EL DIABLO DE HELL'S KITCHEN.
(Un mes después de que Peter recibiera el Brazalete de la Araña)
El barrio de Clinton, mejor conocido como Hell's Kitchen, no era un vecindario que Peter Parker frecuentara muy a menudo.
Su reputación como un lugar problemático y lleno de crimen le solía quedar corta, y he ahí el porqué Peter solía mantenerse alejado de ahí, prefiriendo mantenerse en Forest Hills, Harlem, o cualquier otro barrio, menos ese. Pero esa noche, Peter Parker, enfundado en su traje de Spider-Man, estaba vigilando a un par de criminales, los cuales estaban esperando un cargamento desconocido para un misterioso señor del crimen de Nueva York, un hombre el cual sólo era conocido como "el Kingpin."
Hacía un par de semanas, el joven trepamuros había tenido un encuentro con una pandilla, la cual estaba en una reunión con un par de grupos criminales conocidos como la Maggia y la Mano, de los cuales Spider-Man no sabía mucho, sólo que tenían armamento y hombres suficientes para hacerle frente a otras temidas organizaciones como HYDRA e I.M.A.
Tras haberles arruinado una especie de trato, las cosas habían comenzado a ponerse negras, pues aparentemente el joven héroe había iniciado una guerra de pandillas, pero por fortuna para los ciudadanos indefensos, personas como Luke Cage, Puño de Hierro, el Punisher, él mismo y un sujeto que era conocido como el Diablo de Hell's Kitchen, se las habían arreglado para que las cosas no fueran demasiado peligrosas.
Sin embargo, debido a que los cinco señores del crimen de Nueva York estaban uno contra otro, para evitar más desastres, Spider-Man sabía que todos ellos tenían que acabar con los líderes de todas las pandillas, para que así S.H.I.E.L.D. interviniera y acabara con el resto de las organizaciones, por lo tanto, Peter se había dado la tarea de ir tras el Kingpin y derrotarlo, aunque claro, siendo sólo un adolescente de 15 años, era bastante difícil y si llegaba a fallar, él tenía muchísimo que perder.
Por el momento, el joven superhéroe se encontraba en el techo de un edificio, vigilando a un grupo de criminales ligados al Kingpin, los cuales estaban esperando un cargamento para su jefe en un callejón. Y dado que los criminales iban fuertemente armados, Spider-Man supo que probablemente el cargamento era muy valioso y que esperaban que alguien (ya fuera la Mano, la Maggia o cualquiera de los vigilantes), se hiciera presente.
Ante la situación, el joven Parker comenzó a analizar con detalle el entorno y a sus oponentes, tratando de buscar un escenario donde ni él ni mucho menos algún civil, salieran heridos.
Para su mala suerte, debido a que su Sentido Arácnido no había dejado de cosquillear por su cercanía a los criminales, Peter no notó cuando éste le avisó que había otro invitado a la fiesta que se iba a desatar en ese callejón.
En ese momento, Spider-Man comenzó a bajar lenta y cuidadosamente por la pared, procurando mantenerse en la oscuridad para que los criminales no pudieran distinguir fácilmente su colorido atuendo, sin embargo justo antes de poder lanzarse al ataque, alguien más se le adelantó.
Un hombre vestido en un extraño traje, que aún con las tenues luces del callejón se notaba que era rojo con detalles negros salió prácticamente de la nada y atacó a dos de los hombres del Kingpin, poniendo en alerta a los otros. Sin embargo, lo más impresionante de todo era que el recién llegado era tan ágil y rápido como el joven Spider-Man, sin embargo, a diferencia de Peter, el hombre del traje rojo y negro sabía pelear, y no sólo lanzaba golpes con gracia y agilidad.
- ¡Es él! - Gritó uno de los criminales mientras intentaba dispararle al recién llegado.
- ¿El insecto? - Preguntó otro mientras intentaba lo mismo que el primero.
- No, idiota, alguien peor.
"Peor que yo, ¿huh?" Pensó Spider-Man. "Eso ya lo veremos."
Con eso dicho, el héroe arácnido saltó sobre la camioneta en la que habían aparecido los criminales, llamando su atención y asustándalos por un momento.
- Hola, chicos. - Rió Spider-Man entre dientes. - Lamento caer de sorpresa, pero creo que mi invitación se perdió en el correo.
- ¡Liquídenlo! - Rugió uno de los criminales.
Antes que los criminales pudieran disparar, una línea de telaraña y una especie de cuerda de metal, les arrebataron las armas a los hombres del Kingpin. Tras esto, el desconocido en traje rojo y negro, y el trepamuros comenzaron a atacar a los criminales, dejando inconsciente a cada uno de ellos.
Pocos momentos después, una camioneta apareció por el otro extremo del callejón, y al ver a los dos vigilantes de trajes rojos, intentaron dar marcha atrás, pero Spider-Man saltó en dirección a ellos para detenerlos.
Sin embargo, el trepamuros pronto sintió un cosquilleo en la nuca y vio cómo una especie de bastón era arrojado contra el parabrisas de la camioneta recién llegada, y lo rompía, golpeando al conductor y haciendo que éste girara el volante lo suficiente para que el vehículo terminara estrellándose contra un muro.
Spider-Man cayó al suelo y rodó, luego volvió a sentir un cosquilleo en su nuca, el cual lo incitó a saltar al muro más cercano, evadiendo una serie de disparos contra él.
Tras eso, Spider-Man regresó al suelo dando un salto hacia atrás y usó varias líneas de telaraña para desarmar a los criminales dentro de la camioneta, después, el sujeto del traje rojo y negro entró al vehículo y dejó inconscientes a casi todos los pasajeros, excepto a uno, a quien arrojó fuera de la camioneta. El delincuente trató de sacar un arma de su bolsillo, pero el bastón del atacante de traje rojo y negro lo golpeó en la mano e hizo que la tirara, luego Spider-Man lo envolvió en telaraña y el sujeto del traje rojo y negro se acercó al criminal, lo arrastró hacia la luz y lo estrelló contra la pared, dejando ver a Spider-Man y al criminal que él era el infame Diablo de Hell's Kitchen, Daredevil.
- ¿Qué era lo que esperaban? - Demandó Daredevil.
- ¡Nunca te lo diré! - Dijo el criminal.
- Puedes hablar ahora o aprenderás a volar...
- ¡Puedes irte al infierno porque tú no puedes volar!
- Y tú menos, imbécil.
Con eso dicho, Daredevil tomó su bastón y presionó un botón en éste, haciendo que la parte superior liberara unos cuantos ganchos y saliera disparada hacia la azotea de uno de los edificios, creando una cuerda, la cual se retrajo casi de inmediato y llevó al Diablo de Hell's Kitchen y al criminal hacia la azotea, cosa que hizo que Spider-Man los siguiera.
En cuanto Spider-Man llegó a la azotea donde estaban, éste soltó un gritito ahogado al ver a Daredevil sosteniendo al criminal tambaleando sobre el borde del edificio.
- Oye, ¿no crees que...? - Intentó decir Spider-Man.
- ¡Cierra el pico! - Espetó Daredevil al trepamuros. - ¡Ahora, responde!
- ¡N-no puedo! ¡Si lo hago, Kingpin matará a mi familia! - Respondió el aterrado criminal.
- ¡Y si no me respondes, yo te mataré! - Espetó Daredevil.
- ¡Whoa, eso sí que no lo permitiré! - Espetó Spider-Man.
- ¡A callar! ¡Ahora, responde!
- ¡N-no puedo! - Dijo el criminal.
- Entonces no me sirves.
Dicho eso, Daredevil soltó al hombre, cosa que hizo que Spider-Man soltara un gritito ahogado y saltara sobre el borde del edificio, disparando una línea de telaraña casi de inmediato, frenando su caída apenas centímetros antes que el criminal se estrellara contra el techo de la camioneta.
Sin embargo, la maniobra de último minuto había hecho que el criminal se desmayara, justo en el momento en que varias patrullas de la policía de Nueva York empezaban a oírse a la lejanía.
Pero para el joven vigilante, eso sólo significó una alerta por parte de su Sentido Arácnido, la cual lo incitó a dar varias volteretas hacia atrás, evitando varios golpes y patadas de un furioso Daredevil.
- ¡Lo arruinaste! - Dijo Daredevil. - ¡Normalmente no estoy del lado de los periodistas, pero J. Jonah Jameson tenía razón!
En ese momento, una feroz lucha entre los dos vigilantes empezó, con Daredevil a la delantera, puesto que tenía mucho más entrenamiento en combate que Spider-Man, quien apenas hacía un par de meses que había empezado a entrenar en serio.
- ¿Ah, sí? ¡Bueno, yo nunca estoy del lado de Ojo de Halcón, pero él tenía razón! ¡Tú eres un psicópata asesino! - Dijo Spider-Man mientras se las arreglaba para bloquear un par de patadas y responder con un golpe.
- ¡Yo no iba a matarlo! ¡Caer sobre el techo de esa camioneta sólo lo hubiera enviado al hospital y me hubiera dado el tiempo para interrogarlo! - Espetó Daredevil mientras bloqueaba el golpe y lograba patear al arácnido en el pecho.
- ¡¿Acaso qué no sabes nada sobre Física?! ¡Sólo un cuerpo aumentado podría resistir un impacto así!
- ¡Eres un amateur, niño! ¡Esta no es la primera vez que interrogo a alguien sobre el paradero del Kingpin!
- ¡Hay formas menos barbáricas!
Spider-Man intentó darle una patada baja a Daredevil para derribarlo, pero éste la esquivó sin mayor problema y respondió con otra patada, la cual mandó a Spider-Man a estrellarse contra un ducto de ventilación. Después, el Sentido Arácnido de Spider-Man lo alertó de más peligro y lo incitó a dar una voltereta hacia atrás, disparando un par de bolas de telaraña contra Daredevil, quien las esquivó al mismo tiempo que retraía la mitad de su bastón.
Spider-Man no se rindió y siguió disparando sus telarañas a diestra y siniestra contra el vigilante, quien con una serie de volteretas y una agilidad que se comparaba a la del portador de la Responsabilidad, era capaz de esquivarlas todas.
Tras esto, Daredevil tomó su bastón, lo apuntó hacia Spider-Man y apretó un botón en éste, haciendo que la mitad del bastón saliera disparada hacia el joven arácnido, quien, haciendo gala de su Sentido Arácnido y su velocidad de reacción, lo esquivó sin mayor dificultad y tomó la cuerda que unía ambas mitades del arma de Daredevil, para darle un fuerte tirón y acercar a Daredevil a él para recibirlo con un golpe lo suficientemente fuerte para noquearlo. Sin embargo, Daredevil hizo una pirueta y le dio a Spider-Man una fuerte patada en el rostro.
Por fortuna, Spider-Man reaccionó rápidamente tras el ataque y disparó una hebra de telaraña a Daredevil, logrando atraparlo y jalarlo hacia él, dándole una patada en el pecho, la cual envió al vigilante a estrellarse contra la puerta que llevaba al interior del edificio.
Daredevil gruñó y se levantó, saliendo del edificio mientras dividía su arma en dos para atacar a Spider-Man, quien intentó golpearlo con varias bolas de telaraña, las cuales fueron bloqueadas con expertisia por Daredevil con sus bastones, luego el vigilante de rojo y negro rugió y le dió una fuerte patada en el pecho a Spider-Man, sofocándolo y haciéndolo rodar por el suelo, tras lo cual, se abalanzó sobre el héroe arácnido y lo golpeó un par de veces en el rostro para finalmente arrojarlo contra una pared, dónde se golpeó fuertemente la nuca, quedando muy aturdido, y después lo sostuvo por el cuello, cortándole un poco la respiración.
- Vuelves a interponerte en mi camino, y te aniquilo, insecto... - Gruñó Daredevil.
Con eso dicho, el Diablo de Hell's Kitchen arrojó a Spider-Man del techo del edificio, haciendo que se golpeara contra una escalera de incendios y terminara estrellándose dentro de un contenedor de basura.
Varios minutos más tarde, Spider-Man salió del contenedor, cayendo al suelo con un ruido sordo, jadeando y sintiéndose bastante adolorido.
Pero por otro lado, el héroe estaba molesto.
A pesar de lograr mantenerse en un combate mano a mano con Daredevil, él había perdido prácticamente desde el inicio, ya que a pesar de la evidente ventaja en fuerza y agilidad que él tenía, Daredevil era mucho mejor peleador, y a diferencia suya, él tenía bien fijo cómo iba a ganarle desde el inicio.
Y mientras escuchaba cómo Daredevil se alejaba del lugar, Spider-Man gruñó y golpeó el suelo, rompiéndolo.
- Esta me la vas a pagar... - Dijo Spider-Man. - No voy a dejar que un lunático como tú siga libre...
En ese momento, Spider-Man se puso de pie, aún sintiéndose adolorido y trepó por un muro cercano para tomar altura y comenzar a columpiarse de regreso a su hogar, esperando poder quitarse el olor a basura con una buena ducha mientras pensaba en un plan para detener a Daredevil.
