La mañana siguiente Will apareció, llevaba el almuerzo con él, era temprano, terminaba de preparar una taza de café para mi cuando lo escuché.
-que haces aquí tan temprano?.- pregunté al abrir la puerta.
-traje el desayuno.
-bien, pero se nos hará tarde.
-esto es solo un excusa, quiero hablar contigo.
-oh vaya, ya veo.-me senté esperando que empezara a hablar.
-se que las cosas no han ido bien, se que algo pasa, quiero saber que es… es por él?, es acaso que te gusta, te has enamorado de él?
-no, no es eso, es solo que…
-no me quieres más?
-Will, te dije que necesitaba tiempo, pensar un poco hacia donde vamos, hacia donde voy yo y…
-puedo hacer algo al respecto?
-no lo creo, me gustaría que fuese diferente…
-tal vez si damos el siguiente paso, quizá quieres estabilidad, compromiso.-lo vi sacar una pequeña caja de su bolsillo, puso una rodilla en el suelo.- cásate conmigo Kate.
Lo miré un tanto confundida, no esperaba que él lo propusiera, no así y no ahora, suspiré intentando no perder la cabeza, me parecía estúpido que su idea de solución fuese que nos casáramos, casarnos no resolvía nada y ambos lo sabíamos pero Will quería evadir la realidad de nuestra situación con algo tan tonto como eso.
-Will que haces?, casarnos no va a solucionar nada, tenemos algún tiempo así, esta relación simplemente no avanza…
-no eres tu soy yo, es lo que estas diciendo.
-no, somos los dos, aqui los dos tenemos culpa, hace un año nuestra relación tomó otro rumbo, tu lo propiciaste y yo permití que pasara, yo me engañe creyendo que todo estaba bien pero debemos ser realistas, ese fue solo un trámite y lo sabes, no quiero casarme contigo, la verdad… no quiero seguir con esta relación.
-creí que solo necesitabas tiempo.- dijo sorprendido.
-lo sé, lo pensé, pero veo que tu no estabas dispuesto a darme ese tiempo, quieres apresurarlo todo y así no es como debería de ser, prefiero que esto termine, que ambos tomemos rumbos diferentes y en el mejor de los casos ambos encontraremos nuestro camino.
-es por Rick, no es asi?... te has enamorado de él.
-piensa lo que quieras, no voy a discutir más contigo, ahora por favor sal de aquí.
-y esto es todo, adiós, que te vaya bien.
-quise hacerlo de manera civilizada pero tu no me das más opciones, no lo entiendes, solo… vete por favor.
Quise dar un paso adelante para abrir la puerta, él me detuvo, me miró desafiante, apreté el puño de inmediato, si algo no iba a permitir era precisamente eso.
-Kate…
-suéltame, no voy a repetirlo.- le miré directamente a los ojos, estaba preparada para lo que pasara.
Él me miró fijamente, pero la expresión en su rostro cambió, soltó mi brazo y luego caminó hacia la puerta, lo escuché caminar por el pasillo, volví a la silla donde había estado sentada antes pero esta vez solo miré la taza humeante, luego vi el paquete que Will dejó sobre la mesa, decidí salir y dejar todo allí, no tenia intenciones de comer, no después de lo sucedido.
Pase la mañana intentando concentrarme en el trabajo, pero las palabras no salían de mi cabeza, un reporte a medias, un informe inconcluso, algunos momentos mirando la pizarra sin pensar realmente en lo que veía, miré la fotografía allí pegada, me pregunté si mejoraría , si la situación sería mejor o si en algún momento terminaría por irse al demonio.
Serví una taza de café mientras miraba el suelo cuando el teléfono sonó, el número era uno ya conocido para mi, dudé un poco sin embargo imaginé que debería ser importante, tanto como para que él me llamara, contesté, mencioné su nombre aunque sabía que se trataba de él, el asunto, una fiesta a la que al parecer yo también estaba invitada, al terminar la llamada suspiré, coloqué la taza sobre la mesa y apoyé la cabeza en mis manos, no se suponía que algo así pasaría, sin embargo como lo había dicho una vez, debería estar preparada para lo que fuera y este momento era precisamente el momento.
Me despedí de los muchachos antes de salir, ambos me miraron con cierta preocupación, sabía que podía confiar en ellos y que en cualquier situación tendría su respaldo pero eso no evitaba que sintiera un cierto nerviosismo.
Al llegar a casa fui directo a mi habitación, elegí con cuidado la ropa que usaría, no sabía que tipo de fiesta sería, no tenia idea de como vestirme, elegí un par de atuendos y salí de nuevo para verlo, nos encontraríamos en su casa y quizás el podría ayudarme a elegir lo más adecuado.
Mis manos sudaban cuando llamé a la puerta, Rick abrió y apenas me vio, sonrió, se hizo a un lado para dejarme pasar, besó mi mejilla a manera de saludo una vez dentro y luego le escuché cerrar la puerta.
-aun es temprano.- dijo sonriente.
-lo sé, necesito que me ayudes… con esto.
-ya veo.
-no sabia como debería vestirme.
-déjame ver.
-Rick sonrió amablemente después de mirar la ropa esparcida sobre el sillón.-yo creo que este estará bien.
-bien.
-puedes usar mi habitación, yo esperaré aquí, quiero afinar algunos detalles antes de irnos.
-bien.-repetí.
Cerré la puerta detrás de mi después de mirarle brevemente, me senté en la cama unos segundos y luego comencé con el proceso de vestirme, miré alrededor mientras lo hacía, no había ninguna fotografía en la habitación, tampoco alguna decoración que me dijera cuales eran sus gustos o si tenía a alguien especial en su vida.
Algunos minutos mas tarde salí, caminé descalza hacia donde Rick estaba sentado, me senté a su lado mientras ponía los zapatos a un lado.
-deberíamos, estar de acuerdo en la historia.-empezó él.
-es verdad, no te había preguntado si les has dicho algo sobre mi.
-la verdad no, Gina no ha hecho muchas preguntas al respecto, así que tenemos oportunidad de crear una historia creíble.
-entiendo, entonces?
-mientras te vestías pensé que podríamos decir que nos conocimos por casualidad en algún lugar, un restaurante o algo parecido.
-claro, podría ser, que tal aquel lugar de donas cerca del estadio de béisbol.
-si, y cuanto tiempo salimos?, le dije a Gina que había sido muy breve.
-un par de meses, diremos que te has ido por trabajo y no nos vimos más.
-bien, muy bien, si lo pregunta diremos que trabajas en un bufete de abogados en el centro, eres asistente o algo así.
-bien, me parece bien.
-entonces estamos listos, iré a ponerme otra camisa y los zapatos, ya vuelvo.
Rick camino a la habitación, bebí del vaso que él tenía sobre la mesa, agua mineral con limón, seguí observando alrededor, de nuevo note que salvo por un par de plantas en la ventana no había mas decoración, suspiré pensando en lo extraño que estaba resultando ser el día, había terminado con Will esa mañana y ahora saldría con Rick y fingiría que todo estaba bien.
De nuevo apoyé la cabeza en mi mano mientras esperaba que Rick volviera, escuché sus pasos detrás de mí, no le miré, solo esperé que se acercara.
-espero que Sorenson no se haya molestado por esto.-dijo mientras se sentaba de nuevo a mi lado.
-lo dudo.-dije sin mirarle.
-sucede algo?.- preguntó con seriedad.
-no, nada.
-estas segura, yo, no quiero ser inoportuno pero creo que algo pasa.
-termine con Will esta mañana.-dije sin pensarlo después de beber un poco más del vaso.
-vaya, oye… podemos no ir, le diré a Gina que tenias trabajo, inventare una excusa.
-ya estoy aquí.
-pero si no quieres hacerlo, no lo haremos, lo último que quiero es molestarte con esto.
-no, me servirá para no pensar.-suspiré.- mira era inevitable, era cuestión de tiempo, hagamos esto y que pase lo que tenga que pasar.- me levanté
de la silla decidida a salir.
-Kate… Beckett.- me miro nervioso.-lo lamento, en verdad lamento que estés pasando por esto.
-andando.
Caminé de su brazo por la calle, Rick no me miró, se detuvo frente a un auto, se limitó a conducir hasta un edificio de departamentos.
-todo estará bien, ya lo verás.-dijo después de besar mi mano antes de bajar del auto.
Caminamos hasta la entrada, Rick saludó a un par de sujetos que nos miraron fijamente cuando entramos al edificio, nos detuvimos en espera de que las puertas del ascensor se abrieran, mientras esperábamos una pareja se paró a nuestro lado, miré al frente pero el sujeto a nuestro lado saludó a Rick.
-Rick… pensé que no vendrías.- dijo el sujeto.
-tuvimos tiempo.- dijo Rick aun mirando la luz sobre la puerta.
-me llamo George.-esta vez mirándome y esperando una respuesta de mi parte.
-mire a Rick solo unos segundos.- es el chico nuevo.-dijo él.- recuerdas que lo mencioné?
-oh, es verdad, lo lamento.-extendí mi mano para saludarle.
La puerta del ascensor se abrió entonces, todos subimos, el chico me miraba fijamente a pesar de ir acompañado, Rick entonces pasó su mano por mi cintura acercándome más a él, besó mi mejilla y acarició levemente mi cuello con su boca, por un segundo no supe que hacer, Rick me miró a los ojos entonces, pasó su mano por mi mejilla y luego besó mis labios, supe que debía corresponder a sus caricias, nos observaban, mi mano se posó en su hombro, profundice el beso que él había iniciado, la puerta se abrió de nuevo, la música en el salón nos hizo mirar atrás, para entonces estábamos solos, la otra pareja se había perdido en la multitud, sin embargo la mano de Rick aun sostenía mi cintura y la mía aun estaba en su hombro.
-deberíamos.- dijo él apartándose un poco.
-si.
Tomé su mano mientras caminábamos hasta la barra donde él pidió un par de bebidas, me senté con las piernas pegadas a las de él.
-asi que el chico nuevo?.- dije solo para conversar.
-si, el chico nuevo.
-y ahora qué?
Miré alrededor, algunas parejas iban y venían, otros más bebían en algún rincón, la música sonaba fuerte, las bebidas circulaban entre todos, Rick se quedó a mi lado aún cuando un par de mujeres lo invitaron a bailar, mujeres jóvenes que se paseaban con diminutas prendas de vestir que en algún momento me hicieron sentir incómoda pero que a Rick parecía no molestarle, pensé entonces en lo acostumbrado que estaba él a todo esto, pude ver también como se consumían drogas y algunas sustancias desconocidas para mi como si fuesen dulces, miré mi reloj mientras sostenía una cerveza en mi mano, aun era relativamente temprano y Gina no se veía por ningún lado.
Rick se acercó a mi oído debido al ruido.
-quieres bailar?.- preguntó y esperó mi respuesta.
-claro.- dije tomando su mano.
-desde el centro podrías ver algo que te interese.
-si, eso creo.
Las luces se hicieron tenues, los colores cambiaron, la música también, miré a Rick un tanto dudosa.
-solo relájate.-dijo en mi oído.- no voy a separarme de ti.
Bailamos un poco, sentir su brazo rodeándome me hizo sentir segura pero en un punto la música se detuvo, nos quedamos quietos mientras una luz se encendía e iluminaba el frente, un par de sujetos aparecieron, empujaban una mesa, donde un enorme pastel de cumpleaños con velas se encontraba, Rick me apretó contra su cuerpo cuando varios de los asistentes se acercaron a la mesa, reían y gritaban cosas que no entendí, el cumpleañero apareció y detrás de él, Gina.
La vi tomar un micrófono, la luz la iluminó, pronunció un breve discurso pidiendo a los asistentes que le felicitaran, pude ver al tal Phil poner una silla en el centro justo después de que las velas fuesen apagadas, de nuevo la música se escuchó, aunque esta vez fue diferente, George tomó asiento, sus ojos fueron vendados, una mujer apareció, se paró a su lado unos segundos y luego comenzó a bailar, lentamente y al ritmo de la música fue despojándose de sus ropas, escuché a varios de los asistentes animándola a seguir mientras sus manos acariciaban al chico nuevo, en cuestión de minutos quedó completamente desnuda ante la mirada de todos, quitó la venda que le cubría, tomó sus manos haciendo que la tocara, el espectáculo duró varios minutos, por fin la luz se encendió, la mujer tomó al chico de la mano y ambos se perdieron en una habitación al fondo.
La música volvió a sonar, perdí de vista a Phil quien susurró al oído de Gina algo y ambos desaparecieron, volvimos a bailar, observé con cierta cautela a los asistentes, nadie parecía ser importante hasta que la puerta del ascensor se abrió, de el salieron algunos hombres acompañados por Phil y Gina que se perdieron en lo que parecía ser una oficina.
-viste algo?.- pregunto Rick.
-creo que si.-dije acercándome a su oído.
Seguimos bailando hasta que Rick decidió volver a la barra y sentarnos un momento, de nuevo pidió un par de cervezas para ambos, bebía de la botella cuando una mujer joven se acercó a él, una de sus manos se posó en su hombro y la otra viajó hasta su pierna, le decía algo que yo no pude escuchar mientras su mano se movía hasta llegar a la entrepierna de Rick en un intento por acariciarlo.
Rick me miró entonces al mismo tiempo que apartó la mano de la mujer, señaló con su dedo hacia donde me encontraba y sonrió apenado, la mujer me miró y luego se alejó, él se limitó a mirarme y luego bebió de la botella frente a él, decidí mirar a otro lado, después de todo Rick y yo solo fingíamos o de esa manera intentaba convencerme de que no era importante, Rick tomó mi mano una vez más, con la mirada quería disculparse, sonreí levemente quitándole importancia.
Unos minutos más tarde me di cuenta de que la puerta de la oficina se abría de nuevo, me acerqué a Rick rodeándolo con mis brazos, sentí los suyos alrededor de mi cintura, observe con detenimiento a los hombres que salían, reconocí a uno, lo había interrogado en una ocasión, de eso ya hacia un par de años pero no podría olvidar su rostro, no después de dejarlo ir por falta de evidencia, sabía que era él, mi problema ahora era que no me reconociera, bajé la vista y traté de esconder la cara en el cuello de Rick, mis manos se movieron nerviosas sobre su pecho.
-que pasa?.- susurró en mi oído.
-conozco al sujeto de la camisa gris, lo interrogue una vez.
-Rick lo miró unos segundos.- podría reconocerte.- afirmó.
-no lo sé, podría ser.
-tranquila, puede ser que se vaya.
Seguí abrazándolo esperando que el sujeto se fuera, sin embargo lo vi caminar hasta la barra con un par de hombres luego de que los demás se retiraran, suspiré sintiéndome un tanto preocupada.
Rick tomó mi mano para llevarme de nuevo hasta donde varias parejas bailaban, sus manos tomaron mi cintura obligándome a moverme al mismo tiempo que le miré a los ojos, dio la vuelta para evitar que pudieran ver mi rostro, sentí su cuerpo pegado al mío, sus manos acariciaron mi espalda y sus labios se posaron en mi cuello haciendome sentir un escalofrío ya conocido para mi, comencé a reaccionar a sus caricias, me sentí irremediablemente excitada ante el toque de sus manos y la humedad de sus labios en mi cuello.
-creo que se va.-dijo unos segundos después haciéndome volver a la realidad.
-controle mi respiración.-eso creo.-dije después de mirar al hombre caminando hacia el elevador.
Ambos nos miramos sabiendo que algo mas ocurría, no me aparté de él, quería sentir sus brazos aun rodeándome y sabia que él no quería apartarse de mi sin embargo terminamos por hacerlo cuando la voz de Gina se escuchó detrás de nosotros.
-hey Rick, trajiste a tu novia.-extendió la mano para saludarme, cosa que hice de inmediato- por que no vienen tomaremos algo en un lugar mas tranquilo.
Ambos caminamos detrás de ella, sujete la mano de Rick con fuerza cuando Phil nos observó pasar a su lado, luego entramos a una de la habitaciones, la vista de la ciudad era espectacular, tomamos asiento en uno de los sillones mientras un hombre servía las bebidas.
-no sabia que esto era ya oficial.-dijo Gina sonriente.- Rick es todo un galán.
-no exageres.-dijo él restándole importancia a sus palabras.
-Gina sonrió una vez más.-si tu lo dices… pero dime, tienen planes?
-mire a Rick unos segundos.- aun es pronto, aunque puedo decir que el amor ha resurgido, quizá si, quizás asi sea.
Rick me miró cuando mi mano se posó muy cerca de su miembro mientras movía mi dedo pulgar sobre su pierna, Gina miró mi mano entonces y sonrió.
-y a que te dedicas?.- preguntó con curiosidad mientras mi dedo aun acariciaba la pierna de Rick.
-soy asistente en un bufete de abogados.
-Rick es uno de mis mejores elementos, como es que se conocieron?
-Rick se adelantó entonces.- a ambos nos gusta el café y el béisbol, nos conocimos cerca del estadio.
-aunque fue breve la primera vez, creo que ambos quedamos enganchados y quisimos intentarlo otra vez.- confirme la historia.
-vaya.-dijo Gina.
Para entonces la mano de Rick acariciaba mi cadera sobre la tela del vestido sin dejar de mirarme, el silencio se hizo presente por unos segundos, desee entonces poder sentir el toque de sus dedos sobre mi piel.
-bien… debería dejarlos solos.-Gina nos miró fijamente, baje la vista entonces sintiéndome apenada.- o podríamos disfrutar un poco mas del espectáculo allí afuera.
Caminamos de vuelta a la sala principal donde algunos de los invitados visiblemente ebrios bailaban semidesnudos, pude ver entonces al chico nuevo, de nuevo estaba sentado en la silla, un par de chicas bailaban junto a él mientras el acariciaba sus cuerpos, Rick entonces se pegó a mi.
-bailemos un poco antes de irnos.-susurro en mi oído, asentí sin poner objeciones.
Sus manos iban y venían sobre mi cuerpo, me concentré en lo que hacíamos, en lo que él hacía y lo que producía en mi, nuestras miradas se volvieron intensas y no pude evitar llevar mis manos a su cuello para rodearlo, me atreví a depositar un beso en sus labios, le miré fijamente, me olvidé de lo que había alrededor de nosotros, de la gente allí y de los que pudiesen mirarnos por que sabía que Gina nos observaba.
-no quiero incomodarte.-dijo Rick en mi oído.
-por que no bebemos algo .-dije con la respiración algo agitada.
-claro.
Podía sentir la mirada de Gina sobre nosotros, Rick se sentó en uno de los sillones y contrario a lo que creí que haría tomó mi mano obligándome a sentarme sobre sus piernas.
-lo siento Kate, en verdad lo siento.-susurro en mi oído mientras su mano se colaba bajo la falda de mi vestido y su lengua lamia la piel de mi cuello.
Mi piel se erizo cuando sus dedos acariciaron mis piernas, mi respiración volvió a agitarse, pude sentir entonces la erección bajo sus pantalones rogando por salir, miré hacia donde Gina aun nos observaba con curiosidad y suspiré sabiendo que no podría escapar de eso, miré a Rick a los ojos solo unos segundos para luego besarlo con intensidad, mi lengua se movía con voluntad propia y mi mano ajena a mi se movió sobre su erección provocando el movimiento de su cadera.
Los minutos pasaban mientras mi excitación, la de ambos crecía, sus besos se aventuraron a ir mas profundo provocando un gemido que escapó de mi boca.
-basta.-susurre en su oído reuniendo la poca cordura que aun me quedaba.
-lo siento.-volvió a decir mientras sus labios se negaban a separarse de la piel de mi cuello.
-por favor Rick, asi no.
Me miró un tanto sorprendido, así no era como quería que sucediera y parecía que él lo había entendido, su mano se detuvo.
-perdóname Kate.-susurro después de besar brevemente mis labios.
-quiero, quisiera irme ya.
-claro.
Me levanté con dificultad, su mano tomó la mía, caminamos hasta el ascensor bajo la mirada atenta de Gina quien solo nos miró caminar, la puerta se cerró, permanecimos en silencio hasta que se detuvo y salimos, Rick no soltó mi mano, subimos al auto en el que habíamos llegado, en completo silencio.
Podía sentir la humedad entre mis piernas, me rehusé a mirarle mientras conducía y él no pronunció palabra, no era que le rechazara, era simplemente que mi deseo aumentaba con solo mirarle y no estaba segura de querer terminar en su cama, al menos no esa noche pero mi cuerpo me traicionaba, bastaron solo unos segundos para perderme de nuevo en sus ojos.
