—Usagi despierta hija se te hará tarde. —Sarandeaba serenity a su hija intentando no despertar, a la pequeña que dormía a su lado.

—M...amá ¿Qué hora es? —se estiraba aún adormilada, está no era de levantarse temprano.

—Son las seis con tres am hija ve a ducharte, ya el desayuno estará listo, no te tardes que aún tienes tiempo. —Dijo está saliendo de la habitación.

Miraba a mi pequeña hija quien dormía plácidamente a mi lado, —buenos días pequeña sabes mami hoy va a comenzar a trabajar, no te enojes con mami porque no estará contigo, eres una niña suertuda la abuela ikuko te cuidará y en la tardecita, la abuela serenity también te cuidará. —Tome el celular para ver la hora seis con siete am mierda se me hace tarde, se me levanté, no sin antes besar a mi pequeña Chibiusa en la mejilla muy despacito para no despertar a la niña, agarre la toalla y fui directo al baño; hoy sería un nuevo comienzo.

•••

Mientras tanto en la cocina, ikuko servía una humeante taza de café a su esposo.

—¿Usagi comenzará hoy su trabajo no? —pregunto este a su esposa.

—Si Kenji Haruka la recomendó con una amiga, la cual tiene un café y es muy popular.

—Para lo que quedó mi nieta para andar sirviendo mesas y para rematar con una hija; sin siquiera haber terminado la preparatoria. —Reprochó este sin ocultar su molestia.

—¡Ya basta Kenji ya lo hecho, hecho está y no se puede deshacer, aún no superas lo de Serenity! —exclamaba Ikuko molesta la actitud de su esposo, a veces la desconcertaba y quejarse no haría que las cosas fueran diferentes.

—No puedo Ikuko no es fácil, sabes que no se porque las mujeres de esta familia, son tan... —No pudo terminar la oración, porque su hija venía entrando a la cocina.

—Solo dilo Padre termina la frase, destila tu veneno antes de que te ahogues en el...

—¡Serenity Kenji por favor tengamos, un desayuno tranquilo, ya dejen de abrir viejas heridas. Tratándose mal no solucionarán nada al contrario!

No notaron a Usagi en la entrada de la cocina, al verla todos quedaron en silencio.

—Buenos días a todos —fui a la encimera tome una tostada y le unte mermelada—, mamá Ikuko chibiusa está aún dormida, trataré de llegar antes de anochecer.

—No debes ir sin comer Usa chan almenos, llévate este almuerzo, recuerda debes comer bien por ti y por la pequeña chibiusa, tu aún estás dando pecho debes comer bien. Tu sabes cómo son, serenity y Kenji no les prestes atención.

La mirada de Usagi comenzó a tornarse cristalina, las lágrimas amenazaban con salir.

—Mamá Ikuko ya me cansé de explicar a papá Kenji, que yo no estuve con ningún hombre yo aún no entiendo: cómo, cuando, dónde y en qué momento quedé embarazada y sabes creo que no lo sabré nunca y sabes que al demonio todo, estoy cansada de que él haga ver a mi hija como un error me duele sabes ya no soporto más. —Comence a llorar cansada de esta rutina.

Ikuko solo le abrazaba para calmarla —sabes tu papá Kenji es un gruñón no le prestes atención, ahora ten un excelente día cariño. —Tomó a usagi de los hombros y besó su frente.

—Ve tranquila Usa chan yo cuidaré de chibiusa.

—Gracias mamá Ikuko te veré más tarde. —Sin más que decir subí a mi bicicleta, para ir a mi nuevo trabajo.

•••

Estaba asombrada, de el lugar donde trabajaría ¡Wow era hermosa! Esa cafetería, era lo más lógico todo en azabu Juban era costoso. Aparco la bici y entro a la cafetería Haruka y Michiru esperaban por mi.

—Ruka que alegría verte. —ssludé a mi prima, contenta mirando a la elegante muchacha, que esperaba a su lado.

—Usted debe ser Michiru Kaioh— hice una reverencia.

—Muchas gracias por la oportunidad no se arrepentirá señorita Kaioh.

—Oh no, no, no, pequeña agradece a Haruka, ella fue quien me habló de ti, quien te recomendó y me contó tu historia. Ven acompáñame te llevaré a cambiarte tu uniforme y te explicaré algunas cosas.—

La verdad me sentía incómoda y algo apenada, la señorita Miichiru me contó que Haruka, le había contado su historia, de seguro se habrá reído a montón si le dijo que me quedé embarazada siendo virgen; se habrá reído a morir ya estaba tan colorada como una cereza. Miichiru lo noto y comenzó a reír.

—Tranquila Usagi Haruka me contó tu historia, soy de las personas que creen que todo tiene una explicación y una lógica, además no soy nadie para juzgarte.

—Gracias señorita Kaioh le agradezco. —dije volviendo hacer una reverencia.

—Ahora ve a cambiarte en unos minutos abriremos y está cafetería, siempre está llena.

—Si señorita Miichiru. —Era era guíada a los vestidores, Muchiru me entrego, un vestido de maid azul con detalles en blanco, también me mostró cuál será mi loocker.

Salí ya arreglada me sentía algo apenada, nunca me había puesto algo así. Al salir ví de nuevo a Michiru y Haruka sentadas en una mesa tomando café, también vi a otras cuatro muchachas vestidas con un traje similar al que ella usaba.

—Te ves bien bombón toda una muñeca. —Dijo Haruka guiñando un ojo.

—Gr...acias Haruka san. —agradecí aún apenada.

—Te luce el uniforme te presento a tus compañeras de trabajo: ellas son Ami Mizuno, Minako Aino, Makoto Kino, Reí Hino. —Todas saludaron amigables a su nueva compañera.

—Mi nombre es Usagi Tsukino— hice de nuevo una reverencia.

—Espero nos llevemos bien.

—¡Obvio nos llevaremos bien Mina Aino se lleva bien con todas, verdad chicas! —dijo está con ojos de cachorro a sus compañeras de trabajo.

—Es un gusto conocerte Usagi chan dijo Makoto.

Cielos Miichiru no bromeaba cuando dijo que el lugar siempre estaba lleno...