DIA 13: HORA DEL BAÑO

13.- El Rey, la Reina y el Tiburoncín

Asta x Noelle

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Un pelito gris sobre salía de aquella agua llena de burbujas. Se deslizaba ágilmente cómo si de un tiburón al acecho se tratase.

Después de terminar su recorrido por aquella enorme bañera, el pequeño niño emergió, dejando salir una tosecita intentando regular su respiración.

― ¡BWA! ― Exclamó, limpiándose sus ojitos rosas, eliminando el resto de jabón. ― ¿Viste eso, Pa? Soy un tiburón ¡rawr! ― Comentó emocionado, haciendo con sus manitas la figura de unos dientes.

Asta se echó a reír. Su cuerpo recargado en una orilla de la bañera. ― Oh… ― Sonrió de lado y se despegó lentamente. ―Pequeño tiburoncín… has entrado a los dominios del Rey de la oscuridad… ― Con sus manos, fingió hacer unas garras y el niño retrocedió. ― ¡RAWR! ― Y se dejó caer para atrapar a su hijo, quién emocionado pegó un alto grito y se echó a reír.

― ¡NO, PA… JAJAJA! ― La risita infantil hizo eco por todo el baño.

Asta no le daba tregua, y le hacía cosquillas por todo su cuerpecito.

― ¡PIPÍ, PIPÍ, BASTA! ― Las lágrimas ya rodaban por sus mejillas redonditas pidiendo clemencia.

― Son unos ruidosos ― Murmuró Liebe, quien en su forma pequeña estaba flotando en la otra esquina sobre un plato, en su rostro una mascarilla de color verdoso y unos pepinos sobre sus párpados. Haber pasado demasiado tiempo con Noelle, le había empezado a pasar factura; era un demonio bastante mimado.

― ¿Qué diablos…? ― Noelle ingresó curiosa por todo el alboroto. Su sorpresa fue mayor al ver el agua salirse de la tina. ― ¡ASTA, RYUGA! ―

Los aludidos detuvieron su mini pelea. Y se asustaron ante la presencia femenina.

― Yo les dije que estaba mal ― Comentó Liebe, comiéndose un pepino.

Noelle se cruzó de brazos, mirando severa a los dos.

― Oh no… La Reina del mar está furiosa… ― Le susurró Asta a su mini copia. Ryu asintió con preocupación. ― ¿Qué hacemos, tiburoncín? ― El menor se acercó a su oído y le murmuró su respuesta.

La madre alzó una ceja. ¿Ahora esos dos buscaban armarle complot?

― ¡Hey! ― Los señaló con advertencia. ― No… no se atrevan… ― Se alejó un paso, al ver la mirada burlona de su marido. Pegó un grito, cuando el mayor estiró su mano y la jaló con fuerza hacia el agua. ― ¡BAKASTA! ― Exclamó al emerger del agua burbujeante, toda su ropa y su cabello arruinados.

Ryu se echó a reír aplaudiendo.

El rostro de la peli plata cambió y sonrió empezando a arrojarles agua a ambos, quienes al instante le respondieron, iniciando así una guerra de chapoteo.

Liebe también estaba empapado. ― Uno ya no puede disfrutar a gusto de un spa ―