LA BATALLA DE LAS REINAS, PARTE 2: LA REINA DE ESPADAS (RIPOSTE).
Era una mañana más bien calmada y tranquila en la Escuela Françoise Dupont, y dentro del área de casilleros, Marinette Dupain-Cheng estaba buscando un casco de esgrima de su talla, entre una gran variedad en un conjunto de mesas que habían sido colocadas en ese lugar.
Mientras Marinette seguía probándose los múltiples cascos en las mesas, una criaturita de color rojo con puntos negros salió del bolsito de Marinette y se acercó al rostro de su elegida.
- El equipo de esgrima te queda bien, Marinette. - Dijo Tikki.
- Gracias, Tikki. - Dijo Marinette mientras tomaba uno de los cascos de esgrima. - Espero que blandir un sable sea más fácil que encontrar un casco de mi talla.
Tras decir eso, Marinette se puso el casco, el cual era demasiado grande para ella y por eso se movió un poco, haciendo reír a la kwami. Un instante después, Marinette se quitó el casco y miró a Tikki con el ceño fruncido con determinación.
- Me tiene que ir muy bien en estas pruebas. D'Argencourt es la academia de esgrima más prestigiosa de todo París. - Dijo Marinette. - Sólo tengo esta oportunidad para demostrarles que puedo ser del equipo.
- Estudiaste las reglas de esgrima durante todo tu tiempo libre de esta semana, ¡te irá genial! - Dijo Tikki animadamente.
- Tienes razón, ¡voy a impresionar bastante a Adrien! - Dijo Marinette con una sonrisa de determinación mientras inconscientemente azotaba el casco contra la mesa.
La súbita acción de Marinette no hizo sino que todo en la mesa rodara por las orillas y cayera al suelo, haciendo que la panadera se asustara y tratara de evitarlo, sólo logrando rescatar dos cascos con sus manos y uno con su pie. Y para su sorpresa, ella notó algo en el casco que logró atajar con el pie.
- ¡Ahí está! Ese me quedará perfecto. - Dijo Marinette.
- No puedo creer que nos arrastraras a esto... - Espetó una voz fuera del área de casilleros. - Y encima de eso, nos haces perder tiempo valioso de juego...
- ¡Escóndete, Tikki, rápido! - Dijo Marinette mientras Tikki se metía a una de las coletas de su elegida.
En ese momento, las puertas del área de casilleros se abrieron y un trío de jóvenes entró, haciendo que Marinette se sorprendiera un poco y se le cayeran los cascos que había logrado atajar, sólo logrando recuperar el que era de su talla, mientras el otro rodaba bajo otra mesa y el otro iba a parar a los pies de una chica pelirroja quien lo levantó con una sonrisa y lo hizo girar entre sus manos.
- Gracias, Marinette, este es de mi talla. - Dijo MJ felizmente.
- N-no hay porqué, jejeje. - Dijo Marinette inocentemente.
- ¿Vienes a las pruebas por tu cuenta o también te obligaron? - Preguntó Peter desganado.
- Nadie te obligó a venir, Pete.
- Dijiste y cito: "O vienen conmigo a las pruebas o revelaré a todos la foto que les tomé en la fiesta de navidad pasada." - Dijo Harry.
- Eso no es obligar, es chantajear.
- Literalmente son la misma cosa, Mary Jane... - Dijo Peter.
- Como sea, dejen de quejarse y tomen equipo, las pruebas empiezan pronto. - Dijo MJ mientras se acercaba a una de las mesas para buscar un peto.
- Recuérdame porqué quieres unirte a la Academia de Esgrima, MJ.
- Porque me gusta pelear y las espadas son geniales, es suficiente razón.
"Ay no, ¿por qué cada que quiero intentar algo para acercarme a Adrien, tiene que aparecer Mary Jane?" Se preguntó internamente Marinette.
(Más tarde)
Nos movemos ahora al patio de la escuela, donde se había colocado un marcador de esgrima cerca de la entrada de la escuela, y frente a dicho marcador encontramos a dos filas de adolescentes formadas, una de miembros de la Academia D'Argencourt y la otra de los candidatos, entre los cuales destacaban Harry, Marinette, Peter y Mary Jane, y entre ambas filas se encontraba paseando el maestro D'Argencourt, inspeccionando a los candidatos con la mirada.
Tras hacerlo un par de veces, el maestro de esgrima miró frente a él sin dejar de pasearse frente a los adolescentes en fila.
- Buenas tardes, yo soy el maestro de esgrima, el señor D'Argencourt. - Dijo D'Argencourt. - Como seguro ya saben, sólo tenemos una vacante en el equipo este año. Para seleccionar al mejor candidato, los observaré realizar varios ataques sobre los estudiantes con experiencia.
Dicho eso, D'Argencourt hizo un ademán con el que le indicó a sus alumnos que dieran un paso al frente y se pusieran en parejas para comenzar el proceso de eliminación.
- ¿Dónde está Adrien? - Se preguntó Marinette mientras buscaba a Adrien entre los alumnos.
- Parece que estás buscando a alguien. - Dijo uno de los alumnos mientras se acercaba a Marinette.
- Sí. - Dijo Marinette felizmente. - Creí que Adrien estaba aquí. Ya sabes, un chico alto, rubio, amable, súper guapo...
El alumno frente a Marinette sonrió bajo su máscara, luego la alzó y reveló ser el mismo Adrien.
- Gracias por el cumplido. - Dijo Adrien con una sonrisa amable, alarmando un poco a Marinette. - No sabía que te gustara el esgrima, Marinette.
- ¡Adrien! - Dijo Marinette con una sonrisa nerviosa. - ¡Qué gusto esgrima, me gustas tú...! Err, digo, ¡qué gusto verte! ¡Sí, me gusta mucho el esgrima!
Ambos adolescentes rieron en ese momento, el rubio en señal de diversión y la chica en señal de nerviosismo.
- ¡Todos en posición! - Dijo D'Argencourt.
- Dobla tus rodillas un poco y extiende tu pie izquierdo hacia atrás. - Indicó Adrien a Marinette.
Marinette asintió levemente e hizo lo que Adrien le había indicado.
- ¡Perfecto! - Dijo Adrien mientras ayudaba a Marinette a sostener su florete adecuadamente. - Ahora pon tu florete hacia adelante. Así.
Adrien terminó de ayudar a Marinette a adoptar una correcta postura de esgrima y ambos se sonrieron amablemente, con Marinette ruborizándose ligeramente.
- Salúdense. - Indicó D'Argencourt mientras mostraba cómo debían saludarse a los jóvenes.
Ante la indicación de D'Argencourt, los estudiantes de la Academia de Esgrima hicieron un saludo a sus respectivos oponentes con sus floretes, siendo rápidamente imitados por los candidatos.
- En garde ! - Dijo D'Argencourt. - Prêt ? Allez !
Casi de inmediato, los múltiples combates comenzaron, con varios de los candidatos perdiendo torpemente, en especial Peter, quien se dejó marcar un punto y fingió caer hacia atrás.
- Ay no, no soy bueno en esto, qué terrible. - Dijo Peter de forma melodramática.
- Tonterías, levántese e inténtelo de verdad. - Ordenó D'Argencourt.
Peter rodó los ojos y se puso de pie, luego reanudó su combate contra el alumno de D'Argencourt, ésta vez poniendo algo de empeño, pero perdiendo de todas formas por no ser muy diestro con el florete.
Mientras tanto, Marinette tuvo un buen comienzo, logrando marcar un punto contra Adrien tras esquivar una estocada suya y lanzar una propia.
- Attaque. Touché. Point ! - Dijo D'Argencourt mientras señalaba a Marinette. - Continúen.
- ¡Gracias! - Dijo Marinette mientras alzaba la careta del casco.
- Yo sólo inicié. - Dijo Adrien mientras levantaba la careta. - Tienes buenos reflejos, Marinette. En garde !
Marinette y Adrien volvieron a ponerse en guardia, sin embargo, ambos fueron sacados de su estupor de combate al escuchar algo de bullicio cerca, cosa que los hizo voltear a un lado y ver cómo Mary Jane se las ingeniaba para desarmar a su oponente y anotar un punto, llamando la atención de D'Argencourt.
- Ah, magnifique ! - Dijo D'Argencourt mientras se acercaba a Mary Jane. - Muy impresionante, señorita...
- Watson, Mary Jane Watson. - Dijo MJ mientras se quitaba el casco. - Pero puede decirme MJ o Roja para abreviar.
- Su técnica es excelente, señorita Watson, creo que ya sé quién ocupará la vacante en el equipo.
- ¡Gracias! Eso espero, digo, no serán combates de sables de luz, pero aún así el esgrima es muy divertido.
- ¿Combate de qué? - Preguntó un extrañado D'Argencourt.
Mary Jane estuvo a punto de contestar la duda de D'Argencourt, sin embargo las palabras se le quedaron atoradas en la garganta al ser interrumpida de repente.
- ¡Oiga, usted! - Gritó una voz femenina. - ¿Es usted D'Argencourt, el famoso maestro de esgrima?
Todos los alumnos, candidatos y el maestro de esgrima se dieron la vuelta y pudieron ver a una chica con un uniforme de esgrima de color rojo, con el casco cubriendo su cara y sosteniendo un florete con una empuñadura del mismo color que su uniforme, parada sobre el marcador cerca de la entrada de la escuela.
- Quiero unirme a su equipo. - Declaró la desconocida.
- Sólo aceptamos a los mejores, delincuente. - Espetó D'Argencourt.
- Yo lo era. En todas partes.
- Par le fer ! ¡Esta esgrimista tiene valor! - Dijo un confiado D'Argencourt. - De acuerdo, lo consideraré si vences a alguno de mis estudiantes.
La desconocida asintió y caminó hacia el grupo de adolescentes, quienes la miraban dudosos bajo las caretas de esgrima.
- ¡¿Cuál de ustedes es el mejor combatiente?! - Preguntó la desconocida.
De inmediato, los alumnos y candidatos empezaron a cuchichear, algunos negándose a participar y otros declarando que otros eran los mejores, hasta que hubo un concenso y la pequeña multitud se abrió, dejándole el paso libre a uno de ellos, quien se levantó la careta, revelando ser Adrien.
- Adrien, por favor, dale una lección de caballeros. - Dijo D'Argencourt.
- Lo haré, maestro. - Asintió Adrien mientras bajaba su careta.
- No lo creo. - Espetó MJ mientras se ponía frente a Adrien. - ¿Quieres entrar al equipo? Perfecto, únete a las pruebas y enfréntate a los candidatos.
- Por favor, ninguno de esos principiantes puede contra mí. - Rió la chica anónima.
- Algo me dice que eres muy habladora y no puedes respaldar tus declaraciones.
- No puedes contra mí.
- Pruébalo.
- Bien, pero sólo porque eres un fastidio. Y como todo fastidio, será un gran placer destruirte.
- Señorita Watson, no creo que usted... - Dijo D'Argencourt.
- Ésto es un proceso de selección, ¿no? Sería injusto para los otros candidatos que una desconocida llegara y se adueñara de la vacante sólo porque sí. - Dijo MJ.
- Sí, pero...
- Descuide, maestro, lo puedo manejar.
La chica de traje rojo caminó hacia uno de los cables del marcador y lo conectó a su peto mientras MJ hacía lo mismo con el otro, luego las dos hicieron varios movimientos con los floretes, en un aparente intento de amedrentar a la otra.
- Muy bien entonces, señoritas, ésto será un duelo de eliminación. - Dijo D'Argencourt. - Quienquiera que pierda, deberá renunciar a su oportunidad de pertenecer a la prestigiosa Academia de Esgrima D'Argencourt.
- Qué mal que no llegaste lejos, pelirroja. - Dijo la desconocida mientras saludaba con su florete a MJ.
- Mis amigos me dicen MJ, pero tú puedes llamarme "ganadora". - Dijo MJ mientras le respondía el gesto a la desconocida.
- En garde ! - Dijo D'Argencourt. - Prêt ? Allez !
Ambas chicas se lanzaron al combate, chocando sus floretes con ataques, contraataques y bloqueos, mostrando una destreza digna de maestros, cosa que confundió bastante a Peter.
- Un momento, ¿desde cuándo MJ es tan buena en esgrima? ¿Qué no esta es su primera vez practicando? - Preguntó Peter.
- Eso no es del todo cierto. - Soltó Harry. - ¿Recuerdas que en Midtown habían muchos clubes y que tú estabas en un par en los cuales no estábamos MJ y yo?
- Sí, dijeron que no se unirían al club de ajedrez y al de robótica porque ya tenían clubes propios.
- Pues la cosa es que uno de nuestros clubes era el Club de Duelo de Sables de Luz, un club de Star Wars en el que aprendíamos a pelear como verdaderos Jedi y Sith.
- Oh, por dios, ¿en serio malgastaron su tiempo y dinero en eso?
- OsCorp nos dio los sables a Mary Jane y a mí, así que no gastamos dinero, y como puedes ver, MJ es excelente en esgrima, todo gracias al club.
- ¿En serio quieres que me crea que un club de Star Wars le hizo ser buena en esgrima?
- MJ era la mejor duelista del club, aprendió las siete formas de combate, dominó el Jar'kai y se volvió Maestra Jedi en la Forma VII: Juyo/Vaapad.
- ¿Una Maestra Jedi?
- Sí, el club tenía rangos desde Padawan hasta Gran Maestro, Mary Jane llegó hasta Maestra Jedi y si hubiera tenido el tiempo suficiente, hubiera logrado derrotar al Gran Maestro.
- Aún así, eso no tiene sentido. Ella no puede ser tan buena sólo por saber combatir con réplicas de sables de luz. - Dijo Peter.
- Pete, las siete formas de combate con sable de luz están basadas en artes marciales con espadas de la realidad. - Replicó Harry. - El Vaapad de MJ se basa en kendo y esgrima, aprovechando sus emociones agresivas y canalizándolas en una serie de feroces arremetidas.
- Eso sigue siendo completamente inverosímil...
Mientras los amigos de la pelirroja seguían comentando sobre las habilidades de esgrima de MJ, ésta última seguía con su feroz arremetida contra la desconocida, quien se encontraba bloqueando cada estocada y ataque del florete de la neoyorkina.
Por su parte, la desconocida no podía creer que una novata pudiera igualarla en sus movimientos, simplemente no había forma que hubiera alguien que pudiera ser tan buena como ella.
Sin embargo, debido a su enojo, Mary Jane aprovechó su momentánea distracción para pasar la defensa de la desconocida y lograr marcar un punto.
- Point ! - Dijo el maestro D'Argencourt. - ¡Sepárense!
- Ugh, tuviste mucha suerte, pelirroja... - Dijo la desconocida.
- La suerte no es necesaria cuando uno tiene a la Fuerza de su lado... - Dijo Mary Jane mientras retomaba una posición de ataque.
- ¿La Fuerza?
- En garde ! Prêt ? - Dijo D'Argencourt. - Allez !
En cuanto D'Argencourt dio la orden, las dos chicas retomaron el combate, sin demostrar ni un sólo ápice de fatiga.
Mientras la desconocida mantenía sus ojos bien fijos en las arremetidas y estocadas de MJ, ésta última sólo se quedaba concentrada en una única meta, la única que podía tener cuando usaba su Vaapad: Destruir a su oponente.
Para su desgracia, la desconocida terminó atravesando la defensa de MJ y logrando una estocada certera en su pecho.
- Punto para la chica desconocida. - Suspiró D'Argencourt. - Sepárense...
Mary Jane no pudo evitar gruñir de frustración al saber que había perdido un punto, luego las chicas volvieron a separarse y a fulminarse con la mirada a través de sus máscaras.
- En garde ! Prêt ? Allez !
El combate reinició de nuevo pero tras un par de estocadas, las luces de ambas se encendieron, pero debido a la rapidez de los movimientos de las combatientes, D'Argencourt no pudo sino tragar con dificultad y decir:
- Abstention !
- ¿Qué rayos significa eso? - Preguntó Peter.
- Significa que el maestro no pudo ver bien el ataque, por lo que se abstuvo de dar un resultado. - Dijo uno de los esgrimistas.
- Esto está muy reñido. - Dijo Adrien. - MJ en serio es buena.
- Sí, y MJ aún no demuestra todo su potencial. - Dijo Harry.
- ¡No tendrías tanta suerte si lucháramos sin la máquina! - Espetó la contrincante.
- ¡Pruébalo! - Respondió MJ mientras una sonrisa desafiante se formaba en sus labios y usaba su mano izquierda para desconectar su peto del marcador. - ¿O tienes miedo?
- Te mostraré quién tiene miedo... - Dijo la oponente mientras desconectaba su peto del marcador.
- ¿Está permitido? - Preguntó Peter.
- Sí, pero será más difícil saber quién gana. - Dijo Adrien.
- Supongo que podemos proceder si ambas están de acuerdo. - Dijo D'Argencourt. - En garde !
MJ y su oponente dieron un par de volteretas hacia atrás, tomando una posición de combate poco usual, con la oponente anónima imitando a un samurai y con MJ imitando a un Jedi.
- Prêt ? Allez ! - Dijo D'Argencourt.
MJ y la chica desconocida se lanzaron al combate de nuevo, comenzando una feroz batalla, en la cual usaban toda su fuerza para hacer flaquear a la otra, intercambiando estocadas y tajadas con una velocidad que apenas podían seguir los espectadores.
Durante una estocada, Mary Jane se las ingenió para bloquear el ataque y empujar a su oponente con ayuda del bloqueo, cosa que la derribó y permitió que la pelirroja intentara darle en el pecho con la punta de su florete, pero la oponente se recuperó rápido del movimiento súbito de MJ y rodó en el suelo, impulsándose para ponerse de pie y arremeter contra MJ, derribándola.
MJ cayó al suelo y rodó por éste instintivamente, alejándose de una estocada que hizo que el florete de su oponente tocara el suelo y se doblara un poco mientras la chica desconocida redirigía su atención a la pelirroja. Ésta última se puso de pie con un salto y volvió a bloquear una tajada comenzando a subir por las escaleras mientras era forzada a tomar la defensiva.
- ¿Esto es un combate de esgrima normal? - Preguntó un atónito Peter.
- ¡No! ¡Pero todos deberían ser así de emocionantes! - Espetó un emocionado D'Argencourt mientras él y sus alumnos comenzaban a seguir a las contrincantes.
Mientras los alumnos y candidatos de la Escuela de D'Argencourt intentaban seguirle el paso a las esgrimistas, MJ y su contrincante gruñían ferozmente mientras la desconocida lanzaba estocadas y tajadas con tal precisión y fuerza que MJ no tuvo otra opción más que seguir yendo en reversa y mantenerse a la defensiva.
Por su parte, al ver que los demás candidatos y alumnos de la Academia D'Argencourt bloqueaban el paso y no podían ver de cerca lo que pasaba, Peter y Marinette decidieron dar la vuelta al patio de la escuela y subir por el otro lado para tener una mejor visión del combate entre la chica de traje rojo y la pelirroja.
Entre tanto, MJ y su oponente habían seguido su combate con ferocidad hasta que ambas llegaron a la escalera que llevaba a la biblioteca de la escuela, donde Mary Jane vió una oportunidad y usó la pared para saltar alrededor de su oponente para esquivar una estocada, luego le dió un golpe con la palma de su mano derecha que la hizo caer sobre los escalones y quedar ahora contra las cuerdas mientras MJ comenzaba el contraataque.
La contrincante dió una voltereta hacia el atrás, logrando esquivar una estocada de MJ, luego bloqueó varias tajadas mientras giraba para volver a encarar a Mary Jane y trató de anotar el punto para la victoria, sin embargo MJ logró bloquear la mortal estocada y usar el impulso de su bloqueo para empujar a su oponente contra un carrito de libros y hacerla caer un par de escalones antes de lograr estabilizarse, mientras el carrito terminó bloqueándole el paso a los alumnos de D'Argencourt, dejando a la desconocida un par de escalones abajo de Mary Jane, mientras ambas jadeaban pesadamente.
- ¡Se acabó, desconocida! ¡Llevo la delantera! - Gritó Mary Jane.
- ¡Tú estás subestimando mi habilidad! - Rugió la desconocida.
- No lo intentes...
En ese momento, la oponente del traje rojo se abalanzó contra MJ y en un movimiento rápido, logró que la pelirroja se estrellara contra las puertas de la biblioteca y terminara cayendo dentro, siendo seguida por ella, y por Peter y Marinette, quienes se quedaron a las puertas de la biblioteca, viendo cómo MJ rodó por el suelo y se puso de pie, quedando a unos metros de su oponente, para luego moverse en círculo cual si fueran dos lobos en duelo.
- Terminemos con esto... - Siseó la desconocida.
- Estoy de acuerdo... - Gruñó MJ.
MJ y su oponente rugieron y se lanzaron con una estocada contra la otra, tratando de terminar el combate de una vez.
Los floretes colisionaron y se bloquearon mutuamente, luego ambas combatientes retrajeron sus ataques y lanzaron otro ataque chocando sus floretes de nuevo, repitiendo el proceso otros dos veces, hasta que ambas lograron pasar la defensa de la otra y tocar el peto de la otra con la punta de sus floretes y tener que girar hacia lados opuestos para evitar chocar contra la otra.
Luego la chica desconocida y MJ miraron a su alrededor, notando a Marinette y Peter, quienes las veían aún con una mirada de asombro.
- ¿Quién tocó primero? ¡¿Quién?! - Dijeron ambas chicas.
- ¿Quién tocó primero, jovencitos? ¡Ustedes son los únicos que pueden decirnos lo que pasó! - Dijo D'Argencourt mientras llegaba a la entrada de la biblioteca.
Marinette, quien seguía algo shockeada por el combate, no pudo decir nada, pero Peter por otro lado sí pudo expresarse.
- Fue Mary Jane. - Dijo el fotógrafo de El Clarín.
- ¡Ajá! ¡Bien hecho, señorita Watson! - Dijo D'Argencourt felizmente. - ¡Nunca dudé de su habilidad!
- ¡Sí! ¡Soy la mejor! - Vitoreó MJ antes de ofrecerle una mano a la desconocida. - Sin resentimientos, la verdad es que creía que alardeabas y no me agradan los presumidos, pero vaya que respaldas lo que dices, me encantaría volver a pelear contigo.
- Gracias, pero no será posible. - Dijo la desconocida con un tono de decepción mientras estrechaba la mano de MJ.
- ¿Por qué?
La desconocida simplemente suspiró y se retiró, dejando a Mary Jane con la duda, cosa que hizo que la chica se quitara el casco e hiciera una mueca de decepción y duda, luego ella caminó hasta Peter y dijo:
- ¿Estás seguro que yo gané? Porque creo que significa más para ella que para mí.
- 100%, MJ. Seré despistado, pero supongo que por algo es que Jameson compra mis fotos de Spider-Man y no las de otros fotógrafos. - Dijo Peter.
- El árbitro tiene la última palabra, señorita Watson. - Agregó D'Argencourt.
- Entonces tendré que recurrir a otra cosa, una oponente tan buena como ella no me negará la revancha. - Dijo MJ mientras fruncía el ceño con decisión.
MJ corrió fuera de la biblioteca y bajó las escaleras deslizándose por la barandilla, alcanzando a ver cómo la desconocida clavaba su florete en el suelo frente a la entrada y se alejaba luciendo totalmente decepcionada y derrotada, cosa que reafirmó la decisión de Mary Jane de alcanzarla y convencerla de volver a enfrentarse.
La pelirroja corrió a la entrada, tomando el florete de su oponente en el camino y salió de la escuela, logrando ver a la desconocida entrando a un auto rojo.
En otra parte de la ciudad, en una ya conocida guarida secreta, el villano Hawk Moth miró por su enorme ventanal mientras éste se abría, dejando entrar la luz.
- Ah, una joven a la que le arrebataron la victoria de las manos. - Dijo Hawk Moth mientras creaba un akuma. - La derrota aplastante es el hierro ideal para forjar un sable de venganza... Vuela, mi pequeño akuma, ¡ve hacia el rencor y la petulancia, y maligniza ese corazón de esgrimista!
- ¡Espera! ¡Olvidaste tu florete! - Espetó MJ.
La chica desconocida suspiró y finalmente se quitó el casco y los guantes de esgrima, revelando su rostro de facciones japonesas y cabello negro azulado de un tono similar al de Marinette, luego la chica arrojó descuidadamente su equipo de protección dentro del auto y volteó a ver a Mary Jane, quien ahora estaba frente a ella, ofreciéndole su florete por el mango.
- ¿Cuál es el punto de tenerlo? Tú ganaste. - Dijo la chica. - En mi familia no hay segundas oportunidades.
- Pues eso me parece estúpido, siempre hay segundas oportunidades para todos. - Dijo MJ mientras tomaba la mano de la chica para poner el mango del florete en ella. - Y es por eso que quiero la revancha.
- Tendría que ser yo quien la pida, tú ganaste, no la necesitas.
- Cierto, pero nunca había tenido un oponente como tú y sinceramente, me encantó pelear contigo.
- Sólo quieres regodearte más en tu victoria. - Espetó la chica ahora molesta, mientras le devolvía el florete a MJ.
- Yo no soy así, sólo quiero poder tener alguien que de verdad pueda seguirme el paso y me obligue a ser aún mejor.
- Lo que digas. Debo irme.
La chica entró al auto y éste emprendió la ida, dejando ver a MJ que la matrícula del vehículo decía "TSURUGI-1", cosa que hizo que ella sacara inmediatamente su teléfono para buscar algún dato sobre esa misteriosa chica, mientras Peter se acercaba a la pelirroja.
- ¿Qué pasó? - Preguntó Peter. - ¿Y por qué tienes el florete de esa chica?
- Es de una familia importante, la heredera de Electrónica Tsurugi, y no sólo eso, toda su familia destaca en algo, específicamente, ella y su madre destacan en esgrima. - Dijo Mary Jane mientras leía lo que había encontrado en su teléfono. - Ahora la entiendo, conozco la presión por ser alguien.
- ¿Y qué harás ahora?
- Convencer a D'Argencourt, esa chica debe ser parte de su academia, incluso si eso significa que yo no lo seré.
- Eres muy noble, MJ, pero dudo que ella quiera que renuncies para que ella entre, si de verdad su familia es tan importante como dices, lo tomará como un insulto.
- Tiene que haber alguna forma...
- Si la hay, la encontrarás, eres Mary Jane Watson.
- Seh, soy genial, ¿verdad? - Rió la pelirroja.
Peter y MJ sonrieron y comenzaron a caminar de regreso a la escuela, hasta que Peter sintió un ligero cosquilleo en la nuca, cosa que lo extrañó bastante y que lo hizo volver la mirada ligeramente, notando a un akuma volando a toda velocidad frente a la escuela.
- Uh, dame un momento, mi celular vibra... - Dijo Peter antes de salir corriendo hacia el cuarto de casilleros y rápidamente dirigirse hacia uno de los baños, encerrándose en un cubículo y dejando que Leopardon saliera de su sudadera.
- En serio, niño, ¿quién practica esgrima con una sudadera? - Se quejó Leopardon mientras se sobaba la cabeza.
- Te quejas luego, hay un akuma cerca y creo que va tras esa esgrimista. - Dijo Peter. - Pero lo extraño es que pude sentirlo, como si tuviera un Sentido Arácnido sin transformarme.
- Y yo no lo sentí, seguramente gracias a ese tal Curt Connors. - Espetó Leopardon. - Si ustedes los humanos no se metieran en lo que no les compete...
- Entonces yo no sería Spider-Man ni tampoco habría superhéroes. Ahora cállate, debemos ir por ese akuma. - Replicó Peter mientras descubría su brazalete. - Leopardon, ¡telarañas!
Entre tanto, en el auto de la esgrimista desconocida, la chica sacó su teléfono y marcó un número, luego esperó unos momentos pero nadie contestó y la llamada entró al buzón de voz.
- Madre, creíste que era la mejor en esgrima pero... Fallé. - Dijo la chica con un suspiro de derrota. - No me uniré a la Academia D'Argencourt.
Una lágrima solitaria de impotencia recorrió la mejilla de la chica, quien rápidamente se la limpió y colgó el teléfono.
El akuma salió volando por la ventana y se dirigió hacia el auto donde iba la desconocida, fundiéndose con un anillo que la chica portaba en su mano derecha, formando una figura luminosa similar a una mariposa frente a sus ojos.
- Riposte, yo soy Hawk Moth, te daré una segunda oportunidad para probar que eres la mejor esgrimista, recuperar tu honor perdido y vencer a tu rival. - Dijo la voz de Hawk Moth en la mente de la desconocida. - Pero a cambio debes traerme los Miraculous de Ladybug, Chat Noir y Spider-Man.
- Será un placer, Hawk Moth... - Dijo la desconocida con una sonrisa maliciosa. ¡Obtendré mi revancha y saldré victoriosa!
La chica misteriosa fue envuelta en un aura oscura, luego ella usó la espada que tenía pegada al brazo para cortar el techo del auto y salir de él, dando grandes saltos de regreso a la Escuela Françoise Dupont.
Mientras tanto, en dicha escuela, Mary Jane se encontraba frente a todos los candidatos y estudiantes de la Academia de Esgrima D'Argencourt, mientras el propio D'Argencourt sonreía.
- He de admitir que esperaba que esto fuera mucho más reñido y nos tomara más tiempo, pero no cabe duda, señorita Watson, que de todos los candidatos a unirse a mi Academia de Esgrima, usted es la más calificada. - Dijo D'Argencourt. - Y sería un honor que aceptara la vacante para unirse al equipo.
- Gracias, maestro D'Argencourt, pero en serio quisiera que aquella chica con la que peleé, pudiera unirse también. - Dijo Mary Jane.
- Me temo que es imposible, señorita Watson, no tenemos más vacantes que la suya.
- Tiene que haber una forma.
- ¡Pelirroja! - Gritó alguien desde las alturas.
En ese momento, todos miraron hacia atrás, al techo de la escuela donde se encontraba una chica con una especie de armadura plateada y ceñida, con una extraña espada similar a una "Y" con un símbolo japonés sobre un fondo rojo en la empuñadura, quien miraba con rabia a Mary Jane, luego la akumatizada dio un salto y caminó lentamente hasta quedar frente a la pelirroja mientras alzaba su espada.
- ¡¿Querías una revancha?! ¡Ya la tienes! - Dijo la akumatizada.
- No pienso pelear contigo así. - Dijo Mary Jane.
- No tienes opción, soy Riposte, ¡y estoy aquí para probarle a todos que soy la mejor esgrimista del mundo!
Riposte rugió y se preparó para abalanzarse sobre Mary Jane, pero una bola de telaraña la golpeó en el pie y la detuvo en seco, haciendo que Riposte se diera la vuelta y fulminara con la mirada a Spider-Man, quien aterrizó a pocos metros de ella.
- Usar superpoderes para vencer a alguien que te ganó limpiamente es trampa, ¿sabes? - Dijo Spider-Man.
- ¡No te metas en esto, arácnido! - Espetó Riposte, antes de sonreír maliciosamente. - Pero por otro lado, me ahorraste el problema de ir a buscarte. No intentes escapar, pelirroja, no me tomará mucho acabar con éste insecto...
- Otra vez con eso... ¡Las arañas no somos insectos!
Riposte simplemente rugió e hizo un par de movimientos con su espada, cortando la telaraña que unía su pie al suelo y se lanzó contra Spider-Man, intentando clavarle su espada, sin tener éxito, pues el héroe simplemente dió una voltereta hacia atrás, pateando la espada en el proceso y desviando el ataque.
Sin embargo, Riposte volvió al ataque, forzando a Spider-Man a quedar a la defensiva por la rapidez de los ataques de Riposte, apenas logrando esquivarlos.
Para su desgracia, al ser también una maestra en esgrima, Riposte logró hacerle un pequeño corte en el brazo al arácnido, sonriendo ante el siseo de dolor que emitió el portador de la Responsabilidad, deteniendo el combate momentáneamente, mientras los alumnos, candidatos y D'Argencourt huían del lugar, mientras Mary Jane corría hacia el área de casilleros, Marinette corría hacia el armario del conserje, Harry salía de la escuela para ir a conseguir su armadura y mientras Adrien se escondía en la biblioteca.
Segundos después del inicio del combate entre Riposte y Spider-Man, Mary Jane se encerró en un cubículo del baño y Pollen salió de la cola de caballo en la que ahora tenía que peinar su cabello para portar su Miraculous.
- Por primera vez en mi vida me arrepiento de ser tan buena con espadas. - Dijo Mary Jane con un suspiro.
- No diga eso, su Majestad, usted es la única capaz de detener a un akumatizado que es experto en esgrima. - Dijo Pollen. - No es por quitarle méritos a sus compañeros de equipo, pero estoy segura que ninguno de ellos sabe cómo manejar una espada como usted.
- De eso yo no estoy segura, pero no hay tiempo que perder... Pollen, ¡a zumbar!
Mientras tanto, Spider-Man se encontraba entre la espada y la pared, casi de forma literal, pues a lo largo de los tres minutos en los que había estado peleando con Riposte, el héroe arácnido había recibido varios cortes y no había podido lanzar ni un sólo golpe por la habilidad y la rapidez de Riposte con la espada, los cuales lo mantuvieron a la defensiva y huyendo por todo el patio de la escuela en todo momento.
- ¡Enfréntalo, Spider-Man! ¡No puedes ganarme! - Espetó Riposte mientras lograba hacerle otro corte en el torso a Spider-Man.
- ¡Él no está solo! - Dijeron tres voces detrás de Riposte.
La esgrimista akumatizada apenas tuvo tiempo de moverse fuera del camino, logrando evitar un yoyo y un trompo que casi la capturan, luego logró hacer varios movimientos con su espada, logrando cortar varias bolas de telaraña que Spider-Man le había disparado en un intento por atraparla, y bloquear el bastón que Chat Noir le había arrojado.
Casi de inmediato, Ladybug, Chat Noir y Queen Bee rodearon a Riposte mientras retraían sus armas y se prepararon para atacarla, y por su parte, Riposte suspiró y se ponía en posición de ataque.
- Se acabó, Riposte... - Dijo Chat Noir.
- Ríndete. - Espetó Queen Bee.
- ¡Jamás! - Rugió Riposte mientras creaba un tornado al girar a toda velocidad.
Los héroes fueron arrojados hacia atrás por la fuerza del tornado creado por Riposte, haciendo que se estrellaran contra la pared, sin embargo, Queen Bee se puso de pie rápidamente y usó su trompo para tomar el florete que le pertenecía a la desconocida, luego adoptó una posición de ataque y fulminó con la mirada a Riposte, quien replicó el gesto.
- ¿Quieres pelear con espadas? Hazlo con alguien que está a tu nivel... - Dijo Queen Bee.
- ¡Nadie está a mi nivel! ¡Soy la mejor esgrimista del mundo! - Rugió Riposte antes de abalanzarse contra Queen Bee.
Queen Bee entrecerró los ojos y apretó su agarre sobre el florete, luego lo movió con agilidad para frenar la espada de Riposte y desviarla para que el impulso de la arremetida de la akumatizada la pusiera en el lugar perfecto para un fuerte golpe al mentón que hizo trastabillar a Riposte, luego Queen Bee aprovechó para darle una patada en el estómago a su oponente y enviarla a estrellarse contra la pared.
Tras esto, Riposte rugió nuevamente mientras se recuperaba y lanzó una pequeña ráfaga de energía con su espada, cortando el florete y lastimando a Queen Bee, causándole un corte poco profundo pero bastante largo en el pecho.
- Te lo dije, nadie puede conmigo... - Dijo Riposte antes de ser atacada por Chat Noir.
- ¿Por qué no lo intentas conmigo? - Gruñó Chat Noir mientras forcejeaba con Riposte usando su vara.
Riposte sonrió ante el nuevo reto y lanzó una patada baja contra Chat Noir, derribándolo y lanzando una estocada para acabar con él, pero Spider-Man le disparó dos líneas de telaraña a su compañero y tiró de ellas para alejarlo de Riposte, logrando que su espada terminara clavada en el suelo y la akumatizada tuviera que forcejear para sacarla del concreto, mientras tanto Spider-Man apuntó uno de sus lanza-redes contra ella y disparó otra ráfaga de bolas de telaraña, las cuales Riposte logró cortar con su espada tras liberarla del suelo justo a tiempo.
Luego, Chat Noir se levantó con un salto y arremetió contra Riposte, quien lo esquivó saltando lo suficientemente alto para llegar de nuevo al techo de la escuela.
- Debes lidiar con ellos uno por uno y estar alerta sobre la presencia de American Son y Rena Rouge. - Dijo Hawk Moth en la mente de Riposte.
- Puedo con ellos juntos. - Dijo Riposte.
- No, no tomes ningún riesgo, después de todo, no quieres perder tu oportunidad de vencer a la chica Watson, ¿o no?
Riposte iba a decir algo más, pero escuchó un nuevo par de gritos que la hicieron girarse y tener que rodar hacia un lado, esquivando por poco un golpe de parte de American Son y logrando bloquear un golpe de la flauta de Rena Rouge con su espada, para luego empujar a Rena y alejarla de ella.
- Se acabó, Riposte. - Dijo American Son mientras apuntaba uno de sus repulsores contra la akumatizada.
- ¡Yo no lo creo! - Gritó Riposte.
Usando su espada nuevamente, Riposte lanzó otra ráfaga, haciendo que Rena Rouge y American Son tuvieran que hacerse a un lado, pero el héroe de la armadura no tuvo tanta suerte como la portadora de Miraculous, pues una parte de su hombrera derecha cayó al suelo, dejando apenas un milímetro de metal y circuitos entre él y el exterior de la armadura, así como una sensación de ardor en el área cercana al daño.
Ante eso, American Son apretó los dientes y disparó varios rayos repulsores, los cuales Riposte desvió usando su espada, logrando darle a cada uno de los héroes, incluido el propio American Son, con ellos.
De inmediato, Riposte rugió y arremetió contra el héroe de la armadura, pero éste reaccionó a tiempo y activó el escudo de su antebrazo, deteniendo el ataque de Riposte en seco y dándole tiempo a American Son para dispararle otro rayo repulsor al rostro, ésta vez logrando darle certeramente, derribándola y aturdiéndola.
Luego, la villana akumatizada sacudió su cabeza para librarse del aturdimiento causado por el rayo repulsor y abrió los ojos en señal de sorpresa al notar a Rena Rouge saltando y tratando de golpearla con toda su fuerza con su flauta.
Riposte rodó en el suelo y esquivó el ataque de Rena Rouge, luego frunció el ceño y usó su espada para desviar el yoyo de Ladybug y cortar varias bolas de telaraña que Spider-Man le disparó.
Riposte gruñó y se alejó dando un salto mientras los héroes se recuperaban.
- Debes buscar un lugar donde tengas mayor ventaja, ellos tienen la ventaja si te mantienes en los tejados. - Dijo Hawk Moth en la mente de Riposte.
- Bien, creo que sé dónde debo ir... - Dijo Riposte.
La chica alumatizada gruñó y bloqueó otro rayo repulsor de American Son, luego esquivó una arremetida de Rena Rouge y su flauta, y comenzó a alejarse de la escuela dando enormes saltos, siendo seguida de cerca por la portadora de la Ilusión y el héroe de armadura.
Mientras tanto, a nivel de suelo, Spider-Man, Ladybug, Chat Noir y Queen Bee estaban revisando su equipo y sus heridas, asegurándose que estuvieran listos para continuar la pelea.
- ¿Estás bien? Esa es una fea cortada. - Dijo Chat Noir a Queen Bee.
- Yo... Uhh... ¡Claro! - Dijo Queen Bee algo sonrojada. - ¡Se necesita más que una herida para detenerme!
- Aún así, no creo que debas seguir con esto, eres muy nueva y ese tipo de heridas suelen cobrar factura a la larga en una pelea. - Dijo Spider-Man.
- No, no pienso dejar que ustedes la enfrenten sin mí. Además, no es por menospreciarlos, pero creo que soy la única que puede contra ella en espadas... - Dijo Queen Bee antes de mirar el florete cortado de su contrincante. - Sólo necesito algo que pueda parar su espada...
- No, eres muy nueva en esto y, reitero, una herida así cobra factura a largo plazo en una pelea. - Dijo Spider-Man. - Lo sé por experiencia.
- Tú estás más herido que yo.
- Sí, pero estoy acostumbrado a heridas así en batalla, he estado peor. ¿No viste cómo estuve durante la Nación Duende? Además, puedo hacer esto...
Con eso dicho, Spider-Man disparó un poco de telaraña sobre cada una de sus heridas, apretando los dientes un poco al sentir la telaraña entrando en contacto con sus heridas abiertas.
- Ponme telaraña en la herida también, quiero y voy a ayudar. - Espetó Queen Bee.
- No será necesario, jovencita. - Espetó una voz masculina detrás de los jóvenes héroes.
En ese momento, los héroes se dieron la vuelta y se encontraron cara a cara con el Hechicero Supremo, el Doctor Strange, saliendo de un portal que había abierto con su anillo de honda.
El Doctor Strange sonrió a los jóvenes y alzó una mano, deteniendo a Spider-Man justo antes que pudiera preguntar sobre sus razones para estar ahí.
- Creo que sus compañeros Rena Rouge y American Son los necesitan, el asunto que vine a tratar concierne únicamente a Queen Bee. - Dijo el Doctor Strange.
- En realidad, tenemos mucho de qué hablar, Doctor Strange. - Espetó Ladybug mientras ponía las manos en su cintura.
- Lo sé, pero sus compañeros los necesitan con mayor urgencia y no podré quedarme mucho tiempo, debo ir con Wong y Clea a una misión.
Ladybug no pudo evitar gruñir de incorformidad ante la negativa de Strange de hablar acerca de los Miraculous de Rena Rouge y Queen Bee, luego Spider-Man puso una mano sobre su hombro, atrayendo su atención y haciendo un gesto con su cabeza para que lo siguiera. La chica del traje rojo suspiró derrotada, luego se dio la vuelta y, junto a Spider-Man, comenzó a balancearse lejos de la escuela para perseguir a Riposte.
Entre tanto, el Doctor Strange se giró para hablar con Queen Bee, antes de notar que Chat Noir seguía ahí, cruzado de brazos y mirándolo con una rara mezcla de molestia e incomodidad.
- ¿Pasa algo malo, gatito? - Preguntó Queen Bee.
- De hecho sí, hay algo que no me cuadra y que en serio me molesta. - Dijo Chat Noir. - Usted es el Hechicero Supremo y la máxima autoridad en cuanto a los Miraculous, así que no entiendo porqué tuvo que robar los de nuestra amiga de traje a rayas y el de Rena Rouge.
- La respuesta a tu duda es bastante larga, pero puedo resumirlo en que el Maestro Fu y Madame Web se opusieron a mi decisión de entregarle los Miraculous a sus nuevas amigas.
- Eso lo sé, pero lo que no entiendo es porqué ustedes tres parecen jugar con nuestras vidas con sus elecciones; ellos por no creer que necesitábamos más ayuda y usted al poner a dos chicas en riesgo al darles una responsabilidad tan grande como un Miraculous.
- Yo no lo hago, Chat Noir, sólo busco lo mejor para todos aunque mis métodos parezcan cuestionables. Es por eso que vine.
- Me cuesta trabajo creer eso.
- Mi único interés es la supervivencia, tanto del mundo como la suya, ese es el único deber del Hechicero Supremo..
- ¿Y de qué quería hablar conmigo entonces? - Dijo Queen Bee. - Siento interrumpirlos, Gatito, pero creo que tanto él como nosotros no tenemos tiempo que perder.
- Así es. - Dijo el Doctor Strange. - ¿Podrías permitirme tu trompo un momento, Queen Bee?
Queen Bee arqueó una ceja, pero asintió y tomó su arma para dársela al Doctor Strange.
Por su parte, el Doctor Strange separó las partes del trompo de Queen Bee y revisó la pequeña pantalla táctil de éste, luego seleccionó un par de opciones en ella y ante la sorpresa de Queen Bee y Chat Noir, el trompo volvió a unirse y empezó a levitar un momento mientras cambiaba en forma, extendiendo su punta con un delgado haz de luz amarilla, y su parte superior formando una especie de mango mientras el cuerpo se ensanchaba para formar una guarda, creando así un florete.
Una vez listo, el Doctor Strange tomó el arma por la hoja y se lo extendió a Queen Bee.
- Creo que ésto bastará para que puedas enfrentarte a Riposte en igualdad de condiciones. - Dijo el Doctor Strange.
- En serio estos poderes se ponen cada vez mejores... - Dijo Queen Bee mientras sonreía ampliamente y tomaba el florete. - ¡Tengo un sable de luz auténtico!
- En realidad es más bien un florete de luz, el sable tiene una hoja más ancha, y un mango más grande y pesado.
- ¿Desde cuándo nuestras armas pueden hacer eso? - Preguntó Chat Noir.
- Desde ustedes, los Miraculous se adaptan a quienes los portan, su personalidad, sus intenciones, sus ideales, sus habilidades, sus necesidades y sus gustos.
- ¿Y cómo sabía que el trompo de Queen Bee podía hacer eso?
- Luego de ver todas las cosas que Spider-Man, Ladybug y tú han hecho con su equipo y cómo éste siempre parece tener algo que necesitan, y cómo es la personalidad de Queen Bee, me fue fácil deducirlo.
- Habrá tiempo para más preguntas después, por ahora Chat Noir y yo debemos ir tras Riposte, y usted tiene otros asuntos por resolver, ¿no? - Espetó Queen Bee mientras apretaba su agarre sobre su nueva arma.
- Cierto. - Asintió Strange mientras abría un portal con su anillo de honda. - Les desearía suerte, pero sé de buena fuente que no la necesitan.
Con eso dicho, Strange atravesó el portal y lo cerró pocos instantes después, luego Queen Bee miró su florete, sonrió desafiantemente y dijo:
- Bueno, Gatito, tenemos un duelo de esgrima al que llegar...
Chat Noir sonrió y extendió su vara para colocar un extremo en el suelo y le hizo un ademán a Queen Bee para que subiera a su espalda.
- Sube. Tardaremos más si vamos saltando. - Dijo Chat Noir.
Queen Bee tragó con dificultad mientras se sonrojaba, sin embargo asintió y subió a la espalda de Chat Noir, mientras el héroe hacía que su vara se extendiera más y los impulsara fuera de la escuela.
Entre tanto, Riposte seguía huyendo de los ataques de Rena Rouge y American Son, bloqueando los rayos repulsores con su espada y esquivando las arremetidas de Rena Rouge con relativa facilidad. Sin embargo, al cerca del Louvre, American Son usó la computadora de su traje para calcular la trayectoria más probable de Riposte y disparó un par de misiles de su hombro derecho para cortarle el paso y hacerla caer al suelo, donde rodó un poco antes de volver a estabilizarse y encarar a sus perseguidores.
- Ya ríndete. - Ordenó American Son mientras apuntaba un misil de su antebrazo contra la villana.
- ¡NUNCA! - Rugió Riposte antes de lanzar otra ráfaga de energía con su espada.
American Son jadeó de sorpresa y se cubrió con sus antebrazos, logrando crear su escudo deflector justo a tiempo para protegerse del ataque de Riposte, sin embargo, dado que se encontraban muy cerca, su escudo fue destruido y el chico de la armadura sintió cómo el blindaje de sus antebrazos había sido atravesado, llegando a causarle un ligero corte en ambos brazos.
Mientras American Son siseaba de dolor y se recuperaba del ataque, Rena Rouge arremetió contra Riposte, intentando golpearla con su flauta, pero la akumatizada entrecerró los ojos e hizo una maniobra para atacar las piernas de la heroína, haciéndola tropezar y antes que regresara al suelo, Riposte la tomó de un brazo y la lanzó contra American Son, aturdiendo a ambos héroes.
- Ustedes dos no son más que un par de novatos, hasta Spider-Man por sí mismo pudo mantenerme entretenida. - Dijo Riposte despectivamente.
- ¡Toma el Miraculous de Rena Rouge e inhabilita la armadura de American Son ahora, Riposte! - Ordenó Hawk Moth en la mente de Riposte. - Así tendrás dos pestes menos con las que lidiar.
Riposte sonrió maliciosamente de nuevo y se acercó a los héroes caídos, lanzando una ráfaga de energía contra el pecho de la armadura de American Son, cortando el águila a la mitad y causándole a American Son una cortada similar a la que tenía Queen Bee, haciendo que el héroe gimiera de nuevo, luego pateó a Rena Rouge en la nuca y la dejó inconsciente sobre American Son.
- Alerta. Fuga de energía detectada. - Informó la voz mecanizada de la armadura. - Estructura del reactor comprometida. Energía al 45% y cayendo rápidamente. Integridad de la armadura al 76%.
- Redirije toda la energía restante y cambia a circuitos auxiliares, eso debería parar la fuga de energía... aunque me deje sin los misiles...
- Fuga de energía sellada. Energía al 39%. Sistema de micro-misiles desactivados. Se recomienda recarga y reparación a la brevedad.
- No importa lo que hagas con tu pequeño juguete, no hay nada que pueda salvarlos ahora. - Dijo Riposte mientras alzaba su espada.
Antes que Riposte pudiera volver a atacar a American Son, Ladybug se columpió directo hacia ella con una patada doble, alejando a la villana de sus compañeros de equipo.
- No vas a lastimarlos más... - Dijo Ladybug mientras Spider-Man aterrizaba detrás de ella.
- Está bien... ¡Sólo tengo que lastimarlos a ustedes dos! - Espetó Riposte antes de lanzar una estocada contra Ladybug.
Ladybug gruñó y giró su yoyo con rapidez, logrando usarlo efectivamente como escudo.
Aprovechando la distracción de Ladybug, Spider-Man dió un salto estratégico y disparó dos líneas de telaraña al suelo, impulsándose hacia Riposte para intentar darle una patada de resortera y acabar con el combate de una vez, pero Riposte logró notar el movimiento de Spider-Man y derribó a Ladybug con una patada baja, cosa que le permitió esquivar al trepamuros.
Spider-Man gruñó al fallar en su ataque, sin embargo logró dar una voltereta antes de golpear el suelo para ralentizar su velocidad y no terminar lastimándose como cuando había intentado un movimiento similar con Kang el Conquistador. Luego, aún aprovechando el impulso al detenerse, flexionó sus piernas y se impulsó contra Riposte, logrando derribarla y trató de golpearla en el rostro para noquearla, sólo para terminar golpeando el suelo cuando la akumatizada movió su cabeza a la derecha.
Spider-Man ignoró el dolor que le produjo el golpear el suelo y volvió a intentar golpearla, pero Riposte logró mover su espada lo suficiente para causarle una herida en la pierna, distrayéndolo lo suficiente para darle un rodillazo y alejarlo de ella con una patada de mula.
Riposte volvió a ponerse de pie mientras Spider-Man rodaba en el suelo con agilidad para reincorporarse, teniendo algo de dificultad por la herida en su pierna.
Mientras tanto, Ladybug intentó amarrar a Riposte con su yoyo, pero la espadachina esquivó el yoyo y le lanzó una ráfaga de energía, obligando a Ladybug a esquivar el ataque, pero logrando herirla en su costado, haciendo gemir de dolor a Ladybug mientras se cubría la herida en su costado, cosa que hizo sonreír maliciosamente a Riposte.
- Enfréntenlo, héroes, perdieron. - Dijo Riposte.
- ¡No tan rápido! - Gritó una voz femenina que todos reconocieron.
Riposte se dio la vuelta y rápidamente tuvo que alzar su espada para bloquear una estocada de parte de Queen Bee, quien gruñó y dio un salto hacia atrás mientras Chat Noir aterrizaba junto a ella y sostenía su vara a modo de espada.
Sin embargo lo que más llamó la atención de todos fue la brillante espada amarilla que Queen Bee esgrimía en su mano derecha.
- Querías una pelea con espadas, ¿no? - Espetó Queen Bee mientras adoptaba una posición de combate. - Ya la tienes...
- Tener esa espada no te salvará... - Gruñó Riposte. - ¡Soy la mejor esgrimista! ¡Y una vez que acabe con ustedes y tenga sus Miraculous, destruiré a esa tal Mary Jane Watson!
- Auch, tu orgullo debió quedar pulverizado luego de perder justamente contra esa chica...
Riposte no respondió nada, simplemente rugió y se lanzó al combate, siendo rápidamente bloqueada por Chat Noir y pateada en el abdomen por Queen Bee, luego la portadora de la Sujeción se lanzó contra ella, iniciando un duelo tan reñido como el que ambas habían tenido anteriormente en la escuela, con ambas espadachinas lanzando estocadas y tajadas a diestra y siniestra, logrando bloquear y desviar los movimientos de la otra con una agilidad y velocidad aún mayores a las que habían mostrado en la escuela.
Sin embargo, para infortunio de Queen Bee, lo que Spider-Man había dicho sobre la herida que Riposte le había hecho era cierto, y conforme más se prolongaba la pelea, más dolor sentía y sus movimientos tenían que ser más cuidadosos para no lastimarse más.
Riposte notó éste hecho y trató de usarlo a su favor, pero buscando inclinar el combate hacia su compañera para derrotar a la akumatizada de una vez, Chat Noir entró a la refriega, logrando hacer que Riposte diera varios pasos hacia atrás y comenzara a sudar por el esfuerzo de enfrentar a dos espadachines tan prodigiosos como Chat Noir y Queen Bee.
Mientras trataba de pensar en una forma de contraatacar, Riposte fue golpeada en la cabeza por una flauta, en el abdomen por un rayo repulsor y finalmente fue derribada por una patada en conjunto de Chat Noir y Queen Bee. Spider-Man también trató de ayudar disparando varias bolas de telaraña para atrapar a Riposte, pero la espadachina reaccionó a tiempo y las esquivó, notando por el rabillo del ojo la pirámide que era la entrada al Louvre.
Al ver la entrada del icónico museo, Riposte sonrió maliciosamente mientras una idea se formaba en su mente.
Al mismo tiempo que los héroes se lanzaban de nuevo al combate, Riposte los esquivó y lanzó varias ráfagas de energía contra los edificios cercanos, cortando parte de ellos y poniendo a algunos civiles en peligro.
Ante esto, los héroes se apresuraron a proteger a los civiles mientras Riposte lanzó otra ráfaga contra la entrada del Louvre, cortando una buena sección de la parte superior de la pirámide para luego saltar dentro del museo mientras los héroes dejaban a salvo a los civiles.
- Riposte entró al Louvre. - Dijo Chat Noir mientras un hombre que cargaba en brazos salía huyendo.
- Es lista, sabe que tendremos que ser más cuidadosos ahí dentro para no dañar ninguna exhibición. - Dijo American Son.
- O no tanto, el poder de Ladybug puede repararlo todo, ¿no? - Preguntó Queen Bee.
- Sí, pero aún así, no se nos vería con buenos ojos si no tuviéramos cuidado con objetos tan valiosos como las exhibiciones del Louvre. - Dijo Spider-Man.
- Cierto, lo olvidé, bueno, tenemos que ir tras ella.
- Sólo si hablamos sobre el porqué tienes un sable de luz después de ésto. - Dijo Ladybug.
Queen Bee asintió mientras los héroes corrían hacia el museo y entraban por el gran hueco que Riposte había hecho con su espada, encontrando dentro un aire de calma y serenidad que más que ser reconfortante, fue inquietante, pues era obvio que Riposte había planeado algo.
- Al primero que diga que nos separemos, le clavo mi espada en la pierna. - Dijo Queen Bee.
- Tranquila, igual Riposte no se puede esconder de mí. - Dijo American Son. - Computadora, escanea el área, localiza a Riposte.
- Sistemas de rastreo fuera de línea. Se requiere reparación de circuitos primarios. - Dijo la IA del traje de American Son.
- Yo creo que sí puede. - Dijo Rena Rouge.
- Pero yo puedo oírla y Spider-Man puede sentirla. - Dijo Chat Noir.
- Aún así, nada de separarse, no quiero que ésto se vuelva una película de terror y descubrir que soy la única superviviente. - Espetó Queen Bee.
- Ves demasiadas películas, Queen Bee... - Dijo Ladybug mientras rodaba los ojos.
Mientras caminaban, los seis héroes mantuvieron sus armas firmemente agarradas y listas para atacar a la más mínima señal de peligro.
Para su desgracia, la nueva estrategia de Riposte contaba con que los héroes no se separaran, así pues la villana esperó a que ellos estuvieran justo en el punto donde quería que estuvieran e inmediatamente lanzó varias ráfagas contra el techo del Louvre, activando el Sentido Arácnido de Spider-Man.
- ¡Cuidado! - Gritó Spider-Man.
Grandes trozos de escombro cayeron del techo y casi caen sobre los héroes, quienes tuvieron que separarse para esquivar el escombro, y Riposte aprovechó ésto para patear a Ladybug dentro de uno de los pasillos y activar la alarma, encerrándose a sí misma y a Ladybug dentro para desgracia de sus compañeros gracias a las rejas de seguridad.
- Entrégame tu Miraculous o lo tomaré por la fuerza, y en tu estado no durarás ni diez segundos contra mí. - Dijo Riposte.
- ¡No lo harás! - Gritó Queen Bee mientras alzaba su florete.
Con un par de movimientos fluidos, la heroína con temática de abeja cortó varias de barras de hierro que mantenían cautivas a Ladybug y Riposte, luego las pateó para quitarlas de su camino y se abalanzó contra Riposte, forzándola a encararla y bloquear una tajada con su propia espada.
Mientras tanto, Ladybug frunció el ceño con decisión y lanzó su yoyo hacia arriba.
- ¡Amuleto Encantado! - Gritó Ladybug, haciendo que un radiador cayera en sus manos. - ¿Un radiador?
- ¡Genial! - Dijo Queen Bee mientras bloqueaba varias estocadas de Riposte. - ¡Como si las cosas no estuvieran calientes de por sí!
- ¡Al menos no moriremos con frío! - Dijo Chat Noir mientras saltaba a la refriega usando su vara a modo de espada.
Ladybug miró hacia todos lados, observando todo a su alrededor para saber cómo poder usar su Amuleto Encantado, notando que necesitaría la ayuda de todo el equipo para poder romper la espada de Riposte.
- ¡Spidey, teje una cuerda de telaraña! ¡American Son, ayuda a Rena Rouge en cuanto les dé la señal! ¡Chat Noir, prepara tu Gataclismo! ¡Queen Bee, guía a Riposte hacia mí! - Indicó Ladybug.
- ¡Espero que sepas lo que haces! - Dijo Queen Bee mientras forcejeaba con Riposte.
Queen Bee alejó a Riposte de ella con una patada, jadeando pesadamente, apretando los dientes y cubriendo la herida en su pecho con un brazo, sin quitar los ojos de encima de su contrincante y sin bajar su florete, pero plenamente consciente de que si la estrategia de Ladybug fallaba, ella simplemente no podría pelear con Riposte por mucho más tiempo. Por otro lado, Riposte jadeaba y gruñía ante la insistencia de los héroes a seguir peleando a pesar de ya haberles demostrado que no podrían vencerla, sin importar qué clase de estrategia hubiera planeado Ladybug, y sin importar cuánto la hubieran lastimado los héroes.
Nuevamente, la desconocida y la pelirroja de Montoursville se lanzaron al combate, dispuestas a terminar de una buena vez, mientras Spider-Man tejía la cuerda de telaraña que Ladybug le había dicho, seguido por Chat Noir gritando ¡Gataclismo! para activar su poder, y por su parte, Rena Rouge y American Son sólo se pusieron de pie y adoptaron una posición de combate.
Tras un par de estocadas, Queen Bee comenzó a dar pasos hacia atrás, luego, durante una arremetida de Riposte, ésta se hizo a un lado para esquivar y Ladybug aprovechó esa movida para hacer que la espada de la akumatizada quedara dentro del radiador que tenía en las manos, ante lo que Riposte respondió alejando a Ladybug con una patada, sin embargo, antes que lograra quitarse el radiador de la espada, Spider-Man usó la cuerda de telaraña que tenía en las manos para sujetar el radiador firmemente a la espada y cegó a Riposte con más telaraña. Por su parte, American Son y Rena Rouge rápidamente se abalanzaron contra Riposte y restringieron sus movimientos, mientras Chat Noir corría hacia la akumatizada para tocar su espada, transmitiéndole toda la energía de destrucción, liberando el akuma.
- No más maldades para tí, pequeño akuma. - Dijo Spider-Man mientras abría el compartimiento de su lanza-redes derecho.
Ladybug protestó ante las acciones de Spider-Man, pero el trepamuros la ignoró y capturó al akuma, retrajo la hebra de telaraña e introdujo el akuma a su lanza-redes, soltándolo pocos momentos después mientras sonreía.
- Adiós, mariposita. - Dijo Spider-Man.
- ¿También vas a querer robarme esto o sí lo puedo hacer yo? - Preguntó Ladybug de forma irónica mientras tomaba el radiador.
- Haznos los honores, por favor.
Ladybug rió entre dientes y rodó los ojos, luego lanzó al aire el radiador.
- ¡Ladybug Milagrosa! - Dijo Ladybug, haciendo que el radiador estallara en una horda de catarinas.
La horda de catarinas se esparció por todo el lugar y la ciudad, reparando los daños causados por Riposte y sanando las heridas que ésta le había causado a los héroes, haciéndolos suspirar de alivio, mientras Riposte regresaba a la normalidad.
- Gracias, Mi Lady. - Dijo Chat Noir.
- ¿Qué pasó aquí? - Preguntó la desconocida. - ¿Qué hago aquí?
- Ganamos. - Dijo el equipo de superhéroes mientras chocaban sus puños en grupo.
- Tengo que irme, la armadura fue reparada pero sigue en números rojos de energía. - Dijo American Son mientras alzaba el vuelo.
- Y yo tengo un par de asuntos que resolver. - Dijo Rena Rouge.
- Y a nosotros se nos acaba el tiempo. - Dijo Chat Noir mientras señalaba a Ladybug.
- Queen Bee y yo nos encargamos de llevar a la chica a un lugar seguro. - Dijo Spider-Man.
American Son, Rena Rouge, Chat Noir y Ladybug se dirigieron a la salida del Louvre a toda prisa, luego tomaron caminos separados para dirigirse a lugares seguros donde detransformarse.
Entre tanto, Spider-Man y Queen Bee se dirigieron a saltos hacia la salida del museo, con Spidey cargando a la chica desconocida. Una vez fuera del Louvre, Spider-Man bajó a la chica a petición suya.
- ¿Estás segura que no prefieres que te lleve a tu casa? - Preguntó Spider-Man. - Digo, no es como si no estuviera acostumbrado a llevar pasajeros, aunque sí serías la primera que es cortés.
- Estoy segura. - Asintió la japonesa.
- Bien, nos vemos luego, ojalá sea bajo mejores circunstancias. - Dijo Spider-Man antes de disparar una línea de telaraña para columpiarse.
Mientras Spider-Man desaparecía de vista, Queen Bee suspiró y se acercó a la chica, tocándole el hombro un par de veces, haciendo que la chica se volviera para mirarla.
- ¿Qué sucede? - Preguntó la desconocida.
- Sólo quería preguntar porqué fuiste akumatizada. - Dijo Queen Bee. - Casi nunca lo preguntamos y creo que eso debe cambiar para poder entender mejor a la gente y evitar futuras akumatizaciones. Aunque si no estás cómoda, puedes ignorar mi pregunta.
La chica suspiró y miró al suelo un segundo antes de replicar.
- Yo fui vencida por una novata... - Suspiró la chica. - Se supone que debo ser la mejor en esgrima pero ella me venció justamente... yo no quería decepcionar a mi madre pero fracasé...
- Oye, no seas tan dura contigo misma. - Dijo Queen Bee mientras le ponía la mano en el hombro. - De verdad eres muy buena, digo, seguirle el paso a Chat Noir y a mí en esgrima, y poner contra las cuerdas a un equipo de superhéroes es sumamente impresionante, y el que hayas encontrado a alguien mejor no significa el fin, sino una nueva oportunidad para mejorar.
- ¿Pero cómo puedo hacerlo si no tengo otra oportunidad?
- Eso no es cierto, siempre hay oportunidades para aquellos que buscan mejorar.
- Aunque tuvieras razón, no creo que la pelirroja piense igual... - Suspiró la japonesa. - No después de ésto.
- Inténtalo, puede que te sorprendas. - Dijo Queen Bee con una sonrisa antes de mirar su florete.
- ¿Y si...?
- No te pongas trabas, no llegaste a ser tan buena en esgrima poniendo peros y trabas, ¿o sí? Ten confianza, estoy segura que lo peor que puede hacer es no dirigirte la palabra, pero algo me dice que será todo lo contrario.
Dicho eso, Queen Bee inspeccionó su arma detalladamente y notó que la punta del mango tenía un botón, el cual ella presionó para que su arma volviera a convertirse en trompo. Después la heroína lo lanzó a una farola y le extendió una mano a la chica.
- ¿Quieres un aventón? Voy por el rumbo de la escuela. - Dijo Queen Bee.
- Gracias, pero creo que prefiero el auto de mi madre. - Respondió la chica con una sonrisa pequeña pero genuina. - Además, necesito tiempo para pensar en lo que le diré a la pelirroja.
- Es bueno oír eso, y recuerda, ser la mejor no es simplemente superar a todos, sino también afrontar la derrota y volver a intentar hasta tener éxito.
- No pareces ser mayor que yo, y aún así suenas mucho más sabia de lo que soy.
- He tenido muchos tropiezos en mi vida, por ello he tenido que aprender a la mala, pero casi siempre hay alguien que me da un consejo como el que acabo de darte, es por eso que parezco más sabia.
Tras decir eso, Queen Bee le dió un ligero tirón a la cuerda de su trompo y se alejó del lugar mientras la chica sacaba su teléfono para llamar al auto de su madre para que fuera a recogerla.
Mientras tanto, de regreso en los baños de la escuela, Spider-Man se metió por una ventana y suspiró profundamente antes de murmurar:
- Telarañas fuera.
El traje de Spider-Man brilló un momento, luego desapareció, dejando a Peter de nuevo en su atuendo de civil, aún con el peto y la careta de esgrima puestos, mientras Leopardon salía despedido de su brazalete, siendo atrapado por su portador para dejar escapar un jadeo de cansancio en las manos de éste.
- No entiendo porqué estoy tan cansado... Ni siquiera usaste la Mordedura... - Dijo Leopardon entre jadeos.
- Creo que tiene que ver con el hecho de que el Sentido Arácnido estaba funcionando mal durante la pelea con Riposte y al hecho de que el Miraculous te acaba de expulsar como si entraras a presión a él. - Dijo Peter. - Ésto no es bueno... Si el suero del señor Stark no nos curó completamente, entonces tendremos más problemas a futuro por las mutaciones.
- Ugh, será mejor que tú y tus amigos cerebritos encuentren la forma de resolver esto... Porque no quiero terminar convertido en un monstruo arácnido contigo de nuevo...
- Lo haremos, aunque aún no sé cómo.
Dicho eso, Peter buscó en su bolsillo y sacó un chocolate en miniatura, lo abrió y se lo entregó a su kwami, quien se lo comió de un bocado, mientras Peter arqueaba una ceja.
- Estoy hambriento, no me critiques. - Espetó Leopardon.
- Y te quejas del kwami de Chat Noir... -
Leopardon bufó ofendido y se metió en la sudadera de su elegido mientras Peter salía de su escondite.
Entre tanto, en los baños de mujeres, Ladybug imitó a Spider-Man colándose por una de las ventanas para rápidamente meterse a un cubículo mientras el último punto en sus aretes desaparecía y su traje emitía un brillo.
Sin embargo, para sorpresa de Marinette, tras que su traje brillara, éste no desapareció completamente, dejándola en una mezcla rara de su traje de superheroína y su ropa de civil.
- ¡¿Pero qué...?! - Dijo Marinette. - Motas fuera.
La ropa de Marinette brilló de nuevo, parpadeando como una luz con un falso contacto, luego su ropa volvió a la normalidad pero Tikki salió despedida de los aretes hasta que se estrelló contra la pared del cubículo haciendo que Marinette soltara un jadeo de preocupación y tomara a la criaturita en sus manos antes que ésta cayera al suelo.
- ¿Estás bien, Tikki? - Preguntó Marinette con preocupación.
- Sí... Sólo fue un golpe... - Dijo Tikki entre jadeos. - Pero... estoy exhausta...
- Esto no tiene sentido, ¿qué le pasa a mis poderes?
- Creo que... es otro efecto... causado por... el Lagarto y... Morbius...
- Se supone que la fórmula del señor Stark debía habernos curado... - Dijo Marinette mientras sacaba una galleta de su bolsito para dársela a Tikki.
- No creo que otro suero haya sido suficiente para curar tantos líos causados por científicos locos como Michael Morbius y Curt Connors... - Suspiró Tikki mientras comía la galleta.
- Esto es malo... ¿qué tal si mi identidad queda al descubierto porque mi traje no funciona bien? Deberé dejar de ser Ladybug...
- Estoy segura de que no será así, ten algo de fe, Marinette, aún se puede arreglar.
- Tienes razón, Tikki, mientras seré más cuidadosa cuando me detransforme.
Marinette suspiró y Tikki rápidamente se metió a una de sus coletas mientras la chica salía del cubículo.
Por otro lado, Chat Noir apenas pudo meterse a un armario de limpieza en la escuela justo antes que su transformación terminara, e igual que con Tikki y Leopardon, el anillo del héroe expulsó de forma más bien violenta al pequeño kwami, aunque para su fortuna, Plaga terminó estrellándose contra un rollo de papel secante, cosa que amortiguó bastante el golpe.
- ¿Estás bien, Plaga? - Preguntó Adrien.
- No... Dame mi camembert... - Espetó el kwami entre jadeos.
- Ésto es malo, el Miraculous jamás te había expulsado así.
- Seguro es por... culpa de Morbius... y Connors...
- Pero se supone que ya nos habíamos curado de eso...
- Jamás... es tan fácil...
- Ésto no me gusta nada...
- Ni a mí... Dame mi camembert...
Adrien rodó los ojos y rió entre dientes, luego le sacó un trozo de camembert de su bolsillo y se lo dió a Plaga, quien lo engulló ávidamente.
- Tendremos que hablar con Iron Man, el Doctor Strange, el Maestro Fu y Madame Web sobre esto. - Dijo Adrien.
- Convendría más hablar con el culpable, el tal Curt Connors. - Soltó Plaga.
- S.H.I.E.L.D. no lo permitirá, Plaga.
- Ellos protegen al mundo de amenazas y eso los incluye a ustedes, así que sólo tienen que argumentar sobre lo peligrosos que son como Panthèr Noir, Bug-Lady y Man-Spider, y que ustedes mismos están en peligro.
- No creo que sea tan fácil, como ya lo dijiste tú, nada lo es.
- Vale la pena intentarlo, no quiero volver a convertirme en un monstruo junto a tí.
Adrien sólo atinó a suspirar y asentir con la cabeza mientras metía a Plaga bajo su peto de esgrima. Después, el chico abrió la puerta del armario un poco, se aseguró que nadie lo viera y salió de su escondite.
Por su parte, Queen Bee se escabulló por la ventana de uno de los salones y, una vez que se aseguró que no había nadie, se detransformó y suspiró, mientras atrapaban a Pollen con sus manos.
- ¿Cansada? - Preguntó MJ.
- Algo, pero no mucho porque no usó su poder especial, su Majestad. - Dijo Pollen.
- No lo necesitas cuando eres tan diestra con el sable.
- Se lo dije.
- Sí, sí, sí, ya me lo echarás en cara luego, por ahora, creo que debo buscar a los demás. - Dijo Mary Jane. - Sé que Harry está bien, pero no sé los demás.
- Ellos están bien, se lo aseguro.
- Igual tengo que buscar a esa chica, creo que ya sé cómo resolver su problema con las plazas en la Academia D'Argencourt.
Mary Jane sacó un caramelo de miel de su bolsillo y se lo entregó a Pollen, luego la kwami lo metió a su boca y se metió en la cola de caballo de MJ para esconderse, mientras su elegida salía del salón.
Momentos después, el grupo de amigos se encontró en el patio de la escuela, todos ellos suspirando de alivio.
- Qué bueno que están bien. - Dijo Mary Jane.
- El alivio es que tú estés bien, Riposte iba tras de tí. - Dijo Peter.
- Al menos ya todo acabó. - Suspiró Harry.
- Ahora me pregunto, ¿a dónde fueron todos? - Dijo Adrien.
- Quizás estén en la biblioteca, sería el lugar más seguro para esconderse. - Dijo Marinette.
El grupo de adolescentes asintió en señal de concordar con las palabras de Marinette, luego ellos se dieron la vuelta y se dirigieron hacia la biblioteca, para revisar si los miembros y aspirantes de la Academia D'Argencourt estaban ahí. Sin embargo, pronto se detuvieron al escuchar pasos detrás de ellos, cosa que los hizo girarse y encontrar de nuevo a la chica del traje de esgrima rojo, quien suspiró profundamente y se dirigió hacia ellos con una expresión calmada.
Al verla, Mary Jane suspiró también y caminó hacia la desconocida, deteniéndose a un metro de ella.
La desconocida y MJ se quedaron en silencio por unos momentos, sólo mirándose fijamente a los ojos, luego la desconocida hizo una reverencia hacia Mary Jane y mantuvo la cara hacia el suelo.
- Por favor, discúlpame por los inconvenientes causados por mi forma akumatizada. - Dijo la desconocida. - No era mi intención herirte...
- Hey, hey, tranquila. - Dijo Mary Jane en un tono calmado. - No te guardo rencor por eso, y siendo francas, estuve en tu situación.
- ¿Qué?
- Sí, hace poco me akumatizaron, me convirtieron en la Súper-Modelo y casi mato a la rubia pelos de elote y a Marinette, pero no era yo misma, así que Marinette me dió una oportunidad, y sería muy hipócrita de mi parte el no hacer lo mismo contigo.
- No puedo creerlo...
- También te juzgué mal, así que creo qué debo hacer para enmendar mi error. - Dijo MJ antes de tomar la mano de la japonesa.
La desconocida seguía atónita por las acciones y palabras de la pelirroja, así que poco pudo hacer mientras MJ se agachaba rápidamente para recuperar el florete de la chica de traje rojo, para después guiarla hacia el escenario de su derrota, la biblioteca de la Escuela Françoise Dupont, siendo seguidos por los cuatro amigos de la pelirroja.
Al llegar a la biblioteca, MJ abrió las puertas de golpe, sorprendiendo al grupo de aspirantes y estudiantes de la Academia D'Argencourt y haciendo que el maestro de esgrima suspirara de alivio.
- ¡Ah, señorita Watson! - Suspiró D'Argencourt aliviado. - Qué bueno ver que se encuentra bien, cuando no la encontré tras el ataque de esa akumatizada, me temí lo peor.
- Ni Morbius el Vampiro Viviente fue capaz de derribarme, así que no tiene de qué preocuparse, Maestro D'Argencourt. - Dijo MJ. - Sin embargo, vine aquí para decirle que muchas gracias por la tarde tan entretenida, pero creo que tendré que declinar la plaza en su academia de esgrima.
- ¡¿Qué?! - Dijeron todos los presentes.
- S-señorita Watson, éste no es el momento para sus... ocurrencias... - Espetó D'Argencourt.
- Me gustaría que fuera una broma, pero no lo es. - Dijo MJ. - Declino entrar porque hay alguien que merece ese lugar.
En ese momento, MJ volteó a mirar a la japonesa, quien no podía aún recuperarse de la sorpresa causada por todas las declaraciones de la pelirroja.
- Y es ella, para mí entrar a la academia significaría tener algo que hacer luego de modelar, pero para ella significa mucho más. - Dijo MJ.
- N-no... Tú ganaste limpiamente, mereces esa plaza. - Dijo la desconocida.
- Quizás sí, pero como dije, ésto significa más para tí que para mí, aunque eso no significa que dejaré de buscar una revancha contigo.
- ¿Por qué haces esto? ¿Por qué renuncias a algo tan importante por alguien que no conoces siquiera?
- Porque quiero conocerte mejor, eso es lo que haces al forjar amistades.
La desconocida nuevamente quedó sin palabras, al igual que todos alrededor, luego D'Argencourt carraspeó, atrayendo la atención de los jóvenes.
- Bueno, si eso es lo que piensa, señorita Watson, debo admitir que es una pena que no se nos una, pero admiro su generosidad. - Suspiró D'Argencourt. - En cuanto a usted, jovencita, demostró estar a la par con la señorita Watson en una lucha muy reñida, por lo que a pesar de que fue derrotada, sin dudas merece la plaza en nuestra academia.
- Pero no puedo... - Intentó decir la desconocida.
- Claro que puedes, además, es grosero rechazar un obsequio. - Dijo MJ mientras asentía y ponía una mano sobre el hombro de la japonesa.
La desconocida suspiró un momento, luego miró a MJ y notó la sonrisa sincera y amable que ésta le dedicaba, algo que ella nunca había visto antes de parte de otra persona hacia ella, así que le regresó inconscientemente el gesto a la pelirroja y después le asintió al Maestro D'Argencourt antes de hacer una corta reverencia.
- Será un honor unirme. - Dijo la desconocida.
- ¡Ah, maravilloso! ¡Estupendas noticias! - Dijo D'Argencourt felizmente. - En ese caso, bienvenida a la Academia de Esgrima D'Argencourt, señorita... Disculpe, ¿cuál dijo que es su nombre?
- Mi nombre es Kagami Tsurugi. - Dijo la chica japonesa antes de sonreírle a MJ. - Pero mis amigos pueden llamarme Kagami.
MJ sonrió más ampliamente y le extendió una mano a Kagami, quien la estrechó, aún sintiendo dudas y confusión sobre lo que acababa de vivir, mientras que detrás de ellas, Peter, Harry y Adrien no pudieron evitar sonreír ante la resolución del conflicto de ese día.
Y aunque Marinette se sentía feliz por Kagami y Mary Jane, no pudo evitar sentirse triste al haber perdido otra oportunidad de acercarse más a Adrien.
Y mientras la pelirroja caminaba hacia donde estaba su grupo de amigos, Kagami tuvo una idea y le hizo un ademán para decirle su idea en voz baja al maestro de esgrima.
- Bueno, ésto salió bastante mejor de lo que esperaba. - Soltó Adrien.
- Bueno, creo que ya fueron demasiadas emociones por hoy, así que mejor nos vamos. - Dijo Harry.
- Sí, tengo que revisar unos datos sobre K.A.R.E.N. - Dijo Peter.
- Y yo terminar el nuevo bombín para el desfile de modas de éste fin de semana. - Dijo Marinette.
- Y supongo que yo necesito una tarde de relajación luego de esa pelea tan intensa. - Dijo MJ mientras se tronaba las articulaciones del cuello.
- Fue muy noble de tu parte dejarle la plaza a Kagami, Roja. - Dijo Adrien.
- Nah, no es nada, haría lo mismo por cualquiera de mis amigos, Ricitos de Oro.
- Hum, ¿señorita Watson? - Dijo D'Argencourt mientras se acercaba a los cinco adolescentes. - He hablado un poco con la señorita Tsurugi y ella cree que sería un excelente motivador para los demás alumnos el volver a verlas en acción, además de que usted tiene deseos de tener una revancha, así que ¿le importaría tener dicha revancha en alguna de nuestras clases?
Mary Jane miró a Kagami, quien asintió en señal de confirmación de las palabras de D'Argencourt, así que la chica sonrió ampliamente y dijo:
- Nada me gustaría más.
- Sólo no esperes que la próxima vez tú ganes, Mary Jane. - Dijo Kagami con una pequeña sonrisa desafiante mientras le extendía la mano a MJ.
- Ya veremos, Kagami, ya veremos. - Dijo MJ, sonriendo desafiantemente mientras estrechaba la mano de su nueva amiga.
