Descargo de responsabilidad: Los personajes de Twilight son de Stephanie Meyer. La historia no me pertenece, esto es una adaptación.

Resumen: La arrogancia del león no se define sólo por aquellos que manda, también reside en su pelo. Acostumbrado a dar órdenes, y que le obedezcan, no puede creer cuando un peluquero con tentadoras curvas corta un trozo de su preciosa melena. Pero su mayor error es huir de él. Corre lo más rápido que puedas, ratoncito, porque a este gato le encanta perseguir.


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Capítulo 11

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Edward

Proteger.

Ése fue el segundo instinto de Edward después de que él se las arreglará para controlar el primero, que rugió ¡Matar!

Satisfactorio, pero también contra las leyes humanas. Aguafiestas.

Sin embargo, algo había que hacer. No hacía falta un sentido del olfato finamente afilado para percibir el terror que emanaba de Bella. Un simple grafiti no debería haber bastado para aterrorizar a su valiente ratón. Pero cuando ella había expuesto la posibilidad de que la amenaza podía haberla dejado un ex-pretendiente, él empezó a formarse una imagen.

Una imagen que requería más información. Pero él no podía exigírsela a ella, que fue la única razón por la que él le permitió huir sola a su apartamento. Fue contra su buen juicio, pero él lo permitió, teniendo que contentarse con el conocimiento de que no estaba lejos.

La lógica, sin embargo, no alivió a su bestia salvaje interior. El olor de sangre, y no sólo sangre, sino la sangre de un lobo, fue lo que lo condujo al borde. Quienquiera que había dejado el mensaje era un Lycan(1). Un enemigo. Uno que no sólo se atrevió a amenazar a su mujer, sino que también se atrevió a entrar en su territorio.

Aunque Edward no dirigía a los lobos de esta ciudad, el grupo licántropo eran pocos en número, ya que no muchos se lanzaron a la vida de la ciudad, sabían que no debían cruzarse en su camino.

Las reglas declaraban que todo Lycan que entrara en su ciudad tenía que reportarse al líder de su clan. El líder, a su vez, notificaba a Edward, que, siendo un rey felino cortés, le permitía al visitante quedarse, con la condición de que él o ella se comportaran. Pero cruza la línea y…

Digamos que Edward hacia cumplir sus leyes, que habían sido creadas para protegerlos a todos del descubrimiento. El hecho que alguien se atreviera a presentarse para causar problemas no sentaba bien en absoluto. Sobre todo porque significaba que Bella estaba tratando con algo más que un ex-novio ordinario que se negaba a dejarla ir.

Otro intenta reclamarla. Pero fallará. Él se aseguraría de ello.

Edward tenía que ignorar a su león, que orgullosa e impacientemente, exigía que ellos la siguieran y permanecieran cerca de ella. Un instinto afilado durante los años le decía que ella estaba segura en su apartamento. La cerradura no mostraba signo de haber sido manipulada, y un chequeo rápido del callejón no reveló ningún rastro reciente de cualquiera que tratara de subir por la escalera de incendios. El lobo había dejado su mensaje y marchado.

Pero cuando se trataba de Bella, las suposiciones no eran suficiente. Él necesitaba estar seguro. Para verla a salvo por sí mismo.

Para ese fin, se encaramo a la raquítica estructura metálica que el protocolo de incendios exigía, quedándose fuera de vista de la ventana bien iluminada en el segundo piso. Un atisbo rápido dentro le mostró un lugar pequeño, amueblado sencillamente. Él no notó ninguna señal de violencia y ni oyó nada más que suaves sollozos.

Ella llora. Soltó un rugido silencioso de frustración.

Él luchó duramente para no entrar en el apartamento de Bella y arrastrarla a sus brazos, prometerle que no tenía nada que temer. Sin embargo, ella había dejado claro que quería estar sola, y forzando la entrada ahora no haría nada para aliviar su temor.

Y dado que ella agarraba una lata de spray pimienta, cualquier esfuerzo por llegar a ella sería desagradable para ambos.

En cambio, él sería su protector oculto, él haría guardia afuera. No temas, ratón. Yo te cuidare. No te harán daño. No podía prometer lo mismo para el tipo que la asustó.

Un tipo del que necesitaba un nombre y una cara. Edward hizo algunas llamadas telefónicas, y no, a él no le importaba que fuera tarde y que las personas pudieran estar acostadas.

Si ellos trabajaban para él, entonces eran presa fácil.

—Jasper. — Él no se molestó con sutilezas cuando su segundo contestó. —Necesito que averigües lo que puedas sobre Bella… —Él hizo una pausa cuando comprendió que no conocía su apellido. Maldición.

—¿Bella qué?

—No sé su apellido, pero no debe ser demasiado difícil de averiguar. Ella es la nieta de Billy, recientemente se mudó aquí desde el oeste.

—¿Puedo preguntar por qué estás pidiendo información sobre la muchacha?

—Porque yo lo digo.

—Excúseme, Sr. Alto y Poderoso por atreverme a hacer una pregunta.

— No estás excusado, pero te diré por qué quiero la información ya que podría ayudar. Parece que su ex-novio ha aparecido para acosarla. Por lo que parece, es tremenda joyita. Piensa que aterrorizar a las mujeres es aceptable. Me gustaría encontrarlo y mostrarle por qué es una mala idea. —Mostrarle con lento y agonizante detalle por qué nadie amenaza a los que él considera suyos.

—Sabes que el asesinato va contra la ley, — le recordó Jasper.

—Sólo si ellos encuentran un cuerpo.

—Buen punto. ¿Tienes alguna pista sobre este tipo?

—No mucho. Ella utilizo el nombre de James y dijo que ellos salían cuando estuvo en el oeste. Oh, y ella tiene una orden de alejamiento contra él. Él también es un lobo.

—¿Un Lycan que se atreve a entrar en nuestro territorio?

El tono de Jasper cambió. Edward no era el único al que no le gustaban los intrusos.

—Atreviéndose y ahora amenazando a una mujer. Quiero que lo encuentres. Te he dado bastantes detalles para que puedas desenterrar alguna suciedad. Quiero una foto del idiota y más detalles.

—Tendré algo en tu escritorio por la mañana.

Mañana estaba demasiado lejos.

—Tu tendrás algo para mí en la próxima hora.

—No me pagas bastante por esto, —refunfuñó Jasper.

—Te dejo vivir. Ése es suficiente premio.

Con la tarea de Jasper puesta, y su enojo todavía cociéndose a fuego lento, al siguiente que Edward llamó fue a Emmett.

—Si no quieres que en las noticias aparezca un informe de un león que corre salvaje por la ciudad, trae tu culo aquí. Y trae una botella de disolvente y algunos trapos.

Él le dio la dirección a su omega antes de colgarle.

Mientras esperaba a Emmett, hizo todo lo posible por controlar su bestia rabiosa.

Pero mientras él mantenía al león contenido, el hombre estaba bastante condenadamente agitado también.

Alguien había amenazado a Bella. Ella podía decirle que no era de su incumbencia hasta que las vacas vinieran a la puerta de la cocina y se ofrecieran para la cena. Ahora mismo, ella estaba arriba. Llorando. Su combativo ratón llorando abiertamente.

Como. Un. Infierno.

Él respetó su deseo de estar sola esta noche porque él tenía trabajo que hacer, como asegurarse que él no iba como una bestia alborotada -y orinando en cada esquina de cada maldita pared que él pudiera encontrar para que si el lobo volvía supiera que había disgustado a este alfa. Sin embargo, esta era la última noche que estarían separados.

He encontrado a mi compañera. Y de ahora en adelante, ella nunca estaría sola de nuevo.

Tan pronto como ella se había corrido en sus dedos, él estuvo perdido. Humana o no, Bella le pertenecía, lo que causaría un montón de problemas, sobre todo con las hembras de su manada. Pero él los manejaría. Él era, después de todo, el jefe-incluso si ellos tendían a olvidarlo a veces.

Paseándose por la acera delante del edificio, oyó el zumbido antes de ver a Emmett llegar en su totalmente engalanado Honda Goldwing(2). Los dueños de Harley´s podían meter las narices sobre su elección de motos, pero sólo una vez un par de imbéciles le dijeron algo a la cara a Emmett. Era curiosa la leyenda de él atando sus barbas en un nudo viajero. La versión de Emmett de justicia poética.

El hombre grande bajó de su moto y caminó hacia Edward, que se había detenido para mirar fijamente la ofensiva puerta.

Eso no es muy agradable, —comento su omega.

—¿Te gusta señalar lo obvio? — Fue la rápida contestación de Edward.

—¿Conozco a quién vive aquí?

—No del todo, pero has oído hablar de ella y de sus habilidades para el corte.

—Asumo que te refieres a la peluquera. ¿Esta es su puerta?

—Sí, ésta es su puerta. Ella está arriba llorando ahora mismo debido al idiota que dejó esto.

Edward dio un puñetazo en la palma de su otra mano.

—A juzgar por tu ira actual, supongo que tu cena fue mejor de lo esperado.

—Yo apenas llamaría a esto mejor. Yo traje a Bella a su casa, esperando una noche de… simplemente digamos cosas divertidas, sólo para que ella me despachara, aterrorizada debido a algún imbécil.

—¿Y tú no mataste a nadie? — Emmett arqueó una ceja. —Estoy muy orgulloso de ti.

—Guarda tu sarcasmo. Te pedí que vinieras para impedirme hacer algo drástico. Tus comentarios no están ayudando.

—Si sientes necesidad de pegarle a algo, yo estoy aquí para ti. Y si te hace sentirte mejor, yo te pegaré también.

—No creo que eso sea necesario. — Edward no necesitaba terminar tirado en el pavimento. Siendo el alfa de su manada podría decirse que Edward era fuerte, pero cuando tenía que ver con fuerza bruta, Emmett les sobrepasaba a todos.

La mezcla de león-tigre le convertía en un gran hijo de puta, pero afortunadamente para ellos, él no tenía interés en el poder o en dirigir la manada. Emmett amaba su papel como Omega, un tipo que, con una sola mirada y crujido de sus nudillos, podía calmar cualquier situación impetuosa. O golpearlos de ser necesario.

—Todavía no te he dicho la mejor parte.

—El tipo es un lobo. El olor de la sangre lo delata. ¿Ella lo sabe?

—Lo dudo. Pero de nuevo, realmente no tuve la oportunidad de preguntarle. Si ella no sabe sobre nuestra especie, entonces soltarle, "eh ¿tu ex por alguna casualidad es un hombre-lobo?"' es una manera segura de que nunca me volvería a ver. — Como si él fuera a permitir eso.

—¿De nuevo? La muchacha realmente debe de haberte impactado.

Ella había cambiado muchas cosas. Sin embargo, él no estaba de humor para discutirlo en ese momento. —¿Trajiste los suministros de limpieza? —preguntó Edward.

—Sí, ¿pero nosotros no debemos dejar el mensaje aquí para la policía? Ellos querrán la evidencia para su informe.

—Ella no los llamará. —Él podía decirlo por la manera resignada en la que ella dio a entender que no serviría de nada. Lo único que conseguiría sería que un oficial desinteresado le tomara declaraciones. Para ellos, éste no era un verdadero crimen.

Hasta que no ocurriera violencia real ellos no se involucrarían.

Violencia. Su león sinceramente lo aprobaba, pero él tendría que hacerlo de manera que Bella no se enterara. Tenía el presentimiento de que ella ya había enfrentado bastante.

A pesar del poco tiempo que hacía que se conocían, Edward sabía que Bella no era del tipo que se asustase por pequeñas amenazas, ni habría abandonado su vida anterior para volver a empezar a menos que algo verdaderamente malo hubiera pasado. Nada que no fuera una amenaza para su vida tendría a Bella reaccionando de la forma que lo hizo.

Él lo comprobó en menos de una hora.

La voz de Jasper no tenía ni un poco de humor cuando llamó y transmitió sus hallazgos.

—Conseguí lo que me pediste, amigo. Y no fue fácil. Esta Bella puede ser la nieta de Billy, pero tienen apellidos diferentes. Incluso una vez que deduje eso, ella no fue fácil de rastrear. Tu novia no está en línea con las redes sociales o algo. Por suerte para nosotros, tengo un primo segundo por el lado de mi mamá que trabaja para la policía en el oeste. Él fue capaz de usar su acceso a las bases de datos y conseguir con éxito su nombre."

—¿Y?

—¿Emmett está allí? —Preguntó Jasper, lo cual no presagiaba nada bueno.

—¿Así de malo?

—Depende de cómo lo mires. Parece que su ex-novio ha estado bastante ocupado. Por lo menos según ella. Nada concreto fue probado, a pesar de los muchos informes de la policía e investigaciones. Parece que James tiene una historia de dejar mensajes poco corteses para Bella. Ella llamó a la policía varias veces por asalto, pero sin marcas (golpes) que mostrar, ellos nunca presentaron cargos. Yo sospecho que James tenía amigos en la fuerza. Pero ni siquiera ellos pudieron cubrir al idiota cuando la abordó en el trabajo. Según los testigos, él se presentó y comenzó a vociferar. Ella le dijo que saliera, pero él no escuchaba. Numerosas personas dijeron que él la agitó antes de empujarla contra una pared. Fue después de eso que un juez le concedió una orden de alejamiento que le impedía acercarse a cincuenta pies de ella y, además, incluye su residencia, la casa de sus padres así como su lugar de trabajo.

—En otros términos, al idiota le es difícil dejarla ir.

—Más que difícil. La orden de alejamiento lo molestó más. Las cosas empeoraron después de eso. Él la atacó fuera de su casa, le dejó un ojo negro, y podría haber hecho más si un transeúnte no hubiera intervenido. Eso consiguió que pasara unos días encerrado, y más cargos fueron presentados, pero ellos lo dejaron salir bajo fianza. Mientras él estaba fuera la peluquería que ella poseía y donde trabajaba se incendió. A pesar de que Bella insistió en que fue él, el investigador no encontró ninguna evidencia que conectara a James con el incendio. Ningún acelerante fue encontrado, y la causa se atribuyó a ratas que masticaron la instalación eléctrica. Sin pruebas contundentes, sin embargo, los policías no lo ficharon.

Y ella huyó.

—¿Tienes una foto para mí? — Así Edward podría ver la cara del hombre al que mataría. ¿Aterrorizar a su mujer? No estaba pasando. No a Bella. Escoria como esa no merecía respirar el mismo aire que todos los demás.

—Tengo unas cuantas imágenes. Te las envío pos SMS en un segundo.

—Bien. Después de eso, quiero que contrates alguna seguridad.

—¿Del tipo humano o estás soltando dinero extra para el Clan?

El Clan, compuesto por Lycans, cobraba un precio muy alto por sus servicios. El problema era que mientras que el Clan era la mejor opción, él no quería a ninguno de esos chuchos cachondos olfateando alrededor de su mujer. Sin embargo, dado que ellos necesitaban protegerla contra uno de los suyos, sus celos tendrían que controlarse.

—Contrata al grupo de Jacob. Pero adviérteles que no deben tener contacto con ella. No quiero que ella sospeche siquiera que ellos están mirando. Los quiero vigilando su apartamento y donde ella trabaja las 24 horas. Nosotros no queremos que este idiota repita su incendio provocado.

—¿Quieres un destacamento de seguridad para ella?

—No. Yo me encargo de cubrirla. — Ésa era una parte de la protección que pensaba manejar él.

Con Bella, sólo el toque personal lo haría.

Y en cuanto a James… Edward dejó su propio mensaje por si el lobo merodeaba por los alrededores de nuevo. Un mensaje de la vieja escuela que tenía a Emmett arrugando su nariz y diciendo,

—¿Realmente tenías que orinar en su edificio?

Bien, sí. ¿Cómo iba a dejar él su tarjeta de visita y encargarse de vaciar su vejiga a la vez?


(1) Cambiante de lobo.

(2) Una moto.


Wow, tantas cosas que decir de este capitulo!

Me encanta este Emmett y su manera tan ''pasiva'' de resolver las cosas xD

Descubrimos por todo lo que tuvo que pasar la pobre Bella en casa y porque huyo.

Edward ya acepto que ella es su compañera y hará todo lo posible para protegerla :D

Y que manera tan elegante la de Edward para marcar territorio xDDDD

Como creen que reaccionara la manada? Emmett y Jasper aun desconocen la decisión de Edward. Creen que la acepten?

Si ven algún error o falta ortográfica, avísenme por favor.

Ya saben que amo leer sus comentarios e impresiones. Espero que hayan disfrutado este cap tanto como yo.

Recuerden que las actualizaciones dependen de ustedes ;D

Gracias por seguir y marcar como favorita esta adaptación y sobre todo gracias por sus reviews.

Besos