La tarde llega, poco después de mediodía me dice que haremos un pequeño viaje, dice que quiere mostrarme un poco más de lo que podría ser mi vida, lo que podría ser mío, no hago preguntas solo asiento, llegamos al aeropuerto, un pequeño jet privado espera por nosotros, dentro veo un maletín sobre uno de los asientos, ella lo toma y me lo entrega.
-esto es para ti.- dice sonriendo.
-no hablo, solo lo abro, dentro veo ropa y un par de zapatos.-vaya, esto es…
-es solo un parte de lo que tendrás si te quedas conmigo.- sonríe, se que espera para que me lo ponga y así lo hago, me desvisto frente a ella sin ninguna prisa.- te ves muy bien.
Una hora más tarde, llegamos al lugar, un hotel a la orilla de la playa, toma mi mano en cuanto bajamos, saluda a algunos de los asistentes y sigue hasta la barra, con un solo gesto el hombre que atiende sirve un par de bebidas que nos entrega, las luces se apagan entonces, un grupo de chicas muy jóvenes aparece, llevan charolas en sus manos con bebidas, desfilan una detrás de otra ofreciendo los tragos, cuando la multitud se dispersa puedo ver que solo usan pequeños delantales blancos que no dejan nada a la imaginación, detrás de ellas un grupo de hombres musculosos aparecen llevando toda clase de drogas en el mismo tipo de charolas, todos se apresuran a tomar algo antes de que los hombres desaparezcan detrás de cortinas que unos segundos más tarde se abren dejándonos ver al grupo de hombres y mujeres bailando en un escenario iluminado por luces de colores, me siento en uno de los bancos mientras observo el espectáculo, todos gritan, silban y los alientan a bajar del escenario, solo unos pocos minutos después los veo bajar, bailan entre la gente, puedo ver sus cuerpos sudorosos y las manos acariciándolos, sonrío mientras pienso que nunca en mi vida había estado en un lugar como este, Gina se acerca de nuevo a mi entonces, su mano acaricia mi pierna, muerde mi oreja, siento su lengua acariciando mi cuello, su mano entonces se aventura a acariciar lo que parece el inicio de una erección.
-déjate llevar.- susurra en mi oído.
Sonrío mientras deposito el vaso vacío en la barra, mi mano se posa en su cintura, mis labios corresponden a los suyos, estoy centrado en ella cuando una mano extraña me toca, me hace voltear para darme cuenta de que una de las bailarinas es quien se ha acercado a nosotros, su mano se mete bajo la camisa que uso, me mira y luego mira a Gina quien sonríe, puedo sentir sus dedos subiendo lentamente por mi cuello, miro al frente solo unos segundos, puedo ver al resto de las personas allí, la mayoría se han despojado de sus ropas, beben y bailan completamente desnudos, me siento ligeramente cohibido, no creí que algo así sucedería pero Gina y la otra mujer no cesan sus caricias, ambas sonríen cuando ven mis dudas, la bailarina toma de la barra una pequeña caja que el cantinero le acerca, saca un par de pastillas y susurra en mi oído.
-quizá esto te ayude un poco.- sus labios me besan.
Pronto siento el cambio, es algo nuevo, diferente, algo que no había probado antes, Gina me acerca un vaso de nuevo, me hace beber, lo último que recuerdo es a las dos mujeres acariciándome.
La mañana siguiente despierto en una cama desconocida, a mi lado Gina duerme, puedo sentir su cuerpo desnudo junto al mío, tengo resaca y mis recuerdos son un tanto borrosos.
Antes de mediodía volvemos a casa, Gina me invita a cenar con amigos suyos, esta vez es diferente, parecen hombres de negocios, Gina me pide que guarde silencio, así lo hago, observo a los presentes, escucho en silencio, bajo la vista cuando alguno me mira y no puedo evitar molestarme cuando uno hace un comentario que no me gusta.
-nuevo juguete?.- me señala.
-algo así.- dice ella mientras pone su mano sobre mi pierna.
-que pasó, con los envíos?.- pregunta otro desviando la conversación.
-en ruta.-dice ella y nada más.
La vuelta al departamento es en silencio, Gina envía mensajes, parece muy concentrada, antes de bajar del auto, me mira, saca una caja y me la muestra.
-esto es para ti.
-dentro de la caja hay un teléfono móvil.-gracias.-digo sacándolo.
-te llamaré mañana, debo hacer algo importante, Phil te llevará a casa.-besa mis labios y baja sin mirarme.
Phil conduce, me lleva hasta el pequeño departamento en el que vivo ahora, mientras estoy allí, envío un mensaje a la detective Beckett, le digo que quizá esté cerca de algo importante, su respuesta tarda en llegar pero lo hace, me dice que nos veremos en un par de días cuando tenga algo más, apago el teléfono y me voy a la cama, me duermo mientras pienso en ella.
La tarde del día siguiente Gina aparece, estoy volviendo a casa cuando veo el auto estacionado en la acera, Gina está dentro, veo el cristal bajando y escucho su voz, me pide que suba.
-creí que me llamarías?.- digo curioso.
-quiero mostrarte algo.
Phil conduce, nos lleva hasta unas bodegas, me pregunto que hacemos allí mientras camino detrás de ella, una puerta se abre, un hombre con un arma en el cinturón nos mira, inclina la cabeza cuando la ve y nos deja pasar, dentro hay autos y al fondo una mesa, sobre ella varios fajos de billetes amontonados.
La veo tomar uno y luego sacar unos billetes, me mira mientras sonríe.
-toma esto, cubrirá tus gastos unos días hasta que empieces con tu trabajo.
-esto es demasiado.-digo mirando la cantidad en mis manos.
-tómalo como un adelanto.
-qué es lo que haré?
-entregaras unos paquetes por mi.
-eso es todo?
-eso es todo… ahora vendrás conmigo, un amigo me invitó a una fiesta.
Imagino la clase de fiesta a la que iremos, al subir al auto se sienta muy cerca de mi, su mano se posa en mi pierna, besa mi mejilla.
-Relájate.-dice sacando una botella y vertiendo el contenido en un par de vasos.- te gustara.- de nuevo de una pequeña caja metálica saca un par de pastillas, introduce una en mi boca sin preguntar y luego besa mis labios.
Tragué la pastilla sabiendo que no era lo correcto, sin embargo también estaba seguro de que no sabía como manejar esta situación, tendría que pensar en algo pronto.
De nuevo un enorme edificio apareció, Gina tomó mi mano mientras subíamos en el elevador, comencé a sentir los efectos del alcohol y la pastilla, al abrirse las puertas pude ver de nuevo a un grupo de personas, a pesar de ser un lugar grande esta vez no había tantos asistentes como la última vez, Gina me llevó directo a la barra donde un hombre me dio una cerveza, esbeltas mujeres en bikini servían bebidas a las personas allí reunidas, al fondo pude ver un área con pasto, un hombre tomaba fotografías, mis manos sudaban de pronto.
Gina sonrió y caminó a una de las habitaciones pero esta vez no tardó en volver, la vi usando un diminuto traje de baño, se sentó a mi lado.
-te gustan las fiestas?.- pregunto mirándome.
-nunca había estado en algo como esto, me gusta.
-como te lo dije, esta podría ser tu vida, podrías tener dinero, mujeres, fiestas todos los dias.
-asi como tu?
-asi como yo, solo tienes que hacer lo que yo te diga y un día tendrás todo esto, serás tu propio jefe.
Tomó mi mano, me llevó hasta donde un grupo de personas bailaban, sus manos se movían por mi cuerpo, una chica se acercó y luego otra, la música sonaba fuerte, más alcohol.
Pude ver entre la gente a la chica que había hablado conmigo antes, se notaba que había bebido bastante, un hombre la sujetaba mientras caminaban hacia la salida, no volví a verla más.
La mañana siguiente busqué la manera de escaparme de Gina, alegue que había recibido una carta de la oficina de impuestos, dije que era urgente y salí tan rápido como pude, aun podía sentirme mareado, esta clase de vida no era para mi, sin embargo ahora tenía que hacer lo posible por encajar.
Llegué a casa, cambie mi ropa después de un baño rápido y salí de nuevo, caminé por las calles sabiéndome observado, llegué a la oficina donde me estaría esperando sorenson, pude ver por la ventana como la camioneta que conducía Phil pasaba por la calle y se perdía al dar la vuelta.
-estas bien?.- escuché la voz de Beckett.
-creí que nos veríamos en el bar?
-no te ves bien y no era seguro, te siguen, ya lo sabes.
-lo sé.
- y bien?.- preguntó sorenson esta vez.
-me ha ofrecido un par de entregas, dijo que me quede con ella y me hará rico.
-bien, parece que dimos en el clavo.
-toma.- la detective Beckett me ofreció una taza de café, la cual agradecí.- demasiado alcohol?.- preguntó con una sonrisa.
-en unos días he ido a más fiestas que en toda mi vida…-reí por un momento.- un poco de todo.
-te ha dicho a donde te enviaran?.- preguntó de nuevo sorenson visiblemente ansioso
-no, no ha querido decirme, no sé tampoco que es lo que llevaré aun.
-bien, envíame un mensaje en cuanto puedas.
-tratare pero es difícil, ella no se aparta de mi, me ha dado dinero, me dice que le intereso mucho.
-dime, como son las personas en esas fiestas?
-jóvenes la mayoría, no tienen mas de 25, beben, se drogan y tienen sexo sin ningún problema, una chica se me acercó, me comentó lo de los envíos, luego cuando se dio cuenta de que yo no sabía nada se alejó, no quiso decirme más.
-la has vuelto a ver?
-anoche la vi, pero no lucia bien, un hombre la llevaba, la sacaba de la fiesta, no la vi más.
-sabes su nombre?
-no, es muy raro que alguien te diga su nombre allí.
-bien, deberías dormir un poco, estaremos en contacto, ahora vete o sospecharan.-dijo Beckett con voz suave.
-adiós.
Salí del edificio, tomé un taxi y fui a casa, cerré la puerta y me tiré en la cama, como ella lo había dicho necesitaba dormir, descansar, de nuevo soñé con ella, con sus labios, con el toque de sus manos.
Cuando desperté se había hecho de noche, encendí la luz y me sobresalté cuando vi a Gina sentada en la sala mirándome.
-demonios, que haces aquí?.- dije.
-prepárate, saldrás mañana.
-que debo llevar?
-un bolso, un poco de ropa, lo normal, nosotros te daremos lo demás, date prisa, vendrás ahora conmigo.
Hice lo que me pidió, seguí sus ordenes con rapidez, subimos al auto, su departamento estaba lleno cuando llegamos, había música, una nueva reunión, Gina me llevó a una de las habitaciones me ordenó que dejara el bolso allí y que volviera a la reunión.
la encontré hablando con alguien, me senté en uno de los sillones mientras miraba a las personas alrededor mío, Gina me ignoró el resto de la noche, me sentí bastante excluido, sin embargo no me moví de mi sitio, miré el reloj cada cierto tiempo, casi me había dormido allí sentado cuando sentí una mano en mi hombro, Phil me miraba.
-ven conmigo.-dijo demandante.
Me levanté y le seguí, aun había persona en la sala pero Gina no se encontraba allí, Phil me llevó hasta una de las habitaciones, no habló más, cerró la puerta al salir, me senté entonces en la cama, intentaba descifrar lo que sucedería, me dormí debido al cansancio, me pregunté si lo estaba haciendo bien o si por el contrario me había equivocado.
Antes de que amaneciera Phil abrió la puerta, apenas había dormido, hizo solo una seña con su mano y luego esperó que saliera, no perdí el tiempo, me levanté con rapidez y caminé con el detrás de mi, el reloj en la pared marcaba las 5 a.m.
Gina no se veía por ningún lado, subí al auto, en cuestión de minutos llegamos a la bodega donde habíamos estado antes, mis cosas ya estaban allí, Gina también esta allí, me mira en cuanto nos acercamos.
-por fin llegas.-dice sin mirarme.- todo está listo, viajarás a los Ángeles, entregaras el paquete y vuelve, no lo abras.
Asiento y salgo con el pasaje de avión en mi mano y mi equipaje en mi hombro.
Es mi primer viaje, envío un breve mensaje a la detective Beckett, ella no contesta pero se que lo ha recibido por que al llegar al aeropuerto nada sucede, los oficiales no revisan mis cosas en los controles, me dejan pasar sin ningún problema, en el avión trato de dormir un poco esperando que sea de la misma manera a mi llegada.
Asi es, cuando bajo del avión el oficial solo me mira, camino hasta la salida y tomo un taxi hasta el lugar donde me han dicho que debo entregar el paquete, en ningún momento veo el contenido, en ningún momento me detengo.
El hombre que me recibe me mira, me deja pasar a una sala, espero pacientemente mientras le escucho hablar, supongo que habla con Gina, luego una mujer joven aparece con mis cosas, el hombre me mira y luego sonríe.
-te pagaran cuando vuelvas, debes esperar hasta mañana.- saca un pasaje de avión y me lo da.-sales al medio día, la jefa autorizó un adelanto para que te diviertas hoy, lo hiciste bien.
El sujeto me da los billetes y me señala la salida, camino con lentitud, el sol da en mi cara, cerca de la salida puedo ver a otro sujeto, llega con una mochila al hombro, me mira sonriente y sigue, parece que no soy el único que hace una entrega hoy.
