LA BATALLA DE LAS REINAS, PARTE 4: LA REINA DE DIAMANTES (REINA AVISPA).


Luego del altercado de la Reina del Estilo y mucho movimiento de influencias por parte tanto de Gabriel Agreste como de Norman Osborn e incluso un poco de parte de Tony Stark a petición de Pepper Potts, el Desfile de Modas de la Colección Verano-Otoño de Gabriel se pudo repetir al día siguiente, ésta vez sin incidentes ni ataques de akumas.

Y como había sido antes del ataque de la Reina del Estilo, el desfile había sido todo un éxito, tanto que, para sorpresa de todos, Audrey Bourgeois había aceptado el volver a formar parte del evento.

Y luego que el evento había acabado, se había formado una rueda de prensa, con los reporteros, camarógrafos y fotógrafos rodeando en tropel a Gabriel Agreste, su asistente, sus dos modelos juveniles y a la joven diseñadora que había sido el centro de atención por el bombín que se había presentado como complemento de la colección, entre los cuales nuevamente destacaban Nadja Chamack, J. Jonah Jameson y Peter Parker.

- ¿Cómo descubrió a la joven sensación de éste año? - Preguntó Nadja Chamack a Gabriel Agreste.

- Un concurso escolar fue llevado a cabo en el Colegio Françoise Dupont, la señorita Dupain-Cheng destacó brillantemente entre los múltiples participantes, y triunfó al final a pesar de ciertos inconvenientes con una concursante que plagió su diseño al más mínimo detalle. - Dijo Gabriel.

- Señorita Dupain-Cheng, ¿qué se siente saber que su bombín fue el centro de atención de la colección del señor Agreste? - Preguntó un reportero.

- Yo... Hum... Es... un gran honor... - Dijo Marinette mientras jugueteaba con sus dedos.

- ¿Es cierto que usted y la señorita Watson tuvieron problemas para llevarse bien al principio? - Preguntó una reportera.

- Nah, sólo fuimos competidoras en el concurso de fotografía de Reina del Estilo, pero dado que Peter Parker, el tipo que tomó las fotos con las que ambas concursamos, es amigo mutuo, nos acercamos un poco. - Dijo Mary Jane con una sonrisa.

- Señorita Dupain-Cheng, ¿qué opina de la gente que dice que el joven Parker es su novio? - Soltó Jameson de repente.

- ¡Jameson, voy a matarte! - Rugió Peter mientras se sonrojaba.

- ¡No es mi novio! ¡Ya dejen de decir eso! - Espetó Marinette mientras también se sonrojaba.

- Muy bien, creo que esas fueron suficientes preguntas. - Dijo Gabriel. - Nuestros modelos necesitan descansar, así que les pido amablemente que se retiren.

Algunos reporteros soltaron un gruñido de molestia ante la petición, sin embargo, todos se fueron retirando lentamente, a excepción del joven fotógrafo de Comunicaciones J3, Peter Parker, quien se acercó a Marinette.

- Lo siento por la imprudencia de Jameson, él usualmente es un buen tipo... cuando no está gritando... o escribiendo mentiras... o siendo un cretino... - Dijo Peter.

- Te creo, ví la forma en la que te trata y cómo te grita cada cinco segundos.

- Ah, ¿eso? Nah, él está de buenas, él grita siempre que lo está. Preocúpate cuando esté callado, eso siempre significa que algo no le gusta o que algo anda mal.

- Bueno, mis queridos amigos, creo que todo salió a pedir de boca, luego de ese feo incidente de ayer. - Dijo Alya para su Ladyblog mientras se acercaba a sus amigos. - Y ahora me encuentro con el centro de atención del desfile de hoy, mi amiga Marinette, y su querido novio, el fotógrafo oficial de Spider-Man, Peter Parker.

- ¡Deja de decir que somos novios! - Espetaron Marinette y Peter mientras se sonrojaban.

- ¿Algunas palabras para mis seguidores? Quienes están confundidos por las noticias presentadas por la edición web del Diario El Clarín sobre los hechos de ayer con la Reina del Estilo.

- ¿A qué te refieres? - Preguntó Marinette.

- El Clarín dice que los héroes de nuestra ciudad estaban ayudando a la Reina del Estilo.

- ¡¿Qué?! - Espetaron Marinette y Peter.

El fotógrafo rápidamente sacó su celular y buscó en internet el sitio de El Clarín, mientras Marinette miraba la pantalla por sobre el hombro de Peter.

Una vez que se cargó la página, Peter y Marinette sintieron una creciente rabia al leer el titular de la portada: "¡Iron Lady salva París de la Amenaza Arácnida y sus aliados!"

- ¡Éstas son puras patrañas! - Espetó Peter. - ¡La señorita Potts jamás dijo que ella peleó contra Spider-Man!

- Se pone peor, sigan leyendo. - Soltó Alya.

El par de adolescentes siguió leyendo hasta que vieron una fotografía de su tropiezo en la alfombra roja antes del inicio de la gala.

- ¡¿Nuestro fotógrafo mostrándole su apoyo a su novia, la diseñadora estelar de la Gala de Gabriel?! - Leyó Marinette indignada.

- ¡Se acabó! ¡Voy a arrancarle el bigote de la cara a Jameson! - Rugió Peter.

- Tranquilo, Pete, es más un halago que una burla. - Dijo un fornido chico de cabello rubio mientras le revolvía el cabello a Peter.

- Ah, tú eres Eddie, ¿no? - Dijo Alya. - ¿Algunas palabras para mis seguidores sobre Spidey, Ladybug y los demás héroes?

- Bueno, no conozco a la tal Queen Bee, Rena Rouge, American Son, Ladybug y Chat Noir, pero hasta ahora he visto que si bien Spider-Man puede meter la pata, siemapre parece preocuparse por la gente y ayudar tanto como pueda.

- ¡Ja! ¡Sueñas, chico! - Espetó la resonante voz de J. Jonah Jameson detrás de Eddie. - Spider-Man y todos los supuestos héroes van por ahí creyendo estar encima de la ley, ejerciendo de justicieros y creyéndose héroes, ¡pero no lo son! ¡Sólo causan problemas!

- Jameson, tú no distinguirías a un héroe ni aunque te golpeara en la cara, y estoy a punto de demostrarlo... - Espetó Tony Stark mientras él y Pepper se acercaban al grupo.

- Como sea, espero que hayas tomado buenas fotos, Parker. - Espetó Jameson. - Tengo que irme, envíale las fotos a Robbie como siempre, y si son basura, ¡considérate despedido!

Con eso dicho, el grupo de personas arqueó una ceja mientras Peter suspiraba pesadamente y miraba la cámara en sus manos.

"Al menos me darán un extra por ser el fotógrafo oficial de El Clarín en este evento..." Pensó Peter.

- Pepper, recuérdame sacar a Jameson de la lista de personas a quienes envío tarjetas de Navidad... - Suspiró Tony.

- Ya lo hiciste después de lo de los Skrull. - Señaló Pepper.

- Pues recuérdame no volverlo a incluir. Nunca.

- Ese Jameson es un tipo muy divertido. - Soltó una voz que hizo que Tony y Marinette suspiraran de exasperación.

En ese momento, Mario Dupain, el tío de Marinette, se acercó al grupo y le revolvió el cabello a Marinette, quien se apartó de él para acomodarse de nuevo el cabello.

- Lo hiciste bien, pulga, te felicito. - Dijo Mario. - Veo que ya no eres esa niñita asustadiza a la que le daba pánico estar en público.

- No me digas pulga... - Murmuró Marinette.

- Tu sobrina es excepcional como diseñadora. - Dijo Gabriel Agreste mientras se acercaba a Marinette. - Me sorprende que alguien tan talentosa esté emparentada contigo, Dupain.

- Ésta vez tengo que coincidir con Agreste. La novia de Peter es muy buena diseñadora, quizás termine opacándote en el futuro, Gabe. - Soltó Tony. - Y sobre todo, es impresionante que sea sobrina de un fracasado como Mario.

- Al parecer alguien sigue molesto porque los profesores del MIT calificaban mejor mis proyectos que los suyos... - Rió Mario.

- No te atrevas a llamarme Gabe de nuevo, Stark... - Espetó Gabriel.

- Peter no es mi novio, señor Stark... - Gruñó Marinette mientras se cruzaba de brazos.

- Por primera vez dices algo con sentido, Stark. - Espetó el dueño de OsCorp mientras él y su hijo se acercaban al pequeño grupo. - Señorita Dupain-Cheng, tiene una visión bastante impresionante, incluso yo que no sé nada de moda tengo que admitir que es muy buena en ésto, su talento me ha impresionado. Y eso no es algo fácil.

- Gracias, señor Osborn. - Dijo Marinette mientras hacía una caravana hacia Norman Osborn.

- Y Peter, tengo que agradecer el excelente trabajo que haces como tutor de Harry,

- Adrien también ayuda con eso, señor Osborn, no es fácil enseñarle a Harry. - Rió Peter.

- Jajaja, muy gracioso, Parker... - Dijo Harry sarcásticamente.

- Ciertamente, sé lo... imprudente y necio que es Harry, pero de verdad agradezco que tanto tú como Adrien tengan la paciencia y el tiempo para asegurarse de que Harry no malgaste sus capacidades y tiempo. - Dijo Norman mientras sacaba un sobre del interior de su saco. - Ésto debe ser suficiente para cubrir las inconveniencias y para mostrar mi gratitud por el gesto, Peter.

- No necesita hacerlo, señor Osborn. - Dijo Peter mientras rechazaba el ofrecimiento. - Todo lo hago por un amigo a quien considero un hermano.

- Humilde, con empleo y buen amigo. - Dijo Mario antes de sonreírle a su sobrina. - Veo que te conseguiste un excelente novio, pulga.

- Son las cualidades que le inculcamos Ben y yo en ausencia de sus padres. - Dijo May Parker mientras ponía sus manos sobre los hombros de Peter.

- Un excelente trabajo, May, de verdad molderon bien al retoño del viejo Richard. - Dijo Mario antes de suspirar. - Y lamento lo que le pasó a Ben.

- ¿Ustedes se conocen? - Dijeron Gabriel, Norman y Tony.

- Richard y yo éramos amigos del trabajo y del MIT, de ahí conozco a Ben y May, aunque nunca pude conocer al pequeño Peter. - Explicó Mario mientras se recargaba con una mano sobre el joven de Queens. - Además, por alguna extraña razón, todos nosotros terminamos juntos de nuevo, como en el MIT, sólo faltan los que lamentablemente nos dejaron hace un tiempo.

- Supongo que amistades tan fuertes no las rompe ni el tiempo. - Rió Eddie mientras abrazaba amistosamente con un brazo al joven Parker.

- Eddie... no puedo respirar... - Jadeó Peter.

- Bueno, Parker, he de decir que eres igual a tu padre, un llorón quejumbroso que tiene más suerte de la que merece. - Dijo Mario antes de acercarse amenazadoramente a Peter. - Así que sólo diré que si Marinette llega a derramar una sola lágrima por tí y no estás muriendo, yo haré que lo estés, ¿queda claro?

- ¡Tío Mario, Peter no es mi novio! ¡Déjalo en paz! - Espetó Marinette.

- Además, Peter es un buen chico, jamás lastimaría a su novia. - Dijo la tía May con una sonrisa.

- Te odio, tía May... - Murmuró Peter por lo bajo.

- Sólo estaba asegurándome, May, Tom puede ser muchas cosas, pero amenazador no es una de ellas.

- Volviendo al tema. - Espetó Norman mientras tomaba calmadamente la mano de Peter y colocaba el sobre en su mano. - Sé que tú y tu tía necesitan ésto, y no lo veas como un regalo, es algo que te has ganado a pulso, Peter. Ser humilde está bien, pero siempre tienes que ver por tí mismo y los que te importan antes que todas las cosas.

Peter ojeó el sobre y suspiró, dedicándole una mirada de duda a su tía May, quien también suspiró y le sonrió como si le dijera: "Eso es tú decisión."

Peter suspiró nuevamente y trató de devolverle el sobre al señor Osborn, pero Harry le detuvo el brazo y negó con la cabeza.

- Quédatelo, como amigo te lo pido. - Dijo Harry.

- Pero... - Dijo Peter.

- Ni yo ni mi padre lo vamos a aceptar porque ninguno de los dos toma un no como respuesta. Así que acéptalo, te lo ganaste, incluso yo debo admitir que darme tutorías no es fácil.

Peter hizo una mueca, luego suspiró en resignación y guardó el sobre en su bolsillo, haciendo que Norman Osborn asintiera satisfecho.

- Así está mejor. - Dijo Norman mientras ponía una mano sobre el hombro de Peter. - Recuerda siempre que una gran acción merece una recompensa, y cuando ésta venga a tí, no dudes en tomarla. No siempre obtendrás lo que mereces, así que nunca está de más algo de ambición cuando se presenta la oportunidad.

- Lo tendré en mente, señor Osborn. - Dijo Peter, aún incómodo por haber sido forzado a aceptar dinero.

- Espero que no estés intentando comprar a mi pasante, Norman. - Dijo Tony mientras se ponía detrás de Peter.

- Cuídalo bien, Stark, que el chico algún día será un inventor incluso mejor que tú o yo, y si se me presenta la oportunidad, no dudaré en darle una pasantía en OsCorp para que vea lo superiores que somos a Industrias Stark.

- Díselo a los ingresos de mi compañía, aún con la caída de mis acciones por dejar de fabricar armas.

- Me gustaría que no hablaran de mi sobrino como si fuera mercancía, no es agradable escuchar cosas así. - Espetó la tía May mientras fulminaba con la mirada a Tony y Norman.

- Discúlpeme, señora Parker, no era mi intención ser tan imprudente. - Dijo Tony.

- Lo mismo digo, sólo busco lo mejor para que Peter pueda explotar al máximo su potencial. - Dijo Norman.

- Pues él es el único que puede decidir eso, y por ahora confía en el señor Stark, así que yo también... A pesar de lo poco convencional que es como mentor. - Espetó May.

Norman y May se dirigieron una fría mirada mutuamente, mientras Peter y Harry los veían con una mirada de preocupación, luego el duelo de miradas se detuvo cuando un carraspeo femenino se escuchó, llamando la atención de todos hacia Audrey Bourgeois, quien tenía una mano en la cadera y miraba directamente a Gabriel Agreste.

- Audrey, espero que el desfile haya sido de tu agrado. - Dijo Gabriel mientras se acercaba a Audrey para besar su mano. - Y quiero que sepas que despedí al causante del malentendido de ayer. Sólo hay un lugar para Audrey Bourgeois y es la primera fila.

- No se disculpe, señor Agreste, no es culpa suya que Audrey sea tan desgraciada. - Espetó Pepper.

- Silencio, Potts, nadie te habló. - Espetó Audrey sin darle importancia a Pepper. - Y me alegra oír eso, Gabriel, aunque debo decir que tu Gala fue... adecuadamente buena, hay algo que no cuadra...

Dicho eso, Audrey se acercó a Adrien y lo inspeccionó con la mirada de pies a cabeza, fijando sus ojos en el sombrero que llevaba, luego lo tomó para verlo más de cerca y dijo:

- Ésto no es un Gabriel Agreste, es algo más...

- Cierto. Ese sombrero lo hizo la novia de mi pasante. - Dijo Tony mientras ponía una mano sobre el hombro de Peter.

- ¿Quieren dejar eso del noviazgo de una buena vez? - Espetó Peter.

Audrey Bourgeois le dedicó una mirada a Peter y Tony, luego fijó su mirada de nuevo en el sombrero y miró a su diseñadora, quien estaba jugueteando nerviosamente con sus dedos mientras MJ y Adrien ponían una mano sobre sus hombros a modo de apoyo.

- Tú fuiste quien creó esta pieza, ¿cierto? - Dijo Audrey a Marinette mientras se acercaba lentamente a ella.

- S-sí, señora Bourgeois. - Dijo Marinette con todo el valor que pudo reunir.

- Sí, mami. - Dijo Chloé mientras le arrebataba el bombín a su madre de las manos. - Ella es Marinette Dupain-Cheng, la perdedora, e hizo ese horrible sombrero porque se cree diseñadora, incluso tuvo el descaro de firmarlo. Mira...

Chloé le dirigió una mirada de malicia a Marinette mientras la diseñadora y MJ la miraban con odio, al mismo tiempo que Audrey recuperaba el bombín y examinaba la firma que Marinette había puesto en él con detenimiento.

- Bueno... Sólo me queda una cosa que decirte, Dupain-Cheng... - Dijo Audrey antes de sonreír satisfecha. - Éste bombín es absolutamente fabuloso.

En ese segundo, todos alrededor se quedaron congelados al escuchar el tono más bien amable y feliz con el que la Reina de la Moda se había expresado del sombrero de Marinette, en especial Chloé, quien le dirigió una mirada entre indignación e incredulidad a su madre mientras ésta seguía mirando a Marinette con una sonrisa.

- Claramente tienes visión, jovencita. No cualquiera puede adelantarse a los demás en el mundo de la moda, pero tú genuinamente puedes. - Dijo Audrey mientras admiraba el sombrero. - El brillo ha tenido su momento, pero se está acabando. Las plumas, en cambio, son el futuro.

- G-gracias... - Dijo Marinette mientras sonreía.

- Ciertamente eres excepcional, Dupain-Cheng, pero no eres la única que me ha impresionado ésta tarde. - Dijo Audrey mientras cambiaba su enfoque hacia MJ. - Tú no eres una modelo convencional, Watson, no necesitas de las cámaras para lucir, las cámaras te necesitan a tí. Tienes vida en la pasarela, no dejas que el atuendo sea la estrella del show, agregas tu propio brillo para hacerlo lucir aún mejor. Directamente te llevaste toda mi atención al desfilar.

- Sólo hago algo que quería hacer desde niña, señora Bourgeois, no hago nada fuera de éste mundo. Excepto ser yo misma, pero eso no lo puedo evitar. - Rió MJ entre dientes.

- Me agrada tu actitud, Watson, seguro que llegarás a ser la mejor modelo del mundo. - Dijo Audrey antes de mirar a Peter. - En cuanto a tí... Tú eres el fotógrafo de Jameson, el que le vende las fotografías de esa amenaza arácnida que usa en su periódico de cuarta, ¿no?

- Genial, otra hater... - Suspiró Peter.

- Así es, pero Spider-Man no es una amenaza, Audrey. - Espetó Tony.

- Sólo lo creeré porque tú lo dices, Anthony, y yo confío en tí. - Dijo Audrey mientras le guiñaba un ojo a Tony. - Volviendo al punto, Parker, me impresionas como fotógrafo. Desde que ví tus tomas en el concurso que organicé donde ganó Watson, noté que tienes talento, lograste ganar los dos primeros lugares de mi concurso, después de todo. Muchos fotógrafos del doble de tu edad y experiencia ni siquiera han soñado con lograr algo así.

- Sólo tengo suerte, ambas tomas fueron por casualidad y las fotos de Spider-Man sólo las tomo para ayudar a mi tía. - Dijo Peter.

- Tonterías. Desperdicias tu talento con Jameson y su periódico de cuarta. - Dijo Audrey. - Y he estado pensando ésto mucho, ustedes tres definitivamente llegarían a superar a Gabriel sin problemas si trabajaran juntos y tuvieran la tutela adecuada, por eso, quiero que los tres vengan conmigo a Nueva York.

- Wow, estoy muy feliz por ustedes, chicos. - Dijo Adrien en un tono sincero mientras ponía sus manos sobre los hombros de MJ y Marinette. - ¿No te parece grandiosa ésta oportunidad para ellos, Chloé?

- ¡¿QUÉ?! - Gritó Chloé indignada. - ¡Jamás me has ofrecido a MÍ ir contigo a Nueva York y vas y les ofreces esa oportunidad a tres completos desconocidos sin talento!

- Cassandra... digo, Chloé, es precisamente este tipo de niñerías por las cuales prefiero tener cerca a tu hermana Zoé antes que a tí... - Intentó decir Audrey.

- ¡ELLA NO ES MI HERMANA!

- Y siendo sinceros, Carmela, TÚ eres la que no tiene talento alguno. - Dijo Audrey tajantemente mientras miraba despectivamente a su hija. - Parker, Dupain-Cheng y Watson sí son excepcionales, lo suficiente para realmente impresionarme, mientras que tú... Hmph, lo único excepcional acerca de tí es que estás emparentada con el alcalde de París, con la pasante personal del dueño de la Fundación Life y con la Reina de la Moda. Tú no eres nada más que una niña caprichosa y maleducada que no logra destacar en absolutamente nada, ni siquiera siendo la reina de tu escuela, ya me enteré de lo de esa mutante que tenías por amiga y que tanto tu amiga Felicia como la señorita Watson tienen mucho más respeto, miedo y admiración de parte de tus compañeros que tú. Así que nuevamente eres nada más que una decepción y una total perdedora.

En ese momento, las personas alrededor no pudieron evitar sentir lástima por Chloé, quien miraba a su madre con lágrimas en los ojos antes de salir corriendo.

- Eso fue excesivamente cruel, Bourgeois. - Espetó Pepper.

- Yo entiendo perfectamente el sentimiento de querer que un hijo destaque, pero incluso yo tengo que admitir que eso fue demasiado. - Soltó Norman indignado.

- Y yo que creía que no había nadie más petulante y maleducado que Alistair Smythe... - Suspiró Eddie.

- Esa Audrey Bourgeois es un monstruo. - Dijo la tía May.

- Cariño, me parece que te excediste con Chloé. - Espetó André Bourgeois.

- Esa niña necesita aprender su lugar y brillar por sí misma para dejar de ser una gran decepción para mí. - Dijo Audrey antes de volver su atención hacia Peter, Marinette y MJ de nuevo con una sonrisa. - Mi helicóptero privado despegará del techo del Hotel Grand Paris a las 8. Si quieren lograr llegar a la cima, no lleguen tarde.

Dicho eso, la Reina de la Moda se pavoneó fuera del Gran Palacio, no sin antes guiñarle un ojo a Tony, siendo seguida por su esposo, quien aún tenía un mal sabor de boca por el exabrupto de Audrey con Chloé, mientras la Reina de la Moda recibía miradas de enfado por parte de la mayoría de los presentes, y sonrisas de satisfacción por parte de Gabriel Agreste y Norman Osborn.


(En otra parte de París)


En la guarida secreta del Duende Verde, el verdadero Norman Osborn sonrió amplia y maliciosamente mientras el panel de vidrio frente a él abría una pequeña ventana y se tornaba transparente.

- Oh, Audrey, y yo que creía que eras totalmente inútil... - Dijo Norman mientras Coffee se acercaba a él. - Y tú que decías que ayudar a Gabriel en lo de su Gala era una pérdida de tiempo.

- No, yo dije que era una cosa sumamente extraña viniendo de tí. - Espetó Coffee. - Eres uno de los villanos que han logrado darle una paliza a los Vengadores y sin embargo ayudaste al tal Gabriel desinteresadamente, ésto de Audrey sólo fue una gran casualidad.

- No lo comprenderías. - Dijo Norman mientras se encogía de hombros. - Gabe y yo tenemos historia juntos. Pero eso será para otra ocasión, es hora de darle algo a la pequeña Chloé para que por fin pueda brillar ante los ojos de su madre... Coffee, ¡aura de malicia, rodéame!

El pequeño kwami fue absorbido por el Miraculous del dueño de OsCorp, transformándolo en el Duende Verde, luego éste tomó un duendecillo de su mochila, lo cargó con energía oscura y lo soltó, dejándolo volar libremente mientras sonreía maliciosamente.

- Ve por ella, mi pequeño duendecillo, y dale a esa pobre chiquilla el poder que tanto anhela... - Dijo el Duende Verde mientras el duendecillo salía por la ventana.


(Lejos de ahí)


Chloé Bourgeois nuevamente se encontraba llorando y corriendo, y al igual que cuando había pasado a causa de Sabrina, una figura que vestía un traje negro con detalles en blanco y una cuerda de saltar a modo de cola, la seguía corriendo sobre los techos de los edificios, tratando de pensar en cómo poder ayudar a su amiga tras que otra de sus misiones de espionaje autoimpuestas terminara con Chloé recibiendo palabras duramente ciertas que la hicieron llorar.

"Ésto no era lo que esperaba encontrar tras lo curiosa que fue la Gala de ayer. Sin lugar a dudas, Audrey Bourgeois es una perra." Pensó Black Cat. "Y yo que solía admirar sus logros. Ugh, espero que mamá no se entere o jamás me dejará olvidar que me lo dijo... No importa, tengo que encontrar algún lugar para detransformarme y alcanzar a Chloé."

Black Cat saltó sobre una chimenea y aterrizó al fondo de un callejón, logrando ver a Chloé pasar frente a la entrada de éste.

- Ivoire, garras... - Intentó decir Black Cat antes de notar algo por el rabillo del ojo.

Antes que Black Cat pudiera detransformarse, la chica logró ver un pequeño destello verde volar frente a la entrada del callejón, cosa que la hizo abrir los ojos de par en par, al reconocerlo de inmediato.

Por su parte, el duendecillo voló a toda velocidad hacia Chloé mientras Black Cat corrió fuera del callejón en un intento de evitar que Chloé fuera alcanzada por el duendecillo, sin embargo, al momento de tomar su arma para tratar de alejar a Chloé de éste, el duendecillo tocó los anteojos de la chica mimada, frenándola en seco mientras una figura verde aparecía frente a sus ojos.

- ¡Chloé! - Gritó Black Cat.

- Reina Avispa, yo soy el Duende Verde. - Dijo la voz del Duende Verde en la mente de Chloé. - Tu madre cree que eres una inútil, pero yo estoy aquí para darte el poder que anhelas para demostrarle lo contrario. Y como muestra de tu aptitud y habilidad, derrotarás a Spider-Man y sus amigos, y me traerás sus Miraculous.

- Esos inútiles no serán nada comparados conmigo, Duende Verde... - Rió Chloé entre dientes.

- ¡No, Chloé! - Gritó Black Cat mientras corría hacia su amiga malignizada.

Un aura oscura cubrió a Chloé justo antes que Black Cat llegara hacia ella, transformando a la chica en una versión de colores invertidos de Queen Bee, con un traje mayormente negro con un par de líneas amarillas que formaban una V en su abdomen, un trompo negro y amarillo en su cintura, una máscara negra con detalles amarillos que cubría sus ojos de color azul con irises púrpuras, su cabello se había vuelto negro y su piel se había tornado de un color amarillo a juego con los detalles de su traje.

Al instante de terminar su transformación, la Reina Avispa abrió los ojos y tomó a Black Cat por el brazo, arrojándola sobre su hombro con un movimiento de Judo, haciendo que la chica se estrellara contra un auto de mala manera y terminara abollándolo.

- No te atrevas a volver a tocar a la Reina, plebeya. - Espetó la Reina Avispa.

- No sé qué tramas, Duende Verde, pero volviste ésto personal al malignizar a Chloé... - Espetó Black Cat mientras tomaba su cuerda de saltar y se levantaba con dificultad. - ¡No voy a dejar que seas títere de ese lunático con traje de Halloween!

- ¿Me acabas de llamar títere? - Preguntó Reina Avispa indignada.

- Genial, además de malvada es sorda...

Reina Avispa rugió, alzó su mano y le disparó un rayo amarillo a Black Cat, quien lo recibió de lleno en el pecho y volvió a estrellarse contra el mismo auto de antes.

Black Cat gruñó de nuevo y vió a la Reina Avispa arrojar su trompo hacia una chimenea y usarlo para columpiarse de regreso hacia el Gran Palacio.

- Carajo, siempre termino siendo una superhéroe... - Murmuró Black Cat.

Dicho eso, la chica de traje negro lanzó su cuerda de saltar hacia una farola y la usó para columpiarse tras la Reina Avispa, esperando poder alcanzarla y desmalignizarla antes que causara algún destrozo que requiriera la intervención de alguno de los héroes de París, o peor aún, de Iron Man.


(De regreso en el Gran Palacio)


La pequeña multitud de gente que había quedado tras la Gala de Gabriel había comenzado a dispersarse desde el altercado entre Chloé y su madre, todos ellos con un montón de preguntas en la cabeza, excepto Gabriel Agreste, quien simplemente trataba de pensar en una manera de escapar para poder utilizar a Chloé en su beneficio.

Por su parte, los tres adolescentes que habían recibido la oportunidad de llegar a la cima de parte de Audrey Bourgeois se encontraban hablando con sus tutores y sus amigos, tratando de sopesar los pros y contras de la oferta de la Reina de la Moda, mientras estaban aún rodeados por Eddie Brock, la Tía May, Madeline Watson, Norman y Harry Osborn, Pepper Potts, Sabine Cheng, Tom Dupain y Tony Stark.

- Es como un sueño hecho realidad. - Suspiró Marinette.

- Lo sé, ¿cierto? - Dijo MJ con una mueca. - Y sin embargo...

- No sé ustedes, pero en lo personal prefiero llegar a la cima por mis habilidades científicas y no como fotógrafo. - Suspiró Peter. - Pero por otro lado, no quisiera que ustedes no lograran sus sueños si yo me hecho para atrás con esta oferta.

- Y no sería justo que nosotras te pidiéramos que renuncies a tus sueños por cumplir los nuestros...

- Estamos en un lío... - Dijo Marinette.

- Sea lo que sea que ustedes elijan, tienen todo nuestro apoyo. - Dijo Madeline mientras abrazaba a su hija.

- Creo que ese es el problema, señora Watson... - Suspiró Peter. - Necesitamos alguien que nos diga qué hacer.

- Y ese es otro problema, Peter. - Dijo May mientras ponía una mano sobre el hombro de su sobrino. - Ustedes son los únicos que pueden decidir eso.

- ¿Pero cómo saber que es lo correcto? - Preguntó Marinette.

- Sólo imaginen las posibilidades. - Dijo Tom animadamente. - Sinceramente, yo te apoyo en lo que decidas, Marinette, aún si eso te aleja de mí.

- Tom, tranquilízate. - Dijo Sabine muy tranquilamente.

- Si se me permite interrumpir. - Dijo Pepper de repente. - Audrey Bourgeois no es una persona en la que deban confiar. Lo digo por experiencia propia y porque he sabido de muchas personas que tuvieron una oportunidad similar, a quienes ella utilizó para llegar a esa posición que tiene. Incluso contraté a un par de esas personas para Industrias Stark.

- Ah, así que de ahí vinieron esas contrataciones sorpresa que surgieron de la nada... - Rió Tony.

- Como decía, Audrey Bourgeois no es alguien de fiar. No puedo decidir por ustedes, pero sí sugerirles el no aceptar su oferta.

- Y aunque tu novia no me conozca, Pete, sí sugeriría que ustedes tres le hicieran caso a la señorita Potts, esa tal Audrey es tan despreciable como lo eran Alistair y su padre. - Dijo Eddie. - Y yo tengo experiencia reconociendo a un abusivo cuando lo veo.

- Y yo sólo añadiré que Audrey es la décima en la lista de personas a las que prefiero evitar, hasta prefiero antes pasar una tarde con Norman y Gabriel. - Soltó Tony.

- Eres un idiota, Stark... - Gruñó Norman.

Mientras los jóvenes ponderaban y sopesaban las palabras de la Directora Ejecutiva de Industrias Stark, los especialistas seguían desmontando todo el escenario y la pasarela, cuando de repente, un estruendo se escuchó fuera del edificio, después una figura en traje negro fue arrojada dentro del Gran Palacio por la puerta, haciendo que atravesara uno de los muros falsos que habían colocado para la Gala, alertando a todos, en especial a los portadores y al Vengador presentes.

Tras unos segundos, la figura que se había estrellado contra el muro falso gruñó de dolor y se puso de pie, sorprendiendo un poco a Mary Jane.

- ¿Black Cat? - Preguntó Mary Jane. - ¿Qué estás haciendo aquí?

- Tratando que ella no cause destrozos... - Espetó Black Cat mientras miraba fijamente la entrada del Gran Palacio.

- Querida madre, espero que estés mirando con atención... - Dijo la Reina Avispa mientras entraba al Gran Palacio. - ¡Eso fue apenas una muestra de lo excepcional que puedo ser!

- ¡Todos fuera! - Espetó Tony mientras tomaba su Mark VIII de manos de Happy.

La Reina Avispa sonrió maliciosamente y alzó sus manos, creando con ellas una enorme horda de pequeñas avispas que brillaban de color amarillo. Luego la villana hizo un ademán e hizo que las avispas rápidamente rodearan a todos los presentes con una especie de muro, evitando que pudieran escapar.

- ¡Basta, Chloé! - Espetó Black Cat mientras preparaba su cuerda de saltar para atacar.

- No me gusta atacar niños, pero me parece que alguien necesita disciplina urgentemente... - Dijo Tony mientras terminaba de ponerse su armadura.

- Ah, el supuestamente Invencible Iron Man... mamá está obsesionada contigo... - Dijo la Reina Avispa. - Me pregunto qué tan devastada quedará si te destruyo...

- Inténtalo.

La Reina Avispa sonrió y lanzó un rayo amarillo contra Iron Man, quien lo interceptó a medio camino con uno de sus rayos repulsores, sin embargo, todo había sido una trampa para que parte de la horda de avispas se convirtiera en una especie de puño gigante y golpeara duramente al Vengador Blindado, enviándolo a estrellarse contra la pared.

Pero para mala fortuna de la Reina Avispa, al haberse concentrado en Iron Man, Black Cat aprovechó la oportunidad para abalanzarse contra ella y derribarla, tratando de terminar la pelea de una buena vez lanzando un zarpazo contra la tiara en la que se habían convertido las gafas de sol de Chloé al ser malignizada, por desgracia la Reina Avispa liberó uno de sus brazos y le dió un puñetazo a Black Cat en la mejilla, logrando quitarse a la chica de encima y evitar que ésta destruyera su tiara, luego la Reina Avispa se levantó con un salto y comandó mentalmente al puño que había golpeado a Iron Man a hacer lo mismo con Black Cat, enviando a la chica con traje de gato a estrellarse contra otra pared de mala manera.

Una vez que se quitó a los estorbos de encima, la Reina Avispa dirigió toda su atención hacia Mary Jane, Peter y Marinette, quienes instintivamente dieron un paso hacia atrás en señal de miedo y frustración por no poder transformarse estando rodeados.

- Ustedes tres... - Dijo la Reina Avispa. - Ustedes tres servirán para demostrar lo excepcional que puedo ser.

- No te los llevarás... - Dijo Pepper Potts mientras se ponía frente a los adolescentes.

- Descuida, simio en harapos, tú también vienes conmigo.

Pepper arqueó una ceja y sintió cómo algo la rodeaba y la levantaba del suelo, notando poco después que era parte del enjambre de avispas de la malignizada. Y peor aún, la Reina Avispa también había capturado a Peter, MJ y Marinette con el resto del enjambre.

- Míralo bien, madre. - Dijo la Reina Avispa. - Yo sí pude vencer a Pepper Potts sin esfuerzo y tú no pudiste ni siquiera siendo la Reina del Estilo.

- Grandioso... otra vez soy una rehén... Al menos esta vez Tony tiene su armadura... - Suspiró Pepper.

Justo en ese momento, la Reina Avispa fue enviada hacia atrás con un rayo repulsor, luego todos giraron la mirada y notaron cómo Iron Man alzaba su brazo y desplegaba el disruptor sónico que Pepper había usado contra la Reina del Estilo.

- ¡Modula el disruptor para desintegrar esas avispas de energía, J.A.R.V.I.S! - Ordenó Iron Man.

- Ya lo hice, señor. - Informó J.A.R.V.I.S.

Las avispas soltaron a Peter, Mary Jane, Pepper y Marinette, luego se convirtieron en una especie de puños gigantes que intentaron golpear a Iron Man, pero éste simplemente sonrió bajo su máscara y disparó el disruptor, destruyendo al enjambre con facilidad.

- ¿Es eso lo mejor que tienes? - Preguntó Iron Man.

La Reina Avispa rugió y creó más avispas de energía, arrojando puño tras puño contra Iron Man, quien solo atinó a crear un escudo deflector para protegerse, siendo enviado hacia atrás con cada impacto.

Por su parte, Black Cat le arrojó su cuerda de saltar a la Reina Avispa, aprovechando que la villana estaba distraída, luego saltó sobre ella y la derribó nuevamente, preparando sus garras para destruir la tiara, pero la Reina Avispa le disparó un par de rayos de sus manos, quitándose a Black Cat de encima, para luego usar parte de su enjambre de avispas para atraparla y arrojarla contra Iron Man, quien desactivó su escudo deflector para atrapar a la chica con poderes de gato, antes que ambos recibieran un golpe de parte de uno de los puños formados por avispas, el cual los hizo atravesar una de las paredes del Gran Palacio.

Luego la Reina Avispa chasqueó los dedos y su enjambre volvió a cubrir a Mary Jane, Peter y Marinette, sin embargo, antes que fueran atrapados, Adrien frunció el ceño y empujó a Mary Jane fuera del alcance de las avispas pero tomando su lugar por error, tal como ella lo había hecho por él cuando la Reina del Estilo lo había intentado atacar por primera vez.

Para fortuna de la pelirroja, la Reina Avispa estaba demasiado ensimismada sintiendo satisfacción al haber vencido a Iron Man y Black Cat, por lo que ni se percató del cambio y se marchó del lugar, siendo seguida por su enjambre mientras dentro del Gran Palacio, la gente finalmente se marchaba presurosa, con tres adolescentes yendo a diferentes escondites para ponerse sus trajes.

Entre tanto, Iron Man gruñó y se levantó, notando a la aún aturdida Black Cat a su lado.

- "El niño tiene muchas explicaciones que darme después de esto..." - Gruñó Iron Man mientras se ponía de pie.

- "Créeme, cabeza de lata, trato de tener lo menos posible que ver con tu querida mascota..." - Gimió Black Cat mientras se ponía de pie.

- "Como sea, buen intento, niña, pero déjale el trabajo de superhéroe a los profesionales."

- "Ésto es personal para mí, Stark. No me dejarás fuera."

Iron Man rodó los ojos, suponiendo que la chica bajo ese antifaz era amiga de Chloé Bourgeois, y dado que le interesaba más rescatar a su pupilo, la novia de éste, su propia novia y la chica Watson, simplemente suspiró y le dio la espalda a Black Cat.

- Como sea, no tengo tiempo para lidiar con héroes adolescentes... J.A.R.V.I.S., rastrea a la chica. - Dijo Iron Man.

- No soy una heroína... - Espetó Black Cat.

- Las acciones hablan más que las palabras, niña, y tras lo de Morbius y la Hermandad, yo diría que sí que lo eres.

- Ugh, muérete, Stark...

Iron Man no pudo evitar reír entre dientes mientras J.A.R.V.I.S. marcaba en su HUD la posición de la Reina Avispa.

- ¡Señor Stark! - Gritaron dos mujeres, atrayendo la atención de Iron Man.

En ese momento, Iron Man soltó un grito ahogado al ver a May Parker y Madeline Watson acercarse hasta él.

- ¡Por favor, señor Stark! - Dijo May. - ¡Tiene que salvar a mi sobrino!

- ¡Y también a mi hijita! - Dijo Madeline.

- Descuide, señora Parker, rescataremos a los chicos e iremos por la pequeña Chloé antes que se lastime. - Dijo Iron Man mientras levantaba el vuelo. - ¡Vamos, niña gato! ¡Chloé está haciendo su drama cerca del Hotel Grand Paris!

- ¡Soy Black Cat, Stark! - Espetó Black Cat mientras usaba su cuerda de saltar para agarrarse de una de las botas de Iron Man.

Mientras tanto, tras haber sido salvada por Adrien y que la Reina Avispa se fuera del Gran Palacio, Mary Jane Watson se logró esconder tras un muro falso y sacó a su kwami de su cangurera.

- Tengo que salvar a Ricitos de Oro. - Dijo Mary Jane.

- Debe tener cuidado, su Majestad, recuerde que no deben descubrir su identidad, y aún no me fiaría mucho de esa tal Black Cat, ni de Iron Man. - Espetó Pollen.

- Nos preocuparemos de ellos después, Pollen. ¡A zumbar!

Por su parte, dentro del auto de los Osborn, Harry se encontraba tomando su mochila y echándose las correas sobre los hombros con rapidez, pero justo antes de activar la armadura, Norman Osborn puso una mano sobre su hombro y lo detuvo en seco.

- Ésta es tu oportunidad, Harry. - Dijo Norman. - Tu oportunidad de probar cuán superiores somos los Osborn a los Stark.

- Mi preocupación es que hieran a mis amigos, así que no voy a cometer errores. - Dijo Harry con firmeza. - Y tampoco voy a dejar que Chloé se lastime.

- Bien, pero sobre todo, no dejes que Stark analice el traje. La IA de tu armadura puede detectar si Stark lo intenta, así que trata de mantenerte en movimiento para que él no pueda tener una lectura clara.

- Lo recordaré, padre.

Dicho eso, Harry salió del auto y activó su armadura, despegando casi de inmediato, mientras el LMD de Norman Osborn sonreía maliciosamente.

No muy lejos de ahí, Gabriel Agreste miró a su alrededor y sonrió maliciosamente, sin embargo, su sonrisa desapareció al querer buscar a su hijo para llevarlo a un lugar seguro mientras pensaba en una forma de adelantársele al Duende Verde, pues el chico no estaba por ningún lado.

- No... - Suspiró Gabriel. - ¡Nathalie! ¡¿Dónde está Adrien?!

- N-no lo sé, señor... - Murmuró la asistente. - Lo perdí de vista durante el ataque de la Reina Avispa...

- ¡Eres una inútil! ¡Tendré que encontrarlo yo mismo!

Dicho eso, el diseñador salió corriendo del Gran Palacio para esconderse detrás de un pilar de la entrada y ver a Iron Man y Black Cat alejarse, seguidos por American Son y Queen Bee.

- Rayos... con Iron Man y todos esos héroes nuevos... No puedo arriesgarme, pero tengo que encontrar a Adrien... - Dijo Gabriel para sí mismo. - Pero puedo seguirlos de cerca... ¡Nooroo, alas oscuras elévense!

Un destello de luz cubrió el cuerpo de Gabriel Agreste y transformó su atuendo de civil en el traje de Hawk Moth, luego salió de su escondite y comenzó a saltar entre los edificios y farolas para perseguir a la Reina Avispa, sólo para asegurarse que su hijo estaba bien.


(Mientras tanto)


La Reina Avispa reía entre dientes mientras se acercaba al hotel perteneciente a su padre, donde un lujoso auto estaba estacionándose cerca de la entrada.

Y justo cuando el auto se detuvo, un par de manos creadas por avispas arrancaron las puertas traseras y sacó a Audrey del vehículo por la fuerza.

- Ugh, Abraham... err, André, hazme un favor y despide al valet... - Espetó Audrey sin darle importancia a su situación. - Es terriblemente ineficiente, maleducado y su atuendo es horroroso.

- Hola, querida madre... - Dijo la Reina Avispa con un tono de burla. - Dijiste que no era extraordinaria, pero estoy aquí para probarte lo contrario...

- Ugh, Caroline... Digo, Chloé, eres una niña terriblemente berrinchuda...

- Creías que no soy excepcional, pero estoy aquí para mostrarte cuán excepcional puedo ser...

- Suéltame de una buena vez y deja de hacer drama.

- Pero si la diversión apenas va a empezar...

Con eso dicho, la Reina Avispa se llevó a su madre y a sus prisioneros rumbo a la Torre Eiffel.

Sin embargo, cuando se encontraba por la orilla del Sena, la Reina Avispa recibió un rayo repulsor en la espalda que la derribó y la hizo caer un par de metros antes de ser atrapada por su enjambre de avispas, luego la chica se giró esperando ver a Iron Man, pero en su lugar vió a American Son, mientras detrás de él aterrizaban Queen Bee y Rena Rouge, seguidos por el arribo de Iron Man y Black Cat.

- Ok, ésto ya me está inquietando. - Dijo Iron Man de repente. - ¿De dónde salen tantos superhéroes adolescentes?

- Chloé, ya fue suficiente, tienes que parar. - Espetó Black Cat.

- Sigues ordenándole a la Reina qué hacer... - Dijo la Reina Avispa con molestia.

- Aquí sólo hay una chica vestida de negro y amarillo que tiene el título de reina y esa soy yo. - Dijo Queen Bee. - Ahora, ríndete y puede que no te lastimemos...

- No es momento para ese tipo de amenazas, Queen Bee... - Dijo Rena Rouge.

La Reina Avispa enfureció al escuchar a Queen Bee, luego ella creó aún más avispas, levantó varios autos cercanos y los arrojó contra los héroes, haciendo que Iron Man y American Son crearan escudos deflectores alrededor de todos, logrando que los autos se estrellaran contra éstos, enfureciendo aún más a la Reina Avispa.

- ¡Ustedes son una enorme molestia! - Espetó la Reina Avispa mientras disparaba sus rayos amarillos contra los escudos de Iron Man y American Son.

- Alerta: Integridad del escudo deflector al 57%. - Informó J.A.R.V.I.S.

- ¡Puedo verlo, J.A.R.V.I.S! - Espetó Iron Man. - ¡Niño, J, cambien la forma del escudo deflector para que los otros puedan atacar!

American Son rodó los ojos y cambió la forma de su escudo deflector al mismo tiempo que Iron Man para crear una barrera en lugar de una cúpula, y aprovechando que la Reina Avispa seguía atacando las barreras, Black Cat, Queen Bee y Rena Rouge saltaron sobre las barreras y arremetieron contra la Reina Avispa, logrando hacer que ésta cesara su ataque contra Iron Man y American Son.

Reina Avispa esquivó un golpe de parte de Rena Rouge y una patada de Black Cat, pero no pudo esquivar el trompo de Queen Bee, quien en lugar de lanzar un ataque directo, se deslizó por el suelo y amarró las piernas de la villana para derribarla y hacer que cayera de cara contra el suelo.

Tras retraer su arma, Queen Bee lanzó su trompo hacia el uno de los enjambres que retenían a sus amigos y a Pepper, pero el enjambre bloqueó el trompo sin problemas.

Queen Bee nuevamente retrajo su arma, y para desgracia, la Reina Avispa lanzó otro pequeño par de enjambres contra ella, Rena Rouge y Black Cat, creando puños gigantes con los cuales las golpeó y las envió a estrellarse contra el otro lado del Sena.

- ¡Ya tuve suficiente! - Espetó American Son.

American Son deshizo el escudo deflector y usó los propulsores de su armadura a la máxima potencia para arremeter con toda su fuerza contra la Reina Avispa, logrando tomarla por los hombros y estrellarla contra el mismo muro en el que previamente Black Cat, Queen Bee y Rena Rouge habían sido estrelladas por los ataques de la malignizada.

El chico de la armadura logró tomar la tiara de la Reina Avispa, pero ésta le disparó rayos amarillos justo en el pecho, derribándolo y haciendo que soltara la tiara.

La malignizada gruñó y trató de tomar la tiara de nuevo, pero fue enviada hacia atrás por un rayo repulsor, y prontamente amarrada por el trompo de Queen Bee y la cuerda de saltar de Black Cat.

- Ésto termina ahora... - Dijo Iron Man mientras levantaba la tiara.

- ¡En eso estamos de acuerdo! - Rugió la Reina Avispa.

Antes que los héroes pudieran reaccionar, todo el enjambre de la Reina Avispa soltó a los prisioneros y arremetió contra los héroes, logrando hacer que Iron Man fuera estrellado contra el suelo por un mazo gigante, mientras el resto del enjambre forzaba a American Son, Rena Rouge, Black Cat y Queen Bee a alejarse los unos de los otros y mantenerse a la defensiva.

La Reina Avispa sonrió maliciosamente y dió un salto hacia atrás, cayendo justo detrás de sus prisioneros, soltando un gritito ahogado al notar que faltaba una cierta pelirroja entre ellos.

Sin perder más tiempo, la Reina Avispa saltó frente a Marinette, Pepper, Peter, Adrien y Audrey, deteniéndolos en seco y fulminando con la mirada al grupo.

- ¿Dónde está Mary Jane Watson? - Gruñó la Reina Avispa.

- Chloé, por favor, para ya. - Pidió Adrien. - Lastimar a Marinette, Peter y Roja no te hará sentir mejor...

En ese momento, la Reina Avispa, soltó un gruñido de frustración al escuchar a Adrien, luego lo levantó de la camisa y lo fulminó con la mirada.

- ¿Por qué la llamaste Roja? - Preguntó la Reina Avispa. - Tú nunca usaste apodos de cariño conmigo y me conoces desde mucho antes que ella...

- MJ me lo pidió... - Dijo Adrien sinceramente. - No le gusta ser tan formal...

- Ugh, eres la reina del drama, Cassandra... digo, Chloé. - Dijo Audrey mientras se alejaba caminando. - Cuando termines de actuar como una malcriada, esperaré tus disculpas, sólo espero que sea antes de las 8.

En ese momento, la Reina Avispa soltó a Adrien y rugió antes de abalanzarse sobre su madre, derribándola y tomándola por el cuello, cortándole el suministro de oxígeno.

- ¿Disculparme? ¡¿DISCULPARME?! - Rugió la Reina Avispa mientras apretaba más el cuello de su madre. - ¡TÚ ERES QUIEN ME CONVIRTIÓ EN ESTO EN PRIMER LUGAR! ¡YO SÓLO HE QUERIDO PODER GANARME TU MALDITO RESPETO Y CARIÑO!

Por segunda vez en su vida, Audrey Bourgeois se sintió aterrada y trató de zafarse del agarre de su hija, pero ésta era mucho más fuerte que ella y lentamente comenzó a sentir que la falta de oxígeno le nublaba la mente, haciendo que poco a poco perdiera la consciencia.

Pero para su fortuna, Pepper, Peter, Marinette y Adrien se abalanzaron sobre la Reina Avispa y la distrajeron lo suficiente para que inconscientemente soltara a Audrey y ella pudiera jadear pesadamente para recuperar el aliento perdido, mientras la Reina Avispa se quitaba de encima a sus atacantes.

Después, la villana se giró con una mirada asesina y se lanzó contra Peter y Marinette, levantando a ambos por el cuello.

- Ustedes... - Dijo la Reina Avispa mientras apretaba su agarre sobre los cuellos de Peter y Marinette. - Ustedes ocasionaron ésto...

- Ésto... es tu culpa... - Dijo Peter sin aliento.

La Reina Avispa gruñó y trató de apretar más los cuellos de Marinette y Peter, pero en un inesperado y ágil movimiento, el fotógrafo del Diario El Clarín pateó a la villana en el estómago, logrando sofocarla lo suficiente para que inconscientemente soltara su agarre sobre él y Marinette, sin embargo, la Reina Avispa se recuperó del ataque sorpresa casi de inmediato, rugió y disparó sus rayos contra Peter y Marinette.

El nerd fue enviado hacia atrás tras recibir el rayo en el pecho, pero para su fortuna, Marinette fue escudada por Adrien, quien también fue enviado hacia atrás por el rayo de la Reina Avispa, cayendo de espaldas sobre la diseñadora.

Del otro lado del río, Queen Bee se las ingenió para deshacerse de las avispas que la atacaban transformando su trompo en un florete de luz, logrando destruirlas todas, decidiendo ir directamente tras la Reina Avispa y asegurarse que sus amigos no fueran lastimados por ella, pero al ver cómo la chica malignizada enviaba hacia atrás con un par de rayos a Peter, Marinette y Adrien, soltó un grito ahogado de horror al ver que ninguno se movía tras el ataque, y que Peter y Adrien tenían evidentes dificultades para respirar, así como quemaduras en el pecho.

Inmediatamente después, algo muy dentro de su mente la incitó a mirar directamente a la obvia causante de las heridas de sus amigos y sentir como si un feroz fuego comenzara a correr por sus venas, luego, siguiendo un instinto primario acrecentado por el sentimiento de rabia dentro de ella, Queen Bee emitió un rugido de rabia pura mientras sus ojos emitían un intenso brillo azulado, dió un salto hacia el otro lado del Sena y se abalanzó sobre la Reina Avispa, estrellándola contra el muro de la orilla del río y rugiendo antes de levantarla con facilidad y estrellarla de espaldas contra el suelo de forma brutal, para luego ponerse de pie, tomar a la Reina Avispa por las piernas y estrellarla de cara contra el suelo, ante la atónita mirada de Pepper y Audrey.

Mientras tanto, Marinette logró quitarse a Adrien de encima y soltar un gritito de horror al notar las quemaduras en el pecho de ambos, que aunque no lucían graves, aún le resultaban preocupantes pues habían recibido el ataque a quemarropa.

- ¡Adrien! ¡Peter! - Dijo Marinette horrorizada.

- Vete... - Gimió Adrien mientras intentaba ponerse de pie.

- Llévate... a la señorita Potts... váyanse... - Gimió Peter casi sin aliento.

- No... tengo que ayudarlos...

Antes que pudiera hacer algo, Marinette simplemente escuchó cómo alguien soltaba un rugido amenazante, seguido por el shock de ver a Queen Bee actuando más bien por rabia, vapuleando a la Reina Avispa con una facilidad aterradora.

Entre tanto, tras haber sido estrellada contra el suelo de cara, la Reina Avispa rugió y se las arregló para patear en la cara a Queen Bee un par de veces, aturdiéndola lo suficiente para poder liberarse de su agarre y ponerse de pie de un salto, pero de poco le sirvió, pues en cuanto puso ambos pies en el suelo, Queen Bee volvió a arremeter contra ella, aún rugiendo y dejándola ver que sus dientes lucían más bien como colmillos.

Sin darle tiempo a reaccionar para protegerse, Queen Bee le propinó un par de certeros puñetazos a ambas mejillas a la Reina Avispa, seguido por un codazo al plexo solar y un potente rodillazo al rostro que hizo que un hilillo de sangre brotara de la nariz de la villana.

Teniendo aún dificultades para mantenerse en pie, la Reina Avispa no se quedó de brazos cruzados y arremetió contra Queen Bee, logrando esquivar otro puñetazo, desviar un cuarto golpe y darle un cabezazo a su oponente, luego la golpeó con ambas palmas en los oídos, dejando muy aturdida a Queen Bee, luego la tomó fuertemente del cabello y le propinó un rodillazo al rostro y otro al abdomen, lo cual sofocó a la heroína y permitió que la Reina Avispa la golpeara con ambas manos en la espalda, haciéndola caer de rodillas.

- Ese es el lugar de las imitadoras... - Jadeó la Reina Avispa mientras se limpiaba el hilillo de sangre que brotaba de su nariz. - ... de rodillas ante la verdadera reina...

Las palabras de la villana no hicieron sino enfadar aún más a Queen Bee, quien tacleó a la Reina Avispa, derribándola y, antes que pudiera contraatacar, la heroína comenzó a propinarle puñetazos en la cara a la Reina Avispa con toda su fuerza.

Por otro lado, las avispas energéticas que aún atacaban a Iron Man, American Son, Rena Rouge y Black Cat se disiparon de un momento a otro, y aprovechando eso, se giraron hacia la Reina Avispa y soltaron un grito ahogado al ver a Queen Bee aún golpeando a la villana, cosa que alarmó a sobremanera a Black Cat.

Por su parte, Queen Bee siguió con su salvaje ataque contra la Reina Avispa, dejando su rostro muy hinchado y lleno de moretones y heridas, y luchaba por mantenerse consciente, cuando de repente, Black Cat tacleó a Queen Bee y la retuvo contra la pared por un momento, sin embargo, Queen Bee demostró ser más fuerte y la levantó de los brazos sin problemas para arrojarla hacia un lado y tratar de volver a arremeter contra la Reina Avispa, pero Iron Man proyectó un escudo deflector a su alrededor mientras American Son aterrizaba junto a Peter y Adrien.

- Ok, oficialmente estoy alarmado. - Dijo Iron Man mientras Queen Bee golpeaba el escudo deflector con todas sus fuerzas. - ¿Qué demonios le hacen los Miraculous a la juventud de ahora?

- No lo sé. En lo personal, Queen Bee ya me parecía una chiflada, pero ésto me hace creer que más bien es una psicópata. - Dijo Black Cat, haciendo que Queen Bee se enfureciera más.

- No ayudas, niña gato. - Espetó American Son mientras revisaba a sus amigos. - Parece que el ataque no era tan grave, sufrieron quemaduras apenas de primer grado, pero el impacto sí llegó a dañar sus músculos.

- Tú y la niña zorro llévense a los civiles de aquí. La niña gato y yo nos encargamos de la Abeja Asesina y la pequeña Chloé... - Dijo Iron Man.

Mientras tanto, una figura luminosa se proyectó frente a los ojos de la villana y de repente, la voz del Duende Verde se escuchó dentro de la mente de la Reina Avispa.

- ¡Levántate y acaba con ellos! - Espetó el Duende Verde. - ¡No puedo creer que tu estúpida madre tenga razón! ¡Incluso Queen Bee es mucho más fuerte y hábil que tú!

En ese momento, Queen Bee y la Reina Avispa soltaron un grito, la primera uno de dolor mientras caía de rodillas al suelo mientras jadeaba, y la segunda uno de ira y rabia mientras se levantaba y creaba un enjambre inmenso.

- ¡NADIE ES MEJOR QUE YO! - Rugió la Reina Avispa.

- Carajo... - Dijo Black Cat mientras adoptaba una posición de combate.

Sin pensar dos veces, Rena Rouge tomó a Peter y Adrien, echándolos sobre sus hombros mientras le indicaba a American Son a tomar a Marinette, cosa que el joven de armadura hizo instintivamente y trataron de alejarse del lugar, pero la Reina Avispa les cortó el paso, creando una especie de domo con su enjambre.

Al escuchar el intento de escape de Rena Rouge y American Son, la Reina Avispa se giró hacia ellos con los ojos emanando una luz morada y aún visiblemente maltratada por su pelea con Queen Bee.

- ¡TODOS VAN A PAGAR POR INSULTAR A LA REINA! - Rugió la Reina Avispa.

Dicho eso, la Reina Avispa intentó disparar un rayo contra American Son, quien echó a Marinette sobre su hombro para poder proyectar el escudo de su antebrazo, pero antes que la villana pudiera disparar su rayo, el trompo de Queen Bee golpeó en el hombro a la Reina Avispa, obteniendo su atención y la de los demás, haciendo que la vieran mientras jadeaba pesadamente y hacía una mueca de estar aguantando mucho dolor.

- Todavía... no... estoy... vencida... - Dijo Queen Bee entre jadeos.

Mientras Iron Man y American Son veían a Queen Bee con asombro, un par de alertas se encendieron en sus cascos, mostrándoles que la chica con temática de abeja estaba bastante herida.

- Múltiples desgarros musculares y esguinces detectados. - Dijo J.A.R.V.I.S. mientras analizaba a Queen Bee.

- No... Otra vez no... - Murmuró un alarmado Iron Man bajo su casco. - Niña abeja, no puedes seguir con la pelea...

- Eso crees... - Gruñó Queen Bee mientras trataba de ignorar el dolor en su cuerpo. - Mierda...

- Tienes agallas, impostora, lo reconozco, pero tu flagrante falta de respeto contra la Reina Avispa no puede quedar impune... - Dijo la Reina Avispa mientras una parte del enjambre se lanzaba contra Queen Bee. - Muere...

Antes que el enjambre pudiera llegar a la heroína de cabello rojo, Black Cat se interpuso, girando uno de los extremos de su cuerda de saltar rápidamente a manera de escudo, logrando resistir el impacto y fulminando a su amiga con la mirada.

- Ya basta, Chloé... - Dijo Black Cat firmemente. - Ya tuve suficiente de ésta locura. No quería llegar a ésto pero si devolverte a la normalidad significa que tengo que jugar al superhéroe con la abeja psicópata, sus amigos y Iron Man, y que tengo que lastimarte, lo voy a hacer...

- ¡Eso es lo que crees, plebeya! - Rugió la Reina Avispa.

La Reina Avispa volvió a intentar disparar sus rayos, ésta vez contra Black Cat, pero la chica esquivó el ataque y se abalanzó contra la Reina Avispa, con sus garras listas para destruir la tiara, ayudada por Queen Bee, quien se negaba a caer por sus heridas, mientras el enjambre de avispas energéticas se dirigía a recapturar a los prisioneros.

Rena Rouge y American Son bajaron a sus amigos con cuidado y comenzaron a contraatacar a las avispas tan rápido como podían, tratando de evitar que capturaran de nuevo a Peter, Marinette y Adrien, mientras Iron Man creaba un escudo de energía para proteger a Audrey, Pepper y a sí mismo.

- ¡No dejes que me atrapen de nuevo, Anthony! - Rogó Audrey mientras se ocultaba tras Iron Man. - ¡No sé porqué Carla está tan berrinchuda!

- ¡¿Quieres callarte?! ¡Todo esto es tu culpa! - Dijo Pepper. - ¡Si no fueras la peor madre del mundo, nada de ésto estaría pasando!

- ¡¿Cómo te atreves a hablarme así, simio en...?!

- ¡YA CIERRA LA BOCA, AUDREY! - Rugió Iron Man furioso. - ¡La única razón de que te esté protegiendo es porque soy un maldito Vengador, pero dado que ésto es tu culpa y que insistes en ser nada más que un estorbo y un fastidio, debería dejarte a merced de tu hija para que aprendas una lección!

Ante las palabras de Iron Man, Audrey quedó atónita y sin habla, pues ella no podía creer que su querido Anthony le hubiera hablado de ese modo.

Sin embargo, ella no tuvo tiempo para seguir estupefacta, pues en ese momento, Iron Man cargó en brazos a Pepper y se inclinó un poco, haciéndole un gesto con la cabeza para que subiera a su espalda, cosa que ella hizo en automático.

- J.A.R.V.I.S., electrifica los brazos de la rubia molesta. - Dijo Iron Man.

- Ya lo hice, señor. - Reportó J.A.R.V.I.S.

- ¡Niña zorro, imitador, tomen a los chicos y síganme! - Dijo Iron Man.

- ¡NO SE IRÁN! - Rugió la Reina Avispa tras enviar hacia atrás a Queen Bee con una patada.

- ¡Tu pelea es conmigo! - Dijo Black Cat antes de lanzar un extremo de su cuerda de saltar contra la Reina Avispa.

Black Cat se las arregló para amarrar a la Reina Avispa, luego la giró y la lanzó directo hacia Queen Bee, quien la recibió con un puñetazo al rostro, tratando de ignorar el dolor en su cuerpo.

Mientras Black Cat y Queen Bee seguían su movida contra la Reina Avispa, Iron Man usó el disruptor sónico de su traje para crear un agujero en el domo de avispas, mientras Rena Rouge y American Son cargaban de nuevo a Marinette, Adrien y Peter. Después, el trío de héroes salió por el agujero en el domo, llevándose a Pepper, Audrey, Marinette, Peter y Adrien lejos de la refriega, dejándolos en la habitación de Chloé en el Hotel Grand Paris.

- Aquí deberían estar a salvo. - Dijo American Son.

- Yo me encargo de llevar a los chicos a un lugar donde puedan atender sus heridas. Tú ve a ayudar a la Chica Gato y a la Chica Abeja. - Dijo Pepper mientras Iron Man la bajaba.

- Buen plan, Pep. También asegúrate de que mi avión esté listo para regresar a Nueva York en cuanto terminemos de darle una lección de modales a la pequeña Chloé.

- Sabes que no necesitas pedir eso, siempre voy un paso adelante de tí, Tony, de lo contrario no podrías ir a jugar al superhéroe con tus amigos.

- Y por eso te amo tanto, Pepper. Vámonos, niños.

- No me des órdenes, Stark. - Dijo American Son.

- No me tientes a demandarte por infracción de derechos de autor, niño...

- Me sorprende lo mucho que los Vengadores pelean con otros héroes... - Dijo Rena Rouge mientras rodaba los ojos.

Rena Rouge dio un salto mientras American Son y Iron Man despegaban de nuevo, al mismo tiempo que Pepper levantaba a Peter en brazos para colocarlo sobre la cama, instruyendo a Audrey y Marinette a hacer lo mismo con Adrien, pero dejando reposar al rubio sobre un sofá.

- S-señorita Potts... tengo que... - Susurró Peter mientras intentaba ponerse de pie.

- Lo único que tienes que hacer es descansar, tus amigos y Tony lo tienen todo bajo control. - Dijo Pepper en un tono más bien maternal.

- Pero... Queen Bee...

- Tony puede ayudarla, además la chica gato le cuida las espaldas, ella es confiable, ¿o acaso no los ayudó con lo de Morbius y lo de los mutantes?

- Sí... pero... el Modo Feral...

- Tú sobreviviste a eso y mucho más daño, tu amiga abeja estará bien. - Dijo Pepper. - No estás en condiciones de salir a jugar al héroe.

- Siempre me levanto... un gran poder...

- ... Conlleva una gran responsabilidad, lo sé, niño, lo sé. Eres verdaderamente admirable, pero ésta vez no fue tu otro yo quien fue lastimado. - Dijo Pepper, genuinamente preocupada por el bienestar de Peter. - Piensa en tí aunque sea una vez, el mundo aún estará en pie, estamos hablando de Tony y tus amigos, después de todo.

Peter suspiró y miró al techo, maldiciendo internamente el hecho de que la señorita Potts fuera tan terca como el señor Stark, aunque eso le dejaba en claro el porqué, a pesar de lo diferentes que podían ser por sus personalidades, ella y Stark eran una pareja tan estable.

Por su parte, Marinette estaba indecisa y muy conflictuada.

Por una parte, ella estaba muy preocupada por el estado de Adrien, pues si bien las heridas no eran muy graves, el chico aún no podía moverse bien y tenía algo de dificultades para respirar.

Y por el otro, sentía la necesidad de ir a ayudar a Queen Bee, Rena Rouge, Black Cat y Iron Man, pues seguramente necesitarían reparar los daños causados por la Reina Avispa, además que Queen Bee no lucía en buen estado y ella no quería que ella saliera más herida.

Pero había un problema grande con eso y era que no podía simplemente irse para transformarse. Si estuviera con cualquier otra persona, claramente podría despistarla haciendo parecer que iría por ayuda, pero siendo ambas mujeres con recursos prácticamente ilimitados, además que Pepper genuinamente se preocupaba por su bienestar, ella no podría jugar la carta de desaparición sin lucir sospechosa, y sin dudas, la señorita Potts descubriría su identidad sin problemas, dado que era la mano derecha de Iron Man.

"Necesito un milagro para salir de ésta... o que por lo menos, los demás puedan encargarse de esto..." Dijo Marinette internamente mientras veía a Adrien con una mirada de preocupación.

- Si les preocupa tanto la salud del paparazzi y el niño bonito, podrían usar ésto. - Dijo una voz profunda.

En ese momento, todos en el cuarto de Chloé soltaron un grito ahogado y se giraron hacia la entrada del balcón, donde se encontraba lo que parecía ser un hombre con un traje se superhéroe similar a los de los portadores de Miraculous, compuesto de una camiseta azul con cuello dorado, una gorra y botas a juego, el clásico antifaz negro que usan los ladrones, pantalones grises con un adorno similar al de Rena Rouge que se asemejaba a la cola de un mapache, una pequeña mochila roja en la pierna y un bastón con un gancho dorado en la espalda, quien también tenía en su mano una especie de bálsamo azulado, el cual hizo fruncir el ceño a Pepper.

- ¡Eso es propiedad de Laboratorios Horizon! - Espetó Pepper.

- Meh, a la Doctora Crawford no le importará, tiene otras cinco muestras. - Dijo el hombre despreocupadamente mientras se encogía de hombros. - Además, ella lo creó para curar a la gente y ellos dos necesitan algo de ayuda.

Dicho eso, el hombre le lanzó a Marinette el frasco, quien lo atrapó y miró a la chica con incredulidad.

- Trata de no enloquecer cuando se lo pongas a Ricitos de Oro. - Dijo el hombre misterioso mientras le guiñaba un ojo a Marinette.

Con eso dicho, el hombre dió un salto hacia atrás, aterrizando sobre la barandilla del balcón y volvió a dar otro salto hacia atrás, cayendo hacia la calle.

- Genial, ha vuelto... - Suspiró Pepper.

- ¿Lo conoce? - Preguntó Peter.

- J.A.R.V.I.S. lo encontró en una base de datos de S.H.I.E.L.D. Se hace llamar Raccoon Thief y es una especie de antihéroe.

- ¿Una base de datos de S.H.I.E.L.D? - Preguntó Marinette.

- A Tony le encanta molestar a Nick Fury y Maria Hill así que suele meterse a sus bases de datos de vez en cuando, además tenemos registros de S.H.I.E.L.D. dado que solíamos venderles armas cuando todavía teníamos esa división en Industrias Stark.

- ¿Ese delincuente trabaja para S.H.I.E.L.D? - Preguntó Audrey.

- No estoy segura, pero dado que Fury tiene a la Viuda Negra en la nómina, es posible. - Suspiró Pepper. - Supongo que puedes usar el frasco, Marinette, yo lidiaré con Modell y Crawford después.

Marinette suspiró y miró el frasco en sus manos, luego tragó con dificultad al darse cuenta que Adrien la miraba como si esperara que le aplicara el contenido de dicho frasco.

- Marinette... - Dijo Adrien.

Marinette sintió que el pulso se le aceleró y que la boca se le secó de repente, luego ella comenzó a abrir el frasco con manos temblorosas y trató de concentrarse en la sustancia azul brillante dentro de éste, y antes de seguir, Adrien alzó el brazo lentamente y tomó el frasco, sorprendiendo un poco a Marinette. Luego, el modelo rubio tomó un poco de ese brillante ungüento en dos de sus dedos y aplicándolo con cuidado sobre su pecho, siseando un poco.

- ¿Estás bien? - Preguntó Marinette.

- Sí... Sólo es que... esta frío... - Rió Adrien forzadamente.

- Todo ésto es un ultraje. - Bufó Audrey. - Tener que huir de los berrinches de Cecilia por no querer escuchar la verdad sobre ella.

- Cállate de una vez, Audrey, que ésto es todo tu culpa. - Dijo Pepper mientras se levantaba. - Si fueras una madre decente...

- Soy mucho mejor madre que tú, Potts. Yo tengo al menos una hija exitosa y una mediocre, tú no tienes ninguna.

- Porque no he querido tener hijos.

- O más bien porque nadie ha querido tenerlos contigo, y hasta Anthony sabe bien que tener hijos contigo sería un total desperdicio de sus genes, ya que a diferencia de él o de mí, tú solo eres una mísera campirana que jamás estará a la altura de ser su pareja...

En ese momento, Audrey Bourgeois cayó al suelo con la mejilla enrojecida, mientras Pepper la fulminaba con la mirada y mantenía su mano alzada.

Tras eso, aún ante la mirada atónita de Adrien, Peter y Marinette, Pepper se inclinó y tomó a su rival por el cuello de su atuendo y la acercó a su rostro, aún mirándola de mala manera.

- ¡Escúchame y ponme muchísima atención, Audrey Bourgeois, porque sólo lo diré una vez! - Rugió Pepper. - ¡Ya estoy más que harta de tu maldita manía de menospreciarme e insultarme desde que tuve la maldita desgracia de conocerte cuando tenía 19 años! ¡Y te lo pondré en palabras que tu pequeño cerebro de zorra pueda entender! ¡Tony Stark me ama y yo a él! ¡Punto! ¡Y si crees que tú tienes una oportunidad de romper mi relación con él o hacerme creer que yo no soy digna de él, estás muy equivocada! ¡Sé bien lo mucho que valgo y Tony te odia incluso más que a Norman Osborn! ¡Y lo sé porque eres su décima persona menos favorita en el mundo y Osborn es la onceava!

- ¡Mientes! ¡Anthony me adora! - Rugió Audrey.

- ¡Sigue engañándote a tí misma! ¡Pero no vas a volver a meterte en mi relación! ¡¿Entendido?!

Dicho eso, Pepper arrojó a Audrey de nuevo al suelo y se acercó a Adrien para tomar el frasco y regresar a tratar a Peter, para suerte del fotógrafo, con mucho cuidado a pesar de su evidente rabia hacia Audrey, mientras ésta última trataba de recomponerse y, por puro instinto de supervivencia, mantenía la boca cerrada a pesar de lo mucho que quería insultar a su rival, al mismo tiempo que Marinette y Adrien aún veían atónitos a la Directora Ejecutiva de Industrias Stark.

Entre tanto, en un edificio cercano, Hawk Moth veía la escena y no podía evitar maldecirse al no poder evitar que Adrien saliera herido por la Reina Avispa, así como por el hecho de tener que dejar que sus enemigos jurados y Iron Man terminaran poniéndolo a salvo, aunque aún se preguntaba quién diablos era ese sujeto con traje de mapache que se había aparecido de la nada y había desaparecido tan rápido. Lo único que estaba claro era que Iron Man y Pepper Potts sabían de él, a juzgar por la forma de actuar de la señorita Potts tras su desaparición y que aceptara el extraño frasco que él les había entregado de forma tan poco renuente y sin titubeos.

Y mientras Hawk Moth seguía ponderando sobre lo que pasaba, alguien carraspeó detrás de él, instintivamente guiándolo a sacar la espada oculta en su bastón para atacar, sólo para que la persona que había carraspeado desviara la hoja de su arma con una especie de gancho dorado y riera entre dientes.

- Tranquilo, no vengo a capturarte. - Dijo Raccoon Thief.

- No hablo con héroes, sólo los derroto... - Gruñó Hawk Moth sin bajar la guardia.

- No se nota con el larguísimo historial de derrotas tuyas a manos de ese montón de adolescentes hormonales en mallas coloridas, pero como sea, no soy un héroe, puedes preguntárselo a Stark cuando lo veas.

- ¿Qué es lo que quieres?

- Sólo quiero advertirte algo: Tu búsqueda te llevará a la ruina si continúas con ella.

- No sabes nada sobre mi búsqueda...

- Yo lo sé todo. Créeme que ya estás a un par de pasos de perderlo todo, así que tienes dos opciones a partir de ahora: O matas de una vez a esos mocosos y te haces con sus Miraculous, poniendo un gran blanco sobre tu frente y a los Vengadores con un arma apuntando a dicho blanco. O te rindes y dejas de ser tan imbécil.

- Tú no sabes nada sobre mí...

- Claro que lo sé todo, Hawk Moth... - Dijo Raccoon Thief antes de sonreír de manera maliciosa. - ¿O debería decir Gabriel Agreste?

En ese momento, Hawk Moth abrió los ojos de par en par y apretó su agarre sobre su espada, luego trató de clavar su arma en el corazón del antihéroe, pero éste simplemente lo esquivó, haciéndole una zancadilla para que terminara cayendo de cara contra el suelo.

Antes que el villano pudiera contraatacar, Raccoon Thief puso un pie sobre la mano de Hawk Moth, pisándola con la suficiente dureza para que no la pudiera mover.

- Sé quién eres y lo que haz hecho, Gabriel. - Declaró Raccoon Thief. - También sé lo que planeas y porqué. Sé cada sucio secretito tuyo...

- ¿Qué es lo que quieres? Yo no negocio con chantajistas... - Dijo Hawk Moth entre dientes.

- Sólo quiero que dejes tus estupideces. No voy a revelar tu secreto porque no tengo necesidad de hacerlo, tú mismo terminarás cometiendo un error que causaría lo mismo que si yo revelara tu identidad al público, pero peor, y será mucho más divertido verlo. - Rió Raccoon Thief. - He dicho lo que tenía que decirte, sólo es una advertencia sobre el futuro. Además, aceptémoslo, si de verdad estuvieras dispuesto a deshacerte de esos niños, ya lo habrías hecho. El Duende, Zemo, Fisk, esa rara ave de California, la tal Rita Repulsa, todos ellos sí son malos, tú no. Y apenas son un puñado de los tipos en la Tierra a los que te enfrentas en la carrera por lograr el Poder Absoluto, ya no hablemos de pesos pesados como Dormammu, Doom, Magneto y Loki.

Dicho eso, Raccoon Thief dió otro salto hacia atrás y volvió a desaparecer, dejando a Hawk Moth con un mal sabor de boca y una decisión.

Quienquiera que estuviera bajo esa máscara sería el primero en saber cuán lejos verdaderamente estaba dispuesto a llegar para poder cumplir su meta.

Y mientras aún pensaba en una forma de acabar con la nueva amenaza, Hawk Moth se alejó del lugar, regresando a su guarida secreta.


(De vuelta en el Sena)


Black Cat y Queen Bee se abalanzaron contra la Reina Avispa, quien a pesar de no mostrarlo estaba bastante malherida por la previa golpiza que Queen Bee le había propinado, cosa que las heroínas aprovecharon para lograr patearla en el estómago, enviándola hacia atrás para luego intentar arrojar sus armas para retenerla de una buena vez y lograr desmalignizarla.

Sin embargo, el enjambre logró bloquear las armas de las heroínas, permitiéndole a la chica malignizada arrojar su propio trompo contra sus atacantes, amarrando a ambas y lanzándolas en dirección al Canal Saint-Martin, donde ambas rodaron por el suelo, tratando de estabilizarse de nuevo.

Tras un par de metros, ambas se lograron detenerse y ponerse en posición de batalla, con Queen Bee soltando un gruñido y un siseo de dolor.

- ¿Estás bien? - Preguntó Black Cat.

- Creí que no te agradaba... - Jadeó Queen Bee.

- Y así es, pero necesito que tú puedas pararla con tu poder.

- Necesitamos incapacitarla más, de lo contrario podría fallar...

- Déjamela a mí...

En ese momento, Black Cat y Queen Bee esquivaron un par de ataques del enjambre de avispas energéticas, pero para desgracia de la heroína abeja, la Reina Avispa aprovechó para arremeter contra ella, tacleándola y estrellándola de espaldas contra el Canal Saint-Martin.

Queen Bee gritó de dolor, pero pronto fue acallada por la caída de ambas al agua, donde la Reina Avispa intentó golpearla, pero gracias a la resistencia del agua, Queen Bee logró bloquear los golpes y logró patear a su rival en el pecho, alejándola de ella lo suficiente para que Black Cat amarrara su cuerda de saltar alrededor de la cintura de Queen Bee y la sacara del agua, atrapándola en brazos y bajándola al suelo para que pudiera recuperar el aliento.

- Ésto no va bien... - Dijo Black Cat.

- No me digas, Sherlock... - Jadeó Queen Bee. - Tengo una idea...

- ¿Qué tienes en mente?

- Pues si tengo razón sobre tí, supondré que tu poder es la Mala Suerte...

- Eres observadora.

- Necesito que la ataques mientras la distraigo, una vez que logres darle con tu poder, yo la dejaré quieta con el mío.

- ¿Crees poder distraerla lo suficiente?

- No tenemos otra opción...

- No seas estúpida.

- Estaré bien... sólo mantente lejos de su vista...

En ese momento, la Reina Avispa salió del agua con un salto, luciendo aún más furiosa que antes. Después, la chica aterrizó frente a sus oponentes y llamó a su enjambre, rodeando de nuevo a las heroínas y sí misma.

- Ya me hartaron... - Gruñó la Reina Avispa.

- El sentimiento es mutuo... - Dijo Queen Bee.

- ¡Acaba con ellas! - Dijo el Duende Verde en la mente de la Reina Avispa. - ¡Así podrás encargarte más fácilmente de las otras pestes y obligarás a Spider-Man a salir de donde quiera que esté escondiéndose!

La Reina Avispa no dijo nada y simplemente salió de su domo de avispas, luego chasqueó sus dedos y el domo comenzó a cerrarse alrededor de ellas.

Queen Bee y Black Cat gruñeron y apretaron los dientes, después Queen Bee reactivó su florete de luz y se abalanzó contra las avispas, pero éstas formaron una especie de tentáculo y la golpearon en el estómago, haciéndola caer de espaldas.

- Demonios... - Dijo Black Cat. - ¿Es...?

- ¡Deja de preguntar si estoy bien, porque obviamente no lo estoy! - Espetó Queen Bee mientras jadeaba. - ¡Mejor ayúdame a pensar en una forma de salir de ésta antes que nos conviertan en archivos RAR!

- Ugh, humor informático...

- No te pareció tan mal chiste si lo entendiste.

Mientras tanto, fuera del decreciente domo, la Reina Avispa sonrió maliciosamente y creó otro pequeño enjambre para saltar encima de él y tratar de alejarse del lugar, esperando que por fin esas dos idiotas dejaran de fastidiarla.

Pero para su desgracia, una flauta la golpeó en la parte posterior de su cabeza y la derribó, dejándola aturdida mientras Iron Man y American Son modulaban sus repulsores para destruir las avispas que aprisionaban a Queen Bee y Black Cat, con la heroína gatuna soltando un grito de dolor y tapándose los oídos antes de mirar de mala manera a Iron Man y American Son.

- ¡Apunten sus armas a las avispas, no a mí! - Espetó Black Cat.

- ¡Te quejas luego! ¡Es nuestra oportunidad! - Dijo Queen Bee.

Entre tanto, la Reina Avispa gimió mientras se ponía de pie, apretando los puños y los dientes tan fuerte que su boca pronto se llenó nuevamente de un sabor a cobre, luego gritó de frustración tan fuerte que aturdió momentáneamente a los héroes, en especial a Black Cat, después creó un enjambre diez veces mayor al que había tenido cuando empezó la pelea y lo esparció por todo el lugar, levantando autos y arrancando árboles y farolas cercanas para amenazar a los héroes con ellos.

Sin embargo, Queen Bee y Black Cat se le adelantaron a la Reina Avispa, nuevamente pateándola en el torso al mismo tiempo para luego tomar distintos caminos, con Black Cat y Queen Bee la golpearon en el mentón, cosa a la que la Reina Avispa respondió instintivamente disparándoles dos rayos al pecho, tal como lo había hecho antes con Adrien y Peter, logrando que las tres adolescentes terminaran cayendo de espaldas, con Black Cat levantándose de inmediato usando el impulso del ataque de la Reina Avispa y teniendo que esquivar un auto que casi la golpea.

Viendo que los otros héroes estaban teniendo dificultades con el enjambre de la Reina Avispa y sabiendo que tanto ella como Queen Bee resultarían más heridas si se alargaba más la pelea, Black Cat pensó rápido en una estrategia mientras esquivaba más ataques del enjambre, logrando notar a Rena Rouge, quien hacía lo mismo, teniendo una súbita revelación y, una vez que estuvo lo suficientemente cerca, Black Cat le dijo:

- ¡Colas! ¡Necesito que crees una ilusión!

- ¿Qué clase de ilusión? - Preguntó Rena Rouge mientras esquivaba una señal de tráfico y un árbol.

- ¡La que sea! ¡Hojalatas, cubran a Colas!

Iron Man y American Son se limitaron a disparar un rayo repulsor contra un auto que le arrojó parte del enjambre de la Reina Avispa y luego creó un escudo alrededor de Rena Rouge, quien giró rápidamente su flauta en sus dedos y se la llevó a los labios, produciendo una suave melodía y creando una bolita de luz en el otro extremo de la flauta. Después de ésto, Rena volvió a girar su flauta y golpeó el suelo con el extremo de su arma que tenía la bolita de luz.

- ¡Espejismo! - Gritó Rena Rouge.

Mientras tanto, la Reina Avispa y Queen Bee se pusieron de pie y se fulminaron mutuamente con la mirada, luego ambas tomaron sus respectivos trompos y los arrojaron contra la otra, chocando sus armas varias veces hasta que terminaron enredándolos por error y tirando de la cuerda para tratar de seguir atacándose cuando de repente, el cielo se nubló y se escucharon unos potentes truenos, acompañados por el enceguecedor brillo de un poderoso relámpago, cosa que distrajo a la Reina Avispa y los héroes alrededor, haciendo reír a los héroes y provocándole un profundo terror a la Reina Avispa al ver al Dios del Trueno, Thor Odinson, aterrizando cerca de Rena Rouge con el resto de los Héroes Más Poderosos del Planeta saltando de un Quinjet volando cerca de Iron Man, todos ellos con sus armas listas para el combate mientras Hulk soltaba un ensordecedor rugido.

- Ahora sí estás perdida, Reina Avispa... - Dijo Queen Bee con una sonrisa de satisfacción.

- Odio admitirlo, pero es verdad... - Dijo la voz del Duende Verde en la mente de la Reina Avispa. - No hay forma de que puedas con los Vengadores tú sola...

- No... yo... ¡Yo puedo! - Dijo una temerosa Reina Avispa. - ¡Soy excepcional!

- Es obvio que no lo eres, eres menos que común y corriente. Sitsevitch, Dillon, Octavius, Toomes, Morbius, Connors, Watson, Osborn e incluso tu madre son mucho más excepcionales que tú. Ni siquiera pudiste vencer a Queen Bee.

Las palabras del Duende Verde no hicieron sino enfurecer a la Reina Avispa, quien volvió a gritar de frustración y comandó a todo su enjambre a arrojar todo lo que cargaba contra los héroes parisinos y los Vengadores, haciendo que Iron Man y American Son terminaran tomando acciones evasivas, Rena Rouge y Queen Bee esquivando los objetos con varias maniobras.

Sin embargo, los Vengadores se quedaron quietos en su lugar, haciendo que la Reina Avispa soltara un grito ahogado al notar cómo cada uno desapareció de inmediato tras ser impactado por los diversos árboles y farolas que su enjambre arrojó, luego gruñó de frustración y miró con ira a Rena Rouge, quien tenía una sonrisa de satisfacción en el rostro al ver que su ilusión había sido exitosa.

- ¡NADIE ENGAÑA A LA REINA...! - Rugió la Reina Avispa.

- ¡Tu reinado acabó! - Gritó Black Cat. - ¡Infortunio!

La Reina Avispa soltó un jadeo y se giró justo a tiempo para ver a Black Cat lanzando un puñetazo contra ella, logrando notar que su puño estaba cubierto de una energía de color púrpura.

Black Cat dió de lleno en el estómago de la Reina Avispa con su golpe, transfiriéndole de inmediato toda la energía de Mala Suerte a la villana y haciéndola caer de espaldas.

La Reina Avispa gruñó y volvió a ponerse de pie con un salto, teniendo la mala suerte de pisar un montón de hojas que estaban mojadas y resbalar con ellas, cayendo de nuevo pero ésta vez de cara.

Ante ésto, la Reina Avispa comenzó a desesperarse y volvió a dar un salto para intentar abalanzarse contra Black Cat, quien simplemente dió un paso a la izquierda para que la Reina Avispa se terminara estrellando de cara contra el muro.

Entre tanto, Queen Bee aprovechó el momentáneo aturdimiento de la Reina Avispa y tomó su trompo para correr lo más rápido que pudo hacia la villana.

- ¡Picadura! - Gritó Queen Bee.

Al escuchar a la heroína, Black Cat sonrió y se se movió a la derecha mientras le hacía una zancadilla a la Reina Avispa, haciendo que la villana trastabillara hasta encontrarse de frente con la arremetida de Queen Bee, quien la tocó en la frente con su poder, frenándola en seco y haciendo que el enjambre también dejara de moverse.

- ¡Terminen con ésto de una buena vez! - Espetó Rena Rouge.

- Concuerdo... - Dijo Black Cat mientras fácilmente le quitaba la tiara a la Reina Avispa. - Te dejo los honores, Abeja Asesina.

Queen Bee simplemente rodó los ojos y lee arrebató la tiara a Black Cat, luego la tiró al suelo y la pisoteó, rompiéndola y liberando al duendecillo.

- ¿Y cómo purificamos al duendecillo sin Spider-Man o Ladybug? - Preguntó Rena Rouge.

- Así... - Dijo American Son mientras alzaba uno de sus repulsores.

Sin decir nada más, American Son le disparó un repulsor al duendecillo y lo borró de la existencia, haciendo suspirar a Iron Man, mientras Queen Bee se dejaba caer al suelo sobre una rodilla.

- Crei que era el único que sabía sobre eso. - Dijo Iron Man.

- Lo de Morbius hace unos días fue bastante revelador para todos. - Suspiró American Son. - Y todo ésto también...

Con eso dicho, American Son aterrizó junto a Queen Bee, quien estaba con una rodilla en el suelo y jadeando pesadamente, mientras Black Cat ayudaba a Chloé mientras se le pasaba el efecto del Veneno de Queen Bee.

- ¿Estás...? - Intentó decir American Son.

- ¡Termina esa pregunta... y juro que te golpearé tanto... que sentirás la respuesta en carne propia...! - Espetó Queen Bee entre jadeos.

- Tranquilízate... sólo está preocupado por tí. - Suspiró Black Cat.

- ¿Qué pasó aquí? - Dijo Chloé mientras Black Cat la ayudaba a ponerse de pie.

- Imitador, llévate a Chloé al Hotel Grand París. - Dijo Iron Man mientras cargaba a Queen Bee en brazos. - Tengo que llevar a la Abeja Asesina a Industrias Stark para asegurarme que podrá curarse.

- ¡Espere! ¡No puedo! ¡No puede descubrir mi identidad secreta! - Dijo Queen Bee alarmada.

- Ay, por favor, los X-Men, los 4 Fantásticos y los Vengadores conocemos la identidad de Spider-Man y aún no la hemos revelado. Confía en mí, estarás bien.

- Yo no confío en tí, Stark. - Dijo American Son.

- Ni yo en tí, o en ella, o en la Chica Zorro, o en la Chica Gato, pero hasta ahora se han portado bien y han demostrado cuando menos decir la verdad en cuanto a pelear por el bien, así que les daré el beneficio de la duda.

- Wow, me siento honrada. - Espetó Black Cat en un tono sarcástico.

Iron Man no dijo nada y simplemente despegó, dirigiéndose a toda velocidad hacia el complejo parisino de Industrias Stark, dejando a los otros héroes suspirando pesadamente.

Entre tanto, Rena Rouge y Black Cat notaron que sus collares emitieron un pitido y una más de las cinco marcas que tenían desapareció, cosa que las alertó un poco.

- Tengo que irme. - Dijo Black Cat.

- También yo, no tengo mucho tiempo. - Dijo Rena Rouge.

- Y yo necesito una recarga, pero aún tengo energía para llevar a Chloé a su cuarto de hotel. - Espetó American Son.

Black Cat y Rena Rouge asintieron y dieron un salto en direcciones opuestas, luego ambas desaparecieron de vista, mientras American Son bajaba una rodilla al suelo y le hacía un ademán a Chloé para que subiera a su espalda.

- Vamos, hay que irnos. - Dijo American Son.

- Yo no... - Chloé suspiró. - No quiero ir a casa...

- Es por tu madre, ¿no?

- ¿Cómo...? Oh, claro, la prensa... Debe haber sido Parker, después de todo, también se lo hace a Spider-Man...

- En cualquier caso, habría sido J. Jonah Jameson y no Parker. Jameson es conocido por su desprecio por el Cabeza de Red y su amarillismo. - Dijo American Son. - Pero no, simplemente conozco a tu madre y ví tu exabrupto con ella mientras eras la Reina Avispa. En cuanto a tu madre... Sé de buena fuente lo difícil que es cuando no cumples con las expectativas de los padres, pero la verdad es que las únicas expectativas que deberías cumplir son las tuyas, en especial ante una madre tan tóxica como lo es Audrey Bourgeois.

- ¡No hables así de mi madre!

- Tienes que reconocerlo, chica, ella es una terrible persona. Y ahora que está en la cima, nadie la quiere cerca por su actitud, ¿de verdad quieres ser como ella cuando seas mayor?

- Sí... digo... no lo sé... - Titubeó Chloé.

- Seré franco contigo. Eres una muy mala persona, Chloé Bourgeois, no menos de la mitad de las akumatizaciones de la ciudad ocurren por tu culpa, sin embargo, sé que hay más en tí de lo que muestras al ser mandona y mala con todos a tu alrededor, sé que puedes cambiar. Y sugeriría que lo intentaras, en especial luego de que tu única amiga te abofeteara frente a toda París...

- Sabrina es una idiota y algún día volverá suplicándome... - Dijo Chloé mientras se cruzaba de brazos. - Pero ya será tarde, Felicia es una mucho mejor amiga que ella.

- Quizás, pero piénsalo bien, ¿de verdad quieres seguir intentando ganarte el aprecio de una persona que no tiene ni el más mínimo atisbo de sentimientos por tí y que es tan repelente que nadie quiere tener cerca? Porque sé de buena fuente que hasta Lydia Hardy odia a tu madre y no la quiere cerca, ya no digamos personas como Tony Stark y Norman Osborn. Así que te hago la pregunta: ¿Estás dispuesta a perder a la única persona que aún te tiene aprecio genuino por intentar ser como tu madre?

- Pero Adrinkins aún me adora.

- ¿Por cuánto tiempo más? ¿Crees que a Adrien le agradará alguien que se comporta como Audrey Bourgeois?

Chloé titubeó un momento y reflexionó las palabras de American Son, pensando en sus posibles futuros y sopesando su próxima decisión.


(Entre tanto, en Industrias Stark)


Momentos después de la derrota de la Reina Avispa, Iron Man aterrizó dentro de una oficina, cuya ventana se abrió en cuanto el Vengador entró, luego Tony Stark suspiró y bajó a Queen Bee cuidadosamente al suelo mientras su traje se abría y volvía a doblarse para volverse maletín, a su vez que el traje de Queen Bee brillaba intensamente y desaparecía, haciendo que Mary Jane intentara esconderse tras el escritorio de Stark, pero terminara cayendo inceremoniosamente al suelo mientras gritaba de dolor, al mismo tiempo que su cansada kwami se las arreglaba para volar hacia su rostro y poner una patita sobre su mejilla en señal de preocupación.

- ¡Su Majestad! - Dijo Pollen.

- J.A.R.V.I.S., prepara la Cuna. - Dijo Tony mientras se acercaba a Mary Jane para ayudarla.

- La preparé desde que detecté los daños del Modo Feral en el cuerpo de Queen Bee. - Dijo J.A.R.V.I.S. mientras una máquina con un gran tubo de cristal salía de una pared.

- Diablos... - Gimió MJ mientras Tony la levantaba.

- ¡No se acerque a ella! - Espetó la kwami de MJ mientras miraba amenazadoramente a Tony.

- Tranquila, como dije, no gano nada con revelar la identidad de la chica. A diferencia de la mía, sé guardar las identidades secretas de otros. - Dijo Tony mientras llevaba a MJ a la máquina.

- Aún así... mi kwami dijo... - Murmuró MJ.

- El de Spider-Man dijo lo mismo, pero henos aquí, seis meses después.

Sin decir nada más, la tapa del tubo de cristal de la máquina se abrió y Tony colocó dentro a MJ, con Pollen manteniéndose sobre el abdomen de la chica en un intento de calmarla y protegerla, luego la tapa de la máquina se cerró y una luz anaranjada se encendió e hizo sentir a la chica y a la kwami una calidez extraña pero reconfortante.

- ¿Qué es esto...? - Preguntó MJ.

- Una cápsula de sanación. Un prototipo. - Explicó Tony. - No te va a curar por completo, pero te permitirá seguir de incógnito. La diseñé luego de todos darme cuenta que los Vengadores necesitamos sanar lo más pronto posible, en especial cuando Spider-Man, y aparentemente todos los que portan Miraculous, salen lastimados con el Modo Feral.

- ¿Qué es eso... del Modo Feral...?

- No lo sé con certeza aún, Strange sólo me dijo que ocurre cuando uno de ustedes está bajo mucho estrés o tiene un subidón de adrenalina muy grande, y que les da un impulso de fuerza, velocidad y resistencia, pero a cambio de resultar en... bueno, ésto.

- Dios... Lo odio... - Gruñó MJ.

- No eres la única. - Rió Tony. - Así que... Eres la modelo de Gabriel y la amiga de mi pasante, te llamas Mary Jane Watson, ¿no?

MJ tragó con dificultad en ese momento, luego alzó la mirada un poco y miró a Pollen directamente, como esperando permiso de su parte, ante lo cual la criaturita suspiró y le asintió a su dueña.

- Sí... - Admitió MJ.

- Curioso, realmente curioso... - Murmuró Tony.

- ¿Cuánto tiempo tengo que estar aquí dentro?

- Unos 20 minutos en total, después de eso se corren riesgos de desarrollar cáncer.

- ¡¿Qué?! - Dijeron MJ y Pollen al unísono en un tono de alarma.

- Tranquila, si no hubiera probado eso en mí antes, no te hubiera metido ahí.

- ¿En serio?

- Bueno, en realidad lo probé con Ojo de Halcón, pero es lo mismo, ya me cercioré de que es segura para usarse, además siempre corro simulaciones para asegurar que mis inventos tengan cuando menos un 75% de probabilidades de éxito antes de las pruebas de campo.

- Qué... reconfortante... - Suspiró MJ sarcásticamente mientras rodaba los ojos.

- Cambiando de tema: ¿Cómo es que te volviste Queen Bee?

- El Doctor Strange me seleccionó y me dió el Miraculous... No hay mucho que decir...

- Strange... - Suspiró Tony en exasperación. - Definitivamente tengo que tener una larga charla con él sobre mandar niños al peligro...

- En defensa del Doc sólo diré que no habríamos vencido a los Sapotis, Riposte y a la Reina Avispa sin mí y Rena Rouge.

- Acorde a los escaneos del SRA, la señorita Watson tiene razón, señor. - Dijo J.A.R.V.I.S. - Las habilidades de Spider-Man, Chat Noir y Ladybug habrían sido insuficientes para derrotar a esos akumatizados, y en el peor de los casos, los habríamos perdido.

En ese momento, Tony Stark soltó un suspiro y se dejó caer sobre el sofá en la oficina, tomándose un momento para pensar y maldecir al destino.

Era cierto que él era un hombre más de ciencia y hechos que de supersticiones y creencias, sin embargo, en momentos así no podía ni imaginar quién podría ser tan cruel como para usar a un montón de adolescentes para proteger al mundo, especialmente en un mundo donde existían los Vengadores.

Aunque claro que los conocía, eran dos ancianos dementes y un lunático con traje de mago barato.

Sin embargo, estaba el problema de que Hawk Moth y el Duende Verde seguían sueltos, y si bien Spider-Man había probado poder lidiar con lo que fuera que la vida le lanzara y salía vivo de prácticamente cualquier situación, Peter era aún un niño, y si bien su equipo era un montón de niños, juntos habían demostrado una unidad aún mayor que la que él y los Vengadores tenían, además de que a pesar de salir heridos en algunas ocasiones, era más porque eran un montón de novatos.

Y aunque ni siquiera sabía porqué le preocupaba tanto (lo cual era mentira, porque sabía perfectamente porqué), tenía que admitir que los Vengadores actualmente estaban muy ocupados para lidiar con el Duende y Hawk Moth.

- Supongo que por ahora puedo dejarlo pasar, pero en serio tengo que hablar con Strange sobre usar niños como peones en un juego de ajedrez... - Suspiró Tony.

- Gracias, señor Stark...

- Pero... no quiero más maniobras arriesgadas, ya suficiente tuve con casi perder a Spider-Man por el Modo Feral en la Nación Duende. No quiero a otro adolescente hormonal y demasiado estúpido para saber que debe cuidar su propia salud.

- Spider-Man nos dijo que...

- Conozco bien el lema de Mallitas, pero eso sólo me da la razón, es tan estúpido como valiente.

- Y es por eso que se ve reflejado en él, ¿no?

En ese instante, Tony le dirigió una mirada incrédula a MJ, quien tenía una mirada impasiva y a la expectativa, aunque a juzgar por la reacción del Vengador, ella sabía que terminaría dándole la razón a regañadientes.

- ¿Todas las pelirrojas son así de perspicaces?... Como sea, no lo negaré, el chico es demasiado similar a mí, aunque más humilde y un poco menos listo. - Suspiró Tony. - Y eso me aterra, yo tomo riesgos estúpidos sin dudarlo todo el tiempo, no quiero que él o cualquiera de ustedes haga lo mismo.

- Aunque no lo crea, tenemos cuidado con lo que hacemos. - Dijo MJ.

- No lo parece dado que estamos en ésta situación.

- Quizás tiene algo de razón, señor Stark, pero también por algo es que confía en Spider-Man, y por algo es que no está intentando quitarme mi Miraculous como sí lo intentaron el Maestro Fu y Ladybug.

- ¿Por qué cada grupo de héroes en este mundo trata de autodestruirse al menos una vez?

- No lo sé, pero sí sé que mientras Ladybug, Chat Noir, American Son, Rena Rouge, Spider-Man y yo estemos juntos, nada nos detendrá.

En ese momento, una corta alarma sonó y la cápsula de sanación se abrió, dejando que MJ pudiera salir y ponerse de pie, sintiendo algo de dolor en su tobillo y pantorrilla derechos, pero para su fortuna al menos podía moverse sin problemas.

- Wow... - Dijo una atónita Mary Jane.

- Tómalo con calma y descansa, como dije, no estás sanada del todo así que no te esfuerces demasiado. - Dijo Tony mientras volvía a reactivar su Mark VIII para ponérsela. - J, asegúrate que mi taller privado esté listo para mi regreso, voy a necesitar reparar la armadura. Y que mi vuelo sea programado para mañana al medio día, necesito hablar con el joven Parker a la brevedad.

- La señorita Potts ya se encargó del vuelo, señor, y su taller está listo desde la derrota de la Reina Avispa. - Informó J.A.R.V.I.S.

- Me encanta la eficiencia de mis apoyos más cercanos.

Una vez que Iron Man tuvo su armadura puesta, nuevamente cargó a Mary Jane en brazos y Pollen se escondió en la cangurera de la chica, luego la ventana de la oficina de Tony se volvió a abrir y el Vengador Blindado salió disparado por ella, dirigiéndose de nuevo al Hotel Grand Paris.


(Entre tanto)


Black Cat había logrado llegar a su cuarto en el penthouse de su madre justo antes de detransformarse, haciendo que una criaturita bastante similar a Plaga pero con ojos azules y una mota de pelo blanco en la punta de la cola y otro mechón blanco alrededor de su cuello, saliera del pendiente con forma de pata de gato colgando de su collar y ésta la atrapara con sus manos para colocarla en la pequeña cama sobre su mesita de noche donde la kwami dormía.

- Debo admitirlo, niña... - Jadeó la kwami gata. - Tienes más madera de héroe de la que clamas.

- No soy una maldita heroína, sólo quería salvar a mi amiga. - Dijo Felicia tajantemente.

- Lo que digas, mocosa, pero coincido con Stark, tus acciones hablan más de lo que quieres admitir.

- Cállate y come, Ivoire, tengo que ir al Hotel Grand Paris. - Espetó Felicia mientras sacaba un malvavisco de un pequeño frasco junto a la cama.

- ¿Para qué? - Preguntó la kwami mientras comenzaba a comer el malvavisco que le dió su dueña.

- Chloé. Ella probablemente necesitará apoyo en especial si Parker, Dupain-Cheng y Watson aceptan la oferta de su madre.

- Algo me dice que no será así.

- Es igual, alguien debe bajar a Audrey Bourgeois a la tierra y si no lo hace la señorita Potts, seré yo.

- Muy noble de tu parte, Felicia.

- Todo sea por Chloé.

- Aún no entiendo tu afición por ella.

- Ella es como yo, Ivoire, una diva de la alta sociedad que es marginada por estar rodeada de pueblerinos que no tienen ni la más mínima idea de cómo tratar con nosotras.

- Curioso, en mi tiempo lo llamábamos ser una malcriada.

- Ugh, eres imposible...

- Sólo trato de ponerte los pies en la tierra, niña. Ustedes los humanos son muy clasistas y estúpidos, yo quiero que seas mejor que eso. - Dijo Ivoire antes de tragar el último trozo de su malvavisco.

- Como sea. Ya que terminaste, es hora de irnos. - Dijo Felicia mientras se giraba hacia la ventana de su balcón. - ¡Ivoire, las garras!

En ese instante, Felicia fue convertida de nuevo en Black Cat y volvió a saltar entre los edificios para llegar al hotel donde residía su amiga.

Pocos minutos después, Black Cat llegó al hotel y pronto tuvo que esconderse al escuchar algo acercándose a ella.

No mucho después, ella pudo notar a Iron Man aterrizando en el techo del hotel, notando que éste estaba cargando a Mary Jane Watson en brazos. Sin darle mayor importancia, la chica suspiró y se coló dentro del sistema de ventilación, moviéndose por los conductos hasta un clóset de mantenimiento y se dejó caer dentro tras quitar la rejilla de ventilación.

- Garras fuera. - Murmuró Black Cat antes de que su traje fuera cambiado por su atuendo de civil.

Una vez que estuvo detransformada, Felicia salió del clóset de mantenimiento a toda prisa directo al cuarto de su amiga.

Mientras tanto en el cuarto de Chloé, Peter y Adrien estaban caminando hacia la señorita Potts vistiendo un par de camisetas de recuerdo, las cuales tenían una imagen de la Torre Eiffel sobre los colores de la bandera de Francia y que eran al menos dos tallas mayores que las suyas, por lo cual les quedaban muy grandes, aunque ambos agradecían que ya no tuvieran el pecho al descubierto.

- ¿Esto es lo único que pudiste conseguir? - Dijo Pepper.

- En mi defensa, no se me paga lo suficiente para poder comprar algo de una boutique parisina, menos cuando todos los diseños son creados por Gabriel Agreste... - Dijo Happy. - Además, aún no conozco bien la ciudad.

- No se preocupe, señor Hogan, le agradezco el favor. - Dijo Adrien amablemente.

- Yo no me voy a quejar, Happy. - Dijo Peter.

Antes que Happy pudiera quejarse de que Peter lo tuteara, la puerta del cuarto se abrió de repente y Mary Jane entró corriendo, siendo seguida por Tony Stark mientras la pelirroja se abalanzaba contra Peter y Adrien, abrazándolos fuertemente y murmurando ciertas cosas.

- ¡¿Están bien?! ¡Oh, Dios! ¡Los lastimaron! - Dijo Mary Jane preocupada. - ¡Y tú, Adrien! ¡¿Por qué hiciste algo tan tonto como tomar mi lugar cuando la Reina Avispa trató de raptarme?!

- Tú hiciste lo mismo por mí con la Reina del Estilo... - Dijo Adrien mientras le regresaba el abrazo a la pelirroja.

- Eres un tonto...

- Adrien sólo te regresaba un favor, así funciona la amistad, MJ. - Dijo Peter.

Antes que MJ pudiera replicarle a Peter, American Son aterrizó en el balcón de la habitación y bajó a Chloé de su espalda, justo antes de volver a despegar para simular alejarse del hotel, aterrizando en la azotea, haciendo que su armadura volviera a su forma de mochila y luego entrando al hotel de nuevo para dirigirse al cuarto de Chloé.

Entre tanto, el grupo de personas en el cuarto de Chloé se giró hacia ella y la chica caminó hacia ellos, con la mirada baja y las manos entrelazadas, luciendo humillada y afligida.

Y antes que alguien pudiera hablar, la puerta del cuarto volvió a abrirse y Felicia entró corriendo para abrazar a Chloé con fuerza.

- ¡Oh, Chloé! - Dijo Felicia en un tono de alivio. - ¡Qué bueno que estás bien!

- Descuida, Felicia. Black Cat y Queen Bee me salvaron, con un poco de ayuda de Iron Man y American Son. - Suspiró Chloé mientras le regresaba el abrazo a su amiga.

- Ugh, nuevamente actúas como una niñita, Chloé. - Dijo Audrey Bourgeois mientras se pavoneaba hacia su hija. - Y no creas que pasaré por alto tus ofensas contra mí, vas a recibir tu castigo por ser tan impertinente...

- No se atreva a acercarse a Chloé... - Dijo Felicia mientras se ponía frente a su amiga de manera protectora.

- No vas a impedir que discipline a mi hija, muchacha impertinente... - Dijo Audrey mientras alzaba su mano de forma amenazadora.

- Ni siquiera te atrevas a intentar tocar a esas niñas, Audrey... - Espetó Pepper mientras agarraba a Audrey del brazo. - Porque si lo haces, te voy a romper el brazo en el acto...

- ¡Ya deja de tocarme, simio en harapos! - Espetó Audrey mientras intentaba darle una cachetada a Pepper con su mano libre.

Antes que Audrey pudiera golpear a Pepper, una mano detuvo la suya y la alejó tanto de Pepper como de Chloé y Felicia, y cuando Audrey estuvo a punto de gritarle un improperio al bruto que se había atrevido a arrojarla al suelo, se encontró con la furiosa mirada de Tony Stark.

- ¡Ya fue suficiente, Audrey! - Gritó Tony. - ¡No te permito que te atrevas a amenazar a esas niñas y mucho menos a mi novia!

- P-pero, Anthony... ¡ella me atacó hace un rato! - Espetó Audrey.

- Sí, sólo porque usted no paraba de quejarse de Chloé y de insultar a Pepper. - Dijo Peter con el ceño fruncido.

- Y ultimadamente, la señorita Potts le dió una lección. - Dijo Marinette.

- Y creo que es hora de que también hagamos lo mismo. - Dijo MJ mientras se acercaba hacia Audrey.. - Gracias por la oferta, señora Bourgeois, pero preferiría unirme a los Maestros del Mal antes que trabajar para una persona tan despreciable como usted.

- Y J. Jonah Jameson podrá ser editor de un periódico de cuarta y un neurótico total, pero al menos en el interior es una buena persona. Y ya ni hablar del señor Stark. - Espetó Peter. - Así que estaría loco si dejara una pasantía en Industrias Stark y mi trabajo en Comunicaciones J3 por usted... además de que Jameson probablemente me mataría...

- Yo tampoco voy. - Dijo Marinette firmemente. - No pienso cimentar mi carrera en el diseño de modas con ayuda de alguien tan petulante como usted.

Inspirada por la valentía de los tres perdedores frente a ella, Chloé se acercó a su madre y la interrumpió antes que pudiera responderle a los adolescentes que la habían rechazado.

- Y yo ya me cansé y me dí cuenta de lo estúpida que he sido al intentar emularte a tí, mamá. - Dijo Chloé. - ¡He intentado todo para ganarme tu cariño y tu respeto, pero aún prefieres menospreciarme y compararme con el engendro que vive contigo en Nueva York! ¡Pues ya me cansé de intentarlo! ¡No quiero tener nada que ver contigo nunca más!

- ¡¿Cómo se atreven...?! - Dijo una indignada Audrey.

- Se atreven porque pueden, Audrey. - Dijo Tony mientras se acercaba a su pasante. - Y realmente me alegro de que hayas mostrado tu verdadero rostro ante ellos y que todos ellos sean lo suficientemente listos para mandarte al diablo.

- ¡Pero, Anthony...! ¡No puedes...!

- ¿Que no puedo? ¡Ja! Soy Iron Man, cariño, yo lo puedo todo. - Dijo Tony antes de hacerle un ademán a los chicos, a Happy y a Pepper. - Vámonos de aquí, creo que todos hemos tenido muchas emociones hoy y se me antoja un shawarma.

- No creo que encuentre de esas cosas aquí, señor Stark... - Dijo Harry mientras entraba al cuarto. - Y rayos, me perdí toda la acción...

- Descuida, te lo cuento en el camino. - Dijo Adrien. - Fue increíble, en serio.

- ¿Quién eres y dónde quedó el Adrien Agreste que no disfrutaba el chisme?

- Eso me lo puedes agradecer a mí. - Dijo MJ mientras el grupo salía de la sala.

Mientras el grupo de adolescentes y adultos salía del cuarto y comenzaba a cuchichear entre ellos, Audrey sólo se quedó con la boca abierta de par en par y totalmente anonadada por lo que había pasado.

- ¡Esperen! ¡No pueden hacerme esto a mí! - Dijo Audrey desesperada. - ¡No me ignoren!

- Mala suerte con ello, señora Bourgeois, tenemos cosas más importantes que hacer. - Dijo Harry antes de cerrar la puerta.

Tras el último desplante por parte del heredero Osborn, Tony Stark volteó a ver al grupito de adolescentes hablando animadamente y sintió un dejo de orgullo al verlos tan unidos, recordando épocas más tranquilas en las que se había metido en más de un embrollo junto a Mario Dupain y las constantes riñas entre él y Norman Osborn, a las cuales tenía que entrar Gabriel Agreste para separar a ambos.

Y mientras recordaba los buenos tiempos en el MIT, Chloé Bourgeois se sentía más liberada y más tranquila luego de su exabrupto con su madre, pero también se sentía como una intrusa entre el grupo de personas que ella había despreciado varias veces, pero que de alguna manera no hacían protesta alguna sobre su presencia, aunque de cualquier forma, parecían ignorarla.

- ... y fue entonces cuando Chloé básicamente la mandó al diablo. - Dijo MJ animadamente. - Sinceramente, no había visto algo tan increíble desde lo de Morbius.

- Es porque Chloé es una chica asombrosa. - Dijo Felicia. - Me sorprende que alguien tan inútil como Audrey Bourgeois como su madre.

- ¿Debo recordarte lo mucho que admirabas a Audrey hasta hace unos meses? - Rió Harry entre dientes.

- Cállate, Harold...

- Tranquila, Felicia, todos cometemos errores después de todo. - Dijo Adrien con un ligero tono burlesco.

- La pelirroja es definitivamente una mala influencia para tí, Ricitos de Oro.

- Por favor, soy la mejor influencia para Ricitos de Oro. - Dijo MJ.

- Es lindo que ustedes dos no estén intentando matarse mutuamente. - Soltó Peter.

- Es un breve cese al fuego, Parker, no lo malinterpretes. - Dijo Felicia.

- Sí, sólo tolero a ambas porque respeto las agallas que tuvieron al encarar a Audrey Bourgeois, en especial Chloé. - Espetó MJ.

- Supongo que es mejor que nada.

- Hum... ¿Roja? - Titubeó Chloé.

En ese instante, MJ se detuvo en seco y volteó para mirar a Chloé, algo sorprendida porque la rubia la hubiera llamado por un sobrenombre que de hecho le gustaba en lugar del usual insulto, aunado al hecho de que la chica sonaba bastante menos irritante de lo usual y mucho más cortés.

- ¿Qué pasa? - Preguntó MJ verdaderamente curiosa.

- Eso que dijiste... lo de respetar mis agallas... ¿lo dices en serio? - Preguntó Chloé.

- No tomes a mal lo que voy a decir, pero yo no soy como Felicia y tú, yo soy honesta y si alguien de verdad me impresiona, lo voy a admitir, sin importar cuánto odie a esa persona. - Explicó Mary Jane. - Y yo sé todo sobre agallas para enfrentar a un padre abusivo... sé cuán difícil puede ser y cómo es cuando lo intentas hacer sin ayuda...

En ese momento, MJ comenzó a temblar un poco y su respiración se volvió un poco más agitada, pero en el instante en el que lo notó, Peter atrajo a la pelirroja hacie él y la abrazó, acariciando su cabello de manera reconfortante, logrando calmar a la chica y evitando otro ataque de pánico como el que había tenido el día que su madre salió del hospital.

- ¿Mejor? - Preguntó Peter.

- Sí... - Suspiró MJ con una sonrisa. - De verdad me alegro de ser tu amiga, Tigre, siempre estás ahí cuando lo necesito.

- No puedes dejar el apodo de lado ni en éstos momentos, ¿cierto?

- Te quejas mucho de un apodo increíble, Tigre.

Mientras veían la interacción de MJ y Peter, Chloé arqueó una ceja al no entender lo que había pasado, sin embargo, Felicia entrecerró los ojos y miró fijamente a su rival pelirroja, reconociendo cierto patrón y dándose una idea de porqué MJ había reaccionado así.

- Bueno, tengo que admitirlo, Watson. - Dijo Felicia de repente. - Supongo que no somos del todo diferentes. Puedo decir que tienes agallas y principios, puedo respetar eso.

- Lo mismo digo, Hardy, definitivamente me sorprendió saber que tienes un corazón debajo de toda esa petulancia. - Rió MJ entre dientes.

- Pero no lo malinterpretes, Watson, esto sólo hace que de verdad crea que tengo a alguien que puede ser una rival de cuidado.

- Curioso, estaba a punto de decirte lo mismo.

Mientras MJ y Felicia entraron en un pequeño concurso de miradas, Adrien se acercó a Chloé y colocó su mano sobre el hombro de la rubia, causándole un pequeño rubor.

- ¿Te sientes bien, Chloé? - Preguntó Adrien preocupado.

- S-sí... - Dijo Chloé ruborizada. - D-de hecho... me siento mucho más liberada...

- Me alegro. - Dijo Adrien. - Lamento lo que pasó con tu mamá, pero me alegra saber que sí puedes cambiar y que no eres como ella.

Al escuchar a su amigo, Chloé se sintió rara, recordando las palabras de American Son hacia ella y alegrándose por primera vez en su vida de haber tomado la decisión correcta.

Aunque claro, Adrien sabía que le faltaba mucho por cambiar a Chloé, y probablemente tendría tropiezos, pero él no iba a dejarla sola.

Y mientras Chloé seguía pensando en la charla que había tenido con American Son, Harry puso una mano sobre su otro hombro, sacándola de su estupor y haciendo que lo mirara, notando que el chico también la veía con una sonrisa.

- Eres una gran persona cuando te lo propones, Chloé. - Dijo Harry. - Y de verdad me alegra ver que has tomado un paso en la dirección correcta.

- Bueno, Harry, creo que hasta yo tengo que saber cuándo alguien es simplemente despreciable. - Dijo Chloé. - Pero no creas que por ésto toleraré a Parker o a Dupain-Cheng, ellos aún son ridículos, totalmente ridículos.

- Era de esperar. - Rió Harry mientras negaba con la cabeza.

Los adolescentes soltaron una carcajada en conjunto y, al ver al grupito, Tony Stark simplemente sonrió para sus adentros y pensó:

"Creo que ya descubrí quiénes son el grupo de héroes con el que se junta Spider-Man. Al menos la mayoría de ellos."