DIA 29: CHAMPAGNE O CUALQUIER BEBIDA ALCOHÓLICA DE TU ELECCION
29.- Celebración
Yami x Charlotte
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Los nervios se apoderaron de Charlotte, una vez que el mesero empezó a llenar las copas de ambos con Champagne. Las bebidas alcohólicas no eran su fuerte y siempre temía hacer el ridículo.
― Yo… yo no… ― Intentó intervenir, pero Yami sonrió y habló.
― Descuida, cuidaré de ti… ― Sabía lo poco tolerante que era al alcohol, una faceta que personalmente le divertía.
Ella enrojeció. ― Lo dudo ― Suspiró, una vez el mesero se alejó. ― Además, ¿por qué es todo esto? ― Cuestionó y se cruzó de brazos. ― ¿Dónde está Noelle? ―
Yami se encogió de hombros sin dejar de sonreír. ― Está donde Vangeance ―
― No deberías molestar a las demás personas con tus responsabilidades, Yami ―
― ¿Preferías a Jack? ―
Una llamada a la policía y una casa en llamas fue el escenario imaginario que generó la mente de la rubia. ― William es muy agradable, estoy segura que Noelle estará bien ― Respondió. Suspiró. ― ¿Entonces qué es todo este show? ― Levantó la copa al igual que una ceja. ― Tú no eres de estas cosas ― No pudo evitar que su mirada quedara fija en el hombre frente a ella, quién sorpresivamente venía muy bien vestido, no demasiado elegante, pero bastante diferente a como solía verlo a diario.
― Bueno… eres muy observadora Reina de las Espinas ― Murmuró y tomó su propia copa para alzarla. ― Es para ti ― La señaló con el objeto.
Charlotte estaba más allá de confundida, el sonrojo desapareció. ― ¿Para mí? ―
Los ojos grises de Yami brillaban con orgullo. ― Obtuviste tu plaza, ¿no es así? ―
Su mundo se detuvo y su pequeña boca formó una "o" de sorpresa. Su corazón de encogió mostrándose conmovida.
¿Él sabía?
Quiere decir que… ¿siempre le presta atención?
El tono rojizo volvió a adornar su blanco rostro.
― ¿Eh? ¿Te sientes mal? ―
Ella negó, ese hombre era tan tonto, pero era un tonto muy lindo; sonrió ampliamente alzando también su copa. ― Gracias Yami ―
Viendo que no hizo nada malo y que por una vez, la Roselei no salió corriendo; sonrió satisfecho.
El vidrio chocó y ambos bebieron un trago largo. Aquella pequeña celebración, apenas comenzaba.
