Antes de que amaneciera hice una llamada, yo había tratado de curar las heridas de Rick pero era necesario que un médico le revisara, lanie apareció una hora más tarde, escuché el sonido en la puerta, me levanté del sillón y abrí lentamente para dejarla pasar.

-y bien, dijiste que era urgente.

-traes tu equipo?

-si… que pasa?.- dijo exigiendo una respuesta.

-Rick apareció.

-Rick?, dónde?, cuándo?

-dejemos las preguntas para después, necesito que le revises, tiene una herida en la cabeza que sigue sangrando y…

-mas despacio… Rick está aquí?.- dijo señalando la habitación.

-si.

Ambas caminamos hasta la habitación, Rick aun dormía, aunque me vi en la necesidad de despertarlo, lanie nos miraba en silencio, tenía demasiadas preguntas pero todas quedaron en pausa, no había necesidad de hacerlas, al menos no por ahora.

-Rick.-dije tocando su hombro.- Rick.

-el me miró.- Kate.-dijo con suavidad.

-lanie vino, debe verte un médico.

Ambas le ayudamos a incorporarse, la sábana que le cubría cayó hasta su cintura dejándonos ver sus heridas, lanie retiró la venda de su cabeza, aunque ya no sangraba tanto aun podía verse una mancha en la tela, lanie limpió la herida una vez más, colocó anestesia local y cosió la piel abierta, luego revisó su costado y aplicó un ungüento, al final sacó un par de analgésicos para que los tomara.

-esa costilla podrí estar rota.- dijo guardando sus utensilios en el maletín, va a necesitar más analgésicos para el dolor, el resto de las heridas sanaran solas, no son importantes, él estará bien.

Caminamos hasta la sala de nuevo mientras Rick se vestía, lanie se detuvo y luego se dio la vuelta para mirarme fijamente, no tuvo necesidad de hablar, su mirada lo decía todo.

-no lo sé.- dije antes de que hablara.- anoche apareció y no hemos hablado de lo que pasó, no sé que es lo que esta pasando.

-vas a reportarlo?, tienes que hacerlo…

-no, ahora no, necesito escucharlo primero, si vino hasta aquí solo, significa que no podemos confiar en nadie.

-y que harás?

-aun no lo sé, no le digas a nadie que Rick está aquí, más tarde, después de saber la historia sabré a quien recurrir.

-bien… debo irme, tengo un par de cuerpos esperándome.

Le acompañé hasta la puerta, me quedé un momento allí pensando en lo que haría y como, suspiré pensando que quizá en los únicos en los que podría confiar serian mis compañeros, escuché un sonido en la habitación, imaginé que Rick se habría levantado de la cama.

Lo vi parado junto a la cama.

-necesitas más ropa.-dije pasando a su lado.- como estas?

-Me duele un poco la cabeza.

-bueno escuchaste a lanie, te tomará un poco más sanar por completo, siéntate, buscaré algo para que uses.

-Kate?

-aja?

-debemos irnos de aquí, pronto.

-no iremos a ningún lugar contigo así, y antes de salir corriendo necesito saber que está pasando.

-todo se ha salido de control.

-y por eso necesito saber.-me senté a su lado.- Rick… necesitamos ayuda, esto va a ser mas difícil de lo que pensamos y no podemos hacerlo solos.

-esta bien.

-déjame buscarte algo de ropa, se que tengo algo por aquí que te servirá.- intente levantarme pero Rick sostuvo mi mano.

-te amo Kate.-dijo antes de besar mis labios.- te extrañé demasiado, no queria irme así.

-lo sé.-dije volviendo a besar sus labios.

Unos minutos más tarde, preparé un desayuno rápido, serví un par de tazas de café y me senté mientras esperaba que Rick saliera de la habitación, lo vi salir un par de minutos después, se veía ciertamente mas delgado que la última vez que lo vi, aunque sus brazos y pecho lucían músculos más marcados, caminó hasta la mesa poniéndose una camiseta.

-no quiero saber de quien es esta ropa.- dijo sentándose.

-es verdad, te ves diferente.- dije cambiando el tema.- has hecho algo diferente?

-no lo vas a creer pero estos meses trabajé en un aserradero y jugué béisbol.

-tu?

-lo sé… increíble, no crees?

-el silencio duró un par de minutos.- dime que ocurre?

-todo está mal, creí que podría confiar en la gente del FBI pero estaba equivocado, ahora no solo yo, tú también estas en peligro.

-pero…

-hace unos días unos hombres aparecieron en el lugar donde estaba viviendo, llegaron de la nada y desaparecieron igual, luego un día me di cuenta de que me observaban, alguien me estaba siguiendo, me puse en contacto con los agentes como me habían ordenado pero justo el día que me recogerían para llevarme a otro lugar, uno de los agentes nos traicionó, ató a su compañero mientras yo intentaba huir, cuando volví solo para asegurarme de que no estaba equivocado me di cuenta de que todo estaba mal, ayudé al agente, me dio instrucciones pero no pude hacerlo como dijo, pronto aparecieron sujetos siguiéndome, uno de ellos dijo que Gina los habia enviado, dijo que yo tengo algo que le pertenece y que vendrían más por mi o por ti, si no se los daba.

-y que es?

-no estoy seguro.

Ambos nos quedamos en silencio tratando de adivinar que era eso que Gina estaba reclamando, me pregunté si realmente nosotros lo tendríamos, el desayuno terminó, decidí ir al trabajo, necesitaba obtener más información al respecto, quería saber si alguien tenía información o sabía que Rick no estaba donde se suponía que debería estar.

Salí del elevador, caminé por el pasillo, todo parecía estar en calma, mis compañeros estaban cada uno en su lugar, incluido Daniel que me miró apenas unos segundos y luego siguió mirando el monitor, el capitán en su oficina y el resto ocupados en sus asuntos, dejé sobre mi escritorio mis cosas y me dirigí a la morgue, necesitaba hablar con lanie, estaba segura de que quizá ella habría escuchado algo al respecto.

Caminé por el pasillo, el característico olor a desinfectante mezclado con otras sustancias llegó hasta mi nariz.

-abrí la puerta.- hola, como va todo?.- dije mirando alrededor.

-no se nada.-dijo ella, sin mirarme.

-como sabes que…

-te conozco, desde hace mucho, te lo diría, pero tengo un par de horas encerrada aquí, sola.

-vaya, creí que tendrías algo para mi.

-reportes, si los quieres, son tuyos.- señalo el escritorio.

-bien, te veré más tarde.

-como va… eso?

-bien.

-bien.

Me dirigí de nuevo a mi escritorio, me senté y observé los reportes mientras pensaba con quien podría hablar al respecto, de pronto, mi teléfono sonó, Will llamaba.

-que sucede?.- pregunté.

-Rick desapareció.

-eso ya lo sabía.

-hay un problema, se suponía que debía llamar al agente a cargo.

-y me llamas por que…

-tu no sabes nada al respecto, verdad?

-si Rick intenta contactarme lo sabrás.

-se dice en las calles que hay un precio por su cabeza.

-no me sorprende, sabíamos que esto podría pasar, por eso se fue.

-Beckett, esto podría ser peligroso.

-lo sé… tengo trabajo, si sabes algo llámame.

Terminé la llamada antes de que pudiera decir algo más, ahora tenía un poco de información, Will no sabía que Rick estaba aquí, aunque si sabía que lo buscaban y las probabilidades de que estuviese en la ciudad eran altas, pero al parecer no tenía toda la información.

Suspiré mientras pensaba, no sabía que hacer, no en ese momento, decidí entonces no hablar al respecto con nadie, preferí esperar, volver a casa y analizar la situación con Rick.

Realicé algunas compras antes de volver, Rick necesitaba ropa y zapatos, necesitábamos comida y analgésicos, lo hice tan rápido como pude y me dirigí al departamento, cada paso que daba me obligaba a mirar atrás, analizaba los rostros de todas las personas que encontraba a mi paso preguntándome si alguno de ellos sería algún enviado de Gina.

Una hora más tarde abría la puerta, la sala estaba en penumbras, coloqué las bolsas sobre el sillón, caminé hasta la habitación después de encender las luces, Rick estaba en la cama.

-me acerqué despacio.- estas bien?.- pregunté acariciando su mejilla.

-si, solo… me dolía un poco la cabeza.- lo vi incorporarse lentamente.

-quieres comer algo?

-si, que hora es?

-casi las 8, pasé a comprar algunas cosas que creo que necesitarás, vamos.

Rick caminó detrás de mí, se sentó en una de las sillas y me observó dar vueltas por la cocina, serví agua en un vaso y se lo acerqué junto a una de las pastillas.

-debes tomarlo?

Rick no habló, tomó la pastilla y bebió suficiente agua, me miró sonriente mientras esperaba que sirviera los platos.

-que hiciste mientras no estuve?.- pregunté al acercarle el plato.

-no mucho, no se puede hacer mucho en estos casos.

-Will me llamó… al parecer no sabe que estas en la ciudad.

-te dijo algo más?

-dice que alguien puso precio a tu cabeza.

-nada que no supiéramos ya.

-que vamos a hacer ahora?.- pregunté cuando le miré.

-mantenernos a salvo y si debemos huir una vez mas lo haremos, no voy a irme sin ti.

-no podría separarme de ti otra vez.

-lo sé.- dijo tomando mi mano y besándola.

Dejamos pasar un día antes de iniciar de nuevo la investigación, teníamos que estar seguros de lo que haríamos y en quien podíamos confiar.

Para entonces las heridas de Rick habían sanado, al menos las leves tenían costras y algunas otras aun estaban en proceso de sanar, la herida en su cabeza ahora solo tenía un pequeño parche cubriéndola.

Rick no había salido del departamento y yo reduje mis horas de trabajo para poder trabajar en casa con él, un día más pasó, Rick colocó en la pared las fotografías de los que podrían estar involucrados, algunos resultaron ser policías, sin embargo aun no habíamos llegado a los que pudiéramos considerar realmente importantes.

Mis compañeros no hicieron preguntas, sabían que algo realmente importante estaba ocurriendo y aunque sus miradas se mostraban interesadas no hicieron comentarios al respecto.

Una tarde volví a casa un poco más temprano, mis compañeros se despidieron de mi y luego salí con normalidad, me pareció raro no ver a Daniel en su escritorio, aunque supuse que tal vez habría salido o quizá estaría ocupado en otro asunto.

Caminé por la calle, siempre atenta a lo que ocurría alrededor, compré algunas cosas para la cena y luego me dirigí al departamento, Rick me miró con una sonrisa en cuanto abrí la puerta, sus labios besaron los míos y sus brazos rodearon mi cintura, sin duda disfrutaba de tenerlo en casa, una de mis manos se poso en su pecho, su piel era suave y caliente, mi otra mano acarició distraídamente su cadera se metió lentamente bajo su ropa, la situación comenzaba a ponerse intensa cuando la puerta sonó.

-esperas a alguien?.- preguntó él.

-no.- dije tomando mi arma mientras él se colocaba detrás de la puerta.-quien es?.- pregunté una vez.

-soy yo, Daniel.

-qué haces aquí?.

-estaba preocupado por ti, puedo entrar.

-Rick me miró intrigado, él no sabía aun de Daniel.-espera.- dije no muy convencida.- tranquilo, es un compañero del trabajo. – susurre y tomé su mano para que se hiciera más atrás.

-abrí la puerta, Daniel me miraba expectante.- lamento haber venido así, estaba preocupado, te he visto un poco extraña y pensé que tal vez… aceptarías mi ayuda, si es que tienes algún problema.

-eres muy amable, pero no hay problemas y como es que llegaste hasta aquí?

-se que te molestará, pero te he visto entrar y te seguí.

-ahora me sigues, que crees que debería pensar al respecto, me estas acosando, es eso.- tome con firmeza mi arma.

-no, no es eso, es que, se que no lo necesitas, eres una mujer independiente, yo solo me preocupé un poco y pensé que…

-oye, eres muy amable, gracias por preocuparte, pero como puedes ver, aquí todo esta en orden y te agradecería que no te aparecieras por aquí de esta manera.

-entiendo.- me miró unos segundos y luego giró para irse.

Pensé entonces en la posibilidad de que no fuese confiable, quizá había algo mas detrás de su interés en mi, tal vez, solo tal vez.

-Daniel.- dijo Rick mirándome fijamente.

-si, es un compañero nuevo, ha estado trabajando con nosotros hace un tiempo.

-claro.

-que significa eso?, son celos?

-no, para nada.- dijo dando la vuelta y caminando de nuevo hacia la silla.

Suspiré mirándolo alejarse, primero Will, luego Daniel y ahora Rick, iba a necesitar toneladas de paciencia.