Hola, a todos!
Aquí os dejo la continuación de la historia tan rápido porque, sinceramente, me sentía inspirada. Espero que os guste mucho y os recuerdo que tenéis mi fic Rock U! y Rock U! + Stories para que os entretengáis mientras tanto. Por cierto, seguramente haga una continuación de ese último. Bueno, ¡aquí os dejo el nuevo cap!
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FBI: Criminal Investigative Division
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Capítulo 2: "El primer caso"
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La primera impresión que había tenido Uchiha Sasuke de su nueva compañera era, francamente, distinta a lo que había visto en la sala de reuniones. Cuando la nueva integrante del equipo entró por la puerta, Sasuke pensó rápidamente que esa chica, de apariencia frágil y delicada, se había equivocado de sala, pero en cuanto habló explicando sus teorías en el nuevo caso, se dio cuenta de que era inteligente y muy buena en su campo. No obstante, no le gustaba la idea de ser niñera de alguien y menos de una novata.
Sakura se sentó en el asiento de copiloto y observó disimuladamente como el que ahora era su nuevo compañero se sentaba silenciosamente en el coche y arrancaba el motor de aquel Chevrolet Suburban.
Rápidamente, Sakura se percató que todo en su compañero era un misterio, como un propio crimen. Era calmado y silencioso y, teniendo en cuenta que Sakura era bastante comunicativa, no sabía muy bien que hacer ni que decir ante esa situación.
- ¿Llevas mucho tiempo en la unidad, SA Uchiha? – preguntó ella formalmente y educadamente intentando empezar una conversación. Llamadla loca, pero no aguantaba mucho estar en silencio y menos en un coche.
- Tres años – respondió él dirigiendo brevemente la mirada a la joven.
- Naruto y tú parecéis muy unidos – prosiguió al darse cuenta de la inquietud de su rubio camarada al darse cuenta de que el Uchiha no iba a ser compañero.
- Nos conocemos desde hace años y entramos a la vez en la unidad – explicó en tono serio. – En casi todas las ocasiones ha sido mi compañero.
- Debe estar frustrado entonces – comentó Sakura con una pequeña sonrisa percatándose que estaban cerca de su destino. – Siento que…
- Haruno – interrumpió Sasuke usando un tono tajante y sin ni si quiera mirar a la joven. – No es momento de hablar de mi vida privada ni de la de Naruto – sus ojos negros se posaron durante un segundo en ella antes de volver su mirada a la carretera. – Céntrate.
Sakura frunció el ceño rápidamente ante aquel tono cortante. ¿Qué demonios le pasaba a este tío? Ella sólo estaba siendo amable y sociable como cualquier ser humano un poco normal. Puede que fuera un dios griego y que estuviera mejor que cualquier hombre del plante, pero era un tremendo idiota con problemas de interacción social.
Quizá ese era su problema, pensó la analista. Era tan guapo que tenía el ego subido hasta las nubes y eso le hacía tratar a los demás con inferioridad. Sí, ese era el análisis de comportamiento deducido de su brillante mente y estaba segura de que era casi, por no decir del todo, exacto.
Llegaron a la zona que Shikamaru había identificado como B y se bajaron del vehículo tan pronto como Sasuke estacionó. Sakura respiró profundamente y torció la nariz al comprobar el desagradable olor del ambiente procedente de las industrias.
- Yo iré a preguntar a esos vagabundos de ahí – inquirió Sasuke señalando con la cabeza a un grupo de hombres. – Tú quédate por aquí.
- ¿Perdona? – inquirió Sakura molesta levantando una ceja. Una cosa era que el fuera más experto que ella y otra cosa que le diera ordenes sin ni si quiera ser su superior. – No eres mi superior, sólo mi compañero así que no me voy a quedar al lado del coche porque me lo mandes, Uchiha.
Sasuke observó con el ceño fruncido a la chica de pelo rosado y ojos jades. Debía reconocer que tenía un espíritu como el propio fuego, pero eso no significaba que él fuera a dejarse intimidar por ella. A fin de cuentas, él era un témpano de hielo capaz de derretir su fuego.
- No seré tu superior, pero tengo más experiencia que tú – anotó con la mirada enfadada. – Son órdenes, Haruno.
- Tú puedes hacer lo que quieras, pero no me vas a ordenar quedarme aquí contemplando sin hacer nada – Sakura puso los brazos en jarra y dio un paso amenazante hacia el hombre. – Somos compañeros así que tienes dos opciones: o voy contigo a preguntar, o voy a investigar por esa zona en busca de pruebas – señaló el otro lado de la calle, cerca de la zona del crimen.
- Haz lo que quieras – bufó el chico dándose la vuelta e ignorando a aquella mocosa que había conseguido alterarlo en menos de dos segundos.
Sakura observó cómo su ancha espalda en aquella camisa ajustada se erguía orgullosamente como un animal y sólo pudo rodar los ojos y darse media vuelta para buscar alguna prueba lejos de aquel hombre egocéntrico. Cada vez estaba más segura de que su análisis intuitivo era más que correcto con este tipo.
Caminando en dirección opuesta, se acercó hasta la esquina de la calle, justo con el cruce de la calla donde el hombre desconocido había sido asesinado. Miró a su derecha contemplando a lo lejos un par de manchas en el suelo de un color rojo oscuro, propias de la sangre, y después miró hacia su izquierda, hacia el final de la calle. No había más salida que la calle que ellos estaban cubriendo o la paralela a esa. Ahora bien, ¿por qué calle había huido el asesino? Sabían que no podría haberse fugado en un coche puesto que no había ningún rastro de neumático reciente en el asfalto así que la deducción de Sakura es que es el asesino debió huir andando o corriendo.
Echando un vistazo, comprobó que su compañero seguía hablando con aquellos hombres sintecho, por lo que decidió acercarse hasta la escena del crimen.
Observando el asfalto, pensó en la postura en la que el hombre había sido hallado y, rápidamente, dedujo la posible aleatoria de la bala teniendo en cuenta el producto final del disparo.
- Le disparó por detrás – susurró en lo alto y situándose a un par de metros de lo que ahora eran manchas de sangre. – Pero debió ser muy sigiloso para que no lo viera – su cabeza se volteó durante un segundo hacia la calle de la que había venido. – Debió venir de esa calle por lo que lo lógico sería que huyera por otro en caso de que alguien lo hubiera observado.
Su mirada jade se fijó en la siguiente calle, a dos manzanas de donde habían aparcado y se dirigió hacia ella. Sabía, por cómo había aparecido la víctima, que era poco probable encontrar el arma homicida, pero sí que podía encontrar, quizá, alguna otra pista que lo llevaran hasta el asesino.
La calle paralela se parecía mucho a la calle donde habían aparcado: vacía, con un par de edificios vacíos y pobre. No obstante, había algo que no tenía la otra calle: un contendor. Sakura se aproximó hasta él mientras se ponía unos guantes y soltó un suspiro antes de abrir el contendor, esperando encontrar lo peor.
- Ugh – dijo tapándose la nariz cuando el mal olor golpeó sus fosas nasales.
Podía apreciar un par de bolsas de basura llenas de comida ya podrida, cajas, papeles y, algo que llamó extremadamente su atención: una peluca rubia. Con el máximo cuidado posible, Sakura la sacó de aquel contenedor y la observó en el aire, percatándose de que algunos cabellos estaban pegados por una sustancia oscura que ágilmente la chica identificó como sangre fresca.
- Bingo – comentó metiendo la peluca en una bolsa de plástico que sacó de su bolsillo.
Una vez hecho esto, decidió volver hacia el coche y hacia a su compañero, más para su sorpresa el joven Uchiha estaba al doblar la calle, justo en la escena del crimen, y en ese momento, la observaba con una mirada de ira.
- ¿Se puede saber dónde cojones estabas? – inquirió furioso.
Sakura no se molestó en responder, si no que decidió acercarse rápidamente al chico hasta aplastar la bolsa con la prueba sobre sus bien formados y duros pectorales.
- Toma, una prueba – comentó ella con la mirada encendida. – Qué bien que me moviera a buscar y no me quedara cerca del coche, ¿no? – dijo con retintín antes de seguir su camino en dirección al coche, dejando al Uchiha ahí parado más mudo de lo que realmente él era,
Durante el trayecto, ninguno de los dos intercambio ni una palabra: Sasuke tenía demasiado orgullo como para disculparse por haberle mandando y Sakura estaba tan molesta que no creía que mereciera cualquier signo de comunicación. La única vez en la que se oyeron palabras en aquel vehículo fue cuando llamaba a Kakashi para informarle de que ella – sí, dijo hasta su nombre – había encontrado esa peluca sospechosa manchada de sangre y su jefe le había felicitado, siendo agradecido por la novata.
Cuando llegaron, ambo se bajaron silenciosamente del coche y Sakura decidió llevar la prueba al laboratorio criminalística forense para que pudieran analizar la sangre y contrastarla con la de la víctima, siendo observada por Sasuke, quien decidió subir a la sala de la unidad.
- Estúpido, Uchiha – farfulló la chica caminando por los pasillos.
Entró en aquella sala con paneles y puertas de cristal sin ni si quiera llamar y parándose al instante dándose cuenta de que una joven chica pelirroja con gafas negras le dirigió una mirada entre sorprendida y molesta.
- Oh, perdona, lo siento – se disculpó rápidamente la chica sintiendo como sus mejillas se sonrojaban. – No pensé que estuviera ya de ya en el laboratorio y, como estaba enfadada, no me di cuenta ni de llamar – explicó apenada. – Lo siento mucho.
- No pasa nada, no eres la primera a la que le pasa – dijo la chica. – Tú debes de ser la nueva SA, ¿no? – la pelirroja se levantó del asiento y extendió su mano amigablemente. – Soy Uzumaki Karin, técnica de laboratorio criminalístico (1).
- Haruno Sakura – se presentó ella con una sonrisa y aceptando gustosamente la mano de la chica. – Espera, ¿Uzumaki?
- Ah, sí, ¿no me digas que estás en la misma unidad que mi hermano?
Aquella confesión sorprendió a la joven Haruno, ¿había dicho hermano? Físicamente, no se parecían en nada. Mientras que Naruto era rubio con unos ojos azules celeste, Karin tenía el cabello rojo al igual que su mirada y las facciones un poco más serias que las de su escandaloso hermano.
- No os parecéis en nada – comentó Sakura sin poder contenerse.
- Lo sé, siempre nos han dicho lo mismo – Karin rodó los ojos pero mostró una pequeña sonrisa. – Mi hermano se parece más a nuestro padre y yo a mi madre, aunque este color de ojos creo que vendría de mi abuela – Karin hizo una pequeña pausa. – Eso sí, yo soy más guapa e inteligente que el idiota de mi hermano mayor – Sakura soltó una risa. Le agradaba mucho esta chica. – Dime, ¿a qué has venido?
- ¡Oh, sí! – Sakura extendió la bolsa a la joven técnica. – Encontré esta peluca con restos de sangre, corresponden al crimen del barrio Este, el del hombre desconocido. Me preguntaba si…
- ¿Si podría analizar la sangre y contrastarla con la de la víctima? – interrumpió. - ¡Claro! Analizaré todo y buscaré otros restos biológicos que nos ayuden a identificar al asesino.
- Muchas gracias, Uzumaki-san – Sakura sonrió cordialmente a la chica.
- Por favor, no me llames así que me haces sentir mayor y estoy segura de que tenemos hasta la misma edad – Karin mostró sus dientes. - ¿Veintiséis? – Sakura asintió. – Buena edad, ¿verdad?
- Para nosotras sí, no como para algunos hombres que parece que tienen quince años.
La carcajada de Karin inundó la sala y el corazón de Sakura simultáneamente. Después de la mañana que llevaba, conocer a alguien así había sido un gran acierto.
- Me caes muy bien, Sakura – confesó la pelirroja con una sonrisa sincera. – Te voy a dar mi número en caso de que un día quieras ir a comer o, a veces, quedo con algunas chicas de aquí para criticar un poco el trabajo, la vida y, sobre todo, nuestros amores.
- Me encantaría, gracias, Karin – la joven novata mostró una sonrisa.
Siguieron hablando durante un par de minutos más hasta que Sakura decidió que quizá era hora de volver a su trabajo y dejar a Karin hacer el suyo, por lo que se despidieron con la promesa de verse pronto después de su horario laboral y cada una siguió haciendo sus labores.
Al llegar a la sala de la unidad, fue sorprendida por los aplausos de sus compañeros, incluso Naruto estaba aplaudiendo con una gran sonrisa en la cara que, obviamente, fue devuelta por la joven novata.
- ¡Vaya! ¡He perdido ante la nueva! ¡Quién me lo iba decir! – exclamó Naruto contento acercándose hasta su nueva y atractiva compañera.
- Yo te lo dije – dijo con vacile Sakura haciendo que Naruto soltara una carcajada que le hizo recordar a su hermana. Quizá no se parecían físicamente, pero su personalidad era idéntica.
- Siento haber sido tan brusco contigo cuando te emparejaron con Sasuke – Naruto se mordió el labio inferior algo apenado. – No es que tenga nada en contra de ti. Siempre he estado con él y se me hizo raro.
- No pasa nada, Naruto – Naruto parecía el tipo de persona con el que la joven pelirrosa entablaría amistad enseguida. - ¿Os conocéis desde hace mucho?
- ¡Desde la universidad! – su sonrisa se hizo más ancha si es que podía. – Fue mi compañero de clase y de cuarto y, desde entonces, hemos estado juntos todo el rato – aquellos ojos azules se fijaron en los de la chica. – Espero que no haya sido una molestia. Sé, por experiencia, lo difícil que puede llegar a ser.
- Oh, tranquilo, lo ha sido un poco – bufó la chica dejándose caer en su asiento. Su mirada vagó hasta la oficina de Kakashi donde podía apreciar, claramente, como su nuevo compañero hablaba con el jefe. – Pero no pasa nada, le hice tragarse un poco sus palabras.
- ¡Bien hecho!
- ¿Vosotros encontrasteis algo?
- Nada en absoluto -interrumpió Sai apareciendo por detrás del ordenador de Sakura, sentado en la mesa de enfrente a ella. – Pero un testigo reconoce haber visto a la víctima pasear sola por ahí. Oh, mm, hola - Sakura mostró una sonrisa a pesar del extraño comportamiento de Sai y le devolvió el saludo. – Más vale que esa peluca contenga alguna pista porque, de lo contrario, estaremos en un callejón sin salida.
- ¡Eh! Es la hora de comer, ¿quieres venir con nosotros? – preguntó Naruto observando animadamente a la chica. - ¡Conozco un sitio estupendo de ramen!
- La verdad es que esperaba ir con tu hermana a comer – respondió mordiéndose el labio, algo que siempre hacía cuando estaba nerviosa. – Nos hemos conocido en el laboratorio y me dijo de ir a comer.
- Créeme, conociendo a la friki de mi hermana, ahora mismo estará emocionada analizando las pruebas y no comerá hasta que acabe de hacerlo – Naruto rodó los ojos, gesto que Sakura rápidamente asoció a su hermana. – Podemos ir a comer y traerle la comida, si quieres.
- Eso suena perfecto.
- ¡Genial! ¡Vamos, Sai!
La comida fue agradable y el sitio mejor de lo que Sakura esperaba, aunque estaba claro que lo principal había sido la compañía, puesto que desde que había montado en el coche no había parado de reírse con Naruto y Sai y, además, había llegado a conocerlos un poco mejor gracias a su facilidad para interaccionarse con la gente.
Al parecer, el rubio escandaloso era dos años mayor que ella mientras que Sai solamente uno. El primero llevaba tres años trabajando en la unidad y Sai dos, aunque anteriormente había trabajado durante un par de meses para la policía, ayudando encontrar sospechosos gracias a su habilidad artística y a sus dotes sociológicos. Por su parte, Sakura, también había comentado un poco su historial académico y personal, evitando el dato de que su padre había si asesinado hace menos de un año.
Era agradable, pensó, tener a alguien con el que compartir un poco de conversación y que no todo fueran papeles y crimines y miradas serias de cierto Uchiha, cosa que recibió según entro de nuevo en la sala acompañada de los otros dos chicos.
- Kakashi nos espera en la sala de reuniones – dijo simplemente antes de darse la vuelta y caminar hacia la sala, dejando atrás a sus otros tres compañeros.
- Bien – comenzó el hombre una vez sentados todos sus subordinados en la mesa. – Primero, buen trabajo Sakura y Sasuke por haber encontrado esa prueba. Ahora, esperaremos a que se analice y podamos descubrir un poco más de nuestro asesino porque por el momento, me temo que no tenemos nada – Kakashi miró a la pantalla. – No obstante, sabemos el nombre de la víctima. Shikamaru – ordenó el jefe.
- Kumagai Touma, 43 años, soltero. No tiene hijos y el único familiar vivo es su hermana pequeña, Kumagai Yui de 38 años, casada y con un hijo – explicó Shikamaru mostrando un par de fotos de la víctima. – Touma es profesor de matemáticas en una escuela secundaria de la zona sur y su historial está intacto, a excepción de una multa por exceso de velocidad de hace un par de años.
- Ni si quiera vivía en la zona donde ocurrió el crimen – apuntó Naruto cruzándose de brazos.
- ¿Habéis hablado con la hermana?
- Sí, le hemos informado de situación de su hermano y está de camino para identificar el cuerpo – contestó Shikamaru pasando una mano por la cabeza.
- Está bien. Quiero que, Sai, hables con la hermana e intentas consolarla – Sai asintió como la cabeza. – Naruto, acompañarás a Sai y sacar un poco más de información sobre el hermano – los ojos negros de Kakashi viajaron hacia Sakura. – Hemos accedido al móvil de la víctima. Necesito que indagues en su vida personal – el jefe soltó un suspiro. – Quizá nos ayude a entender que hacia ese hombre a altas horas de la noche en un barrio tan peligroso y alejado de su domicilio – todos los presentes se levantaron y se dispusieron a abandonar la sala cuando la voz grave de Kakashi interrumpió sus acciones. - ¡Ah, Sakura! Que Sasuke te ayuda, ¿sí?
A pesar de que Sakura asintió rápidamente con una pequeña sonrisa, en el fondo su ser golpeaba paredes y se cruzaba de brazos por el hecho de que tenía que volver a trabajar con semejante hombre otra vez.
Cada uno se sentó en su mesa que, casualmente, estaban en diagonal debido a que había cuatro mesas en forma de cruz: la de Sai, la de Sakura, la de Naruto y la de Sasuke. Shino, un ciber-experto, proporcionó a ambos agentes los datos del móvil con el fin de que entre los tres pudieran investigar más rápido y resolver antes este crimen.
No llevaba ni un minuto observando dentro del teléfono del difunto Touma cuando la voz de Sasuke interrumpió su concentración.
- Siento mi comportamiento antes – dijo mirando directamente a los ojos de la chica. – No fue nada profesional por mi parte.
- Acepto tus disculpas y entiendo que estés acostumbrado a trabajar con Naruto, aunque ahora tendrás que aprender a hacerlo conmigo – confesó la pelirrosa alternando su vista de la pantalla a aquellos pozos negros irresistibles. – Seré la nueva, pero es no significa que no sepa lo que hago, Uchiha.
Sasuke abrió la boca para decir algo, mas tanto pronto como lo hizo, la cerró para volver su vista a la pantalla. ¿Por qué tenía que ser así? Lo única bueno que es que Sakura había cambiado ligeramente su impresión de él debido a que había sido capaz de pedir disculpas por su actuación y eso era un punto positivo en la "escala de Sakura".
De pronto, Sakura notó algo que le llamó la atención en el móvil: una app para ligar llamada Talk&Meet. No iba a mentir, conocía esa aplicación porque la había usado en sus tiempos universitarios y sabía perfectamente, por sus pasadas experiencias, que la mayoría de las personas que la usaban era porque querían sexo más que algo serio. Entró en la app y se sorprendió por la cantidad de notificaciones que el ahora difunto profesor tenía. Decidió entrar en las conversaciones y se percató de que el último mensaje que había enviado había sido a una chica, tres minutos antes de la hora de su muerte.
- No puede ser – susurró en alto llamando la atención de Sasuke.
- ¿Qué?
- Al parecer a noche quedó con una chica, una tal Nami Usui de 28 años – dijo leyendo en el perfil de la chica y sin notar como Sasuke se había levantado y posicionado a escasos centímetros de ella para mirar la pantalla. Tan cerca que Sakura podía sentir su aliento rozando la mejilla. – Apuesto a que es un perfil falso y no existe tal chica.
- ¿Dónde estás? – leyó Sasuke en alto. – No obtuvo respuesta, pero el mensaje es justo antes de que lo maten. ¿Dónde quedaron? – preguntó Sasuke alejándose de la chica al darse cuenta de la cercanía en la que estaba.
- Le mandó un enlace de ubicación que si clicamos…. – ambos observaron atentamente esperando a que el mapa cargara, - ¡Bingo! Nos lleva a la escena del crimen.
- ¡Shino! ¡Hemos encontrado algo! – gritó Sasuke llamando la atención del hombre siniestro con gafas. – Investiga este perfil, necesitamos saber quién es y como localizarla. Es nuestra asesina o nuestro principal sospechoso.
- La hermana no sabe nada – interrumpió Sai entrando en la sala. – Dice que su hermano era un tipo normal y corriente que estaba muy dedicado a la enseñanza. ¿Qué habéis encontrado vosotros?
- Una posible sospechosa – respondió Sakura mostrando su ordenador con una sonrisa orgullosa.
- ¡Por dios, Sakura-chan! ¡Eso es un pene! – gritó Naruto alarmado apartando la vista de la pantalla. - ¿¡Qué haces viendo porno!?
- No es porno, idiota – gruñó Sasuke cruzándose de brazos. – Son las fotos que el "profesor normal y corriente" se mandaba con una chica de una app de citas.
- Bueno, ¿y quién es esa chica? ¿Tenemos su nombre?
- Shino está trabajando en ello porque el perfil es falso.
- ¿Shino? – inquirió Shikamaru, quien había estado expectante desde que Sasuke había anunciado que habían encontrado algo.
- En breves tendré el nombre y la dirección, jefe – respondió seriamente el hombre con la mirada concentrada en la pantalla.
- Sasuke, Sakura, Naruto, Sai – llamó Kakashi desde la puerta de su despacho. – Quiero que os preparéis para atrapar a la sospechosa – los cuatro chicos asintieron. – ¡Venga! En cuanto sepamos algo, Shino os avisará por el teléfono.
Rápidamente, los cuatro agentes se pusieron el chaleco antibalas y corrieron hacia los coches con el fin de atrapar a ese asesino y poder finalizar el día de hoy.
- Dime, Shino – dijo Sakura hablando por el pinganillo mientras Sasuke conducía a su izquierda.
- El asesino se llama Mori Touma, tiene 22 años y es estudiante de antropología, especializado en civilizaciones antiguas.
- ¡Espera! ¿Es un tío? – preguntó la voz de Naruto por el pinganillo. - ¿Y se llama igual que el muerto?
- Os estoy mandando la dirección a vuestro GPS del coche.
- Recibido – dijo Sasuke. – Gracias, Shino.
Sasuke aceleró el vehículo siendo seguidos de cerca por el coche de Naruto, el cual también había encendido las sirenas para poder avanzar más rápido por el tráfico de Konoha.
Para Sakura, todo era nuevo y bastante emocionante porque no había detenido nunca a nadie, sólo en las pruebas de simulación de la academia, pero ahora era distinto, era real y sabía que lo iba a recordar el resto de su vida.
Atrapar a Touma Mori fue muy sencillo en comparación con el brutal crimen que había cometido contra el que era su padre. Resultó que el joven Touma, que nunca había conocido a su padre, había crecido odiando esa figura paterna ausente que abandonó a su madre y él hasta el punto de culparlo de la muerte de su madre. El joven Touma decidió que era el momento de su venganza y, con sus conocimientos en el campo de antropología, no le fue muy difícil atrapar a su presa.
Sakura, acompañada de Sai, estudió su comportamiento durante la confesión a través del espejo y deduzco que la muerte de su madre fue el detonante para que el chico se volviera más agresivo de lo que ya era y, esa ausencia paterna, había sido la excusa perfecta para culpar a la vida.
- Touma padre no sabía que tenía un hijo – dijo Sakura viendo como el joven hablaba con Sasuke y Naruto. – Y ahora, ha muerto sin saberlo.
- A veces la vida no es como nosotros esperamos – comentó Sai sin apartar la vista. – Sin embargo, podemos hacer pequeños gestos para mejorarlo – Sai sonrió a la chica. – Voy a hablar con la hermana de Touma, así alguien sabrá que Touma era padre.
- Gracias, Sai – Sakura sonrió al chico, quien hico un breve gesto de asentimiento con la cabeza antes de salir por la puerta.
Sakura suspiró y se dio media vuelta sin ganas de observar más la situación que tenía a la vista, salió por la puerta y se encontró con Kakashi al lado de ella con las manos en los bolsillos.
- Menudo primer día.
- Y que lo digas – soltó un suspiro de cansancio.
- Buen trabajo, Sakura – Kakashi sonrió bajo aquella máscara. – Creo que has tenido suficiente por hoy, puedes ir a casa a descasar – levantó su mano. – Adiós, Sakura.
- Gracias, Kakashi – Sakura recogió las cosas de su mesa. – Hasta mañana.
El camino a casa se le hizo eterno en comparación con esta mañana, quizá porque había más tráfico o porque, ahora, estaba tan cansada que se dormiría en el volante. Lo peor fue que cuando llego a su apartamento, notó que Sasori aún no había llegado por lo que no tendría a nadie con el que hablar hasta más tarde.
Sakura se metió en la ducha, se cambió rápidamente y, sin ni si quiera cenar, se metió en la cama a pesar de que aún era pronto. Suspiró en cuanto su cuerpo rozó el colchón. Sus pensamientos poco a poco se fueron diluyendo en la mente, mas sólo uno quedo: ¿la recordaría alguien después de muerta?
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(1) En inglés, TLC es conocido como CLA (Crime Laboratory Analyst) y son los científicos encargados de analizar pruebas de ADN u otras pruebas relacionadas con un crimen.
¿Qué os pareció? ¡Espero que os haya gustado y me dejéis vuestros reviews! ¡Pronto la continuación!
Un saludo,
SheNdy.
