Apenas pude dormir unas cuantas horas, mi reloj marcaba las 2 a.m. cuando por fin pude atravesar la puerta de mi departamento, todo estaba en penumbras, el silencio era lo único que se escuchaba, encendí la luz solo para beber un poco de agua, me dirigí a mi habitación, dejé parte de mis cosas sobre la cama y la ropa se acumuló en un montón en el piso antes de darme un baño rápido, me metí a la cama unos minutos más tarde, miré el reloj una vez más, la manecilla se movía con lentitud aparente, mis ojos se cerraban involuntariamente, me dormí sin darme cuenta y fue la vibración del teléfono lo que me hizo despertar, miré la pantalla medio dormida, el rostro de Will aparecía en la pantalla, vi la hora y luego la ventana, la luz del sol comenzaba a hacerse visible.
-Will, qué pasa?.- dije cerrando los ojos de nuevo.
-lo lamento no quise molestarte, pensé que estarías de camino al trabajo.
-fue un día difícil, lo sabes.
-si bueno fui el único al que hirieron.
-al grano Will, quiero dormir un poco más antes de volver.
-iras a verlo?
-no es de tu incumbencia pero si, él no tiene a nadie, soy la única que estuvo allí con él.
-y yo que?
-tu tienes lo que mereces por ser un idiota.
-claro.
-Will, esto es ridículo, sabes bien lo que hiciste y quieres mi consideración, incluso si no hubiese nada entre Rick y yo, hiciste algo que pudo costarle la vida a un hombre, siento mucho que salieras herido pero eso no significa que voy a cambiar de opinión.- Will se quedó callado entonces.- Will en verdad lo lamento…
-entiendo.
La llamada terminó entonces, suspiré frustrada, en verdad lamentaba lo ocurrido, en principio no era lo que debía ocurrir sin embargo todo se había convertido en una cadena de situaciones enlazadas entre si, decidí levantarme no tenía caso intentar volver a dormir, me vestí rápidamente, preparé café y luego de unos minutos salí con rumbo a la oficina, necesitaba saber que había ocurrido la tarde anterior y sobretodo quería saber con que me iba a encontrar al regresar al trabajo por la tarde.
La puerta del elevador se abrió dejándome ver como varios de mis compañeros andaban de un lugar a otro, todos parecían tener algo muy importante que hacer, caminé hacia mi escritorio, Javier fue el primero en aparecer, me miró con curiosidad.
-Beckett, que haces aquí?, creí que irías directo al hospital?
-si, yo iré en seguida solo quise saber como iba todo.
-es una locura, ayer se hicieron arrestos, después de que te fuiste con Rick, todo fue una locura, hubo un nuevo enfrentamiento pero con refuerzos no pusieron mucha resistencia, en unos minutos todo había terminado, tenemos un montón de cadáveres en la morgue por identificar, otro montón de sospechosos, capturamos a varios allí, pero también hubo quien si cooperó y en el transcurso de la noche se hicieron más capturas en otros lugares, tuvimos que pedir ayuda de otras estaciones de policía, de la DEA y del FBI.
-vaya, noche difícil.
-si, pero fue increíble, dormí solo una horas pero no me puedo quejar esto es lo mas excitante que he hecho en toda mi vida, una locura.
-lo sé, me hubiese quedado a ayudar pero…
-lo sabemos, no tienes por que explicarnos… y como está él?
-mejora rápido, hoy mismo saldrá.
-eso es bueno, tiene familia?, con quien se quedará?
-me sonroje sin querer.-conmigo.- dije en voz baja aclarándome la garganta.- el no tiene a donde ir por ahora.
-entiendo, debería seguir trabajando.- lo vi caminar hacia su escritorio.
Me quedé solo un par de minutos más, miré la hora en mi reloj, caminé hacia el elevador, bajé hasta el estacionamiento y subí al auto con la intención de ir a ver a Rick, sin embargo unos metros más adelante, al detenerme en un cambio de luz, volví a mirar la hora, luego de dudarlo solo unos segundos decidí hacer una visita rápida a Will, solo para ver como estaba.
El hospital al que había sido llevado estaba a unos 20 minutos en auto, caminé por el pasillo, en la recepción pregunté por el después de identificarme como detective de policía para que me dejasen pasar.
Subí al elevador, esperaba que la visita no fuese desagradable pues si lo pensaba un poco nuestras últimas conversaciones y encuentros habían sido bastante desafortunados.
La puerta se abrió dejándome ver un largo pasillo, había puertas de un lado y del otro, caminé con lentitud buscando la indicada, al encontrarla lo primero que vi fue a Will recostado, mirando el techo, pensando, supuse.
-hola.-dije con firmeza.
-hola.-dijo sin mirarme.-qué haces aquí?
-solo quería saber, ver como estás.
-estoy bien, un poco maltrecho pero bien.
-eso veo.
-pensé que irías a ver a Rick.
-si, bueno iba hacía allá pero quise venir antes.
-pues estoy bien, puedes irte.
-Will, no crees que es ridículo todo esto.
-no lo sé.
-somos adultos y…
-si, lo sé, somos adultos, deberíamos terminar bien, no te gusta esto, entiendo Kate, lo entiendo, solo estoy molesto y que estés aquí no ayuda, tal vez deberíamos dejar de vernos, podremos seguir nuestros caminos por separado, tu ya tienes a alguien, yo quizás encuentre a alguien y todos felices, ahora por favor solo vete, nos veremos después recuerda que seguiremos trabajando a menos que algo pase.
-bien.
-bien.
Caminé por el pasillo aunque no era tristeza lo que sentí en ese momento si fue una sensación extraña, como si hubiese perdido algo, algo que había sido parte mía, suspiré al llegar a la escalera, bajé lentamente paso a paso, el bullicio del hospital me era ciertamente molesto, la gente iba y venía, las sirenas de las ambulancias afuera, preferiría no estar allí, salí del lugar con rapidez y me dirigí a ver a Rick, al ver la hora me di cuenta de que estaría por ser dado de alta y tendría que estar allí con él.
Unos minutos más tarde llegué a la habitación donde Rick había pasado la noche, lo primero que vi fue su espalda, tenía marcas en distintas partes, intentaba colocarse una camiseta sin mucho éxito.
-te ayudo.- dije acercándome a él.
-gracias.- dijo tímidamente.
-es mas divertido cuando te las quito.- susurre muy cerca de su oído y sonreí al verlo sonreír también.- te duele mucho?
-no, es… bueno, si.- dijo mirándome a los ojos, tenía algunos puntos cerca de su ojo derecho.
-necesitas ayuda para caminar.
-eso creo.
Le ayudé a bajar de la cama, dio un par de pasos vacilantes y luego se apoyó en mi, me miro con pena, sintiéndose culpable por dejar caer su peso sobre mi, no dije nada, besé su mejilla una vez y luego esperé que él diera los siguientes pasos, unos segundos después caminó con lentitud, era diferente estar con él, me gustaba estar allí para él, me sentía útil, pero sobretodo sentía que le demostraba lo mucho que me importaba.
Antes de poder salir tuvo que firmar un par de papeles, luego con toda la calma del mundo salimos dispuestos a ir a casa, a la mía por lo menos.
Me senté un momento en la silla mientras él lo hacia en el sillón, lo escuché suspirar cuando su cuerpo descansó, en ese momento no supe que hacer era la primera vez que pasaba por una situación como esa, con Will había sido diferente, ahora con Rick todo parecía ser la primera vez.
-puedo beber agua?.- preguntó mirándome.
-claro lo siento, debí ofrecértelo antes.
-pareces muy concentrada en tus pensamientos.
-lo siento… todo es nuevo para mi.
-entiendo… podría ir a otro lugar si lo prefieres.
-no seas tonto, es solo que todo es diferente, es solo eso.
-nunca habías hecho de enfermera.
-no.
-Rick sonrió.- siempre hay una primera vez.
Mi teléfono sonó entonces, Javier me llamaba, tenía que volver al trabajo y atender un asunto importante.
-debes irte.- afirmo él.
-lo siento, es importante.
-esta bien, me las arreglaré, solo dime donde esta cada cosa, no quiero hacer un desorden.
-bien.
Le ayudé a ponerse de pie, le mostré donde tomar lo que necesitara de la cocina, algunas otras cosas y luego salí apurada, si quería volver pronto debía irme ya, esperaba que él estuviese bien y que no ocurriese nada extraño.
Javier me miró con seriedad cuando me vio salir del ascensor, Kevin tenía el mismo gesto en la cara y eso no era bueno, solo significaba que había problemas, caminé hasta mi escritorio como siempre, me senté y mientras ordenaba algunas cosas Kevin se acercó.
-Beckett.-dijo en voz baja y mirándome fijamente.
-qué pasa Ryan?
-se aclaró la garganta antes de hablar.-mira eso.- lo vi mirar hacia la oficina del capitán, un par de hombres hablaban con él, hombres de trajes oscuros, una vestimenta que reconocí de inmediato.
-quienes son?
-no lo sabemos, hace una hora que están allí, hablan de algo importante, creemos que es por… ya sabes.
-si bueno, eso creo.
-le has visto?
-esta mañana, fui a verlo al hospital, esta bien, solo un poco molesto.
-y Rick?
-bastante golpeado pero sobrevivirá, lo he dejado en casa.
-entiendo.-dudo unos segundos y luego volvió a hablar.- Javier y yo creemos que habrá cambios, corrió el rumor de que van a trasladar a Sorenson a otra ciudad, por seguridad.
-entiendo.
-supe que Rick se iría un tiempo?
-es inevitable.
-bien… debemos hacer un reporte de lo que ocurrió, esta es tu parte.
Kevin volvió a su escritorio con rapidez mientras yo leía parte del reporte que ya se había entregado, leí cada renglón con atención, repase cada punto y corregí lo que creí que pudiese estar mal escrito, estaba a punto de terminar cuando la puerta de la oficina del capitán se abrió, de inmediato nos llamó para que entráramos pues al parecer tenía un asunto que tratar con nosotros, los hombres tomaron asiento y permanecieron en silencio, nos observaron entrar sin decir palabra.
El capitán nos miró a los 3 con seriedad, esperamos pacientemente que nos dijera algo, lo que fuera, entonces uno de los hombres se levantó de su sitio, los 3 le miramos con curiosidad.
-como ya lo saben el agente Sorenson ha sido herido durante un operativo al cual no fue autorizado.-levante la vista para mirarle con atención.- sabemos de su visita a las oficinas, como ya lo sabrán, no teníamos conocimiento de sus planes, por obvias razones él será acreedor a una sanción, sin embargo aun no nos queda claro como es que se desarrolló la situación, quien es realmente el oficial.- lo vi pasar un par de hojas de un archivo.- Richard castle?, ese es su nombre?.- los tres asentimos al mismo tiempo.- Sorenson nos ha contado parte de la historia pero queremos escuchar su versión.
Los tres nos miramos sin saber muy bien que era lo que quería realmente y me parecía bastante curioso que no estuviesen enterados de algunas cosas, de inmediato pensé en la posibilidad de que Will no estuviese actuando como debería, todo apuntaba a que estuvo haciendo cosas por su cuenta sin una razón lógica, bajé la vista al suelo sin una pista de que era lo que había pasado realmente y eso me molestaba, al parecer había muchas cosas que Will nos había ocultado a todos, no solo a mi.
Javier fue el primero en hablar, contó un breve relato de lo que habia sucedido, desde el día en el que el capitán había autorizado el trabajo en conjunto hasta el día en que acudimos al rescate de Rick, Kevin le ayudó a responder las preguntas que los hombres hacían en alguna ocasión y en un punto cuando se tocó el tema de mi participación tuve que responder, no fue agradable para mi hablar de una situación que yo consideraba hasta cierto punto personal, íntima, sin embargo recordé lo tonta que había sido al entrar de esa manera.
-tenemos entendido que usted tenía una relación sentimental con Sorenson?.- preguntó uno de los hombres, yo asentí.- él hizo comentarios fuera de lo que debería ser el trabajo?
-no.
-este Richard castle, tiene alguna relación con él, se conocían?
-no, lo conocí cuando Will lo trajo para una entrevista.
-sabe como fue que desapareció?
-no, Will dijo que un par de camionetas los habían emboscado y que no pudo hacer nada al respecto.
-tiene idea de por que se lo llevarían a él, entendemos que solo era un mensajero dentro de la organización.
-no realmente, lo único que sé es que paso de ser mensajero a tener un puesto importante dentro pero no se más.- omití hablar de lo que Rick me había dicho, recordé su recomendación de no confiar en nadie, así que decidí guardarme la información que Rick me había dado en secreto aquella vez.
-bien, como fue que se iniciaron las acciones aquel día?- preguntó el otro hombre.
Esta vez fue Javier quien respondió, me miró solo un segundo y luego continuó, le escuché hablar de como habíamos llegado al lugar, de lo que ocurrió al entrar y como en medio de los disparos Will había resultado herido, al final Kevin terminó la historia con la localización de Rick y el traslado al hospital.
En ese momento le extendí la carpeta con el reporte al capitán y después de un par de minutos pudimos salir, no sin antes prometer que no hablaríamos de la investigación hasta que esta terminara
Me senté en mi silla y suspiré, me pregunté que habia hecho Will y por qué, estaba mirando a la pared pensando cuando un mensaje entró, Rick me preguntaba si iría a comer, sonreí al ver el mensaje, según él se sentía solo, le respondí afirmativamente, me puse de pie con la intención de salir sin embargo la voz del capitán me hizo detener, me llamó a su oficina una vez más.
-siéntate.-dijo con firmeza.- Rick está en tu casa?.- preguntó de la misma manera.
-si, no tenia a nadie y no podía volver a casa.
-bien, necesito que vuelvas con él esta tarde, necesitamos hablar, hay un asunto pendiente.
-debe irse.
-es el protocolo, no puede quedarse, no por ahora, con la investigación en curso no es seguro para él, ni para nadie en este departamento.
-entiendo.
Salí de la oficina, fui directo al elevador, no me detuve hasta que llegué al departamento, dentro Rick se movía en la cocina, sonrió en cuanto me vio entrar, me acerqué a él para besar sus labios.
-cocinas?
-no soy muy bueno, pero…
-es mas de lo que yo se hacer.
-Rick sonrió.- eso deberíamos probarlo.
Lo observé unos minutos más, supuse que después de tantos años solo había aprendido a hacer toda clase cosas por su cuenta, pero entonces recordé el motivo por el cual estaba allí, esperaba el momento para decirle lo que ocurría.
-que sucede?.- preguntó mirándome fijamente cuando puso el plato frente a mi.
-Rick.-hice una pausa, él se sentó y me observó esperando.- Rick.-repetí.
-es hora de irme, no es así?.- asentí.- cuando?
-aclare mi garganta.- debes ir esta tarde, el capitán quiere hablar contigo, puede ser que hoy tengas que irte.
-entiendo.-suspiro moviendo la cuchara en el plato.- bueno, era algo que sabíamos que sucedería.- miré la comida evitando su mirada.- voy a volver.-dijo tomando mi mano.- lo prometo.
Comimos en silencio, lavé los platos al terminar mientras él cambiaba su ropa y ponía una venda limpia en uno de sus brazos, unos minutos más tarde, ambos salíamos rumbo a la estación de policía.
Al llegar Rick caminó hasta la oficina donde lo perdí de vista, me sentí ansiosa, quizá sería la última vez que estaríamos juntos, solo el tiempo lo diría.
Me enfoqué en mi trabajo, aun había cosas por hacer, aun teníamos que continuar con la investigación, no me di cuenta de cuando salió, fue hasta que apoyó la mano en mi escritorio que noté que estaba allí.
-nos vamos?.- preguntó.
-aun tengo trabajo que hacer.
-el capitán dijo que me acompañaras.-sonrió y luego susurró.- hice un poco de actuación.
-vaya.
-andando.
No hice más preguntas, era hora de irnos y aprovecharía esos últimos momentos con él hasta que pudiésemos reunirnos una vez más.
-te irás ahora?.- pregunté al salir.
-mañana, me llevaran a otro lugar, no me han dicho a donde, no podré llamarte o contactarte de ninguna manera.
-entiendo.
La luz del sol comenzaba a desaparecer, Rick tomó mi mano cuando estuvimos lejos de la estación, empezaba a sentir vacío el estómago, era una sensación extraña, algo que no había experimentado hacia mucho tiempo, por primera vez sentí tristeza por la separación, quizás era por Rick, quizá por mi, o quizá solo debía aceptar que estaba enamorada de Rick, quizá solo era eso.
Le ayudé a conseguir algo de ropa de camino a casa, caminaba con lentitud, insistió en comprar la cena, dijo que tenía que ser especial pues era el momento de separarnos y le molestaba la idea de irse pero por ahora era lo mejor para ambos, me sentí confundida por un instante, iba a extrañarlo y mucho.
La cena estuvo deliciosa y después de lavar los platos, le ayudé a tomar un baño tibio, las marcas en su cuerpo desaparecerían en algún momento pero ahora estaban allí, presentes, recordándonos lo sucedido, tuve miedo por él pero me guardé mis pensamientos y comentarios para mí, Rick besó mis labios sacándome de mis pensamientos, entonces no pude contener más lo que sentía, apoyé la cabeza en su pecho, no quería que me viera llorar, me parecía estúpido llorar ahora pero las emociones eran muchas y me sobrepasaban.
-no llores Kate, prometí que volvería.
-lo sé, solo… no lo puedo evitar.
-entiendo.
-cuídate mucho si?
-lo haré.
-Rick… yo…
-yo también Kate, yo también.
Volvió a besar mis labios, puso su mano en mi mejilla haciendo que le mirara, besó mis labios una vez más y luego me rodeó con sus brazos, en ese momento no me importó que estuviese herido necesitaba sentirlo cerca, mis brazos lo rodearon con fuerza, mis labios profundizaron el beso, esa noche hicimos el amor una última vez antes de su partida.
Una llamada me hizo despertar, tomé el teléfono con rapidez, Rick aun dormía, Kevin me llamaba para decirme que debía estar al mediodía en el interrogatorio de un par de sujetos, le agradecí después de decírmelo, me levanté con cautela, Rick se removió pero no despertó, caminé hasta la cocina, preparé café y me senté un momento en el banco mientras pensaba en lo difícil que estaba siendo separarme de él, habíamos pasado una noche maravillosa, fue una sensación diferente, fue amor, pero ahora el se iría y no sabíamos cuando volveríamos a vernos, tomé la taza y caminé hasta la habitación, lo observé dormir, cada detalle de su cuerpo, recordé cada palabra que susurró en mi oído y cada caricia suya sobre mi cuerpo, bebí del café y justo cuando daba la vuelta para volver a la cocina lo escuché.
-huele bien.-dijo sin mirarme.- pero no mejor que tú.- entonces me miró y sonrió.- me darás un poco?
-si te levantas de la cama quizá.
Rick solo siguió sonriendo, apartó la sabana que aun cubría parte de su cuerpo y con un poco de dificultad debido al dolor, se levantó, pude ver su cuerpo desnudo, comenzaba a formarse una erección que me hizo sonrojar.
-estoy de pie.
-eso… lo puedo ver.
-lo vi hacer un gesto de dolor.- me duele aquí.-dijo señalando el costado izquierdo.
-anoche no te dolía nada.
- me miró sonriente .- debería vestirme.
-quizá.- di un sorbo más a la taza sin dejar de mirarle, la situación se ponía intensa.
-se acercó a mi.- o podríamos tener una última despedida, quizá anoche no lo hicimos bien.- depositó la taza sobre la mesa a un lado de la cama, metió sus manos bajo mi ropa mientras sus labios besaban mi cuello, pude sentir su erección rozando mi pierna buscando abrirse camino, pronto sentí su piel caliente pegada a la mía y la pared en mi espalda.
-te amo Katherine Beckett, no lo olvides.- susurro en mi oído, antes de penetrarme y hacerme perder la cabeza.
Un par de horas más tarde y después del desayuno ambos salimos, debíamos estar en la estación de policía, yo tenía que asistir a un interrogatorio, él debía reportarse para ser llevado a su nuevo destino, subimos al elevador, Rick tomó mi mano y la besó de manera fugaz, me soltó en cuanto llegamos y caminó a mi lado un par de metros hasta que el capitán le indicó que fuera con él, me quedé allí, viendo como se alejaba, lo vi voltear una última vez antes de perderse por el pasillo y decirme adiós con la mirada, suspiré sintiendo la presión en mi pecho y el vacío en mi estómago, "hasta pronto", dije para mi con la esperanza de verlo volver antes de lo pensado.
