Hace mucho tiempo, una pequeña Luan celebraba su cumpleaños a una temprana edad, su pequeño tamaño admiraba el pastel de cumpleaños en frente de ella con velas indicando 7 años recién cumplidos. Acompañándola estaban sus padres sin falta, así mismo estaban Lori, Leni, Luna, Lynn, y unos jóvenes Lincoln y Lucy.
-Sopla la vela cariño- Indicó su padre.
-Pediré mi deseo en un suspiro ¿Entienden?
Luan sopló la vela con entusiasmo.
-¿Qué pediste cariños?
-Pedí... ¡Un nuevo compañero de bromas!
Rita y Lynn se miraron con complicidad y rápidamente Lynn trajo a la mesa un regalo envuelto de gran tamaño, Luan lo tomó en sus manos, y rápidamente lo abrió, revelando a una marioneta con un traje azul, pelo naranja, y sombrero amarillo. Luan emocionada abrazó a sus padres y fue corriendo con su nuevo muñeco a su cuarto.
Al entrar sacó a una vieja marioneta y la sentó en una silla amarilla de plástico.
-Coronel Galleta, ¡Te quiero presentar a tu nuevo amigo! ¡El Sr. Cocos!
-Es un placer tenerlo con nosotros en nuestro Batallón- saludó el Coronel Galleta con un saludo militar.
-Muchas gracias por la bienvenida general, Creo que este será el inicio de una hermosa amistad- Saludó de vuelta el Sr. Cocos.
(Soundtrack: Yo soy tu amigo fiel)
Yo soy tu amigo fiel
Yo soy tu amigo fiel
Así pasó el tiempo, Luan creció con la compañía del Sr. Cocos, ambos hacían actos juntos frente a su familia dentro de su habitación, y cuando no hacían actos, pasaban el rato, viendo películas, y como Luan metía una palomita en la boca del Sr. Cocos mientras veían una de terror, y la palomita se desprendía de la boca del muñeco justo en la parte más aterradora. Eligiendo atuendos, con Luan mostrándole un conjunto al Sr. Cocos mientras este veía inerte, actuando en escenarios más grandes como el asilo de ancianos, o clubes de comedia, incluso fiestas de cumpleaños.
Tal vez hay seres más inteligentes
Más fuertes y grandes tambén, tal vez
Ninguno de ellos te querrá, como yo a ti
Mi fiel amigo
Luan pasó el resto de sus cumpleaños al lado del Sr. Cocos, soplando las velas y posando para las fotos junto a él, para los álbumes familiares, o en la cabinas de fotos, siempre han estado juntos, jugando bromas a su familia o a los chicos de su escuela, mirando las estrellas desde el tejado de la casa. Luan giraba en círculos en una pradera tomando las manos de su marioneta como su compañero inseparable y riendo junto a él acostada sobre las flores.
Nuestra gran amistad
El tiempo no borrará
Siempre han estado juntos, y eran solo ellos dos juntos contra el mundo.
Capítulo 59: Sr. Cocos
-Luan ve a ver tus cosas en el ático que ya no usas para tirarlas.
-Está bien mamá.
Tiempo después del resfriado de Luan, la familia Loud estaba haciendo limpieza en la casa para eliminar cada rastro de germen y que la plaga no se esparza, estaban por terminar, y Luan tenía planes para salir después de limpiar.
-Vamos Sr. C, ayúdame a ver las cosas inservibles que harán feliz al camión de la basura.
-¿Qué se necesita para hacer feliz a un basurero?
Luan empezó a buscar cosas de ella entre todas las cajas del ático, y encontró una colección de películas.
-¡Mira! Nuestra colección de películas de descuento.
-Creo que ni siquiera la basura los quiere.
-Veamos, unos lentes de broma, ¿Por qué estarán aquí?- Luan se puso los lentes mencionados, pero al hacerlo se partieron por la mitad.
-Debe de ser por eso, ya no quieren ni que los veas.
-Directo a la basura.
-Hey Luan, mira, las viejas películas que solíamos ver, ¿Te gustaría una noche de películas con tu viejo camarada? Tengo ganas de una maratón de películas de vaqueros- Dijo el Sr. Cocos levantando un estuche de película para mostrarle a Luan.
-Lo siento Sr. Cocos, cuando vuelva del parque me pondré a escribir la obra.
-Oh zancos- Se quejó Cocos lanzando el estuche de vuelta a su caja.
Luan siguió buscando cosas para tirar y se apresuraba para tener tiempo para salir con Benny y el club de teatro para hacer unas prácticas en el parque como recomendación de Bernardo. Luan y el Sr. Cocos continuaron con su búsqueda pasando por varias cajas con objetos del pasado, entonces Luan encontró la máquina para escribir en una caja con recuerdos.
-Hey, debe de ser la vieja máquina de escribir de papá.
-No hay cómo encontrar una reliquia el pasado en las penumbras de la casa Loud- relataba el Sr. Cocos.
-Tú lo has dicho. Puede servirme mucho para escribir la obra para la maestra B.
-¿Vas a llamar a las personas por su inicial desde ahora?
-Discúlpame Sr. Cocos, necesito ambas manos para levantarla.
-Lo entiendo, quizás mis brazos de juguete no puedan ser de mucha utilidad, solo no te olvides de mí aquí.
-No lo haré
Luan posó al Sr. Cocos encima de una caja, para empezar a levantar la máquina de escribir, rápidamente la bajó a su habitación. Sin embargo al bajar, la escalera que llevaba al ático empezó a cerrarse dejando al Sr. Cocos solo en la oscuridad, y el golpe lo hizo caer de la caja.
Luan por su parte estaba dejando la máquina en su escritorio, pensando en lo genial que se veía, muy profesional, entonces Rita llamó a Luan desde la sala.
-¡Luan! ¡Benny llegó por ti!
-¡Oh ya voy!
Luan salió corriendo tomando sus cosas, pero no dejaba de sentir que se olvidaba algo, pensando que lo recordará más tarde salió de casa y corrió directo hacia Benny
En el ático, el Sr. Cocos estaba en el suelo esperando por el regreso de Luan, cuando desde las sombras se escuchó una voz.
-Pero si es el Sr. Cocos.
-¿Eh?
La marioneta se levantó para ver de quién era esa voz, y miró a la vieja marioneta de Luan en frente suyo, este le tendió la mano y así ayudó al Sr. Cocos a levantarse.
-¿Coronel Galleta?
-Pero cuanto tiempo ha pasado, no has cambiado nada. Por qué somos muñecos.
-Siempre un sentido del humor tan amaderado.
-Y siempre con tu lengua tan filosa.
-Como navaja suiza, ¿Qué estás haciendo aquí?
-Bueno, desde que Lincoln jugó conmigo unas cuantas veces, me dejó aquí, pero estoy bien, convivo con los adornos navideños, ¿No es así Noel?
Dijo el Coronel saludando a una cara formada por bombillos como ojos, un bastón de caramelo como nariz, y unas serpentinas como boca.
-¿Cuánto tiempo llevas aquí?
-No lo sé ¿Qué año es?
-Eh...
-Entonces ¿También te abandonaron en el ático?
-¿Qué? Claro que no. Ella volverá en cualquier momento, solo fue a bajar una reliquia familiar.
-Eso fue lo que yo dije cuando me trajeron aquí.
-Ella no haría eso, no me olvidaría ¿O sí?
-No lo sé, ¿Acaso ha encontrado nuevos amigos, o más actividades para hacer? Tarde o temprano los niños crecen y se interesan en más cosas.
-Pfff, Luan no haría eso, ella me necesita, no puede decirle sus verdades a la gente sin mí.
-¡Benny! ¿Qué bueno que ya viniste?
El Sr. Cocos se alteró al escuchar a Benny en la entrada de la casa, subió por unas cajas apiladas y encontró a Luan junto a Benny ya teniendo sus mochilas para partir, el Sr. Cocos quería llamarla, pero sabía que si se enterara de que podía hablar por su propia cuenta, ella personalmente lo arrojaría al incinerador de basura. Entonces vio cómo el resto del club de teatro llegó con ellos, y empezaron a partir. La confusión hizo que el Sr. Cocos pisara mal y que las cajas colapsaran haciendo que Cocos cayera en la caja con desechos.
En ese preciso momento, Lincoln entró al ático, con la orden de sacar la caja con desechos de Luan.
-Rayos, Luan debería encargarse de su propia basura, es tan oscuro aquí, si tiro algo importante de ella, no es mi culpa.
Lincoln cargó la caja y tuvo cuidado de no tirar nada del contenido, esquivando todos los obstáculos que le tiraba la casa Loud, mientras que Luan se marchaba con su grupo al parque ignorante de la situación, Lincoln llegó donde estaban los cestos con más cajas con basura del resto de hermanas y colocó la de Luan.
-Que bueno soy, no tiré la caja en ningún momento, bien hecho Lincoln- Se glorificaba a sí mismo.
Mientras que Luan se marchaba con su grupo, y Lincoln entraba en la casa, el camión de la basura llegaba para tirar todo dentro del camión, dejando al Sr. Cocos entre toda la basura.
En el parque, Luan estaba sentada junto con Benny frente a Amy, Rex, Shanon y Liberti, quienes querían hacer una presentación elaborada por ellos para la obra de Bernardo.
-Entonces todo comienza así, soy un vaquero en busca de aventuras mientras en el trayecto me encuentro con una serie de individuos que con el tiempo se convertirá en mi equipo- Relataba Rex al resto del club.
-Eso suena muy interesante- Decía Ruby quien estaba sentada junto a Spencer un tronco más alejado de Luan y Benny.
-Oh, debería sacar al Sr. Cocos, le gustan las historias de vaqueros- Comentaba Luan a su compañero.
-Me parece excelente, entonces sacaré a la Sra. Flor de Manzano.
Luan empezó a buscar en su mochila, pero al revisar profundamente, se dio cuenta de que el Sr. Cocos no estaba.
-Oh no, creo que olvidé al Sr. Cocos en casa.
-¿En serio?
-Sí, no puedo creerlo, nunca he salido de casa sin él, voy a ir a buscarlo, de acuerdo, regresaré pronto.
-Bien, aquí te espero.
Mientras tanto en el vertedero de la ciudad, el camión de la basura llegó, tirando todos los desechos en los pilares de basura, en los cuales aterrizó el Sr. Cocos, escupiendo toda la basura de su boca.
-Puaj, este no es lugar para un pedazo de madera.
Cuando alzó la mirada se encontró con un abrasador sol. Se paró para ver en dónde estaba para ver los pilares de basura que lo rodeaban y ninguna señal de la civilización.
-Seré un ganado en medio del desierto al parecer, y yo que quería ver una película del viejo oeste, ten cuidado con lo que deseas Cocos...
El muñeco se acostó en medio de la basura mirando ciegamente al cielo.
-Como siempre te dicen, si te pierdes, quédate en en ese mismo lugar, y alguien eventualmente te encontrará... En cualquier momento.
Luan corrió a la casa Loud directo al ático, sus hermanos la vieron pasar bastante agitada. Empezó a tirar todas las cajas y objetos para que no estorben y entre su búsqueda Lincoln se asomó intrigado.
-¿Luan? ¿Qué estás haciendo? ¿No estabas con Benny?
-Volví por el Sr. Cocos, lo dejé aquí junto a mi caja de desechos pero no lo encuentro y no veo la caja.
Lincoln entonces supo que cometió un error, y sin querer mandó al Sr. Cocos a la basura, al verla desesperada, no tuvo opción más que decirle la verdad.
-¡¿Que tú qué?!
-Lo siento Luan ¡Fue un accidente!- Se excusaba Lincoln esperando que Luan no se desquitara con él.
Pero lo único que hizo Luan fue correr directo a los contenedores de basura, solo para darse cuenta de que la basura ya había sido recogida hace mucho tiempo.
-¡No, no, no, no! ¡Sr. Cocos!- Luan se mostraba desesperada mientras intentaba buscar en vano entre los contenedores vacíos.
-Luan ¡Lamento lo que hice! ¡En serio! ¡Voy a arreglarlo!
Lincoln entonces corrió a la casa Loud para reunir a sus hermanas y que entre todos busquen al camión de la basura que se llevó al Sr. Cocos, mientras tanto Luan, no sabía que hacer, pues se encontraba consternada por la pérdida de su amigo.
El grupo de Rex y Amy seguía relatando su historia mientras Benny esperaba la llegada de Luan, no fue hasta que recibió su llamada para saber nuevamente de ella.
-¿Luan?... ¡¿Qué el Sr. Cocos se perdió?!... ¡Fue llevado por el camión de la basura!... ¡No te preocupes, ta ayudaré a encontrarlo! Te avisaré si lo encuentro.
-¿Qué ocurre Benny?- Preguntó Ruby.
-El Sr. Cocos se perdió, es el muñeco de Luan, y es como su mejor amigo.
-¿Tanto escándalo por un muñeco?- Preguntó Spencer.
-No es solo un muñeco, es el mejor amigo de Luan, ¿Cómo se sentirían si un objeto preciado de su niñez se perdiera? Spencer, ¿Cómo te sentirías si tu balón Winston desapareciera de tu habitación?
-¡Hey!- Spencer reclamó a Ruby- Dijiste que no se lo dirías a nadie.
-¡Ahora entiendes que debo encontrarlo!
-Espera- Llamó Rex a Benny- No tienes de qué preocuparte, porque el Escuadrón de búsqueda y rescate está aquí.
-Muchachos no hay tiempo para...
Pero los reclamos de Benny fueron interrumpidos por la presentación del grupo de Rex para exponerse. Entonces Spencer puso una música de introducción desde su teléfono, una combinación de Jazz con Bongoes.
-Presentando- Empezó a narrar- Al equipo que resolverá cualquier problema, donde sea que necesiten su ayuda, ellos estarán ahí... Shanon como la analítica.
Shanon empezó a hacer poses con una computadora en su mano.
-Liberti, como la intrépida.
Liberti de igual manera empezó a hacer movimientos extravagantes mientras se movía de un lado a otro y hacía poses de karate.
-Amy, como la encantadora.
Amy también empezó a hacer poses inusuales mientras intentaba verse llamativa.
-Y por último y más importante, yo, Rex, como el guapo líder del escuadrón.
Rex empezó a hacer sus poses también para que entonces los cuatro culminaran su presentación uniendo sus poses y con la pieza musical alcanzando su tono más alto y luego terminar.
-Eh... está bien, fue muy creativo- Intentaba halagar Benny- Pero tenemos que irnos rápido.
-¡Muy bien escuadrón! ¡Tenemos una marioneta que encontrar!- Indicó Rex, haciendo que los cuatro se marchen mientras seguían haciendo sus poses extrañas.
Benny por su parte los veía marcharse de forma poco casual, preguntándose si puede confiar en ellos.
Por su parte Luan acompañada por Lynn, Lucy y Luna, ponían carteles de se busca del Sr. Cocos, como si fuera una mascota perdida, las hermanas pegaban los carteles mientras que Luan intentaba preguntarle a los transeúntes si habían visto a su muñeco.
-Señor ¿Ha visto a mi marioneta?
-Eh... no.
-Señora ¿Ha visto a mi marioneta?
-Para nada.
Luan desganada se sienta en un banco público, reflexionando como es que fue tan descuidada con su mejor amigo desde la infancia, fue entonces que una voz la llena de esperanzas.
-¡Luan! ¡Encontré al Sr. Cocos!- Llamó Leni corriendo entusiasmada.
-¡¿En serio?!- Se levantó ilusionada.
-Sí, aquí lo tengo- Pero la alegría de Luan se esfumó cuando Leni le mostró a otra marioneta- Lo encontré en el ático.
-Leni, ese no es el Sr. Cocos, es el Coronel Galleta, ¿Qué hacía en el ático?- Se preguntaba Luan tomando al Coronel entre sus manos.
-Lo siento Luan, lo buscaré de nuevo en la casa, quizá esté en la cocina- Supuso Leni volviendo a la casa.
Luan se quedó sola con el Coronel, nunca se había apegado tanto a él como con el Sr. Cocos, pero lo apreciaba mucho.
-Cuánto tiempo coronel- Habló con un toque de nostalgia- Lamento que hayas terminado en el ático, le daré una paliza a Lincoln por olvidarte... espero que podamos encontrar al Sr. Cocos, de seguro tienen mucho de qué hablar.
En cuanto al escuadrón del desastre. Rex venía siguiendo el camión de la basura desde una banca pública, ocultando su presencia con un periódico, tomó un comunicador el cual tenía cada uno de sus compañeros.
-Shanon, el camión desvía su curso, a donde se dirige ahora.
Sentada en una banca del parque, Shanon tenía abierta su computadora, buscando las rutas del camión de la basura, habían varias rutas recorridas por distintos camiones. Shanon tenía hambre así que se trajo consigo un emparedado.
-El camión desvió a la ruta sinnombre, y ahora se dirige a la calle ponganombreaquí en la cuarta y mail.
Shanon estaba por morder un poco de su pan, cuando lo rodeó una parvada de palomas.
-Muy bien, es tu turno Liberti.
-Entendido, cambio- Respondió la morena escondida en un cubo de basura, se ocultó debajo de la tapa esperando por el camión.
Este se detuvo para recoger el cubo donde se encontraba Liberti siendo levantada por el mecanismo y terminar dentro del camión.
-Hora de bucear- Dijo la intrépida poniéndose gafas de buceo y sumergirse dentro de la basura para encontrar al Sr. Cocos.
-¡Tengo algo! ¡Debe ser el Sr. Cocos!
-¡Tu turno Amy!
Entonces la última carta del equipo se posicionó en frente del camino del camión para llamar su atención, empezó a usar sus dotes actorales para tocar sus corazones.
-¡Ayuda! ¡Ayuda por favor! ¡Mi gato se atoró en el árbol!
Los trabajadores se mostraron reacios a querer ayudar a la pobre chica en apuros, así que tocaron la bocina para que se quitara del camino.
-¡Muévete niña! ¡Tenemos un horario!
-¡Por favor! ¡Mi gatito!
-¡No somos los bomberos! ¡Sal del camino!
Mientras Amy distraía a los trabajadores, Liberti salía del camión por la abertura superior, cayendo así a los arbustos, Amy al ver que Liberti había salido, se quitó del camino de los trabajadores y finalmente estos pudieron marcharse.
Benny buscaba señales de un camión de basura que pudiera ayudarlo, mientras Spencer buscaba dentro de un cesto de basura, cuando se alejó lo suficiente, sacó a la Sra. Flor de Manzano y la sostuvo en sus manos.
-Luan está muy preocupada. Puedo entenderla, no sabría qué hacer si un día llego a perderte también Flor de Manzano.
Justo entonces una llamada le llegó a Benny.
-¡Benny! ¡Liberti encontró algo, debe ser el Sr. Cocos!
-¿En serio? ¿Dónde están?
-Estamos en el parque comosellame, debes venir rápido.
Benny llegó rápidamente al parque donde Amy, Shanon con algunas marcas de picotazos y restos de ramas en su cabello, y Rex rodeaban un arbusto donde estaba Liberti.
-¡Aquí está!- Salió Liberti del arbusto cargando...
Una montículo de basura que curiosamente formaron la silueta del Sr. Cocos.
-¡Eso claramente no es el Sr. Cocos!- Exclamó Benny molesto.
-Oh... me confundí por la oscuridad.
Benny solamente se golpeó la frente por la frustración.
El sol estaba por caer al atardecer, el Sr. Cocos empezó a despertar después de una siesta, dándose cuenta de que unas ratas lo rodeaban asustándolo.
-¡Ah! ¡Lárguense de aquí bolas de pelo!
Las ratas se asustaron al ver un muñeco vivo así que salieron corriendo, el Sr. Cocos se levantó mirando que la noche estaba por caer y que debería volver a casa, pero cuando se propuso a regresar, un tractor lo tomó por sorpresa llevándose toda la basura que estaba en su camino, incluyéndolo.
-Oh Cocos.
Buscando por los caminos planos del vertedero, Lola manejaba su coche rosa con Lana y Lincoln mirando los alrededores por el Sr. Cocos.
-Agh, no puedo creer que esté aquí para buscar a un tonto muñeco- Se quejaba Lola.
-Oye, es muy importante para Luan y no nos iremos hasta encontrarlo- Le reclamó Lincoln.
-Pronto lo encontraremos Lola, tengo muchos ojos y oídos por aquí.
Entonces una manada de ratas llegó como ola para rodear el coche de Lola asustándola, una de ellas se acerca a Lana y empieza a chillar a su oído.
-Ajá, ajá, ¿En serio? ¡Genial!
-¿Qué te dijo?- Preguntó Lola aún disgustada.
-Encontraron al Sr. Cocos, rápido llama a Luan.
-¡Por fin!
Lola empezó a marcar.
De vuelta en la casa Loud, Luan llegó derrotada al no poder encontrar a su compañero de bromas, se sentó en el sillón desganada con la cabeza recostada mirando al techo, sus hermanas la dejaron tomar un tiempo a solas, mientras que Luan miró a su mano vacía donde normalmente estaría el Sr. Cocos.
-¿Estás bien Luan?- Preguntó Leni inocentemente llegando a la sala.
-No Leni, siento como si perdiera una parte de mí.
-Lamento mucho eso Luan, mira, traje aquí unos álbumes de fotos para animarte, oh mira aquí estoy yo- Exclamó Leni al encontrar el álbum de fotos de Luan, donde eran más pequeñas, y habían muchas fotos de ellas.
Luan lo tomó y vio como tenía al Sr. Cocos desde temprana edad, y veía como la acompañaba en esa época donde no tenía amigos, pero ahí estaba el Sr. Cocos para ella.
-Pero hey, al menos sigues teniendo al Coronel Pastelillos- Intentó alentar Leni.
Luan entonces voltea a ver a su viejo amigo Coronel Galletas. En ese momento vuelve Benny, quien les había dicho al resto del club que se fueran a casa y que continuaría por su cuenta para ayudar a Luan.
-¿Tuvieron suerte?- Preguntó Benny.
-No, no lo hemos encontrado.
Benny toma asiento al lado de Luan, y se percata del álbum de fotos en sus manos.
-¿Esa eres tú?
-Sí... así es- Responde con una sonrisa débil.
-Te ves muy feliz junto al Sr. Cocos, no me imagino un mejor compañero para ti.
-No, tienes razón ¡El Sr. Cocos es irreemplazable! ¡Voy a seguir buscándolo, aunque me tarde toda la noche!
Justo entonces recibe una llamada de Lola.
-"¡Luan! Encontramos al Sr. Cocos, y estamos rodeadas de ratas!"
-"Son amistosas"- Interrumpe Lana.
-"¡Ven rápido! ¡Estamos en el vertedero!"
-¡Encontraron al Sr. Cocos!- Gritó Luan con la vida regresándole a los ojos- ¡Vamos Leni! ¡Rápido!
-¡Allá voy!- Leni fue siguiendo a Luan quien salió corriendo apresurada a la van Vanzilla- Hey, de seguro quieres ir también- Dijo Leni tomando al Coronel Galleta para llevarlo también.
Así fue como Benny y Luan entraron a la van con Leni al volante.
-¡Espera!- Llamó Luan- ¿Ya tienes tu permiso de conducir?
-Bueno, tengo mi permiso de aprendiz.
-¿No necesitas a un adulto para eso?- Preguntó Benny preocupado.
-Por favor, ¿Qué tan difícil puede ser?- Dijo Leni confiada encendiendo la van y accidentalmente chocándose con la cochera- Ups, je, je, lo siento.
Leni tomó control de la van ahora sí sin accidentes pero sin dejar de preocupar a los pasajeros, dirigiéndose al vertedero de la ciudad.
Tomó un tiempo, pero lograron llegar antes del anochecer, Luan fue la primera en salir y dirigirse al vertedero, logró encontrarse con Lincoln y las gemelas, quienes seguían la pista de las ratas para encontrar a la marioneta. Leni y Benny fueron siguiendo a Luan.
-Espera- Benny se detuvo y sacó a Flor de Manzano para ponerla en la van junto al Coronel Galleta- No quiero perderte también.
Lincoln entonces vio acercarse a Luan.
-¡Lincoln! ¿Dónde está?
-Está por aquí, lo encontraremos enseguida.
-¡Oigan lo encontré!- Llamó Lola viendo al Sr. Cocos, siendo llevado por un tractor justo a los trituradores de basura.
-¡Sr. Cocos!
Así fue como el Sr. Cocos oyó la voz de su chica, su compañera de bromas, y sabía que tenía que hacer de su parte para estar con ella, así usó toda la fuerza que tenía para librarse de los pilares de basura, pero fue muy tarde, terminó cayendo a la cinta transportadora que lo llevaría a la trituradora.
-¡SR. COCOS!
Luan no podía ver dentro de la cinta transportadora, pero podía rodear la maquinaria para encontrar sus controles y detenerlos.
El Sr. Cocos al caer pudo ver a la distancia el vacío donde la basura caía y era triturada, empezó a correr lo que podía para no caer a su final pero tenía que esquivar los obstáculos de basura y sus pies de porcelana no ayudaban demasiado. Fue entonces que se dirigió a escalar a la plataforma estática fuera de la cinta, logrando salvarse.
Se recostó para descansar, pero entonces unas pisadas familiares llegaron donde él.
-¿Eh? ¿Coronel Galleta?
Entonces inesperadamente el Coronel Galleta empezó a atacar a Cocos con el barrote como si fuera una espada, por supuesto Cocos intentaba esquivarlo.
-¡Hey! ¡Es por los chistes! ¡Porque puedo bajarles de tono!
-¡No es por los chistes! ¡Es porque ya no quiero estar solo abandonado en el ático!
-¿De qué estás hablando?
-¿Sabes por qué estamos vivos Sr. Cocos? Es gracias al cariño de la persona que nos controla, sin ese cariño eventualmente me convertiré solo en un triste pedazo de madera sin vida. Una vez que el Sr. Cocos desaparezca, Luan estará tan devastada que volverá a hacerme su compañero de bromas, y solo tengo que deshacerme de ti.
-¿Acaso estás loco? ¿La soledad te zafó un tornillo?
-Puede ser que me falte unos cuantos- Al Coronel se le cayó un ojo- Como sea, di tu último chiste Sr. Cocos.
El Coronel estaba por asestar el barrote en la cabezota del Sr. Cocos cuando por detrás unos hilos sujetando una cruz de madera lo azota lejos alejándolo del Sr. Cocos, era la Sra. Flor de Manzano.
-¡My Lady!- Exclama sorprendido Cocos al ver a su amada ahí.
-No te atrevas a lastimar a mi Cocos, Coronel.
Flor de Manzano ayuda a levantar al Sr. Cocos.
-Wow ho, ho, ¿Cómo llegaste hasta aquí?
-El Coronel Galletas se había escabullido y yo lo seguí sin que se diera cuenta.
-Bueno, doy gracias al fabricante por conocer a una obra maestra como tú.
Sus palabras fueron interrumpidas por una mano tomando del pie del Sr. Cocos y jalándolo directo a la cinta transportadora.
Por otra parte, Luan junto con los demás lograron llegar al panel de control para desactivar la trituradora, pero ninguno presente sabía como operar el aparato, intentaron presionar algunos botones, pero eso solo hacía que distintas máquinas demoledoras aparezcan junto con sierras e incineradores espantando a Luan.
-¿Qué estás haciendo?- Le reclamó Lincoln a Lana quien presionaba botones sin pensar.
-¿Sí eres tan bueno por qué no lo haces tú?
-¡Ya dejen de pelear!- Los regañó Benny.
-¡Cállate Benny!
-Oh no Sr. Cocos, espero que estés a salvo- Suplicaba Luan.
El Coronel Galleta entonces tomó a Cocos del cuello y lo sujetó para que ambos caigan al triturador de basura.
-¿Ahora qué haces loco demente?
-¡Si Luan no puede tenerme! ¡Entonces no tendrá a nadie!
-¡Así no va el dicho! ¡Tonto!
-¡Sr. Cocos!- Llamó preocupada Flor de Manzano- ¡Trata de razonar con él!
-¿Cómo puedo razonar con esta casa para aves?
-¡Por una razón empieza por ser amable!
-¡Agh! ¡Coronel Galleta! No entiendo como te sientes, pero si los dos caemos al abismo, Luan no tendrá a ningún compañero de bromas.
-¡Lo superará! ¡Puede estar con sus amiguitos nuevos!
-Pero sus amigos no se comparan con la compañía que nosotros le damos, ella es una comediante, somos parte de ella, es como quitarle una extensión de su mano, literalmente.
-¿Quieres decir... que dos manos son mejor que una?
-No dije eso, pero prácticamente es correcto.
-¿Y qué ambos aún podemos ser parte de la vida de Luan?
-¡Eh.. sí, sí! ¡Exacto!
-¡Ah! ¿Qué es lo que he hecho? Lo siento Sr. Cocos. Ahora ambos moriremos en vano.
Ambos títeres estaban peligrosamente cerca de la trituradora y los hilos de la Sra. Flor de Manzano no eran lo suficientemente largos para alcanzarlos.
Mientras tanto en el panel de control, los Loud seguían discutiendo de como desactivar el mecanismo mientras que Benny encontró el manual para el panel, encontrando una solución rápida.
-¡Amigos! Quizás podamos atascar la trituradora con basura para evitar que destruya al Sr. Cocos. Solo debemos tirar la palanca...
-¡De inmediato!- Exclamó Lola jalando una palanca.
-¡Esa no es!- Gritó Benny y Leni aceleró la velocidad de las cintas transportadoras.
-Ups.
Entonces la cinta los llevó a su destrucción con más rapidez, Flor de Manzano entonces se sujetó de la plataforma y lanzó sus hilos para atraparlos, pero solo logró alcanzar al Coronel Galleta.
-¡Sr. Cocos!- Gritó el coronel arrepentido.
El Sr. Cocos entonces entendió su destino, en cámara lenta fue cayendo al triturador, cerrando los ojos, recordando todos los bellos momentos que vivió junto a Luan, mientras una compuerta sobre él se abría, y una tonelada de basura caía junto con él directo al triturador.
Los restos de la basura que cayó desde el triturador pasaron por la cinta que se podía ver tras el cristal del panel de control, entonces vieron como el triturador se descompuso por la cantidad de basura que lo atascó, eso hizo detener a las cintas transportadoras por el mal funcionamiento.
Luan rápidamente salió del cuarto para buscar al Sr. Cocos entre todos los restos de basura, esperando que nada le haya pasado, Benny se acercó al triturador para observar si el Sr. Cocos se encontraba ahí.
Lincoln, Leni, Lana y Lola buscaban entre los montículos de basura. Pero fue Luan quien encontró al Sr. Cocos entre una pila de basura triturada a medias.
-¡Sr. Cocos!
Luan lo sacó de la basura, y se veía completamente magullado con su cara de madera desgarrada y sus ropas maltratadas, con un ojo casi salido y su boca zafada.
-Quédate conmigo Sr. Cocos, te repararemos.
Leni entonces llevó a los muchachos con un amigo de confianza de Luan para que los ayude, el Coronel Galleta y la Sra. Flor de Manzano habían vuelto a la van sin que los noten. Rápidamente al anochecer, llegaron a su destino y Luan tocó la puerta.
-¿Luan?- Respondió Annie sorprendida al ver a Luan en su casa.
-Annie, necesito tu ayuda, el Sr. Cocos está en muy mal estado.
-¿Pero qué le pasó?- Preguntó sorprendida al ver el estado del muñeco.
-Es una larga historia- Respondió Benny.
Entonces en una sala de cirugía improvisada en el cuarto de Annie, esta sacó sus mejores herramientas artísticas para reparar al Sr. Cocos, tardó mucho tiempo, pero finalmente, Annie pudo repararlo.
Annie salió del cuarto, viendo cómo Luan y Benny esperaban por las noticias, como si fuera una sala de hospital.
-El paciente está estable- Les siguió el viaje- Pero recomiendo una noche de reposo sin aventuras fuera de lo ordinario.
-Entendido- Respondió Benny.
-Pueden ver al Sr. Cocos.
Luan entró al cuarto de Annie, y el Sr. Cocos estaba en la cama, con muchas vendas y una pantalla de detector de pulso en la computadora de Annie.
-¿Sr. Cocos?
-Coff, coff, Luan...
-Lamento mucho lo que pasó Sr. Cocos, todo fue mi culpa.
-No Luan, está bien, quizás me queden pocos días de vida.
-Sr. Cocos, ya ponte serio.
-Lo siento Luan, pero no podía resistirlo, ja, ja. Gracias por volver por mí. ¿Cómo podrías expresarte ante los demás sin mí je?
-Es cierto, eres mi gran amigo.
-Je, sí, pero definitivamente tendré secuelas traumáticas después de esto.
-Yo también ja, ja.
Entonces Benny junto con Lincoln entraron al cuarto para ver a Luan, quien ya había vuelto a sonreír gracias a que ha recuperado a su mejor amigo.
-Luan- Llamó Benny- ¿Ellos también pueden ver al Sr. Cocos?
Entonces Luan vio como Benny y Lincoln levantaron a la Sra. Flor de Manzano y al Coronel Galleta respectivamente, haciendo sonreír a la comediante, y haciendo que todos se reúnan.
Todos volvieron a sus respectivas casas, exhaustos de la aventura de ese día. Luan volvió a casa con el Sr. Cocos envuelto en vendas y yesos para muñeco, y se aseguró de estar con él por el resto de la noche.
-Oye Luan, lamento lo que sucedió, todo fue por mi culpa- Lincoln se sentía arrepentido.
-No te disculpes Lincoln, yo no debí dejar solo al Sr. Cocos, somos como una relación simbiótica ja, ja- Luan volvió a sonreír, alegrando a Lincoln, pero rápidamente cambió a una expresión seria y fría- Pero no dejes solo al Coronel Galleta, o no seré amable contigo el día de las bromas.
Dijo Luan entregándole al Coronel.
-Oh, je, je, hola Coronel.
-Hola soldado, estoy ansioso por ser parte de su escuadrón de nuevo- Lincoln hizo hablar al Coronel, haciendo que Luan pueda sonreír tranquila.
Al llegar la noche, Luan se preparó para dormir y Luna llegó para subir a su cama.
-Hey sis, me alegro de que recuperaras al Sr. Cocos- Dijo sinceramente.
-Gracias, y muchas gracias por ayudarme a buscarlo.
-Nah, no hice nada- Realmente no hizo nada- Descansa Luan.
-Descansa Luna.
Luna se puso sus cobertores de ojos o cómo se llamen y una vez empezó a roncar, Luan despertó y sigilosamente salió por la ventana de Lily y Lisa para recostarse en el tejado junto con el Sr. Cocos.
-Ah- Se relajó Luan- Cuanto tiempo desde que vimos las estrellas juntos.
-Es cierto, pero nunca ha sido necesario ya que nosotros, somos unas super estrellas- Comentó el Sr. Cocos.
-Tú lo has dicho.
Luan y el Sr. Cocos se quedaron callados el resto de la noche mirando al cielo nocturno, viendo repentinamente una estela en el cielo maravillándose por completo, y siguieron así viendo cada punto deslumbrante hasta que el sueño los domine. Una cosa es segura, ambos son inseparables.
Escribir un fic sobre Luan, y no resaltar la amistad que ella tiene con este objeto claramente poseído es un error.
Tuve que reescribir este capítulo 3 veces y en 3 días para estar completamente satisfecho con él. El Sr. Cocos no es mi personaje favorito dentro del mundo de Luan, pero no se debe negar que el alguien especial para ella, y según como he logrado a investigar, el Sr. Cocos ayuda a Luan a expresar sus molestias a los demás, y por eso la personalidad tan cínica del Sr. Cocos, haciéndolo un poco más interesante.
Además aparte de eso, me inventé una explicación para la razón por la cuál las marionetas están vivas, siendo algo así como en Toy Story, donde el amor de un niño es el que le da la vida a los juguetes, más o menos.
No quiere decir que el Sr. Cocos aparecerá más en el fic, seguirá teniendo un rol como consejero o intermediario en caso de que Luan debe ponerse dura, pero con este capítulo resalto lo importante que es para ella.
Y pido perdón si el capítulo se sale del tono habitual del fic, pero era necesario hacerlo así, tenía otras ideas, como que por accidente el Sr. Cocos termine en una tienda de empeño, o que encuentre otro dueño, pero la idea de enfrentarlo contra el Coronel Galleta me surgió de repente y debía desarrollarla.
Eso sería todo por ahora, este capítulo me tomó mucho tiempo y es bastante extenso, así que supongo que podría considerarse un capítulo especial. Sirvió también para que pudiera entenderme mejor con el Sr. Cocos, así como lo hice con Risas, y Maggie, y próximamente con el club de teatro, porque los sigo despreciando jaja.
Bien, no haré más promesas porque ni yo sé a donde me está llevando este fic, pero prometo no decepcionarlos, gracias por leer hasta aquí, espero tengan muchas bendiciones, y que cuiden mucho a sus amigos.
Att: Might
