Rick
Mis manos temblaron, estaban sobre el escritorio, el sudor en mi frente recorrió lentamente mi cara y una gota se balanceo en mi barbilla, pensé en Kate y en lo que diría al respecto, no deberíamos separarnos al menos no ahora pero la ridícula expresión en el rostro de Will me hizo pensar en lo mucho que la amaba, después de todo la primera separación no había sido fácil, la diferencia era que en aquella ocasión me había despedido de ella, le había mirado a los ojos le había dicho que la amaba y que volvería por ella, esta vez, no sería igual, mientras ella había salido con sus compañeros, yo intentaba armar un rompecabezas que no parecía tener un principio o un fin.
Nosotros no hacíamos las reglas, nosotros no decidimos que hacer o como, solo seguimos órdenes y al final del día teníamos que lidiar con todo, Will me miró entonces, un par de hombres le seguían, caminaban con tranquilidad, permanecieron unos minutos dentro de la oficina del capitán y ahora caminaban hacia el escritorio donde me encontraba, para que?, probablemente para la respuesta que ya tenia en la cabeza, me llevarían lejos, de nuevo me escondería y fingiría ser alguien que no soy.
Me levante de la silla para du sorpresa antes de que llegaran, los miré de frente y luego tomé mi chaqueta, di un vistazo hacia el elevador y luego le miré a él, no había nada que decir, miré el escritorio de Kate y sonreí, así era como nos despediríamos esta vez.
El camino hacia la calle fue silencioso disimuladamente tome el teléfono y escribí el breve texto, "espérame", alcance a escribir y con ese último recurso intentaba decirle que volvería, en el momento menos pensado quizá, pero lo haría.
Mi corazón latió acelerado cuando vi la ciudad a lo lejos, suspiré resignado, esto era más difícil de lo que había pensado o imaginado, bajé la vista y sonreí, que más podía hacer.
Nadie me dijo a donde iríamos, la palabra clasificado se hacia molesta y no solo eso, repetitiva, mis manos se movieron nerviosas cuando elaborar se detuvo frente a una bodega, el ruido de los autos en la autopista era lo único que se escuchaba, salí y caminé detrás de ellos, la puerta se abrió y por un momento sentí miedo, tuve un breve recuerdo de aquella terrible experiencia que esperaba olvidar, el espacio era amplio, un fila de cajas una sobre otra y al fondo unos muebles dispuestos como oficina, una mujer sonrió al verme y luego señaló la silla.
-lo vas a pasar muy mal cuando Kate se entere.- dije en voz baja esperando que Will me escuchara y solo él.
Sin embargo él no dijo nada, se limitó a observarlos, la mujer me miró detenidamente y luego se sentó frente a mi.
-Así que tu eres Rick. – asentí levemente.- como debes saberlo necesitamos hablar, necesitamos que nos digas todo lo que sabes.
-se los he dicho ya.
-no Rick, no nos has dicho todo y lo sabes.
-ustedes también van a torturarme.- afirmé.
-no somos… tan bárbaros, pero todo va a depender de que tan dispuesto estés a hablar, así que soy toda oídos.
Le miré unos segundos y luego miré a los hombres alrededor, no buscaba ayuda por que sabía que no lo tendría, la situación me traía muchos y muy variados recuerdos y me obligaba a replantearme mis prioridades y mis limitaciones, de nuevo tendría que poner a prueba mi resistencia, no puedes confiar en nadie, repetí una y otra vez mientras la mujer me miraba en total calma, el tiempo era algo que ella poseía a manos llenas.
