Rick

Desperté cuando la luz del sol desaparecía, había dormido suficiente, escuché la lluvia afuera, hacía frío, una ligera neblina me impedía la visibilidad a una cierta distancia, lo cual era un inconveniente, decidí dar un breve paseo alrededor, buscaba algo que me dijera donde estaba y si era seguro estar allí, no quería tener sorpresas, había un pequeño sendero que daba directo a un arroyo a unos metros de distancia, llevé conmigo un recipiente para guardar agua mientras ponía atención a todo lo que veía alrededor.

Se suponía que ahora mismo estaría en un nuevo lugar, esperando que fuese requerido como testigo en alguno de los juicios, sin embargo en su lugar estaba en medio de la nada, intentando sobrevivir.

Por fin la noche cayó, mantuve el fuego vivo, dormí un par de horas, cerca de la medianoche escuché un ruido afuera que me puso alerta, tomé el arma, salí despacio en medio de la oscuridad, esperé que sucediera algo sin embargo después de una hora nada había ocurrido, volví a mi sitio en el sillón, permanecí despierto un largo rato, siempre en estado de alerta.

La mañana siguiente salí dispuesto a buscar algún rastro, algo que me dijera si algo o alguien había estado allí, caminé algunos minutos, fui y vine de un lado a otro, estuve a punto de volver a la cabaña cuando algo llamó mi atención, en la rama de un árbol un pequeño trozo de tela ondeaba, me acerqué lentamente, estaba rasgado, la tela era nueva, no había nada parecido en el lugar, definitivamente alguien había pasado por allí.

Ante la duda decidí volver y tomar mis cosas para irme, apagué los restos del fuego que aun humeaban y salí apurado siempre atento a los ruidos que pudiese escuchar, atravesé el arroyo, caminé entre los árboles, me detuve después de un par de horas, me senté sobre una roca y bebí agua, el cielo despejado dejaba ver el sol a través de las ramas de los árboles, un viento fresco removió los arbustos, volví a caminar hasta que encontré la orilla de un camino, seguí la orilla hasta que pude ver un letrero que me indicó la distancia hasta el poblado próximo, seguí caminando algunos metros hasta que me detuve, tuve dudas entonces, debía ir hasta ese lugar, que tan seguro era hacerlo, me quedé allí unos minutos pensando, no quería que alguien me reconociera aunque necesitaba algunas provisiones, alimentos y otros artículos que pudieran ayudarme a vivir un par de días más en medio del bosque.

Decidí seguir, pronto pude escuchar los sonidos propios de los autos, un par de hombres pasaron a mi lado, me dirigí al primer almacén que vi, compré lo que pude y de nuevo volví al camino, antes de salir completamente del pueblo encontré un mapa, daba una descripción del lugar y cuales eran los poblados próximos, tal vez si seguía caminando podría llegar al anochecer al más cercano y quedarme allí.

Caminé en paralelo a la ruta, me detuve solo para comer un poco y continué hasta donde me detuve para descansar, mis pies comenzaban a doler, mis cálculos me decían que no tardaría en llegar, me sentí momentáneamente aliviado de que nadie me hubiese seguido, sin embargo aun no podía cantar victoria, debía permanecer alerta y a salvo por lo menos dos días más.

La luz del sol desapareció por completo, había caminado prácticamente todo el día, mi cuerpo reclamaba una cama suave y un baño tibio, caminé unos metros más considerando dormir en el bosque, sin embargo al salir del sendero vi a lo lejos las luces del que supuse era el pueblo más cercano, hice un último esfuerzo para llegar, casi a la entrada encontré un pequeño bar, no lo dudé, entré y ordené un plato de comida y un café caliente, aun tenía un poco de dinero con lo que pude comer y saciar mi hambre.

Pensé en la posibilidad de quedarme en ese lugar, era pequeño, nadie me conocía y en el mejor de los casos podría hacer mi llamada desde algún lugar público, quizás esa esa sería una buena idea.

Salí del bar un par de horas más tarde, caminé por las calles buscando un lugar donde pasar la noche que comenzaba a ponerse fría, un pequeño hotel apareció a un par de calles, para mi suerte tenían una habitación disponible, por un par de billetes dormiría en una cama, tendría agua caliente y saldría temprano para retomar mi camino.

La mañana siguiente salí antes de las 8, caminé por las calles hasta el límite del pueblo, seguí por la carretera, hacia el norte, había podido descansar lo suficiente para tener la suficiente energía y seguir mi camino.

Había caminado cerca de 3 horas cuando noté que un auto avanzaba con lentitud por la vía, mientras yo caminaba entre los árboles sin perder de vista la ruta, el auto parecía seguirme, decidí caminar más adentro, me detuve solo unos segundos para observar el auto que supuse me seguía pero este parecía haberse marchado, me quedé algunos minutos detrás de un árbol, vi algunos otros autos pasar pero ninguno se detuvo, seguí entonces mi camino observando siempre hacia la ruta en busca de algo que fuese sospechoso.

Un kilometro más adelante mi pesadilla comenzó, cruzaba un arroyo cuando escuché los pasos de alguien detrás de mi, al girar pude ver a un hombre yendo en mi dirección, el hombre se detuvo solo para sacar un arma y apuntar hacía donde yo estaba, apenas tuve tiempo de reaccionar, me arroje al suelo buscando evadir la bala, el hombre corrió tratando de alcanzarme, me puse de pie tan rápido como pude, no podía correr, mi única opción era hacerle frente, apreté los puños con fuerza sabiendo lo que pasaría, el sujeto se abalanzó sobre mi tirando golpes sin orden, pude evadir algunos golpes pero algunos otros acertaron.

La pelea duró unos minutos, mis nudillos sangraban y no fue hasta que logré someterlo que el sujeto dejó de luchar.

-vendrán más?.- dijo mientras ponía mi codo en su cabeza para inmovilizarlo.

-quienes son, que quieren de mi?

-creíste que Gina te dejaría ir tan fácil.

-Gina te mandó?

-ella sigue siendo la jefa, quiere que le devuelvas lo que es suyo.

-no tengo nada, no se de que me hablas.

-si no lo tienes tu, debe tenerlo tu novia, la detective.

-ella no sabe nada.

-claro, pero estas muy lejos y no podrás protegerla, no soy el único, aun somos muchos.

Miré alrededor considerando mis opciones, tenía que volver a casa rápido, tan rápido como fuese posible, ate las manos y los pies del sujeto y lo arrastre bajo un árbol.

Corrí hasta la carretera sin importarme si los acompañantes del sujeto me veían, mi prioridad era llegar a casa, proteger a Kate sin importar nada más.

Pero salir de allí no sería fácil, tan solo unos metros adelante el auto que me seguía apareció, un par de hombres descendieron del mismo obligándome a internarme de nuevo en el bosque, en mi intento de huida caí por una pendiente inclinada rodando varios metros, unos arbustos detuvieron mi caída, mi cabeza sangraba pero ese el menor de mis problemas, uno de los sujeto casi me daba alcance, lo vi acercarse lo suficiente para obligarme a emprender la carrera, su puño pasó volando cerca de mi cara y uno de sus pies me hizo caer de nuevo, en el suelo lo sentí sobre mi, sus golpes no me daban respiro, forcejeamos cuando por fin pude liberarme de él, sujete una roca con fuerza, atinando a darle un fuerte golpe cerca de la oreja, lo vi caer inconsciente, respiré profundo y volví a levantarme, supuse que no eran los únicos que me seguirían, estaba mojado, lleno de lodo y varias de mis heridas sangraban principalmente la de la cabeza, caminé con lentitud buscando mis cosas, en la caída había perdido mi mochila, intentaba subir la pendiente por la que había caído cuando escuché un murmullo, tal y como lo había pensado, un par de sujetos apareció entre los arbustos, alcancé a recuperar un par de cosas que habían quedado dispersas en el suelo pero el resto tuve que dejarlo allí, no me arriesgaría a que me atraparan de ninguna manera, no quería que algo malo le pasara a Kate.

Caminé sin rumbo hasta que encontré una cabaña en medio de los árboles, un hombre salió, llevaba un rifle en la mano, imaginé que se dirigía a cazar, de inmediato me apuntó con su arma.

-quien eres?.- preguntó.- qué haces aquí?.- dijo después de unos segundos.

-necesito ayuda… por favor, un par de sujetos me siguen, soy policía.

-muéstrame tu placa.

-no la tengo, la he perdido, solo necesito hacer una llamada, por favor, me iré después.

-el hombre me miraba con duda, supuse que no era común ver aparecer a un hombre con la cabeza sangrante y lleno de lodo.- vete de aquí no quiero problemas.

-solo una llamada.- dije de nuevo.

-no tengo un teléfono aquí, solo vete o disparare.

El hombre me miraba fijamente, me apuntaba con su arma, me di cuenta entonces que allí no recibiría ayuda, apoyé la mano en el tronco de un árbol, miré alrededor buscando una opción, di un par de pasos y luego, como pude, volví a caminar entre los árboles.

El costado derecho dolía, levanté mi camisa para ver el daño, tenía una enorme mancha debido al golpe, respirar se hacia difícil, estaba herido, cansado, hambriento y sediento, las nubes comenzaron a acumularse, una leve llovizna se dejó sentir unos minutos más tarde.

Caminé sin descanso hasta que pude encontrar de nuevo la carretera, era poco más de mediodía cuando una camioneta se detuvo a mi lado.

-hey… necesitas ayuda?.- preguntó un joven.

-si, por favor.

-tuviste un accidente?

-si.

-sube te llevo.

Subí al auto, el joven me miró unos segundos antes de poner en marcha el auto, sacó una botella de agua y me la ofreció.

-gracias.-dije después de beber la mitad del liquido.

-que te paso?.- preguntó preocupado.

-acampaba y un animal me atacó, tuve que dejar todo a media noche.

-eso pasa, te llevaré al pueblo mas cercano.

-gracias, de verdad muchas gracias.

Una media hora más tarde, se detuvo frente a un consultorio médico, me ayudó a bajar del auto y entramos ante la mirada de todos lo que allí esperaban.

-quien es Tom?

-lo encontré a la orilla del camino, un animal lo atacó anoche.

-estos citadinos, se creen muy listos… no saben nada.- dijo un hombre sentado al fondo del salón.

-llévalo a la camilla, el Dr. Brown salió pero puedo curar sus heridas.- una joven mujer me miraba, vestía un uniforme azul y tenía el cabello recogido en una trenza.

Un par de minutos después, sentí el ardor del alcohol en la frente, cerré los ojos esperando que el dolor pasara, sentí sus manos vendando mi cabeza, miré el reloj, el tiempo se iba con rapidez, debía volver al camino tan pronto como pudiera.

-tienes prisa?.- dijo la mujer.

-algo así.

-no creo que estuvieses acampando, nadie es tan estúpido para hacerlo en un lugar como éste y solo… pero no quiero saber la verdad, no quiero problemas.- colocó la pinza sobre la mesa y luego se quitó los guantes.

-necesito llegar a la ciudad pronto, sabes donde puedo conseguir transporte?

-la chica me miró ponderando sus opciones.- hay un autobús, en una hora mas o menos, Tom puede llevarte.

Caminé hasta donde el tal Tom aun estaba sentado esperando, caminé lo mas erguido que pude y me acerqué a él.

-estas bien?.- preguntó al verme.

-Tom.-se adelantó la mujer.- llévalo a la estación de autobuses, se dirige a la ciudad.

-estas seguro, no te veo muy bien.

-estoy bien, solo fueron unos golpes.

-bien andando, debo volver a casa.

Subí de nuevo al auto, Tom me llevó hasta el lugar y unos minutos más tarde el autobús partió, miré alrededor de nuevo, esperando que alguien sospechoso apareciera, todo se veía en calma, cerré los ojos un momento, el viaje duraría algunas horas, miré el lodo en mis pantalones, solo llevaba conmigo unas cosas y los últimos billetes los había utilizado para pagar el viaje y aun así no lograría llegar hasta donde quería, tendría que buscar otro transporte.

Era tarde, la luz del sol comenzaba a desaparecer, otro día mas pasaría antes de poder estar cerca, mis ojos se cerraban debido al cansancio y el hambre, mi estómago dolía y el dolor en mi costado se intensificaba.

Era casi medianoche de nuevo cuando vi las luces de la ciudad, el autobús se detuvo entonces, el viaje había terminado para mi, bajé sabiendo que aun me quedaban algunos kilómetros por recorrer, el último tramo del camino lo hice gracias a un hombre que accedió a llevarme en su auto, aunque tuve que deshacerme de mi última pertenencia, tuve que darle mi reloj a cambio de que me llevara.

Reconocí las calles de inmediato al llegar, el hombre me dejó en una estación de servicio desde donde tuve que caminar, seguí caminando, el reloj en la estación marcaba las 4 a.m., para entonces sentía que no podía dar un paso más, sin embargo sabía que debía llegar a la brevedad posible.

Me senté bajo un árbol en un parque infantil, mis pies estaban matándome, mis ojos se cerraban, decidí quedarme allí un momento y descansar, después de todo estaba más cerca y podría encontrarla en cualquier momento, pero mi suerte definitivamente no era buena, un auto pasó a mi lado cuando intentaba llegar al departamento de Kate unas horas más tarde, no le preste atención, el auto volvió a pasar, fue entonces que noté que era el mismo auto.

Crucé la calle intentando perderme entre la gente, de nuevo lo vi pasar, suspiré frustrado, como era que habían dado conmigo, no lo sabía, lo único que sabía era que tenía que encontrar un escondite y esperar que la noche cayera, quizás en la oscuridad tendría una oportunidad.

Pero no todo salió de acuerdo al plan, después de unas horas escondido bajo un puente, un sujeto apareció, aparentaba ser un indigente, balbuceo algunas palabras y luego de la nada sacó un arma y me apuntó a la cara.

-eres Rick, no?.- dijo sorprendiéndome

-quien eres?

-los rumores se escuchan por aquí y por allá, obtendré suficiente dinero si te llevo conmigo.

No dio más explicaciones, sin dejar de apuntar su arma me obligó a caminar, no tuve más remedio que hacerlo, imaginé que mi carrera y mi vida estaban por terminar, no lo habían conseguido antes pero ahora la historia era diferente, estaba desarmado, herido y cansado, no tenía fuerza para luchar o eso creí.

Tuve solo una oportunidad, arrastraba los pies mientras pensaba si podría escapar una vez más.

-qué hora es?.- pregunté.

-para que quieres saber?

-tengo derecho a saber la hora de mi muerte.- dije sin mirarle.

-las 3.

-vaya, el tiempo pasa rápido, me dispararas tú o me van a torturar antes?

-eso no lo sé, yo solo voy a entregarte.

-bien, eso es reconfortante.

-recon… que?

-es un alivio.

-por qué?, vas a morir.

-si, pero no me voy a ir sin luchar.- me di la vuelta haciendo que soltara el arma.

Me miró tirado en el suelo, sus ojos me dijeron que estaba asustado, se quedó quieto mientras yo recogía el arma, una sola bala estaba allí dentro, solo una.

-que planeabas, idiota.- dije arrojando las piezas a su cabeza.- creíste que sería tan fácil?, creíste que me iba a rendir?

-yo… es mucho dinero para mi.

-maldito adicto, lárgate de aquí.

Lo vi levantarse con dificultad, tropezó un par de veces antes de poder incorporarse y correr, emprendí de nuevo el camino hacia el departamento de Kate, aunque no pude avanzar mucho, pronto apareció otro sujeto, esta vez en un auto oscuro con un acompañante, ambos me miraron fijamente, me detuve un segundo y luego hice un último esfuerzo, corrí por las calles, me oculte en una vieja bodega y esperé el momento justo para salir, estaba cansado, realmente cansado, habia viajado durante horas, medio dormido y comido, ahora muy cerca de llegar a mi destino estaba a punto de ser atrapado.

Unos minutos más tarde volví a salir, al menos lo intentaría una vez más, estaba en un punto en el que ya no tenía nada que perder, la próxima vez que alguien me interceptara sería la última, esta vez no tendría la fuerza para luchar, miré alrededor esperando no encontrarme con nadie más, caminé rápido, casi corrí, me oculte lo mejor que pude y poco antes de llegar al departamento de Kate, volví a detenerme, esta vez solo para esperar, la luz del sol había desaparecido, fue entonces que la vi llegar, se veía tan hermosa como la recordaba, subí lentamente por la escalera, intenté no hacer ruido, no quería que me vieran.

Me detuve justo fuera de su ventana, sentí que me había tomado horas llegar hasta allí, el esfuerzo había sido enorme, la vi beber de la botella, seguro de que podría hacerlo golpee el cristal de su ventana una vez, escuché su voz, era demandante tal como la recordaba, asomé la cabeza cuando pude hacerlo, justo después de que amenazara con dispararme.

Me sentí aliviado cuando ella por fin abrió y me ayudó a entrar, pude por fin descansar cuando sus manos limpiaron mis heridas y me sentí en el cielo cuando sus labios besaron los míos, era todo lo que necesitaba para sentirme mejor.

Kate

Deseche la ropa que le había quitado, había curado sus heridas lo mejor que pude, seque su cuerpo con sumo cuidado y luego le ayudé a llegar a la cama, corrí a la cocina donde serví agua en un vaso y preparé un emparedado, Rick se veía cansado y no solo eso, agobiado, algo estaba pasando y sabía que pronto sabría que era.

Lo vi comer y beber lentamente, apenas podía hacerlo, la herida en su cabeza aun sangraba y tenía una horrible marca en el costado, ambos estábamos en silencio, ambos teníamos miedo de hablar.

sus ojos se cerraban, pude ver que estaba cansado, demasiado, apenas terminó de comer se durmió, no quise molestarlo, salí de la habitación y me senté en mi sillón, su regreso me generó mas preguntas, ya no solo tenía la necesidad de saber donde había estado, sino que había pasado desde su desaparición, por qué había huido y quien le seguía, porque era claro que estaba huyendo de alguien, apagué las luces, tomé mi arma y monté guardia desde la sala, no quería sorpresas aunque sabía que las habría, sobretodo ahora que Rick había vuelto.