¡Aquí me presento con el anteúltimo capítulo!

Espero que hayan disfrutado la batalla final y como se vino desarrollando todo el arco hasta este punto. También espero que disfruten el desenlace de esta batalla y lo que será el final de este arco.

Últimamente no me siento con muchas palabras para expresarme por aquí. Lo más seguro es que se deba al hecho de que estamos a las puertas del final y la verdad ya no queda nada o casi nada por explicar.

Antes de comenzar con este capítulo, les aviso que tengo publicado el tercer borrador de las historias que están en votación. Si te gusta Naruto y los emparejamientos inusuales, además de un Sasuke bueno, te recomiendo que le des una ojeada. También debo advertir que este borrador aun no está subido a FanFiction, solo en mi canal de Wattpad. Eso se debe a que FanFiction está teniendo errores para cargar las imágenes, por lo que no lo publicaré hasta que pueda hacerlo.

Sin más dilación, es hora de comenzar.

¡Disfruta!

"OOOOH UAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!"

Claridad abandonó su sonrisa de inmediato al sentir una especie de terremoto en todo el lugar, al mismo tiempo que un sonido bastante singular se escuchaba en todos lados.

"¿Campanas?" Se preguntaría, para luego ver la enorme aura blanca que rodeaba al albino por completo. "¿Él las está generando?"

La energía de Bell se comprimió rápidamente alrededor de su cuerpo, haciendo que todos ensancharan sus ojos en completo shock cuando todo lo que estaba a sus pies fue destrozado.

La mirada de Bell no reflejaba nada más que furia. Su cabello se agitaba con una fuerza impresionante mientras el aura de fuego y rayos se mezclaba por completo con su nueva energía.

Su figura estaba siendo consumida lentamente dentro de la energía desbordante que se encontraba sin control. Justo antes de que no se pudiera ver nada más de él, se pudo distinguir como los grabados griegos en su espalda comenzaron a ser distinguibles nuevamente.

El choque de energía y las campanas continuaron tronando en todo el lugar, obligando a volar a todos debido al terremoto que estaba causando semejante corriente de poder.

Para ser más específicos, no era el poder, era solo la presión que causaba esa energía en toda la zona.

El brillo blanco se intensificó de sobremanera cuando sonó una última campanada realmente fuerte, como si estuviera reflejando los sentimientos de su portador.

Sentimientos completamente alborotados y descontrolados.

Incluso Claridad tuvo que cubrirse los ojos ante la luz jodidamente cegadora que se desprendió de un segundo al otro.

Esa luz se diluyó considerablemente rápido, por lo que todos comenzaron a descubrirse el rostro lentamente.

Sus aliados posaban una mirada completamente indescifrable mientras lo miraban con los ojos bien abiertos.

Artemisa y Zoe parecía ser las que más comprendían la situación, pero aun así no se encontraban mucho mejor que los demás.

Claridad también lucia sorprendida, pero a una escala mucho menor que los demás. Cuando ella fijó su mirada en Bell, pudo distinguir que su figura era imposible de ver. Esa aura blanca era muy densa como para hacerlo.

Además de eso, las campanadas habían relajado su sonido considerablemente, aunque aún seguían escuchándose a un ritmo bastante regular.

"¿Qué le sucedió?" Claridad no pudo evitar preguntase al ver como unos ojos azules eléctricos le estaban perforando con la mirada.

FINAL DEL ÚLTIMO ARCO: ¡PUNTO DE INFLEXION!

Claridad continuó mirándolo por unos segundos, intentando buscar una explicación a lo que acababa de presenciar.

"Puedo sentir que su energía divina se recuperó en su totalidad, pero nada más…" La Diosa Primordial entrecerró sus ojos. "¿Puede ser alguna habilidad de su mundo que le permite recobrar fuerzas? ¿Por qué no la había utilizado antes?" Las preguntas continuaron llegando a su cabeza, pero finalmente le resto importancia cuando se inclinó de hombros.

"Aun así, no sigue siendo tan molesta como ella…" Claridad se dio media vuelta, enfocando su mirada en una Artemisa muy malherida.

Los ojos de la Diosa se ensancharon al ver como la mujer apuntó hacia ella mientras una cadena se materializaba en su mano a un paso lento.

"Esta vez me aseguraré de perforar tu corazón." Comentó con una sonrisa confiada, para luego arrojar sus cadenas a una velocidad que nadie pudo distinguir.

O eso era lo que todos pensaban, ya que una figura apareció de la nada en frente de la cadena, tomándola con una sola mano sin que siquiera pudiera recorrer más de un metro.

En resumidas cuentas, había llegado demasiado rápido, y Claridad pareció comprender eso. De ahí su mirada sorprendida.

"Vaya…" Comentó la Diosa Primordial, viendo como el aura de Bell se hacia más tenue, por lo que por fin pudo presenciar su rostro.

Ella no pudo evitar sonreír, ya que su expresión ya no era una de seriedad que representaba esperanza.

Ahora solo era una que reflejaba una gran furia.

"Parece ser que te has vuelto un poco más rápido." Comentó con un tono burlón, viendo como Bell se quedaba allí sin mover ni un musculo.

Después de estar varios segundos sin recibir una respuesta, Claridad no pudo evitar alzar una ceja.

"¿Qué sucede?" Ella se rio. "¿Acaso mi cadena te a cortado la lengua sin que me diera cuenta?"

Esa fue la última vez que se pudo burlar de él…

La mujer intentó hacer que su cadena volviera a su mano. Dicha cadena se tensó y generó una enorme grieta en el suelo, pero nunca se separó del agarre de Bell.

En estos momentos, ella estaba realmente impresionada. Como mínimo debería de haberse cortado por haber estado sosteniéndola con tanta firmeza, pero no había rastros de sangre.

"¿Qué…?" Claridad pensó, y por primera vez sostuvo una mirada completamente analítica y cautelosa.

Tomó la cadena con sus dos manos, para luego jalarla con todas sus fuerzas, haciendo que la grieta se convirtiera en un cráter.

Aun así, Bell no se movió ni un centímetro.

"¡AAAAAAARRRGGGGGGGGGHHH!" La Diosa rugió con gran energía cuando desprendió todo su poder, logrando que una enorme corriente de energía oscura rodeara a ambos.

Los ojos de la Diosa estaban completamente ensanchados ante la incredulidad mientras veía como Bell parecía no estar usando ni la mitad de su fuerza para seguir sosteniendo su cadena. El temblor se intensificó considerablemente y el cráter a sus pies se hizo aun más grande, mientras que ella gritaba y hacia todo lo posible para que su cadena volviera a sus manos.

Sin que se diera cuenta, sus manos comenzaron a sangrar mientras intentaba llevársela, ante la mirada sin expresión del albino.

Finalmente se escucharía un fuerte estallido, y lo primero que se pudo distinguir fue a Claridad, quien caía de espaldas por culpa de toda la fuerza que había utilizado.

La mujer dio un giro en el aire y se recompuso de inmediato, mirando la mano de Bell con los ojos bien abiertos mientras respiraba con gran agitación.

Bell aún tenía su mano alzada, aunque ahora sostenía una cadena cortada. Su puño se apretó con fuerza, haciendo que la cadena se convirtiera en pequeñas partículas.

"Pero… ¿Cómo es que su fuerza pudo incrementar tanto?" Pensó la mujer mientras miraba como las heridas en sus manos se curaban.

Su rostro que siempre tenía una sonrisa fue reemplazado por una seriedad absoluta.

"Esto no me da buena espina…" La mujer apretó fuertemente sus puños, logrando que su aura se agitara con mucha violencia. "No pensé que debería usar todo mi poder en una batalla, pero debo acabar con él ahora mismo."

Una pequeña gota de sudor se deslizó por el rostro de Claridad, quien luego sonrió. Tras ese acto, ella desapareció sin dejar rastro, al igual que Bell.

Ante esto, todos ensancharon su mirada con gran confusión.

"¿Dónde se fueron?" Se preguntaría Hades, mirando de un lado a otro.

"Esa energía es mucho más fuerte de lo que recuerdo…" Pensaría Artemisa, mirando al cielo nublado. "Si no mal recuerdo, esa habilidad potenciaba todas sus estadísticas bases, por lo que su Falna volvía a funcionar en ese periodo de tiempo. Lo más seguro es que en estos dos años haya conseguido un gran aumento de poder." La Diosa se mostraba realmente emocionada ante la idea de presenciar el máximo potencial de su amado.

Sin que nadie se hubiera dado cuenta, Bell se encontraba en el aire mientras se desplazaba a una gigantesca velocidad, esquivando todos los golpes que iban directo a su rostro o torso. Claridad estaba sin palabras, y su expresión completamente consternada era una clara prueba de ello.

Los espectadores comenzaron a ponerse incomodos al no notar ningún acto de presencia en estos segundos, hasta que Hefesto señaló un lugar.

"¡Allí están!" Gritó el Dios, haciendo que todos miraran al cielo.

"No lo entiendo…" Claridad temblaba de frustración mientras se posaba en frente de Bell, quien la estaba mirando con gran seriedad, aunque era una seriedad que mostraba tranquilidad. "¡Esto no tiene ningún tipo de sentido!" Rugió con gran rabia, intentando darle un puñetazo.

Todos se cubrieron al instante tras ser golpeados por una gigantesca onda de choque, sin importar el hecho de que Bell y Claridad se encontraban muy alejados de su posición.

Los ojos de la Diosa Primordial temblaron al ver como el albino tomó su puño sin ninguna muestra de dificultad. Él la continuó perforando con su mirada mientras que ella no podía hacer otra cosa más que apretar los dientes.

Bell soltó su puño y flexionó uno de sus brazos, logrando que su contrincante tuviera un pequeño susto.

Sus ojos se ensancharon de sobremanera cuando sintió como el puñetazo rosó su mejilla, y ese simple rose le propinó un profundo corte en la mitad de su rostro. Bell continuó atacando sin piedad, logrando que Claridad diera pequeños gritos ante la sorpresa por sus rápidos movimientos que podía esquivar a duras penas.

Claridad dio un pequeño salto hacia atrás para salir del rango de ataque, solo para volver a gritar cuando Bell apareció enfrente suya, ya cargando su ataque.

El puñetazo de ambos chocó con una fuerza sin igual, haciendo que todos los espectadores tuvieran que cubrirse de nuevo.

Ambos se observaron por unos segundos sin hacer movimientos. Claridad se veía considerablemente frustrada e incrédula por lo que estaba viviendo, mientras que el rostro de Bell permanecía tranquilo.

Esa tranquilidad desapareció cuando su rostro reflejó una furia sin igual.

Esa expresión hizo que Claridad apretara fuertemente los dientes.

Al próximo segundo su otro puño se encontraban generando una gran colisión, logrando que el cuerpo de Claridad temblara.

Así fue como los ataques de ambos comenzaron a colisionar entre si sin final, generando unas ondas de choques impresionantes en todo el campo de batalla.

"¡¿QUÉ ESTA PASANDO?!" Gritó Hades mientras se cubría, distinguiendo como numerosas ondas de choque se presentaban alrededor de todo el cielo, generando unos temblores de magnitudes impresionantes.

"¡YO TAMPOCO PUEDO VER NADA!" Gritó Atlas, siendo sostenido por varios para que no saliera volando por culpa del viento que se presentaba completamente violento.

Todos continuaron viendo las incontrolables colisiones que sucedían en el cielo, hasta que un destello blanco y negro descendió a pocos metros de ellos. Otro estruendo gigantesco se sintió al mismo tiempo que todos salieron volando al igual que la enorme cantidad de escombros que lo acompañaban.

Todos se recompusieron en el aire lo más rápido posible.

"¡BELL!" Artemisa no pudo evitar ocultar su horror al ver como el rostro de Bell se encontraba doblado hacia un costado, mientras que el puño de Claridad se presionaba fuertemente contra su mejilla.

"No eras tan rápido como pensabas, ¿verdad?" Le cuestionaría Claridad con una sonrisa sádica en su rostro mientras veía como algunas gotas de sangre dorada caían del mentón de Bell.

Esa sonrisa en su rostro fue reemplazada por una de completa incredulidad cuando Bell comenzó a voltear su rostro lentamente, a pesar de que ella estaba usando toda su fuerza para que no lo hiciera.

"Has matado a mucha gente que no lo merecía…"

El comentario hizo que la piel de Claridad se erizara.

No solo por el comentario, su expresión tan seria e imponente también causaba esos sentimientos.

"Has destruido el Olimpo por mero capricho…"

Bell continuó volteando su rostro, hasta finalmente mirarle cara a cara.

"Tú…"

Su tono de voz sonó completamente amenazante al mismo tiempo que sus expresiones faciales comenzaban a cambiar.

"Mataste a Phoebe…"

Las campanas y la energía que rodeaba su cuerpo comenzaron a agitarse de sobremanera.

Claridad intentó apartarse, pero Bell le tomó firmemente la mano, haciendo que esta haga una mueca de dolor cuando sus huesos tronaron.

"Cada vez que activaba esta habilidad, siempre se debía a mis pensamientos heroicos, o emociones muy positivas…"

Bell cerró fuertemente sus ojos, y sus dientes se apretaron a tal punto que parecían estar a nada de romperse.

"Pero ahora…"

Bell apretaría su puño libre con una fuerza impresionante, haciendo que este comenzara a sangrar.

El albino volvió a abrir sus ojos, denotando un enojo imposible de describir.

"¡AHORA SOLO ESTOY FURIOSOOOO!"

El tono de la campana se escuchó junto al enorme temblor sin precedentes. Los ojos de Claridad casi se salieron de sus cuencas cuando vomito una gran cantidad de icor. Su cuerpo entero comenzaría a temblar en gran medida ante la sensación insoportable que provenía de su abdomen.

Ella bajó su mirada como pudo, logrando que sus ojos se ensancharan en completo shock cuando notó que su abdomen había sido completamente perforado por el brazo de Bell. Ella dio vuelta su mirada con lentitud, viendo como toda la mano sobresalía por detrás de su espalda.

La conmoción era tan alta, que no pudo reaccionar cuando Bell le dio una fuerte patada en el rostro para enviarla lejos, haciendo que la mujer se arrastrara por el suelo mientras grababa una línea de destrucción de tamaños impresionantes.

Bell observó la gran línea de destrucción sin mosquearse mientras esperaba que la Diosa Primordial saliera de los escombros. No tuvo que esperar por mucho tiempo, ya que la energía negra fue acompañada de un fuerte estallido que mandó todos los escombros a volar.

Claridad se encontraba de rodillas. Su rostro era un completo deleite para todos, ya que se veía a leguas que no podía creer lo que estaba sucediendo en estos momentos. Ella intentó levantarse, pero intentar fue la palabra clave.

La mujer volvió a caer de rodillas mientras escupía una gran cantidad de sangre. Ella no pudo detener sus gemidos constantes de dolor mientras llevaba una mano a su abdomen, que se estaba sanando a una buena velocidad, pero eso no le impedía sufrir como el infierno.

Después de unos segundos, ella volvió a incorporarse con cierta dificultad mientras miraba a la lejanía, su mirada fijada específicamente en Bell.

Ella comenzaría a temblar mientras lo miraba, intentando encontrar alguna respuesta a todas las preguntas que rondaban en su cabeza.

Desafortunadamente, no tuvo mucho tiempo para buscar, ya que su cuerpo se sobresaltó al ver como Bell aparecía frente a ella sin que siquiera pudiera darse cuenta.

Los ojos del albino se entrecerraron con rabia mientras continuaba cruzado de brazos.

"Incluso si te disculpas de rodillas no voy a perdonarte."

El tono frio y asesino de Bell hizo que la mujer diera un paso hacia atrás por puro instinto. Ese paso se transformó en un enorme salto cuando intentó mantenerse alejada de él.

Los espectadores observaron con gran conmoción como se presentó otra gran onda de choque en el lugar, aunque esta vez la vista era bastante singular.

Después de todo, Bell se encontraba tomando del cabello a la Diosa con una mano mientras tenía la otra hundida en su abdomen.

Ambos volvieron a desaparecer, y otra gran onda de choque se presentaría en el lugar cuando se posaron en otra posición completamente diferente.

El resultado había sido nuevamente para Bell, quien le había propinado una fuerte patada en el rostro mientras permanecía cruzado de brazos.

El suceso volvió a repetirse otra vez, con la excepción de que esta vez le había propinado un fuerte rodillazo en el abdomen.

Una última onda de choque se presentó cuando Bell tomó de las extremidades a Claridad, dándole un fuerte rodillazo en la mitad de la espalda que casi la rompe por completo.

Finalmente, Bell la arrojó al suelo como si se tratara de basura, creando una pequeña nube de polvo en el lugar.

"Lo que estamos viendo…" Hera no pudo evitar mirar a su hijo con un estupor que nunca había sentido. "No hay una palabra para describirlo…"

"Si la tiene." Dijo Hades, no estando mucho mejor que su hermana.

Un sinfín de cadenas salieron despedidas del polvo, enredándose por completo alrededor de Bell.

"¡Muere!" Rugió Claridad a todo pulmón mientras cerraba su puño, haciendo que todas las cadenas se apretaran con gran fuerza alrededor de Bell.

La expresión de la mujer cambió radicalmente al ver que Bell no había sido triturado, y que ni siquiera mostraba alguna molestia.

El albino hizo una pequeña mueca antes de pegar un fuerte grito, haciendo que los ojos de Claridad se ensancharan en completo shock al ver como sus cadenas se rompían en mil pedazos.

"Esto es una humillación con todas las letras…" Comentó Hades, viendo como Bell permanecía cruzado de brazos mientras miraba a su oponente desde arriba con un aura de superioridad impresionante.

"Esto tiene que ser un sueño…" Pensó Claridad en voz alta, negándose a creer lo que estaba sucediendo.

Ella apretaría fuertemente los dientes, para después volar a lo alto del cielo.

Bell simplemente la siguió con la mirada, su postura permanecía relajada en todo momento.

Claridad comenzó a gritar en silencio mientras un sinfín de cadenas salían de su cuerpo, cubriéndose con su energía oscura que prometía destrucción.

"Ese ataque…" Hestia no pudo evitar preocuparse al ver como el aura oscura cubría gran parte del lugar.

Claridad abrió sus ojos de golpe, para luego gritar a todo pulmón.

"¡VEAMOS SI PUEDES CON ESTO!"

Cientos de cadenas con esa aura oscura repulsiva salieron despedidas a una velocidad enorme hacia donde se encontraba Bell.

"¡BELL, ESQUIVALAS!" Atlas no pudo evitar alarmarse, ya que sintió el aire de muerte que transmitían esas cadenas.

Aun así, Bell se quedó allí sin mover ni un musculo.

Justo cuando estuvieron a punto de impactar en su objetivo, Bell agitó su brazo hacia el frente, haciendo que los ojos de todos se ensancharan en completo shock cuando una ventisca sin precedentes avanzó entre las cadenas y las hizo completamente pedazos.

"¡¿Cómo…?!" Todo el cuerpo de Claridad temblaba sin parar.

"¡¿Cómo es que pudiste deshacer mi ataque con tanta facilidad?" Se preguntó mientras no le quitaba la mirada de encima.

Pero Bell no parecía tener la intención de hablar.

"¡¿Cómo es que te has vuelto tan poderoso?!"

De nuevo, sin respuesta.

"¡¿Quién eres tú?!"

Adivinen.

Sin respuesta.

La Diosa Primordial apretó fuertemente sus puños y cerró sus ojos, para luego gritar a todo pulmón.

"¡DI ALGO, MALDITA SEA!"

Tras escuchar su última petición, Bell volvió a cruzarse de brazos.

Sus labios volvieron a abrirse para desprender un tono completamente frio en sus palabras:

"Voy a matarte."

Eran unas simples palabras.

Pero esas palabras hicieron que un sentimiento se internara dentro de ella.

Un sentimiento que nunca antes había sentido.

Ese sentimiento era el miedo.

El miedo absoluto.

Su rostro se reflejó a la par de ese miedo. Una expresión que nunca pensó hacer en su vida.

Bell se quedaría parado en el mismo lugar, viendo como el aura corrosiva de la mujer crecía a niveles desmedidos. Claridad alzó sus dos manos, haciendo que toda esa energía oscura comenzara a concentrarse arriba de sus manos, comenzando a crear una bola de energía divina que se hacia más y más grande.

El aura que tenía y la presión que emergía del ataque dejaba bien en claro que era demasiado peligroso.

"¿Qué-qué es lo que está pensando?" Artemisa no pudo evitar mirar como el cielo se distorsionaba mientras la enorme esfera de energía crecía a una enorme velocidad. "¡Si impacta contra la Tierra, destruirá todo!"

La gigantesca bola parecía estar tragándose las nubes cuando el cielo nublado comenzó a arremolinarse alrededor del ataque con gran locura, al mismo tiempo que una gran cantidad de rayos oscuros eran disparados por doquier.

Bell observaba todo esto con cierta tranquilidad, esperando que el ataque de su oponente este completo.

El aura alrededor de Claridad se intensificó aún más. Su mirada se posó en Bell, entregándole una mirada indescifrable.

"¡Antes que morir, prefiero crear todo desde cero a dejaros reinar sobre mis creaciones!"

"¡DEVASTACIÓOOOOOOOON!"

Los ojos de todos se ensancharon al ver como la enorme esfera comenzó a descender con una enorme velocidad. Esa esfera se transformó en una especie de rayo cuando dejó una gran estela de energía oscura a su paso, mientras que Claridad parecía poner aun más poder en el ataque incluso después de haber sido lanzado.

"¡Mierda, si Bell no hace algo…!" Pensó Hades mientras miraba al albino, quien se mantenía en su posición.

Él no era el único que pensaba de esa manera, ya que todos estaban conscientes de que sus destinos estaban prácticamente en las manos de Bell.

De hecho, era un refrán que en esta ocasión sería bastante literal.

Bell continuó en el mismo lugar, viendo como la inmensa masa de energía se acercaba a él mediante una gran velocidad. Sabía que esquivarlo daría inicio al cataclismo absoluto, por lo que eso no era una opción.

Aunque, no es que pensara en esa opción en primer lugar.

Bell alzaría una de sus manos ante la mirada atenta de todos, viéndose como una esfera de color blanco se creaba en su palma.

Justo antes de que la masa de energía le impactara, pudo escucharse un fuerte grito.

"¡FIRE BOOOOOLT!"

Los ojos de absolutamente todos se ensancharon a niveles impensados tras ver como una gigantesca cantidad de magia y energía divina salía disparada de la mano de Bell, igualando el tamaño del ataque de Claridad cuando impactaron.

Después de tan solo un segundo, se pudo entender con facilidad que la palabra igualar quedaba corto, ya que el ataque de Bell comenzaría a arrasar con todo a su paso.

Los ojos de Claridad se ensancharon con gran terror al ver como el ataque estaba avanzando hacia ella a una velocidad considerable, por lo que puso sus últimas fuerzas restantes para contener el avance, pero fue inútil.

Justo cuando su cuerpo estaba a punto de ser tragado por la gran cantidad de energía, el avance del ataque se detuvo en seco. Todos se dieron cuenta de esto, por lo que no pudieron evitar mirar a Bell alarmados.

Bell hizo una pequeña mueca al mismo tiempo que caía de rodillas, obligándole a usar sus dos manos. La energía blanca que le rodeaba comenzó a verse de un tono mucho más tenue mientras se concentraba sobre sus dos brazos.

"¿Qué sucede?" Claridad no pudo evitar pestañear con gran incredulidad al ver como su ataque estaba tomando terreno lentamente una vez más.

"Es por el tiempo…" Diría Zoe, sabiendo que Argonauta no era una habilidad que durara mucho más de 5 minutos.

Claridad pareció escuchar eso, por lo que no pudo evitar sorprenderse ante la nueva información.

"Así que, por eso es…" Pensó la mujer, para luego sonreír. "¿Solo era un aumento limitado, ¿eh?" No pudo evitar reírse, mientras veía con jubilo como su ataque seguía y seguía ganando terreno, hasta el punto de que se encontraban en una pelea igualada una vez más.

Bell apretaría fuertemente los dientes, sintiendo como el enorme desgaste lo estaba golpeando sin piedad.

"El ataque ya está casi construido, pero me había olvidado que la energía se desprende de mi cuerpo cuando lo hago." La visión de Bell se tornó bastante borrosa, haciendo que sus ojos se cerraran lentamente. "Me duele todo el maldito cuerpo por el desgaste mental y físico que estoy haciendo…" Los ojos de Bell se cerrarían por completo mientras caía de rodillas y comenzaba a quejarse por lo bajó. "Mierda, tengo mucho sueño…"

"Se está desmayando…" Pensó Zoe con una enorme preocupación. "¡Lady Artemisa, tenemos que hacer algo!" Cuando dijo eso, su expresión cambió radicalmente al ver que la Diosa había desaparecido.

"Jeje…" La Diosa Primordial se rio, viendo como su ataque continuaba avanzando hasta estar cerca de entrar en contacto con Bell.

"Supongo que esta absurda batalla se termina aquí."

La sonrisa triunfal de Claridad fue reemplazada por una de total sorpresa cuando notó como una fuerte luz plateada se alzaba sobre su espalda.

Claridad miró hacia atrás, pero ya era demasiado tarde…

La Diosa Primordial hizo una gran mueca de dolor cuando una Flecha de Punta Plateada se clavó en su hombro.

A varios metros más arriba estaba la causante, quien respiraba con gran agitación mientras tenía su arco en una mano y se sostenía el pecho sangrante con la otra.

Zoe observó a su Líder con lagrima en los ojos, recordando lo que había dicho hace unos días:

"Es imposible que pueda ganarle, pero tengo pensado darle el golpe decisivo."

"¡AAARTEMISAAAAAAAAAAAAAAAA!" Claridad rugió con una rabia desmedida, pero de nada le sirvió, ya que eso solo hizo que el dolor punzante en todo su cuerpo incrementara a niveles increíbles, mientras sentía como su flujo de energía divina era cortado de raíz.

"¡AHORAAAAAAA!" Todos gritaron enérgicamente, intentando entregarle fuerzas al albino con sus palabras.

En ese momento, Bell abrió sus ojos de golpe, y se pudo ver una imagen de todas las personas que habían muerto a sus espaldas, Zeus y Phoebe liderando ese grupo.

"¡AAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!"

Una última campanada se escuchó, al mismo tiempo que toda esa energía que se había concentrado en sus dos brazos se desplazó al ataque, haciendo que este estallara con una energía nunca antes vista.

El ataque de Bell se convirtió en unas llamas blancas cegadoras que rápidamente consumieron todo el ataque de Claridad.

La mujer dio vuelta su rostro lentamente, sintiendo como toda esa energía destructiva estaba comenzando a abrazarla.

"Esto no puedo ser real…" Pensó la mujer, sintiendo como todo su cuerpo estaba siendo completamente desintegrado con la mezcla de ambos ataques.

"¡No puede estar pasando esto!" La mujer volvió a gritar con gran miedo mientras el dolor agudo se desarrollaba alrededor de todo su cuerpo, haciendo que abandonara su postura de combate mientras comenzaba a agitarse y estirarse como si estuviera hecha de goma.

"¡ESTO NO PUEDE ESTAR PASANDOOOOOO!"

"¡AAAAAAAAAAAAGGGGHHHHHHHHHH!"

El grito fue desapareciendo entre la energía como obra de magia mientras su cuerpo se despedazaba partícula por partícula, hasta que finalmente no quedó absolutamente nada de ella.

La masa de energía atravesó las nubes y se dirigió directamente hacia el cielo. La misma estación espacial sacó varias fotos, aunque esta vez no se trataba de un domo, sino de una especie de rayo delgado que salía de la tierra y que se extendía a una gran distancia.

Ese rayo fue desapareciendo gradualmente hasta que no quedó ningún rastro de lo que había sucedido.

Bell continuaba respirando con una agitación absoluta mientras sus brazos seguían aun flexionados hacia el frente, sus ojos ya habían vuelto a ser los rojos de siempre y el aura que le rodeaba le abandonó por completo. Su vista se volvió a poner borrosa, haciendo que este cayera al enorme cráter que se había generado debajo de él en el último esfuerzo.

Justo antes de que tuviera una caída dolorosa, pudo sentir como alguien le atrapó entre sus brazos.

Su visión borrosa y oscura lentamente fue recobrando la luz cuando los destellos del sol que comenzaban a atravesar las nubes que habían sido destrozadas por el ataque reciente.

Él no pudo evitar cubrirse el rostro ante la estimulación lumínica. Su antebrazo bajó lentamente, y lo primero que pudo ver fue a su futura esposa, quien le miraba con una sonrisa mientras las lagrimas caían de su rostro.

Bell desvió su mirada al cielo despejado mientras absorbía toda la información reciente.

Ellos habían ganado.

Lo habían logrado.

Bell abandonó los brazos de su amante con cuidado mientras continuaba mirando el cielo.

Todos los demás no tardaron en llegar, vistiendo unas sonrisas cubiertas de orgullo, satisfacción y felicidad.

Bell cayó de rodillas en el suelo, sintiendo como sus lagrimas no tardaron en comenzar a caer.

Sus puños se apretaron con gran fuerza, y después…

"¡AAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!"

El gran grito de desahogo emergió de su boca mientras continuaba mirando el cielo.

Todos se reunieron a su alrededor tras el grito, aunque la única que se acercó para levantarlo fue Artemisa, quien extendió su mano con amabilidad.

Las lagrimas de Bell se detendrían al ver la expresión cubierta de convicción de su Diosa. Sus manos se unirían lentamente, haciendo que pudiera levantarse una vez más.

Su mirada se enfocó principalmente en ella. Ambos se entregaron una sonrisa cubierta de amor que alegró a todos los que estaban a su alrededor.

Ese ambiente cubierto de victoria fue roto cuando todos vieron como una figura se alzaba por detrás de unos cristales que estaban fuera del cráter.

"¡No puede ser!" Astrea dio varios pasos hacia atrás con un miedo indescriptible.

"¡¿Cómo es que puede seguir viva después de haber recibido un ataque de tal magnitud?!" Rea no pudo evitar mirar con gran horror como una mano se posaba en el borde del cristal.

Finalmente, la figura haría acto de presencia, haciendo que una cabellera dorada confundiera a todos.

"¿Qué demonios es este lugar con pintas de otro planeta…?" Se preguntó Apollo mientras se rascaba el abdomen, denotando que esa energía corrosiva había desaparecido.

Los primeros en reaccionar a su aparición fueron Artemisa y Bell, que no tardaron en salir corriendo para recibirlo con un gran abrazo que tomó por sorpresa al Dios.

"¡Hijo de perra, aun sigues con vida!" Exclamó Hades con los ojos bien abiertos, aunque no podía ocultar su felicidad al verlo vivo.

"¡Por supuesto que sí!" Exclamó Apollo mientras era sofocado por el abrazo de Bell y Artemisa, quienes no podían evitar llorar de la alegría. "¡¿Acaso pensaron que me perdería la boda de mis dos queridos hermanitos?!"

Ese dialogo borraría la sonrisa de todos, a excepción de un Apollo que se estaba riendo de una forma bastante tonta.

Los que más parecieron sorprendidos ante semejante declaración fueron Bell y Artemisa, quien no pudieron evitar mirar a todos los presentes con gran nerviosismo.

"Es cierto…" Comentó Afrodita, haciendo que una sonrisa burlona apareciera en su rostro. "Ahora que todo esto terminó, creo que viene siendo hora que nos den una buena explicación."

"Eh, nosotros…" Bell intentó poner una excusa, pero no pudo hacerlo, debido a que Hades posicionó una mano sobre su hombro.

"¿Quién lo hubiera dicho?" Diría el Dios con un tono divertido. "Siempre te muestras tan correcto, pero te encuentras en una relación prohibida en varios sentidos. Incluso fuiste capaz de desvirgar a una Doncella…" Hades se acercó a su oído, esbozando una sonrisa burlona. "Y dime, ¿qué tan bueno estuvo?"

Artemisa pudo escuchar esa pregunta, por lo que no tardaría ni un segundo en sonrojarse a niveles impensados.

"Así que, esas marcas de besos eran de Artemisa…" Pensó Atlas mientras se frotaba el mentón, recordando aquella vez que atrapó a Bell con una gran cantidad de labial plateado alrededor de todo su rostro.

"Deja de molestarlos." Hera le dio un fuerte golpe en la cabeza a Hades, haciendo que este hiciera un pequeño quejido de dolor mientras se apartaba.

La mirada de Hera se enfocó en los que eran el centro de atención, logrando que ambos se pusieran más nerviosos que nunca.

Después de todo, sabían cómo actuaba Hera respecto a estos temas.

"Entonces…"

La mirada de la Diosa pasó de una seria a una alegre.

"Además de hacer la ceremonia de ascenso y el coronamiento oficial para Bell, también tendremos un casamiento."

Esto último hizo que Bell y Artemisa se miraran entre sí.

Realmente no estaba en sus planes casarse por razones más que obvias.

Pero si todos estaban de acuerdo con su relación, entonces estaban más que contentos de poder unirse como pareja de forma oficial.

La sonrisa radiante en el rostro de ambos era clara prueba de ello.

¡FINAL DEL CAPÍTULO!

Bueno, en el próximo capítulo nos vemos con el final.

Acepto todas las sugerencias de como cerrar esta historia. Les aviso que el limite sería hasta el casamiento, pero si quieren que tengan algún hijo podría centrarme en algún embarazo que también funcionaria, y creo que eso nos mantendría satisfechos a todos.

Aviso que el epilogo no solo abarcara el casamiento, si no que también alguna que otras cosas importantes. Por ejemplo, la despedida formal de todos los que murieron en esta guerra, y más.

Como siempre, un epilogo no podría ser lo suficientemente amplio para satisfacer a todos los espectadores. Solo espero que se queden medianamente conformes con el desarrollo. Intentaré poner mi mejor esfuerzo en el desarrollo de la fiesta y todo lo que vendrá.

¡Espero que nos veamos dentro de poco con el final!

¡Les mando un enorme abrazo!