INTERNADO DE SEÑORITAS GINTAMA

CAPITULO III


.


Era ya un nuevo día y las dos chicas se preparaban para ir a clases. Pero, de un momento a otro Kagura empezó a notar aún más la silueta de su bella compañera. Tanto la observó que se dio un golpe en la cabeza para sacar aquellos pensamientos de su cabeza. Era raro estar pensando de esa manera en ella.

Llegaron al salón de clases, donde, por suerte, ninguna tuvo ningún percance y no las hizo merecedoras de un castigo.

Ya estando en la habitación. Souko se tiró a la cama, como si no hubiera descansado siglos enteros. Kagura se acercó a ella.

— ¿Seguiremos hablando de lo de ayer?— Preguntó de improvisto y Souko levantó una ceja

— ¿Por qué tanto interés?— Se acercó más a la pelirroja

— Si no quieres no— Le dio la espalda indignada

— Mujer tenías que ser— Reclamó Souko dándose la vuelta de igual manera

Ambas quedaron así un rato, hasta que Souko comenzó a hacerle cosquillas a Kagura, quien reía por eso y lloraba de risa.

Pero el ambiente se volvió un poco raro entre ellas. Souko lo notó rápidamente y dejó de hacerlo.

— ¿Qué pasa?— Preguntó ella a esa castaña

— Nada en especial— Contestó sin ganas

— Vamos dime— La sacudió Kagura

Cuando volteó pudo ver a esa chica con un leve sonrojo en las mejillas.

— ¿De verdad quieres seguir sabiendo de eso?— La miró directo a los ojos y Kagura sólo pudo tragar saliva

Era la primera vez que Kagura veía a su compañera de cuarto de esa manera. En verdad aquel pensamiento de que ella se veía realmente linda con ese tono pintando sus mejillas, eso era lo que Kagura pensaba y claramente eso no era algo normal en una chica...

—El chisme suena bastante bueno—. Respondió Kagura alejándose instintivamente de Souko.

—Chismosa—. Murmuró Souko dejando escapar una risita divertida.

"¿Qué es esto? ¿Hasta su risa me incomoda?" se preguntaba Kagura sintiéndose cada vez más incómoda.

—¡Souko!—. Gritó, se giró rápidamente para poder mirar a la castaña a los ojos.

No se había dado cuenta de que ella buscaba acercársele, por lo que cuando dio la vuelta tan bruscamente se encontró con el rostro de la castaña tan cerca suyo... "¡Mierda!" maldijo para sí misma.

—¡Kagura!/ ¡Hermanita!—. Gritaron al unísono.

"Hasta parece que se ponen de acuerdo" pensó Souko sintiéndose frustrada al escuchar la tierna voz de una chica y otra que le pareció un tanto desagradable. Kagura bufó tomando su camino a la puerta, eso, hasta que Souko la sostuvo de la muñeca

—Déjalas, ya se irán—. Susurró

Kagura asintió, en realidad no tenia deseos de tratar con sus amigas y su molesta hermana.

—¡Voy a tirar la puerta!—. Gritó aquella chica, la hermana de Kagura

—¡Vete a la mierda china 2.0!—. Gritó Souko enojada

A Kagura no le quedo más opción que ponerse de pie para abrirles a aquellas personas. Al abrir la puerta se encontró con su hermana mayor acompañada de sus vecinas de al lado.

—Con permiso—. Pronuncio la pelirroja abriéndose camino.

—¿Interrumpimos?—. Preguntó Nobume mientras se pasaba tranquilamente al igual que la pelirroja.

—Espero no interrumpamos nada—. Pronuncio Soyo a Kagura. —Por cierto... ¿Es tu hermana?

—A cierto —dijo Kagura. —Nobume, Soyo, ella es mi hermana Umiko... Tonta hermana ellas son mis amigas...

"Genial, que ya se larguen" pensó Souko mientras las chicas intercambiaban miradas entre ellas. Umiko se levantó de la cama en la que estaba cómodamente sentada...

—¡Pero que cositas tan agradables! —dijo Umiko acercándose a Soyo.— ¡Son tan tiernas!

Soyo se sonrojo por inercia, Umiko se acercó a ella hasta colocar sus manos en sus mejillas para comenzar a juguetear con estas. Nobume la miraba atenta pareciendo estar enojada pese a que casi no expresara emociones.

—Mucho gusto me llamo Soyo—. Pronunció Soyo intentando zafarse del agarre de la pelirroja mayor.

Nobume se puso de pie, camino hasta donde estaba Umiko jugando con las mejillas de la pelinegra y le dio un manotazo a esta mirándola de reojo.

—Soy Nobume —dijo la peli azul mirando fijamente a Umiko.

—Oh... Mucho gusto Nobu —dijo Umiko con un tono juguetón.

"Estas dos van a pelearse por Soyo" pensaron Souko y Kagura observando como aquellas chicas se miraban

Souko sintió la presión del ambiente y quería que sus visitantes se fueran para pasar más tiempo con Kagura a solas.

—¿Que se les ofrece por aquí? — pregunto Souko.

—Vine porqué quería pasar tiempo de caridad con mi linda hermanita, además es viernes —dijo Umiko soltando al fin a Soyo.

—Nosotras veníamos a preguntarles si no querían hacer algo —dijo Nobume con un monótono. Souko y Kagura se quedaron mirando, sus planes de estar solas se vieron arruinados.

—¡Ya sé! —Gritó Soyo —Hagamos una pijamada para pasar tiempo juntas. —volteó a ver a todas.

—Me parece buena idea, así podré ver con qué tipo de gente se lleva mi hermanita —expresó Umiko con una sonrisa.

—Está bien, que tal si la hacemos mañana, para salir a comprar las cosas que necesitaremos —dijo Souko.

—Me parece bien —dijo Nobume. —Hasta mañana. —Se despidió mientras salía.

—Nobume espéramele — grito Soyo — Nos vemos mañana, aprovechare para hacer los deberes escolares. —termino de decir para también retirarse.

—Bueno supongo que eso cuenta como tiempo de caridad contigo, así que por el momento yo también me voy. Pasar mucho tiempo contigo me podrías pegar tu inutilidad —expresó Umiko con una sonrisa —Señorita castaña la vigilo, no haga nada extraño con mi hermanita —se despidió en la puerta mientras miraba retadoramente a Souko.

Al salir Umiko de la habitación, suspiraron las dos chicas, Kagura se tiró en su cama y se quedó viendo al techo como si fuera lo más interesante del mundo. Fue regresada a este mundo mediante un almohadazo.

—Hey china, ¿me acompañas o te quedas?

—Eh ¿a dónde vas?—Kagura se sentó en su cama y logro apreciar a su compañera muy arreglada.

—Iré a comprar algunas cosas para la pijamada, ¿Vas?

—No, ve tú sola.

—Bueno —Souko respondió sin muchas ganas.

Kagura ya se había botado otra vez en su cama y Souko ya había cerrado la puerta de su habitación. Pero de pronto Kagura se levantó de golpe y se arregló lo más rápido que pudo y salió de su habitación con dirección a la salida. Su compañera sí que camina rápido, la alcanzo ya en la entrada del internado.

—Souko espérame si voy —dijo Kagura con una voz sofocada apoyándose en el hombro de su amiga.

—Órale china, no sabía que no podías vivir sin mí —dijo Souko en forma sarcástica.

—Cállate perra sádica, andando —dijo Kagura para simular, la verdad por lo que había decidido acompañar a la castaña es porque recordó su vivencia del fin de semana pasado.


Capitulo en conjunto con BlueSkyMoon y the sun is silent

GRACIAS POR LEER