Vamos con otro capítulo!
En este capítulo presentare una pequeña unión entre el libro y la primera película. Para empezar, Percy tendrá 16 años, pero ya habrá vivido cosas "extrañas" desde los 11-12 años, al igual que tiene vagos recuerdos de su padre cuando era bebe. Lo introduciría directamente con 12 años, si no fuera por el hecho de que Bell tiene 21 años con una apariencia de 19 años gracias a su media-inmortalidad. Siento que si están así de cercanos con su edad, podrían vincularse mejor entre ellos, al igual que con Grover. Espero que lo entiendan. Básicamente, lo único que cambiaría para los que aman los libros es que el hedor que presenta el padrastro asqueroso de Percy lo protegió por un par de años más. Aunque bueno, los cambios que se verán más adelante serán cada vez más notorios, hasta el punto de ser una historia casi ajena a la original. Pero es un Fanfic, y esa es la idea. No tendría gracia si todo fuera igual.
CAPÍTULO 11: ¡EL HIJO DE POSEIDÓN!
Bell estaría mirando a todos los edificios y las casas con los ojos bien abiertos. Debido a eso, su paso se había ralentizado considerablemente.
En estos momentos., Bell llevaba una ropa casual de profesor que le quedaba perfecta, ya que era completamente blanca y combinaba con el color de su cabello. Lo único de color negro era la corbata.
"¡Apúrate, oh se nos hará tarde!" Bell tan solo asintió rápidamente y corrió hacia Artemisa, para ver la enorme estructura que se alzaba en frente de ellos. Ella también había cambiado su típico atuendo, vistiendo un traje de secretaria completamente negro que le quedaba realmente bien. "Odio convivir con los mortales. Siempre tengo que usar esta…ropa" Pensaría Artemisa mientras se veía a si misma con claro asco.
"Preparatoria Meriwether…" Diría Bell en voz baja, mientras miraba a la enorme escuela con un poco de impresión. "¿No nos vamos a perder?"
Artemisa negó con la cabeza. "Sé exactamente en donde está su aula. Sígueme." Antes de entrar, Artemisa le dirigió una mirada rápida. "Pero recuerda que tú debes entrar primero. Tú eres el profesor y yo tu ayudante."
Bell tan solo asintió, siguiendo a Artemisa mientras entraban en la escuela.
SALTO DE LINEA.
Artemisa se paró en enfrente de una de las tantas puertas que se encontraban entre los pasillos. "Esta es." Artemisa hizo una seña con su cabeza para que Bell entrara.
El peliblanco tan solo asintió, y entro con bastante calma al lugar.
Lo primero que vio fue un enorme pizarrón, seguido de muchos jóvenes que estaban sentados en sus respectivos pupitres. Las mujeres y los hombres lo miraron por igual, sorprendidos de su apariencia un tanto extrovertida. Un segundo después, Artemisa entro de tras de él, sosteniendo su típica expresión apática. Nuevamente, las mujeres y hombres se sorprendieron al verla.
"Mi nombre es Bell Cranel. Soy el sustituto del profesor de historia y tengo 21 años. Ella es mi asistente, Artemisa." Bell se presentó cordialmente, haciendo que una gran cantidad de chicas y algunos chicos empezaran a susurrar entre sí. Uno de los chicos que tenía cabello algo rebelde y un poco rizado con tez blanca estaba mirando a Artemisa con los ojos completamente ensanchados, y no era precisamente porque era una belleza.
"¡¿21 años?! Parece de 19…"
"¿Quién es la mujer? Nunca la había visto por aquí…"
"Ahora que lo mencionas, tampoco vi a este tipo de pelo blanco."
"Ambos son realmente lindos. Debo decir que tengo un poco de celos por la belleza de su asistente."
Esos y algunos otros rumores se alcanzaron a escuchar. Todos ellos fueron rápidamente disipados cuando Bell aplaudió, llamando la atención de todos.
"¿Qué les parece si comenzamos la clase?" Pregunto Bell con una pequeña sonrisa amistosa en su rostro. Todos tan solo se le quedaron observando en silencio.
Bell agarro el libro que había sobre su escritorio, dándole una rápida ojeada con una mirada aburrida en su rostro. "¿Saben qué? Por hoy, nos desviaremos un poco de la historia estadounidense para aprender algo más divertido." Bell se pondría una mano en su mentón mientras pensaba. "Por ejemplo…" Una mirada misteriosa decoro su rostro. "¿Qué les parece la mitología griega?" Todos se miraron entre sí con confusión, pero finalmente se inclinaron de hombros. El único que no se había visto sorprendido por esto era el chico de antes, aunque su mirada completamente seria capto por completo la atención de Bell.
"¿Qué te parece si comenzamos con algunos Héroes?" Pregunto Artemisa, dirigiéndole una rápida mirada a Bell.
"Me parece correcto." Bell asintió de acuerdo, y escribió el nombre de un héroe, aunque había un truco en ello.
Todos observaron el garabato con gran confusión.
"Περσεύς"
"¿Pueden leer esto?" Preguntaría Bell con una pequeña sonrisa audaz en su rostro. "Este es el nombre de un héroe griego que fue hijo de Zeus." Bell miro a todos los alumnos con algo de atención por unos pocos segundos, algunos simplemente no estaban prestando atención y otros estaban intentando descifrar de quien se trataba. "Si nadie contesta…" Artemisa le dio un cuaderno donde estaban todos los nombres y las asistencias de los alumnos. "¿Percy Jackson?" Percy alzo su cabeza del banco al escuchar su nombre. Bell entrecerraría sus ojos con un destello astuto en ellos. "¿Cabello revoltoso y ojos de color aguamarina? Definitivamente es igual a su padre." Pensaría con una pequeña sonrisa en su rostro. Después de eso, rápidamente desvió su mirada hacia atrás de él, donde estaba el chico que había permanecido serio casi todo el tiempo. "Y viendo como actúa ese tipo…lo más probable es que sea tu protector."
"¿Si?" Preguntaría Percy sin una expresión concreta en su rostro, haciendo que Bell saliera de sus pensamientos.
"¿Podrías traducirme esto?" Percy miro hacia el pizarrón, entrecerrando un poco sus ojos. Las letras empezaron a distorsionarse bajo su punto de vista, haciendo que ensanchara lentamente los ojos por lo que se estaba formando. "… ¿Perseo?"
Bell daría un aplauso y asentiría con una sonrisa en su rostro. "¡Así es! ¡Excelente trabajo!" Sus ojos nuevamente se entrecerrarían con un destello misterioso en ellos. "Lo contesto con tanta naturalidad… de seguro ya estará acostumbrado a estas experiencias 'extraordinarias'. La verdadera pregunta es, ¿desde cuándo está acostumbrado?"
Los demás alumnos miraron a Percy como si fuera un extraterrestre, a excepción del que estaba sentado atrás suyo, que lo felicito.
"Bueno. Ahora, deberíamos hablar un poco sobre la historia de Perseo…" Bell comenzó a explicar su historia, con la ilusión de que la hora pasara lo más rápido posible.
SALTO DE LINEA.
Percy salió de la Preparatoria con la idea de ir a su casa y calmarse un poco. Las cosas no habían ido muy bien en su escuela, y tenía el leve presentimiento que debería cambiarse de institución muy pronto.
"Por lo menos estoy aguantando más de 4 años sin que me expulsen…" Percy daría un suspiro de cansancio tras decir eso en voz alta.
"¿Así que eres un tipo conflictivo?" Percy se sobresaltó un poco cuando vio como Bell se paró a su lado, saludando a su amiga. "Nos vemos más tarde, Artemisa."
Artemisa tuvo un pequeño tic en su ojo por haberla llamado de una forma tan informal, pero entendía que debían mantener las apariencias. La hermosa secretaria tan solo asintió y se fue hacia otra dirección.
Bell comenzó a caminar junto a Percy, haciendo que el chico se sintiera un poco incómodo. "¿tú vives por aquí cerca?"
Bell tan solo asintió. "Así es. Hace poco me mude por aquí." Obviamente, era una mentira.
"¡Oye, Percy!" Ambos miraron hacia atrás para ver como un chico con muletas se acercaba rápidamente a ellos. "¡Te olvidaste el libro de historia!"
Percy tan solo se palmeo el rostro.
"Gracias, Grover." Agradecería Percy, agarrando el libro.
"¡No hay problema!" Contestaría el ya conocido Grover.
Una mirada se cruzó entre Grover y Bell. Ambos se miraron seriamente por unos segundos, haciendo que Percy los mirara con curiosidad. Hasta que finalmente sonrieron.
"¡Tu amiga se veía genial, pero tenía pinta de ser extremadamente peligrosa!" Exclamaría Grover, riéndose al final, siendo seguido por Bell.
"¡Tienes razón, ella odia a los hombres! Especialmente, a los que actúan como sátiros, ya que son los más mujeriegos." Agregaría Bell, mientras continuaba riéndose junto con Grover.
"¡Mientras tenga estas muletas, nunca me convertiré en un sátiro!"
"¡Tienes razón!"
"¿Qué clase de conversación es esta?" Pensaría Percy con una ceja alzada, viendo como Grover y Bell no paraban de reír.
"¡Jajajaja-haaa!" Grover se secaría una lágrima de su ojo. "En fin. Tengo que irme, ¡nos vemos mañana en la excursión al Museo!"
Percy frunció levemente el ceño cuando escucho eso, pero no dijo ni una palabra.
"¿Así que… eres un especie de rebelde oh algo así?" Preguntaría Bell, cambiando de tema.
Percy tan solo negaría con la cabeza mientras continuaban caminando. "Cuando apenas tenía doce años, ya me habían expulsado de 6 escuelas, y todo por… ciertas cosas." Bell noto como Percy no quiso contarle todo el asunto.
"… ¿una de esas cosas podría ser que te permite leer griego antiguo?" Percy observo a Bell con gran impresión. "Tus peculiaridades están disfrazadas de TDAH y dislexia. Los médicos te diagnosticaron esas enfermedades, ya que no pueden entender a alguien que no es normal."
En estos momentos, Percy tenía miles de preguntas en su mente, pero finalmente le salió la pregunta que más presión ejercía en su mente.
"¿Tu eres como yo?"
Bell negó con la cabeza. "No. Pero mi amiga Artemisa conoció a varios chicos con esos problemas. También me explico la razón concreta de porque suceden esas cosas." Bell se vio un poco sorprendido cuando Percy estaba prestando especial atención, haciendo que le dedicara una pequeña sonrisa. "Si quieres saber todo, te lo explicare mañana."
Bell continúo caminando a paso más acelerado, dejando a Percy con una gran cantidad de dudas.
SALTO DE LINEA.
Percy y Grover iban juntos subiendo por las escaleras del museo, junto con su clase de latín.
"¿Por qué tenemos que volver aquí?" Preguntaría Percy, completamente reacio a entrar en aquel lugar.
"¡Vamos, no seas miedoso, Percy! ¿Todavía te sigue asustando esa cosa que supuestamente viste hace 4 años?" Percy tan solo observo a Grover, sin decir una palabra.
"¿Tienes malas experiencias?" Percy y Grover se dieron media vuelta para ver a Bell.
"¿Profesor? ¿Qué está haciendo aquí?" Preguntaría Grover, sabiendo cual iba a ser la posible respuesta.
"Le hice una promesa a Percy que le iba a contar un par de cosas sobre su condición y peculiaridades." Diría Bell, mientras posicionaba una mano en el hombro de Percy.
Percy lo miro como si fuera un tonto. "¿En la clase de latín? Es una excursión de la escuela, el profesor Bruner no te dejara-"
"Ya le di el permiso." Todos miraron al profesor Bruner, que estaba subiendo por la rampa de discapacitados. Obviamente, esto era así ya que estaba en silla de ruedas para ocultar su trasero de caballo. "Yo y Bell somos buenos amigos. No será una molestia que se lleve uno de mis alumnos por 5 minutos." Percy tan solo miro entre Bell y Bruner sin poder creerse lo que estaba escuchando.
"Todavía no me contéstate la pregunta." Percy miro a Bell con algo de impresión. "¿Tuviste alguna mala experiencia en este lugar?"
Percy tan solo enserio su mirada, para que luego sacara un bolígrafo completamente plateado de su bolsillo. "¿Quieres escucharla?"
"La escuchare cuando hablemos allí dentro." Bell siguió caminando junto con Grover, dejando un poco atrás a Percy.
Percy observo con atención el bolígrafo, hasta que finalmente se lo guardo en el bolsillo del pantalón nuevamente y continúo avanzando.
"Prepárate…" Percy dejo de caminar y volteo su mirada hacia atrás. "Todo está a punto de cambiar, Percy…" Percy miro hacia el otro lado de la calle, como si estuviera buscando el origen de la voz, viendo la cara de un hombre que le resulto familiar. "TODO está a punto de cambiar…" Percy tuvo unos pequeños flashback de cuando era muy pequeño, identificando el rostro borroso de su padre. Pero aun así, no le dio mucha importancia. Eso se debía a que no era la primera vez que le pasaba algo parecido. Vivía viviendo situaciones parecidas hace varios años.
Una camioneta paso, haciendo que la figura del hombre desapareciera sin dejar rastro.
"¿Está todo bien?" Pregunto Grover a Percy, intentando seguir su mirada.
Percy tan solo se quedó mirando el lugar donde había visto su padre. "Si… creo que la dislexia está empeorando… eso es todo."
"¿Dislexia?" Percy sintió como Bell le tomaba un hombro. "¿Estás seguro que no viste a una chica linda?" Preguntaría con clara gracia en sus palabras.
"¿Mujer bonita? ¡¿Dónde?!" Gritaría Grover, mirando en varias direcciones con exasperación.
"Sátiro…" Contestaría Bell con gracia, internándose en el museo.
"¡Oye, eso no es gracioso!" Gritaría Grover nuevamente, siguiendo al profesor.
Percy tan solo se quedó en el lugar por un par de segundos más, hasta que finalmente entro.
SALTO DE LINEA.
"En varias ocasiones, los dioses bajan para… ¿Cómo decirlo?" Se preguntaría el profesor Bruner.
"¿Para divertirse?" Preguntaría Grover con un aura divertida a su alrededor, haciendo que todos los demás se rieran un poco.
Bruner inclino su cabeza hacia varios lados, asintiendo de acuerdo. "Si… podríamos decirlo así." Bruner apunto su dedo hacia una de las estatuas que estaban cerca. "Los hijos de estas uniones, eran mitad Dios, mitad humano. Como este hombre que estoy señalando ahora. ¿Alguien sabe cómo se llama?"
"Perseo." Todos miraron a Grover con leve impresión. Grover miro a todos con una ceja alzada. "¿Qué? ¿Recuerdan que en la clase de ayer lo vimos? Anote ese jeroglífico extraño que escribió el profesor y ahora me lo acuerdo de memoria."
Percy desvió su mirada hacia una puerta, viendo que Bell lo estaba esperando con las manos en los bolsillos. "Profesor Bruner… ¿puede ir al… baño?"
El profesor le dio una rápida mirada a Percy, para luego asentir con seriedad.
Todo el grupo siguió avanzando, sin prestarle mucha atención a Percy. Aprovechando esto, rápidamente se reunió con Bell, entrando en la habitación.
Grover y Bruner se dedicaron una mirada seria por un corto segundo, intercambiando pensamientos.
SALTO DE LINEA.
"Bueno, ahora puedes contarme esa historia." Bell se estaba asegurando de cerrar bien la puerta.
En la habitación, únicamente había una gran estatua que le faltaba la mitad superior, aparentemente rota. Aun así, media más de 10 metros, fácil.
Percy le dio la espalda a Bell, mientras comenzaba a rebobinar sus vivencias pasadas. "No lo sé… fue algo muy extraño. Paso en este mismo museo. Una de mis profesoras se transformó en una especie de… pájaro mutante, oh algo así. Después de eso, me dijo que el olor de mi sangre estaba camuflada, pero aun así pudo encontrarme. No tengo idea a lo que se refería. Después de esquivar el primer ataque por pura suerte, el profesor Bruner apareció y me dio una espada disfrazada de bolígrafo." Percy sacaría su bolígrafo, transformándola en una espada. "Sumando el hecho de que Grover también había llegado junto con Bruner. Aun así, ellos no se acuerdan de que algo así haya sucedido. En un principio, pensé que me estaba volviendo loco, pero cuando vi que aún tenía el bolígrafo en mi bolsillo…" Percy volvería a convertir la espada en un bolígrafo, guardándola en su bolsillo. "Sinceramente, ya no sé qué creer." Diría Percy con un tono claramente frustrado en su voz. Bell apoyo su mano en el hombro de Percy, haciendo que el más joven diera un suspiro de cansancio. "¿Crees que estoy loco?"
"No. Simplemente, me gustaría que me contaras bien los detalles de aquel día, si es que quieres." Percy bajo un poco la cabeza, con una sonrisa frustrada en su rostro.
"Bueno… para empezar, ella se subió a una columna increíblemente alta en menos de un segundo cuando yo no la estaba mirando."
"¿Algo como esto?"
Percy se dio media vuelta, para sobresaltarse a más no poder cuando vio que Bell estaba en la cima de la estatua. "Wow, wow, wow, WOW… ¿Cómo demonios subiste tan rápido?" Percy dio un par de pasos hacia atrás por la conmoción que sacudió a su cuerpo.
Él se dio rápidamente la media vuelta cuando sintió que choco contra alguien.
"Esa espada que me mostraste es bastante excepcional. Tiene un tridente grabada en ella, ¿sabes cuál de los Dioses Griegos usa un tridente?" Percy prácticamente se cayó al suelo cuando vio que Bell estaba detrás de él.
Percy miro hacia la estatua, para ver que ya no había nadie. Él señalo la estatua y a Bell un par de veces, cerrando y abriendo su boca en un intento de preguntar qué demonios estaba pasando.
"Ahora lo entenderás todo." Bell le extendió la mano.
Percy la observo por unos segundos, hasta que finalmente la acepto y se levantó con su ayuda.
"Supongo que ya es hora de que conozcas el campamento…" Bell y Percy observaron como Grover y Bruner entraron por la puerta.
"¿Campamento? ¿Profesor Bruner de que está hablando?" Preguntaría Percy, tomándose la cabeza con exasperación.
"Calma…" Diría Grover con seriedad. "Te lo explicaremos todo camino a tu casa."
Percy observo a Grover con asombro. "¿Mi casa? Espera un segundo, ¡¿mi mama sabe lo que está pasando?!" Percy señalo descaradamente a los dos. "¡Un momento, ustedes dos me mintieron! Esa bestia que me ataco antes… ¡si fue real!"
"Era una furia…" Diría Bruner con seriedad. "De alguna forma, logro captar su aroma de semidiós por un segundo, y no perdió el tiempo. Menos mal que llegamos justo a tiempo, oh sino lo hubiera devorado."
"¡¿Semidiós?! ¡¿Furia?! ¡¿Devorarme?! ¡¿Pero qué demonios?!" Percy prácticamente grito. "¡¿Me pueden empezar a explicar qué carajo está pasando?!"
"Primero tienes que calmarte. Te explicaremos todo, por favor." Declararía Bruner, en un intento de tranquilizar a Percy. "Llévenlo con su madre, yo tengo que terminar aquí." Diría Bruner, mirando atentamente a Bell y Grover, haciendo que ambos asintieran.
Percy tan solo dio un gran suspiro, caminando de un lado a otro.
Grover miro a Bruner y a Bell. "¿Primero le contamos sobre el rayo?"
SALTO DE LINEA.
"Ah ver… déjame entenderlo… soy el hijo de un Dios que aún ni conozco, y por esa misma razón están pensando que yo robe el Rayo Maestro de Zeus… ¡Esto es una locura!" Percy resistió las ganas de gritar, ya que estaban en la calle, muy cerca de su casa.
"Así es. Sé que suena como una locura bajo tu punto de vista, pero lo creerás completamente cuando llegues al Campamento Mestizo." Declararía Bell con seriedad.
Antes de que abriera la puerta del bloque de departamentos, Percy se dio la media vuelta y tomo ambos hombros de Bell con los ojos bien abiertos. "Después de todas las cosas que pase estos últimos 5 años, es difícil no creerlo. Pero aun así, la existencia de Dioses y monstruos no es fácil de digerir. Es… wow, ¿me entiendes?" Grover y Bell se miraron entre sí, para luego asentirle.
Los tres entraron en la casa, topándose con el padrastro de Percy al instante.
"¡Mujer, trae otra cerveza!" Ordenaría el hombre mientras jugaba al póker con sus amigos con total naturalidad.
La madre de Percy acudió a su llamado, siendo interrumpido por Percy.
"¡Mama, mama, mama! ¡Tenemos que hablar!" Percy prácticamente la agarro del hombro, con las intenciones de llevársela afuera. La mujer tan solo lo miro con gran extrañeza y confusión.
"¡Oye, oye! ¿No ves que me está sirviendo a mí y a mas amigos?" Preguntaría el padrastro, con un poco de fastidio en sus palabras.
"¡Oye, no hables así de mi mama! ¿Quieres? Fenómeno calvo." Percy dio un par de pasos adelante, plantándole cara a su padrastro. El hombre se levantó radialmente con intención de golpearlo, pero la madre de Percy se interpuso en vano, ya que la empujo a un lado y agarro a Percy de su camisa con sus dos manos, estampándolo contra la pared.
"¡Cálmate, por favor!" Grito la mama de Percy.
Bell agarro una de las muletas de Grover sin previo aviso, para luego darle un fuerte palazo en sus genitales, seguido con otro fuerte muletazo que le debería haber roto el mentón. El hombre cayó al suelo, completamente inconsciente.
Percy, Grover, y la mujer lo miraron con gran sorpresa.
Bell volvió a donde estaba Grover y le entrego la muleta. "Gracias." Diría, saliendo de la casa.
Grover miro a la muleta, luego a Bell. "Cuando quieras."
SALTO DE LINEA.
"¡Te juro que no robe nada, mama!"
"Te creo, Percy. No necesitas decírmelo más de una vez." Contestaría la madre de Percy, conduciendo hacia el Campamento.
"¿Por qué no puede ayudarnos Lady Artemisa?" Grover preguntaría con gran interés, haciendo que Percy mirara hacia los asientos traseros para escuchar con más claridad.
"Por lo visto, Zeus ya descubrió lo que tramaba Poseidón. Estoy seguro que no le hará nada, pero le debe haber ordenado que no se metiera más en el asunto." Respondería Bell con los brazos cruzados.
Ante esto, Grover lo miro con gran atención. "Si Zeus ordeno eso, ¿por qué todavía sigues aquí?"
Bell tan solo miro a la ventana con una pequeña sonrisa en su rostro. "Porque sabe muy bien que no le conviene hacerme enojar."
Incluso la madre de Percy que iba al volante tuvo que mirarlo con asombro. "¿Zeus te tiene miedo?" Grover haría la pregunta que todos tenían en mente.
Bell alzaría su mirada por unos segundos, buscando una respuesta. "No." Contestaría con simpleza. "Él no me tiene miedo. Pero sabe bien que si las cosas no van nada bien entre nosotros, quizás no pueda vivir por mucho más tiempo." Antes de que alguien pudiera preguntar a que se refería, contesto rápidamente. "Se enteraran cuando lleguen al campamento."
"¿De qué debería preocuparme más, de los monstruos oh del mismo Zeus?" Preguntaría Percy, mirando a ambos con gran atención.
Bell y Grover se mirarían por unos segundos. "No tendrás problema si Zeus consigue el rayo antes del solsticio de verano. Por lo tanto, los monstruos podrían ser tu mayor problema por ahora, oh eso espero. Pero no tienes que preocuparte, ya que no pueden entrar en el Campamento Mestizo gracias a una barrera protectora que se extiende a lo largo de todo el campamento." Ambos contestarían al unísono, haciendo que se miraran con leve impresión.
"¿Eso quiere decir que ahora también correré peligro en el mundo… 'normal'?" Preguntaría Percy con algo de dudas en sus palabras. Pero, su tono claramente disgustado por verse en constante peligro era más que obvio.
Bell miro a Percy con escepticismo. "No lo creo. Primero, porque estarás una gran parte de tu vida en el campamento. Y segunda, aprenderás a luchar. Ya no serás un blanco fácil para los monstruos, como cuando te ataco aquella furia."
"¡Igual no debes confiarte!" Agregaría Grover rápidamente. "Hay monstruos que son realmente fuertes o astutos. Siempre debes dormir con un ojo abierto. Si no me crees, pregúntale a mi tío Janicuo. Fue engatusado por una sirena y al otro día despertó muerto."
"¿Cómo es que se despierta muerto?" Preguntaría Bell con una ceja alzada.
"Cuando al dormir todavía tienes vida."
"Ya estamos por llegar-"
"Espera, espera." Bell interrumpiría a la madre de Percy. "¿Estás diciéndome que puedes dormir muerto y despertar vivo?"
"¡No puedes dormirte muerto, sería muy redundante!" Ah estas alturas, Percy estaría mirando a los dos como si fueran un par de idiotas.
"¡No es cierto! Porque te puedes dormir, y no morir. Fallecer, mas no caer."
"Pero si duermes en una cama es entonces cuando despiertas muerto."
Bell ensancharía un poco sus ojos ante la respuesta. "¡Claro, sátiro!" Bell alzaría su mano y la chocaría con Grover. "¡Esa honda me gusta!"
"¡Te lo dije! ¿Ya ves, hermano?"
Bell asentiría. "¡Deberías dar clases de filosofía!" La mirada de Bell rápidamente cambiaria a una seria. "¿Escucharon eso?"
Grover miraría repentinamente hacia un campo cercano, con el ceño levemente fruncido. "Yo también lo escuche."
Percy miraría hacia donde Grover y Bell, ensanchando sus ojos. "¡Wow, wow! ¿Qué es eso?" Percy casi saltaría de su asiento al ver como una gran cantidad de vacas salían volando, sumando al temblor del suelo que se sentía cada vez más cercano.
Grover comenzó a ensanchar cada vez más sus ojos al ver como las vacas que volaban estaban cada vez más cerca, hasta que finalmente reacciono.
"¡¿Por qué te quitas los pantalones?!" Preguntaría Percy, quedando estupefacto por lo siguiente que vio. "¡¿Eres mitad asno?!"
"Mitad cabra, para ser exactos." Grover revelo sus piernas de sátiro, quitándose el pantalón por completo. "¡Bájense del coche, ahora!"
La madre de Percy freno de golpe cuando un monstruo mitad hombre y mitad toro atravesó la cerca, corriendo directamente hacia su dirección.
Todos se bajaron del auto y corrieron rápidamente para evitar la envestida.
"¡¿Cómo demonios se habría esto?!" Grito Bell, intentando abrir la puerta del auto.
Todos ensancharon sus ojos con horror cuando el monstruo le dio una gran cornada que destrozo al auto y lo mando a volar contra el bosque, chocando contra un par de árboles.
"Mierda…" Pensarían Grover y Percy. Nadie normal podría salir vivo de esa.
"¡No tenemos tiempo para parar! Corramos, ¡Rápido!" La madre de Percy hizo que ambos entraran en razón, comenzando a correr rápidamente e internándose en el bosque.
El monstruo miro el coche humeante por unos pocos segundos, para después perseguir a los tres que se metieron en el bosque. Después de todo, tan solo tenía un objetivo.
"¡Corran! ¡No paren por nada y síganme!" Gritaría Grover, corriendo a máxima velocidad.
Percy y su madre estarían atravesando el bosque detrás de Grover a gran velocidad, escuchando como unos pasos pesados se escuchaban cada vez más cerca de su posición.
"¡Abajo!" Gritaría Percy, al ver como un árbol se dirigía hacia su posición. Los tres se tiraron al suelo con los ojos bien abiertos, al ver como el árbol los paso y comenzaba a rodar por el suelo.
"¡De pie, rápido! ¡Ahora!" Gritaría Grover, parándose rápidamente junto con los otros dos.
Unos pocos metros más adelante, se deslumbraría una pequeña entrada hecha de mármol.
"¡Llegamos! ¡Entren, rápido!"
Percy miraría el cartel con algo de asombro, atravesando la puerta sin dificultad.
"¡Uaagh!" Percy se daría rápidamente la media vuelta, para ver que su madre no había logrado pasar.
"¡¿Madre, que haces?!"
La madre de Percy posiciono su mano en la entrada, para demostrar que un muro invisible le impedía el paso. "No puedo pasar, Percy. Yo no soy como ustedes."
"Si no vienes con nosotros, yo me quedo contigo." Contestaría Percy con un poco de desesperación en sus palabras.
"¡No! ¡Esto debe ser así, Percy!" Antes de que su madre pudiera decir algo más, una gran mano la agarro por la espalda, elevándola en el aire.
Percy y Grover tan solo observaron con gran impotencia como el monstruo le daba un pequeño rugido a su madre, para que luego desapareciera a causa de un polvo de color café extraño.
Percy tan solo observo esto en shock por unos segundos.
Finalmente, saco el bolígrafo de su bolsillo y la convierto en espada, con claras intenciones de matar al monstruo.
Grover agarro rápidamente por la espalda a Percy, impidiendo que pasara al otro lado de la puerta. Aun así, Percy forcejeo tanto que finalmente pudo liberarse de su agarre.
Desenfundo la espada y rápidamente intento clavársela en el pecho como había hecho con aquella furia hace tantos años. Desafortunadamente, este monstruo era mucho más grande y robusto, sumado a que sus reflejos eran mejores, además de que el mero instinto de Percy no iba a ser suficiente esta vez.
El monstruo bloqueo la espada con su mano, aunque dio un gran grito de dolor, ya que la espada la había atravesado.
Percy intento retirar la espada de su mano inútilmente, debido a que el monstruo aun seguía ejerciendo fuerza a pesar de estar dañado. Después de que dejo de gritar, no perdió ni un segundo y revoleo fuertemente su mano en contra de un árbol, haciendo que Percy perdiera su agarre en la espada y chocara fuertemente contra un árbol, escupiendo un poco de sangre y quedando aturdido por el golpe.
El monstruo comenzó a caminar lentamente hacia su posición, mientras desenterraba la espada de Percy y la arrojaba lejos, desapareciendo mágicamente.
Antes de que pudiera llegar en donde estaba Percy, Grover se atravesó en su camino, mirándolo con fiereza. "¡Atrás, minotauro!" El minotauro tan solo lo miro con un poco de cautela por unos pocos segundos, hasta que finalmente inclino su mano buena hacia atrás, con la idea de darle un fuerte golpe. "¡No te llevaras a él también!"
El puño del minotauro se dirigió rápidamente en su dirección. Grover apretó los dientes y junto sus brazos en forma de X para defenderse.
"¡Guop!" Grover ensancho sus ojos con asombro cuando el minotauro se detuvo a centímetros de su pecho, escupiéndole una gran cantidad de sangre dorada. "¡GOAAARRRRRRRRR AHHHHHHH!" El minotauro gritaría fuertemente, mientras la punta de una daga comenzaba a aparecer en la mitad de su cuello, hasta que finalmente lo atravesó por completo. La daga fue retirada del lugar, haciendo que el minotauro diera un último grito ahogado de dolor, para que luego saliera una gran cantidad de sangre de su cuello mientras caía de rodillas, deshaciéndose en un montón de arena.
Grover continuo parado en la misma posición, quedando completamente conmocionado al ver de quien se trataba.
"Lo siento, tuve que destrozar la puerta de una patada." Diría Bell, mientras se quitaba el pequeño hilo sangre que recorría al costado de su ojo derecho.
SALTO DE LINEA.
"Se recuperara rápido." Diría Grover, mientras observaba atentamente a Percy.
"Eso espero." Contestaría Bell, observando detenidamente a Percy.
Ambos se encontraban en el hospital de Campamento Mestizo.
Grover y Bell saldrían del lugar.
"¿Qué se siente ser el salvador del Olimpo?" Preguntaría Grover, con un leve tono burlón en sus palabras.
"Todavía no salve nada." Contesto Bell rápidamente. "Y no me llames así. Es vergonzoso."
"Ohhh, ¿así que tenemos a un tipo humilde aquí, eh? Me gusta…"
"¡Grover! ¿Ya volviste al Campamento?" Ambos jóvenes se dieron media vuelta para ver como Annabeth corría hacia ellos.
"¡Annabeth, cuanto tiempo!" Exclamaría Grover, dándole un gran abrazo amistoso.
"Bueno, ya tengo que irme." Grover y Bell mirarían a Bell con atención.
"¿No te quedas un tiempo más? Vienes muy poco seguido al campamento…" Preguntaría Annabeth con un poco de tristeza.
"¿Ustedes ya se conocen?" Preguntaría Grover mientras los veía con algo de asombro.
"Así es." Diría Annabeth con una pequeña sonrisa. "Es muy buen amigo mío, aunque no esté tanto tiempo libre en el campamento. De hecho, pasa mucho más tiempo con Luke que conmigo."
"¿También es amigo de Luke?" Preguntaría Grover con asombro al no creer la coincidencia.
"Ambos me ayudaron mucho cuando llegue por primera vez al campamento. De hecho, lo siguen haciendo." Contestaría Bell con una sonrisa. "Me gustaría quedarme más tiempo para hablar con ustedes. Pero tengo que volver ahora, oh ella se enojara conmigo si se entera que estuve más de 5 horas aquí sin avisarle." Bell agito su mano como señal de despedida, separándose de los dos.
"¿'Ella'?" Pensó Grover en voz alta. "Espera un momento… ¿por qué no vive en el campamento?" Grover miro atentamente a Annabeth, dando a entender que tenía muchísimas dudas en estos momentos.
La cara de Annabeth se enserio un poco, encendiendo aún más la duda en Grover. "Zeus quería que Bell se preparara lo mejor posible. Y sabiendo cómo es Dionisio, decidió que él fuera instruido mayormente por Lady Artemisa."
"Ahhh…" Grover asintió lentamente al escuchar la respuesta.
"…"
"¡¿QUÉ?!"
TIME SKIP:
Por suerte, Percy había logrado recuperarse el primer día. Con la ayuda de Bell, Grover, y Luke, Percy había logrado mejorar un poco con la espada en los siguientes dos días. Los tres se dieron cuenta rápidamente que el Semidiós tenía una habilidad innata para el combate, ya que su mejoría y habilidades iniciales eran mucho más notorias que el promedio. Cuando le preguntaron acerca de su habilidad algo sorpresiva, el pelinegro tan solo les contesto que había entrenado con la espada desde que la obtuvo. Es decir, estuvo entrenando por 4 años. Aunque, sin una instrucción realmente buena, no había logrado mejorar de forma excepcional.
Luke y Bell se habían hecho un poco amigos de Percy en esos dos días. También, él conoció a Annabeth el último día, aunque las cosas no resultaron fáciles. Ni siquiera pudo hablarle, y ya tenía un enfrentamiento en contra de los hijos de Atenea en Captura la Bandera. Por suerte, le había tocado hacer grupo con los hijos de Hermes, por lo que tenía a Luke de su lado para ayudarlo un poco.
Bell se había enterado que hoy en la tarde era el día en donde Percy iba a ser reclamado por su padre, por lo que no perdió el tiempo y le pidió permiso a Artemisa para ir al Campamento. En un Principio, la Diosa lo miro con un poco de asombro. Nunca se esperó que lograra tener buenos amigos, a parte de ellas, en tan poco tiempo. Se daba a denotar que era alguien muy sociable y simpático con todos. Oh por lo menos, todos los que se lo merecían según su punto de vista.
Finalmente, Bell logro llegar a tiempo. Aunque no tan a tiempo, ya que faltaba muy poco para que terminara el combate amistoso.
"¿Cómo están?" Quirón y Grover se darían media vuelta para verlo, dedicándole una sonrisa simpática por su presencia repentina.
"Ahí vamos…" Respondería Quirón mientras clavaba su espada en el suelo y observaba con gran atención a Percy y Annabeth. "El joven Jackson no lo está haciendo tan mal."
Annabeth le cortaría la mejilla con su espada, haciendo que Percy diera un gran salto hacia atrás y se agarrare su mejilla sangrante con dolor. Seguido de eso, logro esquivar una estocada de la mujer, aunque no tuvo suerte con el segundo golpe, ya que le atino un fuerte puñetazo en el estómago que su armadura poco pudo bloquear. Ambos chocarían espadas un par de veces, denotando claramente la superioridad de Annabeth en cada choque, ya que Percy se iba cada vez más atrás y le era cada vez más difícil bloquearlos. Después de que finalmente Annabeth lograra romper su defensa, le propino un pequeño corte en su brazo, para luego darle un profundo corte en su pierna que le obligo a arrodillarse por el dolor. La hija de Atenea no desaprovecho el momento y le dio una fuerte patada que lo mando en contra del arroyo.
"¿No deberíamos intervenir? Ya lo está matando." Preguntaría Grover, dándole una mirada a Quirón y Bell.
"¿Estas bromeando? Esta es la mejor parte…" Respondería Quirón, apoyándose aún más en el mango de su espada con satisfacción.
Los hijos de Atenea comenzaron a vitorear por la victoria de Annabeth. Los únicos que no le prestaban atención eran Bell, Quirón y Grover. Ellos estaban mirando atentamente como Percy se arrastraba lentamente hacia el arroyo, estirando su mano para tocar el agua. Solo Bell se impresiono un poco cuando el agua comenzó a desplazarse alrededor de su mano. El agua siguió avanzando, cubriendo todas sus heridas, sanándolas después de unos pocos segundos. Primero, Percy se miraría a si mismo con clara sorpresa, pero esa expresión no duro mucho tiempo en su rostro.
Annabeth observo con gran sorpresa como Percy se levantaba del suelo, con una sonrisa extrovertida en su rostro.
Luke llegaría al campo de batalla, y miraría a Percy con algo de sorpresa. Aunque su sonrisa hacia más que evidente su estado de ánimo ante lo presenciado.
Percy comenzó a avanzar hacia la bandera, sin importar el hecho de que había muchos hijos de Atenea en su camino. Uno de ellos se abalanzo hacia él. El hijo de Poseidón desvió el ataque con su espada y le dio un fuerte codazo en la nuca que lo dejo tirado en el piso. Percy desviaría otro ataque con su espada, para luego darle un fuerte golpe por debajo del casco que dejo al hombre completamente aturdido. Otro hijo de Atenea arremetería en contra suya, Percy tan solo dio un giro sobre sí mismo con la espada extendida, desviando el ataque nuevamente y tirando al hombre al piso por la simple fuerza del ataque.
Annabeth tan solo observaría a Percy con sorpresa, mientras que Luke tan solo asintió con una sonrisa orgullosa en su rostro.
"¡Jaja, si!" Gritaría Grover, dándole una fuerte paramada en la espalda a Bell.
Otro hombre más se acercaría a Percy, este tan solo desviaría el ataque y rodaría por detrás de su espalda, dándole un fuerte codazo en la nuca que lo mando al suelo al instante, para luego extender su espada hacia adelante cuando sintió como una presencia hostigadora intento dañarlo.
Annabeth paro en seco cuando vio que la espada de Percy estaba a un centímetro de su cuello. Ella tan solo miro a Percy con gran sorpresa. Ambos se dedicaron una mirada por unos pocos segundos, hasta que finalmente arremetieron con gran fiereza. Esta vez, la superioridad en los choques no era notorio, tanto Percy como Annabeth estaban demostrando una gran habilidad, equilibrio y fuerza. Pero en poco tiempo Percy pudo ganarle, rodando sobre sus pies hacia adelante para esquivar la estocada que iba hacia su pecho, dejando su espada apretando delicadamente contra su cuello.
"¿Qué le paso para mejorar tan repentinamente?" Pensaría Annabeth, para luego tirar su espada en señal de rendición. "Debe haber sido el agua…" Ella encontró radialmente la respuesta, mirando el arroyo con leve impresión mientras ataba los cavos con avidez, haciendo honor a su madre. "Hijo de Poseidón, uno de los Tres Grandes…"
Percy tan solo la miraría por unos pocos segundos, para después darse la media vuelta y arrojar su espada al aire, transformándose en un bolígrafo antes de caer en su mano. Él miro a sus rivales y se inclinó de hombros, como diciendo "¿Eso es todo?".
Aliados y enemigos le abrieron el paso, permitiéndole a Percy tomar la bandera enemigo y alzarla por los aires, indicando su victoria.
Una gran cantidad de vítores comenzaron a escucharse por parte de los hijos de Hermes, mientras que Luke lo señalaba con su espada, dándole todo el mérito con orgullo.
"¡Buen trabajo, Percy!" Gritaría Grover con alegría, comenzando a aplaudir junto con Bell. Quirón los siguió al rato, aunque aplaudía con un ritmo mucho más pausado.
"Poseidón. Sacudidor de tierras, portador de tormentas, padre de los caballos. Salve, Percy Jackson, hijo de Poseidón." Quirón alzaría su espada con orgullo en sus palabras.
Percy tan solo miro a sus amigos con una sonrisa victoriosa en su rostro, mientras seguía alzando la bandera con orgullo, sin percatarse del pequeño tridente de agua que se posaba por encima de su cabeza.
SALTO DE LINEA.
"Disculpen, disculpen, damas y caballeros. Él hijo de Poseidón va a pasar." Declararía Grover, haciendo que la gente se apartara al ver a Percy y Bell.
Grover rápidamente desviaría su mirada hacia la mesa de Afrodita, dándose cuenta que muchas de las mujeres lo estaban mirando con sonrisas traviesas en sus rostros.
Un pequeño escalofrió placentero recorrería todo el cuerpo de Grover. "Hijas de Afrodita…" El sátiro miraría a Bell y Percy con una sonrisa inocente en su rostro. "Lo siento, pero me están llamando. Alguien como yo no puede negar sus llamados, ¡nos vemos más tarde!" Grover prácticamente se iría corriendo, haciendo que Percy y Bell le dieran una mirada divertida.
"Sátiros…" Pensaría Bell en voz alta, divertido por la actitud de su nuevo amigo.
"¿Tienes alguna mesa para sentarte?" Preguntaría Percy, agarrando toda comida azul que estaba a la vista.
"Tengo la de Hera, oh Zeus. Pero siempre que me eh quedado aquí ceno junto con Lady Artemisa." Bell miraría la mesa vacía, sintiéndose un poco extraño al darse cuenta que era el primer día que no cenaban juntos desde que se llevan bien.
"Si quieres puedes sentarte en la mía. Ah mí no me molestaría, y estoy seguro que Poseidón estaría gustoso de aceptar tu compañía." Bell observo con un tanto de extrañeza como Percy llamaba a su padre. Pero entendía su enojo. De hecho, él los llamaba de la misma manera.
"¿Grover ya se fue a divertir con unas hijas de Afroditas? ¿Oh fueron ninfas esta vez?" Annabeth se uniría a la conversación, haciendo que ambos dieran una pequeña sonrisa mientras veían como Grover había desaparecido, junto con varias hijas de Afrodita. "Supongo que fue la primera opción." Agregaría Annabeth rápidamente con un aire divertido a su alrededor, viendo hacia donde se dirigía la mirada de Bell y Percy.
"Annabeth, sé que sería muy repentino, ¿pero no te gustaría comer con nosotros?" Preguntaría Bell, agarrando el último trozo de carne. "Solo estamos yo y Percy en la mesa de Poseidón."
Annabeth le daría una mirada por unos segundos, para luego negar. "No lo creo. El padre de Percy y mi madre se llevan realmente mal. Seguro que si me siento en su mesa, Poseidón crearía una nueva especie de tiburón terrestre tan solo para quitarme el trasero de un mordisco."
"Tienen pinta de que no se llevan muy bien." Diría Percy, asintiendo varias veces. "Pero nosotros no somos nuestros padres. Así que no estaría mal que nos llevemos bien, ¿no crees?" preguntaría Percy, con claro interés en Annabeth.
Annabeth tan solo alzo su mirada, procesando la respuesta. "No lo sé…" Ella se inclinó de hombros. "Podríamos intentarlo. Pero no es buena idea comenzar de esa manera, oh tu padre se sentirá realmente ofendido." Respondería Annabeth, alejándose con su plato, siendo acompañado por los otros dos.
Su charla amistosa se vio interrumpida cuando la hoguera gigante incremento sus llamas de manera descomunal. Todos dieron un salto por ello. Incluso, los que aún estaban armados por el combate resiente desenfundaron sus espadas rápidamente.
Las llamas radialmente tomarían forma, revelando a un tipo de demonio completamente rojizo en ella, que era el triple de alto que los campistas.
"¡¿Percy Jackson, donde estás?!" Gritaría la figura de una forma muy imponente.
Después de unos pocos segundos sin hallar respuesta, la figura arrojo una bola de fuego que impacto a la mesa de Poseidón, rostizándola casi por completo. Obviamente, esto era una amenaza personal hacia él.
Todos se alarmaron por esto. Algunos salieron corriendo, mientras que los que tenían armas continuaron mirando a la imponente figura sin titubear ni un segundo.
Otra bola de fuego fue arrojada, pero esta vez hacia la mesa de Zeus, convirtiéndola en cenizas al instante.
"¡Hades!" Gritaría Dionisio, apareciendo entre Annabeth, Percy y Bell, siendo acompañado por Quirón y Clarisse. "¡Apártense!" Todos hicieron caso al instante y dieron un paso atrás, viendo como Dionisio desenfundaba su espada.
"Percy Jackson…" El ya reconocido Hades volvería a llamar, pero con mucha más tranquilidad. "¡Entrégame el Rayo!" Percy y los demás tan solo lo observarían exaltados. "Sé un buen chico, sé un buen sobrino, y entrégamelo a mí. Prometo devolverte a tu madre." Hades miraría en todas direcciones, en busca de Percy.
"¡No lo escuches, Percy!" Exclamaría Quirón en vano, ya que Percy avanzo hacia Hades. Dionisio tan solo observo esto, sin decir una palabra. Aunque su espada estaba más que preparada para cortar fuego.
"¡Mi madre murió!" Percy lo señalo descaradamente, haciendo que Hades por fin encontrara lo que buscaba.
Una pequeña sonrisa astuta se dibujaría en el rostro de Hades. "No. Ella sigue con vida. Le ordene al minotauro que la secuestrara, está conmigo en el Inframundo." Hades extendería su mano hacia Percy, revelando una pequeña bola de fuego que rápidamente se transformó en una pequeña jaula, y dentro de ella, estaba la madre de Percy.
Grover apareció en la escena sin la camisa, viendo todo con gran sorpresa. "¿Sally?" Fue lo primero que pensó al ver la figura de la madre de Percy.
"Percy…" Hades agito su mano, haciendo que su figura desapareciera.
"¿Qué le hiciste a mi madre?" preguntaría Percy con un claro tono agravado en sus palabras.
"Tendrás que entregarme el rayo si quieres volver a ver a tu madre." Hades le dio una última mirada desapercibida a Bell antes de desaparecer en llamas, que solo el peliblanco pudo detectar.
"¡Dionisio, tengo que rescatarla!" Percy miraría a Dionisio con un destello de ira y desesperación en sus ojos.
"Percy, tú no tienes el rayo…" Declararía Dionisio con su típica calma, enfundando su espada.
"¡Solo tengo que ir a hablar con él! ¡Decirle que no lo robe, y entonces me devolverá a mi madre!"
"No es tan fácil Percy." Dionisio le daría una mirada afilada, haciendo que Percy se callara al instante. "No puedes negociar con Hades. Cuando él se dé cuenta que no tienes el rayo, te matara con tu madre. La mejor manera de solucionar esto es hablando con Zeus." Dionisio se daría media vuelta, dirigiéndole una última mirada a Percy, indicándole que no haga nada estúpido. "Fin de la discusión."
Percy tan solo asentiría para sí mismo mientras veía a Grover, Bell y Annabeth. Grover miro a Percy con seriedad, compartiendo la mirada con Annabeth. Bell no se percató de la mirada que había entre los tres, pero sabía que algo nada bueno estaba a punto de suceder. Clarisse tan solo observo a Annabeth con seriedad. La conocía muy bien, y sabía que algo estaba tramando.
"¿Sera esta la misión para la que fui encomendando?" Pensaría Bell con gran seriedad, para luego negar con la cabeza. "¿En qué estoy pensando? Solo le robaron el estúpido rayo a Zeus, eso no puede indicar el final de Olimpo. Ah menos que Zeus se pase de idiota, claro está." Bell miraría a la fogata con el ceño fruncido. "Y no solo debo preocuparme por él… Hades tiene mucho más resentimiento de lo que había pensado…" Bell finalmente miraría a sus tres amigos, viendo que parecían estar mirando fijamente como Dionisio se metía en la casa Grande. "Sera mejor que le avise a Lady Artemisa de todo lo sucedido." Grover, Percy, Annabeth y Quirón lo miraron, asintiendo de acuerdo. Clarisse tan solo lo miro, sin decir una palabra. Ella les dio una última mirada a todos antes de marcharse a su cabaña.
Cuando Bell se marchó, Quirón le dio una mirada a Percy.
"Piénsalo bien antes de actuar, Percy."
FINAL DEL CAPITULO!
Eso es todo de momento. Espero que te hayan gustado los cambios. Sé que es raro introducir en el campamento a Percy después de 4 años de lo que le sucedió con la furia, pero fue la única manera que se me ocurrió para que tuviera un tipo de entrenamiento posterior antes de llegar al campamento. De la otra manera seria muy fuerte sin mucho sentido, quitando el hecho de que ser hijo de Poseidón ya lo hace bastante fuerte y que prácticamente es el Semidiós más fuerte que haya existido, aunque esto último se ve más a futuro.
Como siempre, espero que les haya gustado!
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