¡Hola a todos!
Aquí os dejo la continuación de la historia bien pronto porque estaba muy inspirada. Muchas gracias a todos por vuestros reviews y vuestros comentarios que tanto me animan a continuar con la historia.
¡Espero que os guste mucho este capítulo!
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FBI: Criminal Investigative Division
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Capítulo 7: "Operación Mantis"
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Cuando entró a la sala de reuniones, se sorprendió al descubrir que no era el primero en llegar como de costumbre y una hermosa chica de cabellos rosados estaba sentada en la mesa, bastante concentrada en su lectura. Desde el primer día que la había visto, sabía que era especial y no sólo físicamente hablando, sino que tenía una inteligencia y unas capacidades que podían competir con las del superdotado Nara, aunque si algo tenía claro, es que Sakura tenía una fuerza y un poder de voluntad que pocas personas podrían presumir de ello.
Tan sumergida estaba en su trabajo que no parecía haberse percatado de la presencia de Sasuke hasta que éste se situó de frente a ella y apoyó su carpeta y sus pertenencias encima de la mesa, provocando que Sakura lo mirara y sonriera suavemente cuando lo reconoció.
- Buenos días – dijo.
- Buenos días – devolvió el saludo el chico sentándose en su silla. - ¿Has podido dormir algo?
Sakura soltó un suspiro volviendo su atención al documento que tenía delante de sus ojos. No habían pasado ni 24 horas desde que Dosu había confesado extraoficialmente que su padre había sido asesinado por Akatsuki y desde ese momento, había estado investigando todas las posibles pistas que pudieran ayudar a identificar a dicho grupo.
- Poco, pero he descubierto algunas cosas curiosas – comentó ella entregando el documento que estaba leyendo a su atractivo compañero, quien lo cogió para leerlo detenidamente. – Ayer pedí a Shino un seguimiento de tarjetas, movimientos bancarios y llamadas telefónicas de Dosu desde hace un año y he encontrado que la noche en que mi padre murió recibió una llamada telefónica de este número – dijo señalando el número subrayado en amarillo.
- Es un número de una cabina telefónica – señaló Sasuke viendo el prefijo telefónico. – A ver si adivino: la cabina está cerca de la escena del crimen.
- Bingo – dijo Sakura mostrando un mapa con dos círculos señalados. – La cabina está exactamente a cinco metros de donde mi padre fue asesinado y, por la hora de la llamada, se realizó cinco minutos después de la hora de la muerte.
- ¿Alguien de Akatsuki observaba si Dosu había hecho el trabajo sucio desde la cabina? – inquirió Sasuke frunciendo el ceño.
- Eso o alguien de Akatsuki ayudó a Dosu – planteó hipotéticamente Sakura.
- ¿Qué más has encontrado?
- Recibía cantidades muy elevadas de dinero para ser un simple mecánico – indicó Sakura mostrado extractos bancarios. – El asunto siempre tiene nombres muy parecidos como: alimento o escuela, pero curiosamente, después de la muerte de mi padre, recibió una suma bastante considerada de dinero bajo el asunto de "escorpión".
- ¿Qué quiere decir?
- No lo sé – se encogió de hombros. – El benefactor es una tapadera, una empresa fantasma.
- O sea, que alguien de Akatsuki lo pagó por cometer aquel crimen – Sakura asintió. – ¿Qué ocurre con el resto de movimientos?
Sakura se recostó en su silla para poder estirar su espalda después de tanto tiempo en la misma postura y soltó un suspiro antes de lanzar un documento a las manos de su compañero, quien lo leyó por encima.
- Creo que Dosu era un sicario, uno muy bueno al parecer, y por eso Akatsuki contactó con él – sus ojos se fijaron en los negros de su compañero. – Recibía grandes cantidades de dinero para él y para su familia, pero la cantidad de Akatsuki era superior porque…
- Porque debía ir a la cárcel y porque iba a matar a un policía – interrumpió Sasuke deduciendo la línea que seguía su compañera, quien asintió brevemente. – Sabían que al matar a un oficial la investigación no iba a ser tan sencilla y que cuerpos superiores podrían interferir así que enviaron a Dosu como cebo.
- Y él aceptó porque prefería estar en la cárcel que estar en la calle – dijo ella recordando las palabras que el presidiario había dicho el día anterior. – Si tan sólo supiéramos a quién pertenece ese número de cuenta.
Sasuke observó cómo su compañera soltaba un suspiro de cansancio. Comprendía lo que emocionalmente este caso significaba para ella, pero estaba haciendo más de lo que nadie en su lugar hubiera hecho y por esas cosas, Sasuke veía con más claridad el fuego interior y la determinación características de la Haruno. Y quizá, por eso, su mano se extendió hasta rozar la de su compañera, quien se sobresaltó un poco, y apretó suavemente su mano.
- Resolveremos esto – aseguró él.
- Gracias, Sasuke – agradeció con una sonrisa a la vez que devolvía el pequeño apretón en la mano.
Y mirándose fijamente a los ojos, ahí estuvieron durante no se sabe cuántos minutos en los que cada uno se había sumergido en sus propios pensamientos: ella pensaba en lo cercanos que se habían vuelto gracias a ese drama, él pensaba en la sensación tan placentera que le producía su piel.
- ¡Buenos días! – interrumpió la voz de Naruto en la sala causando que su contacto físico se interrumpiera drásticamente.
- ¿Siempre tienes que chillar? – dijo Sai entrando detrás del rubio y acercándose hasta su sitio al lado de Sakura. – Buenos días, Sakura.
- Hola, Sai – saludó ella con una sonrisa.
- ¿Qué se supone que hacéis vosotros aquí? – inquirió Sasuke algo malhumorado porque habían interrumpido su pequeño momento. - ¿No se supone que ibais a trabajar desde casa, dobe?
- ¿A quién llamas dobe, teme? – preguntó el rubio fulminando con la mirada a su fiel amigo. – Para tu información, Kakashi nos llamó para reunirnos aquí.
- Dijo que era importante – añadió Sai.
- ¿Un nuevo caso? – sugirió Sakura con el ceño ligeramente fruncido. – No nos ha avisado.
- ¿Y qué hacéis vosotros aquí a solas? – inquirió Naruto con una sonrisa socarrona mientras levantaba y bajaba las cejas rápidamente.
- Ni lo digas, dobe – amenazó Sasuke mirando mal a su mejor amigo.
- Estábamos hablando del caso de mi padre – declaró la chica con una pequeña sonrisa producto de observar la discusión de sus dos compañeros.
- ¿Novedades?
- Unas cuantas – Sakura soltó un suspiro. – Está claro que Akatsuki está detrás del asesinato de mi padre. Ayer hablamos con el supuesto asesino de mi padre y él nos dio la pista necesaria para involucrar a Akatsuki.
- Entonces, ¿por qué no está ese hombre ayudándonos?
- No quiere colaborar – contestó Sasuke. – Prefiere pudrirse en la cárcel que tratar con Akatsuki.
- ¿Tan peligrosos son? – dijo Sai dando un sorbo a su taza de café.
- Eso parece – Sakura robó el café que era de Naruto y le dio un sorbo, causando que el dueño soltara una queja. – También creemos que Dosu era un sicario. Mirad – extendió los extractos bancarios a Sai y Naruto. – En el último año y medio, recibió grandes cantidades de dinero en concepto de alimentos, algo extraño para un mecánico, – su dedo índice señaló la misma línea amarilla que previamente había mostrado a Sasuke - excepto dos días después del asesinato de mi padre, cuando la cantidad es doblada favorablemente y el asunto cambia de nombre a "escorpión".
- ¿" Escorpión"? – Sai frunció el ceño. – Nosotros hemos encontrado algo parecido en nuestros casos.
- ¿De qué trataban vuestros casos?
- El primero de ellos ocurrió hace diez meses. Un hombre fue asesinado por Oda Arata – Naruto mostró una foto del asesino. – Arata tenía un historial bastante amplio de tráfico de drogas y fue un pequeño desacuerdo entre el fallecido y Arata o, por lo menos, eso fue lo que dijo en el juicio – hizo una pequeña pausa. – Arata fue juzgado y unas semanas más tarde fue encontrado muerto en su celda.
- Al parecer se había suicidado – añadió Sai.
- El otro caso, situado dos meses después de la muerte de Arata, cuanta con Oda Isao como víctima, el hermano de Arata – continuó Naruto mostrando una foto del hermano del asesino del otro caso. – Isao tenía algún que otro delito en su historial, pero no tan serio como su hermano.
- ¿Qué le ocurrió?
- El caso se resolvió como un ajuste de cuentas entre bandas – el rubio se encogió de hombros. – No hubo ningún culpable ni ningún testigo.
- Pero lo curioso de los hermanos Oda es que en sus cuentas bancarias aparecen nombres parecidos a los vuestros – Sai mostró dos papeles. – Arata recibió una gran cantidad de dinero con el nombre de "hiena" y, durante los dos meses que estuvo preso, su hermano recibió dos veces la misma suma con los siguientes nombres: "hiena" y "tiburón".
- ¿Qué significa todo esto?
- Parece un código de identificación – concluyó Sasuke. – Puede que Akatsuki lo use pare hacer saber a sus beneficiarios de que han sido pagados.
- Pero hay algo que no entiendo – dijo la única mujer del grupo poniéndose en pie para observar mejor las fotos de los Oda. - ¿Por qué matar a Isao si el culpable ya era el hermano?
- Puede que se fuera a ir de la lengua o que fuera a desvelar algo en contra de ellos y la única solución era silenciarlo para siempre – sugirió Sai.
- Ah, veo que ya estáis todos – dijo Kakashi entrando por la puerta. – Siento la tardanza, tenía unos asuntos por resolver – se acercó hasta el frente de la mesa. – Sé que os dije que sólo os avisaría si hubiera algún inconveniente, pero ayer Shikamaru y yo hicimos un descubrimiento en el caso del agente especial Raido Namiashi.
- ¿Dónde está Shikamaru?
- Aquí – respondió el supervisor entrando por la puerta y arrastrando una gran pizarra, la cual situó al lado de Kakashi, y al girarla un solo nombre yacía en el centro superior de la pizarra: Akatsuki.
- Hemos escuchado todos los audios del agente especial y antes de morir mencionó Akatsuki – comenzó Kakashi. – Pensábamos que no había nada más importante en ellos, pero después de eso Shino ha podido identificar que dos hombres continúan hablando – el jefe miró a Shikamaru y éste asintió mientras daba a un botón de su ordenador, haciendo que un audio se reprodujera por toda la sala.
- ¿Crees que ha desvelado algo más? – dijo una de las voces.
- Imposible, no sabe nada – respondió la otra. – Venga, vamos a informar de esto al "cocodrilo".
Después de eso, se oyeron murmullos y pasos en el fondo y nada más, completo silencio. Sakura observó a los presentes esperando que hubieran llegado a la misma conclusión que ella, pero parecían bastante absortos en sus pensamientos.
- Es una persona – dijo la chica. – Bueno, todos son personas – Sakura se levantó y se acercó a la pizarra y empezó a hacer líneas que salían del nombre de Akatsuki y al final de cada una anotó los nombres de animales que de momento habían averiguado. – Son alias que usan para identificar a sus miembros.
- Cocodrilo, hiena, escorpión, tiburón… - leyó Shikamaru en voz alta. – Tiene sentido.
- Ahora solo falta saber a quién pertenecen esos nombres.
- Y cuántos más hay – añadió Sai cruzándose de brazos mientas observaba la pizarra al igual que el resto de los presentes.
- ¿Qué más habéis averiguado? – cuestionó el jefe rascándose la cabeza.
- Envían sicarios o profesionales a cubrir sus crímenes, los pagan y luego, si les parece conveniente, se encargan de que éstos desaparezcan del mapa – explicó el rubio del grupo.
- ¿Crees que tu padre podría haber sido asesinado porque sabía algo de ellos? – inquirió Shikamaru mirando directamente a los ojos de Sakura.
- Sí, cada vez lo tengo más claro.
- ¿Estaba trabajando tu padre en algún caso especial o secreto?
La joven del grupo tuvo que fruncir el ceño ante aquella pregunta propuesta por su jefe, pues no estaba del todo segura de la respuesta. ¿Estaba su padre investigando por su cuenta?
- No estoy segura.
- Quizá podamos averiguarlo – dijo Kakashi después de pensarlo unos segundos. – Si tuviéramos acceso a su ordenador, podríamos indagar en sus documentos y carpetas y saber que estaba haciendo antes de que fuera asesinado.
- ¿Eso se puede? – inquirió Naruto.
- Legalmente no, pero ilegalmente… - los cuatro agentes especiales miraron detenidamente a Shikamaru esperando conocer la respuesta a tal sugerencia. – Podríamos entrar en la oficina de policía y acceder a los archivos que tu padre tenía.
- ¿Estarían ahí después de un año?
- Técnicamente deberían estarlo hasta dentro de un periodo de diez años – añadió Shikamaru rascándose la nuca. – Es parte del protocolo por si se necesita investigar un caso previamente cerrado.
- Esto es ir en contra de la ley – dijo Sai negando con la cabeza. – Si nos pillan podríamos perder nuestros puestos.
- En realidad se podría hacer con una orden, pero no podemos levantar sospechas sobre el asunto de Akatsuki – explicó Kakashi. – No os preocupéis, hablaré con la Directora Senju y le explicaré todo. Estoy seguro de que ella puede cubrir nuestras espaldas.
- Espera, a ver si lo entiendo – intervino Naruto levantando las manos en el aire. - ¿Estás sugiriendo que nos saltemos la ley y robemos archivos de la policía? – Shikamaru chasqueó la lengua. - ¿Y tú Don La-Ley-Es-Lo-Más-Importante estás apoyando su idea? -preguntó dirigiendo su mirada a su jefe. - ¡Me apunto!
- ¡Qué demonios! Yo también – se unió Sai soltando un suspiro.
- Y yo – Sakura miró a Sasuke, quien asintió dando a entender que él también quería formar parte del juego.
- Bien – carraspeó Kakashi con una pequeña sonrisa. – Me encargaré de hablar con la Directora Senju mientras Shikamaru organiza la operación con vosotros – el resto asintieron conformes con la idea. – Debemos hacerlo bien, esto no es una broma así que lo mejor será efectuar la misión el sábado que viene. ¿Tendremos tiempo suficiente? – cuestionó mirando al supervisor estratega.
- Sí, suficiente – se cruzó de brazos. – Quizá Shino podría colaborar. Es el mejor ciber-experto de todo Konoha y nos vendría bien alguien que entienda de ordenadores.
- Hablaré con él – aseguró el jefe estando de acuerdo con la petición de Shikamaru. – Cada uno sabrá lo que tendrá que hacer a lo largo de esta semana para la "Operación robo de información".
- ¿Qué mierda de nombre es ese para una misión? – se quejó el Uzumaki. – Debería tener otros nombres como, no sé, "Operación Torbellino" u "Operación Ardilla".
- ¿" Operación Ardilla"? – se burló Sasuke levantando una ceja.
- ¡Es un ejemplo, teme!
- Está bien – suspiró el jefe cansado de esta situación. – Nadie levantará sospechas esta semana, actuaréis con normalidad y el sábado que viene se llevará a cabo la "Operación Mantis", ¿de acuerdo? – Naruto asintió satisfecho. – Iremos hablando esta semana. Podéis iros.
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Sábado. 11:19 am. Distrito 3º de Policía de Konoha.
Había pasado una semana exactamente desde que Kakashi había creado la denominada "Operación Mantis", cuyo principal objetivo era robar todos los archivos que el difunto Kizashi Haruno tenía en su ordenador con el fin de averiguar si él conocía algo sobre Akatsuki.
Por esa razón, se encontraban dentro de una enorme furgoneta a un par de metros del edificio de la policía, repasando los últimos detalles de la mano de Shikamaru Nara antes de dar comienzo a la operación.
- Repasemos el plan una última vez – dijo Shikamaru. – Sakura irá a hablar con el jefe de policía con la excusa de que está haciendo un homenaje a su padre y necesita grabar unas palabras de la gente que le conocía – Sakura asintió mientras metía la cámara en su bolso.
- Mientras tanto el teme se hará pasar por un limpiador y me colará dentro de la sala de archivos gracias al carrito de limpieza – añadió Naruto.
- Shino te guiará y te dirá que archivos debes copiar en el USB – comentó Shikamaru entregando un pincho al rubio. – Mientras tanto, Sai y yo estaremos aquí y, si las cosas se ponen feas, Sai montará un pequeño espectáculo para distraer en caso de que sea necesario.
- ¿Y Sasuke? – preguntó la chica al ver que el moreno no estaba entre ellos.
- Vistiéndose.
De pronto, se oyeron unos golpes en la puerta trasera de la furgoneta y al abrir, Sasuke vestido con un mono gris-azulado de limpieza, una gorra gris y unas botas negras con cordones se subió al vehículo ante la curiosa mirada de los presentes, aunque Naruto era el que más sorprendido estaba.
- ¡Wow, teme! – soltó un silbido. - ¿Cómo puedes estar atractivo incluso vestido así?
- Idiota – farfulló Sasuke ignorando a su mejor amigo.
Viendo al moreno así vestido, Sakura no pudo más que estar de acuerdo con el comentario del rubio y llegó a la conclusión de que Sasuke Uchiha estaba sexy con cualquier cosa que se pusiera.
- Tomad, poneos esto – habló Shino entregando un pinganillo a cada uno. – Nos mantendrá informados y podréis escuchar mis indicaciones o las de Shikamaru.
- Bien, ¿listos? – preguntó el supervisor, recibiendo un sonoro sí por parte de todos. – Comienza la "Operación Mantis".
Sakura salió primero del coche seguido de Naruto y Sasuke, quienes le dieron a entender que estaban preparados a través de un leve asentimiento, por lo que la joven chica avanzó decidida hacia el edificio que tantas veces había visitado en su infancia.
Al entrar, tuvo una agradable sensación que le llevó a recordar todos los momentos que había pasado con su padre ahí y sonrió porque no recordaba que ninguno hubiera sido malo, incluso cuando su primer novio le partió el corazón, su padre había sido bondadoso. Era su naturaleza.
- Hola, me gustaría ver al Sr. Mitokado – dijo ante aquel policía.
- Lo siento, pero el Sr. Mitokado está ocupado – respondió automáticamente sin ni si quiera levantar la vista de su formulario. – Tendrá que esperar en la sala hasta que sea atendida.
Sakura observó el reloj: las 11:27. No tenía mucho tiempo hasta que Sasuke entrara, no podía esperar en la sala de espera.
- Es urgente – dijo ella. – Dígale que soy…
- ¿Sakura? – cuestionó una voz conocida desde el pasillo llamando la atención de las otras dos personas. La chica ágilmente reconoció al que había sido el compañero de su padre durante muchos años, Shinobu Mibu, vestido con su traje policial y su característica amable sonrisa. Shinobu se acercó hacia ella y le envolvió en un tierno abrazo. - ¿Qué haces aquí? ¿Ha ocurrido algo?
- Hola, Shinobu-san – dijo ella con una pequeña sonrisa. – Todo está bien, sólo quería ver a Mitokado-san – mostró su cámara de vídeo. – Estoy haciendo un pequeño vídeo en honor a mi padre, ya sabes, y quería grabar a algunos de sus compañeros hablando sobre él. Quería empezar por Mitokado-san, pero está ocupado – su cerebro se encendió con una idea. - ¿Podrías participar tu primero? Sólo llevará un par de minutos si tienes tiempo.
- Claro, claro – contestó rápidamente. – Pasa, iremos a mi mesa – el hombre sonrió. – Por cierto, ¡enhorabuena! Tu madre me dijo que habías entrado en el FBI, ¡es increíble!
- Gracias – agradeció la chica con una sonrisa, que en seguida tuvo que borrar cuando por el rabillo del ojo advirtió a su compañero Sasuke entrando por la puerta con su nueva identidad. - ¿Crees que podrías avisar a Mitokado-san luego para que me reciba?
- ¿A Homura? ¡Eso está hecho!
Mientras Sakura charlaba con el compañero de su padre y se disponía a realizar aquella entrevista para ese falso tributo a su padre, Sasuke pasó el pequeño control de seguridad y se dejó guiar a través del pinganillo por aquellos pasillos desconocidos.
- Ahora gira a la derecha – dijo la voz en su oído. – La última puerta es la sala donde deberían conservar todos los archivos.
- Recibido.
- ¿El qué? – preguntó una voz casi en un susurro dentro del carrito. - ¿Qué ocurre, teme?
- Cállate, dobe – pidió Sasuke con un gruñido.
Sasuke aceleró el paso hasta detenerse delante de la puerta mencionada y tras comprobar a ambos lados que no había nadie, comenzó a forcejearla con unos pequeños ganchos hasta que un suave click se oyó.
- Abierta – informó el joven.
Con dos toques con el pie al carrito a modo de señal, Naruto salió de él ágilmente y se metió en la sala, dejando a su mejor amigo en la puerta vigilando y disimulando.
- Bien, Naruto, acércate al ordenador central y conecta el pincho que te he dado en una de sus ranuras – habló Shino desde el pinganillo. – Una vez hayas hecho eso, espera a que entre en el sistema y luego, podrás copiar todos los archivos de Kizashi.
- Entendido – asintió el chico.
Tal y como le habían ordenado, el Uzumaki cumplió con todas las indicaciones en aquel ordenador y esperó a que Shino le avisara para que pudiera empezar a buscar y copiar todos los archivos que una vez pertenecieron al padre de Sakura.
- Dentro – informó el ciber-experto. – Ahora, tienes que buscar una carpeta que se llame Kizashi Haruno o Haruno simplemente y copiar todo en el USB que has introducido.
- Recibido.
Tecleó con agilidad en busca de lo que Shino había dicho y reconoce que fue fácil encontrar los archivos, aunque no iba a ser tan fácil copiarlo porque ocupaban mucho espacio y, por ende, tiempo.
- Date prisa, dobe – habló Sasuke por el pinganillo. – Alguien se está acercando.
- No me metas prisa, teme – dijo nervioso el rubio. – No puedo acelerar esto – miró la barra del cargador y soltó un suspiro al comprobar que sólo llevaba el 40%. – Ocupa demasiado.
- ¿Cuánto le queda?
- Unos tres minutos – respondió sin apartar la vista de la pantalla. - ¡Haz algo, Sasuke!
- Perdón, estoy fregando esta zona – se oyó la voz del moreno por el pinganillo. -Si me dais cinco minutos, acabo.
El rubio percibió unos murmullos y al instante, unos pasos se alejaron de la zona, haciendo que soltara un suspiro.
- Gracias, teme – volvió a observar la barra. – Sólo queda un 20%.
En su vida, ni en la misión más difícil y peligrosa había estado tan nervioso como en esta, aunque supuso que era principalmente porque el espionaje y la infiltración no eran lo suyo. Aquellos tres minutos se le hicieron eternos, pero en cuanto la barra de carga llegó al 100%, recogió el USB y desapareció de aquella sala tal y como había entrado: dentro del carrito de limpieza que Sasuke custodiaba.
Disimuladamente, salieron de la misma forma que habían entrado del edificio hasta llegar a la furgoneta donde los tres agentes esperaban satisfechos con el resultado de la operación. Naruto sonrió orgulloso mostrando el USB en su mano derecha, se lo entregó a Shino y dio unas palmadas de felicitación a su mejor amigo, quien sonrió de lado quitándose aquella gorra de la cabeza.
- Enhorabuena, chicos.
- La "Operación Mantis" ha sido un éxito – dijo Shikamaru entregando una botella de agua al rubio.
- ¿Dónde está Sakura? – preguntó Sasuke frunciendo el ceño.
Bueno, quizá la operación no había sido tan exitosa.
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Espero que os haya gustado y pronto espero tener la conti. Como siempre, dejadme vuestras opiniones y sugerencias, por favor, que me gusta saber que opináis.
Un saludo
SheNdy.
