Un par de días después acudimos a la siguiente cita con el supuesto agente inmobiliario, Sarah tomaba mi mano cuando entramos al edificio en cuestión, aquella mañana me había despertado con una sensación extraña, por alguna razón algo no terminaba de sentarme bien y en mi defensa diré que solo hacia mi trabajo cuando las cosas comenzaron a descomponerse un poco o mucho, supongo que en algún momento sucedería aunque no esperaba que fuese así.
Como los días anteriores Sarah y yo caminábamos tomados de la mano, el sol lucia radiante y recuerdo haber recibido una llamada cerca de las 8, un sujeto me llamo para decirme que había un lugar disponible para visitarlo y que si no había inconvenientes nos vería allí al mediodía, Sarah asintió, quizá esta seria la última tarea que haríamos juntos y no queríamos fallar, tanto ella como yo queríamos volver a casa.
A eso de las 10 decidí tomar un baño, recorte mi ridícula barba y peine mi cabello, me veía mejor que los días anteriores, tenía la certeza que al cambiar haría que pusieran su atención en nosotros, quizá mi apariencia les haría pensar que habría una oportunidad de un mejor negocio y por esa razón elegiríamos el lugar con el mayor precio.
Dispuestos a terminar de una vez salimos unos minutos después de las 11, subimos al auto y esperamos pacientemente a que el hombre llegara, esta vez llevaba puesto un traje, algo no muy llamativo pero si lo suficiente para dar una idea diferente de quien era.
Sarah sonrió cuando el hombre apareció y nos miró disimuladamente, tomé su mano de nuevo y caminamos por el pasillo hasta el elevador, miré hacia la calle cuando un auto se detuvo frente a ala entrada principal, un hombre bajó de el y luego le vi dar la vuelta para ayudarle a bajar a su acompañante, sus ojos me miraron apenas unos segundo antes de que las puertas se cerraran, Kate estaba allí, tomaba el brazo del sujeto y sonreía.
-sucede algo?.- pregunto Sarah.
-no.
-estas seguro?
-lo estoy.
El sonido de la puerta abriéndose me distrajo, recorrimos el pasillo, esperaba estar equivocado, esperaba no tener que verla de esa manera, sin embargo me di cuenta de que mi presentimiento se haría realidad, Sarah tomó mi mano con firmeza antes de entrar al departamento, mi atención se centró en ella, intentaba no pensar en lo que quizá no era real pero después de algunos minutos de dar un breve recorrido salimos, de nuevo el elevador nos llevó abajo y al abrirse la puerta ella estaba allí, con aquel sujeto con el que la había visto en el restaurante unos días antes, Kate me miró solo unos segundos, hizo un gesto extraño y luego miró hacia el otro lado.
Caminé con paso firme hacia la salida dominando mi deseo por correr hacia ella, quería decirle que no estaba equivocada y que yo estaba allí pero la expresión de su rostro me dijo que dudaba de mi identidad y ese fue el escape, esa fue la salida para una situación incomoda, me obligue a no mirar atrás y seguí mi camino hasta el auto donde le di las llaves a Sarah y subí al asiento del copiloto.
-estas bien?
-yo…
-Es esa mujer, no?
-si
-ya veo, tengo que preocuparme?
-no, no será así.
- bien.
Sarah puso el auto en marcha, me miró y luego avanzo con lentitud hasta encontrar la avenida principal, suspiré aliviado cuando nos vi lejos del lugar.
-no te ves muy bien.
-ha sido sorpresivo, no esperaba verla a allí.
-entiendo.
-Sarah me miró una última vez y luego sonrió.- nada como encontrarte con el ex.
Reí tras su afirmación, era verdad y esperaba que Kate no me hubiese reconocido o al menos no del todo, no quería perder la calma de una manera muy tonta.
Aquella noche tuve el deseo de salir e ir a buscarla, me preguntaba que pasaría si le decía que estaba allí pero que debíamos esperar, miré el reloj nervioso, comenzaba a hacerse tarde, pude ver como la noche caía lentamente.
-lo que sea que estés pensando olvídalo- escuché la voz de Sarah.
-no estoy pensando…
-hasta acá oigo tu cerebro trabajando, no seas estúpido, estamos por terminar, podrás estar con ella pronto… ese tal Phil, debo preocuparme?
-quizá.
-es… supongo que tienen una historia.
-así es.
-me la contarás.
-bueno te diré un poco… Phil era el guardaespaldas de la traficante con la que trabaje encubierto hace varios meses, las cosas se pusieron difíciles todo acabó relativamente mal, creí que estaba muerto o encarcelado y ahora resulta que anda por allí vivo, libre y con un nuevo negocio.
-es el hombre al que buscamos?
-creo que si.
-demonios… esto se complica, y tu ex que tiene que ver.
-bueno por una razón muy tonta ella entro al trabajo, estuvo conmigo, me ayudo, es detective, era pareja de Will cuando nos conocimos, nos enamoramos y pues nada, me tuve que ir sin decir nada.
-y ahora esta allí, trabajando quizá en el mismo caso con la posibilidad de que se encuentren en cualquier momento, y con una sola pregunta en la cabeza.
-ahora entiendes.
-Sarah soltó una carcajada.- vaya, que divertido.
Sarah se divertía con mi desgracia mientras yo pensaba en como le diría a Kate que este era el trabajo que me daría la libertad, la posibilidad de volver a mi vida como la conocía antes y mi regreso al punto en el que nos quedamos, pero lo que ahora no parecía tener importancia quizá se volvería difícil cuando eso sucediera.
La luna iluminó la habitación cuando por fin salí de mis pensamientos, me pregunté si podría escaparme solo un par de horas e ir a verla, de nuevo miré mi reloj, caminé hacia mi habitación dispuesto a salir, justo en el momento en el que sonó el teléfono de Sarah, me detuve para escuchar.
-si … si… esta bien… a que hora?... ok, allí estaremos.- la llamada terminó.
-que sucede?
-parece que hubo una nueva víctima.
-ahora.
-si, han ido aún mas lejos, no sólo le han robado, también lo han matado.
-debemos ir?
-si, pero solo observaremos de lejos no podemos acercarnos.
-bien.
-parece que han atrapado a uno.
-bien, andando.
Sarah recogió su cabello y camino hacia la salida, tomó una chaqueta y espero a que me acercara, abrí la puerta para dejarle salir y sin perder más tiempo nos dirigimos al lugar.
Mi sorpresa fue monumental cuando al llegar a la primera que vi fue a Kate, ella estaba inclinada sobre el cuerpo de un sujeto, lanie escribía algo en un portapapeles y el tipo con el que la había visto antes estaba parado a su lado con un teléfono en la mano y la otra en la cintura.
Me quedé dentro del auto mientras Sarah bajaba y trataba de obtener información, tuve la repentina necesidad de poner un cigarro en mi boca, Kate lucia hermosa, la ropa se ajustaba a su cuerpo y la reacción en el mío no se hizo esperar, la veía moverse de un lado a otro, apartaba el cabello que caía sobre su rostro con el dedo índice y hacia ese pequeño gesto con el labio cuando algo le molestaba pero entonces mi burbuja de encanto se vio destruida por la cercanía de aquel sujeto que en alguna ocasión se había acercado a ella y tocado, más bien rozado su mano con la de ella.
Apreté con fuerza el volante del auto y miré hacia otro lado, Sarah apareció unos segundos más tarde y sin dar más explicaciones decidí poner el auto en marcha e irnos.
-algo nuevo?.- pregunte cuando encontré la calma.
-así parece.
-y?
-el muerto, tenía una empresa, intentaba establecerse, era nuevo en el mercado.
-que clase de negocio?
-una inmobiliaria.
-así que ahora tratan de eliminar a la competencia.
-Eso parece…-Sarah suspiró.- tu chica estaba allí.- dijo mirando hacía la calle.
-lo se.
-muy bien acompañada…
-Sarah…
-lo siento, no te parece curioso, tu estas tan enamorado pero ella, creo que ha pasado página o quizá cambió el libro.
-no te metas en lo que no sabes.
Sarah no hizo más comentarios, me molestaba la insinuación que había hecho, no creía que tuviera el derecho a opinar sobre lo que no conocía, y en el último de los casos, si Kate había decidido que había esperado suficiente, pues entonces yo no tenía nada más que hacer y quizá mi último recurso sería hacerme a un lado.