solo lo que veo y esa es la verdad
Arnold bufo molesto mientras la tomaba de las manos -¿Ese niño….? –La miro y Helga supo que se avecinaba
-Suéltame por favor
-¿Es mi…mi hijo?
Helga sintió que pronto tendría que salir huyendo pero del país. Tomo una bocanada de aire antes de mirarlo
-¿Qué idioteces dices?
-Podría serlo y lo sabes
-¿Qué te crees un superdotado? para pensar que…por una... –Se sonrojo fuertemente
-Quiero pensar que si –Dijo Arnold mirándola –Pensar que ese niño pueda ser mi hijo y no de cualquier otro idiota
-Pues no lo es, yo…
-¡¿Helga?!
La salvo la campana, volteo para encontrarse con aquellos ojos marrones que le brindaban tanta paz cuando lo tenía cerca como ahora.
-Javier –Dijo la rubia soltándose de Arnold para abalanzarse sobre los brazos del joven.
Arnold miro la escena molestó.
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Miriam miraba a Olga y su pequeña nieta Jane de 5 años, era una hermosa niña, ambas estaban en la sala de aquella casa que muchas veces fue la cárcel y el tormento de su hija menor, la extrañaba demasiado pero sabía que la había perdido para siempre, no solo como hija si no como sobrina o como algún familiar siquiera.
-Quisiera conocer a Jacob –Comento mirando la fotografía que Olga le había llevado de las vacaciones pasadas con su hermana
-Lo sé pero ya sabes que opina Helga mami
-Y no la culpo, al final la única culpable soy yo
-Tampoco lo eres pero…dale tiempo
-Tiempo –Repitió la rubia tristemente –Tiempo es lo que ya no tengo
-Mama tranquila
-Quiero que la busques por favor hija, tráela
Olga miro con preocupación a su mama que se encontraba acostada en un sofá.
-Todo estará bien
Miriam negó con la cabeza –Pero buscara por favor
-De acuerdo mama pero tranquila, todo está bien
Pero Miriam sabía que todo estaba años luz de estar bien.
"Solo pido que dios me deje verte…verte y estar un día más contigo al menos para….corregir mucho."
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-¿Quién es el Helga? –Dijo el rubio una vez que recupero el habla
-Es mi prometido –Dijo mirándolo con seriedad –Y el padre de mi hijo
Arnold sintió que el mundo se le veía encima ese idiota era…era el padre…. ¿padre de Jacob? ¿Enserio?
Ese niño tenía 7 años, ellos estuvieron en esa época en Hillwood ¿Cómo? ¿Cómo se olvidó del tan rápido? Llego a NY y de inmediato empezó a estar con ese imbécil
-Javier mucho gusto –Dijo mientras estiraba su mano hacia el rubio, quien solo la tomo por cortesía.
-Arnold
Javier se tensó y miro a la rubia de reojo.
-Bueno y ¿Cómo está mi hijo?
-Él está bien, ya revise la radiografía y no se rompió ni un hueso pero quizás le cueste caminar por la herida, tuvimos que darle 10 puntadas en la rodilla.
Helga respiro un poco aliviada y triste -¿Ya podemos irnos?
-Sí vamos a mi consultorio, les daré unas indicaciones y te daré unos analgésicos para el dolor
-Gracias –Dijo Javier mientras tomaba la mano de la rubia –Ve con Jacob, yo iré con el doctor
-De acuerdo –Dijo no muy convencida la rubia
Cuando la rubia entro en el cuartito donde había visto que habían pasado a su hijo, Javier volteo a ver a Arnold, quien ya se esperaba aquella mirada.
-Con que tú eres Arnold Shortman
Arnold no pudo evitar sonreír -¿Te conto de mí? Seguramente eso debe doler, que ella no olvide a una persona ¿No?
Javier apretó las manos mientras intentaba controlarse –Mas debe doler haberla perdido por idiota
-Para tu información, yo no la dejé, ella decidió hacerlo –Dijo el rubio tranquilo
-Si claro –Dijo molesto –Ni creas que ahora vendrás aquí tranquilo a recuperar lo que dejaste ir
Arnold respiro profundamente –No sé qué te conto o que creas tú lo que paso, pero lo que te puedo decir es que yo no la deje y no pienso volver a hacerlo
-Es una amenaza
Arnold sonrió con burla –Tómalo como quieras
Y con eso se alejó de él –Voy por los analgésicos y la receta para que puedan irse, pero diré a Helga que necesita agendar una cita para que le quiten los puntos al niño en 2 semanas
-Idiota –Murmuro Javier molesto
"En buena hora apareció de nuevo" pensó molesto antes de entrar a la habitación con Helga y Jacob, la rubia parecía tranquila pero sabía que no lo estaba, seguramente aún estaba un poco enamorada de él.
Había sido hace un mes exactamente que ella se dio la oportunidad por fin de estar con él y ahora la podía perder por culpa del idiota ex novio.
¿Qué más podía pasar?
