INTERNADO DE SEÑORITAS GINTAMA


CAPÍTULO XX


Estaban las dos en una cafetería cerca del lugar donde se había llevado a cabo la reunión de mandatario, sentadas en una mesa para dos viéndose frente a frente.

—¿Cómo te va en la escuela Souko? —Su tutora fue la primera en romper el silencio, ella era una mujer alta y rubia, cualquiera dudaría que ella se trata de la líder del Shinsengumi, pero su habilidad en el campo de batalla podía reafirmar su posición en el shongunato.

—Me va bien, mis calificaciones han incrementado desde la última vez que nos vimos. —Kagura era un dolor de cabeza que la distraía a cada momento, sin ella podía concentrarse fácilmente en las clases—. También hace poco fue la presentación del club de kendo.

—Oh si, estuviste maravillosa Tenko me mandó las fotos —dijo muy entusiasmada mientras sonreía—. Tus calificaciones han incrementado, eso me sorprende. ¿qué paso con la chica de la que me habías comentado que era nueva en tu clase? Creo que me habías dicho que venía de China.

—Hablas de Kagura, ella está en el hospital —utilizó la misma excusa que la maestra adicta a los dulces le había dado a la escuela.

—¿Y eso? —Kondou mostraba clara preocupación hacia ella.

—No sé, fue lo que su tutora nos dijo y nos prohibieron ir a visitarla.

—Interesante su caso —comentó mientras tocaba un mechón de sus rubios y largos cabellos—. Pero algo me dice que ponerme al día sobre tu situación escolar no es la razón para la cual querías verme que hiciste que la princesa Soyo te trajera como su guardaespaldas.

—¿Qué? —Estaba sorprendida, siempre le causaba intriga como Kondou podía saber lo que le que pasaba por su mente con solo verla—. ¿Por qué dice eso Kondou san?

—Regularmente me notificas tu situación escolar por mensaje. Porque crees que con eso me evitas quitarme tiempo, porque piensas que mi labor como líder del Shinsengumi es más importante que mi relación contigo, por eso siempre evitas darme preocupaciones y eso. Pero el que quieras verme y hablar sobre ello frente a frente me dice que es un tema de gran importancia.

—Como siempre, no puedo ocultarle nada Kondou san —le dedicó una sonrisa—, tengo un tema de importancia que tratar con usted.

—Dime lo que te preocupa Souko.

—Ya pronto cumpliré la mayoría de edad, también pronto culminare mis estudios en la preparatoria. Soy la hija adoptada de la líder del Shinsengumi, por lo que tengo un importante estatus en el gobierno. Entonces mi pregunta es ¿Quién es mi prometido?

Kondou no cabía de la impresión, tanto que empezó a toser.

—¿Prometido?

—Sí. Tengo uno, ¿no es así?

—Oh Souko, Souko. ¿Por eso nunca me presentaste alguna pareja tuya? Creíste que tenías un prometido.

—Sí, es lo normal para las chicas que asisten en el internado Gintama.

—Es cierto, tienes razón. Ese internado forma a las líderes del mañana.

—Sí. Soyo sama y Nobume san tienen prometidos y han estado interactuando con ellos desde que eran más jóvenes.

—Souko, ¿creíste tener prometido por lo que pasó con Tenko?

—Sí.

—Tienes razón. —Borró esa sonrisa bonachona de su rostro y miro fijamente a su hija adoptiva—. Las chicas que asisten al internado Gintama, lo normal es que tengan prometidos, que beneficien a sus familias. Si bien es cierto que eres mi hija adoptiva, al igual que Tenko; pero ninguna comparte mi apellido. Lo que pasó con Tenko fue un terrible error que cometí como madre y es de lo que más me arrepiento. ¿Conoces la historia?

—No muy bien, sólo lo que los rumores dicen.

—Tenko callando como siempre. Pero bueno te la contaré. En aquellos tiempos Tenko tenía ya casi veinte años, que esa era la mayoría de edad aquí en aquel entonces. Como no era necesario proteger a alguien con su misma edad, ella podía asistir a cualquier colegio que deseara. Como mi hija adoptiva estaba asistiendo a la academia de policías para después obtener un grado alto en el Shinsengumi. En aquellos tiempos, el Shinsengumi era prácticamente una institución nueva y al ser comandados por una mujer no era tan bien visto que mi cabeza siempre estaba en peligro; pero más en peligro estuvo cuando un alto funcionario había puesto sus ojos en Tenko, así que me amenazó para que le diera la mano de Tenko en matrimonio. Ella al enterarse me dijo que podía aceptar sin problema, todo con tal de que estuviera a salvo.

—Puso tu seguridad antes que su felicidad. —Estaba sorprendida de todo lo que su tutora le estaba contando, era la primera vez que oía la historia con tantos detalles, siempre estuvo enterada de lo que los rumores decían.

—Sí. Aunque en ese tiempo yo no sabía de eso. Tenko aceptó y con eso mi cabeza estaba a salvo, hasta que un día alguien llegó a la puerta de mi oficina, era una jovencita de dieciséis años, que traía tras de ella una niña de doce.

—Mi hermana —murmuro.

—Sí. Esa jovencita me pidió la mano de Tenko.

—¿Qué? No recuerdo eso.

—Me lo dijo en un tono muy bajo y en un lugar lejano al que tu estaba. Yo solamente me empecé al reír, porque no creía que Tenko se haya fijado en una mujer, ella claramente se molestó por mi reacción. Pero cuando Tenko entró a mi oficina cuando ella estaba, pude ver claramente que Tenko amaba a esa joven, desconozco cuando la conoció o como; pero en sus ojos se podía ver un amor genuino entre ambas. Así que cancelé el matrimonio de Tenko con ese funcionario. Tenko y Mitsuba ya estaban en una relación formal con mi bendición, pero…

—Mi hermana enfermó —interrumpió porque sabía esa parte de la historia—. Le rechazaron el tratamiento médico en diferentes instituciones de la ciudad.

—El funcionario era quien llevaba el departamento de salud y conocía el motivo tras mi cancelación de compromiso, es decir, conocía la relación de Tenko con Mitsuba, por eso le prohibió a Mitsuba el acceso al servicio médico. El personal a mi cargo estuvimos buscando las pruebas para exponer lo que estaba haciendo, cuando finalmente logramos destituirlo…

—Fue tarde para mi hermana. Su enfermedad había avanzado.

—Eso fue lo que pasó. Por eso, esa fue la única y última vez que decidía aceptar comprometer a alguien más para beneficio del Shinsengumi.

—Entonces… ¿no tengo prometido? —Quería que ella se lo confirmara de manera directa y sin historias de por medio.

—No, no tienes. Decidí si mis chicas se van a casar o prefieren estar solteras, que sea por voluntad propia.

—Vaya.

—Estabas preocupada por tener prometido porque tienes a alguien en mente. ¿verdad?

—¿Eh? ¿Qué cosas dices Kondou san? Yo solamente estaba investigando para prepararme mentalmente para cualquier cosa que usted me ordene.

—Está bien. ¿Algo más de lo que quisieras hablar? —preguntó en caso de que su tutorada tuviera alguna otra duda.

—No. Gracias por responder mi inquietud. —Se levantó e hizo una reverencia para demostrar lo agradecida que estaba.

—Espera Souko, no te vayas. Hay algo que quisiera preguntarte. —La aludida volvió a tomar asiento frente a ella—. ¿Cómo esta ella? Regularmente solo me manda un saludo, pero pocas veces me habla de su vida.

—Ella está bien. Sigue estando delgada tal cual se lo prometió a mi hermana de que bajaría de peso. Es temida por la mayoría de las estudiantes debido a su mala cara y al parecer esta de romance con otra maestra de ahí, que es muy diferente a ella.

—Me alegra que pueda continuar con su vida, aun después de que abandono el Shinsengumi.

—Tiene buena vida, no se preocupe por ella.

—Está bien. —Luego de recibir esa respuesta Souko se levantó.

—Nos vemos luego Kondou san.

—Que te vaya bien. Oh solamente tengo una petición.

—¿Cuál? —Ella claramente no se podía negar a nada que su tutora le pidiera.

—Ven a visitarme cuando puedas a mi casa, tiene tiempo que no lo haces —pidió en tono suplicante—. Preparare las galletas con salsa tabasco que te gustan.

—Pensaré en hacerlo Kondou san, gracias por la invitación.

—Pero por favor hazlo antes de que acabe el mes.

—Entiendo. —Souko abandonó el lugar.

Kondou todavía se quedó un rato más degustando del pastel que estaba comiendo.

—Oh será bueno llevarle uno parecida a mi invitada, sé que le va a gustar —dijo sonriente para sí misma.

Souko había llegado a su habitación luego de asistir a ese evento al que le pidió acceso a la princesa para poder hablar con su tutora, fue muy reparador poder hablar con ella e inclusive se enteró de la historia tras esa persona que juro odiar por quitarle el derecho exclusivo del amor de su hermana, pero con lo que Kondou san le había contado, podía odiarla un poco menos.

Finalmente había aceptado que quería a su compañera, se mentiría a si misma si lo negaba; pero siempre tuvo miedo de intentar algo más con ella; su hermana había muerto por querer estar junto a su persona amada y ella por eso se había cerrado a ese mundo de las relaciones, siempre se centró a la escuela, era su forma de demostrarle a su cuidadora que no estaba haciendo una mala inversión en ella; pero al entrar a la preparatoria Kagura llegó, alteró todo su sistema desde la primera vez que la vio, empezó a molestarla para ver si así ese sentimiento se esfumaba pero simplemente incrementaba. También se intentó olvidar de ella aceptando citas con chicos aunque también lo hacía porque obtenía cosas gratis, pero la última cita se salió de sus manos y buscó refugió en sus brazos y ella se lo dio; Eso solo alteró su ser e incrementó sus sentimientos hacia ella; sentía que todo estaba yendo demasiado bien con ella hasta que la princesa le habló de prometidos, se había olvidado de ese pequeño detalle su pasado nuevamente le estaba pasando factura, por lo que su hermana y su amor no pudieron estar juntas le estaba pasando factura ahora a ella, pero ahora que ya sabía que no tenía prometido podía centrarse en hallarla y confesarle su amor, porque no había impedimento para eso, aunque primero debía hacer dos cosas, ayudar a la traga donas con sus problemas amorosos y luego enfrentar a Kagura para explicarle que ella no tenía prometido.


MELGAMONSTER 20191118


N/A: Melgamonster esta de fiesta porque cumple cuatro años escribiendo wuooo. Muchas gracias por acompañarme a lo largo de esta travesia y el apoyo que me han brindado. Algunas lectoras me siguen desde mi primer fanfic que publiqué aquí y las llevo en el cora.

Muchas gracias por todos esos rw y es lo que me anima a terminar mis historias, esperemos que la inspiración nunca abandone a melgamonster y que ella nunca abandone el fandom de Gintama. Son mi más querido fandom.

Y esta historia es la más antigua que llevo publicando, gracias por la paciencia, y estaba leyendo el primer cap donde dije que solo era comedia y termine haciendo un drama con prometidos, triangulos amorosos con cambio de centro y así xD

Espero que les haya gustado este cap. Nos leemos luego x3