Eran las 7:30 cuando Feitan y Phinks llegaron al lujoso restaurante "El Dragón Celestial" que servía comida de todo el mundo preparada por chefs gourmets altamente calificados. Normalmente, ninguno de ellos hubiera entrado a lugar tan lujoso (a menos que estuvieran a punto de asaltarlo). Ellos eran personas sencillas, vivir en Ciudad Meteoro les hizo no anhelar comida cara o suntuosa. Para ellos comer cualquier cosa que no saliera de un basurero o que costara más de 350 jennies ya era un lujo de por si. Sin embargo, esa noche ambos querían algo especial, algo que marcara su estatus tanto de pareja como de personas de buen gusto en general. Al principio Feitan se opuso rotundamente a eso, para él la fecha de su boda era tan insignificante como su fecha de nacimiento. El y Phinks no sabían ni celebraban su propio cumpleaños. ¿Por qué iban a celebrar su aniversario de bodas de un año? Especialmente teniendo en cuenta lo desordenada y poco ceremoniosa que fue toda la boda: Ellos se casaron en medio de un atraco de un museo de arte posmoderno, los anillos que usaron en su boda fueron robados de unos visitantes del museo, el sacerdote que los casó llegó completamente drogado y no practicaba ni la religión de Phinks ni de la religión de Feitan y para colmo la mayoría de los testigos de esa boda (incluido el pobre sacerdote drogadicto) fueron asesinados por la Brigada Fantasma como unos 30 minutos después de que arrojaron el ramo de flores. No tuvieron ningún tipo de luna de miel, aparte de huir de la policía, emborracharse y tener sexo a lo loco una vez que llegaron a Ciudad Meteoro. E incluso si la fecha de su boda fuera una fecha realmente memorable, Feitan preferiría pasarlo causando caos con Phinks y luego, después de toda la sangre y el asesinato, tener tanto sexo salvaje como pudieran y tal vez pedir comida barata a domicilio y tomar cervezas heladas. Sin embargo, Phinks no estaba de acuerdo con su esposo, el hecho de que tuvieron una boda sin ceremonias era una razón para compensar eso con un sentido de ceremonia que no involucra asesinato o peligro en absoluto. Quería sentir, por una vez en su vida, esa paz y suavidad que el mundo le robó cuando su pobre madre refugiada lo dio a luz en Ciudad Meteoro en lugar de una ciudad rica donde incluso sus ciudadanos pobres podían ir a la escuela, tenían agua limpia del llave para beber y una cama para dormir. Necesitaba vivir y sentirse como esos idiotas de clase media y alta que mataba constantemente aunque fuera por unas pocas horas y necesitaba que Feitan sintiera eso también. Si no podía celebrar su cumpleaños como lo hacían a veces Chrollo o Shalnark, necesitaba otra fecha para celebrar el estar vivo y no había nada mejor en el mundo que celebrar eso con el hombre que más amaba.
Así después de algunas horas de discusión, Phinks logró convencer a Feitan de tener una noche de romance libre de violencia; Después de todo, matar gente, a pesar de ser verdaderamente divertido para Feitan, a veces podía ser tedioso, definitivamente necesitaba una buena noche para relajarse. Además usar esmóquines les hacía sentir poderosos y elegantes.
- Como aperitivos, una de las mejores opciones que podemos ofrecerles son nuestro canapé du fromage y pan de masa madre con pateé de kalix löjrom orgánico, así como nuestro hummus aux pissenlits con nuestras chips de quinoa y col rizada cultivadas en nuestros jardínes hidropónicos. - Dijo la camarera mientras miraba a Phinks y Feitan.
- Eso suena bien para nosotros.- Dijo Phinks con entusiasmo, ocultando que no entendía nada de lo que decía la camarera aparte de las palabras "pan" y "humus".
Feitan no confiaba tanto en las opciones de comida propuestas por la camarera.
- ¿No tienes una opción de todo lo que puedas comer aquí?- Preguntó Feitan con curiosidad.
- Bueno… nuestro chef prefiere referirse a esa opción como Kaleidoscope Dinner Delight, que te permite comer un poco de todas nuestras comidas y postres de temporada. ¡Claro que puede pedir el Kaleidoscope Dinner Delight para usted!- Dijo la camarera.
- Entonces, a mí y a mi esposo nos gustaría eso. -Dijo Feitan cuando vio que Phinks estaba de acuerdo con él con una expresión hambrienta.
- Oh, es algo tan agradable ver a personas gays casadas de otros lugares del mundo visitando este restaurante. ¿Hay algo más que pueda hacer por ustedes caballeros?- Dijo la camarera en un tono dulce.
- Sí, umm… solo pídele al cocinero que traiga mi cena sin carne. Soy vegetariano. ¡Ah, y trae papas fritas extra y salsa picante también! ¡Quiero comer como un rey esta noche!. - Dijo Phinks con una voz retumbante.
- Umm… bueno, entonces sería un Kaleidoscope Dinner Delight, y un Kaleidoscope Dinner Delight Vegetariano, con papas extras y salsa picante…- Dijo la camarera, desconcertada por las opciones de comida de Phinks.
Feitan también estaba extrañado por la solicitud de comida de su esposo. ¿Era realmente ese macho violento que mataba a diestra y siniestra un hippie que vivía de ensalada?
- Sí, solo agrega una botella de Vodka y dos coca-colas regulares. Eso sería todo, señora.- Dijo Phinks complacido.
- Está bien, estaré con sus órdenes en unos minutos. ¡Disfruten la noche, caballeros! - Dijo la mesera alegremente mientras se alejaba.
- Nunca me dijiste que eras vegetariano.- Comentó Feitan a Phinks.
- No sé, creo que era obvio. ¿Por qué crees que solo como papas fritas cuando vamos a restaurantes de comida rápida? - Respondió Phinks.
- Sigue siendo raro. Siempre matas gente. No me digas que te importa más la vida de una puta vaca que una persona. ¿De verdad eres tan jodidamente santurrón? - Dijo Feitan mientras la camarera llegaba con sus aperitivos.
El hombre bajito sonrió al reconocer platillo con carne de res cruda y procedió a comerlo desordenadamente, sintiéndose encantado por el sabor a sangre fresca y alguna salsa ácida que debieron haber agregado a ese plato. Phinks agarró una croqueta que se parecía mucho al falafel que su madre le hacía de niño y la masticó rápido, solo para volver a llenarse la boca con unas verduras fritas cubiertas con hojuelas de chile.
- Pfff… No soy ningún santurrón, Fei. Simplemente no me gustan los asesinatos sin sentido. Los animales no tienen nada que pueda robarles, así que no veo el sentido de matarlos. - Respondió Phinks con la boca todavía llena de verduras.
- No le dijiste eso a esas hormigas quimera en Ciudad Meteoro. -Dijo Feitan sonriendo.
- ¡Oye! ¡Esas cosas no eran animales, esos hijos de puta eran monstruos! - Exclamó Phinks.
- ¡Jaja, eres un hombre tan divertido! ¡Matas hormigas y personas, pero no puedes comerte a las jodidas vacas y a los puerquitos!
- ¿Te estás burlando de mí, duendecillo de mierda?- Preguntó Phinks enojado.
- Bueno, no hay nadie más a quien molestar esta noche.- Dijo Feitan juguetonamente.
¡Bien, eso era todo! ¡Phinks ya había tenido suficiente! De repente el bruto rubio se puso de pie y golpeó la mesa de mármol haciéndola desmoronarse como si fuera de mazapán, y luego gritó con furia a todo pulmón:
- ¡Está bien, hijo de puta! ¡Soy vegetariano porque es parte de los ritos y la religión tradicionales de los sacerdotes de Egypersia! Mi mamá me dijo que comer animales muertos era impuro y que corrompía el alma de las personas, así que me hizo evitar comerlo desde que estaba en pañales, porque tenía esa idea loca de que algún saldríamos de Ciudad Meteoro y volveríamos a Egypersia juntos y allí podría ordenarme como sacerdote de Amón y vivir en con lujos. ¡Pero, por Isis, ella se equivocó, porque mamá murió cuando yo todavía era un niño y renuncié a su sueño imposible para seguirles el ritmo a ustedes, así que nunca me convertí en un maldito sacerdote y ahora ser vegetariano es lo único que puedo hacer para evita sentir que le he fallado a mi madre!
Un silencio espantoso se formó en el restaurante haciendo que ambos hombres se dieran cuenta de que la música que sonaba allí no estaba grabada, sino que el restaurante había contratado a un pianista profesional.
- Vaya. Lo siento, no lo sabía. Debe haber sido duro para ti.-Dijo Feitan avergonzado mientras tomaba una alita de pollo frita entre los escombros de la mesa de mármol, masticándola como si nada hubiera pasado.
Phinks suspiró un poco menos estresado.
- Sí, no te preocupes, creo que debería haberte dicho eso antes.- Respondió Phinks, sintiéndose a gusto nuevamente e ignorando lo perturbados que estaban el resto de los invitados y empleados del restaurante.
- ¿Crees que podemos conseguir otra botella de vodka aquí Phinks? Creo que rompiste las botellas… -Preguntó Feitan.
- Supongo.- Dijo alegremente el rubio ignorando como el resto del restaurante los observaba con miedo y morbo.
La camarera fue la única persona lo suficientemente valiente como para acercarse a ellos para decirles (en voz muy baja y suave) que salieran de ese lugar sin hacer ningún escándalo. A pesar de estar irritados por la orden de la camarera (y la enorme factura que los obligaron a pagar), ambos hombres obedecieron.
- Bah, ni que de verdad quisiéramos comer ese falafel de mierda. - Escupió Phinks mientras subía al auto y presionaba el acelerador.
- Cierto, además, creo que el hotel al que vamos tiene servicio a la habitación y su propio restaurante. - Agregó Feitán.
Phinks sonrió. Su noche apenas estaba comenzando.
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Bueno, bueno mi tercer capítulito jaja. Últimamente he estado medio estresada porque en mi trabajo me mandaron para laborar en oficina y aunque me gusta mi trabajo la verdad si extraño poder quedarme en mi casita trabajando con mi pijama puesta. Pero en fin, en la oficina todo va de perlas así que ni que se le va hacer.
Monnie´s: Y bueno, no todo en la vida es como se planea. Y déjame advertirte Monnie´s que si tu vas al día con el manga de HxH tu sabrás que Bono tiene mucha razón de preocuparse de Shizuku.
Como siempre les deseo lo mejor a todos mis lectoras y lectores.
