Oigan, la súper cagué con las fechas en el capítulo pasado. El día de la fiesta es el 7 de julio, por lo tanto, el lunes era 9, miércoles 11, jueves 12. Pues ajá, no sé sí alguien lo notó pero ya está corregido. Una disculpa, no volverá a pasar. Prometo ser más cuidadosa.
Estoy asustada, porque este capítulo puede ser o muy bueno o muy malo. XDDD JAJAJA. Ya me dirán al final JAJAJA. Está larguísimo, así que váyanse, no sé, por unos takis fuego para que se los coman en lo que lo leen.
(...)
Jueves, 12 de julio.
—Antes que nada, debes escuchar esto— Shoto habló con calma, mientras desbloquea su celular y busca la grabación.
Se mantiene firme, aunque se le revuelve el estómago de solo pensar que tiene que volver a escuchar el audio, esta vez frente a Bakugou. Aunque sabe que muy posiblemente esté sacado de contexto, no puede evitar que su mente viaje de manera que algunos consideran poco decente.
Frunce los labios y le da play.
Empieza el audio, y lo primero que hace Kaminari es decir "Monoma", Bakugou afirma con un gruñido. La cara de Denki se va desencajando de poco a poco mientras el audio avanza. Es peor aún, cuando llegan a "esa parte", ahoga un jadeo, y voltea a ver a Bakugou con rapidez, esperando una respuesta. En cambio, este, no dice nada, pero su semblante se volvió aún más hostil y Todoroki ve como sus manos están hechas puños, incluso las venas se marcan en ellas.
«Joder, es fuerte.»
Guardan silencio los tres, cuando se corta el audio. Hay mucho que decir, pero ninguno se anima realmente. Denki se siente levemente incómodo, también traicionado, porque su ship acaba de romperse debido a que su brotp se hizo canon. También, es que siente como el salón se queda chico, ante esa rivalidad de dos hombres por el corazón de un buen damiselo en peligro. Aun así, tiene un poco de ganas de llorar.
—Rayos, viejo, ¿por qué le robaste la florecita al culito de Midoriya? — lloriquea, tomando a Bakugou de la playera. Pidiendo una sincera explicación.
Shoto se siente terrible. La sola idea le da náuseas. Pensarlo era una cosa, pero escuchar la insinuación por parte de otra persona era abismalmente peor. Es que solo podía ser un malentendido, ¿verdad? ¿verdad que sí? Joder.
No es tonto, puede atar cabos. ¿Por qué más Bakugou había ido a enfrentar a Todoroki? Si quería alejarlo, eso habría sido mucho más preciso que afirmar su relación. Bakugou no sabe de los dilemas morales que Shoto carga, pero sí sabe que puede destruir a una persona que pretenda a Midoriya con su sola presencia.
Están en su mundo, y juegan con sus reglas. Todoroki no pertenece a ese mundo, pero aun así le queda un cacho de esperanza de poder ser parte de él. Sí es que aún, hay cabida a su persona.
Así que pese al comentario es nada oportuno, Shoto lo agradece, porque también necesita confirmar que solo es un malentendido; pero Bakugou no se lo toma bien y pone su mano en la cara de Kaminari para aventarlo hacia atrás.
—Cállate, imbécil. No digas mamadas, pikachu bastardo —gritó Bakugou, bastante enojado.
Kaminari pensó que le iba a decir "no digas mamadas, Mary Jane" como el meme, luego recordó que Kacchan no es ese tipo de persona. Sumando a lo protector que era con la pelusita, debía ser un tema delicado para él.
Shoto observó en silencio. No había confirmación de Bakugou de lo que había pasado realmente, pero tampoco había una negativa. Joder, joder, joder, joder. ¿Es que tenía que resignarse? No, es que nunca tuvo oportunidad.
¿De nuevo, oportunidad para qué? Que este enamorado no quiere decir que él va a tirarse del precipicio, así como así… o ¿sí? ¿qué era lo que estaba haciendo con exactitud?
«Es que estás a punto de saltar al precipicio. Estúpido yo, que de aquí puedo ver las rocas que están a mis pies, caer por el filo de la montaña.
Que puto dolor de huevos es todo esto.»
Se sobó las sienes antes de animarse a volver a hablar.
—Tengo este audio, podríamos llevarlo con Aizawa, que hasta donde tengo entendido es el tutor de Midoriya— mira directamente a Bakugou esperando una confirmación, a lo que este asiente en silencio—. Seguro que puede poner en alerta a los guardias que vigilan las cámaras de seguridad, con eso puede ser pillado; pero no creo que le den un gran castigo. Además, quedan muchos huecos que me preocupan, como la posibilidad que filtren el vídeo, pese a tener al culpable acorralado y Midoriya se meta en problemas más fuertes de lo que podía tener "Monoma". Y voy a ser sincero, el castigo que posiblemente pueda recibir ese imbécil, no me satisface.
—Ja, por primera vez concordamos en algo, bastardo. A mí tampoco me satisface. En este momento tengo muchas ganas de asesinar a alguien, quiero destruir cada uno de sus putos huesos ahora mismo, pero eso sería contraproducente, podría afectar al idiota de Deku, y también al equipo.
—¿Por qué está empeñado en destruir a Midoriya? Por lo que entendí hace unos días estuvo provocando.
—No lo sabemos. Un día estábamos en la cafetería hablando, Pelusita estaba de espaldas y Monoma lo golpeó "accidentalmente" con su codo. A Bakugou no le sentó muy bien, casi lo golpea, pero Midobebé no lo dejó.
—Está enfermo. Como sea, me da igual que su cabeza llena de mierda no le funcione bien, pero no me gusta que se haga el imbécil con Deku. No sé qué mierda pasó entre ustedes, pero
—Bueno, primero tenemos que averiguar dónde están los documentos que se van a proyectar en la conferencia de mañana. En base a eso, debemos actuar.
Bakugou asintió con la cabeza, y los otros dos vieron cómo sacó el móvil y se apartó de ellos. Aunque no lo suficiente como para no escuchar la voz de Katsuki. No había que ser muy avispado para darse cuenta que estaba hablando con Midoriya.
De nuevo la punzada de celos aparece, en el corazón de Shoto cuando escucha "Oi, nerd, ¿dónde estás? ¿Hasta a qué hora se vacía el consejo? ¿Ahí dejarán los documentos?... Por nada en especial.… Vale, no me esperes, llegaré tarde hoy, me salió un inconveniente. Ve a casa y cena lo que sobró ayer… Ya sé que me toca hoy la puta cena… ¡Jódete, Deku de mierda, usa tu puto dinero si quieres comer ramen! … Joder, como sea, pero cena, imbécil. … Por cierto, bastardo, ya me enteré de tu encontronazo con el cabrón de Monoma. Espero que en cuanto crucé la puerta, tengas una puta explicación del por qué putas no me habías dicho nada. Adiós"
Siente que por poco se deshace ahí mismo. Respira profundo, porque el nudo que se le hace en la garganta es enorme. Baja la mirada, porque no quisiera seguir escuchando absolutamente nada.
Denki se acerca hasta Shoto, y pone una mano sobre su espalda, dejando una palmadita de confort.
—Rayos, viejo, lo siento. No tenía ni idea de que "eso" pasara entre ellos dos. Admito que en un principio su amistad me parecía algo extraña, pero yo realmente creí que le gustabas. ¡Yo ya estaba listo para ser el padrino de su boda!
Shoto siente como si le estuvieran echando limón a la herida. Es que sí Bakugou, —sin intención—, había acabado con su corazón, ahora Denki lo tiraba al piso y bailaba sobre él. ¿Debería golpearlo? Porque quiero golpearlo. Levantó la mirada y giró su rostro para ver directamente a Kaminari.
—Uy, dije algo horrible, ¿verdad?
Todoroki no dijo nada, pero se le había atorado un "No para nada. Ya sabes que a mí me putas encanta que me estés diciendo esas mierdas, cuando claramente no soy correspondido, cabroncete".
Se lo aguantó porque Bakugou caminaba hacia ellos y se posiciona a un metro de distancia, frente a Shoto. Estaba cruzado de brazos, aún tenía el móvil en la mano.
—Los nerds, estarán hasta las 7 de la noche en el salón del consejo. El presidente se encargará de llevar el material a la sala de audiovisuales que está en el auditorio.
—Bueno, entonces tenemos que esperar a que esos bastardos hagan el cambio. También tenemos que encontrar la manera de desaparecer el vídeo por completo y de colarnos sin ser vistos, porque repito, eso podría perjudicarnos más que ayudarnos. Eso no es lo que se supone que estamos buscando. Sí pensó en todo esto para hacerlo quedar mal, seguramente, tendrá un respaldo del vídeo.
—¿Y qué propones? — preguntó Bakugou arqueando la ceja.
—Estaba planeando que tal vez podamos contactar a un hacker. Yo bueno, no conozco ninguno, pero mi hermano seguro que podría hacerlo, solo tengo que llamarlo y él también podría hacer unas llamadas. No hay problema con el dinero, puedo ponerlo.
—Eso es ilegal, ¿no estás estudiando derecho? — responde Bakugou con sorna.
—Sí ¿Y?
—Comienzo a creer que tal vez, no seas tan imbécil. Al menos tienes huevos. No hace falta que llames a nadie, conozco a alguien que podría ayudar.
(...)2
Todoroki nunca había ido a esa parte de la universidad. La UA era un complejo enorme de edificios, algunos estaban interconectados entre ellos, pero la facultad de ingeniería no conectaba con la de ciencias sociales. Ni siquiera porque Yaoyorozu estudiará en ese edificio la había visitado.
Sus conquistas no las encontraba así. Él no iba y se paseaba por los corredores de la universidad, intentando encontrar a alguien que estuviera dispuesto en compartir unas caricias y un rato en una cama. Más bien, ellas o ellos se acercaban a él, también, los encontraba en las noches de tragos. Ahí es donde solía encontrar los buenos ratos.
Pero hace semanas que no visita uno. Ni siquiera pensaba en darle más vueltas al asunto, porque ahora sí tenía muy claro el por qué no le había apetecido pararse por uno.
Estúpido, Midoriya. Me haces hacer cosas, sin que lo pidas. Que putada.
A diferencia de él, Bakugou parece muy habituado a ese edificio. Pasa por los corredores, sin un ápice de duda. Shoto se deja guiar hasta que se topan de frente con una puerta azul y que tiene un letrero que dice "Taller α". Denki farfulla un "oh, me estaba preguntando a dónde íbamos, pero ya lo entiendo". Shoto no entiende, pero imagina que deben visitar a alguno de los conocidos de ambos. Supone que eso de ser un deportista súper popular, sí tiene sus ventajas.
Katsuki, sin tocar siquiera, abre la puerta. Es corrediza y hace mucho ruido porque la azota un poco. A Todoroki no le gusta el ruido, mucho menos, que alguien ingrese así a su lugar de trabajo, así que no puede evitar ver mal a Bakugou por ser tan maleducado. Denki es el último en entrar, y se asegura de cerrar bien.
Es un aula amplia. Hay herramientas colgadas en las paredes, y también hay escritorios a todo alrededor con computadoras. Hay 6 mesas repartidas por toda la estancia, dos por cada fila. Más al fondo, una computadora, con múltiples monitores. La mesa que está frente la puerta, tiene un cacharro enorme, de forma cúbica, y una laptop, pero no se ve nadie. Al menos, no, de primera vista, sin embargo, salió una chica detrás de lo que sea que fuese eso.
Todoroki la observa bien, es bonita, grandes tetas, que se notan más por la camiseta entallada que usa. Tiene cabello rosa, lleva unos goggles de protección puestos y una llave inglesa en la mano. Está sonriendo.
Denki silbó con admiración sin quitar los ojos del montón de aluminio. Ella sonrió aún más, pero miraba a Bakugou.
—Bakugou, ¡qué sorpresa tenerte por aquí! Imagino que no vienes a comer —dijo levantando una ceja, después paseó su mirada entre ellos, al final, se fijó en Todoroki —. Tú eres nuevo. Me llamo Hatsume Mei— se presentó, antes de volver a dirigirse a Bakugou —. ¿Y dónde está Zuzu bebé?
—¡Caray, Mei! ¿Qué estás haciendo ahora? — habló Denki.
—¡Ah que es hermoso! ¿Verdad? Es un robot médico, no puedo decir mucho, ya saben por seguridad de la patente y esas cosas; pero es uno de mis nuevos bebés. ¡Un proyecto muy importante para mí carrera!
—Hum, tu carrera siempre, ¿No, Mei? Me da gusto —habla Bakugou, mirándola con una ligera sonrisa y un poco de nostalgia en su voz.
—Sabes mejor que nadie cuánto me importa… —responde Hatsume, de la misma manera—. Bueno, ¿Dónde está Zuzu? No ha venido a ayudarme últimamente.
Shoto abrió los ojos con sorpresa, ¿Midoriya también sabía de este tipo de cosas? Joder, que putas no hace bien este cabron.
—Oh, viejo, quita esa cara. La pelusita es muy inteligente, pero no la ayudaba como te imaginas.
—Zuzu se probó en muchas ocasiones, brazos automatizados, fue mi modelo de mis bebés en otras ocasiones. Es muy analítico, siempre encontraba hasta los "defectos" más pequeños. Mejoré muchísimo, gracias a sus observaciones.
—Ya veo…
Todoroki sonrió bajito, como con orgullo, con sus manos dentro de su pantalón, arrugando la tela.
Bakugou solo lo observaba sin decir nada.
—Ey, loca de las máquinas, justo venía aquí para hablar del nerd. Necesito tu ayuda. El bastardo de Monoma, quiere sabotear su presentación de mañana. Sí no has estado con la cabeza entre tus cosas, supongo que sabes de las votaciones y que Deku va a participar. El imbécil, tiene un plan tan puto simple, pero al mismo tiempo tan efectivo, que me jode las bolas.
—Tiene un vídeo bastante comprometedor…— Denki miró con preocupación a Bakugou, como si pidiera permiso para hablar. Katsuki asintió—. De ellos dos…
—Sabemos que planea, pero además de evitar que se propague, debemos deshacernos de él.
—He de suponer que por eso están aquí ¿no? Imagino que quieren que les ayude a borrarlo del internet.
—Pues, lista sí eres — dice Bakugou.
—Imbécil — responde Mei —. ¿Tienen al menos un correo electrónico?
—No tenemos nada, absolutamente nada más que la certeza de lo que va a hacer. Y una grabación dónde no sale su nombre pero sí como habla de la Pelusita.
—¿Y cómo saben que es él, el culpable?
—Porque yo lo escuché. No se dió cuenta que yo estaba ahí — responde Shoto, neutral, aún con las manos en los bolsillos, y mirando directamente a Hatsume. Fue una coincidencia.
Una muy buena. Piensa Shoto.
Mei silbó, mientras se quitaba los goggles y los ponía sobre su cabeza.
—La tienen difícil. También imagino que Zuzu no sabe nada y por eso no está aquí.
—Decidí que lo mejor era no decírselo. El nerd, puede estar muy nervioso y lo que menos necesita son estas cosas. No se lo iba a tomar bien, no es la primera vez que intentan humillarlo —confesó Katsuki.
Shoto miró con sorpresa, directamente a Bakugou con eso último, casi de inmediato. Denki también, pero no hizo comentario alguno. Es estúpido, pero hasta él sabe cuando no hay que decirlos. Midobebé, también es importante para él. Nunca lo ha visto perder los estribos, pero tampoco le gustaría verlo.
Por su parte, Mei solo asintió con la cabeza.
—Bien, entiendo. Miren pienso que lo mejor es que no se haga más grande este problema, quiero decir, no hay que involucrar a más gente, podría ser peligroso. Hicieron bien en venir conmigo. Puedo entrar a la base de datos de la escuela y robar su información, es fácil. Teniendo eso, puedo mandar un malware por medio electrónico, tomar control de su nube e ingresar a su computadora.
—Rayos, estás muy loca, Mei. Esto es súper ilegal
—Lo sé, ustedes también por eso no lo están involucrando, ¿verdad?
Shoto y Bakugou desviaron la mirada. En parte era cierto, en parte no lo era. Tanto Todoroki como Katsuki tenían sus propios motivos. Shoto es cobarde, Katsuki, no quiere hacerlo pasar de nuevo por una situación similar.
—¿Vamos a robar los videos y desaparecerlos de los dispositivos? ¿Algo más?
—¿Puedes acceder a las cámaras de seguridad? —pregunta Shoto.
—Sí puedo, la escuela no mantiene la seguridad que dice tener. Ni siquiera hay en el estacionamiento.
—¿Cómo lo sabes? —cuestiona Denki
—No quieres saber eso — suelta Mei con una sonrisa divertida.
Denki entrecierra los ojos pensando en "Oblígame, perro. Sí quiero saber." Igual se lo guarda porque Bakugou está ahí, y Mei hace cosas ilegales como si estuviera comprando un puto chicle.
Par de tetones peligrosos.
—Está bien.
—¿Cómo es que aprendiste todo esto? —Shoto siente sincera curiosidad al respecto. La chica no parece tener más de 20 años y habla como toda una profesional en el tema.
—La gente en secundaria puede ser mala con aquellos que son diferentes. Yo era diferente, nunca me ha afectado, pero sí me hartaba así que, bueno, debía encontrar un castigo.
Bakugou sonrió de lado, asintiendo con la cabeza. Él hizo exactamente lo mismo.
—¿Puedes grabar la cámara de seguridad? Quiero decir, si tenemos pruebas de cómo está cambiando las presentación por el vídeo de mierda, tendremos más que una grabación con su voz.
—Bien ahí, bastardo Mitad-Mitad. Hasta que dices algo inteligente.
—Mi nombre es Todoroki.
—Me importa una mierda.
—Rayos, viejo, no creo que sea el mejor momento para pelear. Estamos apunto de jugarnos la estadía en el equipo de vóley
—Concuerdo con Kaminari-kun. No es el momento. No solo eso, literalmente, en la universidad y nuestra libertad. Tienen suerte que las cámaras de la universidad también graban el sonido. Solo tenemos que activarlo. Creo que los guardias, nunca lo hacen por eso de la privacidad de los alumnos, a menos que el director, lo pida. Al tener todo, podemos poner a Monoma en jaque.
—¿Puedes congelar las cámaras?
—No lo sé, pero puedo desconectarlas. ¿Por qué?
—Vale, es que quiero dejarle una sorpresa en su casillero — alega Bakugou.
—¿Qué es lo que quieres hacer?
—Ya lo verán, pero necesitamos ir a comprar tres bombas de slime, tres de confeti, tienen tamaños, yo quiero de las grandes, también hilos. Me gustaría poder golpearlo, pero no tiene caso si al final seré yo el sancionado.
(3)
Denki y Shoto han sido los elegidos para ir al centro comercial. Bueno, fue por órdenes de Bakugou, más bien, no les dio espacio para que escogieran pero igual no le importa porque ir con su nuevo mejor amigo de compras es una actividad que reforzaría la amistad.
O sea, en plan sano, no como posiblemente hacían la Pelusita y Bakugou.
Oh, qué traición había sentido con el rompimiento de su shipp. No le había durado ni un mes. Rayos, su mala suerte se le había pegado a Todoroki. Quizá él también tenía mala suerte. Por eso es que desde que se interesó en Midobebé, Bakugou había estado en medio.
Igual, no importa que no se hayan hecho canon, no piensa perder la amistad de Todoroki, porque es lo que un hombre hace. Primero amigos que culo. Su mantra que se repite todos los días. Ay, su bro estaría muy orgulloso de él. Eso de apoyarse entre amigos es muy masculino.
Oh, no había pensado en su bro, su parte homosexual estaría muy triste al escuchar el vídeo de Kacchan y la pelusita. También lo traicionaron porque no se lo contaron… o ¿Qué tal sí él sí sabía y por eso alentaba las actitudes de Kacchan?! ¡Qué traidor! Su bro no le había contado el chisme completo. Eso sí que no lo perdona.
Mira a Todoroki de reojo, sintiendo un poco de lástima por él.
Chalé.
Igual no podía hacer mucho, pero tal vez el camino al centro comercial si lo podía hacer más ameno, en plan un Karaoke para que se desahogue antes de ir a esa misión suicida.
Ja, somos algo así como el escuadrón suicida.
Suelta una risa tonta que le hace poca gracia a Todoroki. Más bien lo intriga un poco.
—¿De qué te ríes?
—Que somos como el Suicide squad. Pido ser Harley Quinn.
Shoto está manejando, así que no puede girar a verlo, pero sí se extraña y mucho.
—Eres raro . ¿Por qué quieres ser Harley Quinn? Sabes qué, no me digas nada más. No quiero saberlo, además, no te voy a entender, ni siquiera he visto la película
—¡¿Queeeee?! ¿Y pensabas salir con la pelusita sin empaparte de las sabidurías frikis? ¿No sabes que es un nerd que se moja con All Might? Y Harley es súper sexy, yo quiero ser súper atractivo, eso le gusta a las nenas.
— Bien, eso lo sé. Creéme que lo sé. Una vez me dio una cátedra de casi una hora sobre porqué All Might era el mejor héroe del mundo. ¿Qué no tienes novia? ¿Eres de esos patanes infieles o algo?
Shoto está pensando seriamente en orillarse y bajarlo ahí mismo.
—Da, te aseguro que ni siquiera pudiste seguir el ritmo. Yo rara vez puedo seguirle el ritmo. Mi bro, Kiri, también es súper nerdo. No lo parece porque siempre está siendo muy masculino, pero también se le mojan los calzones con Red Riot. Cuándo se hicieron besties, se la pasaron noches enteras haciendo un maratón de marvel. Aunque no lo parezca, Kacchan es igual, así que Kiri desapareció unos días de mi casa. No fui yo, porque quería salir con Jiroh, y la estaba invitando a muchos lugares. Es que es la mejor del mundo, súper hermosa y divertida. Justo por eso me gustaría ser Harley. ¿Sabes? Ella tiene esas Bi vibes.
—Alto ahí, hablas mucho, ¿sabías?
—Ah, sí, justo por eso me entiendo con la pelusita.
—Sí bueno, él también habla mucho, pero me gusta escucharlo. Siempre es interesante.
—Rayos, viejo, de verdad te gusta ¿No es así? Incluso a mí me llega a marear en ocasiones con sus murmullos.
Shoto aprieta los labios. No sabía sí debía dar una respuesta, tampoco sabía sí estaba listo para admitirlo en voz alta, porque, bueno, las cosas siempre son difíciles cuando sabes lo equivocado que estabas.
Para Todoroki, lo que empezó siendo un berrinche, estaba muy lejos de serlo. Aprieta el volante y su cuerpo se tensa, porque se sabe observado. Denki no le quita los ojos de encima, lo está estudiando. Aunque su cara no diga mucho, sabe que está revelando más de lo que él espera.
Se quedan en silencio, lo que al parecer son unos tres minutos. Kaminari suspira derrotado al darse cuenta que no va a conseguir más de lo que acaba de observar. Igual, no hace falta, a él le queda bien claro los sentimientos de Todoroki.
Para empezar, Todoroki se está metiendo en la boca del lobo, aun sabiendo que eso a él ni siquiera lo involucra, aun escuchando el audio que a su parecer es muy horrible para un corazón enamorado.
—Vale, no hace falta que me lo digas, eso ya lo sé.
—¿Qué?
—Cuánto te gusta.
—¿No vas a parar con eso?
—¿Por qué habría de hacerlo? Soy tu mejor amigo.
—No sé de donde sacaste eso.
—Dah, sí solo tienes un amigo, automáticamente se vuelve tu mejor amigo. ¿No sabes cómo funciona esto?
—No solo tengo un amigo.
—Ah, sí. ¿Cuántos amigos tienes además de mí? La pelusita friendzoneadora, no cuenta.
Shoto frunce los labios. Porque Takoyami era su único amigo, y había sido así durante mucho tiempo. Él así lo había querido pero igual era bochornoso decirlo cuando te ponían contra la pared.
¿Touya podía contarlo como su amigo?
No, joder, eso era muy patético. Ser amigo de su hermano. Además era su hermano mayor, con quien solo se comunicaba con insultos. Era peor con Yumi-nee-san, porque raramente hablaba con ella. Y ni se diga Natsuo.
—Varios, de por ahí.
—¿Ah sí? —dice divertido —. ¿Cómo se llaman?
—¿Por qué te interesa tanto? —replica Shoto intentando desviar el tema?
—¡Es que no tienes ninguno!
—Sí tengo uno. ¿Contento? Se llama Takoyami Fumikage.
Denki suelta una risotada bien sincera, tan fuerte, que hace que a Todoroki se le coloreen las mejillas. Porque pues sí, se siente un tanto humillado por esto.
—¡El novio de Tsuyu-chan!
—Sí, él.
—¡Viejo! Es agradable, bueno, eso me pareció la única vez que traté con él. Aunque más bien, yo solo hablaba y él me escuchaba. Jiroh y Tsuyu-chan estaban hablando de algo que no recuerdo que era, pero parecía interesante.
Sí, eso sonaba a Takoyami. Lo más seguro es que lo estuviera ignorando, pero no sería él quién rompiera la emoción de Denki.
—Ah, sí.
—¡Viejo! ¿Ves? Soy tu mejor amigo. Bueno, tienes dos mejores amigos. Así que como tu mejor amigo, mi deber es cuidar de tus sentimientos. Sí estás triste, debes decirlo. Tu pecho no es bodega. Al menos, eso es lo que decía mi madre.
—¿De qué hablas? — responde haciéndose el loco. Porque la última semana ha estado muy de la mierda.
—Podré ser tonto, pero no estúpido. Te gusta la pelusita, pasar tiempo con él y no te atrevas a negarlo porque los vi en la biblioteca. Eres muy obvio, viejo. No has estado con él últimamente, estoy seguro de que algo pasó y debió ser durante la fiesta. Porque no fuiste a los partidos del lunes.
Shoto se siente un poco expuesto. No, no un poco, un montón pero igual no hace más que guardarse ese sentimiento, porque lo que menos le gusta es sentirse vulnerable.
Así que lo disfraza con burlas.
Otra enseñanza que había adquirido de Touya, y para qué negarlo, también de el puto de Hawks
—Bueno, al parecer tú única neurona sí funciona —dice con sorna.
—Oh vamos, viejo, no seas así. Lastimas los sentimientos de tu hermano, de tu bro de otra madre. Puedes llorar en mi hombro ¡Es más, puedes cantar las de José José conmigo!
Todoroki ríe con sinceridad.
—¿Quién es José José?
—¡¿Qué?! ¿Cómo que no sabes quién es José José? ¿Qué no has escuchado esa de "Qué triste fue decirnos adiós''. Cuando nos adorábamos más"? — dice eso último cantando.
Bueno, Sí Shoto se sincera consigo mismo, no puede evitar divertirse un poco con Denki. Así que vuelve a reír un poco.
—No, lo siento.
—¡Dios! Ay, no bueno, uhm, podemos cantar la de "A quien tú decidiste amar, no sé si sepa que no hay personas, como tú aquí en la tierra. Te prometo no vuelvo a llorar. Sé lo felices que están y cuiden. Lo que yo soñé, siempre quise para mí" — dice canturreando — Viejo, que buena rola, ahora siento que también quiero llorar. Joder, mi corazón — lloriquea poniendose la mano en el pecho.
Shoto ríe un poco, pero la verdad es que la canción le sienta como una patada en los huevos. Porque le queda como anillo al dedo.
—No, lo siento de nuevo.
—¡¿Pero qué pasa contigo?! ¿Qué no te han roto el corazón? O sea, aparte de esta vez.
Otro putazo.
—No, pero gracias por recordarme que no tenía oportunidad alguna con Midoriya — farfulla, mientras gira los ojos.
—Vale, me he pasado un poco; pero igual las cosas no son tan así. Digo, sé que es extraña la relación entre ellos, y en realidad, no sé tanto como me gustaría saber. Pero Midoriya alguna vez me comentó que, bueno, cuando era niño no la pasó tan bien. Creció con una madre soltera. Ambos son de la prefectura de Shizuoka, de un pueblo que se llama ¿Masatufo?
—Musutafu — corrige Shoto. Recuerda que Izuku lo ha mencionado en alguna ocasión.
—Ah, sí, eso. El chiste, es que es un pueblo que de unos 15 años para acá se ha modernizado. La gente juzga lo que es diferente, como dijo Mei. Creo que eso fue lo que les pasó, ya sabes, no está bien visto tener un hijo y estar sola, menos en lugares como esos. También mencionó algo como que los padres de Bakugou estaban un tanto ausentes. No lo sé, en realidad, estoy hablando sin saber, realmente; pero sí se conocen desde entonces, imagino porque volcaron sus vidas enteras entre ellos.
Shoto guarda silencio. Después de haber visto las fotografías en la casa de Midoriya, comienza a unir los cachos del rompecabezas. Ahora entiende porqué de repente aparece un hombre en las fotos. No era el padre biológico de Midoriya, al menos, eso era lo que creía. Porque no se parece en absolutamente nada. Y se explicaba el porqué las pecas que tanto le gustaban de Izuku, no aparecían por ningún lado. También, comienza a entender porque Bakugou, no quería decirle nada a Midoriya, porque dice que no es la primera vez que lo humillan o que lo intentan.
Sí las cosas eran como decía Kaminari, la madre de Midoriya, debió pasarla trabajando, y si los padres del bastardo —ya no tan bastardo— de Bakugou, hacían exactamente lo mismo; seguramente solo se tenían entre ellos cuando eran niños.
Joder, que putada.
También entiende porque Midoriya es sobreprotegido por Bakugou. Verga. Ahora se siente mal, porque hasta hace unas semanas, él pensaba que la vida de Midoriya había sido perfecta. En todos los aspectos, cuando seguramente los días que él pasaba rodeado de su familia que decía ser "perfecta", Izuku, muy probablemente había estado solo, o jugando en un parque con Bakugou, siendo un par de marginados.
De verdad, que todo eso le sentaba super mal y el corazón se le apachurraba. Tenía la mitad de un rompecabezas armado, pero igual habían surgido nuevas preguntas. ¿Cómo es que había podido ser tan resiliente para convertirse en lo que ahora es? ¿Cuándo las cosas habían cambiado tanto? ¿Por qué su madre estaba sola?
Si es hijo de una madre soltera, ¿cómo es que puede pagar una matrícula tan cara? ¿Quién es el hombre de la foto? Eso último también iba para Bakugou. Aunque puede intuir que él es una persona con recursos, porque al final, cuando lo amenazó, le dijo que el imbécil de Enji, no era el único con contactos.
—¿Sabes? Nunca me había puesto a reflexionar aquello, se de la existencia de ambos desde preparatoria. El mundo del vóley, no es tan grande, menos si destacas, como ellos dos. Yo simplemente acepté su relación y ya. Nunca la cuestioné, pero sé que hay gente que si lo hace, sobre todo por lo distintos que son. Quiero decir, jamás los he visto desmentir o negar alguno de los rumores sobre ellos. Parece que simplemente no les importa. Tampoco mencionan nada de su vida antes de la preparatoria — vuelve a hablar Denki, después del mutismo que ambos se habían sumergido.
—Creo, que sí la vida los ha tratado como estamos suponiendo ahora. Imagino porque simplemente no les importa y porque no lo hacen. Supongo que no debe ser muy grato.
—Debe ser horrible— la voz de Denki es un poco más suave, casi triste—. Amigo, Pelusita es súper impresionante. O sea, siempre lo he sabido, pero creo que ahora lo respeto un poco más. ¿Cómo es que puede parecer que nada malo hubiese pasado en su vida? Digo, es tan amable con todos, y no parece resentido con nada, ni con nadie. No puedo decir lo mismo de Bakugou, porque parece que odia a todos, pero también es un amigo muy leal.
—Yo… no lo sé — confiesa con sinceridad —. También lo admiro, desde que empecé a tratar con él, nunca ha dejado de impresionarme. Siempre que conozco algo nuevo, me hace admirarlo más. Incluso lo envidiaba un poco, creo que aún lo hago.
—Viejo, ¿algún día piensas decirle todo esto?
—No creo que sea lo más sensato. Menos ahora, me odia.
—¡Vamos, viejo! Midobebé no podría odiar a nadie. Sí está enojado, seguramente te escuchará si intentas hablar con él para resolver las cosas. Necesita saber lo que piensas realmente de él. Vi a Shinsou súper enamorado de él, pero jamás lo escuché hablar así.
—No, Kaminari. No lo entiendes, realmente no quiere escucharme. Lo hice llorar, no merece eso — Shoto por primera vez lo confiesa.
Siente un peso menos, pero igual le duele. Hace un ligero puchero con los labios. Denki lo observa, y siente la tristeza que Shoto profesa. Seguro que quiere guardarla, y es bueno en eso, pero hay algo que a Kaminari le hace ver que no está tan bien como dice estarlo.
Quizá ese ligero temblor en su voz cada que menciona a Midoriya, o tal vez ese gesto que ha salido en su rostro al validar las emociones de este.
—¿Puedo preguntar qué pasó? —cuestiona, tanteando el terreno, pero también dispuesto a respetar sí es que Shoto no quiere decírselo.
—Es que también me vas a odiar.
—Seguro que no.
Todoroki se la piensa un poco, porque en serio, que no quiere verse vulnerable; pero literalmente él solo se había puesto en bandeja de plata. Ni siquiera recuerda la última vez que tuvo una plática profunda. Una en la que en serio se sinceraba completamente con sus sentimientos.
Shoto, nunca pensó llegar hasta ahí, mucho menos con una persona que apenas conoce pero las cosas simplemente se han dado, y pues nada, no ha podido ponerle un freno. Últimamente, no puede ponerle un freno a absolutamente nada.
Así que se lo dice. Le cuenta lo que ha pasado con Yaoyorozu, como Midoriya los ha observado, cómo reaccionó y también como le ha dejado solo, por irse con Bakugou. Denki entiende porqué "no asistió" al partido, aunque Shoto le afirma que sí fue. Le cuenta que prácticamente ha huído de Midoriya. Lo mal que le sienta.
—Lo tienes bastante difícil, ¿eh? No pensé que tuvieras algo con Momo. Es amiga de mi novia, la verdad es que nunca pregunté de dónde la conocía, pero parecía ser una buena chica. No pensé que sería capaz de hacer algo como eso. Mira, entiendo porque Midoriya ha reaccionado así. No lo sabes, pero, quiero decir, solo nos enteramos los más cercanos a él; pero le engañó Shinsou. La pelusita, de verdad, estaba muy dolido. Fue feo, verlo al día siguiente tan triste.
—No lo sabía.
—Pero creo que podrías intentar al menos ofrecer una disculpa. Tal vez no tenían nada, pero estaban en un "veremos" ¿no? Al menos así me lo parecía. No supiste ponerle un alto, así que también es tu culpa.
—Lo sé — contesta Shoto con desanimo —. Créeme que lo sé; pero igual, no sé sí sea el momento. Tal vez, deba darle más espacio para que las cosas se calmen.
—Quizá tengas razón; pero debe saber que las cosas no son como él piensa. Creo que no le hace bien pensar que le ha pasado lo mismo dos veces. No se lo merece, ni tú te mereces esto.
Shoto guarda silencio, porque se lo merece. Ha empezado como un juego, pero le salió el tiro por la culata. Pero Kaminari, tiene razón. Midoriya no se merece pensar que es insuficiente y que por eso las personas que dicen tener sentimientos por él, terminan haciendo cosas como esas.
Joder.
No dicen más, porque Todoroki no quiere seguir la conversación. Había sido demasiado para su persona. Y aún tenía preguntas, aunque ya le hubieran resuelto algunas respuestas.
De todas formas, el viaje al centro comercial no había sido tan largo. En realidad, el tiempo que pasaron en silencio, ambos, sopesando todo lo que habían platicado.
Bakugou los había enviado a una tienda dónde venden cosas de fiesta. Dice que en esos lugares pueden encontrar lo que les ha pedido. Aunque también tienen que ir a una de esas tiendas enormes, porque necesitan un hilo fuerte.
Kaminari es quien toma la delantera, dice que se conoce el centro de comercial como la palma de sus manos. La verdad es que suele frecuentar mucho ese lugar porque las fiestas son lo suyo. No es que haga fiestas cada fin de semana, pero si hace un número considerable al semestre.
Tratan de no perder mucho tiempo en la tienda, aunque Denki sí se distrajo un poco probándose una que otra máscara de látex. También le dio hambre,así que pasan a una McDonalds por las suficientes hamburguesas para un ejército entero. ¡No pueden culparlo! No irá a una misión suicida, sin antes tener el estómago lleno ¡Está podría ser la última vez que coma una hamburguesa con sus deliciosas papas cubiertas de sunday!
Pero Shoto parece ya no estar de humor para sus bromas, y es que se ha quedado bastante pensativo en la nueva información que había recibido. A decir verdad, es que Denki tampoco tiene mucho ánimo, pero pensó que al menos debía hacer la tarde un poco más amena.
Aún así, no puedo dejar de pensar.
«¿Por qué la gente es tan horrible con una pelusita tan buena como es Midobebé? Creo que a partir de hoy, le diré a mi bro que me incluya en las operaciones de escuadrón con complejo de cuida pelusas»
Esas y muchas más palabras, lo acompañan en el camino de regreso. Es silencioso, pero los 20 minutos de trayecto le pasan rápido con la música de fuckboy, que se reproduce en el estéreo de Todoroki.
Entran al estacionamiento, y Shoto conduce hasta la facultad. Está vacío el estacionamiento, casi desierto. Solo hay un auto que se dirige hacia la salida y ellos que están entrando. Están a punto de toparse de frente, pero Denki, suelta un "ese es Monoma y va solo". Los instintos asesinos de Todoroki se encendieron como nunca antes.
Shoto ni siquiera se lo piensa un poco, pone reversa y gira el volante hacia la derecha; cerrandole el paso a Monoma. Ha sido tan rápido que incluso, la puerta en la que va Denki es golpeada con ligereza. Kaminari se está tomando del filo del asiento, aun con el cinturón puesto. Sin embargo, Shoto se lo está quitando en ese momento y bajando del auto.
Monoma está haciendo lo mismo. Baja hecho una furia con el celular en la mano, dispuesto a hablar a la aseguradora o quien sea pero que le ponga un castigo a ese inepto que acaba de ponerlos en peligro a ambos.
—¿Qué putas te pasa? ¿Acaso eres imbécil? Has dañado a mí bebé — grita Monoma, mirando directamente a Todoroki —Ah, eres tú. Seguro que el virus de la estupidez, te la ha contagiado el puto de Midoriya. Seguro que viene siendo parte de ser homosexual.
Pero Shoto, está dando vuelta al auto, con las manos hechas puños con las venas saltando, con el ceño bien fruncido y con la mirada más hostil que había puesto en su puta vida. Sin detenerse, le dio un derechazo justo en la boca del estómago.
Monoma sintió como se le había cortado la respiración. El impacto había sido tan duro, que sintió el reflujo subiéndole por la garganta. También las piernas le tiemblan, y le fallan. Se cae de nalgas, suelta el móvil, para intentar amortiguar el golpe. Queda tirado a medio metro de su cuerpo. No aguanta el vómito, así que lo deja caer entre sus piernas. Mira hacia arriba, limpiándose la boca con su manos y Todoroki lo está viendo ahí con superioridad, aunque más bien parece rabia. Monoma Neito se siente sumamente humillado. Aún más cuando Shoto pone su pie sobre su pecho para empujarlo contra el piso.
No se levanta, porque cree que ha sido suficiente. Monoma no es tan alto como Shoto, mucho menos es una persona que se ejercite. Él es inteligente, un estratega nato. No tiene la fuerza ni la destreza para luchar una batalla cuerpo a cuerpo.
Él no era como Midoriya, un personaje principal que resaltará por su carisma nato. Más bien es ese secundario que se hace lugar con garras y dientes.
Pero eso a Todoroki no le importa.
—Me he enterado que le has hecho a Midoriya el día de ayer, pedazo de mierda. Espero que con esto te quede claro, porque no debes tocarlo — escupió Shoto, apretando más su pie contra el pecho del bastardo ese —. Tienes suerte que sea yo, quién lo sabe, porque te aseguro que si fuera Bakugou, no te iría tan bien como ahora.
Shoto da un último apretón antes de caminar directamente hacia el móvil de Monoma, y darle un fuerte pisotón.
—De nada — agrega Todoroki—. Seguro que te hacía falta un móvil nuevo.
Lo deja ahí, con un celular destrozado y con el orgullo machacado.
Da la vuelta al auto y vuelve a subir en él. Arranca, no sin antes dar un azotón de la puerta.
Denki lo mira con asombro pero tampoco dice nada. Usualmente solo hace caso a su sentido de supervivencia, cuando las cosas se tratan de Bakugou, pero ver esa faceta de su nuevo mejor amigo, le hace replantearse las cosas un poco.
Igual, no necesita desoberdecerlos en ese momento. Así que no dice ni pío. Deja su mirada al frente, pero de reojo mira como a Todoroki apretar el volante con ganas. Se está mordiendo los labios con ganas.
Usualmente no reacciona así, de verdad, que la influencia de Midoriya, es demasiada en su vida. Bueno, esto no era cosa que hubiese aprendido de él. Seguramente Izuku nunca actuaría así, pero es que después de la plática con Denki, después de reflexionar su propia estupidez de dar por sentado algo de lo que no conocía respuestas. Después de ver directamente a Monoma, escuchar esas palabras tan altivas.
Shoto no se conoció, ha dejado de sido tan puto injusto con Izuku. Es que no se merece nada de esto, no se merece estar con una persona tan nefasta, ni encontrarse con personas tan nefastas. ¿Qué debía hacer? Quiere hablar con Midoriya, no quiere privarse de su compañía, pero no lo merecía.
Joder.
De nuevo quería gritar, y también se sentía tan frustrado. Tan imbécil. ¿Por qué el mundo era tan asqueroso?
Lo que es peor aún, él era parte de ese mundo de mierda.
(...)
Bakugou y Mei se quedan en silencio. Ella trabaja, él la observa. Siempre le ha gustado observar. Aunque no lo diga en voz alta, aunque se lo guarde para él. De todas formas, no tenía caso decirlo ahora. Lo suyo había terminado, sin antes comenzar.
La ve mover los ojos con rapidez, teclean códigos que no conoce. No entiende lo que hace, pero sabe bien lo que es esforzarte al máximo, por eso la admira.
Por eso la quiere.
Gruñe un poco y sacude la cabeza. Está recargado en el filo de una de las mesas, con los brazos cruzados. Solo estorbaba. Tal vez debió con el bastardo mitad-mitad y el pikachu. Igual, se arrepiente rápido, porque son un par de imbéciles, y no está dispuesto a respirar el mismo aire por más tiempo del que sea necesario.
—¿Cuándo vas a dejar de culparte? Ambos sabemos, que esto fue una decisión mutua — dice Mei, mientras gira su silla para ver de frente a Katsuki.
Siempre le ha parecido atractivo, pero con el gesto fruncido le parece aún más. Se conocieron hace más o menos un año atrás. Mei vivía en los dormitorios de la universidad, pese a eso, su padres habían insistido en comprarle un auto, que literalmente solo usaba para trasladarse de su facultad hasta su residencia.
El último viernes del semestre, era una de esas noches en la que había salido tarde del taller, le dolía el cuerpo y solo quería llegar a ducharse y dormir. Así que arrastró los pies hasta su auto. El estacionamiento estaba prácticamente vacío.
No va a mentir qué se sintió un poco intimidada, cuándo noto que en el único carro —además del suyo— estaba lleno de hombres. Mei no suele ser prejuiciosa, pero ha escuchado suficientes historias que parecen de terror, cómo para no asustarse.
De una caminata rápida porque lo primero que tenía que hacer era salir de ahí. Para su mala suerte, esa misma noche su estúpido cacharro, había dejado de funcionar. Metió la llave una y otra vez, no arrancaba. Solo escuchaba el crujir del motor.
No es como si ella no pudiese meter mano, Pero simplemente no encontraba las agallas de quitar los seguros y salir del auto. Mucho menos cuando vio que un chico mucho más fuerte que ella bajó del auto, y se acercó hasta su cristal.
Tocó dos veces, pero ella estaba lo suficientemente aterrada para voltear a ver.
El chico tocó una tercera.
No le quedó de otra más que hacerlo. Fue cuando vio a Midoriya.
Mei vive en su mundo, pero todos saben quién es ese chico. Así que con un poco más de confianza bajo el cristal. Aún recuerda su cara amable y el "Hola, estamos esperando a un amigo de esta facultad. Por favor, no tengas miedo, perdón si te he asustado, pero me di cuenta que necesitas ayuda con tu auto. ¿Quieres que lo revisemos? Yo no sé mucho de estas cosas, pero mi amigo, Kacchan, sí. Seguro que te ayuda si lo necesitas."
Esa fue la primera vez que lo vio. Cualquiera diría que la persona que debía atraerle era Izuku. Porque él fue el que quiso rescatar a la damisela en peligro; pero ella le atrajo mucho más, la manera en la que Katsuki había tomado las herramientas con destreza.
Está oscuro, así que esa noche no pudieron hacer gran cosa, pero ambos le prometieron estar al día siguiente. La llevaron hasta su dormitorio, cuando salió su amigo de la facultad. Incluso la invitaron a la fiesta a la que iban, pero ella se negó. No era de esos ambientes.
Seguramente no tenía nada que hacer dentro de la universidad. Pero tal como lo prometieron ellos habían ido. Su auto quedó servible de nuevo.
No va a negar que ella fue la persona qué dio el primer paso para acercarse a Bakugou. El supo recibirla.
La primera vez que salieron, sintieron la tensión sexual latente dentro de ellos. La dejaron dar rienda suelta. Fue bueno, mucho en realidad. Y así fue como empezaron una relación sin compromisos.
No se ve bien nada, pero Bakugou, dejó de verse con otras chicas. Hatsume tampoco salía con nadie más. Incluso él comenzó a incluirla en sus planes. Ella también lo permitió. Eres su acompañante en las fiestas, se besaban y reían. Sobre todo lo disfrutaban.
Así estuvieron alrededor cinco meses, quizás ella le habló de más sobre su persona, él también le escuchó.
Pero las cosas no siempre salen bien.
Al menos eso le quedó claro a Hatsume. No salen bien y menos cuando eres una chica en una sociedad machista. El que se pusiera de "novia", con uno de los chicos más populares de la escuela, había hecho qué sus compañeros dejarán de tratarla como una igual. Porque ellos no eran muy adeptos al tipo de vida que llevaban el grupo de deportistas.
Era estúpido pero siendo una mujer en una carrera que se supone que es para hombres, las cosas se lo complicaban má amaba su carrera con todo su corazón y aunque nunca formalizaron, más que nada porque Bakugou no sintió la necesidad de hacerlo; Mei tomó una decisión.
Ella iba primero y sus sueños también.
Hablo con Bakugou, él entendió sus razones y también entendió que era en parte su culpa, por no darle una estabilidad y el confort que ella necesitaba. No la retuvo pero tampoco cortó el contacto con ella. Mucho menos porque la amistad que habían forjado Mei con Izuku, era genuina.
Bakugou también la quiere.
Seguramente lo haría por mucho tiempo más.
—Lo sé. En serio me da gusto que te vaya bien. Esto es lo que querías ¿no?
—Sí, bueno, sí las cosas salen bien, mi carrera podría cambiar radicalmente al final del verano.
—Siempre has sido muy talentosa. Aunque eso sería nada sin tu empeño
—Gracias.
—Por no juzgarme.
—¿Por qué habría de hacerlo?
—Aún hay gente que no entiende que prefiero mi carrera profesional a una relación amorosa.
—Los extras de mierda, no tienen derecho a opinar en tu vida. Además, como dijiste, esto fue decisión mutua. Tú no estabas lista para una, ni yo lo estaba.
Mei suelta una risa ligera que la cubre con su mano.
—Tampoco lo estoy ahora, pero me siento más exitosa que hace seis meses. En parte, también es por tu ánimo.
—No he hecho gran cosa.
—Créeme, que no me detengas, es más que suficiente. Además, no eres nadie para decir nada, si opinas tanto en la vida de Zuzu.
—Es un idiota pese a que es muy inteligente.
—No, tú crees que es un idiota, campeón.
—Ambos sabemos que no sabe cuidarse. Como pasó con el estupido emo.
—No sé exactamente que fue lo que sucedió, Zuzu nunca me habló de eso; pero ambos sabemos que lo que hacen las otras personas, no es culpa suya.
—Ya lo sé; pero debes entender porqué lo hago. Tú sabes porque lo hago.
—Lo sé, Katsuki. Lo sé bien, pero justo por eso, debes dejarlo tomar sus decisiones.
—¡Eso hago! Por eso dejo que ese bastardo este cerca. No confió en él — alega Bakugou.
No hace falta que diga su nombre, Mei sabe que se refiere a Todoroki.
—No eres tú quien debe confiar en él.
—Tampoco Deku lo hace, pero le gusta. No soy imbécil, me he dado cuenta.
—¿Por qué no confían en él?
—Mei, ese tipo no se toma las cosas en serio.
—Pues, a mí me parece que hacer todo esto, para salvar el trasero de una persona, es tomarse las cosas bastante en serio. Creo que eres lo suficientemente listo como para entender eso, campeón.
Katsuki gruñe, nada dispuesto a dar brazo a torcer. Ella lo nota, así que continúa con su sermón.
—Mira, ambos sabemos que Todoroki está idiotizado por Zuzu, ni hace falta observar mucho. Te has mantenido al margen de la situación. ¿Verdad? — Katsuki frunció los labios y apretó más el ceño. Hatsume entendió todo—. ¡Oh, no! ¿Has sido tú el que lo golpeó en el labio, verdad? ¡Katsuki, no puedes meterte en eso! Pensé que ya lo habías entendido.
—¡Ya lo sé! Joder, lo sé bien, pero es que no me deja tranquilo que Deku este tan inseguro — alegó Bakugou.
—¡Sabes bien que Zuzu es una persona ansiosa que se come la cabeza él solo! Sí tú o alguien le ha metido las ideas de que puede ser lastimado, seguro que las traerá rondado en su cabeza. ¡Aún más si vienen de ti! ¡Literalmente eres su consciencia, Bakugou! ¿Entiendes eso? Podrías estar sesgando su opinión.
—¡Él solo la ha formado! ¡El bastardo actuó muy mal al principio! Incluso lo hizo enojar tanto que los sacaron del salón de clase. No puedes culparme por estar alerta. Estuvieron en disputas durante más de dos semanas. Joder, no supe en que momento comenzaron a llevarse bien.
—Mira, sí Zuzu pudo darle una oportunidad después de eso, seguramente es por algo.
Bakugou agachó la mirada. Por más que quisiera llevarle la contra, no encuentra argumentos. Sabe que está siendo injusto, que tal vez, había actuado mal, golpeando a Todoroki, pero es que quería dejarle claro que no debe lastimarlo, que no puede lastimarlo.
Que él está ahí, dispuesto a todo por Izuku.
Ellos no estuvieron todas las veces en las que Bakugou tuvo que curar rodillas, limpiar lágrimas, tampoco soportaron golpes de niños más grandes. Habían tenido que aprender a pelear muy chicos.
Joder, no pueden culparlo por querer cuidar de Deku.
—No te pongas así. Creo que sí dejas estar a Todoroki aquí, y ser parte de esto, es más que nada porque sabes tan bien como yo, que le quiere. Mira, no sé qué haya en ese vídeo que tanto se niegan a que se reproduzca, pero si es algo "sugerente" entre ustedes dos, ¿no crees que si no le importara, después de escucharlo, se haría a un lado? Hasta donde sé, él fue quien te informó de esto. Y ahora sabiendo que lo hizo aún después tú lo golpearas… habla mucho de sus intenciones.
Katsuki apretó los puños. Lo sabe, le quedó claro desde que él mismo escuchó el audio grabado. Joder, Todoroki no tenía nada que ver en ese asunto, ni Denki; pero Denki es estúpido, el otro imbécil está demasiado preocupado como para querer estar jugando.
Mierda.
Maldita sea.
Que puto horror.
—Ya lo sé.
Mei, lo vio con un deje de ternura. No tenía porqué seguir presionando. Bakugou ya estaba reflexionando sobre sus acciones. Lo mejor era darle su espacio para que lo hiciera. Así que de nuevo, giró la silla y se puso a trabajar. Estaba luchando contra los seguros que tenía la nube. Había podido ingresar a ella. Tenía el vídeo en sus manos, también pudo grabar el momento exacto en el que el trío de imbéciles, entraron a la sala de audiovisuales, pero eso no era suficiente.
Por lo que recolectó, su correo está registrado en una computadora, una tableta electrónica y su celular. Pudo colar el malware, en los dispositivos móviles, pero la computadora era un cuento aparte.
Recolectó contraseñas, cuentas de banco, información privada, incluso la localización de su hogar. La gente se sorprendería de la cantidad de datos personales que se cargan en el bolsillo del pantalón.
Cómo se estaba enfrentando a un chico común y corriente, no había mucho de qué preocuparse, pero hasta que no prendiera su computador no podía hacer gran cosa.
Giró su rostro para ver las cámaras de seguridad en la sala de audiovisuales, en otro de los monitores . Era poco antes de las 19:00 hr. Así que las ratas no debían tardar mucho en aparecer por ahí.
También quería pasar el vídeo por el programa de edición, dónde vería si el vídeo estaba manipulado. Casi podía jurar que sí, porque no veía la manera en que Katsuki e Izuku hicieran algo sexual. No había manera de que su relación cruzara esa línea. Incluso alguna vez ella lo dudo, pero desde el momento en el que escuchó la historia de ellos dos por parte de Katsuki, entendió que nunca pasaría.
Rebuscó en los bolsillos de su pantalón y sacó unos par de audífonos que conectó al CPU. Corrió el vídeo en el programa. Levantó las cejas al escucharlo, pero rápidamente notó que los algoritmos marcaban que lo manipulado que estaba
Hatsume notó que, para empezar, era un vídeo que estaba recortado. Que habían silenciado sonidos de fondo. Que más bien eran voces. No estaban solos. Eso había sido obvio. Renderiza el video antes de volver a guardar el original y la copia en una USB.
—Oi, mira ahí — dice Bakugou, acercándose hasta Mei. Pone su mano encima del respaldo de la silla de Hatsume —Esos malditos bastardos.
Vuelve a mirar el reloj y está vez pasan de las 19;00hr. Tal y como había previsto, ellos estaban haciendo uso de la computadora dónde se habían guardado los archivos para la mañana siguiente. Esto era tan sumamente bajo.
Usaban sudaderas, dónde les tapaban el cabello. Igual no importaba mucho con todo lo que estaban recolectando. La bilis les corroe a ambos pero aún tienen cosas que hacer y de qué preocuparse. Lo mejor era mantener la calma, y actuar con inteligencia.
Bakugou le pidió permiso a Mei de abrir su Google Drive para descargar la presentación que Midoriya había compartido con él
—Tenemos casi todo listo, lo único que falta es hacer el cambio y debo esperar a que prenda su computador. De todas formas, en la nube ya no está el vídeo. Le he cambiado las contraseñas también; pero de todas formas debo esperar a que encienda su computador para que el virus entre por medio de los archivos señuelo que he subido a la red. En cuanto tenga señal de internet, será mío ese cabroncete.
Mei saltó del susto cuando la puerta se abrió sola
—¡Hoy se come familia! — dijo Denki, cargando la bolsa de papel con el logotipo de McDonalds. Shoto caminaba detrás de él, portaba su típico gesto de que nada le importa. A Bakugou le molestaba eso —. No me lo van a creer, Todoroki acaba de destruir el celular de Monoma. ¡Vi mi vida pasar por un momento! Pensé que iba a morir en un accidente automovilístico. ¿Sabes que eso no puede pasarme aún, verdad? ¡Todavía no cumplo 27! ¡Tampoco soy un rockstar!
—¿Qué putas paso? ¿Sabes que esto puede poner en peligro todo lo que estamos haciendo, maldito? — gritó Katsuki.
—Dijeron que no hay cámaras de seguridad en el estacionamiento — responde Shoto con simpleza.
No iba a pelear en ese momento. Estaba lo suficientemente cansado como para hacerlo y sinceramente, el resentimiento que tenía por Katsuki se había mermado con creces. También es que después de los 10 minutos de tranquilidad que le dio Kaminari, le había servido lo suficiente para serenarse.
—Es que no me creo que seas tan imbécil.
— ¡Katsuki! ¡Basta! —reprendió Hatsume.
—La situación simplemente se dio así que no pasa nada. No había testigos y ya no existe el celular. Todos contentos ¿no?
—Eres un pendejo, Mitad-mitad.
—Te dije que es Todoroki para ti.
—Katsuki… —advierte Mei, una vez más.
—¡Denki! — grita Kaminari para interrumpirlos. Levanta una hamburguesa —. Ya que dejamos de imitar a Shrek ¿Podemos comer un poco?
(...)
Kaminari pocas veces se mete en este tipo de problemas. O sea, si le gustaba hacer bromas de vez en cuando, pero nunca ha hecho algo tan mortal. Esto es como una secuela de una peli de James Bond. Oh, a partir de ese momento tal vez se haga llamar como Denki Bond, agente para la unidad de víctimas especiales.
Joder, sí. Deberían hacer un programa dónde él sea el guapo agente del FBI, que resuelve los crímenes más extraños, junto a su colega, el guapo serio y la máquina matona sexy. Dios, serían tremendos. ¡Un rotundo éxito! Obviamente él sería quien tenga más protagonismo, por su carisma natural y su hermoso rostro.
Mei haría el papel de García como en Mentes criminales. Ella sería la que los guiaría siempre y los ayudaría a resolver los crímenes; pero antes que pensar en sus próximas misiones, debían sacar esta.
Ella los había mandado a la facultad de ciencias sociales de nuevo con un par de audífonos de bluetooth —que por cierto eran suyos—, y una llamada por el celular de Bakugou, los iba guiando. Él ni siquiera sabía que Monoma también estudiaba ahí, pero según Mei. Su casillero era el L20, justo en la zona donde se imparten las materias de "Ciencias políticas".
No sin antes, hacer una parada en el auditorio, donde Bakugou entró a hacer las maniobras. Había dicho algo como "el bastardo ni siquiera se va a dar cuenta cuando se la trague completa". Denki solo había asentido, porque, bueno, no era muy fan de power point, pero según Bakugou se podían agregar vídeos y audios en las presentaciones.
Denki confía lo suficiente en Kacchan como para cuestionarlo.
Kaminari es estudiante de producción musical, así que su facultad es la de artes. No frecuenta mucho la de ciencias sociales a menos que sean casos especiales, como cuando fueron a casi todas las facultades para promocionar a Midobebé.
Así que caminar por esos pasillos era nuevo para él. Sí había bastantes publicidades —cortesía de Kirishima— con la cara de Midobebé y el gran slogan que Denki había inventado.
Soy un puto genio. Cuando gane la pelusita, le cobraré los condones a Todoroki
Van en una fila india y en silencio. Mei les va desconectando las cámaras a medida que avanzan. Dice que a esa hora no hay guardias haciendo rondines, pero aún así deben estar alerta.
Caminan recto hasta que encuentran el de la primera víctima.
—Bueno, ya llegamos hasta aquí. ¿Cómo planeas abrir los casilleros, Kacchan? —habla Denki.
—Estás mierdas, ni siquiera son seguras. Los putos candados son muy débiles.
Todoroki y Denki observaron a Bakugou. Tomó entre sus manos, el candado. Y comienza a darle vueltas a la rueda que tiene en medio. Ninguno de los dos entiende exactamente qué es lo que está haciendo Katsuki; pero está tan concentrado haciéndolo que no lo interrumpen.
Mei está parloteando de todo y de la nada en la llamada que mantienen, pero Shoto no le presta atención realmente. Denki sí, parece bastante entretenido charlando con ella.
Pasaron poco más de 5 minutos para que la taquilla estuviera totalmente abierta. Bakugou sonrió ladinamente, y Todoroki se guardó la admiración que sentía por él mismo. Primero muerto antes que aceptar que Bakugou le parecía un poco genial.
Bakugou sacó un cuaderno del casillero y también usó una pluma del estuche que estaba pulcramente guardado. Con una bonita caligrafía anotó "Suerte en las votaciones, presidente :)"
Soltó una risa cínica. Que a Kaminari también le hizo reír. A Shoto, no, porque se la aguantó, pero sí podía entender el sentido del humor de Katsuki y aunque le corroe las entrañas, debe aceptar que tal vez, si las circunstancias no fueran estas, podrían ser buenos amigos.
—Eres cruel, Kacchan — dice Denki, dejando de lado la charla que había estado manteniendo con Mei —. Abrir candados, parece tan fácil para ti ¿Cómo aprendiste a hacer todo esto?
—No es tan difícil en realidad, solo tienes que encontrar el primer número. Después de eso, son tres vueltas a la derecha y dos más a la izquierda. Es una combinación de tres números.
—Kacchan no me digas que antes eras un vándalo que destruía propiedad ajena.
Shoto se interesa por la respuesta, porque cualquier cosa que diga Bakugou a continuación, seguramente involucraría a Midoriya. Pero Katsuki guarda silencio, sigue colocando las bombas en su lugar y entrecerrando la puerta de la taquilla. Está amarrando el hilo bastante tensado a la cerradura y a su vez al mecanismo de activación de las bombas.
Para que cuando Monoma abriese la puerta se activaran.
Aprieta las mejillas y suelta un suspiro, porque ha sopesado la opción de contarles un poco lo que ha pasado, porque simplemente, Izuku no está involucrado por esto. Es lo menos que puede hacer, después de ayudarle a mantener a Deku a salvo.
—Hace unos años, me metí en muchos problemas por defender al nerd. Siempre ha resaltado mucho. Los demás lo odiaban, a mí también, pero por razones completamente diferentes. Yo los golpeaba cuando lo lastimaban, ¡Todo era una jodida mierda! Cuando desaparecía de mi vista, lo encontraba lleno de golpes, o llorando en los baños porque… ¡Maldita sea! Los odiaba, pero era a mí a quién siempre castigaban. Los adultos hacían oídos sordos. Tuve que aprender a hacer este tipo de cosas, evadir cámaras de seguridad, para poder cobrarlas. ¿Saben lo mierda que podía ser que me suspendieran?
Katsuki, baja la mirada, y la rabia le vuelve. Golpea la taquilla contigua a la que está manipulando.
—Todo esto es una jodida mierda, me juré que no volvería a pasar por lo mismo.
Denki y Shoto se miran entre sí, porque Bakugou les confirma lo que hasta hace unas horas atrás eran suposiciones. Kaminari mira de nuevo con tristeza a Bakugou, pone una mano sobre su hombro.
—Viejo, sabes que ya no están solos. ¿verdad? No conozco sus antiguas circunstancias, y aunque me gustaría hacerlo, seguramente no lo entendería; pero si hay cosas que entiendo como es que hay personas que los quieren. Que no los dejarían a su suerte de nuevo — dice Denki con suavidad.
—Yo… en realidad conozco a Midoriya muy poco, aún así puedes tener seguro que también siento mucha impotencia en este momento.
Bakugou no dice nada, pero su rostro se ha relajado y afirma con la cabeza. Tomando esas palabras para sí. Como un alivio a su persona, y tal vez como el apoyo que necesitaba.
No es que sus familias no los quisieran, pero al menos en su caso, las cosas habían sido difíciles. Una madre que aspira a lo alto haciendo ropa de alta costura. Siempre perfeccionista, dura; que no deja espacio para errores, que no permite equivocaciones. Un padre débil, que no es capaz de poner un alto a las sobreexigencias que su esposa pone en su hijo.
Solo tenía cinco, cuando tuvo que aprender a valerse solo. Tenía cinco años, cuando las burlas hacia Deku empiezan. Rápidamente se dieron cuenta de su lugar en el mundo. Bakugou era su protector, porque a él le habían hecho fuerte, Izuku era un niño llorón que solo quería respuestas que no le daban por ser un "niño".
Bakugou odiaba a los adultos y los odió por un buen tiempo.
Así que las palabras de reafirmación de que ya no era lo mismo, que hacía seis años las cosas habían mejorado, le hacía sentirse descansado.
—Gracias.
Fue lo único que dijo antes de darse la vuelta y pedirle a Mei que los guiara hasta el siguiente casillero. Antes de eso, paró su paso y giró su cuerpo, poniéndose de frente a Shoto. Se miraban frente a frente y Bakugou sacó la USB de la bolsa del pantalón.
—Quédate tú con la memoria y revísala cuando estés solo.
Denki lo miró extrañado, después a Todoroki, pero este negó con la cabeza, porque tampoco había entendido nada.
Pese a eso para Todoroki, Bakugou había dejado de ser un bastardo. Todoroki ahora admiraba más a Midoriya y aunque no lo admitiera en voz alta también a Bakugou.
(...)
Había sido un capítulo sumamente agotador tanto física como emocionalmente. Shoto sentía que no podía más. Ni siquiera prendió las luces del gekkan, mucho menos del corredor.
Solo quería llegar a tirarse a su cama, dormir un rato y mandar a callar sus pensamientos. Estaba en una vórtice de ideas destructivas de su nula estabilidad emocional. No quería saber más de ese día, de su persona, de su estupidez
Ni de Midoriya.
Pero eso último, no era tan cierto, porque se ha quedado con la intriga sobre la memoria que Bakugou le ha entregado. Dijo que debía ver el contenido cuando estuviera solo, así que se aguantó las ganas de tirarse a dormir y caminó hasta su escritorio, dónde descansaba su computador portátil.
Esperó a que respondiera la laptop, con la nula paciencia que quedaba alojada en su cuerpo, antes de ingresar la USB. Había pocos archivos, uno de ellos era las diapositivas de Midoriya, también el vídeo de las cintas de seguridad, y la grabación de audio que Shoto tomó.
Eso no era sorpresa, pero sí se sorprendió cuando ante sus ojos aparecieron dos vídeos más. Esos archivos tenían por nombre "Editado", "vídeo real". Él sólo escuchó lo que decía, más no observó lo que ocurría.
Así que con todo el terror del mundo, dio clic en uno de ellos. Sabría la verdad, de una vez por todas.
Monoma seguramente se había escondido detrás de las taquillas de madera donde el equipo guarda sus pertenencias durante los entrenamientos. La voz de Midoriya y de Bakugou era las que más se resaltan, pero también escuchó la de Denki "Aw, Kacchan yo tambien quiero un masaje en los hombros" "Kami-Bro, sigo yo, formate". Había unos gritos más. Risas de fondo.
Esto debe ser un puto chiste.
Rápidamente abrió la aplicación de mensajería en su sitio web. Para enviarselo a Kaminari. Que quería golpearlo un montón ¡Él había estado ahí! Se merece un par de patadas en las putas bolas. Todavía se había burlado de sus sentimientos.
Kaminari Denki 10:30 pm
"Ups. Lo olvidé ;c soy un mal amigo, perdón. Este biejo babozo, recordó que ese día Midoriya se contracturó el hombro al hacer un mal bloqueo. PERDONAME VIEJO. ToT Soy un mal menor amigo"
Todoroki Shoto 10:31
.l. Métete a tu José José por el culo.
Shoto con el alma de vuelta en el cuerpo, agradeció a Bakugou internamente. ¿Acaso era una ofrenda de paz? Tal vez sí, pero aún tenía un problema más que resolver, porque lo de Yaoyorozu seguía estando vigente, hasta que no se agarrara los dos cojones, y se atreviera a hablar con Izuku, no se resolvería.
Puta mierda.
Soltó un suspiro más, antes de hacerse otra cuenta de gmail y buscar el correo institucional de Aizawa. Le enviaría ambos vídeos. Solo era un seguro más para tener a Midoriya a salvo.
Viernes, 13 de julio.
Todoroki se muere de los putos nervios. Literalmente, sus piernas no pueden dejar de moverse y su mano tiene vida propia, porque no puede hacer que su dedo pare de golpear el antebrazo de la butaca en la que está sentado.
No hay nadie alrededor suyo, usa una sudadera negra con capucha. Así que seguramente Izuku no le reconoce. Bueno, desde dónde está, seguro que ni lo encuentra. Es una putada, tener que esconderse, pero las cosas no han cambiado. No se ha arreglado con Midoriya, aun sí puso su pellejo en juego por él. Joder, que nada más le sale una cosa mal, y seguro que los expulsan.
Desde dónde está puede ver a los amigos de Midoriya haciendo notar su presencia —como siempre—. Denki está haciendo al tonto, pero también le ha dejado un mensaje que no abrió, diciéndole que le "estaré apartando un lugar al frente para ti". Pero Shoto sigue sin tener el coraje para acercarse. Tiene tanto miedo que ni él mismo se reconoce. Es que no hay porque tener miedo, pero lo tiene.
Se desliza por la butaca, metiendo ambas manos dentro de la bolsa de la sudadera. Aprieta los puños, arrugando consigo la tela. El estómago le da vueltas, realmente está nervioso.
El presidente actual, ha salido al escenario. Y Shoto está que se caga, con la adrenalina al máximo. Porque según Bakugou, Midoriya es el primero en pasar, justo el siguiente es el bastardo de Monoma.
Se muerde la lengua, porque en serio que no sabe cómo gestionarse en una situación tan seria como esta. Talla sus manos en la tela, le están sudando. Todo él está sudando, en realidad. Hace un calor de la verga, pero él sigue queriendo pasar desapercibido.
Escucha el nombre de Midoriya, sale de los labios del enclenque del presidente. Así que Izuku camina hasta el centro, ahí donde apuntan todas las luces y el chico le está esperando para pasarle el micrófono.
Está usando un pantalón azul oscuro, una camisa blanca enrollada de las mangas y el botón del cuello abierto. Está peinado hacia atrás, se ve desenfadado, pero elegante al mismo tiempo. Su presencia se come completamente a la del otro chico. Camina a paso firme, y sonríe hacia el público.
Le están aplaudiendo, y Todoroki tuvo que ahogar un suspiro, porque cree que Izuku se ve sumamente atractivo.
Joder.
Izuku da las gracias cuando recibe el micrófono en las manos. Por un momento ve directamente al público, y sonríe otro poco más.
—Buenos días — dice con un tono jovial—. ¿Están nerviosos? Porque yo sí — entonces, suelta una risa ligera, que es contagiosa, incluso, algunos maestros se ríen con él. Espera un momento a que vuelva el silencio para seguir hablando —. Bueno, para los que no me conocen soy Midoriya Izuku, para los que sí, pues, también soy Midoriya Izuku. Estudiante del tercer año de la carrera de derecho. Hoy vengo ante ustedes, para explicarles mis propuestas para la mejora de la escuela.
Tal y como la primera vez que lo escuchó, se quedó encandilado de la presencia de Izuku. De su manera de desenvolverse. De la manera en la que se dirige a la multitud, como el escenario le queda chico.
Sus diapositivas que tienen un tono más serio, contrastaba mucho con su manera de llevar su plática. El cómo lo envolvía con sus palabras a cualquiera que lo escuchara, cómo Midoriya estaba hecho para esto, para vivir siendo escuchado, para hacerse notar. Para resaltar.
No entendía cómo es que las personas habían sido capaces de cortar su voz, de hacerlo menos. Seguro que el momento en el que Izuku brille ante el mundo, así cómo lo está haciendo en la UA, se arrepentirán.
Y Shoto sentiría una puta satisfacción en su cuerpo como nunca antes. Así como la estaba sintiendo en ese momento. Porque se había llevado todos los aplausos, porque todo le había salido bien, porque seguramente Monoma estaría hecho una furia.
Kacchan había llegado tarde la noche, muy tarde en realidad; pero él le había esperado despierto. Necesitaba practicarlo con él frente suyo. Tanto Kirishima, como Ochako y Iida, se pasaron por su departamento y estuvieron ayudándolo a ensayar; pero Izuku necesitaba de Kacchan, para sentirse completamente seguro.
Katsuki se sentó y escuchó con paciencia la presentación de Izuku, solo corrigiendo algunas palabras, que creía que se escuchaban mejor al expresarse.
La ayuda de sus amigos, había sido invaluable para Midoriya. Por eso es que aunque se sentía sumamente nervioso, con el estómago revuelto, con muchas ganas de dar media vuelta y huir; no lo había hecho. Porque ese era su camino ninja.
Es viernes 13. Por favor, Clow, que las cosas no salgan mal. Dame un poco de tu buena suerte.
Rápidamente recuerda que Clow, nunca ha tenido buena suerte así que mejor asoma la cabeza, al filo de los telones íe porque detrás de la fila de los directivos, estaba su grupo de amigos sentados junto al centro, apoyando. Dándole aliento para seguir. Iida estaba justo detrás del telón del escenario del auditorio. Acomodándole el pulcro traje que estaba usando. Diciéndole que se ponga su corbata, para darle más seriedad a su imagen.
Sin embargo, no lo hace, no lo escucha, porque siente que se asfixia, así que se desabotona el primer botón. Se limpia el sudor de la palma de sus manos, mientras alisa la tela de su pantalón. Escucha su nombre y le da un paro cardiaco ahí mismo, respira profundo, levanta la quijada y avanza a paso seguro para recibir el micrófono por parte de Shimura-senpai.
Está ahí parado frente a un montón de personas, siendo el centro de atención y no le gusta tanto, porque cuando era niño siempre que era el centro de atención terminaba mal la situación. Necesita sentirse seguro, vuelve a respirar profundo y sus ojos le traicionan, y buscan a Kacchan. Sentado, con la mejilla recargada en su puño. Tiene el gesto serio, pero en cuanto se percata que sus ojos verdes, están sobre su persona. Sonríe levemente y hace un asentimiento.
Izuku lo entiende, Kacchan le está dando ánimos para continuar.
Siente que el alma le regresa al cuerpo, hace un chiste tonto al presentarse. Tan tonto que logra arrebatar algunas risas, incluso a si mismo. Lo que le da confianza de continuar. Todo fluye, como pocas veces le pasa. No tartamudea, e incluso ve un gesto de impresión en sus mayores. Aizawa también está sonriendo, un día antes, le ha dicho que está muy contento de ser su tutor, y tener el placer de compartir las aulas con un futuro colega tan preparado.
Vuelve a respirar, cuando hace una reverencia por prestarle de atención y sale del escenario después de entregar el micrófono a Tenko, que se prepara para presentar al estúpido de Monoma.
Iida le está esperando tras bambalinas. Está aplaudiendo y casi está seguro que se está aguantando sus "Bravo, bravo. ¡Eres un excelente estudiante! Digno de portar el cargo de presidente".
Va acercarse a él, pero apenas da unos paso fuera del escenario, Monoma le da un fuerte golpe con su hombro. Esta vez sí le duele porque ha sido mucho más fuerte. Incluso lo hizo retroceder un poco. Izuku no entiende qué está pasando. Monoma parece estar hecho una fiera. Su semblante es colérico. Midoriya podría jurar que está apunto de salir humo por las fosas nasales.
Cuando está en el escenario, cambia totalmente y camina con diplomacia hasta el centro, justo donde la espera Shimura-senpai. Izuku espera tras bambalinas, porque al final, tiene que pasar de nuevo al escenario. Monoma empieza su presentación. Izuku le admira un poco. Es que no puede evitar hacerlo. Tiene un manejo impresionante de su palabra.
Pero justo después de 5 minutos y en medio de la explicación de sus estrategias, un audio con su voz comienza a reproducirse. A Midoriya se le va el estómago al piso. Porque se escucha cómo han querido sabotearlo. Y peor aún, es que incluso hay un video dónde se ve claro, cómo quiere arruinarlo. La cosa se pone más tensa cuando , se dan cuenta que es una grabación de cintas de las cámaras de seguridad. A Midoriya se les desencaja la quijada de sorpresa. IIda pregunta que si sabe que ha pasado, pero es que no tiene ni idea.
Monoma es mandado a llamar a la oficina del rector. Tanto su director de carrera, como Aizawa también estarán presentes, pero el evento debe continuar. Así que se ajustarán las cuentas en cuanto pasen todos los candidatos.
Tanto Yaoyorozou, Shimura-senpai,como los otros dos chicos se acercan a él, diciendo que si necesita testigos de que abandonó las instalaciones, justo después de que dejaron las cosas listas, no dudará en llamarlos. También están dispuestos a hablar como Monoma le ha provocado dentro del aula y que él no respondió.
Sí Monoma desde antes había estado hecho una furia, ahora lo que veía Midoriya, era completamente diferente.
Este salió del escenario directo hacia él. Lo empujó con ambas manos hacia atrás. Midoriya arrugó el ceño con creces.
—Esto es culpa del puto de tu novio. ¡Fue ese imbécil de Todoroki! Estoy seguro, que fue ese imbécil — grita furioso. Completamente fuera de sí —. ¡Fue él! ¡Rompió mi puto móvil y ahora hizo esto! ¡Me las voy a cobrar, par de jotos!
Izuku retrocede, pero saca el pecho. Está enojado,porque no se cree él cinismo que puede tener ese bastardo. Es que meter a Todoroki en todo eso peor que bajó. Y más ahora que ni siquiera se hablan.
Aprieta los puños con ganas. Intentando serenarse, también Iida qué pasa su mano sobre su hombro. Pero también siente el temblor de su cuerpo. Es que de verdad ha sido la cosa más cobarde que alguien podría hacer.
Monoma vuelve a empujarlo, pero Izuku no responde. Awase —uno de los candidatos— ha tomado por los brazos a Monoma. Para evitar que se vaya a los golpes.
—No sé de qué estás hablando, pero en primer lugar, Todoroki-kun no es mi novio. Tú eres el que tiene la culpa de esto. No quiera inculpar a otras personas de las cobardías que tú haces. Así que no vuelvas a meter a los que quiero en tu sucia boca. Ya te lo había advertido. Pero esta vez no me voy a quedar callado, y no sé arreglar aquí pero si ahora. Seguro que la visita con el director será muy provechosa. Buena campaña, compañero —. Sisea peligroso. Su voz grave, es rasposa y siente que si no desaparece de su vista pronto, va a perder los estribos.
Un maestro, supone su tutor, ha retenido a Monoma. Le está dando un sermón que Izuku no alcanza a escuchar, pero no le es suficiente. Aizawa llegó hasta bambalinas. Con la mano le hizo un gesto para que se acercara. Y lo hace con el rostro agachado. Sintiendo el peso del mundo sobre sus hombros.
—Chico problema — la voz cansina de Aizawa lo hace temblar —. Monoma tenía un vídeo tuyo, bastante… sugerente, dentro de las instalaciones.
Izuku pone una mueca extraña. Porque no tiene ni idea de lo que le hablan. Todo pasa con una rapidez qué no es capaz de seguir. Él nunca había faltado el respeto a la escuela. ¡Jamás haría algo como eso!
¡Ademas, ni siquiera recordaba la última vez que había tenido sexo!
Joder. Todo era una mierda. Lo habían inculpado por algo que no había hecho. Los ojos se le empezaron a aguar, porque era incapaz de controlar más sus emociones. Estaba llegando a su límite. La semana había sido sumamente agotadora mentalmente.
Joder, que quería gritar y después ponerse a llorar. ¿Qué puta broma era esa? ¿Qué mal había hecho él? Pensó que esas jugadas se habían terminado al pasar a preparatoria. Joder, ¿por qué a él?
¿Por qué decía que Todoroki tenía que ver?
Más dudas que respuestas le rondan la cabeza. Así que baja la mirada y dice entre tartamudeos:
—Yo no hice nada.
La mano de aizawa se coloca sobre su cabello, se lo revuelve un poco. Es un intento por darle confort.
—Te creo.
Izuku levanta la mirada con un poco más de ánimo.
—¿De verdad?
—Te conozco, chico problema. Se que no harías algo así; pero me ha llegado un correo anónimo con el video original y la copia del manipulado. Aún así, mi deber como tutor, era preguntárselo directamente. No te vayas a ir, seguramente te mandarán a llamar. Como no tienes idea de lo que te estoy hablando, supongo que tienes un salvador enmascarado. Sí imaginas quién es el responsable de todo esto, deberías darle las gracias.
Izuku asintió, dejando correr las lágrimas en su rostro, porque no podía creer su puta suerte. No sabía sí era buena o mala, pero sí sabe que es sumamente afortunado de tener personas que se preocupen por él. Su primer pensamiento fue la figura de Kacchan llegando tarde a casa.
No había duda que de nuevo le había protegido. Joder, bendita sea la vida por haberle dado a Kacchan.
Midoriya no estaba tan perdido en sus suposiciones. Lo que no sabía es que, una de las personas a la que le debía las gracias, estaba abandonando el auditorio en ese momento. Es que Todoroki Shoto, sabía que no tenía lugar ahí. No había nada más que hacer, porque su participación durante esa travesía, en silencio.
Todoroki Shoto, nunca le diría a Midoriya Izuku que él le ha salvado el culo.
