Diario de Peter Parker: Entrada No. 1.


"Hola, me llamo Peter Parker y yo soy Spider-Man. Hoy les vengo a hablar sobre lo que pienso de mi pequeña rata voladora, Ladybug y Chat Noir, y mi archienemigo, el Duende Verde.
Para empezar, quiero hablar de la criaturita roja azul que me fastidia a diario.
Leopardon puede ser un buen amigo y un gran apoyo cuando se lo propone, pero normalmente se la pasa molestándome sobre responsabilidad. Sé que sus intenciones son buenas, pero él suele ser bastante fastidioso y bastante grosero.
En fin, el día que lo conocí, casi me desmayo, no por miedo, sino por sorpresa. Imagínense ser un simple nerd que cuando abre un regalo de cumpleaños, queda cegado por una luz, para luego descubrir a una criaturita que se asemeja a una araña, volando frente a tí. Bueno, el caso es que Leopardon me explicó que había sido elegido para portar el poder de la Responsabilidad y el Destino, y que estaba destinado a convertirme en un superhéroe de la talla de los Vengadores, lo cual me pareció una locura, digo, si bien era tentador, pues mis ídolos son el Capitán América y Iron Man, yo era un nerd, no tenía madera de héroe, o al menos eso creía.
Leo me dijo que era un tarado por subestimarme, luego me incitó a probar mis nuevos poderes y lo hice, tras eso, descubrí que podía levantar autos con relativa facilidad, tenía mucha más agilidad que un acróbata chino, era sumamente veloz, lograba saltar grandes alturas y distancias, y podía noquear a la gente con un toque eléctrico, pero era bastante torpe al columpiarme con telarañas, eso debo admitirlo.
Luego de eso, pensé que podía usar mis poderes para ayudar a mis tíos, saldar algunas cuentas pendientes con Flash y lograr que todos me respetaran, pero Leopardon me advirtió que no debía usar mis poderes con fines egoístas o malignos, a menos que quisiera que el karma me hiciera pagar por usar un Miraculous de forma irresponsable. Yo creí que sólo estaba exagerando, y ahora no pasa ni un sólo día en que no piense lo estúpido que fui al no hacerle caso a Leo...
Como sea, gracias a los consejos de mi kwami, así como su apoyo incondicional, he logrado sobreponerme a eventos tan traumáticos como el que yo causara las muertes del Capitán Stacy, Gwen y mi tío Ben, o que el Duende Verde convirtiera a la mitad de Nueva York en un montón de duendes mutantes que querían matarme, o que Octavius quisiera robar mi cuerpo (sinceramente, aún no le he agradecido a Leo que él pudiera mantener el control de mi cuerpo y lograr que pudiera recuperarlo), o más recientemente, todos los problemas que Verdi y Ock me han causado.
En pocas palabras, Leopardon es una gran ayuda, cuando no está insultándome o jugando con mis cosas.
En cuanto a lo que yo pienso de Ladybug y Chat Noir, siento que ellos me recuerdan un poco a mí mismo cuando comencé mi cruzada heróica, sólo que a su vez, ambos son muy distintos de mí. Chat Noir comparte un sentido del humor similar al mío, le gusta hacer bromas y jugar con sus oponentes, pero puede ser serio y listo cuando se lo propone. Ladybug, por otro lado, es más seria y calmada, a veces demasiado, pero también es lista, creativa y me agrada que sea siempre positiva y que crea que debemos mantener nuestras identidades en secreto, sin embargo, no me gusta cuando ella intenta forzarme a hablar sobre cosas como la muerte de Gwen, la Nación Duende y demás, me parece que no la conozco lo suficientemente bien como para revelarle mis más oscuros secretos, aunque tal vez sí se lo pueda decir a Chat Noir, él parece ser más comprensivo y ha mostrado que confía ciegamente en mí, a pesar de todo lo que les he ocultado.
Para finalizar, quiero hablar un poco sobre el Duende Verde, mejor conocido como el mayor de los psicópatas que han tratado de destruirme. Sólo tengo un par de cosas que decir de él: 1) El maldito que se esconde detrás de esa horrible máscara verde es un psicópata del calibre del Cráneo Rojo, y es tan sádico e inteligente como él, pero de color verde. Y 2) Sin importar quien sea que posea las Mancuernillas Goblin, voy a matarlo, no me importa lo que digan el Cap, Madame Web, Ladybug o Chat Noir, el Duende Verde no volverá a dañar a alguien que yo ame. Lo juro por mi vida.
Eso sería todo de mi parte, creo que ya debería dejar de escribir, tengo tarea por hacer, el fin de curso se acerca y no quiero reprobar o mi coartada de estudiante becado por las Industrias Stark se irá a la basura, y probablemente el señor Stark me eche literalmente a patadas de los Vengadores, y de París, si eso pasa."