Nota del autor;

Nada de esto me pertenece bla bla bla ... pero lo que si me pertenece son mis historias ... XD

Es posible que haiga errores ortográficos en esta historia.

Advertencia; Este capítulo contiene materia sensible para algunos lectores (Advertidos).

Este capítulo cuanta con la colaboración de GomezG91535528

Para Una mejor comprensión de la lectura se ocuparán las siguientes expresiones en ciertos momentos como;

= 'pensamiento'

= *- llamada telefónica/aparatos eléctricos/bocinas

= ▲- 'hablan Demonios/kwamis'


MIRACULOUS & DISASTERS


) - ¡ZZZZZZRRRrr...! - (

) - ¡CRRIIAAAAASHHH...! - (

) - ¡ZZZZZZRRRrr...! - (

El desgarrador grito resonó en todo el almacén, mientras la punta del tazer se hundía en su piel haciendo que se quitara de encima aquella criatura.

Aquella "chica" estaba retorciéndose por la fuerte descarga, mientras su piel cambiaba de color a una verdosa, la bata que traía, así como el collar empezaban a desaparecer, dejándola desnuda, algo que noto Octavia fue que no parecía tener algún distintivo de un género, rápidamente perdido los rasgos faciales más pronunciados en su rostro dejando únicamente con sus ojos amarillos y unos pequeños orificios nasales, así como la boca.

Lentamente la criatura se recuperaba de la descarga del tazer, logrando levantarse en sus cuatro extremidades, mientras sus fauces se abrieron mostrando su lengua la cual era larga y de color morado, la punta se podía ver una curiosa deformación con 3 ventosas las cuales se podía ver como si se movieran.

Su lengua empezó a arrastrarse por el piso atraída por cierto aroma de cierta sustancia amarillenta, con asco Octavia vio como esta empezaba a retorcerse sobre aquel charquillo que había dejado.

Sin poder creer lo que veía, empezó a caminar hacia atrás mientras empuñaba el tazer de bastón como si de una espada se tratara, lista para defenderse, pero, aquella criatura se erguía en dos patas y empezaba cambiar su forma nuevamente frente a ella.

La verdosa y escamosa piel se volviera lechosa, y sus rasgos faciales cambiaran, mientras le brotaba ropa muy semejante a la que traía puesta, empezando a parecerse a ella, a excepción de los ojos pues estos seguían siendo amarillos, así como en los antebrazos surgió una púa afilada, semejante a una cuchilla parecida a la garra de algún depredador.

) - ¡CRRIIAAAAASHHH...! - (

La "nueva" Octavia, corrió hacia ella mientras extendía sus brazos lista para eliminarla y vengarse de haber sido electrocutada, pero...

- ¡ALTO! -se oyó una áspera voz en todo el almacén mientras Octavia volteo hacia una de las puertas del lugar en donde se podía ver a un grupo de hombres encabezados por un enorme sujeto calvo, a su derecha un pequeño hombre con lentes, el cual fue el que había gritado, mientras sacaba un silbatillo y…

) - Biii~... - (

La falsa Octavia se encorvo mientras perdía sus rasgos y volvía a ser aquella criatura verdosa, y corrió hacia aquel sujeto, pero parecía más una especie de cachorro que un depredador, incluso se frotaba en su pierna como uno.

-Quien dejo suelta un producto-dijo el enorme hombre mientras veía que la pobre chica no se amedrentaba y ahora los señalaba con aquel bastón, como una advertencia-Te sientes con suerte estúpida-...-Zola, porque no la amansaron-dijo el enorme tipo, quien le hablaba al pequeño hombre.

-Vera, nos quedamos sin medicamentos y se sigue fermentando el siguiente lote-dijo sin escusa mientras acariciaba aquella criatura con asombro, mientras empezaba a revisar sus extremidades-Además que rompió su dosis antes de poder siquiera inyectarla-

-Entiendo, y bien que esperan para volver a poner la mercancía en contención-dijo sin interés mientras se retiraba mientras era seguido por una joven mujer que no había notado antes y la cual perecía no interesarle nada.

-Yo no soy ningún objeto, y será mejor que me suelten si no quieren irse a la mierda-dijo desafiante Octavia o esperaba sonarlo, pues sus rodillas temblaban de miedo-Si lo que quieren es dinero yo...-

-Mi pequeña sométela-dijo Zola haciendo que aquella criatura la volteaba a ver.

) - ¡CRRIIAAAAASHHH...! - (

Corriendo frenéticamente logrando tumbarla de un golpe, mientras Octavia se golpeaba la cabeza dejándola aturdida mientras sentía como su rostro chocaba contra el frio suelo, aquella criatura la volteo dejándola boca abajo, mientras sujetaba sus brazos a su espalda y mientras con la poca visibilidad que tenía vio como el tazer estaba a algunos metros lejos del alcance de su mano.

-Some..te..sometir..sometida-dijo la criatura, mientras se cercioraba que aquella arma no la volviera a lastimar, apretando su agarre sobre Octavia.

-Increíble-dijo asombrado Zola-Su inteligencia se está desarrollando rápidamente-dijo mientras veía como esta parecía analizar a Octavia de cerca y a cambiar un poco su apariencia tomando una figura más femenina-Mmm, talvez demasiado-dijo mientras veía como dos de sus subordinados tomaban a la chica y se la llevaban a su celda, dejando a su creación en el suelo, pero ahora sin cambiar aquellos rasgos.


CAPITULO 17; -¿TAL VEZ RECUERDOS DE UNA PRIMERA AMIGA?


Sintiendo todo su cuerpo adolorido Octavia era arrastrada por dos hombres quienes la sujetaban de los hombros, mientras sentía el frio piso bajo sus pies, una vez de vuelta en su celda, pudo ver a aquellos dos tipos aun en el suelo, mientras uno de los hombres que la trajo revisaba el pulso de estos.

Mientras el sujeto gordo empezaba a despertar y cuando este se enderezo pudo ver a sus dos compañeros, los cuales los veían con molestia.

-Acaso intentaron divertirse sin permiso-dijo aquel hombre frente al gordo, mientras volteaba a ver a Octavia quien simplemente le vasto una mirada para sacar una pistola de su cintura y dispárale en la frente, haciendo que Octavia diera un salto por el sonoro disparo.

Octavia no pudo evitar la reacción física de su cuerpo y por segunda vez en el día su vejiga se vació involuntariamente.

-Bien linda, una advertencia-dijo mientras su compañero, lograba quitarle la chaqueta que traía puesta-Si vuelves a intentar escapar créeme, ser vendida será la menor de tus preocupaciones, una joven como tu tiene muchos usos-dijo con malicia mientras volvía a encadenarla, pero para su sorpresa esta vez no fue al suelo, sino al techo dejándola a unos 15 centímetros colgada de sus muñecas.


=...=

En el laboratorio de Zola se podía ver a este, el cual tenía aquella criatura dentro de una especie de contenedor hermético de cristal, mientras revisaba el cadáver en aquella mesa circular.

-Mi linda incubadora desperdiciada-dijo mientras retiraba el cuerpo reventado de la mujer, lentamente volteo hacia la chica que estaba dentro de la jaula, notando como esta no le quitaba la mirada de encima-O descuida pronto te encontrare una nueva compañera-dijo mientras se acercaba a los barrotes, haciendo que la joven dentro de la jaula retrocediera todo lo que pudiera pero esta no avanzó mucho pues, la cadena que tenía el collar que portaba se tensó, y desesperada vio como su captor tenía el otro extremo de la cadena en su mano.

Zola con una sonrisa empezó a jalar la queden a con cierta dificultad pues aquella chica cautiva, utilizaba sus escasa fuerzas para impedirlo, pero esto fue en vano pues, al final su rostro choco contra los barrotes.

-Porque tan desobediente, acaso estás enojada por el sacrificio de tu amiguita-dijo Zola mientras acariciaba el rostro de esta-Pronto te encontrare otra, he visto a buenas candidatas que fácilmente podrían sustituirla-dijo esto con una sonrisa retorcida mientras mostraba sus dientes…


De vuelta en la celda donde estaba colgada Octavia, se podía ver como su cabello cubría parte de su rostro, mientras podía sentir un fuerte ardor en su estómago, pero este no era debido al hambre que aun sentía, este ardor y dolor era acompañado por un gran moretón que se empezaba a formar en su pálida piel, debido a que uno de los guardias le había golpeado fuertemente en el estómago, como recordatorio de lo que le podía pasar, si es que se animaba a volver a intentar escapar.

Lentamente su visión se estaba poniendo borrosa, pues después de todo no había dormido mucho desde que había sido capturada, sumando la fatiga tanto física y mental habían hecho que llegara a su límite.

Mientras su vista se perdía en la oscuridad logro percibir una extraña silueta oscura con 4 ojos, una silueta que conocía bastante bien.

-A..ayud...-dijo Octavia mientras esta perdía la conciencia...


=Octavio POV=

Esa silueta siempre me a seguido, no esa presencia, me ha acompañado toda mi vida, antes me daba miedo, ahora me resulta incomoda solamente, sé que no es normal, pero me he acostumbrado a ella.

En ocasiones la veía siguiéndome, incluso en mi cuarto en la noche, la veía en una esquina viéndome fijamente con esos rojizos ojos, me sentía vigilada todo el tiempo, pero las palabras de mi madre siempre me tranquilizaban.

"Ignóralo y no le hables o le pidas nada".

Nunca la cuestione, pues cuando estaba con ella esta parecía desaparecer, como en aquella ocasión cuando tenía 6 años, y como era costumbre...


=Flash Back-Hace 9 años=

En un largo y elegante pasillo se podía ver a una pequeña de un corto cabello azabache quien vestía un vestido rosa el cual la hacía parecer una muñeca de porcelana por su pálida piel, esta niña corría desesperada, mientras buscaba a alguien con desesperación, a la distancia vio a una joven mujer de largo cabello platinado, la cual vestía un vestido blanco el cual le cubría las piernas, sus manos y brazos eran cubiertos por unos largos guantes negros, en su cuello se podía ver un dije color verde brillante, esta era Stella Beaumont.

- ¡MAMI, MAMI...! -grito con cierto miedo la niña que corío lo más rápido que pudo, atrayendo la atención de la mujer que volteo en busca de aquella niña.

-O Octavia mi..., bebe-dijo su madre, quien se agacho para recibirla con los brazos abiertos-Que ocurre-dijo con un tono tranquilo, ocultando perfectamente la preocupación por su hija.

- ¡Se acerco más...! -dijo asustada la pequeña Octavia, mientras escondía su rostro en el pecho de su madre, buscando sentir su calor y protección, sin notar la expresión de enojo que tenía su madre en su rostro- ¡No quiero que me lleve! -dijo esto último haciendo que con esa última oración su madre se tensara, pudo sentir como el agarre de su madre se apretaba sobre ella.

-Octavia recuerda, "Ignóralo y no le hables o le pidas nada" -dijo mientras la agarraba de los hombros y la separaba para que pudiera verla al rostro-Sebas...-Dijo seriamente Stella mientras de la nada apareció este con su habitual vestimenta de mayordomo.

-Me ha mandado a llamar mi señora-dijo mientras hacia una ligera reverencia.

-Por favor lleva a Octavia a sus clases en la biblioteca, no a de tardar en llegar su institutriz-dijo Stella mientras le entregaba a Octavia a Sebas.

- ¿¡Mami!? -dijo con miedo y confusión Octavia, mientras Sebas la tomaba en brazos y se la llevaba viendo como su madre se iba en dirección contraria, pero al ver el serio rostro de Sebas, este le regalo una sonrisa cálida, sabía que podía contar con Sebas, pues él era como su abuelo, aunque él siempre le pedía que no lo llamara así-Abuelito, Mama está bien...-dijo con cierta preocupación.

-Señorita Octavia le recuerdo que no debe de llamarme así y si ella está bien, solo tiene que resolver un inconveniente-dijo Sebas mientras tomaba unas escaleras, mientras veía como la pequeña se asomó por encima de su hombro buscando a su madre...


(POV)

Yo en ese tiempo no entendía nada, solo sabía que si aparecía esa sombra la tenía que ignorar y no hablarle.

El tiempo trascurrió y al cumplir 10 años, empecé a sentirme como una super heroína, incluso Sebas me empezó a enseñar a defenderme, pues al saber el secreto de mi madre y el de aquella sombra no pudieron esconderse más, aunque claro eso no lo volvió más fácil, solo lo complicaba más.

Sobre todo, porque el día en que mis dones despertaron, fue en mi fiesta de cumpleaños frente a todos los invitados...


=Jardines de la mansión Beaumont=

Se podía ver en el elegante jardín varias mesas con invitados, así como varias atracciones para los más jóvenes, pues era el cumpleaños de la pequeña Octavia quien siendo la hija de la última integrante de los Beaumont una de las pocas familias francesas que a un conservaba su Título nobiliario, además de ser una de las dueñas de varias empresas tecnológicas en toda Francia, así como tener una gran influencia en toda Europa.

Entre los invitados se podía ver a varias familias nobles, así como varias familias de empresarios y miembros políticos los cuales solo asistían esperando conseguir simpatía de la joven madre...

Octavia mostraba una amplia sonrisa en su rostro, pues eran contadas las ocasiones que podía convivir con niños de su edad.

-Te voy a atrapar-grito la joven cumpleañera Beaumont, quien perseguía a varios niños de su edad.

Entre ellos se podía ver a dos niños de cabello rubio y de ojos verdes, los cuales fácilmente se podría pensar que son gemelos, cada uno llevaban de la mano a una niña, una tenía un largo cabello negro con puntas purpuras y el otro llevaba a una niña cabello rubio quien mostraba una amplia sonrisa por lo divertido del juego, así como otros niños, los cuales disfrutaban de las atracciones que había en la fiesta.

Todo era diversión y felicidad para ellos, pues a diferencia de sus padres parecían ignorar las frías miradas de algunos nobles, así como los murmullos de estos, pues pese a que su anfitriona había logrado darle más prestigio y renombre a su familia, sin contar el haber aumentado sus riquezas considerablemente, pero aun había estado envuelta en polémicas y escándalos, entre los cuales estaba la joven cumpleañera.

Aunque claro esto no pasaba desapercibido por Stella, pues sabia reconocer las miradas y sonrisas falsas, pero por ver a su hija sonriendo como lo hacía era algo fácil de soportar.

-Gran fiesta señora Beaumont-dijo un hombre de expresión seria y traje blanco, su serio rostro era remarcado por unos lentes, de su brazo lo acompañaba una bella mujer rubia unos 10 cm más baja que él, de ojos verdes y una cálida sonrisa, al contrario de muchos invitados esta era autentica, estos eran Gabriel y Emilie Agreste, una feliz pareja, cullo hijo jugaba con la cumpleañera al igual de con su primo.

-Su hija ha crecido mucho-dijo Emilie viendo como esta atrapaba a la niña que jalaba su hijo Adrien quien sorprendido de esto fue casi atrapado por aquella niña y la hija de la familia Beaumont-Quien sabe en algunos años deveras ahuyentar a los jóvenes que quieran cortejarla-dijo con una sonrisa animada haciendo que Stella sonriera.

-Desde cuando me hablan tan formal, Gabriel, Emilie, fui una de sus madrina y dama de honor en su boda-dijo Stella con una sonrisa, pues pese a las personas que quería que estuvieran aquí este día no estaban, aun contaba con algunos amigos.

-Linda fiesta Stella, por cierto, por fin nos lo presentaras...-dijo una mujer a lado de Emilie, esta parecía ser una copia casi exacta de esta, de no ser por su vestimenta la cual vestía de negro a diferencia de Emilie y su esposo quienes vestían de blanco, esta era Amelie Graham de Vanily hermana gemela de Emilie, quien vea con cierta superada a su anfitriona-Acaso no vendrá a celebrar el cumpleaños de su hija-ganándose una mirada fulminante por parte de su hermana-Disculpen creo que me hablan-dijo mientras se retiraba al entender la indirecta.

Mientras Amelie se alejaba de ellos, Emilie rápidamente se mostró avergonzada por las acciones de esta.

-Por favor no tomes en serio las palabras de...-dijo Gabriel rápidamente, pero esta no le tomo importancia.

-Descuida, si no pudiera aguantar esas preguntas no haría estas fiestas-dijo sin importancia Stella, pero estos fueron interrumpidos por cierto hombre de grandes proporciones.

-Miren que tenemos aquí-dijo este con una amplia sonrisa y un tono alegre-Si es mi estrella favorita-dijo este mientras se acercaba a Emilie le besaba la mano haciendo que esta solamente sonriera-Y acompañada de su enfadado esposo por lo que veo-dijo haciendo que Gabriel lo fulminara con su mirada-Tranquilo sabes que bromeo-

-André cuantos coópteles has tomado-dijo divertida Stella, viendo el comportamiento de este.

-No los suficientes al parecer-dijo divertida Emilie por las expresiones de Gabriel, así como por las de André.

-Tranquilos, solo llevo este, desde que llegue-aclaro André-Talvez no permitas el ingreso de cámaras, por seguridad querida Stella, pero muchos de aquí no olvidarían si ven al acalde de parís haciendo el ridículo por estar borracho-dijo mientras disimuladamente volteaba en dirección de unas mesas en donde se podía ver a varios políticos de diferentes países europeos los cuales se les notaba que llevan barias botellas vacías.

-Quizás fue mala idea, tener alcohol en una fiesta infantil-dijo Emilie mientras veía como algunas de las meseras evitan pasar cerca de aquella mesa por los políticos quienes habían perdido todo rastro de educación por el alcohol.

-Pero, entonces todos estarían buscando otra forma de entretenerse-dijo André-Además unas copas haberes no caen mal-dijo André mientras le daba un trago a su copa.

-Entonces no digas tonterías-dijo con cierta molestia Gabriel, notando como este solamente sonreía tontamente.

-Por cierto, André, como...-intento cambiar el tema Emilie, aunque realmente no sabía cómo preguntarle sobre ese tema.

-Van los tramites...-dijo serio André-Audrey, los detuvo de nuevo-dijo con pesar el acalde.

-Lo ciento-dijo con sinceridad Stella.

-Descuida Stella, puedo soportar lo que sea por mi pequeña princesa-dijo firme André, pues, aunque le dolía su separación, debía mostrarse firme por su hija, quien para variar sonreía mientras jugaba con otros niños.

-Somos capases de todo, por nuestros hijos-dijo Stella con un tono frio, con esas palabras sus amigos notaron lo secas que sonaban pues aunque no sabían los detalles exactos, sabían que se refería a lo sucedido con la pequeña Octavia pues, pese a que Stella era de una de las familias más poderosas de Europa occidental, aún era juzgada al ser madre soltera, pero al ser la única heredera directa tomo el centro sin estar casada-Permítanme...-dijo mientras veía en una dirección haciendo que su expresión se endureciera.

- ¿Dije algo que...? -pregunto preocupado André.

-Sorprendentemente, no-ha claro Gabriel notando como su viejo amigo se tranquilizaba, mientras no pudo evitar voltear hacia donde se había ido Stella, notando como esta se había ido directamente a un extraño sujeto con una vestimenta extremadamente ridícula-Oigan conocen a ese sujeto con pésimo gusto en la moda-

-Quien, hay gente de todo el mundo aquí-dijo Emilie mientras discretamente volteaba, notando a dicho sujeto.

-No, pero pareciera que Stella se puso nerviosa al ver que le sonreía-dijo André mientras tomaba otro trago de su copa.

-Si, es quien trajo a aquella adorable niña..., creo que se llama...-dijo Emilie recordando cuando aquella niña había llegado de la mano de aquel hombre...


Mientras con los niños ahora el grupo perseguidor era mucho más grande, quedando únicamente aquel niño rubio que había escapado de todos, quien corría desesperado siendo perseguido por todos los demás...

-No es justo así no se juega Bote pateado-grito este mientras era perseguido por alrededor de 15 niños y niñas.

-Lo ciento Félix, pero la cumpleañera pone las reglas-dijo el primo de este quien tenía una gran sonrisa, mientras veía como un chico gordo lo taqueaba y callera, haciendo que este los viera con molestia...

-Quítate gordo-grito molesto Félix, haciendo que aquel chico gordo y con pecas se levantara.

-No te lastimaste-dijo Octavia quien le había extendido la mano para ayudarle, pero este simplemente se enderezo sin aceptar su ayuda y dándole la espalda pues no quería que alguien viera que su rostro se había enrojecido-...y que quieren hacer ahora-dijo con cierta incomodidad.

-Yo iré a la mesa de bocadillos-dijo el niño gordo siendo seguido por otros, mientras algunas niñas se dirigían hacia los inflables, dejando a algunos niños con Octavia...

-Que quieres hacer tu-dijo una de las niñas que se había quedado, la cual tenía una piel clara, y un cabello negro con las puntas purpuras, mientras detrás de esta se escondía una pequeña chica rubia de cabello trenzado.

-Cierto escoge-dijo el primo de Félix un niño rubio y de ojos verdes.

-Yo iré a donde vaya Adrien-dijo la otra chica del grupo, mientras abrazaba a este.

-Chloé, te voy a ensuciar-dijo preocupado Adrien quien tenía un poco de lodo en sus pantalones de la vez que fue atrapado.

-Quieren nadar-dijo divertida Octavia quien había recuperado fácilmente su contagiosa sonrisa, mientras los niños que se habían quedado la miraron confundidos, pero antes que pudiera decir algo más.

-Señorita Octavia-dijo una voz madura que imponía respeto y un poco de miedo a los demás niños quienes no estaban acostumbrados a oírla.

-Sebas-dijo con una sonrisa Octavia a un hombre que había aparecido a su lado sin darse cuenta, este era el mayordomo de la familia Beaumont.

-Señorita su madre quiere que vaya, ya es hora de partir el pastel-dijo el serio hombre.

-Vengan, es hora del pastel-dijo Octavia mientras corría hacia el hombre sin notar como los demás niños lo veían con cierto miedo al mayordomo...


Una vez de vuelta con todos los invitados se podía ver a la pequeña Octavia acompañada de su madre quienes veían a Sebas empujando un carrito con un enorme pastel, blanco con decorados rosas y un castillo de azúcar, mientras todos los invitados cantaban...

) - ¡Joyeux anniversaire! - (

) - ¡Joyeux anniversaire! - (

) - ¡Joyeux anniversaire! - (

) - ¡OCTAVIA! - (

) - ¡Joyeux anniversaire! - (

Mientras el carito del pastel era puesto frente a Octavia y su madre, Stella paso una mano sobre su hija no tanto algo peculiar en esta, pues sintió como algo duro sobresalía de su cuero cabelludo que era escondido por los caireles que le habían hecho unas horas antes.

) - ¡Joyeux anniversaire! - (

) - ¡Joyeux anniversaire! - (

) - ¡OCTAVIA! - (

) - ¡Joyeux anniversaire! - (

Su hija se subió en un pequeño banquillo que trajo Sebas para que alcanzara las velitas del pastel, muy aparte de esto pudo ver cómo su niña parecía crecer algunos centímetros rápidamente cosa que también llamó la atención de algunos invitados, mientras alrededor de sus ojos parecían oscurecerse mientras ligeros y extraños brotes sobresalían alrededor de su rostro semejantes a pequeñas pues o mejor dicho plumas, sus ojos viólatelas parecían empezar a brillas con un tono fluorescente, algo que parecía ser más evidente de frente, haciendo que muchas personas empezaran a levantarse sorprendidos y lentamente dejaran de cantar.

) - ¡Joyeux anniversaire! - (

) - ¡Joyeux anniversaire! - (

) - ¡OCTAVIA! - (

) - ¡Joyeux anniversaire! - (

Lentamente su cuello se estiro un poco, y sus manos y sus antebrazos descubiertos eran recubiertas por una ligera capa de pequeñas plumas grisáceas con puntas negras las cuales parecían ser afelpadas, así como una ligera protuberancia blanquecina empezaba a sobresalir desde sus muñecas como si se tratara de una especie de hueso sobresalido que había roto la piel de Octavia sin causarle dolor.

) - ¡Joyeux anniversaire! - (

) - ¡OCTAVIA! - (

) - ¡Joyeux anniversaire! - (

Su madre sorprendida y con miedo levanto la vista para ver a los invitados los cuales parecían estar aterrados mientras algunas personas parecían tener una perversa expresión en su rostro, desesperada su vista saltaba de rostro en rostro, notando diversas reacciones las cuales eran malvadas y aterradas, así como de asco y miedo incluso de preocupación, las cuales estaban en sus amigos más cercanos, o mejor dicho sus únicos amigos, los cuales compartían esa expresión de preocupación y miedo.

Sebas quien seguía parado a un lado vio esto también y lentamente llevo su mano al interior de su saco, listo para cualquier cosa, que pudiera lastimar a cualquier miembro de la familia Beaumont.

Pero para desesperación de Stella detrás de todos pudo ver una silueta humanoide alargada, esta se alzaba por encima de todos dejando ver lo que vendría siendo su rostro, notando en esta tenía 4 ojos rojizos, así como una larga sonrisa que fácilmente remarcaba su rostro...

Mientras su hija soplaba las velitas al dejar de oír la canción y...

) - ¡RISSSSSSSS! - (

) - ¡KYAAaaaa...! - (

Un agudo y sonoro sonido de rasgadura de ropa, así como un grito de una mujer asusto a Octavia quien levanto el rostro mientras veía a todos los invitados los cuales la veían con terror, mientras sentía algo pesado en su espalda, sin entender bien que pasaba volteo a su madre, haciendo que se preocupara aún más pues, pese a que su expresión no era de miedo si era de asombro o eso quería creer.

-Que es esa cosa-dijo aterrado uno de los invitados, viendo la escena frente a ellos.

-Brotaron de su espalda-menciono uno de los niños, mientras señalaba algo detrás de ella, confundida Octavia volteo esperando ver a lo que se referían, pero no vio nada, al contrario, les dio una mejor vista.

-Que asqueroso-dijo una mujer quien se cubría la boca intentando reprimir las arcadas que sentía al querer vaciar su estómago, pues podía ver como desde la parte de la espalda del vestido se había desgarrado, habían brotado esas coas.

-No es humano-dijo otro de los invitados, mientras se levantaba de su asiento y daba unos pasos hacia atrás, sin poder creer lo que veía.

-Así que los rumores eran ciertos-dijo otra mujer la cual, había oído rumores de que la actual líder de la familia Beaumont había hecho un pacto con el diablo.

-Cállense-Grito Stella mientras se ponía frente a su hija, haciendo que Octavia se asustara por la fuerte reacción de su madre.

-Mami...-dijo asustada mientras la abrazaba por la cintura, mientras sentía como su madre colocaba una mano sobre su cabeza y a su vez podía sentir algo moverse en su espalda imitando su acción de abrazar a su madre.

Con asombro Octavia vio como por encima de su hombro un par de alas entre negras y grises abrazaban a su madre.

-Asombroso-dijo una pequeña niña la cual veía con fascinación y admiración a la pequeña cumpleañera, sin notar como un hombre de traje extravagante le sonreía al oír lo que había dicho, pues este era quien la había traído en primer lugar, con el permiso de su madre claro.

-Sabía que algo está mal con esa abominación-grito histérica Amelie mientras se ganaba las miradas de Gabriel y Emilie quienes compartían mesa con ella, pese a que estaban igual de sorprendidos les parecía, exagerada su reacción

) - ~Congelatum tempus~ - (

-Maldita aberra...-pero al gritar esto último, quedo muda, así como todos los demás, quienes lentamente parecían detenerse en las pasiones en las que se encontraban, coso si estuvieran jugando a las estatuas...

-Eh, que paso-dijo confundida aquella niña de cabello azabache con la que había estado jugando Octavia, mientras veía confundida hacia todos lados viendo como incluso un globo a unos cuantos metros frente a ella se había detenido en el aire...

- ¿Mami? -dijo confundida Octavia.

- ¿Pero qué? -dijo asombrada al notar como todos parecían haberse detenido.

-Lo ciento interferir en esta demostración del miedo y estupidez humana en la forma más cruda, pero…-dijo una voz masculina, que hizo que tanto como Octavia y su madre y así como aquella niña, voltearan hacia el dueño de esta-Acaso creíste que no interferiría, además que agredir a una niña es de muy mal gusto a mi parecer-

- ¡Samael! -grito Stella entre conmocionada y agradecida, así como asustada, pues si él la había ayudado- 'Es acaso que por eso vino' -lo más seguro es que pediría algo a cambio.

-Querida, con Mephisto vasta-dijo mientras se levantaba de su asiento, pero...

-Señor Mephisto, usted hiso esto-dijo aquella niña, con gran asombro pues no podía creer lo que estaba presenciando.

-A si es linda-dijo Mephisto hablándole a la niña que le había preguntado, la cual no dejaba de ver a Octavia la cual se sintió apenada por los curiosos ojos de aquella niña...

-Octavia-dijo aquella niña quien no dejaba de verla- ¿Eres un ángel? -dijo con grandes ojos con estrellas, haciendo que los dos únicos adultos consientes la vieran con una sonrisa cariñosa.

-No lo sé-dijo con verdadera confusión mientras lentamente se separaba de su madre y veía sus alas las cuales eran ligeramente oscuras, así como sus manos en las cuales se podían ver más remarcadas sus uñas o mejor dicho garras...

Mientras las niñas hablaban, Stella se hacerlo a Mephisto, quien se había levantado de su asiento.

-Gracias..., Lord Mephisto-dijo con cierta sinceridad, pues esto le daba un poco tranquilidad, pero sabía que sin duda su acción no era altruista, lo cual le preocupaba.

-Descuida, y no es necesaria tanta formalidad-contesto divertido Mephisto, pues no pudo evitar ver como la niña que había traído estaba agarrando las manos de Octavia con absoluto asombro.

-Así que ella es la de los...-dijo en voz baja Stella para que las niñas no oyeran, pero esta fue interrumpida por Mephisto.

-No él esta con su padre adoptivo, pero te alegrara saber que, es linda niña es hija de Emma-dijo Mephisto con una sonrisa, haciendo que Stella volteara a ver a aquella niña sorprendía.

-Pero pensé que su custodia la tenía…-dijo confundida Stella.

-Así es la tiene, pero debes en cuando las visito, lamentablemente, su hijo tenía cosas que hacer y llegue cuando se había ido, sino también lo conocerías en persona-dijo con lastima, haciendo que Stella sintiera alegría, pero esta felicidad que sentía fue cortada de golpe por Mephisto-Por cierto, que harás con tus invitados, podemos dejarlos petrificados, pero es gente importante, así que en algún momento los buscaran-

-...-Stella simplemente suspiro y camino a la primera de las personas petrificadas, pero...

-Querida creo que primero deberíamos de revisar a tu pequeña-dijo Mephisto mientras señalaba a las dos niñas-Descuida tardara el efecto en desaparecer, asi que tenemos algunos años si quieres tomarte tu tiempo…-


En aquel quiosco que se encontraba en medio de un lago artificial se podía ver a Mephisto y a Stella quienes querían revisar que Octavia estuviera bien, así como todos los cambios que había manifestado su cuerpo.

Tras una revisión más minuciosa no hubo muchos cambios para alegría de su madre, pero entre los cambios más notorios a parte de sus alas en la espalda o sus manos cubiertas por plumas y así como el hecho que su cuello y piernas se habían estirado un poco, se encontraban sus pies, los cuales ya no eran los de una niña de 10 años, pues estos se asemejaban más a las patas de un ave de presa, como la de un águila o un búho...

-Me pregunto si sus cambios fueron físicos solamente-dijo Stella quien terminaba de revisar el cabello de su hija pues por los caireles no dejaba ver un par de cuerno pequeños los cuales le habían brotado.

-Tendrás que esperar para averiguarlo-dijo Mephisto mientras tenía a su invitada cerca de él, pues esta quiso también ver todos los cambios de Octavia de cerca, pero para su desdicha no se lo permitieron.

-Que pasa hija-dijo preocupada Stella, quien se había apartado un poco de su hija y noto como esta parecía estar ansiosa, por algo.

-Pues...-dijo Octavia mientras parecía moverse incomoda como cuando se aguantaba las ganas de ir al baño, con un ligero movimiento de su mano atrajo a su madre cerca de ella y-susurro, susurro...-

Stella cubrió a su hija de la vista de sus dos invitados con su cuerpo, mientras Octavia abrazaba el cuello de su madre, mientras su rostro nostrama una molestia y sonrojo, tras algún forcejeo por parte de Stella, esta se apartó de su hija, dejando ver a tanto Mephisto como a la niña, algo que los dejo asombrados.

-Valla tiene una linda y larga cola, me sorprende que no sea la usual-dijo Mephisto mientras veía como desde detrás de las piernas de Octavia colgaba una gran cola de plumas negras, haciendo que la joven Beaumont se viera más tranquila, pues esta se había atorrado con su ropa interior.

-Octavia hay algo más con lo que estés incomodada-dijo su madre recibiendo un asentimiento por parte de esta- ¿Qué es? -Octavia con pena abrió la boca dejando ver como esta era más grande de lo usual, así como tres pares de lenguas con un ligero tomo purpura, así como unas papilas sobre salida la cuales le preocuparon un poco a Stella, pero una vez que las toco pudo ver que no causaban alguna molestia en Octavia-Te duele si las toco-pero para su alivio Octavia negó cualquier dolor o malestar.


(POV)

Después de que mi madre me revisara y que regresara a la normalidad con la ayuda del señor Mephisto, regresamos a la fiesta. Vi como el señor Mephisto regresaba todo a la normalidad, mi madre me explicó que sería como si ellos nunca me hubieran visto trasformada.

Tuve que fingir que nada había pasado, tras terminar la fiesta tanto mi madre y el señor Mephisto me explicaron algunos detalles, aunque esto solo aumentaban mis preguntas, mi madre era una bruja, y mi padre no era humano...

¿Eso en que me convertía?

¿Era una especie de monstruo?

¿Había más como yo?

¿Se supone que los hijos de demonios sean malvados?

¿Era mala?

Todos los ejemplos que conocía eran así, así como todo el mundo lo creía, pero bueno aun así era agradable tener una amiga que me comprendiera y me apoyara, o al menos así era...


Tras haber cumplido su décimo cumpleaños, Octavia se había vuelto muy buena amiga de aquella niña y gracias al Mephisto esta la había podido visitarla al menos una o dos veces al mes, aunque claro se mantenían conectadas con las redes sociales y justo tras su fiesta numero 12...

Se podía ver a Octavia en su cuarto con una expresión de fastidio mientras se encontraba sobre una almohada gigante mientras veía con molestia a su amiga, pues esta se la había pasado en su celular desde que había llegado a su cuarto.

-Oye, ágamos algo-dijo Octavia aburrida mientras veía a su amiga con una curiosa sonrisa.

-Claro-dijo esta sin voltearla a verla, esta tenía un vestido corto morado y unos mallones negros, su cabello estaba suelto con un mechón casi llegándole al ojo.

-Y si vamos a la piscina-dijo la joven Beaumont con un sonrojo en su rostro, pero este paso desapercibido por su amiga, quien nuevamente la ignoraba.

-No traje, un traje de baño-dijo sin mucho interés mientras escribía algo en su celular.

-...-Octavia al verse ignorada inflo sus mejillas con molestia dándole una apariencia adorable.

-Y si vamos de paseo al bosque-dijo con un notorio tono de sarcasmo Octavia, esperando que esta racionara, pues sabía que odia ir al bosque que rodeaba su casa pues ella les temía a los insectos.

-...-Pero esta solo la volteo a ver sorprendida y regreso su atención a la pantalla de su celular, haciendo Octavia se frustrará y rápidamente se dirigiera a esta y…

- !JULEKA¡ -grito Octavia, mientras le quitaba a esta su celular de las manos.

-Oye ese es mi celular-dijo molesta Juleka intentando recuperar su celular, pero al ser más alta que ella esto le fue imposible de conseguir.

Pero Octavia al ver la pantalla del móvil..., los ojos de la joven Beaumont fueron cubiertos por su cabello, mientras sentía que algo se había atorado en su garganta.

-Juleka..., quien es ella-dijo sin alguna clase de emoción Octavia, quien veía el fondo de pantalla del celular, pues en este se podía ver a Juleka quien abrazaba a una chica más baja que ella, quien tenía un gorro slouchy, y un semblante decaído, pues parecía como si no hubiera dormido en semanas, sus ojos parecían estar bañados en sangre, y su piel parecía no haber tocado el sol en mucho tiempo, dejándola pálida, casi traslucida, pues se podía ver fácilmente sus venas así como algunos rasguños o picaduras de algo, pero conservaba una amplia y alegre sonrisa, así como una curiosa blusa azul, mientras lentamente Octavia giraba a ver el rostro de Juleka, quien...

-/_/-Octavia vio como su amiga se sonrojaba fuerte mente-Uu..una amiga-dijo tímidamente Juleka recordando a esta.

-p pensé que yo era tu amiga-dijo Octavia entre abrumada y ansiosa sin notar el hecho el celular empezó a vibrar.

-Si bueno es mi otra amiga-dijo con cierta confusión Juleka, por el comportamiento de Octavia, mientras intento tomar su celular.

-Ah...-pero Octavia solo lo alejo de ella-Se supone que yo soy tu amiga, tu única amiga-

-Pero de que estas hablando-dijo confundida Juleka.

-Como de que...-dijo molesta Octavia, pero...

) - ¡RIIIING..., RIIIING...! - (

El celular empezó a sonar haciendo que Octavia lo silenciara rápidamente.

-Como de que...-...

) - ¡RIIIING..., RIIIING...! - (

) - ¡RIIIING..., RIIIING...! - (

-Como de que estoy hablando, se supone que soy tu mejor amiga-dijo molesta Octavia mientras lentamente empezaba a muestras sus rasgos de ave.

) - ¡RIIIING..., RIIIING...! - (

Octavia molesta volvió a colgar la llamada.

-Acaso es ella-dijo irritada Octavia mientras encaraba a Juleka, la cual dio un paso hacia atrás asustada-Contéstame, es ella la que te está marcando-

-No tengo que darte explicaciones-dijo Juleka en un arranque de valor-Ahora dame mi celular, debe de ver quien me marco-exigió mientras daba unos pasos hacia el frente.

-No, hasta que contestes-volvió a exigir una respuesta Octavia-Dime acaso es por ella que no quieres vivir conmigo, sabes que aquí estarás a salvo incluso puedes traer a tu madre-

-Octavia cuantas veces te he dicho que todas las películas son ment...-pero antes que Juleka pudiera terminar su oración la puerta de la habitación fue abierta por Sebas.

-Señorita Couffaine, su madre a hablado, me han pedido que le diga que algo ha pasado y si es posible que regrese-dijo con un tono serio, mientras notaba las expresiones de ambas niñas, así como el hecho de que Octavia tenía algunas plumas "fuera de lugar".

Juleka le quito el celular a Octavia y se dirigió hacia Sebas.

-Podría llevarme, por favor-dijo sin ver hacia Octavia, la cual parecía que le habían roto el corazón y sin poder decir algo vio como esta salía por la puerta seguida se Sebas quien la vio por un instante antes de salir de su cuarto no sin antes hacer una ligera reverencia...


(POV)

Después de ese día me distancie de Juleka...

Nos comunicábamos poco y ella dejo de venir en tan a menudo, no entiendo por qué.

Yo era su amiga y ella escogió a alguien más, o es que ella realmente me tenía lastima, tras eso incluso me aparte de mi madre, de Sebas y los hijos de los amigos de mi madre...

Mephisto, también empezó a dejar de visitarnos tan seguido, la última vez fue cuando trajo unos libros para que entendiera mejor mi decendencia demoniaca.

En ese año también supe que la madre de uno de ellos murió, también supe más sobre mi padre, y que al parecer él quiera comprometerme con alguien, no sabía porque o con quien, una razón más para que mi madre no quisiera que hablara con él.

Al poco tiempo me entere que no era la única persona en mi condición de mestiza, pues según a palabras de Sebas, éramos más comunes de lo que pensaba, siendo un gran ejemplo los semidioses de los griegos, pero hoy en día muchos mestizos eran muy influenciados por personas malas ocasionando que muchos nos cazaran como si fuéramos seres peligrosos.

=Fin Flash Back=

=Fin POV=


- 'Odio recordar eso' -se dijo a si misma mientras recuperaba la conciencia, pero...

Lentamente sintió algo deslizarse por su muslo interno, algo duro y áspero, que llegaba hasta por encima de su ropa interior y volvía a bajar, una sensación que realmente le desagradaba, era una sensación incomoda y desagradable hasta que…, aterrada abrió los ojos dándose cuenta de lo que pasaba, logrando ver como un hombre le acariciaba las piernas declaradamente, llegando a sus rodillas y volviendo a subir su mano, hasta donde se encontraba su ropa interior.

Octavia al intentar mover la pierna, noto como estas...

-Lo siento linda, se decidió que serias restringida por completo además que el jefe nos dejó divertirnos un poco-dijo aquel desagradable sujeto el cual había sido uno de los que la habían regresado a su celda, tras procesar un poco lo que le había dicho vio hacia un lado, notando como no estaban solos pues había otros dos hombres a su lado, haciendo que un sudor frio recorriera su espalda.

-Descuida preciosa, no te arruinaremos vales mucho, pero al menos sentirá un poco de placer, o al menos eso espero y que también te acostumbres pues sin duda esto será lo único que aras después de ser vendida-dijo uno de los sujetos.

-JAJAJA, chicos creo que la asustaron suficiente-dijo en tercer sujeto, mientras veía como su cuerpo había tenido una reacción por el miedo-Es eso o le gusta que la acaricien-

Octavia simplemente pudo temblar mientras cerraba los ojos fuertemente, deseando que solo tuviera una pesadilla..., pero al abrirlos de nuevo los ojos vio que no lo era, pero distinguió otra silueta dentro de la celda.

Detrás de estos estaba esa silueta, o mejor dicho su padre viendo entretenido todo el show, como si esto le parecía muy entretenido o inclusive divertido, como si esperara algo...

-Vv..., as...-intento hablar Octavia pero se le dificultaba, su voz estaba un poco ronca al no haber consumido ni una gota de agua desde hace bastante tiempo.

-Les dije, que le gustaba-dijo aquel hombre divertido al confundir sus balbuceos con gemidos, haciendo que los ojos de Octavia se humedecieran ligeramente por la impotencia que sentía, y tragándose su orgullo, junto todas sus fuerzas mientras su boca se movió sin emitir algún sonido, pero, para la silueta que la veía, parecía haber entendido todo claramente haciendo que se dibujara una sonrisa visible en la sombra de ojos rojos.

-Bueno veamos que tenemos aquí-dijo el hombre que la acariciaba mientras tomaba el trozo de tela que cubría su intimidad para bajarla, pero justo cuando Octavia sintió su ropa descendía, sintió algo hurgando dentro de ella…

-Mierda que asco-dijo aquel hombre mientras se apartaba rápidamente de Octavia.

-Carajo-dijo el segundo hombre mientras desviaba la vista de la joven cautiva.

-Otra de estas-dijo el tercero desanimado-Porque nunca encuentran mestizas sin que tengan alguna deformidad-

-Saben se me bajaron los ánimos-dijo el primero quien se limpió las manos en su pantalón y se dirigió a la puerta, siendo seguido por los demás.

Octavia no sabía que había pasado, pues pensaba que sería violada por aquellos hombres, pero estos simplemente dieron media vuelta y se fueron, pero antes que pudiera siquiera pudiera pensar en algo, sintió como algo de su entrepierna se movía, aterrándola y haciendo que esta se sacudiera, pues se suponía que se había quedado sola, desesperada movió sus caderas esperando alejar la mano de su abusador, pero, solo sintió como una cosa colgaba y...

) - ¡Splash! - (

Confundida intento ver que había caído, para sorpresa u horror Octavia vio algo desagradable en el suelo, esto era alargado y parecía un trozo de carne semejante a un...

- 'no, imposible' -pensó Octavia viendo lo parecido que era esa cosa que se le había caído a ella-E..so fu..-Octavia lentamente vio como aquella sombra seguía en su celda y parecía reírse de dicha situación, por el rabillo del ojo vio como aquella cosa parecía salirle unas antenas de caracol y empezar a desplazarse como si se tratase de una babosa.


Al despertar, sintió algo viscoso en su boca, asqueada por la viscosa sensación intento vomitar, pero no pudo hacerlo, sin importar lo desesperada que estuviera por alimento no se arriesgaría a que la drogaran con la comida, mientras su boca se llenaba a un sabor a hierro, las arcadas que sentía no fueron impedimento para que su mandíbula dejara de moverse contra sus dedos, siguiendo masticando y tragar lo que tenía en dentro de esta.

Al sentir como el último trozo se deslizaba por su garganta pudo abrir la boca, mientras empezaba a jadear fuertemente, desesperada intento vomitar lo que fuera que había consumido pero le era imposible, en cada intento lanzaba su cabeza hacia el frente esperando que su cuerpo cooperara con ella pero en su lugar notó algo que no se había percatado por la preocupación de lo que tenía en la boca ase unos instantes, estaba sola, no había rastro de alguien aparte de ella en la celda, lo que sea que haiga comodino era un misterio el origen de esta, sin muchos decesos de cerciorarse miro hacia abajo mientras notaba un rastro seco de baba de caracol, el cual se dirigía hacia la cadena que sujetaba su pierna, así como un camino de baba en esta, la cual subía por su pierna, subiendo por su vientre vientre y llegando hasta su boca...


=Al día siguiente...=

En un callejón cerca del hotel Le Grand, se podía ver al enorme felino demoniaco de dos colas, quien llevaba en su espalda a cierta joven de ondulado cabello castaño y de puntas anaranjadas, la cual se veía un poco deprimida, esta era Alya Césaire, quien bajaba del lomo del enorme felino.

-Kuro, ¿Rin está en problemas? -pregunto está con sincera preocupación, pero no obtuvo respuesta alguna, aunque claro no es como si ella lo entendiera, pero puro notar la preocupación de su rostro-Cres que pueda ayudarlo de alguna forma...-dijo Alya, pero esta vio como Kuro se le acerco, sin poder evitar ponerse un poco nerviosa pues, el enorme gato tenía un aura intimidante, pero este simplemente se restregó en su hombro como si fuera algún tipo de despedida.

Rápidamente Kuro dio media vuelta y salto tan fuerte como para alcanzar la azotea de un edificio cercano y alejarse sin llamar la atención...

Dejando a Alya en aquel callejón sola.

-Bueno será mejor que también me vaya...,mm-mientras decía esto sintió algo raro en su pierna. Un dolor parecido a la irritación, así como algo caliente que se escoria lentamente, sin levantarse mucho su falda del uniforme vio como un poco arriba de la rodilla en la parte más baja de muslo, tenía un ligero rasguño, no mayor a 3 cm el cual tenía una pequeña gota de sangre escurriéndose por su piel.

Alya sin darle mucha importancia, limpió la herida y camino hacia la salida del callejón, pero…

) - ¡...! - (

Un sonido extraño llamo su atención hacia la parte más oscura del callejón en donde vio algo curioso pues parecía un enjambre de moscas muy gordas.

Por inercia se tapó la nariz pues si había algo que atrajera esa gran cantidad de moscas, así como el grosor de estas tenía que ser algo muy fétido, rápidamente salió del callejón sin notar como estas "Moscas", no contaban con alas o patas, en su lugar solo había una pequeña cola que terminaba en punta y sus ojos eran verdes, pero tampoco parecían de un insecto, pues estos eran más como los ojos de una rata...


CONTINUARA…


Se Aceptan la crítica constructiva.

Recomienden que personajes pueden salir ya sea como aliados o enemigos, así como quien cualquier idea o consejo que deseen compartir.

Si deseas compartir tus ideas háblame por Discord aparezco como; NeoCronos#3274