Capítulo 49: Buscando una identidad


Después de que Luan le preguntara a Tim exactamente si era uno gótico o un chico emo, Tim no supo que contestarle, el solía siempre elegir su ropa y su estilo sin pensarlo todos los días, pero ahora lo estaba pensando, se sentía raro, tenía curiosidad por saber a que grupo se inclinaba más, porque no estaba seguro.

En medio de sus pensamientos, Stef salió de la escuela con intención de volver a casa, pero vio a Tim sentado en la banca con la mirada perdida, se preguntaba en qué estaba pensando, así que se acercó para averiguarlo.

-Hola Tim.

Tim se sobresaltó con el saludo repentino de Stefy, estaba tan inmerso en sus pensamientos que no la vio llegar.

-Eh... hola Stef. Solo estoy pensando.

-¿En qué piensas?- Stef se sentó a su lado para hacerle compañía.

-Mmmm- Tim se sentía reacio a responder, pero después de lo que han pasado juntos, sentía que podía confiar en ella- Bueno, estuve pensando en quién soy, no sé si soy un chico emo, o un chico gótico.

-Uhh, qué profundo- Dijo Stef con una mirada atenta- ¿Y cuál es la respuesta?

-No lo sé...

Stef entonces se levantó inesperadamente.

-Muy bien ¿Quieres que te ayude?

-¿Ayudarme?

-Vamos a buscar tu identidad, será divertido.

Tim no entendía cómo Stef podía ser siempre tan alegre, le parecía extraño y antinatural, pero no tenía nada que hacer esa tarde así que decidió hacer lo que propuso.


Primero ambos jóvenes pasaron a la escuela donde irían al club de fúnebres, para saber si Tim era todo un chico gótico. Stef tocó la puerta con amabilidad y un alegre tono.

Entonces la puerta se abrió dejando ver un oscuro cuarto, con una sombra saliendo iluminándose lentamente con la luz del pasillo, era el presidente del club.

-Buenas tardes caballeros- Habló elegantemente.

-Hola, vinimos a visitar su club, ¿Podemos entrar?- preguntó Stef amablemente.

-Lo siento, pero no se permiten flores radiantes.

-Uh, gracias je, je- sonrió halagada.

-No era un cumplido- Le quitó la sonrisa de repente- Pero tú si puedes entrar, compañero de la oscuridad.

-¿De verdad?- respondió Tim.

-Por supuesto, déjame presentarte al resto del club.

-Amm, yo esperaré aquí, supongo...

Dejando a Stef afuera del club, Tim pudo como los miembros del club estaban teniendo una reunión importante en el salón.

-Me presento, soy Bertrand, y supongo que ya conoces a Lucy.

-Sí, es la hermanita de Luan- Tim saludó por lo bajo, Lucy hizo lo mismo.

-Ellos son Boris, Morpheus, Persephone, Haiku, y Dante.

-Cool, ¿Y qué hacen normalmente aquí?

-Solemos ir al cementerio a leer poemas profundos sobre la oscuridad, y la mortalidad de la vida- Respondió Persephone.

-¿Al cementerio?- preguntó incrédulo.

-Así es, de hecho, íbamos en este momento. ¿Te gustaría acompañarnos?

-Eh... está bien, supongo.

Apenas aguantando la alegría de sus expresiones, el club fúnebre se dirigió a la salida para darle una visita al cementerio, Stef estaba sentada junto a la puerta esperando a que terminen, y entonces se topó con Tim.

-¡Tim! ¿Cómo te fue?

-Bien, ahora vamos al cementerio.

-¿Al cementerio?- preguntó nerviosa.

-Sí, no tienes que acompañarme.

-No te preocupes, dije que te ayudaría a encontrar tu identidad, y lo haré.

Tim esbozó una pequeña sonrisa, y dejó que Stef lo acompañe.


Al llegar al cementerio, los miembros del club se sentaron en unas sillas que siempre usaban al reunirse ahí, Bertrand permitió que Stef acompañara a Tim al cementerio, si podía soportarlo, sin dejarse intimidar, Stef fue con todo su coraje a ese lugar lleno de tumbas, niebla, y por alguna razón, nubes oscuras.

-Empecemos la reunión, démosle la bienvenida a un posible miembro nuevo al club- Bertrand se paró en un podio para dar sus charlas al club.

Stef por su parte se sentó junto a Morpheus quien cargaba sobre su brazo un cuervo, el cuál asustó de un graznido a Stef, la bailarina se cambió de lugar pero terminó asustada por el murciélago vampiro de Lucy. La hermana Loud sonrió al ver el susto de la chica.

-Para comenzar, démosle la oportunidad a Timothy de que nos deleite con uno de sus poemas.

Tim pasó al frente, y solo Stef aplaudía con entusiasmo, algo avergonzado, Tim empezó a recitar su poema. Primero aclarando su garganta.

En el día más brillante, en la noche más oscura

Ninguna sombra causa mi locura

Si pierdo la cordura, solo miro su hermosura

Para recordar que la vida es efímera, si no estoy a la altura.

Tim terminó, y Stef aplaudía con mucho entusiasmo, a diferencia de los miembros del club, quienes lo hacían moderadamente.

-¿Cómo estuvo presidente?- preguntó Tim intrigado.

-Estuvo muy bien, pero a opinión personal, le faltó más oscuridad.

-Yo digo que fue muy lindo- replicó Stef.

-Me parece, qué puede mejorarse, qué tal...- Lucy empezó a recitar un poema.

En la tormenta más siniestra, y en la noche más oscura

El tiempo pasa y causa tu locura

Mientras más distante, más pierdes tu cordura

Para recordar que la vida es efímera, y cada aliento gasta tú hermosura.

Lucy hizo unas reverencias mientras que sus amigos la aplaudían, excepto por Stef.

-Yo pienso que el de Tim es mejor.

-Pero Lucy hizo una increíble interpretación de la vida- Comentó Persephone- Su poema habla de lo corta que es la vida, y como cada segundo morimos poco a poco.

Esas palabras perturbaron a Stef. Por parte de Tim, no siente que debía hacerlo más oscuro, quizás fue perdiendo su oscuridad.

-Creo que ya no soy tan sombrío como creía.

-Creo que sé cuál pueda ser la causa, ¿Pasas mucho tiempo con tu amiga?

Tim miraba a Stef quien discutía con Persephone sobre el significado de la vida.

-He pasado mucho con mis amigos, ellos son muy alegres.

-Ya veo, te sugiero tomarte un tiempo para pensarlo, y cuando estés listo, puedes regresar y unírtenos cuando quieras.

Tim pensó en lo que dijo, y tomó a Stef para salir del cementerio.

-Supongo que no soy tan gótico como ellos- pensó Tim.

-La vida es efímera, ¿Por qué estamos vivos?- preguntaba Stef con nervios.


Con los góticos no funcionó, así que ahora irían a ver con los chicos emo. La única chica emo que conocían era Maggie, y no sabían donde poder encontrarla, por su parte Stef tuvo una idea. Tomó su teléfono y marcó a Luan para preguntarle sobre Maggie y donde encontrarla.

Luan le dio su número de teléfono, y así pudieron llamar a Maggie.

-¿Sí?

-Hola Maggie, soy amiga de Luan, Stef.

-¿Eres la rosadita?

-Sí, je, je... Mi amigo Tim quiere saber si es un chico emo, ¿Cómo podemos averiguarlo?

-Hay una forma, pero no es para novatos.

Maggie les indicó una fiesta que los chicos emos suelen tener en uno de los rincones más apartados de la ciudad, un lugar en el que abunda la música metal y los cortes de cabello agresivos.

-¿Este es el lugar?

-¿Estás segura que quieres seguir adelante?

-Sí... creo. No, ¡Claro que sí!

-Está bien... entremos.

Al entrar, Tim y Stef vieron a una variedad de adolescentes escuchando música violenta, y hablando sobre sus emociones.

-Mi mamá me dijo que no podía pintarme el cabello de rosa, y yo le respondí que no me dejaba expresar mi individualidad.

-Te entiendo amigo, te entiendo.

Tim se acercó a unos muchachos que le indicó Maggie, y les dijo que venía de parte de ella.

-¿Conoces a Maggie?

-Ella es una chica auténtica.

-Eh, sí...- Tim no conocía a Maggie, pero no quería parecer un tonto con ellos- Ella me dijo que aquí podía expresar mis inquietudes.

-Aquí, todos somos un libro abierto, dejamos escapar nuestros sentimientos más oscuros y profundos.

-¿Como un poema?

-Sí, un poema, las rosas son rojas, y las violetas, son violentas.

Stef por su parte se perdía entre los jóvenes que bebían de sus bebidas completamente legales, y que escribían en sus cuadernos. Ella se sentó en un sofá negro esperando a que Tim termine, y una de ellas se acercó.

-¿Por qué vistes así?

-¿Hay algo de malo con mi vestido?

-Es muy, rosa.

-Sí, es mi color favorito.

-El negro es mi color favorito, representa el vacío en mi interior.

-Ya veo... Yo no soy así, me encanta ser feliz, es el mejor sentimiento.

-No todo es felicidad, apuesto a que hay algo que te atormenta.

-Eso no es verdad... bueno... aveces siento que trabajo demasiado, limpio y ordeno siempre mi casa, pero mis hermanos siempre lo regresan todo a un desastre.

-Continúa- dijo la chica emo mientras sacaba un estuche de maquillaje.

-También me preocupa lo corta que es la vida, y que no sea capaz de cumplir todos mis sueños, y también lo tenebroso que es separarme de mis amigos...

Tim seguía charlando con esos sujetos, pero no sentía nada, no se sentía tan emocional como ellos, decidió retirarse y encontrar a Stef para marcharse, pero al hacerlo, se encontró con una Stef completamente diferente.

-¿Stefy? ¿Qué te pasó?

-Ahora soy Estef, esta es la nueva yo Tim, espero que te guste- Stef había cambiado drásticamente, ahora tenía una camiseta negra rasgada con un corazón cicatrizado, un piercing en su nariz, y un mechón negro en su cola de caballo y flequillo.

-Es ¿Genial? ¿Quieres irte ahora?

-Está bien, vámonos- dijo con la mirada cabizbaja y sin el entusiasmo de antes.

Tim se preocupó por Stef al verla así, no parecía ella, se sintió culpable de cambiar su alegre personalidad, por lo que sea que esté haciendo ahora.

-Stef ¿Quieres ir por un helado?

-Como sea...

Tim y Stef fueron al puesto de helados más cercano y se sentaron para esperar, Tim ordenó por los dos, para él chocolate, y para Stef, fresa.

-Tu helado favorito.

-Mi nuevo helado favorito es la melancolía.

-Eso no es un sabor, además te encanta la fresa.

-Quizás en el pasado, pero ahora soy una nueva yo.

Tim le dio un bocado de helado de fresa a Stef para que dejara de hablar locuras, al probar el helado de fresa, Stef se olvidó de todos sus sentimientos negativos, y vacíos emocionales, y los llenó con delicioso helado de fresa.

-¿Estás mejor?

-El helado de fresa, es lo más delicioso que existe en la Tierra.

-Sí, mucho mejor. Lamento que te haya arrastrado hasta esto Stef.

-No te preocupes, fue divertido, saqué de mi pecho muchas frustraciones que tenía guardada- Fueron muchas frustraciones- Pero qué hay de ti, ¿Lograste encontrarte a ti mismo?

-Bueno... No me sentí parte de ninguno de ellos, supongo que solo seré Tim, de ahora en adelante.

-Me alegra oír eso- Stef le dio una radiante sonrisa al chico poeta, haciendo que se sonroje un poco- ¿Quieres ir a ver una película de terror algún día?

-Me gustaría- dijo sonriente.

Ambos amigos siguieron comiendo sus helados dulces y sabrosos mientras se conocían un poco más.

-¿Esos piercings son de verdad?

-Nah... realmente espero que no.


Capítulo listo.

Esta vez protagonizado por uno de nuestros dúos favoritos del grupo de Luan. Aquí me enfoqué en darle una historia a Tim, y darle una crisis existencial, accidentalmente arrastrando a Stef con él jaja. Se me ocurrió la idea, porque desde el comienzo siempre imaginé a Tim como un chico sombrío, pero nunca dejó de consolidarse como tal, así que siempre quedó la duda de si lo hice gótico o emo, al final decidí hacer esta historia para despejar esa duda, además de darle un poco de participación a Stef.

Recordando a los capítulos centrados en las hermanas, esta vez, haré algo similar, pero con los amigos de Luan que han tenido un rol importante en la etapa anterior, pero que en esta ya no estarán tan presentes, así que esta tanda de capítulos servirán para darles una buena participación y no dejarlos de lado.

Espero les haya gustado, próximamente empezaremos con un nuevo arco.

J0nas Nagera: Saludos colega. Yo también sentí que podría interpretarse de esa manera, sin embargo me alegra haberlo aclarado, claro que cada uno es libre de hacer sus shipeos jaja, en fin espero este capítulo también haya sido de tu agrado, sin nada más que agregar, mando saludos.

Att: Might