LOS HÉROES MÁS PODEROSOS DEL PLANETA.


(Una hora después de "La araña, la viuda y el halcón")


Peter Parker se despertó con un dolor de cabeza.

No era muy fuerte, pero sí lo suficiente para incomodarlo y hacerlo gemir de dolor.

Poco a poco, el héroe fue abriendo los ojos, notando que había una lámpara encendida sobre él, la cual iba bajando su intensidad comforme abría sus ojos, como si estuviera programada para no dañar sus ojos.

Una vez que su vista se acostumbró a la tenue luz proveniente de la lámpara, el adolescente pudo notar que estaba en una especie de sala llena de computadoras, pantallas y otros aparatos. Sin embargo, lo más alarmante de todo era que dentro de la sala también estaban el Capitán América, Iron Man, la Avispa, Ojo de Halcón, la Viuda Negra, Hulk, Pantera Negra, el Hombre Hormiga y Thor, el grupo de héroes mejor conocido como los Vengadores.

- Las lecturas de su ADN son confusas. - Dijo el Hombre Hormiga. - No es un mutante, ni siquiera es un mutado... Al menos no uno común.

- Vaya que es joven. - Dijo la Avispa. - Y es increíble que él los haya dejado a tí y a Natasha en ridículo, Clint.

- Cupido siempre ha sido un debilucho. - Rió Hulk entre dientes.

- Cállate, Dientes Verdes. - Espetó Ojo de Halcón. - Aunque debo reconocer que el chico es bueno, lo hubiera atrapado eventualmente.

- Es probable que no, según los escaneos, Spider-Man tiene una resistencia física incluso mayor que la del Capitán América. Aún en tu motoneta, él hubiera podido escaparse de tí.

Siendo guiado por su instinto, Spider-Man se levantó de un salto y se adhirió al techo, atrayendo la atención de todos los Vengadores, quienes inmediatamente se pusieron en posición de combate para contener al portador del Brazalete de la Araña.

- Tranquilo, hijo. - Dijo el Capitán América mientras mantenía la guardia en alto. - No vamos a hacerte daño.

- Sólo queremos hacerte unas preguntas. - Dijo Iron Man.

- Aunque si prefieres pelear, con gusto aceptaré el desafío. - Dijo Thor mientras levantaba su martillo.

- No quiero pelear. - Dijo Spider-Man. - Sólo quiero irme a casa.

- Lo harás en cuanto sepamos quién eres y qué es lo que realmente eres. - Dijo Iron Man con severidad. - Por alguna razón, ni Hulk pudo quitarte la máscara.

- Ya te lo había dicho, Tony, es porque sus poderes vienen de una fuente mágica. - Dijo Pantera Negra. - Para ser precisos, provienen de su brazalete.

En ese momento, Spider-Man miró su muñeca izquierda y se preocupó bastante, pues Madame Web le había advertido que su identidad no debía ser revelada, ni mucho menos la existencia de los Miraculous, lo cual ya era difícil con los héroes de Francia y su enemigo, quienes hablaban de los Miraculous a los cuatro vientos sin pensarlo dos veces.

- ¿Qué clase de magia está usando, T'Challa? - Preguntó Thor.

- No estoy seguro, pero he oído y leído historias acerca de joyas místicas que han existido desde incluso antes que el Manto de la Pantera Negra, las cuales otorgaban diversos poderes de animales a sus portadores. - Dijo T'Challa. - Si no me equivoco, las llamaban Miraculous.

"Carajo..." Pensó Spider-Man.

- Sea lo que sea, baja de ahí, niño, o te derribaré de nuevo. - Dijo la Viuda Negra.

- Natasha, cállate. - Dijo la Avispa antes de encogerse y volar hacia Spider-Man. - Tranquilo, nadie te hará nada, yo te cubro la espalda.

- No puedo quedarme... mi tía debe estar preocupada por mí. - Susurró Spider-Man.

- Ya planeé una coartada para tí, chico. - Dijo la voz del Hombre Hormiga mientras volaba junto a la Avispa. - Bajemos al suelo y conversemos como gente civilizada.

- O si te hace sentir más cómodo, podemos quedarnos aquí y charlar como bichos. - Rió la Avispa.

Spider-Man no pudo evitar soltar una risita ahogada, la cual hizo sonreír a la Avispa.

- ¿Ya estás más calmado? - Preguntó Janet.

- Algo. - Dijo Spider-Man.

- Bien, sígueme, yo no dejaré que nadie te lastime.

Con eso dicho, Spider-Man asintió y suspiró, luego disparó una hebra de telaraña y comenzó a descender, manteniéndose de cabeza hasta llegar cerca del suelo, donde soltó la línea de telaraña y cayó de pie frente a los Vengadores.

Pocos segundos después, el Hombre Hormiga y Avispa regresaron a la normalidad, ambos frente a Spider-Man.

- Bien, ¿qué necesitan saber? - Dijo Spider-Man en un arranque de valor.

- ¿Quién eres? Los análisis de ADN y escaneos faciales no dan ningún resultado, y de alguna manera, tu máscara impide saber cómo es tu rostro usando rayos X. - Dijo Iron Man.

"Probablemente es porque mi ADN se mezcla con el de Leopardon." Pensó Peter. "Seguro que es por eso que cuando me transformo y me quito el traje, aún tengo mis poderes. En cuanto a lo de la máscara, eso debe ser alguna protección mística para mantener mi identidad en secreto."

- No puedo decirlo. - Dijo Spider-Man.

- ¿Por qué no? - Preguntó Ojo de Halcón.

- Clint, es un niño, debe de estar preocupado por que algo malo le pase a su familia si alguien averigua su identidad. - Dijo la Avispa.

- No soy un niño... - Soltó Spider-Man por lo bajo.

- Entonces dinos, ¿por qué arrojaste a ese criminal de esa bodega abandonada? - Preguntó el Capitán América.

- Yo no lo maté. - Suspiró Spider-Man. - Digo... sí quería hacerlo. Estaba furioso con él, se merecía morir pero... yo no soy nadie para decidir si él debía morir o no. Quise alejarme pero cuando lo solté, él intentó dispararme, le quité el arma y le disloqué la muñeca para que no pudiera volver a tomarla, luego él se tropezó con una tubería. Intenté salvarlo pero no lo logré.

- Yo creo que lo dejaste morir. - Dijo la Viuda Negra.

- Yo sé que él es sincero, no puedo ver su verdadero rostro, pero sé que es la verdad. - Asintió el Capitán América.

- Tal vez no sea buena idea darle el beneficio de la duda tan fácilmente, Capitán. - Soltó Thor.

- Es sólo un niño, no tiene las agallas para matar o dejar morir a alguien. - Dijo Hulk.

- ¡Ya dejen de llamarme niño! - Espetó Spider-Man.

- Cállate y deja que los adultos hablen tranquilos. - Espetó Ojo de Halcón.

- Basta. - Espetó el Capitán América. - Hay una forma más fácil de descubrir si Spider-Man dice la verdad. JARVIS, ¿el chico miente?

- Acorde a los escáneres, está diciendo la verdad. - Respondió la IA de la mansión.

- O al menos cree decirla. - Soltó Iron Man antes de encogerse de hombros. - Pero si logró pasar el detector de mentiras del Cap y confía en él, creo que yo también.

- Pues yo no. - Espetó Ojo de Halcón.

- Sólo lo dices porque les pateó el trasero a tí y a Nat. - Rió Avispa. - A mí me parece un chico honesto.

- Creo que olvidan todos los desastres que ha causado. - Señaló la Viuda Negra.

- Hablas de eso como si fueras diferente, Natasha. - Soltó el Hombre Hormiga.

- El Hombre Hormiga tiene razón en eso, casi matas a varios inocentes por intentar llevar al niño con S.H.I.E.L.D. - Declaró Thor.

- Era mi misión.

- Eso no te da derecho a poner vidas en riesgo, Agente Romanov. - Espetó Pantera Negra.

- Estamos de acuerdo en que Natasha es una maldita, ahora, en cuanto al niño, ¿qué es lo que haremos? - Preguntó Clint antes de recibir un golpe de Natasha.

Los Vengadores miraron fijamente a Spider-Man por un momento, luego la Avispa se acercó al joven héroe y puso una mano sobre su hombro.

- Sinceramente, las calles están atestadas de criminales y dado que normalmente estamos muy ocupados salvando al mundo de amenazas mayores, solemos olvidar a los criminales pequeños. - Dijo la Avispa. - Así que yo digo que lo dejemos ir, no tenemos pruebas de que él sea un mal sujeto.

- Avispa... - Suspiró el Hombre Hormiga.

- Es en serio, y si alguien dice algo contra él, se las verá conmigo.

Con eso dicho, Avispa cargó sus aguijones y los apuntó contra cada uno de sus compañeros, hasta que Spider-Man la distrajo poniendo su mano sobre el hombro de Janet.

- ¿Por qué me ayudas? - Preguntó Spider-Man.

- Entre bichos tenemos que cuidarnos las espaldas, ¿no? - Rió la Avispa entre dientes. - Además, Cap ya lo dijo, no eres una amenaza, eres un héroe y yo creo en tí, chico, sé que no me decepcionarás.

- Eso espero...

- Bien. Odio admitirlo pero si JARVIS, el Cap y Jan piensan que eres de confianza, te daré el beneficio de la duda. - Dijo Iron Man mientras veía un par de hologramas de las acciones de Spider-Man. - Y tienes potencial, quizás en el futuro, con bastante entrenamiento y un buen guía, tú llegues a ser un Vengador.

- Definitivamente te falta bastante entrenamiento, hijo. - Dijo el Capitán América. - Pero creo que puedo ayudarte con eso, si alguna vez te columpias cerca de aquí y si ambos tenemos tiempo.

- Y yo también, especialmente si el Cap no tiene tiempo. - Dijo Avispa.

- ¡¿Lo dicen en serio?! - Dijo Spider-Man con sorpresa y alegría.

- Claro, como dije, entre bichos tenemos que cuidarnos las espaldas, ¿no?

Janet le extendió el puño amistosamente a Spider-Man, quien chocó el suyo con el de la Vengadora de manera tímida.

- Y si no te importa, quisiera aprender más sobre los Miraculous. - Dijo Pantera Negra. - A cambio, podría ayudarte a entrenar en combate también.

- ¿Acaso soy el único con algo de sentido común aquí? - Preguntó Ojo de Halcón. - Él es un niño, no podemos dejar que ande por ahí con poderes mágicos sin supervisión.

- Hablas como si fueras su madre, Cupido. - Gruñó Hulk con una sonrisa. - Apuesto que es porque te pateó el trasero siendo un niño sin entrenar.

- ¡Cállate, Dientes Verdes!

- Definitivamente lastimó tu ego, ¿no? - Rió Iron Man entre dientes.

- Sí, digo, nos restriegas en la cara casi cada semana que salvaste al equipo dos veces, pero llega nuestro joven amigo y, de no ser porque Natasha es una mujer sin escrúpulos, se les hubiera escapado sin que ustedes dos hubieran podido evitarlo. - Rió Janet.

- No tienen idea cuánto los odio... - Gruño Clint entre dientes.

Natasha rodó los ojos y suspiró en molestia, luego siguió a su antiguo compañero de equipo fuera de la habitación, mientras todos los demás regresaban su atención hacia Spider-Man.

- Eres bastante enano, pero debo admitir que sabes aplastar. - Gruñó Hulk mientras veía un holograma de Spider-Man destruyendo el frente de un auto al caerle encima.

- Gracias... supongo... - Dijo Spider-Man.

Hulk esbozó una leve sonrisa, luego caminó hacia el chico y le dio una palmadita en la espalda, la cual dejó bastante adolorido a Spider-Man, luego se dirigió a la salida en silencio.

- Felicidades. - Dijo Thor. - Hulk sólo es así de amable con personas que le agradan.

- Sólo desearía que su amabilidad fuera menos dolorosa... - Dijo Spider-Man mientras se sobaba el hombro.

- Eso te hará fuerte, enano. - Espetó Hulk con una risa mientras salía de la habitación.

- Bueno, creo que es hora de que te vayas a tu casa, niño. - Dijo Janet. - Digo, Spider-Man.

- Ok, ahora en definitiva eres mi Vengadora favorita, Avispa. - Dijo Spider-Man con una sonrisa.

- Aww, y tú eres mi vigilante favorito, Spidey. - Dijo la Avispa mientras le revolvía el cabello a Spider-Man.

- Bien, bien, basta. - Dijo Iron Man. - Es hora de irse, niño. Estaremos en contacto.

Con eso dicho, Iron Man le entregó una tarjeta en blanco a Spider-Man, quien la miró con confusión.

- ¿Qué es esto? - Preguntó Spider-Man.

- Un comunicador, similar a las identificaciones de los Vengadores, pero ni por un segundo creas que esto te convierte en Vengador, todavía te falta mucho entrenamiento. Sólo es para mantenernos en contacto.

- Entiendo, señor Stark...

- Bueno, Hank, escolta al chico fuera de la mansión, ya tenemos lo que queríamos saber... al menos en parte.

- Claro, sígueme, niño. - Dijo Hank mientras se encogía y subía a una hormiga voladora.

Sin decir nada más, Spider-Man asintió a los Vengadores y siguió al Hombre Hormiga, mientras los Héroes Más Poderosos del Planeta lo miraban fijamente.

- ¿Creen que sea buena idea? - Preguntó Pantera Negra.

- El chico tiene el espíritu y el corazón de un guerrero, pero no parece estar listo para nada más que criminales menores. - Dijo Thor.

- Yo creo que está listo para lo que sea. - Dijo Avispa. - Digo, apenas hace un par de semanas que se sabe de él y casi logra vencer a una de las mejores agentes de S.H.I.E.L.D. y a un Vengador, al mismo tiempo.

- Yo sé que algún día, él será más grande que cualquiera de nosotros. - Dijo el Capitán América.

- Le dan mucho mérito. - Dijo Iron Man. - Tiene potencial, pero le falta mucho entrenamiento. Quizá llegue a ser un Vengador, pero por el momento, supongo que Manhattan y sus ciudadanos pueden dormir tranquilos, el chico no es una amenaza como dijo Jameson. JARVIS, ponlo en la lista.

- ¿En cuál de todas, señor? - Preguntó la IA.

- La de la Iniciativa Nuevos Vengadores.