Estaré bien
Capítulo 3: Abnegación
"Lo siento"
"Lo eche a perder, de nuevo"
"Tan inútil"
Mamá Midoriya abrazó a su hijo al escucharlo, pero ¿Qué puede hacer ella? Así que solo repite las mismas palabras que le acaban de dedicar.
Y el doctor, solo quiere disculparse, porque por supuesto, la culpa recae en él.
"Tenía un gran futuro..."
Y luego termino en este hospital, en algún intento de suicidio si la hipótesis es correcta, para más tarde; con una mala suerte que un médico no se puede permitir; ser víctima de negligencia.
¿Cómo le explicará esto a los abogados? ¿Cómo le explicará esto a la policía? ¿A los héroes? ¡Su carrera ha sido arruinada!
Espera que no lo demanden, le gustaría que fuera una broma, no quiere perder su carrera por un solo error, todas las vidas que podría salvar si no perdiera su título, todo lo que podría haber hecho, ¿Perdido por un error?
"Lo siento"
Por el ceño fruncido de Gran Torino, él sabe que su carrera está condenada.
Por supuesto, Gran Torino estaba enfadado, la "Necrosis gangrenosa" debe ser atendida de forma inmediata, pero cuando los niños llegaron, primero se concentraron en los traumas más visibles, y con riesgo inmediato, un colapso en el pulmón no es poca cosa después de todo.
Y con la policía en constante flujo con esos pacientes, no se les prestó tanta atención como debería haber ocurrido, más aún porque el pecoso estuvo mayormente inconsciente, y los pocos momentos en que estaba lúcido, las preguntas iban orientadas en saber el proceso de recuperación en dichas zonas en que las fracturas eran más notorias.
Por supuesto todo era con prisa, necesitaban saber más sobre el incidente. Necesitaban, y necesitaban, no había otra opción, era el curso lógico de las cosas.
En defensa del médico, su procedimiento no estuvo mal, atendió las heridas de riesgo de muerte, su especialidad eran los traumas en músculos.
No era Dermatólogo.
El creyó, en su corazón, que las heridas presentes en la piel eran a causa del roce con el suelo, claramente una caída como esa dejará heridas como esas.
Entonces, si las enfermeras notaron el olor fétido, es porque alguna no ejerció la limpieza como debía ser. Si alguna nota el cambio en el color de piel, es porque no ha tomado sol de forma directa por mucho tiempo, ni ha obtenido nutrientes de la forma típica.
Y el paciente no se quejaba cuando estaba despierto de dolor, porque claro, estaba sedado.
No notaron los síntomas.
Nadie les dijo: presta atención a este síntoma.
No era un riesgo, las heridas se estaban cerrando en la superficie. Claramente lo harían, recibiendo cuidados, vendaje limpio, limpieza, todo estaba bien.
Salvo que no lo era. Porque no era una herida normal, no eran cortes en la piel que sanaban por su cuenta, eran heridas causadas por un quirk.
Desintegración, erosión.
Estaban curando las heridas internas, pero, por dentro se estaban pudriendo.
Solo se dieron cuenta, cuando Gran Torino fue a declarar su nuevo estado como "tutor" del muchacho, e intentó mover sus manos para negarse.
Y se dio cuenta que no podía.
Y empezaron largas horas extrayendo el tejido muerto, parte de algunos órganos, parte de la piel, parte de huesos.
Tuvieron que extraer una costilla por completo, y presentará problemas a futuro en el pulmón derecho, el daño se evaluará cuando terminen de salvar el órgano, o la vida del niño ya no esté en riesgo.
Fue un descubrimiento repentino, pero que debía solucionarse lo más pronto posible.
La siguiente vez que Deku despertó, se sintió perdido. Confundido inclusive.
Fue desgarrador para la señora Midoriya ver como su hijo apretaba y cerraba su mano analizando la sensación.
En su mano izquierda, aquella que usó para aferrarse a Tomura, faltaba el meñique. Pero, fue peor observar la contorsión en su rostro donde nacía una pequeña sonrisa.
Pues en su derecha, las vendas cubren su hombro, extendiéndose hasta la altura de su codo.
"Ah, lo arruine de nuevo"
Ya era considerado invalido por no tener quirk ¿Esto? Era una expresión mayor de que algo estaba mal con él.
¿Fue su culpa?
"Es porque no dije que me doliera"
"Es porque tome una decisión imprudente"
"Es porque soy inútil"
Y lloró, quería aferrarse a la camisa de su madre, pero no podía.
Inko vio como apretaba y soltaba su agarre en su camisa, lo vio y no supo cómo consolarlo.
Realmente era una mala madre.
"¿Puedo yo también ser un héroe?"
Deku nunca más volvería a pronunciar esas palabras.
En su ser, ya sabe la respuesta, ahora más claro que nunca.
"No"
Se pregunta si Gran Torino aún lo tendrá que vigilar. Se pregunta cuándo acabará todo y podrá irse a su hogar, se pregunta si vale la pena seguir aquí.
"Lo siento tanto"
De alguna forma, escucharlo del médico, desata algo en la señora Midoriya. Acaricia el rostro de su hijo, lo ve hipar, y decide que esto no puede quedarse así.
Su hijo tenía sueños, su hijo tenía un buen corazón, tenía objetivos, tenía hadas en el corazón y demasiada racionalidad.
Ahora está vacío.
Es un desastre en espiral, y ella sabe, que deshacer el nudo que se forma en su estómago, será sumamente difícil.
Aun así, respira, cuenta hasta 3, y le pide al médico salir de la habitación.
Y ella ruega.
Estaba enfadada, tenía ira, era una clara negligencia lo que ocurrió, ella quiere sacar a su hijo de ahí -y lo hará-, demandará a este lugar, hará lo necesario para obtener su justicia, pero, primero, está su hijo.
Ella se inclina, llora, y ruega.
"No me importa cómo lo haga, no me importa el costo, pero tiene que hacer algo, cualquier cosa"
Ellos merecen una compensación, merecen más, quieren exigir más.
Pero no está en posición de hacerlo.
Gran Torino sale de la habitación, la hace levantarse, y la insta a buscar algo de beber.
"Pagarás el costo total y mantención de las prótesis que le conseguirás, una compensación por los problemas causados, y si necesita asistencia psicológica, también la pagaras"
Se estaba librando fácil, demasiado fácil.
Pero Gran Torino no es iluso, son una familia de 2, sabe que la señora Midoriya no tiene el dinero para un buen abogado, es muy posible que pierda la demanda y termine en la nada.
El chico estaba destinado a estar bajo su cuidado, es la tarea que le encargó Toshinori, una vigilancia para saber si el chico revelaría el secreto, Gran Torino no cree que sea necesario ahora.
Y se genera un ambiente de tensión, de murmullos, de incertidumbre más que nada.
Son los murmullos la fuente de información en la que Shigaraki decide creer, pero no es la que finalmente trae la información a su cuarto. No, son los gritos.
Bakugou no visito a Deku mientras él mismo estaba bajo cuidados, no visito cuando abandonó el hospital, ni los siete días después de asentarse en su hogar.
Visito solo bajo amenaza de su madre.
Las vacaciones iniciaban ¿Y debía iniciarlas en un hospital? ¡Tenía mejores cosas que hacer! Tenía que prepararse para el examen a la U.A, tenía que entrenar, tenía que comprar cosas para la cena, tenía que ver las últimas hazañas de All Might, era una persona ocupada, era su tiempo, tenía derecho a escoger cómo gastarlo.
Quería descansar de las clases, de la hipocresía de sus falsos amigos, quería encerrarse y finalmente hacer algo que él quisiera; por supuesto, eso era demasiado pedir.
Pedido de su madre, una llamada en el teléfono y ha debido ir a visitar a la molestia.
"Tal vez deberías desaparecer y dejar de gastar aire"
Debería dejar de preocupar a la señora Midoriya, debería ser un buen hijo y no hacer tantas estupideces, Bakugou no lo entiende, ¿Es tan difícil ser malditamente normal?
Bicho raro.
No tardó en notar la conmoción en el rostro de las enfermeras cuando preguntaba por la habitación de Deku, la reticencia de mostrar el camino, o de dar cualquier información.
Automáticamente se preguntó qué habría hecho Deku para causar tal reacción.
Él quería exigir respuestas, pero su madre lo detuvo con una mano en el hombro.
Ni siquiera él es tan maldito como para presionar cuando claramente no es el momento ni el lugar.
Además, su padre vino a la visita con ellos, lo que ya no auguraba nada bueno, su padre que elige dar un paso al costado como un cobarde fue en señal de apoyo.
Todo le sabía a ceniza en su boca.
"Deberías dejar de dar problemas"
A la entrada de la habitación su madre finalmente lo hizo detenerse.
— Katsuki, necesito que escuches a tu madre ahora ¿Sí? — Se tentó automáticamente a responder, no necesitaba una llamada de atención, no necesitaba que lo trataran como un niño, incluso él sabe que no se debe gritar en un recinto hospitalario, no era la primera vez que iban.
Y, aun así, la presencia de su padre a sus espaldas le hizo tragarse sus palabras.
— Se que siempre te he dicho que seas bueno con Izuku, pero ahora más que nunca, necesito que seas paciente, necesita un amigo — Si es lo que necesita, han llamado a la persona equivocada, no son amigos.
"Tu cara lucía como si quisieras ayuda"
Kacchan nunca había visto una cara y creyó que la persona necesitará ayuda.
Deku vio lo impresionado que estaba Kacchan de verlo, y sintió que debía ayudarlo. Darle un poco de consuelo.
Así que sonrió.
— No te esperaba, si hubiera sabido que vendrían, me habría puesto más presentable — Desvió la mirada, apretó y soltó, aun con espasmos cada vez que intentaba mover su mano izquierda.
Y Kacchan, impresionado como estaba, se sintió subestimado.
Nunca salen cosas buenas cuando Kacchan se siente subestimado.
Rugido no es la palabra correcta para describirlo, los humanos no rugen después de todo, pero sin duda, el sonido que salió de su boca puede describirse como animal, y se abalanzó sobre Deku.
Tropezó en el camino, arrancó unas cuantas intravenosas, creando un ruido terrible en las máquinas que median las constantes vitales. Y tiró de la ropa de Deku.
— ¿¡Quién te hizo esto?! —
Y ¿Qué iba a decir?
— Me lo hice a mí mismo, cálmate Kacchan — Por supuesto, Mitsuki no soportaría nada de eso, así que retrajo a su hijo como pudo, y aun, todo lo que decía, caía a oídos sordos, no importa cuánto elevara la voz, cuantos zapes estuviera dispuesta a dar, su hijo es más joven y entrena, tiene más fuerza.
— ¡Joder con eso Deku! ¿¡Te parece divertido?! —
— ¡Por favor, detente! — Por supuesto, Inko llegó a salvar el día.
Solo con su influencia, solo con las lágrimas corriendo por su rostro, es que Kacchan se detiene. No la quiere ver llorar, ella siempre fue amable con él.
Su madre lo agarra de la nuca y lo obliga a formar una semi-reverencia, pero él no habla.
No se disculpa, pero deja de gritar.
No se arrepiente de arremeter, si tuviera que arrepentirse, sería por el momento, todo indicaba que debía tener paciencia, y no logro controlarse hasta estar solo.
Como un niño inmaduro.
Muerde el interior de su mejilla y decide que él no debió estar ahí desde un principio.
Pero, Tomura ya ha escuchado suficiente ajetreo para que le llame la atención.
Ríe al enterarse. Se burla al respecto, siente que es justicia divina.
"Se lo merece por entrometido"
Si Tomura se ha visto obligado a enfrentarse a los héroes, a revelar su pasado, le parece justo que el chico que lo metió en este enredo tenga su parte de dolor.
Todos están tan conmocionados, que se olvidan de vigilarlo atentamente como siempre lo han hecho este tiempo, las enfermeras, frenéticas, cuchicheando entre ellas, ansiosas, no le han dado la misma dosis de somníferos de todos los días.
Al anochecer se escapa de su cuarto, el héroe o policía que debía vigilarlo, dormido.
Piensa en irse, piensa en lo fácil que sería irse ahora mismo, sería un salto por la ventana, y desaparecer hasta la siguiente ronda.
En cambio, decide que, si escapará, no lo hará sin dejar su propio regalo.
(Si piensa en lo probable que es que estén vigilando su propia ventana, le sirve bien como excusa).
En un principio, pensó en romper el cuello del mocoso, muchos problemas le ha causado ya como para preocuparse por la orden de su sensei, en su opinión, Izuku Midoriya ya ha vivido con demasiado tiempo prestado.
Chasqueo la lengua al verlo despierto parado en la cornisa de la ventana.
Era frustrante, él pensando en cómo matarlo, y el chiquillo ya estaba en camino de resolver el problema por su cuenta.
— Tienes un serio problema con las alturas, ¿Lo sabes verdad? — Lo vio sobresaltarse, lo vio tambalear y resbalar.
Uso tres dedos para sostenerlo desde el cuello, y lo retrajo a la habitación.
Si hubiera muerto de esa forma, no habría sido nada satisfactorio.
— Das más problemas de los que vales ¿Qué clase de mocoso eres tú? — Y el niño tenía el descaro de encogerse, ni siquiera una sola palabra para defenderse.
Shigaraki no tiene nada de esto.
Lo agarra firmemente del cabello, ve algunos caer instantáneamente, y ve que se muerde los labios para evitar gritar.
Su quirk es rápido, y el cuero cabelludo es frágil, no tarda en obtener sangre en su mano. Pero, sin reacciones no es divertido, nada sobre este niño es divertido se da cuenta, así que lo suelta.
Shigaraki realmente quiere saber cuál es el objetivo de este evento, quiere que termine ya, es demasiado aburrido, no sabe que tanta experiencia recibirá en recompensa, y nunca ha sido fan de la trama en los juegos.
Prefiere directamente la parte de entrar a la mazmorra y matar al jefe.
"Game over".
— ¿Qué es lo que quieres, niño? — ¿Por qué no simplemente se muere? Claramente ha pensado en desaparecer, si pararse en las cornisas es un indicativo, pero, es duro como una cucaracha. Si Tomura no hubiera provocado esa caída (y evitado el final) el niño no habría saltado, está seguro de eso, hay algo que lo detiene, y es eso, lo que Tomura no comprende.
— Estás herido — Será el estado de ánimo, será que el niño no es muy listo, pero esa es su respuesta a la pregunta de Tomura, y eso solo provoca que se rasque el cuello.
— ¿Quieres que esté herido? ¿Por eso me empujaste de un puto edificio? ¿Me quieres matar? ¿Quieres jugar tanto al héroe que quieres deshacerte del villano? — Una parte de Tomura se regocija, una parte de él se siente dichosa.
Este es el motivo, este es el motivo, por supuesto que este es el motivo, tenía razón, tenía razón, tenía razón.
— Quiero que no estés herido — Shigaraki inmediatamente le da una bofetada.
No le gustan las mentiras.
El niño se mueve, de forma extraña, pero se mueve, que es más de lo que había hecho en todo este tiempo.
Shigaraki lo vuelve a abofetear, ¿Tal vez es sonámbulo?
Cuando Shigaraki se prepara para una tercera -las que sean necesarias para que se despierte- el niño llega a un mueble que claramente no está ahí para su uso.
Y saca algunas vendas.
Shigaraki se pregunta cómo espera el niño vendar su cabeza con una mano incompleta. Ríe un poco ante el pensamiento.
Pero, el niño se acerca, y envuelve las heridas frescas por rascaduras en su cuello.
Es un movimiento extraño, como el de un atleta con su cinta.
Siente que algo se atora en su garganta al verlo.
Finalmente lo mira a los ojos, están nublados, están desenfocados y opacos.
Se pregunta si alguna vez lo vio así antes.
No eran así cuando lo vio matar a alguien, no eran así cuando estaba llorando, no eran así cuando los lanzó por un edificio.
Descubre que no le gustan.
— Bicho raro — Él asiente.
— ¿Me vas a matar por tirarte de la azotea? — Cree que, si el niño estuviera en sus sentidos, estaba murmurando, o tartamudeando, o chillando en pánico.
Cree que nunca más lo verá en un estado tan calmado como el de ahora. Se pregunta si son drogas, o un mecanismo de defensa de su cerebro al perder parte de su brazo derecho y su meñique en la izquierda.
Más tarde, se dará cuenta que el niño ni siquiera debía poder pararse, tiene operaciones frescas, y sin duda no es el estado de salud óptimo para estar al borde de una ventana.
Pero ahora, ahora solo ve al niño, y no ve al que quiere ser un héroe desesperadamente, tampoco ve a un inocente que intento hacer la vista gorda.
Sin esa categorización, sólo ve una víctima.
Descubre, puede empatizar con eso.
— Debería, ¿Por qué lo hiciste de todos modos? Ya demostraste ser más autodestructivo que útil en cualquier sentido — Pensó en su sensei, lo despellejaría vivo si Shigaraki no fuera útil.
— ¿Pero, funcionó? Te iban a ayudar — Tomura no podía tener una conversación con esta persona tan ida como estaba, todo lo que decía, no tenía sentido.
Así que lo sacudió.
Y la respuesta del niño, fue entrelazar sus dedos. Automáticamente, Tomura se intentó alejar.
Recordó el rostro de su hermana. No está seguro de porqué
— Ya que no tengo mi meñique, si entrelazamos los dedos de esta forma, tu propio meñique queda en el aire, no me harás daño — Shigaraki se burló al respecto.
Solo necesita un espejo, todas las heridas que posee Midoriya Izuku, se deben a Tomura.
Eso se siente mal.
No hizo nada, se niega a tomar la responsabilidad de esto.
Él definitivamente no es el causante de las heridas del niño.
"¿Entonces, ¿quién?"
Su mente proporcionó: él mismo.
Pero, Tomura lo ve, y no logra comprender que una persona se haría eso a sí misma. Shigaraki lo ve y no puede ver una pizca de masoquismo.
Solo de resignación.
Ah, entonces es por eso por lo que la gente estaba escandalizada.
No es su culpa, pero está resignado, cree que entiende al chico de los gritos ahora.
Da tanta rabia verlo.
Ya no es gracioso.
— ¿No estás enojado? — Sabe que él lo está, le parece imposible ver tanta tristeza, pero ni una gota de ira.
— Es un accidente, ocurren todo el tiempo —
¿Fue un accidente? ¿No es posible, que, si hubiera tenido quirk, lo habrían atendido mejor? ¿Le habrían dado más importancia?
— Mierda, eso es lo que es — Se pregunta cuántos accidentes deben ocurrir antes de que una persona se dé cuenta de lo cruel que es el mundo, de lo podrida que está la sociedad.
¿Cuántos accidentes tuvo el?
Su hermana.
Su mascota.
No quiere pensar en más.
¿Es él, en sí mismo, un accidente?
¿El que Nana abandonara a su padre es un accidente?
¿El que todos hicieran la vista gorda?
Se pregunta si todos creen que todo son accidentes fuera de su control, si creen que la culpa recae en un poder misterioso y divino, en lugar de las pequeñas, medianas o grandes responsabilidades que tienen asignadas.
¿Les gusta vivir así? ¿Creyendo que todo está fuera de su control?
Eso está tan cerca a todo lo que Shigaraki odia de la sociedad, que su sangre hierve.
Está tan innegablemente mal, tan incorrecto, Tomura simplemente no puede ignorarlo.
— Podría arrancarle la piel de sus párpados si quisieras —
Es lo más cerca que Shigaraki puede y ofrecerá como una condolencia, un consuelo. A cambio, recibe parpadeos incrédulos.
— ¿Por qué harías eso? — ¿Con que propósito?
Repentinamente se sonroja de la vergüenza.
No debió decir nada.
— Sabia que tenías un buen corazón — Tomura lo duda, piensa en lo dispuesto que estaba hace unos minutos de matarlo, piensa en su ira justificada y merecida, piensa en todo el dolor que quiere causar, y sabe con certeza que no, no lo tiene.
No sabe lo que es un buen corazón, nunca lo ha sabido, pero supone, que son lo opuesto al significado de su palabra especial, de aquella de la que está tan orgulloso.
"Villano"
Luego mira a esta pobre víctima que tiene sus esperanzas en él, y algo duele.
Repentinamente, ya no está tan orgulloso de ser un villano.
— No digas tonterías y consigue un buen par de manos — Se pregunta si la tecnología para eso es demasiado cara, nunca lo ha pensado.
Su sensei, conectado externamente a tubos, respiradores, deforme por los bordes, nunca ha dicho una sola palabra al respecto.
— No hay necesidad, no sabría qué hacer con ellas de todos modos — Tomura mira descaradamente los muñones, mira el hilo en aberturas que no debían estar ahí en un principio, se rasca el cuello, y luego ve sus propias manos.
— Construirme manos — Piensa en las manos de su padre, piensa en su disfraz, piensa en todas esas manos, piensa en la imposibilidad que es tocar a una persona, piensa en todo.
Realmente, ¿Quién necesita manos?
— Tus manos funcionan bien, puedes abrazar a tus seres queridos con ellas — Se estremece.
No, no puede.
— Entonces matate por lo que me importa — El niño ríe, y luego hiperventila al ver una bruma formarse en su ventana.
La paz duró demasiado.
Shigaraki sabe que es su señal de salida, así que simplemente se va. No hay despedidas, lo volverá a ver, está seguro de eso, sensei le dijo que lo dejara vivo después de todo, y el mocoso es demasiado entrometido para entender la piedad que se le ofrece tan amablemente.
Deku miró las cámaras, y decidió que era demasiado problemático.
Izuku Midoriya era un nerd, le gustaba la ficción, los libros, las películas, la farándula, e historias de realidad. No es tan inocente como para no saber lo que pensara la policía de esta pequeña conversación, no sabe si se grabó el sonido, no sabe porque le importa.
Pensó en matarse esa tarde, y nadie intervino, salvo Tenko, como aprendió de Gran Torino.
Rio un poco, no sabe porque siempre que se encuentra con él la emoción es instantánea, pero, lo hace sentir vivo.
El miedo lo hace sentir vivo, la adrenalina la mejor droga.
"Debes ser un buen niño, siempre devuelve los favores".
Deku, como el nerd que era, sabe las maravillas que proceden de una cámara, así que la apagó.
No está seguro de cómo funciona exactamente, pero, sabe que muchas cosas en un hospital o una clínica funcionan en base al campo magnético y energía alterna, gracias Tesla por tanto.
Sabe que un marcapasos se puede cargar usando este tipo de energía, y sabe que las UPS tienen una gran relevancia, no está seguro si las cámaras funcionan con el mismo sistema, no sabe nada de electricidad, pero al menos en las películas, un inductor, una bobina para ser más precisos, puede hacer maravillas.
Gracias al cielo por la modernidad.
Gracias al cielo por la sensibilidad del almacenamiento de energía, y el derroche innecesario, una batería de toda la vida podría haber sido mejor opción que una UPS o un condensador, pero Deku como nerd que es, que va a saber.
Lo importante, es que a la mañana siguiente nadie noto nada fuera de lo particular.
Si el personal se extrañó por no tener grabaciones de la última noche, no parecieron pensar que fue intencional y llamaron a mantención, problema resuelto.
Deku se siente bien al respecto. Se siente como un niño pequeño que realizó una travesura.
Y Gran Torino puede verlo.
Está preocupado, y con razón, después de todo, está actuando demasiado extraño, donde el día anterior estaba roto, con ganas de llorar, ahora estaba con una especie de felicidad vacía.
Del tipo que puede comerse el mundo porque el día de mañana morirá.
El infierno se enfriará antes de que Gran Torino crea por un instante que el mocoso no tiene ninguna relación con la fuga de Tomura, y si es así, se pregunta exactamente del lado de quien está el niño.
Se siente estúpido, le creyó cuando dijo que se lanzó para que Tenko recibiera atención, no lo dudo, entonces, ¿Por qué dejarlo ir ahora? Estaban tan cerca de conseguir ayuda real.
Y se les fue de las manos.
Si Gran Torino se siente así, no quiere saber cómo está Toshinori, debe estar devastado.
Un niño, el nieto de su maestra, en tales condiciones.
— ¿Dónde está? — Pero el niño no responde.
Debería ser pecado tener una cara tan inocente, y aun ocultar tal maldad.
— ¿Estabas mintiendo? — Se siente exasperado, se siente responsable.
Shimura Tenko huyó bajo su cuidado, debió dejar más de un guardia a su cargo, o ninguno, y estar las 24 horas del día a su lado, debió dejar de lado toda cordialidad, debió actuar y no relegar sus deberes.
Era un héroe, no debía irse a dormir y dejarlo vigilado, no debía comer, no debió desviar su atención por un solo momento.
¿Qué? ¿Es un novato ahora? ¿No ha pasado antes por esto? Tan vergonzoso.
— No debimos confiar en ti —
Como si el invalido tuviera la culpa, como si él pudiera haberlo detenido, como si no hubiera intentado con todo de sí ayudar.
Simplemente, no podía más, simplemente, creyó que Shimura Tenko no recibiría la ayuda que merecía ahí.
Simplemente, creyó que lo correcto era dejarlo ir. Al menos por ahora.
Cuando pueda prometerle seguridad, cuando no tenga que recurrir a atentados contra la salud para que pueda creer que merece más.
Cuando deje de temblar solo con ver su sombra, cuando el rencor que nace en su corazón se resigne.
Cuando pueda decir de todo corazón: Todo está bien porque estoy aquí.
Ahora mismo, su mente susurra traicionera: Todo está mal porque él está aquí.
Siente asco de sí mismo, por querer culpar a alguien más, cuando quien está mal, innegablemente, es el mismo, cuando es tan inútil, cuando todo lo que puede decir son palabras vacías.
Así que, dará un paso a la vez.
— Mamá, aun quiero ir a la U.A —
No sabe si ella lo escuchó, no sabe si lo merece cuando incluso un héroe lo mira con tanto juicio.
Pero, no está listo para rendirse, no está listo para dejar ir la adrenalina, el miedo, o la esperanza en su corazón.
Porque si la abandona, Deku no será nada, Deku podría no volver a cenar esta noche, Deku no podrá pagar la deuda de vida que tiene con su madre.
— Quiero entrar al curso de soporte —
Que así sea.
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Oliwi, adivina adivinador, no puedo creer que no pasó un año desde la última actualización, pero bueno, detalles.
Estoy seriamente considerando pasar mis fics en emisión a Ao3, casi ya no uso , y en realidad, casi nadie me lee, así que, su voto en esto es apreciado, si no hay quejas, es lo más probable que pase, más por comodidad personal que otra cosa, pero sé que no todos saben cómo usar Ao3, por tanto, parece prudente avisar.
En realidad, no tengo mucho que decir cuídense? Vacúnense.
Eso, ciao ciao~
