UN GRAN PODER CONLLEVA UNA GRAN RESPONSABILIDAD.
Las calles de Nueva York estaban inusualmente menos llenas de tráfico, pero Ben Parker agradecía eso, ya que llevar a su sobrino a la biblioteca había sido menos problemático de lo que habría esperado.
Sin embargo, el trayecto había sido bastante silencioso, Peter simplemente se había limitado a murmurar un par de cosas que Ben no pudo entender, y revisar los contenidos de su mochila, mientras jugueteaba con sus dedos ansiosamente, como si estuviera nervioso y tratara de ocultarlo.
Ben tenía una ligera idea de lo que podía estarle pasando a su sobrino, pero no era más que eso, no estaba del todo seguro. Así pues, decidió que tenía que averiguar qué le pasaba al chico que había criado como si fuera su hijo.
Pocos momentos después, el tío Ben aparcó su auto junto a una banqueta y Peter sonrió un poco.
- Muchas gracias, tío Ben, nos vemos luego. - Dijo Peter mientras intentaba salir del auto.
- Espera, Peter, si no es mucha molestia, me gustaría hablar contigo. - Dijo el tío Ben, haciendo que su sobrino se detuviera.
- Um, es que ya estoy retrasado con este proyecto y de verdad necesito conseguir esos datos...
- Te prometo que no tardaré mucho, por favor.
Peter suspiró en derrota ante las palabras de su tío, luego cerró la puerta del auto y miró al hombre de edad avanzada con una expresión de ansiedad y prisa. Por otro lado, Ben Parker soltó un suspiro y miró al adolescente en el asiento del pasajero.
- Peter, ¿hay algo que te esté molestando? - Preguntó el tío Ben.
- ¿Por qué lo dices?
- Bueno, has estado muy raro últimamente, hijo. Antes solías hablar conmigo y tu tía sobre cómo estuvo la escuela, ahora sólo llegas de la escuela y te encierras en tu cuarto a hacer esos extraños experimentos tuyos, a veces ni nos saludas e incluso te saltas los alimentos.
- Bueno, es que esos "extraños experimentos" requieren toda mi atención, pero lo siento, no es mi intención apartarme de ustedes.
- Quizás tengas razón, Peter, pero también está esa pelea que tuviste en la escuela...
- Oye, yo no la comencé, creí que ya te lo había dicho.
- Tal vez no la empezaste, pero sí la terminaste.
- ¿Y qué se supone que debía hacer? ¿Salir huyendo de Flash como de costumbre?
- Peter, tranquilízate. - Dijo el tío Ben. - Mira, sé por lo que estás pasando. Estás cambiando, yo pasé por lo mismo a tu edad.
- Yo dudo mucho que siquiera haya sido similar... - Murmuró Peter con un tono de fastidio.
- El caso es que debes tener cuidado, ya que esta es la etapa en la que alguien se convierte en la persona que será por el resto de su vida. Sé cuidadoso al elegir en quién te convertirás.
Peter no pudo evitar rodar los ojos en molestia ante las palabras de su tío, quien no pareció notar el grosero gesto que había hecho el chico.
- Por ejemplo, el tal Flash quizás merecía lo que le hiciste, pero el hecho de que seas capaz de darle una paliza a alguien, no significa que tengas derecho a hacerlo. - Dijo el tío Ben. - Siempre ten en cuenta que un gran poder conlleva una gran responsabilidad, y pase lo que pase, quiero que nunca lo olvides, Peter.
Ante el discurso de su tío, Peter no pudo evitar suspirar en exasperación, luego miró al anciano hombre con molestia y dijo:
- ¿Acaso crees que me convertiré en un criminal o algo así?
- Peter, sabes que no creo eso, yo te quiero y confío plenamente en tí, pero tengo miedo que algo te haga tomar una mala elección.
- Pues no tienes de qué preocuparte por mí, tío Ben. Sé perfectamente que hay algo diferente en mí, pero yo sabré salir adelante, no soy estúpido.
- Peter, no quiero que creas que esto es un sermón ni una lección, sólo es un consejo. Sé que no soy tu padre pero...
- ¡Deja de pensar que eres mi padre, tío Ben! ¡Sólo quiero que me des mi espacio, yo me encargaré de lo demás!
El súbito arrebato de Peter, así como la rudeza de sus palabras, Ben Parker se sintió abrumado y dolido. Pocos segundos después de eso, un arrebato de ira amenazó con salir, pero Ben logró contenerlo, luego miró al frente y dijo:
- Claro, no soy tu padre, sólo soy el tipo que te ha criado desde hace poco menos de diez años, quien te ha cuidado y amado... Pero eso no es nada, ¿verdad? - Dijo el tío Ben al mismo tiempo que contenía su ira y una lágrima corría por su mejilla. - Eso es todo lo que quería decirte, puedes irte, te recogeré aquí a las 9, ¿ok?
- Está bien. - Dijo Peter mientras salía del auto. - Adiós, tío Ben.
Peter salió del auto y cerró la puerta con rudeza, luego se alejó un poco del auto y el tío Ben reencendió el motor, luego se alejó lentamente, mientras el adolescente lo miraba fijamente.
- En serio, niño, fuiste demasiado grosero con tu tío. - Dijo una voz chillona desde la sudadera de Peter.
- Tal vez, pero no me gusta que él se meta en mi vida. - Dijo Peter.
- Sólo está preocupado por tí porque te quiere.
- No tiene de qué preocuparse, estoy a la mar de bien.
- Yo no estaría tan seguro, mucho menos porque aún no sabes usar tu Miraculous responsablemente.
- Cállate que nos descubrirán. Me disculparé después, además, ya casi es hora de nuestra pelea.
Leopardon no pudo evitar rodar los ojos y sentirse furioso con su elegido. Él no era un mal chico, sólo era muy joven e ingenuo.
Por otro lado, Peter comenzó a sentir algo de culpa por lo grosero que había sido con su tío, después de todo, él no tenía intenciones de molestarlo, sólo quería estar seguro que su sobrino estuviera bien.
"Definitivamente tengo que disculparme con tío Ben, pero por ahora tengo que ir a la arena de lucha libre, tengo que ganar ese evento para ayudar a mis tíos." Suspiró Peter internamente.
Con eso en mente, Peter se echó la mochila al hombro y caminó en dirección contraria a la biblioteca, creyendo que podría disculparse con su tío después de ganar el combate de lucha y ganar el dinero del premio.
Lamentablemente, él ni se imaginaba que esa sería la última conversación que tendría con su tío Ben.
