Mal Romance

Los personajes no me pertenecen, son de la gran Rumiko Takahashi esto es sin fines de lucro solo diversión por y para los fans.

Esta obra se reserva en su totalidad los derechos de autor, prohibida su copia o uso.

Una historia AU (universo alterno) solo tomo prestado los personajes, no necesariamente deben apegarse a sus personalidades.

Advertencia: está clasificada para mayores de edad, puede contener violencia física o emocional así como escenas eróticas y lenguaje soez.

O—

Aún recuerdo ese absurdo domingo, un intento imberbe por romanticismo terminó cómo solo los dos podríamos manejarlo mejor…

—¿Un parque de diversiones? —pregunté incrédula cuando llegamos.

—Sí, ¿no te agrada? —cuestionó ante mi mala cara.

—No es eso… es que nosotros comenzamos al revés, esto es muy extraño ¿no crees?

—Solo relájate, nos divertiremos —mencionó muy seguro.

Recorrimos el lugar y subimos a varias atracciones, algo que recuerdo mucho era cómo se burlaba de mí sobre todo cuando sufría por la altura de ciertos juegos.

—Esto es muy de adolescente ¿no? —comenté.

—Hey, sonaste como una anciana —replicó.

—Siempre traes a tus conquistas ¿aquí? —mencioné muy natural pero él se puso serio.

—Ya veo, tu plan es dejar esto hasta aquí ¿verdad? —de pronto el ambiente se tornó tenso, acaso ¿lo provoqué? ¿Fue absurdo lo que dije? Es decir, solo hemos cogido y ahora quiere subir a una ¿montaña rusa?

—Que serio, no es para tanto —musité ignorándolo.

—Akane quería pasar un rato divertido, solo era tiempo juntos, sin coger —aseguró haciendo énfasis en esto último.

En ese momento no pude evitar echarme a reír, las carcajadas salían tan fuertes de mi garganta que me dolía el vientre; mientras que Ranma me veía enarcando una ceja, muy serio.

—Lo siento, no puedo evitarlo —dije un poco más calmada.

—Ok, ok, sé que sonó tonto así es que te mostraré mi plan —mencionó.

—¡Lo sabía! Ya te imaginaba trayéndome algodón de azúcar y esos putos clichés baratos.

Entonces me tomó de la mano y me llevó a la "casa embrujada"

—Esto es horrible, oscuro y… —alcancé a decir cuando me arrinconó a un lado muy cerca de una especie de bruja siniestra.

Ranma se acomodaba detrás de mí y subía con su mano por mi vientre levantando la blusa que traía puesta, se movía sutil hasta llegar a mi brasier y sin tapujos se adentró amansando uno de mis senos.

—¡Estás loco! —chillé pero entonces un mordisco se clavaba en mi nalga derecha, la faldita con vuelos que traía puesta le daba mucha ventaja.

—Es perfecto —respondió volteándome —entrará gente asustada, nosotros le daremos picante al paseo que darán.

Un beso selló el acuerdo, sería un poco de sexo rápido pensé. Mis dedos cogieron el botón de su pantalón mientras que sus manos estrujaban mis nalgas, en cuanto bajé el cierre palpé su glande sobre la tela provocándole notorios respingos.

Los besos eran tan ardientes como la primera vez, el lívido entre los dos siempre estaba latente y solo era cuestión de desbocarnos para saciar el deseo pecaminoso que guardábamos mutuamente. Desabotoné su camisa y bajé por su cuello hasta la clavícula, luego mordí su endurecido vientre y continué dejando besos húmedos en su piel, apenas llegué al borde de su pelvis asomaba rozagante su miembro, bajé la tela de algodón que le cubría liberándolo de su prisión y lo engullí llena de un hambre insaciable. El gruñido de satisfacción de mi amante me excitaba, acariciaba mi cabello mientras degustaba su carne endurecida, mi lengua dibujaba círculos alrededor de su punta y entonces clavé mis uñas en su pecho, Ranma se quejó y pude ver las marcas que le había dejado desde su entre pierna.

Escuché voces, eran chicos que venían gritando asustados por lo que veían, me removí un poco nerviosa y sin querer mordisquee su sexo pero escuché muy claramente un "no te detengas" y luego "Que real se ve ese hombre" sonreí divertida y es que mi querido maestro de arte estaba con los jeans abajo y con mis manos enterradas en su bello y redondo culo, pero además posaba inmóvil para ser parte de la espantosa ornamentación. Podía apreciar la tensión en su falo y como sus jugos comenzaban a desbordarse en mi boca, dejó caer solo un poco y me levantó aún con su néctar chorreando desde la comisura de mis labios.

Besó mi boca con ímpetu y luego me giró chocando su glande en mi trasero, sentí cómo corría la braguita y me susurró al oído un "Fuerte o suave" acomodó su sexo y me penetró certeramente sin poder siquiera contestar, llevó uno de sus dedos a mi boca para ahogar el gemido que salía sonoro desde mi garganta.

Me embestía con rudeza y disfrutaba de cada rose al tiempo que sus manos jugueteaban con mis pezones, cómo pude me afirmé de la "bruja" para no caer y es que las piernas me temblequeaban con cada empellón…

—¿Lo sientes? —Preguntaba— te haré retorcer de placer, aquí, o en donde tú desees Akane — musitó, lamí mi labio inferior y lo mordí fuerte al sentir el grosor de su miembro corrompiendo mi espíritu.

Luego bajó una de sus manos a mi centro, tenía las bragas tan mojadas que no dudó en explorar entre mis labios más sensibles…

—Ah, ah, ah —jadeaba sujetándome para no caer.

El sonoro ruido de su pelvis chocando contra mi retaguardia junto a mis jadeos comenzó a resonar fuerte dentro de esa maldita cueva.

—No acabé del todo hace un rato, no puedo parar Akane, dime si quieres venirte aquí —pedía entre empellones que me hacían perder la cordura, abrazaba el monigote para no desfallecer, la cabeza la sentía aturdida, la frente ligeramente sudada y las mejillas enrojecidas pero lo más excitante era que mi cuerpo le pedía más, mucho más.

De pronto jalaba mi cabello suavemente si seguía así caería sobre la "bruja" me aferré a esta con todas mis fuerzas esperando un orgasmo fenomenal y entonces sentí que tocaban mis manos pero no, no eran las manos de Ranma pues él estaba concentrado en la zona erógena de mi cuerpo, aturdida por el goce del sexo parpadee rápidamente y noté como el monigote se giraba para verme; abrí la boca para gritar sonoramente pero este me tapó los labios y se levantó la máscara dejándome ver un par de verdes que ya conocía.

Quise hablar pero este me besó muy pasional, Ranma no dejaba de embestirme y creo que ni cuenta se daba de la situación.

Mousse no dejaba mi boca cuando se adjudicó mis senos para sí, era una locura, no estaba hecha para el romance, solo quería satisfacer los deseos de mi cuerpo y esos dos hombres cumplían a la perfección con ello.

La casa embrujada por al menos esa hora, sería el escenario perfecto para un trío picante y ardiente; y yo sería la más beneficiada.

Fin

Nota del autor

Estimado lector ¿muy breve? Pues sí, esta historia no tenía mucha profundidad. Altamente vigorosa y picante, lectura para adultos. Ninguno de los tres quería amor, mucho menos romanticismo y como concluyó Akane era solo satisfacer deseos carnales de la forma más "pecaminosa" posible.

Espero les haya gustado y disfrutado, gracias por sus comentarios y ánimos.

Los invito a todos a leer Dulce y Embustero Amor, estaré actualizando cada dos semanas.

Último mes del año, cuídense mucho y pasen lindos momentos en familia que es lo más importante, les deseo salud y amor.

¡Que nunca muera el fandom!

Desde Chile una fanática más de Ranma.

Sweetsimphony ._