Oficialmente quería publicarlo a más tardar uno o dos días de Navidad... Resulta que ni en Navidad ni en Año Nuevo pude escribir y, en realidad Enero también tuve ciertas cosas que hacer y luego tuve un pequeño bloqueo, por eso prácticamente tarde 2 meses para publicar este capítulo... aún así estoy satisfecha por esto, a pesar del posible OoC de Asmodeus y Clara.
Si hablamos de AzzKura, pienso que si hay un progreso romántico entre los dos empezará como un accidente por eso escribí esto xD El capítulo me parece más largo, ahora... solo me falta el de IruAme.
Espero les guste!!
Asmodeus x Clara
Cuando estaban una vez más en el salón de clases, Clara los recibió con una sonrisa. — ¿Cómo está Lied? — Pregunta un poco preocupada por su compañero de clases.
— Muy feliz para estar desmayado — Contestó Asmodeus, Iruma solo rio nerviosamente.
— Creo que estará bien — Comentó el de cabello azul. Realmente pensó eso, que todo se quedaría con un chico enamorado en la enfermería... Hasta que Kerori entró en la aula con una expresión de enfado y al verlo, caminó hacia él con fuertes pisadas. No hubo explicaciones cuando la chica de anteojos se plantó frente a él y le aventó uno de los muérdagos que antes había colgado, en la cara.
— ¡¿Qué te pasa?! — Gritó Asmodeus, muy indignado, como si la ofensa fuera hacia él, y de alguna forma se sentía así porque ya toda la clase estaba de acuerdo en algo: una ofensa a Iruma era una ofensa para el demonio de cabello rosa.
— ¿Por qué no le preguntas a Purson? — Fue su respuesta. Iruma se preguntó lo que había pasado con esos dos, las últimas noticias de Purson era que se dirigía hacia la azotea. Observó el muérdago, desde que el demonio músico se había incluido con sus compañeros ya le es usual hacer comentarios burlescos o algunas bromas con Lied (increíble lo bien que se llevaban).
Desvió la mirada y la puso en sus amigos, en un principio Azz y Crocell discutían, ahora parecía más un debate sobre Purson y sus libertades, parece ser que Asmodeus pudo simpatizar con ella porque la forma igualada con la que se dirige a Iruma le da migraña, a palabras del demonio de cabello rosa.
Iruma intentó detener tal debate porque quiere más detalles de lo que pasó con su amigo porque le preocupa. Clara, en cambio, observa porque le divierte y de vez en cuando aporta con ellos. El humano suspiró, y decidió que era más rápido ir a buscarlo en la azotea.
— Es irritante — Exclamó la Reina de hielo — Siempre revelando secretos.
— Pero eso solo lo hizo un día, cuando no quería ser parte del número en el festival musical — Comenta Clara.
— Ni que lo digas, casi me da algo cuando se le pegó a Iruma-sama el día de sus ritos demoniacos — Le respondió Asmodeus, ignorando a la demonio de cabello verde.
— Fue un abrazo, Lied y yo también lo hicimos...
— ¡¿De qué lado estas?! — Gritaron los dos al mismo, dirigiéndose a Valac.
— Yo solo digo la verdad — Dijo con un puchero.
— Por cierto... — Sabro se acercó a ellos — ¿Por qué mi rival salió corriendo del aula? — Preguntó. Asmodeus volteó la cabeza hacia donde minutos antes estaba su mejor amigo, ahora solo había un espacio vacío.
— ¡Iruma-sama! — Grita antes de salir del aula hacia quién sabe donde, Clara lo vio y se preguntó si tenía que seguirlo o esperar a que Iruma regresara. Al final se preocupo por AzzAzz así que lo siguió.
...
— ¡Iruma-sama! — Vuelve a gritar el nombre de su mejor amigo, pero de nuevo no hay respuesta. Suspiró, tal vez fue muy impulsivo al salir corriendo en ayuda de Iruma, pero generalmente el chico de cabello azul le dice cuando se va o necesita ayuda. Realmente se había acostumbrado a ser un apoyo para Iruma, dado que sabe muy poco del mundo y su inocencia lo hacía vulnerable, pero desde que empezó a ver a todos sus compañeros de clases como sus amigos, es como si tuviera que compartirlo con ellos.
Eso podían ser solamente celos, inmaduros e infantiles, pero lo eran. A pesar de tener el grado de alma gemela para Iruma, a veces era un poco inseguro sobre si era un buen amigo o no.
— AzzAzz ¿Estás bien? — Preguntó la chica de cabello verde al llegar donde él, le preocupó un poco ver a uno de sus mejores amigos en esa posición: de rodillas, con ambas palmas de las manos en el piso, viendo hacia abajo y con una aura depresiva expandiéndose por el pasillo. Uno se sentía derrotado de solo verlo.
— No — Contestó, por su voz hasta parece que tenía ganas de llorar — Soy un mal amigo — siguió diciendo. Clara ladeó la cabeza, a veces Asmodeus se monta películas dramáticas en su mente sin razón para eso. Era algo un poco divertido, pero como amiga se preocupa por eso.
— Estás exagerado, no puedes decir que eres un "mal amigo" solo porque Irumachi salió corriendo cuando vio la oportunidad — Okey, incluso para Valac esa respuesta se había escuchado mal.
— ¡No lo hagas sonar como si lo estuviera acosando! — Pidió el demonio de cabello rosa, aunque es prácticamente así, piensa Valac.
— No te preocupes, somos más importantes para Iruma que cualquier compañero de clases — Comentó Clara antes de acercarse para palmear la espalda del chico. Asmodeus asintió en silencio.
Las ocasiones en que Clara tiene que consolar a sus dos mejores amigos parecen ser mucho últimamente pero Valac no se queja, le encanta consolar gente, es una actitud maternal que le sale muy natural, piensa Alice. — Gracias, Clara — Murmuró él, sin insultos ni gritos. Desde el festival musical se acercaron un poco más, así que lo que ella hace por él, a Asmodeus le es un poco más fácil agradecerle.
No tardó tanto en volver a su actitud cordial y preocupado por su mejor amigo. Clara sonrío, definitivamente prefiere verlo así que verlo depresivo.
— Habrá que esperarlo en el salón — Comentó Valac, dándole la espalda a Alice. — Hmm... ¿Qué es eso? — Caminó unos pasos más, observando la decoración extraña colgada del techo.
Asmodeus volteó hacia lo que atrajo la atención de su amiga. Ahora que lo recordaba, Clara no estaba presente las veces que Iruma explicaba esa extraña tradicional. — Iruma lo llama muérdago, lo colgó por toda la escuela para reafirmar las relaciones de amistad de todos... O algo así — explicó el chico.
— Oh... — Fue lo único dicho por la demonio de cabello verde. Clara se le quedó viendo la planta que colgaba del techo, colgaba con un listón de color rojo. Alice también lo observó y luego bajó la mirada hacia Valac. — ¿Y como funciona? — Preguntó con genuina curiosidad.
Azz no contestó, de repente sintió un poco de miedo de decirle de esa tradición: si le dice que debe besar o abrazar a la otra persona, sabe que no logrará quitársela de encima durante todo el día, así que era mejor dar el primer paso antes de que fuera ella quien quisiera hacerlo.
Se acercó a Clara, y ya a su lado empezó a bajar para desecharse de su orgullo y darle un toque inocente en la mejilla, o esa fue su intención.
— ¿Az...? — Al voltear para ver a su amigo, quién no contestaba y eso le preocupó, Clara no esperó que los labios de Azz y los propios se encontraran. Fue un accidente y un toque inocente, pero ninguno de los dos sabían como reaccionar.
Cuando su mente empezó a funcionar de nuevo, las mejillas de Alice se tornaron rojo carmín y tan pronto como procesó lo que estaba pasando, dio un salto hacia atrás, alejándose de Clara, quién aún no reaccionaba.
— Lo siento, no era mi intención — Asmodeus intentaba disculparse, estaba tan nervioso por lo que pasó, sintiéndose mal porque Clara era su amiga y lo que hizo podía considerarse acoso sexual... Aún si fue un accidente, para alguien como Asmodeus eso fue algo imperdonable.
— Tu... — Poco a poco, el rojo de sus mejillas se acentuó. — Yo... N-no pensé que te gustara — Terminó de decir Valac, tartamudeando. Asmodeus empezó a hacer aspavientos con las manos.
— ¡Te equivocas, a mi no me gustas! — Exclamó el demonio con poderes de fuego, pero se arrepintió al ver la expresión triste de la chica de cabello verde, pero él solo había dicho la verdad... ¿Verdad?
Después de eso, el silencio no se hizo esperar, en el pasillo solo habían dos jóvenes, Clara inusualmente callada y Azz en pánico intentando evitar que ella malentendiera todo.
— ¡Fue un accidente! solo quería darte un beso de amigo en la mejilla —.
— ¡Los amigos no se besan! — Exclamó Clara, tal vez indignada, Azz no lo puede leer correctamente. Quiso decirle que según esa tradición de la que habla Iruma, los besos en la mejilla son comunes en amigos, pero suena más como una excusa que como un dato normal. — Y me da igual porque a mi tampoco me gustas tu — Comentó mirando hacia otro lado mientras hacía un puchero
De nuevo silencio, cada uno sumergidos en sus pensamientos y con la tonada de los latidos de sus corazones de fondo. Un poco asustados porque esa era la primera vez que les pasa algo así.
Se hubieron quedados así hasta que alguien los viera de no ser porque el celular de Asmodeus empezó a vibrar con un mensaje de Iruma.
Azz, ¿puedes ayudarme en la azotea? Purson necesita de tu ayuda.
Y por primera vez, a Asmodeus le alegró escuchar (leer) el nombre de algún compañero suyo, incluso si ese es el de Purson.
— Yo... debo irme, Iruma me necesita — Comentó Azz, casi huyendo de Clara, dejando a la chica de cabello verde sola. Soltando el aire que no se había dado cuenta que había retenido, ella piensa en lo que había pasado, sin entender sus propias reacciones
Dio media vuelta para regresar al salón de clases, intentando de paso que su corazón calmara un poco su ritmo.
Notas de eclipse:
Un vez más, disculpen si es muy Out of Character. Por cierto, me encanta lo fluffy xD
