LOS NUEVOS VENGADORES - PARTE 1.


- ¡Ríndete, Kang! ¡Te vamos a detener! - Gritó Iron Man.
Con eso dicho, Yellowjacket se lanzó contra Kang, propinándole un fuerte puñetazo en el rostro, haciendo que el conquistador trastabillara hacia atrás. Luego de eso, el señor del trueno, Thor, le lanzó su martillo a Kang, haciéndolo caer al suelo, mientras el villano del futuro gruñía de dolor.
- Alerta. Altas concentraciones de energía temporal detectadas. - Dijo JARVIS.
- ¡El reactor ARC! ¡Lo convirtió en una máquina del tiempo! - Gritó Iron Man. - ¡Cap, Thor, que alguien lo destruya!
Los Vengadores centraron su atención en la máquina del tiempo que Kang había construido y mientras tanto, Kang aprovechó la momentánea distracción de los Héroes Más Poderosos del Planeta para levantarse rápidamente y aparecer un panel de control holográfico. Luego, él presionó un par de comandos en dicho panel y sonrió malévolamente mientras su máquina del tiempo liberaba una onda de choque de energía temporal.
En ese momento, Iron Man notó con horror cómo sus compañeros de equipo iban desapareciendo rápidamente, conforme la onda de choque los iba alcanzando.
Al notar eso, Iron Man apretó los dientes y dijo rápidamente:
- ¡JARVIS, inicia el Protocolo Nuevos Vengadores, ahora! ¡Ahora!
Luego de eso, la onda de choque alcanzó a Iron Man y lo hizo desaparecer, cosa que hizo que Kang sonriera con satisfacción.
- Ese fue el fin de los Vengadores. - Dijo Kang, justo antes de volver a centrar su atención en el panel de control de la máquina del tiempo.
Mientras tanto, no muy lejos de ahí, una figura en un traje rojo y azul se columpiaba entre los edificios mientras silbaba alegremente. El joven héroe que se hacía llamar Spider-Man estaba en de un humor inusualmente bueno, todo debido a que su sábado había iniciado con el pie derecho, y no parecía que nada podría arruinar su día.
Desafortunadamente, el trepamuros no tenía ni idea de la catástrofe que estaba por avecinarse.
- Bien, detuve un par de robos, salvé a unos niños que jugaban en la calle y no he tenido que oír a Jameson en todo el día. - Dijo Spider-Man mientras se columpiaba por la ciudad con sus telarañas. - Sólo espero que Bruce no esté molesto conmigo por no visitarlo en un buen rato.
Pocos momentos después, Spider-Man aterrizó cerca de una gárgola, haciendo que un montón de pájaros que estaban sobre la estatua, volaran.
- ¡A un lado, pájaros! ¡Dejen a Bruce en paz! - Dijo Spider-Man mientras se sentaba junto a la gárgola. - Bien, ahora, su amigable vecino, Spider-Man, y su amigo Bruce, van a compartir el almuerzo. Lamento la tardanza, Bruce, había mucho tráfico y tuve que hacer algunas paradas rápidas por aquí y por allá, pero descuida, tengo algo en mi mochila que compensará mi tardanza con creces.
Mientras el joven héroe hablaba, éste buscó algo en una mochila que estaba cargando y sacó una mitad de sándwich envuelta en una servilleta. Spider-Man desenvolvió el bocadillo y sonrió con alegría al verlo.
- Mantequilla de maní y jalea, sin las orillas. Definitivamente eres la mejor, tía... ¿May? - Dijo Spider-Man, antes de ver algo fuera de lugar.
En ese momento, el joven héroe vio varios destellos de luz proviniendo de varios puntos de la ciudad, los cuales extrañamente hacían aparecer desde seres del pasado hasta máquinas de aspecto futurista.
Lo malo de todo era que todo lo que aparecía comenzaba a causar pánico entre los ciudadanos neoyorkinos.
Y ante eso, Spider-Man no pudo evitar soltar un suspiro de exasperación.
- Va a ser uno de esos días otra vez, ¿eh? - Dijo Spider-Man.
Y en ese momento, un ave pasó volando cerca del héroe arácnido y le arrebató su almuerzo de la mano.
- ¡Oye! ¡Eso era mío! - Espetó Spider-Man antes de soltar otro suspiro de exasperación. - Demonios... lo siento, Bruce, parece que tendremos que posponer nuestro almuerzo juntos, Nueva York probablemente necesita al Asombroso Spider-Man.
Tras decir eso, Spider-Man se puso de pie y se lanzó al vacío, para luego hacer una pirueta en el aire y disparar una hebra de telaraña hacia un edificio, para columpiarse por la ciudad, tratando de encontrar la fuente de todo lo que estaba pasando.


(Mientras tanto)


El Coronel James Rhodes, mejor conocido como Rhodey, se hallaba volando dentro de la Armadura de Batalla de Respuesta a Amenazas Múltiples JRXL-1000 o "Máquina de Guerra," para acortar.
Sin embargo, contrario al usual itinerario de dar un par de vuelos de rutina en el traje de vez en cuando, ese día, James Rhodes lo estaba usando en combate contra una especie de máquina trípode, el cual disparaba rayos de energía a través de una especie de ojo rojo, justo en el centro de la máquina.
Él ni siquiera tenía idea de dónde demonios había salido tal máquina. Rhodey tan solo se hallaba dando un vuelo de rutina, cuando la computadora del traje le había informado de una cierta anomalía temporal cerca del edificio de su mejor amigo, Tony Stark. Ante esa información, Rhodes se dirigió rápidamente hacia las Industrias Stark, sólo para ser detenido varias cuadras antes por un disparo que lo hizo caer varios cientos de metros y que casi lo hace estrellarse contra el pavimento.
Tras eso, él comenzó un combate contra el trípode, pero aún con toda la artillería pesada y demás armamento que la Máquina de Guerra poseía, Rhodes no era capaz de dañar la máquina que lo atacaba.
Así pues, él trató de hacer uso de algunas tácticas militares para deshacerse de su oponente, pero ninguna funcionó, por lo que ahora estaba tratando de alejarse lo más posible de civiles, lo cual no era sencillo, pues se hallaban justo en el centro de la ciudad.
Mientras tanto, el trípode apuntó su ojo al hombre en el traje de alta tecnología y disparó un potente rayo, el cual le dio directamente al Coronel Rhodes y lo derribó, provocando que se estrellara contra el suelo y creara un pequeño cráter.
Rhodes gruñó de dolor tras ser derribado, luego miró al trípode y notó que el ojo de la máquina estaba brillando de forma gradualmente más intensa, lo cual hizo que Rhodey comenzara a alarmarse un poco, pues su traje se había reiniciado con el ataque que había recibido y aún faltaban cinco segundos para que se completara el reinicio.
- ¡Rápido! ¡Reinicia ya! - Espetó el Coronel Rhodes mientras comenzaba a sudar frío.
El trípode se acercó a Rhodes lentamente y apuntó su ojo hacia el Coronel de la Fuerza Aérea, pero justo antes que pudiera disparar, una bola de fuego impactó contra la máquina y la hizo trastabillar. Inmediatamente después, un gruñido de esfuerzo fue escuchado y la máquina fue derribada por una especie de hombre hecho de roca de color naranja, quien vestía un short de color azul con un emblema que tenía un número 4.
Segundos después, la Máquina de Guerra se reactivó y Rhodes retomó el vuelo, encontrándose junto a un joven que estaba completamente envuelto en llamas. El joven y el hombre de la armadura compartieron una mirada, luego asintieron y apuntaron sus palmas contra el trípode.
Una intensa ráfaga de fuego y dos potentes rayos repulsores impactaron contra la máquina y lograron hacerla estallar tras unos pocos momentos.
Después, Rhodes y el joven aterrizaron junto al hombre de roca.
- Bueno, eso fue nuevo. - Soltó el joven.
- Antorcha Humana, Mole, ¿qué hacen aquí? - Preguntó Rhodes.
- Vaya que eres irrespetuoso, Stark, uno normalmente le agradece a las personas que salvan tu vida.
Rhodes rodó los ojos y mentalmente le comandó a la armadura que levantara la máscara de su casco, tomando por sorpresa a la Mole y a la Antorcha Humana.
- Uhh... ¿acaso entramos a alguna dimensión paralela o algo así? - Dijo la Mole. - ¿Quién eres tú?
- Me llamo James Rhodes, Tony es amigo mío. - Explicó Rhodes. - Ahora, ¿quiere alguno de ustedes explicarme qué está pasando? ¿Dónde están los 4 Fantásticos o los Vengadores?
- Sue y Reed fueron a una misión diplomática a otra dimensión, o algo así, la verdad es que no les presté mucha atención. - Dijo la Antorcha Humana. - Ben y yo nos quedamos aquí porque habíamos apostado en el partido de futbol de hoy y nos estamos perdiendo el juego por todo esto.
- En cuanto a lo que sucede, hemos aprendido que es mejor no pensar en ello y averiguarlo sobre la marcha. - Dijo la Mole. - Por cierto, ¿puedes averiguar el marcador con tu armadura?
Rhodes miró a la Mole con una expresión de fastidio, luego dirigió su atención hacia la Antorcha Humana y dijo:
- Creo que debemos investigar qué está pasando.
- Aunque no me guste, porque nos perderemos el juego, tienes razón. - Admitió Johnny.
- Si nos damos prisa, podríamos alcanzar a ver el último cuarto. - Sugirió Ben.
Rhodey rodó los ojos de nuevo, luego bajó la máscara de su traje y comenzó a flotar unos centímetros sobre el suelo, luego Johnny dijo su frase célebre e imitó a Rhodes. Momentos más tarde, el trío comenzó a caminar por las calles de Nueva York, encontrando que las cosas eran incluso más raras de lo que se esperaban.


(No muy lejos de ahí)


Un grupo de policías se encontraba guiando a los ciudadanos para que pudieran escapar de lo que parecía ser un grupo de ninjas, aunque ninguno de ellos podía siquiera creer lo que estaban viendo.
La ciudad era un pandemonium, eso era más que claro tras ver que había biplanos de la Primera Guerra Mundial volando y teniendo un combate aéreo, dinosaurios corriendo por las calles de Nueva York, máquinas que aparecían de la nada para comenzar a causar destrozos, y más cercanamente, los ninjas que peleaban contra los oficiales de policía.
Y con todos los problemas que había por la ciudad, todo el mundo se preguntaba dónde demonios estaban los Vengadores y por qué no habían ido a salvarlos.
En ese momento, uno de los ninjas aprovechó una oportunidad y pateó fuertemente a uno de los oficiales en el estómago, lo que hizo que éste último cayera al suelo, mientras los compañeros del ninja se abalanzaban contra los demás oficiales, con sus armas listas para asesinarlos.
Sin embargo, justo antes que el primer ninja pudiera bajar la cuchilla de su espada al pecho del oficial caído, un puño cubierto en un aura dorada lo golpeó certeramente en el rostro, dejándolo inconsciente y mandándolo a estrellarse contra una patrulla.
Dicha acción atrajo la atención de los demás ninjas, quienes vieron a dos hombres, uno calvo, de tez negra con una barba de candado, quien vestía una chaqueta amarilla sin mangas, camiseta negra y jeans azules, sujetados con una cadena, y el otro usaba una especie de traje verde y amarillo que dejaba ver por completo un curioso tatuaje en su pecho, y una máscara que cubría su cabello y ojos.
- "Mi nombre es Puño de Hierro, por favor, bajen sus armas, no deseo pelear con ustedes, pero me obligarán a hacerlo si intentan dañar a esos hombres de nuevo." - Dijo el hombre del tatuaje con fluidez en chino.
Los ninjas simplemente soltaron un grito de batalla y se lanzaron al ataque contra Puño de Hierro, quien suspiró pesadamente y se puso en posición de combate, luego detuvo a uno de sus atacantes con facilidad y le dio un poderoso golpe en el pecho, el cual le sacó el aire de los pulmones.
Y mientras Puño de Hierro peleaba, el hombre afroamericano simplemente soltó una carcajada de diversión al ver a su compañero.
- ¿Qué les dijiste esta vez, Danny? - Preguntó el afroamericano.
- Les dije que no quería pelear. - Respondió Puño de Hierro mientras atrapaba una de las espadas de sus atacantes en sus manos.
- Entonces tienes un serio problema de comunicación, amigo.
- ¿No me ayudarás, Cage?
- Nah, creo que lo tienes todo bajo control.
Danny Rand, mejor conocido como Puño de Hierro, suspiró y rodó los ojos, luego esquivó una serie de estocadas por parte de los ninjas, y uno a uno los fue noqueando con su puño derecho, el cual nuevamente estaba cubierto con un aura de energía dorada.
Después de eso, Danny dio un suspiro de alivio y miró a su compañero.
- ¿En serio no piensas ayudar? - Preguntó Puño de Hierro.
- Somos Héroes a Sueldo no héroes gratuitos. - Dijo Cage.
- Mira a tu alrededor, la ciudad es un completo caos. Acabo de pelear contra un grupo de ninjas, y estoy seguro de que vi a un grupo de caballeros medievales peleando contra unos vaqueros mientras veníamos hacia aquí.
- Si esto de verdad fuera un asunto serio, alguien estaría dispuesto a pagar algo de dinero.
En ese momento, el primer ninja que Puño de Hierro había noqueado, recobró la consciencia, y como primer acto, decidió abalanzarse contra Luke Cage, con su espada lista para decapitarlo. Sin embargo, para sorpresa del atacante, en cuanto la espada hizo contacto con la piel del héroe afroamericano, ésta se partió, luego el ninja sintió cómo perdía de nuevo el conocimiento, gracias a que Cage le había dado un poderoso golpe en el rostro, de nuevo.
- Cambié de opinión, ayudaremos. - Dijo Cage de mala gana, para alegría de su compañero. - Pero esto tiene pinta de ser un problema de los Vengadores, les enviaré la cuenta a ellos.


(Entre tanto)


Spider-Man estaba aterrado.
En cuanto el joven portador de la Responsabilidad pasó por Times Square, él tuvo que ayudar a un grupo de personas, las cuales estaban siendo perseguidas por nada más que un tiranosaurio rex, sólo que para la mala suerte del trepamuros, el dinosaurio decidió en cuanto lo vio, que él sería una mejor presa que el grupo de personas y empezó a perseguirlo a él.
Y dada la sorpresa que se llevó al ser perseguido por una criatura que se suponía debía estar extinta desde hacía ya 65 millones de años, él había olvidado que podía poner más distancia entre él y el dinosaurio, simplemente subiendo la altura de sus balanceos un poco.
- ¡Maldición! - Gritó Spider-Man completamente aterrado. - ¡Aléjate de mí!
El T-Rex rugió fuertemente y siguió tras su presa, quien en un arranque de adrenalina y valentía, decidió encarar a su atacante. Por eso, el joven héroe usó un poste de alumbrado cercano para dar la vuelta y lanzarse contra el dinosaurio.
Spider-Man logró darle una fuerte patada doble en el hocico al T-Rex sin terminar en sus fauces, y el impacto de la patada fue tal que hizo trastabillar al animal. Sin embargo, ésto sólo lo hizo enojar más, por lo que prontamente retomó su ataque contra el adolescente, quien frunció el ceño y saltó contra el dinosaurio, con su puño listo para soltar un golpe.
El tiempo comenzó a pasar sumamente lento para el héroe adolescente en cuanto dio el salto contra el T-Rex. Poco a poco, dinosaurio y humano se acercaron hasta que Spider-Man tocó la punta del hocico del animal con su mano izquierda y logró esquivar sus fauces con un movimiento acrobático, luego movió su brazo derecho rápidamente al frente, con un puño formado y le propinó un fortísimo puñetazo al animal, el cual cayó completamente inconsciente al suelo.
Tras eso, Spider-Man procedió a cubrirlo con telarañas para asegurarse que se quedaría quieto.
- Muy bien, Spidey, hay que razonar lo que pasó. - Se dijo Spider-Man a sí mismo. - Los dinosaurios se extinguieron hace 65 millones de años, por lo que lo que casi te come no puede ser un T-Rex, así que ¿qué demonios fue?... ¡T-tal vez es un fantasma!... No, qué tontería, si lo fuera, no podría haberlo golpeado... Quizás es un viajero del tiempo...
En ese momento, el joven héroe arácnido sintió una punzada en la parte de atrás de su cabeza, la cual le indicaba peligro, sin embargo no tuvo tiempo suficiente para reaccionar, pues algo lo tacleó al suelo, mientras siseaba furiosamente. En cuanto la espalda del chico golpeó el suelo, éste pudo girar justo a tiempo para detener las fauces de lo que parecía ser un velocirraptor, antes que pudiera arrancarle la cabeza de un mordisco, al mismo tiempo que otros dos lo rodeaban, por si llegaba a escapar del primero.
- ¡Quieto, perrito! ¡Sentado! - Dijo Spider-Man mientras forcejeaba con el velocirraptor.
De repente, un sonido parecido a un "snikt" fue escuchado, lo cual atrajo la atención del dinosaurio y el adolescente forcejeando con él, hacia un hombre no muy alto con un curioso traje de colores amarillo, azul y rojo, una máscara con dos puntas que estaban sobre sus ojos el cual poseía garras de un metal brillante saliendo del dorso de sus manos.
- ¡Oye, horrendo! - Rugió el hombre con acento canadiense. - ¿Quieres morder a alguien? ¡¿Por qué no lo intentas conmigo?!
- ¿Wolverine? - Dijo Spider-Man.
- ¡Él no es el único X-Man de la zona, trepamuros! - Dijo un joven rubio de traje negro con detalles en azul, mientras aparecía detrás de Wolverine.
- Ciertamente. - Dijo una chica pelirroja que usaba un traje amarillo con detalles en rojo, mientras imitaba al rubio.
- ¿Bobby, Angelica? - Dijo un Spider-Man aún más sorprendido.
En ese momento, el velocirraptor que había tratado de comerse a Spider-Man sintió el reto de Wolverine, por lo que dirigió toda su atención hacia el X-Man canadiense, mientras los otros dos raptores elegían como presas a Bobby y Angelica.
Los tres X-Men sonrieron desafiantemente, luego los raptores se abalanzaron sobre ellos.
- ¡Esperen...! - Trató de decir Spider-Man.
Demasiado tarde.
El raptor líder se había abalanzado contra Wolverine, sólo para que éste último le clavara sus garras de adamantium en el torso y en el cráneo, terminando con él instantáneamente.
Por otro lado, los raptores que se lanzaron contra Bobby y Angelica fueron recibidos por una corriente helada y un torrente de llamas, respectivamente. El raptor que atacó a Bobby se congeló de inmediato y cayó al suelo, partiéndose en mil pedazos, mientras que el que trató de atacar a Angelica fue rápidamente convertido en cenizas.
Ante la escena, Spider-Man no pudo evitar sentirse mal por los dinosaurios, después de todo, él no quería matarlos, a pesar que hubieran tratado de convertirlo a él en su almuerzo.
- ¿Todo eso era necesario? - Preguntó Spider-Man mientras se levantaba. - Acaban de extinguir a los dinosaurios... otra vez.
- Sí. - Dijo Wolverine mientras guardaba sus garras. - De nada.
- Muy bien, ahora la pregunta es ¿qué diantres está pasando aquí? - Preguntó Angelica.
- ¿Dónde están los Vengadores? - Preguntó Bobby.
- No tengo las respuestas a sus preguntas, pero algo me dice que sabremos todo si vamos a la torre de Industrias Stark. - Dijo Spider-Man, antes de soltar una carcajada entre dientes. - Parece que Spider-Man y sus asombrosos amigos tendrán que trabajar de nuevo juntos.
- ¡Jamás aceptamos ese nombre, trepamuros! - Espetaron Iceman y Firestar.
- ¡Concéntrense! - Rugió Wolverine.
- Hola, Spider-Man. - Dijo la voz de Tony Stark, de repente.
El trío de jóvenes soltó un gritito ahogado al escuchar la voz de Iron Man, mientras que Logan simplemente suspiró pesadamente, luego los tres se dieron la vuelta hacia el lugar de donde provenía la voz, pero en vez de ver al verdadero Iron Man, sólo encontraron un holograma.
- ¿Pero qué demo...? - Soltó Iceman.
- Es un holograma... - Dijo Spider-Man.
- Así es. - Afirmó el holograma. - Y si estás viendo este mensaje, significa que estamos muertos, pero el mundo aún necesita a los Vengadores, así que creé este protocolo de respaldo...
En otro lugar de la ciudad, James Rhodes no pudo evitar apretar sus puños en frustración y sentir un dejo de tristeza ante la noticia del fallecimiento de su mejor amigo, mientras Johnny y Ben se sentían atónitos por el anuncio que les había dado el holograma que había aparecido frente a ellos.
- Así pues, desde este momento, los Quinjets, la Mansión, el nombre, todo les pertenece ahora. - Dijo el holograma.
- ¿Es en serio? ¿Iron Man quiere que seamos Vengadores? - Dijo Puño de Hierro desde otro punto de la ciudad.
- Así parece, y también parece que sacamos aún más de lo que esperaba, aunque no de una forma agradable. - Suspiró Cage.
- El mundo necesita héroes, es su turno ahora, vayan a salvar a todos. Buena suerte. - Dijo el holograma antes de desaparecer.
- Estoy seguro de que te hablaba a tí. - Dijo Wolverine a Spider-Man.
- Pero yo... yo no sé qué hacer... - Dijo Spider-Man.
- Hola, Spider-Man. - Dijo una voz robótica, la que asustó un poco a Spider-Man. - Tengo información adicional para tí.
- ¿Quién eres?
- ¿Estás bien, Peter? - Preguntó Iceman.
- Mi nombre es JARVIS, era el asistente de los Vengadores, ahora soy suyo, y tal vez le vendría bien la información que debo darle. - Dijo la voz mecánica.
- Estoy bien, Bobby, sólo que la IA de los Vengadores me está hablando. - Dijo Spider-Man. - Dice que tenía razón, todo el caos proviene de Industrias Stark, y que los cuatro tenemos que ir allá de inmediato.
Logan soltó un suspiro de exasperación en ese momento, mientras Angelica y Bobby sonreían ante la posibilidad de convertirse en los nuevos Vengadores.


(Momentos más tarde)


Peter Parker, James "Logan" Howlett, Bobby Drake, Angelica Jones, Danny Rand, Luke Cage, James Rhodes, Johnny Storm y Ben Grimm se encontraban ahora en grupo, frente al edificio de Industrias Stark, el cual brillaba con una luz extraña.
- ¿Necesitamos gafetes para entrar? - Preguntó Spider-Man en voz alta mientras miraba al edificio. - Bueno, yo soy Spider-Man, él es mi fiel ayudante, Wolverine, y ellos dos son mis asombrosos amigos, Iceman y Firestar.
- ¡No te pases de listo conmigo, insecto! - Gruñó Wolverine.
- ¡Y deja de llamarnos así! - Espetaron Bobby y Angelica.
Con eso dicho, el grupo comenzó a caminar dentro del edificio, en un incómodo silencio, el cual sólo era perturbado por el sonar de sus pasos.
- Así que a ustedes también los llamaron, ¿eh? - Dijo Máquina de Guerra.
- Pues teniendo en cuenta que JARVIS me dijo que un sujeto llamado Kang el Conquistador, el cual viene del futuro, quiere dominar nuestro mundo trayendo su futuro aquí, creo que Iron Man pensó que unos nuevos Vengadores podrían ser útiles. - Dijo Spider-Man mientras el grupo seguía caminando. - Antes de seguir, ¿todos comprendieron lo que dije?
- Eso no importa, lo que importa es acabar con el tal Kang para que pueda volver a ver el juego y que Ben me pague la apuesta que hicimos. - Dijo la Antorcha Humana.
- Si Stark creyó que nosotros nueve podríamos salvar al mundo, entonces estamos en serios problemas. - Soltó Power Man antes de señalar a Johnny, Peter, Bobby y Angelica. - ¿Y en qué diablos pensaba al incluir a cuatro niños en el grupo?
- ¡Más cuidado con lo que dices, calvito! - Espetó Johnny. - ¡Yo soy uno de los 4 Fantásticos!
- ¡Y nosotros no somos niños! - Espetaron Spider-Man, Firestar y Iceman.
- No debemos pelear entre nosotros, somos un equipo ahora. - Dijo Puño de Hierro.
- Estoy de acuerdo, por más idiota que sea el calvo. - Dijo Angelica.
- Cuida tus palabras, niña, o yo te enseñaré modales.
- Inténtalo y te las verás conmigo, amigo. - Dijo Logan amenazadoramente.
- Y conmigo también. - Dijo Bobby.
- ¡Ya basta! - Espetó Rhodes.
- Concéntrense, es hora de actuar, supongo. - Dijo Spider-Man antes de levantar el puño dubitativamente. - ¿Vengadores unidos?
Todos en el improvisado grupo miraron al chico de cabello castaño en ese momento, con un gesto inexpresivo.
- Eso pudo sonar mejor. - Dijo la Mole.
- Es lo mejor que pude hacer con un equipo tan disfuncional. - Dijo Spider-Man con un suspiro antes de mirar hacia las puertas que llevaban al sótano. - Bueno, prepárense.