Si, de nuevo dije Ruta, pero como soy un ser malicioso y no veo a Hijikata como un interés romántico hice el tema de "amor no correspondido" hermoso y a la vez doloroso. Esto refleja bien con la actitud de Hijikata-san. Además de que ya tuvo a Chizuru en el Anime así que no haré más de ello.
Use las escenas de Kyoto Winds y Edo Blossoms como inspiración a base de como se sentía Hijikata. Espero que les guste la nueva temática.
Hakuoki – Los Capitanes del Shinsengumi
Ruta de Hijikata Toshizou ‒ Envidia.
Mi familia la tuvo difícil desde el principio, aunque me gane el favor de Kondou-san yo tengo algo que no puedo tener. El amor de Yukimura Chizuru. Ya que lo puedo verlo, y de la manera más obvia. Qué está enamorada de Souji, que de todas las personas, ella le sigue a todos la lados incluso sin permiso fue a por él luego de enterarse del estado de Kondou-san..
Si Souji cometiese una tontería ella lo detendrá. Aquellos que intentaron nunca pudieron cumplirlo por el miedo. Se que el estará bien y estará en buenas manos…
Cuando ellos volvieron estaba más aliviado que enojado. Comprendo a Souji. Deje que Kondou-san se pusiese en peligro como un peón incluso si no fue directamente mi culpa. ‒ Dejaré pasar esta vez, pero no vuelvas a actuar por tu cuenta. ‒
‒ Que coincidencia, Hijikata-san. Yo pensaba lo mismo. Como Kondou-san está a salvo, yo pensaba dejarte pasar el tema. ‒
‒ Ah, si. Gracias. ‒
‒ Pero no pienso perdonarte. ‒ Con tan solo eso Souji se retiro dejando a Yukimura mirándome preparada para un regaño. Le temblaba las manos, los labios y sus ojos estaban nerviosos. ‒ Si Souji no hubiera desparecido tu no hubieras ido tras él, ¿no? ‒
‒ … Sí. ‒
‒ Entonces es culpa de Souji. Lo deje pasar por ahora, no hay manera de que te castigue. ‒
‒ … ‒
‒ Si ya lo sabes entonces vete a dormir. No hay dormido mucho. ‒
‒ Oh… Gracias, Hijikata-san. ‒
La espalda de esa pequeña mujer persiguiendo a Souji con fervor sentía una punzada. Tuve la atención de Kondou-san y he cargado con las responsabilidades del Shinsengumi como Vice-Comandante. Sin embargo...
‒ Quiero quedarme con Okita-san. ‒ Antes de decir algo se me adelanto. Estaba a punto de decir lo mismo. Souji fue herido por las balas del hermano gemelo mayor de Yukimura. ‒ Pensaba en lo mismo. Pronto habrá una guerra, no puedo dejar que te involucres. Lo peor es que no podemos dejar solo a Souji o hará alguna locura. ‒ Los ojos de Yukimura estaban resplandeciendo tanto que iluminaban más que las velas. ‒ ¡Gracias Misericordioso Hijikata-sama! ‒ Lo decía llorando de la alegría y postrada ante mi. ‒ Exagerada. ‒
‒ Gracias… ¡Gracias! ¡Enserio, enserio, enserio, enserio muchísimas gracias! ‒ Todo su ser estaba agradecido. Yukimura seguía a Souji que era la única que sabía de su enfermedad y me sorprendió que ella lo ocultara con lo sincera que es. Y todo esto por Souji…
Luego de que Kofu hubo severas perdidas. Nagakura y Harada se retiraron, muchas muertes y el arresto de Kondou-san por el Imperialismo de Koshigaya. Tenía demasiado estrés que solo no quería mantener. Para cambiar de aires fui a visitar a esos dos. Souji hubiera partido, pero por suerte no lo hizo por que ella estaba ahí a su lado.
‒ Hola. Ha pasado mucho tiempo. ‒
‒ ¡Hijikata-san! ¡Estás a salvo! ‒
‒ ¿Como está Souji? He oído que él no está bien. ‒
‒ Está reposando y durmiendo. ¿Quieres que lo despierte? Deberían hablar y-
‒ No. No te molestes. Te aseguro que él no quiere verme a la cara. ‒
‒ ¿Porque decís esas cosas tan crueles? ‒
‒ Vine por otra cosa. Quizás no lo sepas, pero Edo a caído en el barro. ¿Que piensas hacer? El Gobierno Imperial nos odia. No te aseguraría las cosas ellos te harían si te involucras más en el tema. ‒
‒ ¡Quiero permanecer al lado de Okita-san! No deseo nada más. Estoy agradecida con este preciado encuentro y yo no estoy con él por ser la hija de un médico o porque un familiar mío lo lastimo de gravedad. Estoy aquí con él porque es la persona más preciada para mi. Es lo que yo planeo hacer en ahora en adelante. ‒
‒ … Ya veo… Gracias. Te lo agradezco. Dejare que te hagas cargo de él. Nosotros ya no podemos estar con él. ‒
Me daba envidia. Si, esa era la razón. Solamente envidia. Si ella estuviese a mi lado entonces no la hubiera pasado tan mal. Pero no puedo cambiar nada.
‒ ¿El arresto de Kondou-san es verdad? ¿Exactamente que paso? ‒
‒ Es verdad. Estábamos rodeados en Nagareyama. Pero Kondou-san nos dio una oportunidad para escapar y se dejo arrestar por la Armada Imperial. Él dijo que con un apodo no lo descubrirían, pero… ‒
Ella dio una palmada en su frente dando un suspiro largo. ‒ Kondou-san… ¿Enserio? ‒ Si. Estoy de acuerdo. Con un alias no cubriría eternamente su verdadera identidad. ‒ Y conociendo a Souji el habrá dicho que yo le deje tirado. ‒ Con ello di en el blanco. La frase atravesó a Yukimura y casi caía al piso. ‒ … Sí. Lo dijo… ‒ A regañadientes no podía negar la verdad. ‒ Pero deben hablar si o si. ¿Vas a dejar así las cosas? ¿Así te vas a alejarte y después no hacer nada? No habrá una segunda oportunidad cuando todo esto termine. ‒
Mire al suelo. No quería escuchar a Souji, pero de seguro moriré en esa guerra calcinada. ¿Así me alejaré…? No habrá querido decir que voy a huir. ‒ Si. Dejaré las cosas como están. ‒
‒ ¡Hijikata-san! ‒
‒ No es mentira que yo abandone a Kondou-san. Incluso si hablamos no habrá manera de arreglar este error. Sin culpa o no, dudo mucho que tenga algo que lo motive, me preocupa de que deje de aspirar a la vida y desee la muerte. ‒
‒ No dejaré que eso suceda. Yo seré ese motivo que el necesite, cuando me llame estaré ahí y cuando desee consuelo yo lo acunare. Por eso estoy aquí. ‒
Yukimura estaba determinada a seguir luchando por la vida de Souji. Comprometida por algo mayor que el trabajo o el bienestar personal no dejará que Souji caiga ni una sola vez. ‒ Iremos al Norte. No vayas a morir, Yukimura. ‒ Me retire de esa casa y como había pensado estaba huyendo. Mis pasos eran largos y rápidos. Sentía que huía de esas palabras.
Luego vi a Ibuki con la muchacha que estaba en los Distritos Rojos, Kozusu. Era la mujer que le respondió a Serizawa. Ella tenía carácter y mucha fuerza, y Ibuki era muy feliz a su lado como pintor. Incluso decía lo orgulloso de su amada esposa. Tanto que me daba risa al recordar que él estaba a veces solo y golpeado por Serizawa, de vez en cuando Kondou y Inoue atendían sus heridas. Discutía con Yamazaki a menudo, era similar a Heisuke, era solitario y bromeaba como podía de Souji usando a Kondou-san y poseía un extraño vinculo entre ellos.
Los dos estaban inseguros y perdidos no por la influencia de Serizawa, sino más bien por ellos mismos. Tuvieron el uno del otro para ello, aunque Kondou-san aporto ese papel de explicarle su pasado. Le hicimos la vista gorda ya que él no era un soldado ni nada. Solo un civil que quedo atrapado en el fuego cruzado.
Ahora que él está bien no necesito nada más. Meses después ellos dos aparecieron.
‒Ustedes dos… ¿Qué hacen aquí? ‒ Me tomaron por la guardia baja. No, con Okita de su lado ya me imagino él por qué. ‒ Ya sabrás porque vinimos, ¿no? ‒
‒ Si. ¿Qué otra razón tendrías para perseguirme? ‒
‒ Hijikata-san. No se si lo sabías sobr-
‒ Qué fue decapitado como un criminal. Ya son historias viejas. ‒ No me atrevo a mirar a los ojos. No puedo negare nada. ‒ Ohhhh. Tu lo sabías todo esté tiempo, ¿eh? Y con todo eso sabido… ¡¿Que mierda hacías?! ‒ Souji me agarro del cuello contra el árbol. Me obligo a mirarle a los ojos. ‒ ¡¿Porque?! ¡¿Porque mierda no lo detuviste y no lo protegiste?! ¡Habían mil maneras! ¡Siendo tu se que podrías haber hecho algo! ‒
‒ ¡NO PODÍA! ‒ Ese grito salió de toda la tristeza que había en mi alma. Ya no lo soportaba. Con Souji que era el único que podía decirme sin rodeos que lo abandone y Yukimura de su lado era obvio que no podía aguantar mis verdaderos sentimientos. ‒ Yo fui a salvarlo. ¡Trate de rescatarlo! ¡¿Porque siempre piensas que cada vez que a algo le pasaba me decís que lo abandone?! ¡En el Shie Kan y en el presente, YO fui quien le ha dicho más a veces a él sería un gran Shogun! ¡¿O es que lo olvidaste?! ‒
‒ N-No cambiara… No cambia que Kondou-san haya muerto. ‒ Antes del golpe en su forma Rasetsu estaba al borde de las lagrimas. Pero que esté delante mío significa que tiene otro objetivo que Kondou-san. Yukimura siempre estuvo a su lado. Me lo imagino. Me imagino una escena en donde ella lo consuela tras saber que Kondou-san haya muerto y decapitado como un mero criminal. ‒ Conformate con esa. Que conste que no te perdonaré. ‒ Me tuve que aferrarme a al árbol. Emocionalmente y físicamente estaba acabado. ‒ Mi yo de antes te hubiese asesinado. Pero ahora… ‒ Si. Yukimura estuvo ahí y siempre lo cuido en sus peores momentos.
‒ Antes de ser arrestado él me dijo esto: "Dejame ir." Supongo, que al final de sus días, ya sabia como eran las cosas…. O quizás no me detuve a considerar lo que significaba para él. ‒
‒ Es verdad. Si no nos hubiéramos ido a Kyoto, si él se hubiera quedado en el Shie Kan como Maestro del Dojo no hubiéramos… No lo habrían tratado con tanto deshonor. Me hubiese gustado que él hubiera fallecido de manera honorable y orgulloso de todo lo que él hizo… ‒ En eso estaré estoy de acuerdo. No debí haberle dicho que sería un gran Shogun o Dainmyo y tampoco nos hubiéramos partido a Kyoto. Y Kondou-san estaría aquí con nosotros…
‒ ¿Que planeas hacer, Hijikata-san? ‒
‒ Kondou-san me dejo en sus manos el Shinsengumi. Seguiré caminando hacía el lugar que el me indico. Yo ire al Norte. ¿Y que hay ustedes dos? ‒
‒ Yo ya no estaré de tu lado. ‒ Ahora que Kondou-san murió seguramente mataría a las personas que lo asesinaron. Pero vi un reflejo brillante. No era matanza, sino de esperanza hacía el futuro. ‒ Ya veo. ‒ Me da envidia, pero Souji está en buenas manos. Y bien cuidadas por esa niña que fue involucrada por el Shinsengumi sin querer. ‒ Hijikata-san. Hemos encontrado a Yamazaki. Nos salvo, pero la ultima vez que lo vimos estaba severamente malherido. El dijo "Prometo volver". ‒ Yamazaki debe haber muerto. Hizo un buen trabajo. ‒ Te lo agradezco. Cuida de Souji por mi. ‒
‒ Por supuesto. Por favor cuídese también, Hijikata-san. ‒
Yukimura y Souji. En sus espaldas vi un futuro que anhelaba en mis sueños, pero jamas será realidad. Ella y yo como esposos en una casa con hijos. Al ver como cuidaba y hablaba con Souji mis celos se manifestaron tarde. Aunque…
Ese mocoso inmaduro que no tiene hogar y esa niña que aspira al bienestar de todos. Ellos harán una buena pareja. Ja, ja. Me imagino que sus hijos se llamarían Isami y Misa en honor a Kondou-san. Les deseo la mejor de las bendiciones.
Continuara…
