INTERNADO DE SEÑORITAS GINTAMA
CAPÍTULO XIV
Un aroma familiar llegó a sus fosas nasales, ese jodido olor que solo le recordaba a la china, abrió sus ojos de golpe, no recordaba en qué momento se había quedado dormida en su habitación. Intento acostumbrar su mirada a la oscuridad y cuando lo hizo logró visualizar un cuerpo buscando escapar por la puerta, no supo de dónde sacó la energía suficiente, pero logró levantarse de su cama y arrinconar ese pequeño cuerpo contra la puerta y su humanidad.
−China −la nombró, en su mente sonaba menos necesitada. Ella no articulo ningún ruido, simplemente desvió la mirada−. China te estoy hablando −Tomó su cara con una de sus manos y la forzó a que sus miradas se encontraran.
Sabía que la ausencia de su compañera de habitación le pesaba, pero no supo cuánto hasta que finalmente logró verla. Lucía un tierno rostro sonrojado y podía apostar que ella también lo estaba.
−Kagura. −La llamó por su verdadero nombre, eso ocasionó algo en ella porque el cuerpo que estaba agarrando tuvo una leve vibración.
−Sádica. −Finalmente le dirigió la palabra, hubiera esperado que dijera su nombre como lo hizo ella pero no estaba insatisfecha por el resultado.
La poca luz que entraba por la habitación producto de una ventana y la luna llena dejaba ver que Kagura había venido por más de sus cosas, pues tenía una maleta en su hombro, en cambio Souko lucía su pijama que consistía de una blusa y un short en tonos rojos.
−¿Por qué te fuiste? ¿Por qué no me enfrentaste como siempre lo haces?
Hizo el intento de escapar, intento que se vio frustrado cuando Souko apoyo todo su peso sobre la puerta. Kagura paseo su mirada entre ella y la ventana que estaba a pocos metros de ella.
−Oh China no escaparas. −Tiró de la mochila haciendo que por el peso de esta y todavía con la fuerza aplicada se cayera al piso, aprovecho para colocarse encima de ella.
−Souko déjame ir −mencionó su nombre con tanto odio, que ni siquiera en sus más fuertes peleas lo había hecho.
−No. −No la dejaría ir tan fácil luego de que al fin la tenía.
Y la besó, la besó demostrándole esa necesidad que sentía de ella, demostrándole que estas dos semanas sin ella, la había extrañado.
−Sádi… −No hizo caso de los intentos de separarse de ella, simplemente más la aprisionaba. Necesitaba tener su cuerpo como lo hizo días antes de su desaparición pero ahora sería ella quien lleve las riendas de lo que harían.
Beso su boca con notoria pasión, se sentía un poco mal por hacerlo en contra de la voluntad de Kagura, pero a la mierda eso, ella era una sádica no podía detenerse ahora que la tenía a su merced luego de su huida.
Con un velocidad magistral le quitó esa blusa negra entallada que había utilizado para ocultarse en la oscuridad de la noche, dejando a su vista ese top deportivo del mismo color que su blusa, haciendo que sus pechos se vieran más pequeños de lo que realmente son.
−Kagura. −No podía seguir conteniéndose más, dirigió su boca a su cuello besando con intensidad y dejando marcas en su blanquecina piel.
Mientras su boca atendía su parte superior una de sus manos se dirigió a sus pechos; la metió debajo de su sostén y toco ese pequeño botoncito rosa que sobresalía, lo que provocó que la cara de Kagura se arrugara un poco por intentar no demostrar el placer que le estaba provocando su compañera.
−Kagura, por favor. No lo contengas −dijo seductoramente en su oído.
Intentando contener la máxima luz en sus retinas para poder apreciar el cuerpo de Kagura debajo de ella; se sentó sobre su abdomen y la admiro. Su piel nívea cubierta por esa prenda negra provocaba quitársela a mordidas, luego posó su vista a donde su boca había estado antes y vio el camino de marcas que había hecho desde su cuello hasta su hombro.
Kagura aprovechó que Souko estaba distraída y la empujo para quitarla de encima de ella y luego se paró, tomó sus cosas con rapidez y emprendía nuevamente camino a la puerta.
Pero otra vez fue detenida, Souko la tenía a su merced tomándola de la mano.
−No escaparas tan fácil –dijo seductoramente a su oído, mientras que con su mano recorría la silueta de la de cabellos carmesí.
Ahora la llevó a contra la pared, su espalda estaba frente a ella, sus brazos la rodeaban para evitar que se escapara nuevamente.
−Kagura –pronunció. Le quitó el sostén y luego posó una de sus manos encima de su pecho desnudo.
−Sá… di… ca… −dijo tartamudeando, eso le elevó el ego. Se alegraba de ser ella quien provocara eso.
Ejerció más fuerza para hacer más presión a su pequeño cuerpo con la ayuda de la pared, ahora su mano la dirigió a su parte más sensible, era la primera vez que la tocaba de esa forma pero sentía que debía hacerlo para demostrar cuanto la había extrañado.
−Sádica, ¡no! –pidió cohibida, pero no le hizo caso. Desabrochó su pantalón y la metió dentro de su ropa interior para evitar que prendas de ropa impidieran darle el debido placer−. Sádica, −nuevamente le habló, pero su voz demostraba que le estaba gustando lo que le hacía−. Sádica.
−Sádica, sádica. −Una voz monótona le hablaba, sacándola de sus fantasías−. Sádica, no es recomendable dormir aquí −por lo que dijo se podría pensar que estaba preocupada por ella, pero en realidad lo hacía con intensión de molestarla.
−Traga donas −dijo cuando finalmente volvió en sí, y vio su realidad. Todo había sido un sueño.
Estaba acostada en el césped de la escuela, era su hora libre y desde que esa revoltosa se fue sus días eran más tranquilos, algo a lo que le costaba acostumbrarse y por eso se había quedado dormida.
−¿Qué quieres maldita traga donas? −habló con molestia mientras se sentaba para encarar a quien osó despertarla.
−¿Estabas teniendo un buen sueño y por eso te molestas que te desperté? −respondió con otra pregunta. Tomó el silencio de su compañera como afirmación−. Nos volvemos unas masoquistas cuando de ellas se trata. −Se desplomó junto a ella, Nobume también había estado abatida desde que Soyo se fue a pasar el rato con Umiko.
−¿Cómo puedes dejar que haga eso? −No era la mejor para hablar, pero quería desviar la atención completamente del sueño que había tenido.
−No soy su dueña. Ni alguien que pueda controlar. Soy meramente su subordinada y quien vela por su seguridad. Si la princesa está segura estoy cumpliendo mi trabajo −dijo con total resignación, esa forma de ser le recordaba a cuando la conoció. Ambas se conocían desde muy pequeñas debido a la relación de trabajo que mantenían sus padres. Esa era la misma actitud que tenía Nobume antes de conocer a la princesa. Definitivamente ella la había cambiado para bien.
−Por eso nunca logré o lograré comprender a la "elite" −claramente dijo eso con notorio sarcasmo−, por eso adoro a Kondou san −exclamó con orgullo, estaba ansiosa de algún día estar bajo sus órdenes.
−Sí, los gorilas deben estar con su mamá gorila −dijo con sorna.
¿Nobume estaba celosa de los sueños de Souko y por eso la despertó?
¿La china también soñara de esa forma con Souko?
¿Nobume recuperara a su salsa de soja[*]?
[*] Salsa de soja apodo para nuestra querida Soyo chan x3
N/A: Bueno tenemos actualización rica del fic Yuri 7u7/
Esta publicación se la debemos a mi waifu, a mi primera y más fiel lectora, al motivo de quien yo siga escribiendo para esta loca OTP. I love Okikagu, esto es por tu cumpleaños x3 Espero de guste y hayas disfrutado la lectura :3
Gracias a los demás que siguen fielmente este fic x3
Sus rw llenan mi cora
Nos leemos luego n.n
Melgamonster 20180926
