DIA 24: APODOS CARIÑOSOS
24.- Bakasta
Asta x Noelle / Yuno x Charmy
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Con un sonrojo adornando sus mejillas, Charmy guiaba la cuchara llena de comida, hacia la boca de Yuno; quien no parecía avergonzado al respecto, a pesar de que Asta y Noelle estaban sentados frente a ellos.
El cenizo estaba muy entretenido comiendo ruidosamente una hamburguesa. Mientras que la peli plata escribía un montón de anotaciones en su pequeña agenda y de vez en cuando bebía de su limonada.
En ratos, Charmy se acurrucaba en el peli negro y soltaba risitas. Una pequeña sonrisa apareció en los labios del chico al sentirla cerca. Sus citas no involucraban hablar mucho, pero así estaban bien; las acciones y los pequeños detalles los llenaban.
Asta los observaba y no pudo evitar sonreír. Estaba muy feliz por ambos, eran una combinación rara, pero sí se ponía a pensar con detenimiento, Noelle y él también lo eran.
Simplemente se complementaban mutuamente, así era como funcionaban.
― ¡Mi príncipe! ― Exclamó la peli negra con emoción, envolviendo su mano en el antebrazo masculino.
Intentando aguantar la risa después de escuchar aquello, Asta terminó escupiéndole a Yuno su bocado.
― Debes estar bromeando ― Murmuró con irritación. Charmy de inmediato le ayudó a limpiarse.
El de ojos verdes soltó la carcajada. ― ¿Qué rayos fue eso? ¿Príncipe? Pff JAJAJA ―
― ¿Terminaste, tonto? ―
Pero la chica de cabello oscuro, estaba de buen humor así que le respondió. ― Es el apodo que le di a Yuno-kun… es tan guapo y educado ¡cómo un Príncipe! ― El cenizo dejó de reír y ahora se mostraba curioso después de aquella explicación. La chica miro a la otra pareja de lado a lado. ― ¿Ustedes no tienen apodos cariñosos? ―
Noelle estaba demasiado distraída en su agenda que no estaba al tanto de la situación. Asta se limpió el resto de comida con el dorso de la mano y su gesto se tornó pensativo. Después de unos segundos, su rostro se iluminó al tener la respuesta.
― Noelle me llama Bakasta, ¿eso cuenta? ―
Yuno arqueó una ceja. ― ¿Que no lo usa para insultarte? ―
El cenizo se encogió de hombros y sonrió. ― A mí me gusta ― Murmuró, y un tierno rubor adornó sus mejillas. ― Es a su manera y eso lo hace un apodo especial para mí ―
Charmy parecía complacida con aquella respuesta. Yuno no tanto, pero lo dejó ser, después de todo Asta era Asta y lo impredecible iba con él. La pareja de peli negros siguió disfrutando de su tiempo, mientras el cenizo volvía a devorar aquella hamburguesa.
Mientras que una sonrisa y un sonrojo adornaba el rostro de Noelle, luego de haber escuchado la declaración de su novio.
― Tonto… ―
