-qué haces?.- dijo contrariada mientras me empujaba contra la pared alejándome de ella.

Me sentí completamente estúpido cuando me miró a los ojos y luego miró mis manos intentando cubrir lo innegable, fui lo suficientemente idiota como para creer que ella cedería a mis intenciones, ella era una mujer diferente, no era como las mujeres en las fiestas que Gina organizaba, no podía solo acercarme a ella y pretender que me dejase hacer lo que quisiera, sentí el rostro caliente, sentí la vergüenza recorriéndome, haciéndome saber que me había equivocado y que quizá había perdido toda oportunidad de acercarme a ella de alguna manera, sin saber muy bien que decir miré al suelo buscando la respuesta.

-perdón, perdón.-repetí una y otra vez.-lo siento, Phil nos miraba.

-se ha ido ya.- afirmo de manera tajante.-por favor has algo con eso y deja de mirarme así.

-eso creo.-dije muy a mi pesar.- perdóname, en verdad lo siento.

Bajé mis manos hasta mi erección una vez más, había corrido con suerte, sentí todo el peso del mundo en mis hombros, ella me miraba de manera fría, no parecía enojada sin embargo algo le molestaba y sin duda había sido mi manera de actuar, vi sus mejillas sonrojadas, definitivamente esto era diferente, había tenido sexo con varias mujeres en los últimos días aunque solo podía pensar en ella, solo quería probar sus labios y sentir la suavidad de su piel al tocarla, ahora estaba allí, había fantaseado con hacerlo tantas veces que ahora parecía más bien una obsesión y me sentí avergonzado, muy avergonzado por mis actos, pero mi pene se negaba a relajarse, entre más intentaba no pensar, más dolía.

-debo… yo… agua fría…-intentaba articular mis palabras, me sentía como un idiota, un gran imbécil.

-debería irme.- dijo con tranquilidad.

-espera.-dije sujetando su brazo con una mano y cubriendo ridículamente mi erección con la otra, cosa que no pasó desapercibida para ella, me miró de nuevo desconcertada, solté su brazo antes de que su puño se estampara en mi cara. -perdóname, pero Phil podría andar por allí todavía, quédate un poco más, bebe algo, haré … algo con esto y volveré.-dije después de ver hacia abajo donde mi erección aun seguía exigiendo alivio.

Ella me miró y luego miró alrededor, imaginé que pensaba en lo que sería lo correcto dadas las circunstancias, la vi sentarse en el sillón, encendió el televisor y no me miró más.

Caminé apurado hasta el baño y aun vestido me metí bajo el chorro de agua fría, salte al sentir el agua en mi espalda pero luego de unos segundos pude sentir mi miembro relajándose hasta desaparecer casi por completo, me quite la ropa mojada, anude una toalla en mi cintura, me vestí con ropa limpia y salí, ella aun estaba allí sentada.

Caminé lentamente hasta donde estaba, a una distancia prudente, ella miraba la pantalla sin prestar atención a lo que sucedía, tuve la imperiosa necesidad de saber que pensaba o sentía al respecto, me pregunté si me perdonaría por lo que había hecho y su mirada aun fija en la pantalla me dio a entender que mi oportunidad había terminado allí, pasé mi mano por mi cabello aun húmedo, con la otra mano en el bolsillo.

-y ahora qué?.- preguntó sin mirarme, pasando canales en el televisor.

-ni siquiera puedo mirarte a la cara.-dije de nuevo apenado, sin mucha idea de como hablarle.-sorenson nos vio.

-lo sé.

-no quiero que tengas problemas.

-fui yo quien se metió en esto, ahora es muy tarde para dar un paso atrás, además… es trabajo no?, no volverá a suceder, al menos no así.

-claro, claro es trabajo, solo eso.

Beckett me miró unos segundos, luego miró su reloj y se levantó.

- creo que es momento, ha pasado el tiempo suficiente.

-te llevaré.

-no.- dijo de nuevo tajante.- será mejor que no… yo… prefiero que no sepan donde vivo al menos por el momento, podrían seguirnos y eso si sería un error.

-claro.

La acompañé hasta la puerta, ella me miró unos segundos y luego sin más dejo un beso muy suave en mi mejilla, un beso tierno, la vi caminar por la calle, luego tomar un taxi, me pregunté si iría directo a casa o si por el contrario pasaría la noche con sorenson.

Cerré la puerta, apoyé la espalda en ella, suspiré bastante frustrado, apreté los puños mientras maldecía, golpeé la puerta con fuerza y luego cubrí mi cara con ambas manos, era solo un idiota, eso era, un imbécil jugando a ser el policía rudo que sabía que no era, pude percibir el aroma de su perfume aun en la habitación, era suave, dulce y me hacía sentir tranquilo, me senté en el sillón donde ella había estado, la imaginé allí, recordé con detalle cada parte de su cuerpo y como se sentía cuando lo tocaba, de nuevo una erección amenazó con hacerse visible pero la idea de imaginármela con el idiota de sorenson me ponía furioso, quería volver a tenerla en mis brazos, quería besarla y quería acariciar su piel suave, quería hacerle el amor una y otra vez.

Después de algunos minutos apagué las luces, me recosté en la cama y cubrí mi cara con mis manos pero no pasó mucho antes de que volviera a imaginarla junto a mi, cerré los ojos, acaricie mi erección después de deshacerme de mis pantalones, hacia mucho que no hacía algo como esto pero Kate era todo lo que deseaba en ese momento.

Kate

mi corazón latía por una razón diferente esta vez, como le explicaría a Will que lo que había visto no había sido más que fingir, como, si no podía engañarme yo, sentir sus manos acariciándome, sentir su pene erecto empujando bajo su ropa me había puesto en una situación difícil, quería seguir, por un momento pensé en meter mis manos bajo sus calzoncillos y acariciarlo libre de la tela que lo cubría, pero la razón había ganado, Will era mi pareja, era con Will con quien debería hacerlo, no con Rick, pero Rick me había besado de una manera diferente, me había estremecido ante el toque de sus manos, la humedad de sus labios sobre mi piel y sus brazos rodeándome me habrían hecho perder la cabeza, sin embargo me detuve, sabía que quería continuar pero me obligue a detenerlo, el rostro de Will apareció de pronto en mi mente, pensé entonces que había sido la adrenalina de sentirnos observados y de que la situación se había complicado mas de lo que hubiese esperado, pero sentir los brazos firmes de Rick rodeándome me había hecho desear continuar, tuve la necesidad de dejarme llevar, quise que en un momento me tomara en sus brazos y me llevara a la cama, pero el momento de la actuación había pasado y no era lo correcto, yo tenía una relación con Will, era lo único que repetía en mi cabeza, y lo seguí repitiendo mientras lo escuchaba en el baño, mientras caminaba a la salida y sentía que me había equivocado una vez más, Will exigiría una explicación y en mi camino de vuelta imaginé todos los escenarios posibles, repase con cuidado los detalles de lo que le diría, no queria sentirme culpable, sin embargo asi era y no exactamente por él, me sentí culpable por Rick, escucharlo deshacerse en disculpas mientras intentaba que su cuerpo no reaccionara a lo que sucedía se había hecho difícil, complicado.

No me dirigí a mi departamento, ni al de él, fui directo a ver a lanie, si alguien me haría entrar en razón sería ella pero no podía estar mas equivocada.

La escuche pegar un grito cuando le dije lo ocurrido.

-que hiciste qué?... lo besaste, dejaste que te tocara y tocaste su erección.-dijo bajando la voz entonces.

-no, yo, él se acerco y lo sentí.- dije avergonzada.

-aja.

-solo estábamos fingiendo.- intentaba convencerme a mi de que solo había sido eso.

-pero su erección no.-afirmo.

-no lo sé.-baje la vista al suelo.

-vamos Kate Beckett, me vas a decir que no te gustó, que el chico maravilla te manoseara y luego quisiera… ya sabes.-hizo una seña con sus manos.

-no lo digas asi, se escucha tan… tan…

-tan bien admítelo.

Suspiré ante sus palabras, tenía razón, por primera vez en mucho tiempo había deseado que otro hombre me hiciera sentir algo diferente pero allí era donde radicaba mi contrariedad, con Will el sexo era bueno, muy bueno pero con Rick desee probar algo diferente y eso era lo que me ponía mal, deseaba y eso no estaba bien, el desear seria el primer paso para una infidelidad, y Will no se merecía eso, no quería ser yo quien fallara, no después de aquella conversación en la que había insinuado el dar el siguiente paso.

-que harás?.- pregunto mirándome.

-no lo sé, he sido una completa idiota, ahora no sé que hacer, no sé como explicarle que solo fue una situación que se salió de mis manos y…-pero ella me interrumpió.

-no me refiero a Will y lo sabes.

-la miré unos segundos pensando en Rick.- Rick es joven, ahora mismo sus intereses son otros, de verdad crees que él esté interesado en mi, solo él sabe lo que ha hecho y con cuantas mujeres ha estado, tu de verdad crees que eso no fue solo actuación, que se dejó llevar por un momento y ahora con la cabeza fría lo pensara mejor.- me quedé en silencio un par de minutos y continué.- Rick se irá, cuando esto termine, encontrará a alguien que le haga feliz, esto ha sido trabajo, solo eso.

-estas segura?, Rick ya no es un jovencito como quieres creerlo, que finja ser uno es otra cosa, además, quien te asegura que sus palabras no son reales, como sabes que Rick no siente algo más?

-pero no me conoce, no sabe nada de mi, como podría sentir algo más.

-bueno eso tendrías que averiguarlo, debes estar segura de lo que harás, la verdad es que no yo no creo que Will sufra tanto por eso, piénsalo.

Miré a lanie unos segundos, ella me miraba fijamente, llegué aquí buscando una respuesta aunque sabía bien que debía ser yo quien formulara esa respuesta, pero por un momento todo parecía tan difícil, poner en la balanza una relación de dos años que se negaba a avanzar o iniciar una nueva relación con alguien diferente y que quizá solo queria vivir una fantasía era más complicado de lo que hubiese querido, sin embargo debía reconocer que quizá no seria tan descabellado, tal vez podría aventurarme, tal vez podría intentarlo, cerré los ojos un momento evitando la mirada de lanie, pensé en ambos, quizá me estaba apresurando a algo que no sabia si sucedería o de que manera, me estaba ahogando en un vaso de agua.

Suspiré una vez más, no queria cometer un error, no queria equivocarme, Will había estado ahí para mi durante dos años, de nuevo pensé en Rick yéndose irremediablemente, miré a lanie y trate de mantener la compostura.

-si, además Will no merece que le haga esto, no quiero elegir y después saber que me equivoqué.

-bueno en esto no te puedo ayudar, debes pensar muy bien que harás, seguir con lo seguro o darle una oportunidad a alguien nuevo.

-lo dices como si fuese muy fácil, Rick, él es solo una fantasía, dime que va a pasar cuando todo termine y tenga que irse, por que se irá, se que lo hará.

-bueno, eso si sería complicado.

-demasiado.-me levanté de la silla entonces.- no, Rick es trabajo, es pasajero, es fantasía, will es seguro y prefiero dejarlo asi.

La mañana siguiente Will apareció en mi departamento, llevaba un par de vasos de café, me miró con seriedad, se sentó mientras terminaba de vestirme, intente provocar algo en él pero su gesto serio permanecía.

-que sucede?. -pregunte como si nada pasara.

-sabes bien lo que sucede.

-lo sé, y no entiendo por que estas molesto, solo fue actuación.

-claro.

-vamos will, tu crees que yo me fijaría en Rick, es lindo ,es verdad pero tengo una relación contigo, lo de ayer no sucederá otra vez.

-estas segura?.- pregunto mirándome mientras me acercaba a él con la camisa aun abierta y acercando mis senos a su rostro.

-estoy segura.

Me senté en sus piernas, rodee su cuello con mis brazos y luego lo besé, pero había algo diferente, me hizo falta esa desesperación con la que Rick me había besado, sus caricias y el aroma de su piel llenándolo todo, me hizo falta sentir su miembro erecto empujando contra mi, en su lugar Will me besaba y acariciaba casi con respeto, fue hasta que apretó mi trasero que sentí que algo se encendía en mi, solo por unos segundos, Will se levantó llevándome a la cama, hicimos el amor pero aun cuando yo intentaba que mis piernas temblaran como Rick me había hecho sentir no lo conseguí.