Rick me llevó hasta su casa, me ofreció su mano al bajar , su gesto era serio, supuse que la fantasía había terminado y que quizá volvería en taxi a casa o en su lugar con lanie, caminé hacia la habitación cuando llegamos, comencé a recoger las cosas que había dejado allí sabiendo que nuestro tiempo de fingir había terminado.

Para mi sorpresa Rick me atrapó en sus brazos cuando recogía el bolso con mi mano, su nariz se movió sobre mi cuello, sus labios acariciaron de nuevo mi piel provocándome un escalofrío que recorrió mi espalda.

-qué haces?.- pregunté sin moverme.

-dime que estoy equivocado, pero sentí sinceridad en tus caricias, pude ver la sinceridad en tus ojos, dime que sentiste lo mismo que yo sentí.

-Rick… yo…

-solo dime que estoy equivocado y te dejaré ir.

-que podría decirle, lo que dijera para negarlo seria una mentira y no solo le mentiría a él sino a mi también, tomé aire.- no, no estás equivocado.- dije en voz baja.-solo… necesito un poco más de tiempo.

-voy a esperar, el tiempo que sea necesario.-me di la vuelta para mirarle a los ojos, besé sus labios y luego apoyé la cabeza en su pecho.- quédate.-dijo.-prometo que no te incomodare, solo quédate esta noche, alguien… podría estar afuera esperando.-dijo sonriendo.

El bolso cayó al suelo, mis brazos le rodearon, mientras el aroma de su loción me embriagaba.

Me llevó hasta la cama donde con sumo cuidado se deshizo de mi ropa, me abrazó bajo la sábana que nos cubría, besó mi frente poco antes de que el cansancio nos venciera a ambos.

Rick

Despertar con mis brazos aun rodeando su cuerpo tibio a mi lado pudo haber sido un sueño, sin embargo no lo era, Kate se removió aunque no se separó de mi, al contrario, buscó sentirme aun más cerca de ella, besé la cima de su cabeza, suspiré mientras pensaba en como serían ahora las cosas, no se suponía que me enamorara de ella, no se suponía que sintiera algo como esto por ella, sin embargo aquí estaba intentando no perder la cabeza con mis brazos rodeando su cuerpo que parecía buscar protección en mi.

Miré el reloj junto a la cama, era tarde, hacia mucho que no dormía de esta manera, deseaba no tener que separarme de ella pero el momento había llegado, contrario a mis deseos me moví intentando hacer que despertara, ella me miró fijamente, sonrió levemente y luego giró alejándose de mi.

-se ha hecho tarde.-dijo después de estirarse y darme una hermosa visión de su espalda.

-lo sé.

-debería irme ya.

-te prepararé café mientras te vistes, te veo en la cocina.

Salí apurado con la camiseta atorada entre en el cuello y un brazo, quería poder tener unos minutos más con ella, antes de volver a la vida real donde Kate tendría que irse y yo volvería a un empleo que comenzaba a odiar.

Kate apareció con su bolso en la mano y una tímida sonrisa en sus labios, acerqué una taza a ella cuando la vi sentarse frente a mi, la vi dar pequeños sorbos, ambos permanecimos en silencio solo bebiendo el café y mirándonos fugazmente.

El sonido de un teléfono nos distrajo, alguien le llamó, luego ella dejó la taza a un lado y se levantó de la silla, tomó el bolso de nuevo y me miró.

-debo irme ahora… el trabajo.-dijo sin moverse.

-entiendo… te llamaré… si algo sucede.

-claro.-la vi darse la vuelta y caminar hacia la puerta.

-espera Kate.- tomé su hombro con suavidad para que me mirara.- voy a esperar, cuando esto termine…

-lo sé Rick, voy a estar esperando hasta entonces.

Besé sus labios antes de dejarla ir, su mano acarició mi mejilla antes de salir, la vi perderse por la calle.

Me quedé unos minutos mirando la taza en mis manos sintiendo el sabor de sus labios en los míos, fue la primera vez que desee que todo esto terminase solo para estar con ella.

De nuevo el teléfono sonó, miré la pantalla, Gina llamaba, debía estar en la bodega en unos 30 minutos, un nuevo embarque debía ser supervisado.

Suspiré fastidiado, cambié mi ropa y salí tan rápido como pude, debía llegar a tiempo.

Dos camiones estaban dentro de la bodega, varios chicos cargaban la mercancía, revisé la orden, me paré a un lado del camión, leía con detenimiento el destino del embarque cuando el chico nuevo apareció.

-hey Rick… te fuiste temprano anoche.

-le miré sin comprender.-eso creo.

-la fiesta se volvió loca.

-que bien.

-en verdad amigo.-dijo poniendo su mano en mi hombro.- jamás había visto algo como eso, las mujeres, todas querían hacerlo conmigo, eso se volvió una orgía.-sonrió.- pero Gina me dijo que tu tuviste tu fiesta privada… oye en verdad es tu novia, esa mujer?

-si.

-creí que solo era tu acompañante, pero tu no la soltaste… la hubiera robado si lo hubieras hecho.-le miré solo unos segundos.- es…

El sonido de unas barras de metal golpeando el suelo me hizo voltear y caminar hacia donde el ruido se había producido, no quise seguir escuchando al sujeto por que sabía hacia donde esa conversación se dirigía.

Una hora más tarde los camiones cargados salían hacia su destino mientras uno iría hacia el norte, el otro se dirigiría al este hasta la costa donde sería descargado y llevado por mar hasta un país del sur.

Cuando volví a la bodega el chico ya no estaba, en su lugar Gina bebía lo que parecía ser agua mineral, sonrió en cuanto me vio.

-asi que la llevaste a casa. – me miró fijamente.-Phil dice que no la vio salir.

-lo enviaste para vigilar.

-no podemos confiar en nadie… lo sabes, te aprecio y has llegado muy lejos pero eso no significa que confíe ciegamente en ti o en tu novia.

-entiendo pero eso no significa que no sea molesto.- ella me miró y luego sonrió.

-bien.

-debo irme, Danny quiere mostrarme algunos documentos, te veo después.

Caminé hacia la escalera, fui directo al piso superior donde Danny me esperaba, habíamos acordado reunirnos para que me mostrara algunos documentos pendientes, pasé el resto de la tarde encerrado en la oficina mirando números.

Unos días después me reuní con Kate, su cabello estaba recogido, usaba una blusa blanca y unos pantalones de color gris oscuro, apenas sonrió cuando la saludé, se sentó frente a mi y luego esperó que empezara.

-como estás?.- pregunté después de beber un poco del vaso.

-bien.

-dime la verdad Kate.- dije al ver que movía sus dedos nerviosa.

-ha surgido un asunto.

-y que es?

-Will… ha decido que tenemos suficiente evidencia para terminar el trabajo, ha solicitado que se te retire y te reubiquen

-vaya.- dije sorprendido.-no esperaba que fuese así.

-lo sé, yo también imaginé que nos daría mas tiempo.

-entonces?

-esta mañana he hablado con el capitán, le he pedido un poco más de tiempo.

-y?

-me ha dicho que tenemos un par de meses para terminar con todo y luego te irás.

-a dónde?

-no lo sé, intenté convencerle de que no era necesario, sin embargo él dijo que era el protocolo, que debías irte un tiempo y después quizá puedas volver.

-pero cuanto?

-no lo sé, se supone que no debo saber tu destino ni por cuanto tiempo.

-bien, pues si no hay más remedio.

-Kate suspiró.- pues parece que no.

-puse mi mano sobre la suya.-voy a volver, lo prometo.

-claro.

Kate miró hacia otro lado, pensaba en algo que no me decía, sonrió tímidamente y luego cambió el tema de nuestra conversación que comenzaba a ser un silencio incómodo.

-pudiste obtener algo más?

-tengo un par de manifiestos de embarque, los destinos y cantidades, quizá puedan hacer algo con eso.

--bien.

-esto es una venganza, verdad?, Will sabe.

-esta enojado, el día que terminamos me propuso casarnos y así arreglar un poco nuestra relación.

-y tu lo rechazaste.

-es complicado Rick, no quiero hablar de eso realmente, debemos darnos prisa, terminar esto.

-si, eso creo.

Ella se despidió de mi unos minutos después, la vi caminar despacio, me pregunté si nuestro intento de relación sobreviviría a una pausa como la que vendría y dudé, quizá si, quizá no.

La semana siguiente no nos vimos, Gina me envió de manera sorpresiva a supervisar unas entregas, pero al final no fue eso lo que mas sorprendió, al volver supe que George había desaparecido, no se sabía si simplemente se había ido o si por el contrario Gina había cumplido su palabra al más mínimo error.

Esa noche le envié un mensaje a Kate con la noticia, ella respondió de inmediato, el cuerpo de un joven muy parecido a George fue encontrado colgando de un árbol, no tuve dudas entonces, George había cometido un error y lo había pagado con su vida.

Tres días después hubo una nueva reunión como Gina les llamaba, de nuevo me había pedido que invitara a Kate, según ella tal vez Kate debería empaparse un poco más del negocio, sugirió que su supuesto empleo podría darnos algún beneficio, le miré sin hacer un gesto, asentí y luego salí de la oficina, suspiré, pensé solo un momento en como George había sido borrado pues no había ningún rastro de él, para Gina todos éramos desechables y nadie debía mencionar el nombre de aquellos que por alguna razón u otra desaparecían.

La noche de la reunión, Kate llegó a mi casa de nuevo, antes de salir la abracé, le susurre al oído que todo estaría bien y que no se preocupara, sus brazos me rodearon y sus labios dejaron un beso breve, muy breve, un nuevo sentimiento surgía entre nosotros, ya no era desesperación o el arrebato con el que me había acercado a ella alguna vez, esto era diferente, aun ansiaba poder hacer el amor con ella pero la desesperación por tocarla, por tenerla entre mis brazos se habia convertido en algo más, me di cuenta entonces de que estaba enamorado justo ahora, cuando en poco tiempo tendría que irme.

Tomé su mano, mientras caminábamos rumbo al auto, ella lucia tan hermosa como siempre o quizás era que yo la veía hermosa, estaba enamorado, ahora estaba seguro, el viaje hasta el lugar de la reunión nos tomó cerca de 40 minutos pues era un lugar diferente, había una hermosa vista desde donde podía ver la ciudad, un enorme jardín en el centro con una piscina iluminada por luces blancas, un grupo de hombres y mujeres alrededor de la misma, sentí el apretón en mi mano cuando Gina apareció por uno de los pasillos, usaba unos pantalones cortos y la parte de arriba de un bikini que apenas cubría su pecho, Kate me miró por unos segundos sin decir palabra.

-Rick… Kate, han venido, pasen.-la seguimos por el pasillo.-olvide decírtelo Rick.- señaló la ropa sobre la cama en una de las habitaciones, había una gran variedad de trajes de baño de todos los colores y formas.-pero tenemos lo que necesitan, usen lo que quieran, los veré afuera, tómense su tiempo.

Kate me miró un poco ansiosa cuando Gina se fue por el mismo pasillo, mientras avanzamos ppr el pasillo pudimos ver las cámaras, nos observaban desde algun punto en la casa, acaricie su brazo dándole ánimos, no tenía por que ser malo y considerando que este era un lugar nuevo, debíamos actuar en consecuencia, me acerqué a su oído y susurre.

-recuerda que debemos fingir, elige uno.

La escuché suspirar, tomó aire profundamente y luego de mirarlos con detenimiento, tomó uno, detuve su mano en el aire cuando la vi intentar alcanzar el cierre de su vestido.

-déjame hacerlo.-dije en voz baja.

Ella me miró unos segundos y luego me dejó continuar, el vestido cayó a sus pies, con cuidado deslice la ropa interior por sus piernas hasta el final, pude ver sus mejillas enrojecidas cuando estuvo desnuda frente a mi, detuve mis intenciones de seguir tocándola y me apresure a ayudarle a vestirse de nuevo aunque no puedo negar que recorrer su cuerpo con mis dedos fue algo que jamás podré olvidar.

Coloqué mi ropa junto a la suya dentro de una de las bolsas de papel que había en uno de los estantes, la mayoría lo había hecho, besé sus labios brevemente antes de salir de la habitación, de nuevo tomé su mano mientras caminábamos por el pasillo, fuera, el volumen de la música habia subido, la mayoría de los presentes bailaban mientras bebían o jugaban dentro de la piscina, caminé hasta la barra, ordené un par de bebidas y busqué un lugar donde sentarnos al menos unos minutos, pude ver a Gina de la mano de otro chico.

-parece que tiene a alguien nuevo.-dijo Kate al verla.

-eso parece… por cierto, era… él?

-si, lanie lo confirmó.

-oh vaya, entonces fue ella?

-si.

Espuma cayó sobre nosotros distrayéndonos, el cabello de ella quedó cubierto, me acerqué para ayudarle a limpiarse un poco, la vi reír menos nerviosa esta vez, era importante que no se sintiera incómoda y que por lo menos disfrutara un poco, pedí un par de bebidas más, besé sus labios cuando se la entregué, Gina pasó a nuestro lado y tocó mi hombro, después hizo una seña con su dedo, quería que le siguiéramos.

Kate caminó a mi lado, Gina nos llevó hasta una escalera por donde subimos, no pude evitar mirar el trasero de Kate balanceándose frente a mi, tuve el atrevimiento entonces de poner mi mano sobre el al entrar a la oficina donde Gina entró.

-bien.- dijo Gina.- creo que ya sabes como funcionan las cosas aquí.- miró a Kate.- debiste darte cuenta ya.- Kate solo asintió, soy una mujer de negocios, y quiero tener algo de asesoría.

-qué clase de asesoría?.- preguntó Kate esta vez.

-Rick dijo que trabajas en una firma de abogados.- sonrió.-nunca son suficientes, quiero una entrevista, quiero saber si podrían manejar algunos de mis asuntos.

-entiendo… y, cuando quieres esa entrevista?

-pronto, un par de dias máximo, haré un par de negocios la próxima semana.

-bien, veré que…

-solo hazlo, pagaré bien, el dinero no es problema, quiero la confirmación en un par de días como máximo, estaré esperando tu respuesta.

-bien.-le escuché responder sin más remedio.

Gina habló de algunas otras cosas que quería hacer y luego de unos 30 minutos volvimos a bajar hasta el jardín, caminábamos detrás de Gina cuando un sujeto apareció llevando algunas bebidas, Gina tomó una y le ordenó que nos entregara a ambos una.

-diviertanse.-dijo Gina cuando el sujeto con el que la habiamos visto antes se acercó a ella.

-seguro.-dije con una sonrisa.

Tomé la mano de Kate y la llevé hasta un área donde había unos sillones desocupados, la mayoría de los asistentes estaba atento a otros asuntos y difícilmente prestarian atención a lo que haciamos.

Me senté muy cerca de ella, puse mi mano sobre su rodilla, la acaricie suavemente con mi pulgar, mientras miraba alrededor.

-que opinas?.-pregunte.

-esto va a complicarse, como le voy a decir al jefe lo que Gina quiere hacer con quien no existe.

-ya lo resolveremos, él tendrá que entender que no podemos desaparecer, esfumarnos como por arte de magia.

-lo sé.

-estas bien?

-si.

-quieres comer algo, puedo pedir algo.

-usaras tus influencias.- dijo mientras sonreía.

-me he ganado mi lugar aquí, en algo tengo que usar mis "influencias".- ella sonrió abiertamente y luego suspiró.

-deberíamos irnos.

-aun no, se que te incomoda la situación pero Gina nos está poniendo a prueba, lo sé, está esperando que cometamos un error.

-entiendo.

Ordené un par de bebidas más, miré mi reloj, el bullicio era bastante, la gente iba y venia, la situación se ponía intensa pero no supe cuanto hasta que el temido grupo de bailarines hizo su aparición, los vi desfilar completamente desnudos esta vez en lugar de charolas llevaban con ellos pequeños bolsos repletos de diversos paquetes de colores que pude ver eran preservativos, los arrojaron al viento mientras los asistentes se apilaban para tomarlos, el resto fue repartido entre quienes no hicimos mucho por tomarlos.

Kate me miró unos segundos y luego bajó la vista, "así no" se repitió en mi cabeza, claro que el ansiado día no sería así, quería que fuese un día especial, un día solo para nosotros sin espectadores, quería tener todo el tiempo del mundo para probar su cuerpo, pero justo ahora se estaba poniendo difícil la situación, Gina me estaba obligando a algo que no quería.

Suspiré mientras pasaba mi mano sobre su pierna, me acerqué a ella, bese su mejilla, rodee su cintura cuando nos pusimos de pie.

-es solo fingir.-dije mientras mis manos acariciaban su espalda.

-claro, solo eso.

De nuevo me senté en el sillón, ella lo hizo de frente a mi sobre mis piernas, rodeo mi cuello con ambos brazos, podía escuchar los murmullos alrededor, los gemidos de las mujeres, pero yo solo escuchaba los murmullos de Kate, solo sentía su cuerpo moviéndose suavemente sobre mí.

-me gustas mucho.- dije sin pensar, ella solo me miró.

Besé sus labios, esta vez con desesperación, Gina de nuevo nos miraba, metí mi mano entre las piernas de Kate, la sentí estremecerse, sonreí por unos segundos, miré a Gina fijamente, me aseguré de que viera cuando puse el preservativo en el sillón, tomé a Kate por la cadera y unos segundos después moví la mía en un intento de engañar a Gina, pero mis esfuerzos eran arriesgados, pensaba en todo aquello que pudiese distraerme de lo que hacía y que al mismo tiempo no me alejara de mi objetivo, pero era tan difícil, su cuerpo balanceándose, sus piernas rozándome, mi erección luchando por salir y una gota de sudor recorriendo el camino entre sus senos, desee poder besar y morder sus pezones que se alzaban bajo la tela, me invitaban a cometer la locura que estaba prohibida para mí.