Kate
Los primeros días fueron bastante extraños, la verdad era que aunque extrañaba ver o tener algún tipo de contacto con él como solíamos hacer, ahora había una pequeña diferencia, no sabía donde estaba, no podía contactarlo y eso me desconcertaba pues aunque el tiempo que habíamos pasado juntos realmente no fue mucho, luego de asimilar la situación y de entender que no tendríamos ningún contacto, pronto caí en la cuenta de que los días se hacían difíciles.
Decidí no pasar el tiempo pensando en lo que sucedía sino en lo que podría ser cuando él volviera y así tuve que poner toda mi atención en el trabajo, de nuevo me enfoqué en los detalles, dejé de lado todo solo para no pensar.
Aun teníamos mucho por hacer, teníamos pendiente las muertes de los chicos que Gina habia reclutado, aun no podíamos comprobar que ella tenía algo que ver, identificar algunos de los cuerpos que encontramos también se estaba haciendo difícil, la mayoría permanecía como desconocidos en la morgue, imaginé entonces que esto sería lento y que se prolongaría mas de lo que me gustaría.
Una semana después de que Rick se fue, Will apareció, la mañana había sido ajetreada, bastante diría yo, después de terminar el primer reporte de la mañana y de que lanie nos entregara dos identificaciones positivas mas, nos sentamos en la sala de juntas, Javier, Kevin y un par de agentes más, era una reunión de rutina, hablamos de los lugares que aun nos faltaba por revisar y aunque solicitamos una copia del interrogatorio que habían hecho en las oficinas del FBI, ellos se negaron alegando que aun estaban en el proceso y que no podían acceder a nuestra solicitud, al menos no hasta que hubiesen terminado y se conocieran los cargos por los cuales ella y su cómplice serían juzgados.
Así pues tuvimos que trabajar con lo que teníamos, la mañana se hacía larga, cerca de las 11 a.m. lo vi pasar por el pasillo, aun podía verse una venda en su hombro, sobresalía del cuello de su camisa, me miró unos segundos apenas y siguió caminando rumbo a la oficina del capitán, se veía diferente, su gesto era serio, su mirada fría, parecía enojado, molesto con algo o alguien, decidí no poner atención y seguí trabajando con mis compañeros, quienes ya habían identificado otro lugar a las afueras de la ciudad donde quizá podríamos encontrar mas rastros de las operaciones de Gina y con suerte, quizá también encontraríamos otro de los lugares donde se llevaban a cabo ejecuciones.
Unos 30 minutos más tarde salí de la sala, caminé hasta la máquina de café y esperé pacientemente mientras el líquido se vertía en la taza, fue entonces que escuché pasos detrás de mi.
-hola.- dijo con voz grave.
-hola.-conteste sin mirar.
-como estas?
-bien.
-supe que Rick se fue.
-si.
-me han pedido mas información sobre lo que hacía…
-al grano Will, no me gustan los rodeos.
-voy a trabajar contigo, con ustedes.- se corrigió.
-como?.- esta vez le miré a los ojos.
-es una especie de castigo, no puedo volver a mi puesto, seré un oficial más aquí y estaré…- suspiró.- bajo tu mando.
"Maldita sea", murmure, mientras caminaba hacia la sala donde mis compañeros me esperaban, el silencio reinó cuando me vieron entrar con él, más de uno me interrogó con la mirada, suponiendo lo inevitable.
-chicos.- dije de manera ceremoniosa.- el agente Sorenson estará trabajando con nosotros.- fue lo único que dije antes de tomar asiento e indicarle a él que buscara un lugar.
Intenté no prestarle atención el resto de la tarde, había mucha papelería que revisar aun, información que Rick me había entregado y que hasta ahora había sido de utilidad, Will se mostraba incómodo, no le gustaba la idea de estar allí y creo que en mayor medida su problema era que no le gustaba recibir ordenes ni de mi, ni de nadie más, ahora entendía por que su gesto al llegar y también entendía que para el fuese un castigo ser un subordinado más y no quien dictaba las órdenes como era su costumbre.
Al atardecer, después de un largo día de trabajo fue momento de volver a casa, caminé hacia mi escritorio en busca de algunas cosas, Will caminó a mi lado en silencio por el pasillo, esperaba que no quisiera volver a lo mismo, que no quisiera convencerme de volver a salir juntos, sin embargo su silencio se prolongó y en un momento desapareció por otro pasillo rumbo a la salida.
Suspiré aliviada, lo último que quería era revivir esa herida, pero por alguna extraña razón Will parecía haber desistido de sus intentos.
Mientras cocinaba la cena, una muy sencilla, pensé en Rick, recordé el día que lo encontré cocinando, me estremecí al pensar en sus brazos rodeándome, el aroma de su piel y sus labios tibios en mi cuello, jugaba con la cuchara cuando la puerta se escuchó, miré la hora y luego tomé mi arma para acercarme a la puerta.
-Kate.- escuche decir del otro lado.
-abrí entonces para verlo allí parado.-que haces aquí?.- pregunté con el arma en mi espalda.
-guarda eso, solo vine para hablar.
-dude pero le dejé pasar.- espero que sea breve.
-Will sonrió un momento y luego caminó.- creo que tengo algo que falta en su investigación.
-y que es?
-tengo la ubicación de una bodega, dudo que tu novio la conociera, era una especie de escuela donde entrenaban a los recién llegados pero que solo se dedicaban a las ejecuciones.
-y eso nos ayuda por qué?.
-puede ser que allí encuentres lo que buscas para incriminar a Gina y su guardaespaldas, toma.-extendió un papel.
-por que no lo mencionaste esta mañana.
-es algo que había guardado para mi, puedes decir que Rick te lo dio o algo así.
-sonaría extraño ahora pero lo intentaré.
-veo que has vuelto a ser la solitaria Kate Beckett.- señaló mirando alrededor.
-eso no es de tu incumbencia.
-bueno, solo quiero que sepas que si alguna vez quieres sexo sin compromiso puedo ayudarte.
-contigo?, no gracias, te conozco y prefiero no hacerlo.
-esperaras a Rick?
-es lo que planeo.
-como sabes que volverá y si vuelve como sabes que no vendrá con alguien más, es joven y tiene necesidades como todos, deberías reconsiderar tus opciones.
-ese es asunto mío ahora por favor vete.
Will caminó hasta la salida después de despedirse, cerré la puerta y volví a mi sitio en la mesa, miré el plato y luego de pensarlo decidí no comer más, Will tenía algo de razón, aunque por ahora no quería pensar en eso, Rick me había hecho una promesa y algo en mi se negaba a creer que no la cumpliría, quería vivir en esa fantasía por lo menos hasta que la realidad me golpeara una vez más y me mostrara la verdad.
Tuve que soportar a Will haciéndose el gracioso detrás de mi por algunos días, no era divertido tenerlo en el equipo intentando llamar la atención de todos, supuse que ya que estaba castigado al menos disfrutaría de la situación, sin embargo eso nos tenía a algunos con los nervios de punta.
Con todo y sus estupideces, logramos salir adelante, el caso avanzó poco a poco y pronto tuvimos resultados, los primeros juicios se habían fijado, aunque no serían tan pronto como pensé, de cualquier manera ese era un avance, se llevarían a cabo en un plazo no mayor a dos meses, los primeros acusados serían juzgados y con suerte sentenciados en los próximos 4 o 5 meses, mi principal preocupación era saber cuando se llevarían a cabo los juicios de Gina y su guardaespaldas, quienes a mi parecer serían los que más atraerían la atención de los medios.
Unos días después nos vimos obligados a salir de la comodidad de la estación, tuvimos que salir a confirmar un par de direcciones, nuestras sospechas podrían hacerse ciertas, un equipo de forenses nos acompañaba, solo por si encontrábamos algo en el lugar.
Tuvimos suerte, hicimos un recorrido breve, tan solo unos minutos después de llegar hicimos los primeros arrestos y luego de un recorrido por las instalaciones, encontramos algo mas que mercancía, encontramos evidencia en la que podíamos confirmar la identidad de algunos de los cuerpos encontrados, incluso había videos de los homicidios cometidos desde hacia algunos años.
Otros días mas pasaron y aunque me disgustaba aceptarlo la ayuda de Will habia sido importante y en gran medida, pero mis problemas no habían terminado allí, Will pareció dar un paso atrás después de que sus avances no fueron bien recibimos, un par de días más tarde, tuve una nueva complicación, una con ojos y cabello castaño, apareció de la nada y con la intención de hacerme caer.
Su nombre era Daniel, era un agente recién ascendido a detective, que se uniría al equipo con el fin de apoyar, o eso esperaba, sin embargo esto sería lo que yo llamo un dolor de cabeza más.
