Capítulo 56: Una pareja dispareja


En un soleado día, paseando sobre su bicicleta estaba Doni pasando el rato relajado, mientras cantaba alegre una canción pegajosa. Siguió su camino hasta que se topó con un payaso caminando en medio de la calle, desconcentrándolo y haciendo que se estrelle contra unos arbustos.

-¿Doni?

-¡Ah! ¡Aléjate! ¡No traigo dinero!

-Soy yo- Aclaró Anne quitándose la peluca de colores que traía.

-¿Anne? ¿Por qué estas vestida como payaso?

-Le debía un favor a Luan, ¿Por qué te alteras? ¿No habías superado tu miedo a los payasos?

-Cualquiera se alteraría se ve un payaso caminando en medio de la calle en un vecindario desolado.

Doni se queda callado para mirar a Anne de pies a cabeza.

-Aunque te ves mejor vestida así que normal.

-¡Eres un!- Expresó Anne aguantando sus ganas de golpear a Doni en el rostro. Suelta un suspiro y se pone en marcha a casa- Nos vemos Doni.

-Que no se te caiga la cara de payaso Anne, jajajaja.


Con todo y percances, Anne volvió a su hogar, saludó a su padre y se metió a su habitación, se puso a hacer una inspección para relajar la cabeza, organizó sus materiales de arte y recogió su ropa tirada en el suelo, y la tiró a la canasta, limpió su escritorio para empezar a pintar un poco, cuando de pronto recibe una llamada.

-¿Hola?

-¡Anne! ¡Necesito tu ayuda!

-¿Doni?

Doni la había llamado de repente y le dijo que viniera rápido a su casa. Anne intrigada toma su bicicleta y corre hacia la casa de su amigo, siendo recibido por la madre de este, quien le abrió mientras se cepillaba los dientes, ignorando todo eso, Anne entra a la habitación de Doni, y no pudo ver nada porque le cayó una prenda en la cabeza.

Anne se la quita asqueada, para luego ver a Doni intentando buscar algo en su desordenado cuarto.

-¿Qué ocurre Doni?

-No está, ¡No está!

-¿Qué no está?

-¡Mathew!

-¿Quién es Mathew?

-¿Te acuerdas de la oruga que traje de la excursión?

-Oh, cierto, te la llevaste a casa, ¿Le pusiste Mathew?

-No cuestiones mis elecciones de nombres y ayúdame a buscar.

Anne empezó a buscar por todo el cuarto de Doni a su oruga mascota, le contó que la tenía resguardada en un frasco con una tapa agujereada, y una planta adentro, la última vez que lo vio ya estaba en una crisálida. Anne aprovechó para ver el cuarto de Doni, y este hacía ver al suyo como el epítome de la limpieza, aparte de sus posters de diferentes bandas de rock pesado, había ropa por todas partes, y basura debajo de su cama, aparte de platos sucios de comida en su escritorio, y un armario desorganizado.

-Una limpiadita estaría bien ¿No?

-¡No es tiempo de criticar! ¡Tengo que encontrar a Mathew!

-¿Por qué me llamaste? ¿Por qué no llamaste a Benny o Tim?

-Porque eres la única que sabe que tengo una oruga de mascota, y no quiero que nadie más lo descubra, además, tú me ayudaste a encontrarla así que eres como su mamá oruga.

-No me llames mamá oruga.

-Sí, si... ¡¿Dónde está Mathew?!

-¿Qué es esto?

Doni volteó a ver lo que Anne encontró, esperando que sea su oruga, pero se alteró al ver que tenía un álbum de fotos que el había hecho con sus manos, es decir que era un cuaderno con hojas unidas a unos anillos de plástico, un álbum rudimentario.

-¡No veas eso!

Doni cayó cara al suelo antes de evitar que Anne abriera el álbum encontrándose con fotos de Doni conviviendo con la oruga, fotos de él tomando un batido con dos sorbetes y el frasco con la oruga en el otro lado, una foto de él y la oruga jugando videojuegos, con un control frente a la oruga, y unas fotos de una cabina con Doni y la oruga donde Doni hacía caras mientras cambiaba de posición a la oruga para que salieran haciendo poses divertidas. Anne lo vio con una sonrisa burlesca, mientras que Doni bajaba la mirada avergonzado.

-Qué tierno.

-Sí, sí, solo no se lo cuentes a nadie.

-¡Oye hijo! ¡No olvides llevar las cajas al camión de donaciones!

-¡Estoy ocupado mamá!

-¡No me hagas repetirlo!

-Agh, ahora regreso.

Doni se retira para hacer el mandado de su madre mientras que Anne seguiría buscando la mascota de Doni, cuando su amigo se fue, se detuvo para sentarse, preguntándose porque lo hacía, no es como si Doni fuera su mejor amigo o algo así, o es que tuviera más cosas que hacer ese día. Quiso recostarse pero sintió un bulto duro bajo la sábana, destapándola encontrándose con un frasco con un barco dentro.


Doni acababa de dejar las cajas en el camión que esperaba en el frente de su casa para empezar a partir, Anne había llegado mientras tomaba un jugo de manzana en caja.

-¿Qué estás haciendo? ¿Por qué no estás buscando?

-Tomo un descanso, tu madre me dio este jugo. ¿Por cierto que hay en esas cajas?

-Ah, unos juguetes y ropa que ya no uso, mamá dijo que debía desecharlos para que alguien más los tenga y no ocupen espacio en mi cuarto.

-Oye, ¿Tú oruga no debe de estar en esas cajas?

-Eso es imposible, porque soy muy cuidadoso de dejar a Mathew en un lugar alto para que no se confunda con mi colección de barcos.

-Sí, ¿Cómo este?- Anne le mostró el frasco con un barco, Doni se dio cuenta que era el que decidió donar y que al no estar en la caja, eso significaba que su oruga debe de estar.

-¡MATHEW!

Doni saltó dentro del camión intentando recuperar a su oruga, Anne lo acompañó para ayudarlo y terminar con esto más rápido, pero uno de los trabajadores llegó para cerrar la puerta del camión. Los jóvenes al percatarse de esto intentaron golpear la puerta para que les abrieran. Al no recibir respuesta fueran a llamar la atención hacia el asiento del conductor, pero ambos trabajadores estaban escuchando música fuerte en su radio, impidiéndoles escuchar cualquier otro tipo de ruido.

-¡Oh genial! ¡Estamos atrapados dirigiéndonos hacia no sé dónde! ¡Muchas gracias Don...!- Anne se detuvo al percatarse de que Doni seguía buscando con desesperación a su oruguita.

-Vamos debe estar por aquí en algún lado.

Anne se sorprendió de ver a Doni tan concentrado y preocupado, normalmente siempre lo mira con una actitud relajada y despreocupada que a veces llega a molestarla, y al ver la determinación que tiene de seguir buscando algo que le importa, decide ayudarlo buscando por las cajas, a pesar de que no sabe a dónde los están llevando.

-Mmm... ¡Lo encontré!- Anne sacó de una caja un frasco que contenía una planta y en su tallo una crisálida.

-¡Mathew!

Doni abrazó al frasco como si hubiera encontrado su cabeza, o su corazón. Empezó a darle besos al cristal, hasta que se percató de que Anne lo veía con una mirada burlesca.

-Ahem, muchas gracias Annabel.

-Es Anastasia- Corrigió molesta.

-Como sea, gracias Annie.

Anne se enterneció al ver la felicidad de Doni, entonces sintieron al camión detenerse, los trabajadores abrieron la reja de la camioneta para empezar a llevar las cajas. Anne y Doni se escondieron evitando ser vistos, y cuando los trabajadores se alejaron emprendieron marcha para volver a casa.

-¿Ahora dónde estamos?- Preguntó Anne intentando reconocer el sitio.

-El cartel dice Hazeltucky.

-Argh...- Se quejaron ambos jóvenes.

Así, los dos tuvieron que caminar horas bajo el sol de la tarde para llegar a casa, pensando en alguna excusa que decir a sus padres por la tardanza en llegar a casa, caminando con fatiga con el atardecer aproximándose, y solo habían logrado llegar al parque de Royal Woods.

-Me matan las piernas, tomemos un descanso- Sugirió Anne.

-Ojalá tuviera dinero para algo de tomar, o una paleta.

Se lamentaron ambos jóvenes mientras tomaban asiento en un banco, en ese momento la crisálida en el frasco empezó a romperse, alertado por el crujido Doni llamó a Anne a presenciar la transformación, ambos viendo como la antes oruga, emergía como una hermosa mariposa.

-Wow- Expresó Doni con lentitud- Mi pequeño Mathew ha crecido.

-Es preciosa- Dijo Anne también asombrada.

-¿Cómo se cuidan las mariposas?

En ese momento un grupo de mariposas pasaron volando cerca de los árboles dirigiéndose hacia el horizonte, Doni vio cómo su mariposa anhelaba la libertad del mundo exterior. Doni entendió eso enseguida, y aunque no quería liberarlo, sentía que debía hacerlo.

-¿Qué estás haciendo?- Le preguntó Anne.

Doni sin decir nada abre el frasco dejando que su mariposa vuele libre por el mundo.

-Al menos pude verlo crecer- dijo lamentándose.

-¿Estás bien?

-Sí... bueno, ahora al menos ya no tendré que preocuparme de cuidarlo, y alimentarlo, y pasar el tiempo con él ja...

Anne sin decir nada se quedó viendo a la mariposa junto con Doni.

-Gracias por ayudarme Anne.

-No fue nada.

-No eres tan mala.

-Tú tampoco.

Entonces ambos se quedaron quietos en el banco viendo las mariposas por un tiempo antes de que decidieran volver a sus hogares.


Fin del capítulo.

Con esto tenemos el capítulo de Doni y Anne, para pronto enfocarnos en los demás OC's principales de este fic. Con esto vimos que pasó con la oruga que Doni y Anne encontraron en la excursión y pudieron verla renacer como mariposa, mientras fortalecían su lazo. No hay mucho que decir excepto que me siento un poco melancólico por cierto ánime que vi, y lo expresé en este capítulo mientras escucho música country creo.

Ahora que estoy por terminar el semestre me siento con más tiempo libre, y espero aprovecharlo para escribir más.

Espero les haya gustado el capítulo y espero que podamos leernos pronto, les deseo que tengan muchas bendiciones, me despido hasta la próxima.

Att: Might