Bella se queda dormida entre mis brazos, se ve tan tranquila, como si nada la molestara, a diferencia de hace unas horas. De solo recordarlo me hace hervir las entrañas, quiero encontrar a ese maldito y molerlo a golpes. No sé qué le hizo en el pasado, pero sí de mi depende, ese tipo no le va a volver a hacer daño, sería capaz de todo por protegerla.
Mi celular comienza asonar, lo tomo de inmediato y rechazo la llamada, lo pongo en silencio, es Alice y sé que volverá a llamar. Recuesto a Bella en las almohadas y la abrigo bien con las cobijas, ha comenzado a nevar, el clima ha estado cambiando entre lluvia y nieve por las ultimas semanas.
Siento las vibraciones de mi celular y salgo al pasillo, contesto antes de que cuelguen.
-Hola-, digo en voz baja.
-¡Edward!- tengo que alejar el aparato de mi oído ante el grito de mi hermana. -¿Cómo pudiste?-. Comienzo a caminar hacia la cocina.
-Cálmate Alice ¿Qué te pasa?
-¿Qué me pasa?- dice cada vez más enojada. -¿Dónde demonios estas?- agarro un vaso con agua y me siento en la barra.
No entiendo nada.
-Estoy en mi casa, Al, por favor cálmate y dime por qué estás tan enojada-. Trato de calmarla.
-¡Lo olvidaste!- suena más a afirmación que pregunta. –No lo puedo creer Edward Cullen. Me prometiste que vendrías a la fiesta de los padres de Jasper-. ¡Rayos! Se me paso por completo. Hoy es el aniversario de bodas de los Whitlock e iban a renovar votos. Para Jass es muy importante que estuviera toda la familia de su prometida, ya que la suya es muy tradicional y valoran mucho la familia (eso incluye a la familia de su nuera) –No puedo creer que me hicieras esto Edward- sigue hablando Alice –que se lo hicieras a Jasper, quien se supone que es tu mejor amigo ¿Sabes lo que comenzaron a insinuar los Whitlock? ¡Que no te importa tu familia! - vuelve a gritar.
Mi hermana se pone histérica muy seguido, le tengo mucha paciencia, pero a veces es cansador y ni siquiera me ha preguntado si estoy bien o me encuentro en el hospital y por eso no asistí.
-¡Basta Alice!- le grito, ya que de otra manera no me escuchara. –Deja de gritar, me surgió una emergencia, lamento no haber llegado, pero esto era más importante que una tonta fiesta, y por último, es tu familia política, no la mía.
-¿Qué pudo haber sido más importante que yo para que no vinieras?- sigue diciendo enojada, pero deja de gritar.
-Eso no te incumbe, Alice, buenas noches-. La escucho gritar antes de colgar.
Apago el celular y desconecto el teléfono de casa. Espero que con eso me deje en paz, necesito un poco de tranquilidad.
De pronto, recuerdo a Gertrudis, voy hacia ella y veo que Clara ya le puso de comer, lo que me alivia, hoy olvide por completo a la pobrecilla. La voy a sacar, pero en ese momento escucho un fuerte grito y corro escaleras arriba, prendo la lámpara, veo a Bella que está muy agitada. La agarró de los brazos porque se está rasguñando y comienzo a llamarla para que despierte, poco después lo hace, aún está asustada.
-Tranquila, gatita, tranquila, ya estoy aquí- la abrazo.
Ella solloza.
-Edward- dice entre gemidos.
-Aquí estoy, bebé, todo está bien-. Comienzo a acariciarle el cabello.
-No me dejes, por favor- me abraza muy fuerte.
-Me quedare todo el tiempo que tú quieras, te lo prometo- le digo mirándola a los ojos. –Vamos a dormir ¿sí?
-Ok- dice con voz triste.
-Nos acomodó a los dos bajo las cobijas, ella vuelve a abrazarme, pongo su cara en mi cuello... y así, oliendo su shampoo, me quedo dormido.
Unos toques en la puerta me despiertan, lo primero que veo es la hermosa cara de Bella, se ve tan tranquila... no puedo seguir apreciándola, más toques me interrumpen.
Rápidamente me levanto para no despertar a Bella y abro la puerta.
-Buenos días cariño- es Clara, volteo a ver el reloj y noto que es muy temprano. Le hago mala cara.
-Buenos días, Clara ¿qué pasa? - me restriego las manos en el rostro.
-Lo siento, Ed, sé que es temprano, pero...- pone cara de preocupación. –necesitas bajar, Edward, tu hermana está aquí, fue un milagro que no subiera, apenas la pude detener, se ve muy molesta ¿sabes qué le pasa?
Suspiro.
-Te contaré después, por ahora, evita que suba, por favor, bajo enseguida- asiente y se va. Voy al baño y hago mis necesidades, al terminar, bajo enseguida, ni tiempo me da de vestirme, entre más rápido vaya con Alice, mucho menor.
Dejo a Bella durmiendo.
Encuentro a Alice en la cocina, junto a Clara.
-Buenos días, hermanita ¿cómo estás? - le doy un beso en la mejilla. No contesta, sigue enojada, no estoy de humor para sus berrinches así que voy directo al grano. –Habla de una vez ¿qué te pasa?
Me siento frente a ella.
-Solo hay una cosa que quiero saber ¿qué fue más importante que tu familia para no ir?
¡Uf!
-Un amigo tuvo un problema, Alice- era mejor que no le dijera quien es mi amigo. Su cara comenzó a ponerse roja.
-¿Enserio Edward? ¿Prefieres a un amigo que a tu familia?
-No podía dejarlo solo, Alice, me necesitaba.
Mi hermana comienza a protestar de nuevo así que la interrumpo.
-Escucha, Ali, eres mi hermana y te quiero mucho, pero como te dije anoche, es tu familia, no la mía. No entiendo por qué haces una tormenta en un vaso de agua, Jasper ni siquiera me ha hablado para reclamar algo.
-Sabes que no lo hará, él es demasiado bueno como para decirte algo.
-Entonces tú tampoco tienes que hacerlo, son cosas entre Jasper y yo.
Alice tiene razón, mi amigo es muy buena persona, pero también se sabe defender solo.
Antes de que mi hermana vaya a decir otra cosa, se escucha un fuerte grito proveniente de arriba. Inmediatamente salgo corriendo, siento que tardo una eternidad en llegar al cuarto, abro la puerta casi de un empujón.
Veo a Bella envuelta en la sabana, parada contra la ventana, está temblando.
-¿Bella qué sucede?- solo apunta hacia la cama, y tras un rápido escaneo, veo lo que la asusto.
Antes de decir o hacer otra cosa, escucho la voz de Alice.
-¿Qué es esto, Edward? ¿No se supone que estabas con un amigo? ¿Pasaste la noche acostándote con esta? - señala muy despectivamente a Bella.
Detrás de ella se encuentra Clara, quien la toma de la muñeca, la saca del cuarto y cierra la puerta.
Voy hacia Bella y la abrazo.
-Lo siento, no le dije a mi hermana que estabas aquí.
Me mira a los ojos.
-Eso no me importa ahora, Edward, solo quiero que saques a esa cosa ¿cómo llego hasta aquí? - dice un poco histérica.
Voy hacia la cama. –Ella es Gertrudis-. Le digo mientras la tomo y me acerco a ella.
-¡Aléjate! Llévate a esa cosa lo más lejos posible de mí.
-Nena, tranquila, no te hará daño. Mírala- le digo acercándola más.
Bella comienza a gritar de forma histérica y Clara entra, preguntando qué pasa.
-Dile que se lleve a esa cosa- le pide Bella
-Basta Edward, deja de asustarla y déjala en la jaula- me regaña Clara y se acerca a ella para tranquilizarla. -¿Cómo es que llego hasta aquí?
-Lo siento, supongo que fue mi culpa, ayer cuando la iba a sacar, Bells comenzó a tener pesadillas así que fui corriendo y creo que no cerré bien la jaula.
Clara me regaña.
Bella realmente está asustada, así que me llevo a Gertrudis a su jaula. En la sala, veo aún a Alice con los brazos cruzados y moviendo una pierna.
-Y bien... ¿Me puedes explicar por qué mi diseñadora se encuentra en tu casa y la razón de que este golpeada?
¡Hola, hola! Aquí les dejo un poco más de esta linda historia, en el próximo capitulo sabrán más sobre la conversación de Edward y Alice, así como qué es Gertrudis ¿qué piensan que sea?
Gracias a todas por sus comentarios ¡Saludos!
