DIA 17: BESO INDIRECTO
17.- Limonada
Asta x Noelle
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Las compañeras de la clase de ballet de Noelle se veían bastante entretenidas leyendo una revista juvenil. Por su parte la peli plata revisaba imágenes de trajes de ballet en su celular; la próxima competencia estaba cerca y le había encomendado a Vanessa y su taller de costura el vestuario para la ocasión.
Tomó un sorbo de su refrescante bebida de limón.
― Noelle-chan ¿qué tal va tu relación con Asta? ― Comentó una de ellas con picardía y todas la miraron del mismo modo esperando su respuesta.
Noelle casi se ahoga. Empezó a toser de forma violenta intentando que la limonada no se regresara por su nariz.
― Se puso rojita, Jejeje ― Se burló otra.
Tardó un par de minutos para recuperarse y cuando lo hizo las miró con genuina molestia. ― Están locas… ―
― Nosotras no insinuamos nada, fuiste tu cariño ― Respondió una haciendo un gesto desinteresado con la mano.
Y eso sólo hizo que la Silva enrojeciera aún más.
― Pero en serio, en esta revista te enlistan las señales que debes identificar para saber sí le gustas ― Empezó a decir la chica, quien después se encogió de hombros. ―…. Quizás tú le gustas ― Aseguró. Prácticamente todos en la Academia Clover lo sabían, excepto los involucrados.
Noelle arrugó el entrecejo. ― Somos mejores amigos ― Corrigió.
― Claro ― Corearon las cuatro chicas, rodando los ojos.
Un pequeño tic atacó a la menor. ¿Estaba comiendo con los toros negros o con sus compañeras de ballet?
― ¡NOELLE! ―
La puerta de la cafetería escolar fue abierta con rudeza. La chica tembló en su lugar y miró por todos lados esperando un ataque sorpresa.
El cenizo llegó totalmente agitado y sudoroso. ― ¡NOELLE! ―
La chica le propinó un zape en la cabeza. ― ¡Ush, deja de gritar tonto! ―
Las demás chicas rieron por lo bajo al presenciar la escena tan de cerca.
Asta se sobó la cabeza y sonrió. ― Disculpa ― Empezó a trotar en su lugar. ― El capitán Yami solicitó una reunión, ¡vamos! ―
Instintivamente la peli plata revisó su celular en búsqueda de alguna notificación, pero nada. Suspiró aburrida. ― ¿Cuándo aprenderá a usar estas cosas? ―
El chico se encogió de hombros, restándole importancia. ― No importa, así puedo venir por ti e ir juntos, ¿no es mejor? ―
Ella enrojeció, y los latidos de su corazón empezar a retumbar en sus oídos. ― Su-supongo que sí… ― De pronto se quedó ida en sus pensamientos y su sonrojo no desaparecía.
En algún punto, Asta tomó la limonada de Noelle y empezó a sorber por el popote; esa carrera lo dejó bastante cansado y sediento. Un ligero sabor a fresas fue lo primero que percibió cuando sus labios tocaron el popote, no le importó y bebió tranquilo, dejando que el limón lo refrescara.
Una exclamación grupal de parte de las espectadoras se hizo presente, trayendo a Noelle a la realidad.
― ¿Qué les pasa, chicas? ―
Automáticamente apuntaron en dirección al chico escandaloso, y Noelle hizo lo mismo.
― ¡BESO INDIRECTO, KYAAAHH! ― Gritaron eufóricas.
El oji verde dejó de beber y se sorprendió por aquello. ― ¿Indiscreto, qué? ―
Echando humo por los oídos, Noelle se puso de pie y le quitó el vaso de las manos. ― ¡BAKASTA! ―
― ¿Uh? ¿Te sientes mal, Noelle? ― Intentó acercarse, pero la chica fue más rápida y le arrojó el resto de la limonada a la cara para poner distancia. ― ¡HEY! ―
Recogió sus cosas y rápidamente salió corriendo de ahí, dejando atrás las risitas de sus compañeras y a Asta todo empapado.
― ¿Cuál es su problema? ―
El cuarteto negó genuinamente divertidas con la situación, se encogieron de hombros. Esos dos eran muy interesantes, ella era poco honesta y él era un insensible.
