Entre el jarabe y la crema
Los personajes no me pertenecen, son de la gran Rumiko Takahashi esto es sin fines de lucro solo diversión por y para los fans.
Esta obra se reserva en su totalidad los derechos de autor, prohibida su copia o uso.
Una historia AU (universo alterno) solo tomo prestado los personajes, no necesariamente deben apegarse a sus personalidades.
Advertencia: está clasificada para mayores de edad, puede contener violencia física o emocional así como escenas eróticas y lenguaje soez.
—O—
Desperté un poco aturdida, los ojos pesaban y una enorme mano sostenía uno de mis senos. De pronto un calor avasallador me subió de súbito desde la punta de los pies hasta la cabeza y es que mi mente rememoraba la candente noche llena de dulce que había vivido…
Estábamos en la cocina, mis nalgas rosaban el borde del mesón y mis manos se sostenían apenas del colgante en donde guardaba mi vajilla, Ranma había desplegado todo su don culinario con la crema chantillí, primeramente sobre mis senos. Su lengua no dejaba de saborear cada uno de ellos mientras sus largos dedos exploraban mi zona erógena, me veía con fogosidad y luego de unos minutos de arranque entre mis tibias paredes los sacaba para empaparlos de más crema, un dedo para mí uno para él.
Mordisqueaba mis labios de solo recordarlo… y luego sus labios recorrieron lugares más inhóspitos. La crema hacia lo suyo pero mi amante usaba su lengua con toda la destreza posible, me retorcía de placer con cada estocada y es que sabía cómo llegar a ese punto crítico. Los jadeos iban y venían por mi parte, no podía suprimir el deseo sexual que este hombre me provocaba, aturdía mis pensamientos, me hacía arder de deseos y todo lo terminaba con un satisfactorio orgasmo.
Recuerdo que me corrí a viva voz y con su boca en mi sexo, las piernas me temblequeaban y él no estaba dispuesto a darme un descanso en ese momento. Me tomó entre sus brazos y con su erección punzante y mojada chocando contra mis nalgas me llevó hasta la habitación.
—¿Quieres la cama? —preguntó de pronto.
—Sorpréndeme —respondí.
Los siguientes minutos me tenía de pie con mi pecho a la pared, primero besó mi cuello y apretujó mis senos suavemente, con sus dedos delineó cada curva desde mi cintura y pasando por mis caderas derramó un poco del pegajoso jarabe, su falo rosaba mis nalgas y sus besos en mi espalda me excitaban cada vez más.
—Me vuelves loco Akane —susurró tan sexy que me enchinó la piel.
Nos fuimos moviendo despacio hasta llegar a mi tocador, justo frente a mi enorme espejo podía ver como su hombría penetraba con ímpetu mi retaguardia…
—Ah, ah, ah, ah, ah —sin cesar salía de mi garganta y es que su miembro estaba tan endurecido que apenas me sostenía del mesón en donde posaba mi maquillaje.
Mis senos rebotaban con bravura y sus manos se aferraban a mis caderas acortando el empellón que hacía embotar todos mis sentidos, en un momento pasó sus dedos por mi cabello y creí que me partiría en dos con cada estocada, deliraba, el sexo había sido muy bueno y en diferentes escenarios pero en la intimidad de mi alcoba era desbocado. No podía parar de gozar y es que su penetración hacía arder mi cuerpo de placer.
—Oh Akane, oh, oh, oh ¿lo sientes? —Decía entre jadeos— abre los ojos Akane —pedía al notar que los cerraba y es que el espejo le daba cuenta de cada una de mis reacciones.
Mis mejillas ardían, mis pechos estaban húmedos por sus besos tenía marcas rojas por todos lados y él quería verme a los ojos aunque estuviera mancillándome por atrás, entonces los abrí, nuestras miradas se cruzaron y noté sus gestos de placer, el cómo disfrutaba del sexo conmigo.
Me doblé un poco arqueando la espalda hacia adelante y este me nalgueó fuerte sin dejar la fricción, mi cabeza vibraba me iba a estallar ¿cómo era posible tanto lívido entre los dos?
—Ya casi llego ah, ah, ah —susurraba mientras mi tocador se iba moviendo por los fuertes golpeteos de nuestros cuerpos, varias cremas y paletas de sombras cayeron al suelo, nada importaba me estaba cogiendo un hombre que me volvía loca y no olvidaría jamás semejante experiencia.
Recuerdo sentir la fuerza de sus jugos recorrerme, estaba demasiado excitada y este notó que no había llegado al clímax junto con él, ni siquiera lo dudó. Me volteó saliendo de mí de golpe…
—¡Ah! —quería más, mucho más.
—Solo dame unos segundos —pidió entre besos húmedos, su lengua recorría mi boca y sus dedos mi intimidad no quería que perdiera la fogosidad del momento —¡Estás tan mojada! —exclamó en cuanto abrió mis piernas y notó que su néctar y mis jugos anteriores aún chorreaban sobre mi piel.
—Ah, ah, ah —gemía con sus estocadas por mi zona erógena sus dedos eran una maravilla y de pronto sentí que entre su pelvis y la mía algo muy endurecido se interponía, lo miré de reojo y sin querer mordisquee sus labios.
—¿Lo quieres? —Preguntó sensual, tomé su cabello y lo besé fuertemente, claro que lo quería —Dímelo Akane, dime cómo quieres que te coja y lo haré —insistió.
—¡Dámelo todo! —exigí al tiempo que me penetraba por delante, sentía su carne tocar mi clítoris y de pronto el empellón fue brutal.
¡Estaba deliciosamente bárbaro! Estaba tan excitada, quería mi segundo orgasmo y él entraba con todo su endurecido miembro sin tapujos.
De nuevo creí que perdería el juicio, enterraba mis uñas en su espalda y él me sostenía como si de alguna forma pudiera escapar de semejante acción.
—¡Ranma ah, Ranma, ah, me correré ah, ah, ah! —grité eufórica y entonces toqué el cielo, mis jugos empaparon su glande pero este continuó moviéndose sensual, más lento, incluso entre mis espasmos no podía dejar de gemir y eso más lo volvía loco.
—No dormiremos esta noche —susurró mirándome a los ojos sin dejar de penetrarme, se movía de forma circular como si quisiera marcar mi sexo con el suyo —No puedo contenerme contigo, me gustas demasiado —agregó besándome.
—Vamos a la cama —pedí y este me llevó entre sus brazos sin dejar mi centro, la invasión de su miembro me tenía enloquecida —siéntate— le dije y este se acomodó conmigo encima.
Lo empujé levemente hacia atrás y comencé a moverme sobre él muy despacio, como apenas y calentando motores, sabía que eso lo pondría ansioso porque él estaba como roca y dispuesto a la bestialidad de hace momentos, pero yo necesitaba reponer fuerzas, mis piernas no dejaban de temblequear.
—Quiero follarte toda la noche Akane, sé que no es la frase más romántica pero te deseo —soltó de pronto entre mis circulares movimientos, comencé a subir y bajar y eso le gustó.
Tomé sus manos y las posé sobre mis pechos, cada embestida iba mejor que la anterior, una mezcla de lujuria y lívido rebrotaba en mí. Quería engullirlo y saborear su carne, me salí de él tan rápido que no hubo reproche cuando lamí de punta a punta su apetitoso glande.
Estaba con mi sexo justo sobre su rostro y sin verlo venir sentí como su boca se apoderaba de mis labios más sensibles.
Cogí la botella de jarabe de arce y la desparramé por su falo, el dulzor mezclado con lo salado de su carne era un sabor prometedor. Lo engullía y lo sacaba de mi boca a complacencia, este usaba hasta sus dientes y luego su lengua, esa exquisita lengua que no dejaba de tantear mi clítoris.
Sujeté su miembro entre mis manos y comencé a saborearlo con más fricción, los mordisqueaba entre tanto y este saltaba cada vez que lo hacía pero no porque no le gustara sino todo lo contrario.
—¡Ah! —grité fuerte al sentir que cogía el ritmo que me llevaría al siguiente orgasmo.
Casi no lo soportaba, me faltaba el aire y dejé que mis senos continuaran el trabajo, acomodé su potente falo entre mis montes y lo froté con alevosía, le encantaba pues oía como ahogaba sus gemidos entre mis piernas. Mis manos eran fieles ayudantes y la masturbación sería pronta lo podía intuir, Ranma soltó sus jugos entre mi pecho y mi garganta y yo me vine en su boca por segunda vez esa noche.
Recordarlo despertaba el deseo de cogerle otra vez, sonreí acalorada y noté un par de azules viéndome muy divertido…
—¿En qué piensas pequeña pervertida? —preguntó sacándome de mis picantes pensamientos.
—Nada —respondí cubriéndome con la colcha.
—No lo creo, tu cuerpo me dice lo contrario —replicó muy seguro.
—¡Tú qué sabes! —chillé.
—Tus pechos, se endurecieron —respondió, miré bajo la colcha y noté su erección.
—¿Y qué hay de ti?
—Esto es normal, a los hombres como yo nos sucede a diario…
—Claro, ya veo —respondí volviendo a mirar.
—¿Quieres hacerlo? —preguntó de sopetón.
—Estamos algo… pegoteados — respondí incómoda.
—El buen sexo es sucio Akane, anoche nos partimos de placer ¿o no?
—Sí pero creo que si no me baño se me subirán las hormigas.
—El único que desea subirse sobre ti soy yo y mi amigo —mencionó indicando su falo.
—Quizás ya es suficiente Ranma…
—En serio ¿no quieres coger?
—Lo hicimos toda la noche.
—Pero es un mañanero, eso es bueno para la salud, eso dicen los estudios además, soy un artista necesito coger por las mañanas eso me inspira.
Solté una gran carcajada ante su muy elocuente explicación.
—Pasemos el día juntos, vamos Akane —agregó.
—Necesito dormir un poco, quiero comer, bañarme también tengo otro tipo de necesidades fisiológicas
—Ok, te propongo esto; tengamos sexo y luego tengamos un domingo, juntos.
—Dices que si lo hacemos ahora, igualmente te quedarás conmigo el resto del día ¿aunque no cojamos?
—Sí —respondió montándose sobre mí.
—¿Por qué?
—Porque me gustas.
—Para coger pero para lo demás…
—Probemos, la cama es nuestra mejor carta de presentación, tengamos un día juntos compartamos en otras facetas.
—No lo sé…
—¿Qué pierdes con probar? —cuestionó.
—Nada.
—Exacto, porque hasta ahora nos deseamos, pero qué tal si esto va más allá…
—No quiero compromisos.
—Yo tampoco, solo digo que pasar un domingo los dos juntos sería divertido.
—Bien, hagámoslo. Pero en el jacuzzi –este abrió los ojos asombrado.
Alzó la colcha y me sacó de la cama jalándome hasta el baño…
—¡Esto es asombroso! No tengo jacuzzi pero hacerlo en medio de esas burbujas calientes me encanta.
Era un tanto extraña la situación, ambos desnudos alrededor del Jacuzzi mientras este comenzaba a llenarse, echamos sales y prendimos unas velas. Ranma se acercó por detrás y me abrazó rosando toda su virilidad en mi parte trasera.
Miramos como esta llegaba a su límite, el agua estaba perfecta y entonces entramos.
—Wow, que maravilla —dijo él acomodando su perfecto y redondo trasero en la losa de mi Jacuzzi.
Me acerqué con cuidado y este me tomó cual pluma para sentarme sobre él, su miembro estaba en medio de nuestros vientres.
Este mojó mis mejillas con un poco de espuma y me sonrió tan divino que creí desfallecer…
—¿Lo pasaste bien anoche? —preguntó muy serio.
—Lo disfruté demasiado —respondí.
—¿Te gusto? —cuestionó viéndome fijamente.
—Sí.
—Soy algo insistente, perdóname por ello —soltó de pronto muy sinceramente.
—Es tu forma de mostrar interés ¿no?
—Soy un puto promiscuo Akane, en serio he tenido muchas mujeres en mi vida. Pero contigo no me puedo contener, anoche no usamos protección.
—Yo me cuido, no te molestes —repliqué.
—Pero quizás quieres que lo use y anoche me dejé llevar.
—¿Eres un hombre sano? Bueno quizás sea tarde para preguntas como esa.
—Lo soy, siempre me cuido, no había tenido sexo sin protección en serio créeme.
—Somos adultos, así lo disfrutamos más —musité besando al comisura de sus labios.
—¿Dejamos la plática para lo que resta de día? —asentí buscando sus labios.
Nos besamos despacio, sin presiones, disfrutábamos el momento, del agua caliente de las benditas burbujas que masajeaban nuestras espaldas y por supuesto del buen sexo que seguiría. Era hora de sacarse el azúcar de la piel, mi pecho pegado al suyo y su hombría en medio punzante esperando el momento de atacar, era algo a lo que podría fácilmente acostumbrarme.
Un domingo los dos juntos, para comenzar.
Continuará…
Estimado lector, otro capítulo suculento y lemonoso.
¿Surgirá algo más entre ese par? Bueno, antes ya mencioné que el romanticismo no sería la trama central de esta historia y no la cambiaré. Pero esto sería un nunca acabar, pues es obvio que ellos seguirán con sus encuentros.
El siguiente capítulo le dará fin a esta historia, será sin conclusiones, pero lleno de pasión.
Gracias a todos por leer, por recomendar, por dejar sus fallow o comentar.
Desde Chile una fanática más de Ranma.
Sweetsimhony._
