Lamento la espera!
Estos días eh estado muy ocupado y no eh podido concentrarme mucho en esto. Espero que sepan disculparme, y la próxima vez tratare de informar con tiempo si se me complica con algún asunto.
Sin nada más que decir, aquí les dejo el capítulo y espero que sea de tu agrado.
Nuevamente, lo siento mucho por la demora excesiva.
CAPITULO 2: LAS DESVENTAJAS DE UN MUNDO DIFERENTE.
Una flecha se clavaria profundamente en un blanco que se encontraba en un árbol. La flecha había impactado justo en el centro con una gran precisión.
Phoebe daría un pequeño suspiro mientras bajaba su arco y observaba a Zoe, que disparaba una de sus flechas con igual precisión y rapidez que ella.
"¿Aun sigues pensando en eso?" Le pregunto Zoe mientras cargaba otra flecha en su arco y apuntaba hacia uno de los blancos que se encontraban a 50 metros de distancia.
Phoebe frunciría el ceño mientras levantaba nuevamente su arco y tomaba una de sus flechas de su carcaj. "Si, aunque ya no tiene sentidos darle más vueltas. Lo que si me sigue molestando, es que Lady Artemisa deba sostener una apariencia de 19 años solo porque al muchacho le parece raro verla de 12." Phoebe lanzaría su flecha y daría en el blanco, aunque su posición estaba ligeramente torcida hacia afuera, haciendo que frunciera aún más el ceño mientras giraba su cabeza para observar a Lilia y Brilia que estaban siendo instruidas por Artemisa. "No es que me moleste mucho a mí, sino por las dos pequeñas."
Zoe simplemente se inclinaría de hombros con una pequeña sonrisa. "Supongo que tienes razón. Nosotras ya vivimos más de 3000 años junto a Lady Artemisa. Pero ellas dos ingresaron a la caza muy recientemente, y les debe resultar un tanto extraño."
Las 5 mujeres y Bell se encontraban fuera de su campamento, practicando con el arco.
Phoebe y Zoe parecían manejar el arte bastante bien, pero no se podía decir lo mismo de Lilia y Brilia.
"Buen trabajo." Diría Artemisa con una pequeña sonrisa mientras observaba como las dos niñas habían logrado dar en el centro del blanco que se encontraba a 15 metros después de media hora de práctica.
Ambas niñas le sonrieron a Artemisa, mientras se cambiaban de posición para comenzar a practicar con un blanco un poco más lejano.
Artemisa miro sobre sus hombros con una mirada seria para ver a Bell. El peliblanco estaba cruzado de brazos mientras observaba todo el espectáculo, pero rápidamente miro a Artemisa cuando vio que esta le dirigió la mirada.
"¿Alguna vez haz usado un arco?" Le pregunto Artemisa con su típica mirada de pocos amigos.
Bell se llevaría una mano al mentón mientras optaba por un rostro pensativo. "hmmmm. No que yo recuerde." De repente, el peliblanco miraría a Artemisa con una sonrisa. "Pero tengo buen ojo con los tiros al blanco."
"¿Buen ojo?" Pregunto Artemisa mientras se daba media vuelta para mirarlo con algo de intriga.
Bell desenvainaría una de sus dagas en un rápido movimiento, para luego mirar de reojo a un blanco que se encontraba a unos 100 metros de distancia. Rápidamente arrojo la daga y cruzo la trayectoria en tan solo unos pocos segundos, clavándose profundamente en el centro del blanco.
"Un buen ojo." Diría Bell con una sonrisa.
"Ya veo…" Diría Artemisa con los ojos un tanto ensanchados, para luego volver a la normalidad y darle una sonrisa burlona. "Admito que esto te ayudara mucho. Pero manejar un arco con la postura correcta y marcar la trayectoria de la flecha es algo difícil."
Bell simplemente se inclinaría de hombros mientras comenzaba a caminar para buscar su daga. "No esperaba que fuera tan sencillo. Después de todo, aquí vine a aprender cosas, ¿verdad?"
"Exacto." Diría Artemisa con un rostro más serio de lo normal. "Su daga recorrió 100 metros en tan solo 3 segundos. Es obvio que su 'buen ojo' no es lo único que lo hace especial. Su fuerza también es algo de admirar." Pensó Artemisa, mientras recordaba lo que había pasado hace unos segundos.
"Ya estoy listo para comenzar." Diría Bell mientras arrojaba su daga y la atrapaba con la mano.
Artemisa lo observo y ensancho los ojos al ver con más cuidado la daga. Oh más bien, su material.
"¿En dónde conseguiste esas dagas?" Pregunto Artemisa con genuina intriga en su tono.
Bell dejo de jugar con su daga y la observo detenidamente. "Estas dagas fueron un regalo."
Artemisa se acercó un poco a Bell y la estudio detenidamente con su mirada, haciendo que Bell se preguntara que tenían de especiales.
Artemisa entrecerraría los ojos, mientras tocaba cuidadosamente el filo de la daga. "Estas dagas están hechas con hierro estigio y bronce celestial…" Artemisa se apartaría de Bell mientras lo miraba con algo de sorpresa. "Además, tienen un encantamiento rúnico muy poderoso. Solo conozco a una persona capaz de hacer algo como esto."
"Hefesto." Declararía Bell con una pequeña sonrisa, mientras enfundaba su daga.
Ante esto, Artemisa observaría aun con más intriga a Bell. "Exacto. Lo único es que, Hefesto nunca compartiría sus mejores creaciones con mortales, sin importar el gran pago que le puedan ofrecer."
Bell se cruzaría de brazos, mientras observaba el cielo con una expresión seria. "La… *se aclararía la garganta* el Hefesto de mi dimensión es muy diferente… Bueno, en realidad, todo es muy diferente." Bell bajaría su mirada para observar a la Diosa, aun sosteniendo su expresión seria. "Por esa misma razón es que me interesa mucho más saber sobre los Dioses de aquí, al entrenamiento que pueda tener contigo." Bell rápidamente se frotaría la nuca con una sonrisa nerviosa. "Sin ofender, Lady Artemisa."
Artemisa tan solo asentiría, indicando que entendía el punto de Bell.
Artemisa arrojaría el arco que tenía en sus manos y Bell lo atraparía sin dificultad. "Viendo que tienes gran precisión, me gustaría que intentes pegarle al blanco de hace un momento." Diría Artemisa, mientras tomaba el arco de su espalda con su típica expresión, que ya se había vuelto algo normal para Bell.
El peliblanco tan solo asintió. Ante esto, las 4 cazadoras de Artemisa prestaron atención.
Artemisa tomaría una de las flechas con color normal de su carcaj, y luego tensaría su arco y agudizaría su mirada. "El que pegue más cerca del centro gana. Si ambas flechas impactan en el mismo lugar, gana la que haya llegado primero." Diría Artemisa con su típica expresión, para después dar una pequeña sonrisa burlona al ver la postura de Bell.
Tanto Phoebe como Zoe tuvieron que tapar su boca para no reírse de la horrible postura, mientras que las dos niñas menores se veían entre sí con una expresión en blanco.
Artemisa ensancharía sus ojos, "¡AHORA!" Gritaría fuertemente, haciendo que ambos dispararan sus flechas al mismo tiempo.
La primera en impactar fue la de Artemisa. La punta de la flecha traspaso por completo el centro del blanco y se clavó profundamente en el árbol, haciendo que el astil se resquebrajara notoriamente.
Un segundo después, la flecha de Bell impacto.
El peliblanco observo su tiro con un pequeño sonrojo de vergüenza en su rostro, al ver que si había pegado en el árbol correcto, pero ni siquiera estaba dentro del blanco.
Artemisa simplemente negó con la cabeza con una sonrisa, mientras que Phoebe y Zoe comenzaron a carcajearse de Bell. Las otras dos más pequeñas no se rieron, por el simple hecho de que hace unos pocos días estaban casi igual que Bell.
Artemisa finalmente dejo de burlarse internamente de Bell, para luego acercarse a él con una pequeña sonrisa burlona. "Escúchame bien. Tienes que levantar más el codo con el que tiras la flecha para darle más precisión. Y no es necesario que tenses el brazo que sostiene la flecha, pero si debes hacerlo con el brazo que sostiene el arco. De esa forma, te aseguraras de que tu arco no se mueva una vez que arrojes la flecha. Por último, asegúrate que el brazo con el que sostienes el arco este lo más extendido posible."
Bell simplemente asentiría y cargaría nuevamente su arco mientras corregía su postura, para luego lanzar la flecha.
Esta vez, la flecha pego en el blanco, aunque apenas estaba dentro del área.
Artemisa ladearía su cabeza hacia los lados con un rostro pensativo. "Aun no es perfecto, pero no está del todo mal."
Phoebe y Zoe si mirarían entre si un tanto sorprendidas.
"Es sorprendente que la flecha pueda mantener su trayectoria sin bajar ni un centímetro." Diría Zoe con una sonrisa en su rostro.
"Tienes razón. Posee una fuerza sorprendente." Diría Phoebe seriamente.
"¡Ya me gustaría practicar tiros de 100 metros como lo hacen Bell y Lady Artemisa!" Dirían las dos niñas con los puños alzados y una gran sonrisa deseosa en su rostro.
Zoe miraría a las niñas con una sonrisa un tanto divertida, para después observar como Bell y Artemisa seguían practicando. "Ah mí también me gustaría que mi disparo no decayera ni un centímetro…" Diría con una mirada un tanto soñadora.
Phoebe simplemente negaría con la cabeza por la actitud de su Teniente y seguiría practicando con los blancos de 50 metros.
"Intenta elevar más tu codo, a la altura de tu rostro." Diría Artemisa mientras estudiaba la postura de Bell con gran concentración.
"¿Así?" Diría Bell mientras posicionaba el codo a la altura de su rostro.
"hum." Diría Artemisa mientras asentía y ponía una de sus manos en su mentón.
SALTO DE LINEA.
Todos se encontrarían en una zona un poco más profunda del bosque, mientras estaban practicando con sus dagas contra enormes rocas, oh golpeando con puños vendados a arboles muy robustos.
Bell se terminaría de enrollar el vendaje alrededor de sus puños y miraría de reojo a Zoe y Lilia, que estaban entrenando a mano desnuda, para luego observar como Phoebe estaba junto con Brilia, practicando con sus dagas. Aparentemente, dándoles consejos a las niñas de cómo mejorar en combate.
Bell dejaría su sonrisa a un lado y se pondría serio al ver como los arboles temblaban como si fueran a caerse, a pesar de que eran extremadamente robustos, y como las enormes rocas no parecían ser tan enormes después de unos segundos.
"Si las comparamos con el campesino promedio de mis tierras, son mucho más fuertes. Pero aun así, siguen siendo débiles." Pensaría Bell, para luego observar al gigantesco árbol que tenía justo en frente de él. "Aunque, eso no es lo que me preocupa ahora mismo." Bell apretaría fuertemente su puño mientras flexionaba su brazo. "Cuando llegue aquí, sentí algo raro en todo mi cuerpo. Como si una parte de mí se hubiera desprendido." Pensaría seriamente el peliblanco.
Bell arremetería con todas sus fuerzas al árbol, dándole un gran puñetazo y partiéndolo en dos al acto.
Las cuatro mujeres dejaron de hacer lo que estaban haciendo para mirar a Bell con los ojos bien abiertos al igual que sus bocas, cuando escucharon el fuerte estruendo del puño, y solo para ver como el árbol se derrumbaba y caía con un fuerte sonido sordo.
Bell abría y cerraba su puño con el ceño fruncido. "Tal y como lo pensé. Cuando llegue aquí, algo le paso a mi estado de aventurero. Mas precisamente, algo ocurrió mis estadísticas." Bell se diría a sí mismo, para luego encender una pequeña llama en su mano. "Por lo visto, este cambio solo afecto a mis estadísticas, pero no a mis habilidades. Una prueba de ello, es que aun puedo usar Fire-Bolt, y que si mis habilidades de aumento de nivel no estuvieran activas, me hubiera destrozado la mano y el árbol seguiría intacto." Finalmente pensó Bell, para luego hacer un pequeño chasquido con su lengua. "Mierda, creo que me hice un poco de daño en los nudillos de igual forma." Se diría ah sí mismo en voz alta, haciendo que las 4 mujeres miraran a Bell como si fuera un idiota.
"¿Y qué esperabas?" Pregunto Zoe con una mano en su rostro.
Todos dejarían su conversación a un lado, cuando verían como cuatro flechas caerían en diferentes árboles y como 4 dagas chocaban entre sí, haciendo que cada una cambie su dirección, destrozando unas pequeñas rocas en el lugar, para que luego quedaran clavadas profundamente en el suelo.
Todos mirarían hacia una rama de un árbol, para ver que Artemisa estaba parada allí, con una sonrisa satisfactoria al ver que había acertado a todos los objetivos.
La Diosa miraría a Bell, para luego ver el árbol partido en dos que se encontraba detrás de él.
"Justo como lo pensaba. Tiene una fuerza extraordinaria, y seria en vano hacer que haga estos ejercicios." Pensaría Artemisa con el ceño fruncido.
"Lady Artemisa, ¿Por qué no entrena al igual que nosotros?" Preguntaría Bell con una ceja alzada.
Ante esto, Artemisa le daría una pequeña sonrisa orgullosa a Bell. "No eres el único que puede derribar semejantes arboles de un solo golpe. Por eso mismo, te sugiero que a partir de ahora sigas el entrenamiento de precisión, agilidad y velocidad."
"¿Cómo el que está haciendo usted?" Preguntaría Bell un tanto confundido.
Artemisa asentiría. "Así es. De hecho, no te sugiero que lo hagas. Te obligo a hacerlo." La Diosa pondría una expresión un tanto molesta. "No me gustaría que derribaras medio bosque por estar entrenando."
Bell simplemente asintió un tanto confundido y siguió a Artemisa, mientras que las demás chicas continuaban con su entrenamiento.
Artemisa hizo un gesto con su cabeza, indicando que Bell la siguiera, para luego desaparecer sin dejar rastro de sonido alguno.
Bell rápidamente siguió a Artemisa con una gran velocidad.
"Puede que mis estadísticas ya no funcionen. Pero los reflejos que adquirí en combate no me dejaron, y aun puedo seguir enormes velocidades con mi vista sin problemas." Pensaría Bell con una pequeña sonrisa.
Artemisa miraría sobre su hombro, para ver como Bell lo estaba siguiendo desde el piso, con sus ojos fijados profundamente en Artemisa.
Artemisa miro hacia el frente seriamente. "Aunque estoy bajando el ritmo para que me pueda seguir, su velocidad es mucho más alta que cualquiera de mis cazadoras." Artemisa cambiaría su expresión a una más divertida. "Ahora, veamos cómo le va con la precisión de sus flechas estando en movimiento." Pensaría la Diosa con gracia en sus palabras.
SALTO DE LINEA.
Todos se encontraban a los pies del lago, cerca de la tienda en donde se hospedaba Bell. Sin excepción, cada uno dejo sus dagas, flechas y arcos en la horilla del agua, mientras estaban haciendo unos estiramientos y todas las mujeres, a excepción de Artemisa, llevaban unas espadas hechas de madera.
"No sabía que también usaban espadas." Diría Bell con un tono intrigado mientras seguía estirando su brazo.
"Preferimos el arco y las dagas sobre todo. Pero no está mal practicar un poco con la espada, aunque no sean reales." Diría Zoe con una pequeña sonrisa.
Bell simplemente asentiría en comprensión, para después abandonar sus estiramientos a causa del llamamiento de Artemisa.
"Escuchen. Aremos una pequeña sesión con espadas, ah excepción de Bell. Debido a que quiero comprobar sus habilidades en combate." Declaro Artemisa seriamente.
Las 4 mujeres observaron a Bell como un saco de boxeo, mientras sostenían una gran sonrisa en su rostro. Esto hizo que Bell pusiera los ojos en blanco y girara su cabeza hacia otro lado.
"Recuerden que esto es un todos contra todos." Declararía Artemisa, para después dar una sonrisa burlona. "Aunque se cual será su objetivo en común." Declaro con un tanto de gracia al final.
Bell observo como Phoebe y Zoe lo miraban con un aura llameante, especialmente la primera. Mientras que las otras dos niñas solo querían probar si Bell era tan fuerte como se supone que sería el chico de la profecía. Ante el entusiasmo de Brilia y Lilia, Bell daría una pequeña sonrisa interna.
Artemisa bajaría su mano rápidamente y gritaría, "¡Comiencen!" Haciendo que las cuatro mujeres rodeen a Bell en tan solo unos pocos segundos.
Bell se pondría en una postura defensiva mientras observaba a su alrededor con una expresión seria.
"Están sosteniendo una formación de cuadrado mientras rotan lentamente, y yo me encuentro en el centro. Puede que se abalancen todas al mismo tiempo, oh solo una a la vez." Bell suavizaría un tanto su mirada y daría una sonrisa tranquila. "Phoebe y Zoe me rodearon en menos de un segundo, yo diría que son tan rápidas como un guepardo. Pero eso no es suficiente para ganarme."
"¡¿Qué es tan gracioso?!" Gritaría Phoebe, para luego correr rápidamente hacia la dirección de Bell, haciendo que Zoe se sorprendiera un poco.
Phoebe inclinaría su espada de madera hacia Bell, pero el peliblanco movería sutilmente su cuerpo hacia un costado mientras le daba un fuerte golpe en la mano con la que empuñan el arma, haciendo que la trayectoria del golpe se desviara y no acertara. Ni bien concluyo esa acción, Bell le dio un fuerte golpe con su palma abierta en la espalda a Phoebe que la mando a estrellarse fuertemente contra el piso y arrastrarse unos pocos centímetros.
Bell rápidamente se daría la media vuelta y esquivaría el golpe descendente de la espada con una velocidad increíble, haciendo que Lilia se pasara de largo. La niña ni siquiera tuvo el tiempo para reaccionar a darse vuelta, ya que recibió una fuerte patada en sus piernas que la mando de inmediato al suelo.
Bell atraparía rápidamente ambos brazos de Brilia y la frenaría en el aire, antes de que pudiera darle el corte descendente. El peliblanco no perdería el tiempo y arrojaría a Brilia lo más lejos posible, mientras pegaba un gran salto para evitar que la espada de Zoe golpeara su cadera.
Bell daría una vuelta de 360 grados y aterrizaría en el suelo para ponerse rápidamente en postura de combate. Esquivaría por los pelos a Zoe inclinando la parte posterior de su cuerpo hacia un costado para luego darle un fuerte codazo en la nuca que la mando al suelo con un sonido sordo. El peliblanco no tuvo descanso, ya que ni bien termino esa acción, rápidamente giro sobre sí mismo y dio una fuerte patada en el costado de la espada, haciendo que Phoebe perdiera su espada por los aires, y al mismo tiempo, Bell tiro un codazo ascendente hacia su costado, esquivando la espada y mandando al suelo nuevamente a Zoe.
Lilia y Brilia rápidamente tratarían de arremeter en contra de Bell con un gran grito de batalla. Justo cuando ambas estaban en frente de Bell, las dos intentaron acertar una estocada, pero el peliblanco se agacho a una gran velocidad y al mismo tiempo hizo un tacle, derribando a las dos niñas en el proceso.
Bell ensancharía sus ojos, mientras se veía como las cuatro mujeres se levantaban muy lento, según su perspectiva. "Son muy rápidas, pero mi vista, reflejos y velocidad es aún mejor."
Bell ensancharía aún más los ojos cuando sintió que alguien se le aproximaba con una increíble velocidad por su espalda.
El peliblanco se daría rápidamente la media vuelta y utilizaría ambos brazos para cubrirse de un ataque descendente que venía de la mano de Artemisa.
Cuando el golpe impacto en la defensa de Bell, el peliblanco apretó los dientes y una pequeña ventisca se elevó alrededor del golpe.
Las 4 mujeres se pararon juntas con gran asombro, al ver que Artemisa tenía pensado pelear.
"Como lo esperaba, pudiste detenerlo sin mucha dificultad." Diría Artemisa con una mirada seria.
Bell simplemente le daría una sonrisa retadora, haciendo que Artemisa frunciera un poco el ceño.
Artemisa levantaría rápidamente su mano y rompería la defensa de Bell desde abajo con la otra.
El peliblanco ensancho un poco los ojos por el rápido movimiento, para luego apretar fuertemente los dientes cuando Artemisa dirigió un puñetazo a su rostro que le roso la mejilla. Aprovechando la cercanía de Artemisa, Bell la abrazaría en un intento de paralizar sus ataques y pensar más detenidamente su próximo movimiento. Pero no contaba con que la Diosa rompería fácilmente su agarre con una gran fuerza y un increíble salto, haciendo que Bell apretara los dientes y frunciera el ceño. Artemisa rápidamente aprovecho la situación, y se dio una media vuelta en el aire para luego agarrarse de los hombros de Bell, liberando una fuerte patada descendente que se dirigía directo hacia las costillas, que Bell pudo bloquear con su antebrazo a duras penas, creando otra ventisca alrededor de ellos.
Bell aprovecho la fuerza del golpe para dar un gran salto hacia atrás y separarse de Artemisa. El peliblanco dio un pequeño suspiro de cansancio mientras se ponía en posición ofensiva y estudiaba a Artemisa con su mirada.
Bell arremetió con una gran velocidad a Artemisa, pero no fue lo suficientemente rápido.
El peliblanco trataría de darle una patada en la rodilla que la Diosa esquivaría fácilmente desplazándose a una gran velocidad. Bell no pararía con sus ataques, y trataría de darle un puñetazo en el rostro, seguido por otro que Artemisa lograría bloquearlos con sus manos, aparentemente, con facilidad.
En estos momentos, Artemisa aprovecharía y contratacaría con un puñetazo, que Bell pudo esquivar por los pelos. Luego, el peliblanco se cubrió de un golpe que iba directo a su mejilla, y así sucesivamente.
Artemisa lo estaba empujando lentamente hacia el límite de su defensa. No por su fuerza, sino por su gran velocidad y agilidad.
Las 4 mujeres miraban con la boca abierta, mientras las pequeñas ventiscas del combate elevaban sus cabellos por los aires.
"Es obvio que Lady Artemisa está llevando la ventaja. Pero aun no puedo creerme que el muchacho pueda seguir un ritmo tan rápido." Declararía Phoebe, mientras observaba con gran asombro como los brazos de Bell y Artemisa se veían borrosos por la rapidez de sus movimientos, junto con las pequeñas pero constantes ráfagas de viento que salían producto del choque.
Zoe, Lilia y Brilia tan solo asintieron, aun con sus bocas bien abiertas.
En uno de los intercambios, Artemisa lograría darle una fuerte patada en el costado a Bell, que lo mandaría a volar un par de metros.
El peliblanco rápidamente se recompuso y dio un par de vueltas en el aire a gran velocidad, para luego caer de pie y arrastrarse unos centímetros por el suelo. En ningún momento dejo de mirar atentamente a Artemisa con su expresión seria.
Artemisa bajaría sus brazos con una sonrisa satisfecha en su rostro. "Bien, ya es suficiente." Finalmente diría la Diosa.
Bell daría un pequeño suspiro y se tomaría las costillas golpeadas por el último golpe con una pequeña mueca de dolor.
"Pegas fuerte." Diría Bell, mirando a Artemisa con una sonrisa retadora.
Artemisa simplemente se inclinaría de hombros con una sonrisa. "Fue bueno golpearte."
Ante la declaración de Artemisa, Bell puso los ojos en blanco. "Gracias, supongo…"
Artemisa miraría a las 4 mujeres con una pequeña sonrisa. "Sigan entrenando un poco más. Tengo algunos asuntos en el Olimpo. En una hora regreso y terminamos con el entrenamiento."
Bell miraría a Artemisa un tanto confundido. "¿Terminar? Pero aun el día es joven."
Artemisa miraría sobre sus hombros para observar a Bell seriamente. "Si no paramos dentro de una hora, ¿Qué vamos a cenar?"
SALTO DE LINEA.
Un jabalí estaría merodeando por el bosque con mucha tranquilidad, hasta que una gran cantidad de flechas caerían cerca de su perímetro.
El animal miraría hacia arriba, solo para ver a múltiples mujeres y un hombre en diferentes ramas.
El jabalí no dudo ni un milisegundo y comenzó a correr a toda velocidad, escabulléndose entre los arbustos, mientras que otra pequeña cantidad de flechas caían detrás de él.
Bell miro a todas las mujeres con una mirada en blanco.
Todas ellas parecían estar más pendientes en Bell que en la comida, como si en algún momento intentara hacer algo que no debería.
Bell se acercó a Artemisa, y vio que la Diosa estaba un poco enojada.
"Chicas, por favor, dejen de estar más pendientes en otra cosa y derriben a ese jabalí de una vez por todas. No creo que sea necesario intervenir en algo como esto." Declararía Artemisa mientras veía a sus cazadoras con claro tono de regaño, haciendo que todas bajaran la cabeza avergonzadas de sus actos.
Inmediatamente, todas fueron en busca del jabalí, dejando atrás a Bell y Artemisa.
"La cagan todo el tiempo." Le susurro Bell a Artemisa, haciendo que la Diosa lo mirara con el ceño fruncido.
"Es el primer día que estas aquí, y es obvio que no están acostumbradas a trabajar con hombres. Es normal que estén pendientes más de tus acciones que otra cosa." Declararía Artemisa con un tono irritado.
Bell y Artemisa pararían en un árbol. Ante la acción, el peliblanco miraría a Artemisa un tanto confundido.
"De todos modos, me molesta que no puedan concentrarse como deberían solo por tu presencia. Espero que se acostumbren rápido." Diría Artemisa, mientras le dirigía su típica mirada de pocos amigos.
"Créeme que estoy deseando lo mismo." Diría Bell, mientras miraba hacia otro lado para no tener que enfrentar la mirada de Artemisa.
Antes de que Bell saltara a otra rama, Artemisa hizo una señal con su mano para que se detuviera. El peliblanco le hizo caso de inmediato y pudo escuchar el crujir de unas ramas, para que luego un jabalí saliera detrás de un árbol, mirando a su alrededor con precaución.
Artemisa pondría su dedo índice en sus labios, indicándole a Bell que haga silencio.
"Por lo visto nos escuchó hablar un poco, ya que esta algo alerta." Pensaría Artemisa, mientras veía como el jabalí estaba atento en todas las direcciones, sin bajar la guardia.
La Diosa cargaría una de sus flechas de color normal, mientras apuntaba al jabalí con gran precisión.
Bell solo estaba observando sin mover ni un solo musculo.
"Que silencio." Pensaría Bell muy seriamente.
El peliblanco movió un poco su pie de forma inconsciente, haciendo que una pequeña rama se quebrara.
El jabalí alzo sus orejas y las movió en diferentes direcciones, mientras miraba en los árboles, viendo a Bell en uno de ellos.
Artemisa capto al instante los movimientos del jabalí, y rápidamente alzo su arco hacia una dirección en donde no se encontraba y arrojo la flecha.
El jabalí se dio media vuelta eh intento correr rápidamente, pero no presto atención al árbol que tenía en frente y choco fuertemente contra él. La flecha de Artemisa cayó justo al lado del árbol, indicando que su predicción hubiera sido correcta, si el jabalí no fuera tan idiota.
Artemisa chasquearía su lengua, demostrando su disgusto y rápidamente sacaría otra flecha, para intentar darle al animal.
"Quédate quieto, y te juro que no dolerá." Diría Artemisa, mientras cargaba la flecha.
El jabalí miro hacia atrás, como si pudiera entenderla y rápidamente alzo su cola, para después rociar el árbol en donde estaba Artemisa con su excremento.
"¿Es eso algún tipo de insulto?" Pensó Bell con una gota de sudor nerviosa.
La flecha de Artemisa se desviaría por la acción del jabalí y pegaría justo a un lado, haciendo que el jabalí se ocultara detrás de un árbol, y aparentemente, escapara.
Artemisa piso fuertemente la rama, haciendo que todo el árbol tiemble. "¡¿Cómo te atreves?! ¡Maldito animal! ¡Asqueroso, bastardo, imbécil, idiota!"
Artemisa intento saltar del árbol, pero Bell la detuvo rápidamente, tomándola de los brazos y sujetándola fuertemente.
"Tranquilízate, lo espantaras aún más con esos gritos." Diría Bell en un tono calmado, mientras sujetaba a la Diosa furiosa con toda su fuerza.
Sin que se diera cuenta, Bell choco fuertemente contra el tronco del árbol y escupió una gran cantidad de saliva, para luego ensanchar grande los ojos cuando Artemisa clavo una daga justo al lado de su cabeza.
La Diosa lo estaba tomando fuertemente por la garganta con una expresión totalmente aterradora en su rostro.
"No me toques sin mi permiso, muchacho." Declararía Artemisa con claro veneno en sus palabras.
Antes de contestarle a Artemisa, Bell pudo ver por el rabillo del ojo como el jabalí asomaba su rostro por detrás del árbol.
El peliblanco ensancho los ojos al ver la oportunidad y arrojo la daga.
La daga de Bell se incrusto perfectamente en el cráneo del animal, aunque una daga había llegado a impactar primero que la suya.
Bell miraría nuevamente a Artemisa con algo de esfuerzo por el poderoso agarre, solo para ver que tenía una de sus manos extendidas hacia el animal.
Artemisa soltaría a Bell y no le dirigiría la mirada. Solo se concentraría en ir a buscar el jabalí.
Bell tosería un poco y se frotaría el cuello con una mano, mientras recuperaba el aire perdido.
"¡Ya volvimos!" Dirían Lilia y Brilia con una gran sonrisa, mientras Zoe cargaba el jabalí que se les había escapado en la ocasión anterior.
"Fue mucho más sencillo sin tener al muchacho cerca." Diría Phoebe con aire de superioridad.
Artemisa cargaría el jabalí cuidadosamente y le arrojaría la daga a Bell.
Se dio media vuelta y todas comenzaron a caminar hacia el campamento sin dirigirle la mirada al peliblanco.
"Antes de cenar, te daré un par de libros que deberás estudiarlos. Dijiste que querías saber más sobre la historia de los Dioses, asique los primeros serán serán sobre nosotros." Diría Artemisa sin dirigirle la mirada, mientras seguía rumbo al campamento.
Bell se bajaría del árbol mientras aún se frotaba el cuello.
"Genial, pensé que no sería tan malo por todo lo que viví en el entrenamiento. Pero veo que estaba equivocado. Convivir con ellas fuera de la rutina del entrenamiento será un problema bastante grande." Diría Bell, para luego dar un gran suspiro y seguirlas desde lejos.
SALTO DE LINEA.
"¡Ya está listo!" Diría Zoe con una gran sonrisa, mientras entregaba los platos a Lilia y Brilia, y dejaba los demás en los asientos de madera.
Lilia y Brilia rápidamente tomaron sus platos y comenzaron a devorar la carne como si fuera su última comida. Principalmente, porque solo desayunaban y cenaban, pero se salteaban las demás comidas. Aun no estaban acostumbradas a ese ritmo de vida.
"Demonios, pensé que hoy aria menos calor." Diría Phoebe, que estaba saliendo de su tienda con ropas de abrigo, como si fuera invierno.
Lilia y Brilia se darían media vuelta mientras aún tenían un trozo de carne en sus manos para observar a Phoebe.
"¿Quién eres?" Preguntaría Lilia con una expresión tierna.
"Se parece mucho a Phoebe." Diría Brilia con una expresión igual de encantadora.
Phoebe tendría un pequeño tic en su ojo. "No me parezco. Soy, tonta."
"Hasta en eso se parece." Diría Lilia mientras miraba a Brilia, solo para que esta última asintiera de acuerdo.
Phoebe se acercó a tomar su plato, mientras observaba a Zoe con ambas cejas alzadas. "¿Qué me habrán querido decir?"
Zoe se atragantaría un poco con su comida, pero no diría ni una sola palabra. La pelinegra se golpeó un poco el pecho y luego miro a Phoebe con una expresión confundida, mientras la pelirroja se sentaba al lado de ella. "Por cierto, ¿por qué tienes la ropa de invierno puesta? ¿Le paso algo a tu segundo repuesto?"
Ante la pregunta de Zoe, Phoebe la miraría con una sonrisa zorruna. "Je…"
"Oh, definitivamente es Phoebe. Solo ella puede poner una cara de zorra desnutrida cuando hace algo extraño." Diría Lilia con una sonrisa inocente en su rostro.
Phoebe le dirigiría una mirada asesina a Lilia, para luego arrojar un pedazo de su carne lejos, para descargar su enojo.
"¿Estas enojada?" Preguntaría Brilia con un tono inocente.
Phoebe cambiaría su expresión asesina a una sonrisa muy forzada. "Nooooo, no estoy enojada. No, para nada. Es solo que me gusta arrojar mi comida lejos."
"Entonces, déjame ayudarte." Diría Lilia, parándose de su asiento y arrebatando en pedazo de carne restante de Phoebe, para luego arrojarlo lejos.
Esto hizo que Phoebe se levantara muy enojada y mirara a Lilia con ganas de comerla.
"Ahora si está enojada." Diría Brilia mientras señalaba a Phoebe.
"¡Traigan para acá!" Diría Phoebe, robándole los pedazos restantes de carne que había en el plato de ambas niñas.
"No, ¡mi comida!" Gritarían las dos niñas con mucho pesar en sus palabras, mientras unas pequeñas lágrimas se asomaban por su rostro.
Phoebe las miraría con una sonrisa burlona. "Tranquilas. Ustedes solo necesitan la mitad de sus platos." Phoebe alzaría su mano y aria como si estuviera comparando su estatura con la de las dos niñas. "Después de todo, vienen dejando las cosas a medias desde que nacieron."
Esas palabras aria que Lilia y Brilia hagan un puchero, haciendo que Phoebe y Zoe comenzaran a reírse por la expresión de sus rostros.
Toda la broma termino, cuando todas escucharon que Artemisa estaba llegando junto con Bell.
"Por lo general, después de cenar practicamos con el arco. Pero me gustaría que te pusieras al día con todo esto. Después de todo, es un mundo completamente diferente y no podrás estar toda tu estadía entre el Campamento Mestizo y nuestro campamento. En algún momento, tendrás que conocer las Ciudades." Diría Artemisa con su típica expresión.
Bell tan solo asentiría, comprendiendo que este mundo supuestamente era muy diferente al suyo.
"Lady Artemisa." dirían las cuatro mujeres, haciendo una pequeña reverencia.
La Diosa tan solo asentiría su cabeza, haciendo que todas siguieran con sus cosas.
Artemisa y Bell se acercaron a los platos que estaban cerca de la fogata y los tomaron.
Bell se sentó en uno de los troncos y tomo un pedazo de carne para comenzar a comerlo, pero se detuvo con la boca abierta al ver que las 5 mujeres lo estaban fulminando con la mirada.
"¿Qué?" Preguntaría Bell con la boca abierta.
"¿Qué haces todavía aquí?" Diría Artemisa, mientras lo fulminaba con la mirada.
Bell dejaría la carne en el plato y sacudiría una de sus manos, en gesto de disculpa. "Lo sé, lo sé. Lo siento. Ahora me voy a mi tienda." Diría Bell con una expresión aburrida en su rostro.
Artemisa suavizaría su mirada y asentiría, para luego comenzar a comer y charlar alegremente con sus cazadoras.
"El mejor cumpleaños." Diría Bell con un claro tono sarcástico en su voz cuando se encontraba fuera del campamento, para luego tomar un trozo de carne y darle un gran mordisco.
SALTO DE LINEA.
Bell dejaría su plato vacío dentro de su tienda, para luego salir y ver una pequeña tonelada de ropa que esperaba ser limpiada.
"La ultima tarea del día." Diría Bell para sí mismo, para luego quitarse la ropa, para agregarla con el montón.
Bell se metería en el agua y comenzaría a lavar unas prendas con gran tranquilidad, hasta que se le dio ver el reflejo de la luna en el agua.
"¿hm?" Diría Bell, a causa de ver su reflejo en el agua.
Esto le dio curiosidad al peliblanco ya que al ver su reflejo desnudo en el agua le hizo acordarse de algo muy importante.
"Tengo que encontrar a alguien que pueda leer mi estado de aventurero. Necesito saber que paso exactamente con mis estadísticas." Diría Bell mientras seguía limpiando la ropa rápidamente.
"Quizás le pueda preguntar mañana a Artemisa, antes de ponerme a hacer las flechas. Hablando de eso, todavía no me dijo la cantidad exacta que debería fabricar." Se diría Bell para sí mismo, para luego levantar un par de prendas que estaban repetidas, haciendo que alzara la ceja por lo descubierto. "¿Quién demonios hace dos cambios de ropa en el mismo día?"
FINAL DEL CAPITULO!
Para el próximo capítulo, creo que trabajare más sobre la creación de flechas, una charla interesante con Artemisa y alguna que otras cosas.
Obviamente, como ya se vio toda la secuencia de entrenamiento, es algo que no pondré de nuevo, a menos que sucedan cosas interesantes en estos. De lo contrario, sería mucho relleno y la trama no avanzaría nunca.
Nuevamente, me disculpo por la tardanza, y como compensación, intentare traerles otro capítulo en menos de una semana. Aunque no prometo nada.
Sin nada más que decir, espero que les haya gustado y nos vemos pronto!
Un saludo!
Cantidad de palabras: 5999 palabras.
