Alerta: Este capitulo contendrá romance yaoi (chicoxchico), si en este capitulo Kasumi sera un chico. Si no es de tu agrado puedes pasarlo de largo.

Reconozco que esa tematica no es mi fuerte y no suelo escribirlo, pero me nació la espinita despues de haber leído una historia de mi pareja mas crack Sasuhina.

Nunca digas nunca.


Siempre pensó que las mujeres eran extrañas y cuando se enojaban verdaderamente daban miedo al grado de parecerse a esas maldiciones que leía en sus mangas gore, pero eran extremadamente necesarias.

- Ustedes son como una maldita perdición. – dijo en voz alta sus pensamientos enfrente de sus dos mejores amigos Shoko y Suguru que al escucharlo se vieron brevemente volviendo a ver al peliblanco.

- ¿Quiénes son una maldita perdición, Satoru?

Shoko quien portaba sus lentes hizo que se deslizaran hasta la punta de su nariz, provocando que riera un poco al ver como así se parecía a él.

- Hablo de ustedes las mujeres, en ocasiones son tan complicadas que nosotros los hombres no podemos comprenderlas, pero reconozco que no podríamos vivir sin ustedes.

- ¿Hablas por el sexo? – intervino el azabache sin despegar su mirada del manga.

- ¡Si! Reconozco que es fantástico estar con ellas, pero cuando comienzan con sus cursilerías de cuentos de hadas, hablar de un sinfín de cosas como ropa, maquillaje o chismes de famosos, como si a nosotros nos interesara eso.

La castaña miraba fijamente a su compañero y en lugar de ofenderse por la forma en que se encontraba hablando de las personas de su mismo sexo, estaba divirtiéndose al ver que Satoru puede ser considerado un genio en todas las materias sin estudiar o un deportista nato, el mejor de todos. Pero en lo que concierne a socializar con personas fuera de su circulo o que no fuera explícitamente para follar era el mayor de los idiotas.

- Y dime Satoru, ¿de qué precisamente podríamos hablar con ustedes? – el adolescente enarco una ceja. – Digo para estar en el mismo contexto necesito saber si las difíciles somos nosotras o hay algo mas a fondo.

Esto último con entendía pero seguramente se trataba del lado psicológico de su amiga, que si bien, era una holgazana eso no quitaba que era sumamente inteligente y una de sus mayores virtudes era en aconsejar a las personas. Pensando que en unos años seria una gran psicóloga.

- Eso es obvio de cosas divertidas como videojuegos, mangas o sobre películas interesantes, no las típicas cursilerías que suelen imaginarse.

Ante la respuesta tan vanaría de su amigo hizo que alzara una ceja y buscando con su mirada se dio cuenta Suguru pensaba lo mismo que ella.

- Entonces por lo que me dices deduzco que tu no quieres una novia. – ante la sola mención de esa palabras tuvo escalofríos Gojou.

- Por supuesto que Satoru no quiere una novia, Shoko. – cerrando su manga Geto dejo descansar su mejilla en su mano que tenia recargada en el pupitre. – Lo que nuestro amigo necesita es un novio.

- Tienes razón. – afirmo la castaña ampliando su sonrisa al ver como su amigo estaba en blanco.

Satoru sacudió su cabeza meciendo en el proceso su desordenado cabello ante la descabellada idea de sus amigos, acaso... ¿había escuchado bien o tanto Shoko como Suguru le estaban afirmando que no estaba seguro de su orientación sexual?

- ¡¿Ehhhhhh?! – alargo la expresión. - ¿Acaso se volvieron completamente locos? Yo no podría ser homosexual o sentirme por lo menos atraído por un hombre.

- ¿Ya lo has intentado? – pregunto divertida la chica y al ver que este negó continuo. – Entonces no estas completamente seguro de tu sexualidad, digo tampoco es como si te estuvieras besando de sujeto en sujeto solo digo que si ahorita te encuentras confundido en lo que concierte a tus preferencias a futuro ni siquiera sabrás que deseas. Posiblemente eres bisexual y no te has dado cuenta.

- ¡De lo que estoy seguro es que soy heterosexual completamente! – se levantó ofendido mientras le arrebataba sus lentes a la castaña

- Nunca digas nunca, Satoru. Uno nunca sabe lo que el destino nos depara. – grito Getou divertido y viendo salir del salón de clases a su amigo.

No solo porque a los que consideraba sus mejores amigos no estaban ayudándolo a su incógnita respecto al sexo femenino sino que estos le estaban insinuando que posiblemente sea gay o bisexual. - ¡Por Kamisama el era Gojou Satoru el chico mas solicitado por las chicas!. – No era cualquier persona era alguien de apellido reconocido, atractivo, divertido y sobre todo heterosexual, no es que fuera homofóbico. El respetaba las preferencias sexuales de los demás, pero él se encontraba seguro de la suya, tanto Shoko como Suguru seguramente le estaban dando una broma de mal gusto. Lo mejor era irse a su casa para despegar esas idioteces viendo una de esas revistas o videos para adultos y justo cuando iba a darse la vuelta algo tropezó con el haciendo que esa persona cayera al suelo.

- Auch. – escucho un quejido y justo cuando iba a reclamarle a esa persona se encontró con unos ojos azules demasiado...amables. – Tonto, tonto Miwa parece que no aprendes la lección.

Gojou enarco una ceja ante la reprimenda que ese chico se estaba haciendo, ignorándolo por completo cosa que odiaba. Noto que varias hojas se encontraban regadas en el pasillo y sintiéndose un poco responsable de lo sucedido se agacho para ayudarlo.

Miwa Kasumi era un chico tímido e inteligente, odiaba mucho su nombre ya que era específicamente para mujeres como el de su compañero Megumi. A simple vista él se consideraba un chico promedio no midiendo mas del 1,70, su complexión era delgada casi comparándose con el de una chica y ni que decir de su rostro, además de ese fleco peculiar que portaba dándole ese aire de niño bueno según sus amigas. Se reprocho de ser tan torpe por tropezar con alguien, si fuera otra clase de chico hubiera buscado pleito, pero como sabia que ni siquiera pelear era lo suyo trato de ignorar a esa persona, la cual seguramente se retirara dejándolo con el paquete de recoger los trabajos de sus compañeros. Pero se sorprendió al sentir una mano sobre la suya cuando comenzaba a levantarlos, sus ojos azules se encontraron anonadados ante la figura frente a él y es que tenia a nada mas ni nada menos que al chico mas popular de la escuela...

- G-Gojou Satoru. – murmuró sorprendido y al parecer el nombrado lo escucho a la perfección, ya que le dedico una sonrisa. – "Ya entiendo porque la mayoría de las chicas les gusta es demasiado guapo".

Kasumi se reprocho por tener esos pensamientos, si actualmente existían rumores que su preferencia sexual estaba inclinada sobre su mismo sexo. Alejo rápidamente su mano de él dejando desconcertado a Satoru, ya que cuando toco por accidente la mano del chico sintió algo cálido.

- ¡Ah Hola!. – la voz grave del peliblanco lo saco de sus pensamientos. – Y si ese soy yo Gojou Satoru, disculpa no me fije y por accidente provoque que cayeras, así que decidí ayudarte...

Arrugo el entrecejo al disculparse por alguien, él no solía ser así con nadie. Excepto con Shoko y Suguru, bufo al recordar esos dos y sus estúpidas teorías.

- Miwa Kasumi. – dijo en un tono bajo su nombre logrando que Gojou alzara las cejas. – N-No es necesario yo solo puedo con esto, Gojou-senpai seguramente usted es una persona sumamente importante así que no debería perder el tiempo en ayudar a alguien como yo y...

- Si quiero ayudarte es porque quiero. - su voz se escucho sumamente seria logrando asustar un poco al peliceleste. – Ademas no tengo nada mas que hacer, Kasumi. Relájate. Oye que raro tienes un nombre de chica. – se rio divertido Gojou al apenas captar el significado del nombre del chico. – Eres la segunda persona que conozco con ese caso.

Miwa rio nervioso y deseando que la tierra se lo tragara, para escupirlo al día siguiente y que este suceso vergonzoso se olvidara tanto para él como su ídolo. Porque eso era Gojou Satoru para Miwa, un ejemplo o estereotipo a seguir con su seguridad, sus excelentes calificaciones, ser la estrella numero uno de los deportes y sobre todo desbordar esa autoestima que portaba.

- Oye Kasumi. – agitando su mano frente al rostro absorto del chico. – Oe Kasumi-chan...Oye, ¿estas bien? – la pregunta lo saco de sus divagaciones así que solo asintió haciendo que Gojou sonriera. – Menos mal pensé que el golpe te dejo idiota, he visto en varios doramas que uno de los personajes se topan o sucede algo y que al caer su cerebro se estropea quedando en coma, amnesia o ese tipo de cosas.

Los gestos sumamente exagerados junto con las ocurrencias de comparar su tropiezo con escenas de actuaciones famosas y demasiado cliché lo divirtió haciendo que riera. Dejando a Satoru contemplarlo y darse cuenta que ese joven fácilmente podría pasar por una chica si le ponían una peluca.

- Creo que ese no seria nuestro caso, Gojou-senpai. – el chico hizo un puchero ante la forma tan formal a la que se refería a él. – Eso solo ocurre en las novelas románticas y por lo que concierne a nosotros, dudo mucho que alguien como usted tenga esas preferencias.

Él ojiazul se levanto sosteniendo fuertemente los trabajos de sus compañeros, pero unas amplias manos sobre sus hombros la sorprendieron así como la extrema cercanía del peliblanco a su rostro casi rozándose sus narices y haciéndolo sonrojar.

- ¿Y porque estas tan seguro de que no tengo esas preferencias pequeño Kasumi?

Satoru se acerco a Miwa completamente serio, deduciendo lo que ya había corroborado ese chico era sumamente lindo desde su piel blanca, su cabello cian con ese extraño fleco, su nariz pequeña, sus grandes ojos azules que eran adornadas por unas espesas pestañas negras y sus labios como mejillas sonrojadas. Le daban a Miwa Kasumi la clásica protagonista de un manga de shojo o yaoi, sonrió ante la idea.

- Hehehe. – se alejó riendo como solía al tener en mente una travesura. – Vamos te acompaño a dejar esto, ya es demasiado tarde.

El chico asintió ante la extraña forma de ser de Gojou-kun, pero solo se encogió de hombros y ambos se dirigieron rumbo a la sala de profesores, los cuales seguramente ya se habían retirado del lugar.

- Por cierto. – Gojou-kun lo saco de sus pensamientos. – Dime Satoru cuando me hablan por mi apellido siento que hablan de mi Otousama y no es nada cómodo.

La mirada llena de soledad hizo que algo en el corazón de Miwa se estremeciera, había escuchado rumores de que el peliblanco era considerado alguien egoísta, prepotente e infantil, pero... ¿Qué factor contribuía para que se comportara así? Ademas hasta el momento se ha comportado sumamente amable con él.

- Oye Kasumi. – el ojiazul volteo a verlo. – Suelo conocer a todos los de aquí o a sus familias por esos protocolos estúpidos, pero nunca te había visto, ¿eres nuevo?

- Algo así. – rio nervioso al habla de sus situación fuera de su circulo de amigos. – Soy becado. – agacho la mirada avergonzado ya que el Colegio de Jujutsu era conocido por el alto estatus social que tenía. – Ingrese en este nuevo ciclo, mis calificaciones me mantienen para poder permanecer aquí y convertirme en abogado, para ayudar a mis dos hermanos.

Los lentes de Satoru se deslizaron viendo fijamente las expresiones de ese chico y es que frente a él no está alguien hipócrita o déspota, sino alguien sumamente bueno y cuerdo en toda esta jauría de fieras que se encontraban preparándose para su "futuro" como él. Pero ese chico frente a el tenia un objetivo en específico, seguro que Kasumi lo cumpliría porque ese sacrificio no era para el mismo chico sino para su familia.

- Entendería que ahora dejare de hablarme por mi situación y lo entiendo. – deteniéndose en la puerta de la sala de profesores. – Una persona sumamente importante como usted no debería hablarme o ayudarme tan siquiera, eso seria demasiado para alguien como yo, así que muchas gracias, Satoru-kun.

Miwa no era capaz de verlo, no después de ver por fin el iris tan hermoso de sus ojos. Corroborando lo que tenia pensando del peliblanco era como un ángel, pero sabia que cuando dijera la verdad sobre su origen, este se alejaría o sería el objetivo de sus burlas como Zen´in Naoya, siendo protegido siempre por su amigo Mechamaru y Utahime.

- ¿Pero que estas diciendo? – ofendido por primera vez Satoru ingreso al salón junto con Miwa, tratando de encontrarle sentido a sus palabras. – Yo no te dejaría de hablar por algo tan estupido como eso. – ambos dejaron los trabajos en el escritorio del profesor. – Estoy seguro que te convertirás en un gran abogado Kasumi, solo que con esa actitud tan pesimista y bondadosa que tienes cualquiera podrá pisotearte.

- Simplemente digo lo que es obvio, no encajo aquí y...

- ¡Que se jodan! – arrugo aun mas su entrecejo. – Si hay alguien que te moleste solo dímelo, ¿de acuerdo?

- ¿Por qué haría eso alguien como usted, Satoru-kun? – Kasumi alzo sus cejas sorprendido y de pronto su corazón comenzó a latir de prisa, pero deseaba dejar de imaginarse cosas donde no lo eran.

- Eso es obvio porque personas como tu son mi tipo. – caminando hacia la salida dándole la espalda al ojiazul que al escucharlo se detuvo abruptamente y al darse cuenta el peliblanco de sus palabras volteo a verlo.

Kasumi estaba abriendo y cerrando sus labios sin pronunciar sonido alguno, llegando a divertirlo. Debía de reconocer que ese chico era todo un caso, pero era alguien que le intrigaba de sobremanera su actitud buena, desinteresada y completamente cuerda siendo tan opuesta a la de él hacían que Miwa Kasumi fuera algo nuevo que deseaba descubrir.

- "¿Ya lo has intentado?" – inconscientemente vino a él la voz de Shoko. – "Entonces no estas completamente seguro de tu sexualidad, digo tampoco es como si te estuvieras besando de sujeto en sujeto solo digo que si ahorita te encuentras confundido en lo que concierte a tus preferencias a futuro ni siquiera sabrás que deseas. Posiblemente eres bisexual y no te has dado cuenta".

Lentamente fue ingresando al salón sin dejar de observar al chico y cerrándola fue caminando hasta quedar frente a Kasumi, que al ver su cercanía iba caminando hacia atrás topando con un escritorio.

- "Con una vez que lo haga no ocurriría nada malo". – su mano delineo los labios suaves de su compañero. – "Ademas si cierro los ojos podría imaginar que Kasumi es una chica por ser demasiado femenina".

- ¿Satoru-kun? – Miwa ladeo su rostro buscando indicios de la broma que le haría el peliblanco, ya que hombres como Gojou Satoru desbordaban ser heterosexua...

Abrió ampliamente sus ojos al sentir los labios de Gojou sobre los de él, como los movía lentamente y por algo que tampoco él se explicaba cerro los ojos para comenzar a responderle. Satoru se sorprendió que los labios de otro chico fueran igual de suaves que una chica, abrió ligeramente sus ojos para ver a Kasumi y sonrió orgulloso al ver como ese chico también se encontraba igual de entregado al beso. Dirigió una de sus manos a la cintura de Miwa corroborando que su silueta era demasiado frágil y abrió ligeramente las piernas para posicionar su rodilla obteniendo un gemido del cual aprovecho para ingresar su lengua.

Kasumi se encontraba tan sumido en las sensaciones que estaba causándole el peliblanco buscando con necesidad la lengua de Gojou con ahincó sin dar ninguno tregua. El chico más popular fue soltándolo despacio dejando a su paso un hilo de saliva y encontrándose sumamente orgulloso en lo que hizo. Shoko tenía razón y nuevamente su amiga le dio una lección de vida aunque odiara reconocerlo:

- Nunca digas nunca. – dijo sonriendo, viendo como Miwa no entendía esas palabras, pero eso no importaba con que él joven se mantuviera callado ocultándose como su pequeño secreto entre ambos todo estaría bien y con ese pensamiento volvió a besar en esa sala de maestros a su nuevo compañero y amante Miwa Kasumi.


Dos capitulos en un mismo día eso si que es mi tiempo record en actualizar jajajaja, bueno espero que sea de su agrado este nuevo tipo de tematica, ya que es completamente nueva para mi y como dije al principio no suelo escribir.

Próximo capítulo: "Presa" (contendra ligero lemon)

Muchas gracias por sus comentarios, tiempo y leida hacia mis historias, más tarde espero finalizar otro One-shot junto con el capitulo de Infinita locura, sino lo han leido los invito a leerla tambien es sobre la shipp.

Perdonen por los errores ortograficos.

Besos y abrazos.

TheOtherDestiny :)