El nerd que nunca tendré.


El bullicio de la cafetería le causaba jaqueca, ya fuera porque casi no comía o porque estaba presionada por los exámenes que se venían. Fuera lo que fuera, se dedicó a mover de un lado a otro el alimento de su bandeja.

—Eriol es de esos raros inalcanzables que uno nunca espera que sea parte del club de literatura —señaló Akiho antes de meter un trozo de zanahoria a su boca.

Tomoyo la miró de manera indescifrable antes de regresar la atención a su ramen.

—No todos deben ser deportistas para destacar, Akiho; eso es absurdamente cliché —alegó un tanto fastidiada.

—Solo digo lo obvio, en un universo alterno, sería amigo del nuevo —se burló la rubia.

Ante esto, Sakura dejó lo que hacía y le puso atención.

—¿Por qué lo dices?

Akiho tomó otro trozo de zanahoria y señaló con este al chico sentado en la última mesa de la cafetería, totalmente solo.

—El nuevo es de una de las familias más prominentes de China, excelente partido hablando financieramente, pero... Velo.

Tomoyo entornó los ojos.

—Si sigues midiendo a las personas por su dinero, te vas a quedar sola.

Akiho le lanzó un beso, en ademán de burla.

—Me compro un marido.

—No lo dudo.

—Acéptalo, Eriol tiene clase y dinero, por eso no necesitó la aprobación de tu madre... Ya la tiene por...

Sakura decidió ignorarlas; en serio amaba a sus amigas, pero Akiho por momentos era demasiado superficial. De hecho, siempre dudó poder ser una de ellas dado su estatus social.

Tomoyo y Akiho eran de las familias más ricas de Tomoeda, ella pertenecía a la clase media.

Pero lo que carecía en efectivo, lo tenía en inteligencia, porte, carisma y cuerpo. Todo eso le costó obtenerlo y únicamente Tomoyo sabía el precio que pagó para ser la mal llamada abeja reina.

Aunque debía ser sincera, Akiho tenía un punto, si el nuevo tuviera otra apariencia, sumado a su aparentemente alto nivel social, tendría filas y filas de mujeres a sus pies.

No se dio cuenta de que miraba al nuevo hasta que sus iris color ámbar impactaron con los de ella. Él se sobresaltó y tiró su bebida justo cuando el equipo de básquet iba pasando.

—¡Idiota! ¡Estos tennis son nuevos! —exclamó el capitán cuando el líquido verdoso cayó en sus Nike.

Li se levantó e hizo varias reverencias en señal de disculpa, pero el chico estaba furioso.

—Eso va a terminar mal —silbó Akiho al recargarse en su silla y cruzar piernas y manos con una mueca divertida.

El capitán de básquet era casi de la estatura de Li, siendo este último el más alto, pero tenía un cuerpo mucho más fornido y un grupo que lo respaldaba.

—¿Acaso tienes para pagarlos, nerd? ¿Me vas a reponer lo arruinado? —ironizó el capitán al aventarlo por los hombros.

El castaño balbuceó algo que nadie entendió, pues tenía la cabeza baja y el rostro sumamente rojo.

El otro chico miró a su público y les dio una sonrisa socarrona, se notaba que los tennis le importaban poco, solo quería humillar al nuevo.

Justo cuando se dispuso a volver a empujarlo, Sakura se levantó en un impulso con toda la intención de intervenir, pero la melodiosa voz de cierto inglés, encantador y novio de su mejor amiga, resonó en la cafetería.

—Li tiene para pagarte la versión original, Takahashi —intervino al poner una mano en el temeroso chico—. Fue un accidente, en vez de querer llamar la atención con algo tan banal, deberías de ir a practicar, supe que están por sacarlos de las finales.

Después de esto se escuchó un "uuuuu" por todo el lugar junto a varias risas, el capitán de básquet lo miró enfurecido, pero Eriol no se inmutó. Nadie se metía con Hiragizawa, no por estatus, no por su familia, más bien porque el chico tenía una presencia que imponía.

Takahashi abrió y cerró sus puños, miró a su alrededor y notó que el prefecto había ingresado a la cafetería y lo veía con cara de pocos amigos. Este le dio una sonrisa forzada y antes de pasar junto a Li, susurró algo que sólo él y Eriol pudieron escuchar.

Todos comenzaron a hablar cuando el capitán y su equipo salieron de la cafetería, pero Sakura no puso atención, pues se quedó viendo al nuevo y al novio de su mejor amiga. El de lentes parecía estarle ayudando a recoger mientras intercambiaban palabras.

—El salvador del pueblo sin gente —ironizó Akiho.

Tomoyo se incorporó con su charola y la vio de arriba a abajo.

—No es eso, Akiho, el bullying es un método neandertal de control sobre los que son diferentes. —Casi escupió y miró a Sakura—. ¿Nos vamos juntas?

La de mirada verde asintió y tomó su lugar mientras llevaba la atención a su charola casi llena. Akiho y Tomoyo se dijeron más cosas pero ella no puso atención, se quedó parpadeando en confusión al impulso que sintió.

—¿Qué pensabas hacer? —Escuchó de pronto.

Arrugó el entrecejo y llevó su mirada a la rubia que la veía con una ceja enarcada.

—¿De qué?

Akiho ladeó la cabeza y la vio de cierta manera que le incomodó, pero ella se mantuvo firme.

—¿Ibas a ayudar al nerd?

Sakura echó su cabello hacia atrás y llevó la mirada brevemente a los que ahora eran tres, Eriol parecía estar presentando a Tomoyo.

—No, odio los enfrentamientos de ese tipo, lo sabes; me iba a salir de la cafetería. —Akiho soltó un sonido de ironía, pero antes de que pudiera refutar su alegato, Sakura se incorporó—. No te volveré a cubrir en biología, o haces tu parte o me busco otra pareja.

La rubia entornó los ojos antes de hacer un ademán de que entendía, la otra chica le dio la espalda y se encaminó al bote de basura donde echó prácticamente todo su lunch. Una vez que dejó la charola, cerró los ojos y soltó un breve suspiro a la par que trataba de relajar los hombros.

No sabía porqué se sentía tan culpable, pero la hacía.

Llevó la mirada a un lado y se volvió a encontrar con iris ambarinos que la miraron con cierta vergüenza, antes de que ella se diera la vuelta y saliera por la puerta contraria de la cafetería.


—Estás ida.

Sakura miró a su mejor amiga antes de negar y encogerse de hombros. Ambas caminaban por la calle con rumbo al centro de Tomoeda.

A pesar de que Tomoyo ya tenía un auto y licencia para conducir, la chica prefería andar. Incluso evitaba viajar con Eriol, solo llegaban juntos a la escuela en el auto de él, pero rara vez se iban juntos.

—Exámenes, resúmenes para ingresar a la universidad... Siento que un elefante está sentado en mi cerebro.

Su amiga hizo un sonido afirmativo con la garganta, pero pareció más de ironía que de otra cosa.

—Y yo creyendo que seguías pensando en lo que pasó en la cafetería.

Sakura se detuvo de golpe, como si hubiera chocado con un muro, mientras que Tomoyo, por su lado, lo hizo pasos después.

—¿Por qué haría eso? —cuestionó la de ojos verdes.

La otra le dio una sonrisa de empatía, esa que llegaba a darle cuando hablaban de porqué no tenía novio ni se sentía cómoda con el sexo masculino.

—Querías defender a Li.

Sakura abrió y cerró la boca varias veces antes de negar.

—No, no es eso, es solo que Takahashi es un idiota que cree que puede humillar...

—Eriol me dijo que debía estarlo acompañando, pero la maestra de inglés lo retuvo... Sus familias son cercanas, aunque ellos no son amigos ni nada por el estilo. —Sakura la miró con confusión—. Es la primera vez que acude a una escuela, siempre fue educado en casa —le contó Tomoyo al retomar el andar.

—Vaya —murmuró la otra al bajar la mirada y fruncir el ceño—. Con razón estaba tan nervioso, pobre chico.

Tomoyo asintió y suspiró.

—Nuevo país, nueva escuela... No me imagino lo que siente al no conocer a nadie.

—Probablemente ni siquiera sabe andar en Tomoeda.

—Eso dijo Eriol, le iba a enseñar el camino a su casa y luego nos verá en la plaza.

Sakura gimió de tristeza e hizo la cabeza hacia atrás con exagerado drama.

—No quiero ser mal tercio —se quejó a lo que su amiga río.

—No lo serás, le dije que lleve a Li —anunció divertida por alguna razón.


NA: ¿No odian la lentitud de lo primeros capítulos?

No quiero hacerlos largos, luego ando sufriendo por separarlos (cómo ahorita que 28 capítulos de El poder en uno, se convirtieron en 40... Y contando), así que los corto de una vez.

Probablemente suba otro capítulo mañana, no prometo nada, pero quiero empezar con la interacción de estos dos para llegar a los capítulos que más me emocionan :D

Odio que ff ya no mandé mails avisando notificaciones, así que les toca revisar la historia el sábado para ver si subí capítulo nuevo :(

¡Nos vemos!